DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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viernes, 18 de mayo de 2012

¿Niño o niña? Una prueba de sangre tendría la respuesta

Una de las incógnitas más grandes durante el embarazo es saber si estás esperando un niño o una niña . Por supuesto que lo importante es que tu bebé esté creciendo sanamente, pero no podemos negar que saber su sexo nos causa curiosidad e interés. Una prueba de sangre durante las primeras semanas de embarazo, puede tener la respuesta al dilema, ¿rosado o azul? Entérate de qué se trata y cuándo se recomienda.

Amalia tiene 2 niños y está esperando su tercer bebé. Todos en la familia ya empezaron con sus apuestas sobre el sexo del bebé. ¿Será que esta vez es una niña? Todos esperan que así sea, aunque a Amalia le da igual, pues lo que le importa es que sea un bebé sano. Su esposo, en cambio, confiesa que le encantaría que fuera una bebita.

De todas formas, no van a saber hasta que Amalia tenga alrededor de 18 semanas de embarazo, que es cuando tradicionalmente se hace la ecografía (o ultrasonido) que frecuentemente puede ayudar a determinar el sexo del bebé, pues muchas veces se ven los genitales desarrollados. Además, es entonces cuando el sexo se puede determinar sin procedimientos invasivos (como la amniocentesis, por ejemplo), los cuales pueden detectar el sexo a las 11 semanas y se hacen solamente por razones estrictamente médicas (para detectar anormalidades).

Pero como la ciencia nos sorprende cada día con sus avances, todo parece indicar que una prueba de sangre durante las primeras semanas del embarazo podría determinar el sexo del bebé que esperas. Sin embargo, esta prueba no debe hacerse por el capricho de conocer el sexo del bebé antes de que sea visible físicamente, sino, dicen los especialistas, para evaluar los riesgos de algunas enfermedades genéticas que prevalecen en un género, como por ejemplo la hemofilia que es más común en los niños.

Unos investigadores en Corea del Sur recolectaron pruebas de sangre en 200 mujeres embarazadas durante el primer trimestre del embarazo y concluyeron que la presencia de dos enzimas llamadas DYS14 y GAPDH, indican si el bebé es niño o niña. Esta es la primera prueba de este tipo y según los especialistas, reduciría la necesidad de hacer procedimientos invasivos para detectar el sexo del bebé de manera temprana, pues estos procedimientos, como la amniocentesis, conllevan un riesgo de aborto de un 2%.

Ya se habían realizado otros estudios al respecto. Los investigadores advierten que es necesario hacer más pruebas antes de que esta manera de determinar el sexo del bebé esté al alcance de todos.

El dilema es principalmente ético, pues se teme que algunas mujeres o parejas utilicen esta prueba de sangre para detectar el sexo del bebé de manera temprana, para decidir abortar en base al sexo del bebé. Por esto, los especialistas dicen que esta prueba, si es que empieza a ofrecerse abiertamente, es solamente para las mujeres que las necesitan por razones exclusivamente médicas.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 16 de diciembre de 2011

Disfunción Eréctil: 10 factores que pueden estar “matando” tu erección

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Foto tomada de internet

La mayoría de los hombres le temen a la disfunción eréctil, que sucede cuando el pene no puede ponerse o mantenerse erecto para el acto sexual. Existen muchos factores que pueden interferir para que tengas una erección normal y exitosa. Aquí encontrarás algunos de ellos, varios fácilmente están bajo tu control.

Muchos hombres reportan no haber podido tener una erección, al menos una vez en su vida. Pueden ser hombres completamente sanos, pero a veces, existen factores emocionales o físicos que pueden afectarlos y como consecuencia no se produce la erección. Entre los factores más comunes que pueden estar matando tu erección se encuentran los siguientes, para que tomes medidas al respecto:
  • Alcohol. Si piensas que tomarte unas copas de más te ayudará a relajarte y estimularán tu deseo sexual, esto es un error. El alcohol es un depresor del sistema nervioso, por lo cual afecta la respuesta sexual tanto en los hombres como en las mujeres. Sus efectos son temporales, pero el consumo excesivo de alcohol sí puede ser una causa definitiva de la disfunción eréctil. Beber con moderación está bien, pero si te pasas de tragos, sabrás que la respuesta en la cama, no es la mejor.
  • Estrés. ¿Quién se siente sexy cuando está pensando que no tienen trabajo o que mañana tiene una reunión muy importante con el jefe? No creo que muchos. El estrés causa diferentes reacciones en el cuerpo y puede interferir con tus erecciones. Por eso, lo mejor a la hora del sexo es relajarse y no estar pensando en eso. Si es un tema recurrente, busca ayuda profesional.
  • Drogas y medicamentos. El uso de drogas ilegales como la cocaína y la marihuana afecta la respuesta sexual en los hombres. De la misma manera algunos medicamentos y algunas hierbas pueden afectar tu capacidad para mantener una erección. Entre ellos, ciertos medicamentos para la presión arterial, la depresión y para el dolor. Consulta con tu médico sobre los efectos secundarios de los medicamentos que tomes y evita el uso de drogas ilícitas (ilegales).
  • Tener una imagen negativa de ti mismo. La baja auto estima o la imagen negativa que tienes de ti mismo, afectará tu desempeño en la cama. Si no te gusta lo que ves en el espejo, pensarás que resultas poco atractivo para tu pareja y eso afectará tu erección a la hora del sexo.
  • Ansiedad. Por lo general muchos hombres sienten ansiedad sobre cómo será su desempeño en la cama. Están tan preocupados por si serán buenos a la hora del sexo que esto puede inhibir por completo su erección.
  • Sobrepeso. Además de afectar la imagen que tienes de ti mismo y tu amor propio, estar pasado de peso influye en tu capacidad para tener una erección. Los hombres gordos producen menos testosterona, la hormona responsable del deseo sexual y la potencia de las erecciones. Además, las libras o kilos de más pueden causar hipertensión o presión arterial alta, lo cual puede causar problemas con la circulación y esto puede provocar disminución en el flujo de la sangre hacia el pene, que es indispensable para tener una erección.
  • Problemas de salud. Condiciones como la diabetes, la presión arterial alta, esclerosis múltiple, endurecimiento de las arterias (arterioesclerosis), problemas con la vejiga y cirugía de la próstata pueden causar problemas a la hora de tener una erección.
  • Problemas con tu pareja. El enojo, la tristeza, las peleas, la falta de confianza, todos estos factores influyen en la disfunción eréctil. Es difícil hacer el amor cuando no te estás llevando bien con tu pareja, ya que esto disminuye la atracción hacia la otra persona.
  • Depresión. Si tienes en cuenta que el principal órgano sexual es el cerebro, entenderás que si tienes depresión, los químicos encargados de enviar mensajes de respuesta sexual a tus órganos genitales, no están funcionando bien, en una forma balanceada. De ahí que muchos hombres con depresión pierdan su deseo sexual o libido. A esto se suma que muchos de los medicamentos antidepresivos también contribuyen a la disfunción eréctil.
  • Estilo de vida. Una mala alimentación, dormir poco, no hacer ejercicio y fumar pueden influir en tu deseo sexual y pueden interferir en tu capacidad para tener una erección satisfactoria. Así que es el momento de que evalúes tu estilo de vida para poder establecer si estos factores están contribuyendo a tus problemas para lograr la erección.
El hablar sobre la disfunción eréctil puede resultar vergonzoso para muchos hombres. Pero no debe ser así. El discutir este problema con tu médico es indispensable para poder encontrar la solución. Muchas veces la disfunción eréctil es un reflejo de un problema de salud más serio, por ejemplo, puede ser el primer síntoma de un problema cardiovascular. Mientras más pronto lo hagas, más rápido podrás encontrar la causa de tu disfunción eréctil y entonces, podrás seguir un tratamiento adecuado y disfrutar plenamente de tu vida sexual.

Tomado de Vida y Salud


miércoles, 31 de agosto de 2011

¿Existe relación entre el sexo oral y el cáncer oral?


Desafortunadamente, la respuesta es sí. En parte debido a cambios en las actitudes frente al sexo, la desinformación y la falsa creencia de que el sexo oral es seguro han logrado cambiar el rostro del típico paciente con cáncer oral: hombre, de edad avanzada, fumador y bebedor de alcohol. Hoy los pacientes son más jóvenes, de ambos sexos, no fuman y beben alcohol esporádicamente. ¿Por qué esta nueva tendencia? Los especialistas la asocian al contagio del virus del papiloma humano genital, transmitido sexualmente y relacionado con la mitad de los casos de cáncer oral. ¿Estás tú o alguien de tu familia en peligro?

Hasta hace una década, era poco probable que una mujer desarrollara cáncer oral (en la boca, en la lengua o en la garganta) a los 20 o a los 30 años. Y menos si nunca había fumado o no tomaba bebidas alcohólicas. Este tipo de cáncer afectaba por lo general a los hombres de más de 50 años y sus principales factores de riesgo eran el uso del tabaco y el consumo del alcohol. De ahí la gran sorpresa de Diana, de 32 años, no fumadora y de vida activa y saludable cuando se encontró que lo que comenzó como un simple dolor de garganta resultó ser un cáncer en las amígdalas en su etapa 2. Aunque ya hoy su enfermedad está en remisión, Diana admite el gran impacto que representó para ella saber que su cáncer se originó por un virus: el del papiloma humano genital (o VPH).

El culpable detrás de la nueva tendencia: el VPH

El aumento de la incidencia del cáncer oral en una población más joven tiene una causa: el virus VPH. Según datos aportados por la American Cancer Society(Sociedad Americana contra el Cáncer), casi la mitad de los casos del cáncer oral están relacionados con este virus y la tendencia va en aumento. ¿Qué es el VPH? Según el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (conocido como CDC por sus siglas en inglés), es el virus que produce la mayor cantidad de infecciones transmitidas sexualmente. Existen más de 40 tipos de VPH, unos producen verrugas genitales, mientras que otro tipo produce el cáncer cervical (o del cuello del útero). Este es el mismo virus que se asocia con el cáncer oral. El VPH (virus del papiloma humano) se transmite de una persona a otra mediante el contacto directo de piel a piel durante el sexo genital y oral y se desarrolla perfectamente en tejidos finos delicados y húmedos como los que recubren tanto los genitales como la boca.

Como el VPH se adhiere al lugar en donde llega al cuerpo y no viaja por el torrente sanguíneo, la conexión entre el cáncer oral producido por el VPH y sexo oral es directa.

Del contagio al cáncer

Si una persona tiene sexo sin protección con una persona infectada, puede adquirir el virus y ni darse cuenta porque en muchas ocasiones no se tienen síntomas. La mayoría de las veces el sistema inmunológico (de defensas) logra deshacerse de la infección en un período de 2 años, pero durante ese tiempo, la persona infectada puede seguir transmitiendo el virus. En ocasiones, cepas del VPH de algo riesgo destruyen las células saludables y su capacidad de repararse o de controlar la forma en que se reproducen. Esas células se convierten entonces en células cancerosas. Los síntomas comenzarán a aparecer incluso años después de que la persona ha sido infectada, e incluyen: dificultad al tragar, llagas que no se curan en la boca o dolor persistente en un lado de la garganta.

¿Quiénes tienen riesgo de contraerlo?

Según un estudio publicado en...

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sábado, 20 de agosto de 2011

El largo de los dedos y la relación con el largo del pene (y con la probabilidad de desarrollar cáncer de próstata)


Un estudio reciente  ha encontrado una relación entre la longitud del pene y el largo de los dedos, específicamente, del dedo índice y  anular de la mano derecha de los hombres. Aquí te contamos más sobre este hallazgo y cómo puede ayudar al desarrollo científico este dato que parece más bien curioso. Entérate de estos detalles y deja de hacerte problema. ¿No se te ocurrirá usar guantes para tu próxima cita romántica, o si?
Si vas a dejar que alguien te lea las manos, quizás prefieras que no sea una mujer, ya que puedes revelarle algo más que tu futuro: ¡la longitud de tu pene! Así lo ha detectado un estudio reciente desarrollado por científicos de Corea del Sur, según el cual la diferencia entre el largo de los dedos índice y anular estaría relacionada con la longitud del pene.
Los científicos consideran que esta relación viene determinada desde la mismísima gestación, etapa en que las altas concentraciones de la hormona testosterona (o la hormona masculina) estimulan una mayor actividad testicular y conducen a una proporción de los dedos más baja en el bebé en desarrollo.
Específicamente, los investigadores del Departamento de Urología del Hospital Gil de la Universidad de Gacheón, Corea del Sur, encontraron que cuando la proporción del largo de los dedos índice y anular de la mano derecha es más baja, más largo suele ser el pene. Para ello consideraron lo que se denomina “proporción de los dedos”, que se calcula dividiendo la longitud del dedo índice por la del dedo anular.
¡Espera un momento! Antes de comenzar a hacer cuentas, recuerda que los hombres suelen preocuparse por el tamaño de su pene (algo que a las mujeres no les importa tanto, en verdad), a pesar de que la mayoría lo tiene de un tamaño promedio. Esto es, con una longitud de 2,5 a 10 centímetros (1 a 4 pulgadas) en estado de flacidez.
Por supuesto, estos hallazgos no te ayudarán a cambiar el tamaño de tu pene (para ello existen varios métodos más o menos eficaces que ya explicamos en otro artículo de vidaysalud.com), pero sí ayudan a comprender cómo los genes que influyen en la producción de las hormonas como la testosterona, se relacionan con el desarrollo de las extremidades (los brazos y las piernas) y de los sistemas como el urológico (que tiene que ver con el aparato genital masculino, los riñones, la vejiga, etc.). A la vez, se espera que una mayor comprensión de estos mecanismos resulte útil para seguir investigando condiciones clínicas relacionadas con problemas del desarrollo en los hombres.

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viernes, 12 de agosto de 2011

Qué preguntarle a tu ginecólogo



Seguro que no faltarías ni a una cita de negocios, ni a un almuerzo con una amiga de la infancia y mucho menos a una salida con tu pareja.  Igual de importante debe ser para ti el compromiso anual de visitar a tu ginecólogo. Aprovecha al máximo ese tiempo con el especialista para preguntarle todo lo que te preocupe sobre tu salud.
Probablemente la consulta de tu ginecólogo no sea el lugar al que deseas ir con más frecuencia, pero aun así, ésta es una cita a la que no debes faltar nunca: en ella el doctor te hará un examen pélvico y de los senos, tomará una muestra para la prueba del Papanicolau y discutirá contigo el método anticonceptivo que más te convenga.
Además de estos procedimientos de rutina, aprovecha la cita para hacerle cualquier pregunta que te preocupe sobre tu estado de salud.  Ten presente que no existen preguntas tontas, sólo son tontas las que no se hacen.  Por ejemplo:
  1. ¿Por qué mi período menstrual es tan irregular? Puede deberse a varias razones y habrá que ir descartándolas hasta encontrar la causa precisa.  De vez en cuando, el ciclo menstrual puede fluctuar debido a:
    • aumento o pérdida significativa de peso exceso de ejercicio
    • aumento del estrés
    • lactancia
    • dar a luz o tener un aborto espontáneo
    • abuso de la cafeína
    • Aunque estos factores son comunes y se pueden tratar, consulta siempre con tu médico en caso de saltarte uno o varios ciclos para estar seguros de la causa en tu caso particular.
  2. ¿Por qué tengo dolor al tener relaciones sexuales? Tienes que ser específica al explicar cómo y cuándo te duele. ¿Sientes presión o dolor en el momento de la penetración, a la entrada de la vagina? Entonces puede deberse a falta de lubricación vaginal, a una inflamación o infección en la vulva, a espasmos vaginales involuntarios (se conocen como vaginismo), una reacción a algún tipo de medicamentos o como resultado de lesiones por accidentes o por cirugía de la pelvis.  Si el dolor es más profundo, las causas varían desde una endometriosis, hasta fibromas, un prolapso uterino o quistes en el ovario.  Si no se encuentra una causa física, también pueden entrar en juego ciertos factores psicológicos como: ansiedad, depresión, estrés o traumas que hayan podido dejar relaciones de abuso sexual o emocional. Que no te de vergüenza. El o la ginecóloga te ayudará a encontrar y a resolver la causa de ese dolor para que puedas volver a disfrutar de tu relación sexual de una forma placentera.
  3. ¿Por qué tengo calores y sofocos? Muchas mujeres los experimentan en algún momento y no siempre tienen que deberse a la perimenopausia o a la menopausia.  Pueden deberse a otras condiciones como un problema con la tiroides.
  4. ¿Cuándo debo hacerme mi primera mamografía? Esta es una de las principales preguntas que toda mujer debe hacer.  Por lo general, se recomienda que las mujeres de 40 años en adelante se hagan una mamografía cada uno o dos años. Pero si en tu familia ha habido antecedentes de cáncer del seno, es recomendable que empieces antes a chequearte o con más frecuencia.  Cada caso es diferente. Sigue las recomendaciones de tu ginecólogo(a).
  5. ¿Es normal tener flujo vaginal? Por supuesto que sí.  El flujo vaginal arrastra afuera las células que van muriendo en las paredes de la vagina y es la forma natural del cuerpo de mantenerla limpia y saludable.  Cuando es normal es de color claro o blancuzco y no tiene olor.  Si aumenta de intensidad, cambia de color, tiene mal olor o sale sanguinolento, consulta con tu doctor.  Es posible que se trate de una infección, ya sea por hongos, o por bacterias. También puede deberse a una enfermedad transmitida sexualmente. En estos casos, hay tratamientos efectivos, pero debes atenderla lo antes posible.
  6. ¿Qué es el virus del papiloma humano? Este es el virus que se ha asociado al cáncer del cuello de la matriz o cáncer cervical (se conoce como HPV por sus siglas en inglés). También puede ocasionar verrugas en los genitales.  Se transmite de una persona a otra cuando se tienen relaciones sexuales sin protección con una persona infectada.  Muchas personas tienen el virus y no tienen cáncer cervical, pero muchas otras sí. Se considera que cada año 11,000 mujeres en los Estados Unidos reciben un diagnóstico de cáncer en el cuello del útero (o cérvix)  y que 4,000 mueren cada año de esa enfermedad sólo en este país. De acuerdo al Centro Nacional de Epidemiología (INE) en el 2002 el cuello de la matriz era la segunda causa de muerte por cáncer en el mundo en las mujeres con 450,000 nuevos diagnósticos cada año en el mundo. Y 93% de las mujeres que lo padecen estaban infectadas por el virus del papiloma humano (abreviado VPH en español. Si tienes una hija entre los 13 y los 26 años de edad, es una buena candidata para que se vacune contra el virus como recomienda el CDC (Centro de Control de Enfermedades).  Pídele al doctor que te de más información sobre la vacuna contra el VPH y sus ventajas.
  7. Llevo un año y medio tratando de concebir sin éxito¿Qué puedo hacer? Hay muchas razones por las que la pareja no puede concebir, y no siempre es a causa de la mujer. Será necesario empezar una serie de pruebas de fertilidad, tanto tuyas como de tu esposo. Quizás sea solamente cuestión de tiempo, o quizá sea algún otro problema físico. Pero lo más acertado es consultar cuanto antes a un especialista en fertilidad.
Seguro que tendrás otras preguntas, de acuerdo a tu salud y tus circunstancias. Es una buena idea anotar lo que te preocupa para que no se te olvide o se te pase debido a los nervios. Además de esas notas conviene que lleves otros datos: la fecha del comienzo de tu última menstruación, así como la información sobre tus antecedentes médicos y los de tu familia.
Recuerda: a tu médico no le molestará que preguntes, al contrario, lo ayudarás a realizar mejor su trabajo.  Así que no te preocupes ¡y a preguntar se ha dicho!

Tomado de Vida y Salud

martes, 26 de julio de 2011

Diez consejos que debes tener en cuenta antes de hacerte un “piercing”


Con el deseo de expresar su individualidad, los jóvenes se exponen a situaciones para cambiar su apariencia o simplemente demostrarles a sus amigos que son capaces de tomar decisiones. Los piercings o perforaciones en el cuerpo se han convertido en una manera de decorar el cuerpo, de encontrar situaciones extremas, y de demostrar que se es valiente. Sea cual sea tu decisión, es mejor que estés bien informado. Sigue leyendo este artículo y conoce las diez cosas que hay que conocer antes de hacerse un piercing.
Para los que no saben, uno de los significados de la palabra piercing (por su nombre en inglés) es perforación. Sí, es lo mismo que aquellos agujeros que las mujeres tienen en los lóbulos de las orejas para ponerse aretes. Sin embargo, lo que hoy en día se conoce como piercing son aquellas joyas de varios materiales que los jóvenes se están poniendo en diferentes partes del cuerpo.  Ese es uno de los factores más llamativos de los piercings, que va más allá de lo convencional. Los jóvenes quieren ser cada vez más arriesgados y por eso se perforan partes del cuerpo que en otras épocas nadie se hubiera imaginado, por lo menos en gran parte de las culturas occidentales.  Hago esta diferencia por que en algunas culturas, como la africana y la India, la perforación ha formado parte de sus tradiciones milenarias.
Hoy en día, la mayoría de los piercings no generan problemas de salud cuando se hacen siguiendo las condiciones de higiene y salubridad recomendadas. Desafortunadamente, los resultados no son buenos cuando sucede bajo diferentes condiciones. Antes de hacerte un piercing piensa que cada parte de tu cuerpo toma tiempo en sanar. No es lo mismo hacerte un piercing en el lóbulo de la oreja, que en la lengua, los labios, las cejas, el ombligo o los genitales.
Antes de hacerte un piercing toma las precauciones necesarias. Presta atención a los siguientes consejos.
  1. Confirma que tienes la vacuna para prevenir el tétano al corriente. Aplícatela de nuevo si no lo has hecho en los últimos 10 años.
  2. Cerciórate que la persona que te va a hacer el piercing sea un profesional, y no simplemente un aficionado o alguien que quiere ganar dinero fácilmente.
  3. Asegúrate que el lugar en donde te vas a hacer el piercing tiene visible el registro que le permite hacer este tipo de procedimientos.
  4. Verifica que utilizan un procedimiento adecuado para esterilizar los instrumentos. Esto es muy importante para prevenir la transmisión de enfermedades como hepatitis B y C, tuberculosis, sífilis y SIDA.
  5. Asegúrate de que los instrumentos que utilizan sean desechables, en el caso de que estos no hayan sido esterilizados.
  6. Cerciórate que la persona que hace el procedimiento use guantes de látex.
  7. Revisa que los piercings o las joyas que van a utilizar sean de materiales como acero inoxidable, platino, niobio, y titanio quirúrgicos. En el caso de ser de oro deben ser por lo menos de 14 a 18 quilates.
  8. Asegúrate de que la persona que hace el procedimiento se lava las manos antes y después de utilizar los guantes.
  9. De igual manera, revisa que se desinfecte las manos si toca otros elementos como el celular, el teléfono, la computadora o las puertas, entre otros cosas.
  10. Asegúrate que no usen las pistolas que se utilizan para abrir los agujeros para poner aretes en los orejas. Estas son muy difíciles de esterilizar completamente.
A los jóvenes les gusta presumir de lo bien que se les ven sus piercings, pero no hablan mucho con sus amigos cuando las cosas no salen tan bien. En los casos de infecciones o de los procedimientos que salen mal, algunos prefieren mantenerse callados. Si te pasó esto, habla con tus amigos para que ellos conozcan el riesgo al que se exponen al practicarse estos procedimientos cuando no se hacen como se debe. Por ejemplo, muchas personas no saben que mientras más exótica o más rara es la forma del piercing o el sitio de la perforación, hay más posibilidades de adquirir una infección. Pero las infecciones son sólo uno de los riesgos, también existen otros riesgos que afectan tu salud.
Cuando hay piercings en la boca o en la lengua pueden…
  • Presentarse problemas al hablar, al tragar o al masticar.
  • Soltarse (el piercing) y te lo puedas tragar.
  • Aparecer daños en los dientes. Éstos se pueden despostillar o romper.
  • Surgir problemas en las encías.
Ten en cuenta que al tener piercing en los genitales puedes…

Lea el artículo completo en Vida y Salud

sábado, 23 de julio de 2011

Una vida sexual plena durante la perimenopausia


La perimenopausia es la etapa que precede a la menopausia y tiene tan mala fama como su sucesora. Y no es para menos, ya que puede llegar acompañada por irregularidad de los períodos menstruales, cambios en el estado de ánimo, mal humor, confusión, calores, malestares y en algunos casos, disminución del apetito sexual. Si te encuentras cerca de esta etapa de la vida o estás atravesándola ya, y te preocupa de qué forma puede afectar tu relación de pareja, aquí te ofrecemos algunos consejos que te ayudarán a disfrutar de una vida sexual satisfactoria durante este proceso de cambio, además de sugerencias para aliviar los síntomas más molestos.
La perimenopausia es una etapa de transición que puede traer muchos cambios en tu vida, algunos de los cuales podrían afectar tu sexualidad y tu relación de pareja. Eso no significa que no puedas sentirte atractiva ni llevar una vida sexual activa y satisfactoria. Veamos qué puedes hacer:
  • Durante la perimenopausia comienzan a disminuir los niveles de estrógeno. Como consecuencia, el tejido vaginal va a ir cambiando, se hará más delgado y más reseco.  Esto podría causar molestias, y hasta dolor, durante la relación sexual. Si necesitas para mantener lubricada tu vagina, podrías experimentar usando lubricantes solubles en agua o a base de silicona, que se venden sin receta médica.
  • Tener relaciones sexuales regularmente resulta beneficioso en esta etapa. La actividad sexual incrementa el flujo de sangre a los genitales, lo que te ayudaría a prevenir y a demorar precisamente la aparición de los cambios vaginales que causan molestias.
  • Recuerda que la actividad sexual no se limita al coito. Tu pareja y tú pueden explorar y beneficiarse de otras formas de dar y recibir placer: masajes, baños de inmersión, caricias más prolongadas. ¡Sean creativos!
  • Mantén abierta la comunicación con tu pareja. Explícale cómo te sientes y sé honesta en cuanto a lo que prefieres y lo que te desagrada. Mientras más cerca te sienta emocionalmente de tu pareja, más disfrutarás de tus relaciones sexuales.
  • A medida que envejecemos, tardamos más en excitarnos sexualmente. Tu pareja y tú deberán invertir más tiempo e imaginación en estimularse antes del acto sexual.
  • Si notas que tu deseo o libido disminuye, y la falta de apetito sexual te preocupa, consulta con su médico de cabecera o con tu ginecólogo. ¿Estás tomando algún tipo de medicamento que tenga este efecto secundario? Algunos antidepresivos y el estrógeno por vía oral reducen la libido. Tu médico puede ayudarte a encontrar alternativas. También puede indicarte los medicamentos que suplan las hormonas que tu cuerpo produce en menor cantidad. Es preferible que no te auto recetes. Consulta siempre con un profesional antes de tomar cualquier medicina.
  • ¿Has considerado “educarte” sexualmente hablando? En la biblioteca pública y en las librerías hay secciones completas de publicaciones de autoayuda relacionadas con la sexualidad y la salud en general. Quizás éste sea el momento de recurrir a libros y a dispositivos que te ayuden a ti y a tu pareja a experimentar con nuevas posiciones y formas de darse placer mutuamente. Es posible que descubras relaciones más plenas y más satisfactorias que nunca.
  • Aunque tus períodos o menstruación dejen de ser regulares, todavía existe la posibilidad de un embarazo. No abandones la protección o el uso de anticonceptivos en esta etapa.
  • Dedícale tiempo y no abandones tu apariencia física: una dieta sana,  y los ejercicios regulares te mantendrán en buena forma física. Si te sientes atractiva y deseable, tus relaciones amorosas mejorarán.

Clic en Vida y Salud para leer el artículo completo

miércoles, 20 de julio de 2011

¿Qué es la estomatitis? Tipos, causas y tratamientos de estas molestas lesiones en la boca

Si tuvieras que hacer una lista de algunas de las cosas más incómodas en la vida, ¡seguro pondrías a las lesiones en la boca en los primeros lugares! Duelen al comer, molestan al hablar y, a veces, ni te dejan dormir. Sin contar con lo horrible que se ven. Los enrojecimientos, irritaciones, aftas, fuegos, úlceras o lesiones dentro o alrededor de la boca se agrupan bajo el término de estomatitis. Aquí te explicamos los diferentes tipos de estomatitis que hay, por qué ocurren y cómo remediarlos.

Laura no puede creerlo: de nuevo le han brotado unas ampollitas sobre el labio. ¿Tendrán algo que ver con el malestar que sentía desde hace un par de días?  Lo que más le preocupa es cómo librarse de ellas. ¡Se notan tanto! Mientras que Adrián casi no ha podido comer últimamente con unas llaguitas que le han salido dentro de la boca. Lo único que puede soportar son los líquidos y quizás un puré de papas. Masticar le molesta y si come algo salado ¡ve las estrellas!  Tanto Laura como Adrián sufren de estomatitis, pero de diferente tipo.  ¿Sabes qué es?

La estomatitis, es decir, cuando se presenta una inflamación o lesión en la boca, provoca molestias y dolor que dificultan que la persona coma, hable y hasta que pueda dormir. Hay diferentes tipos de estomatitis que se clasifican según la causa que la produzca. Las más comunes son las siguientes:

Estomatitis aftosa: se caracteriza por la presencia de aftas o lesiones (pequeñas heridas o llagas), que aparecen dentro de la boca y pueden localizarse en la zona interior de los labios, las mejillas o la lengua.  Es un padecimiento muy común que puede ocurrir hasta en un 80% de la población, y se ve frecuentemente en los niños y en los adolescentes.

Aparece con lesiones rojizas, cubiertas por una capa amarillenta.  Por lo general no se acompañan de fiebre, pero tienden a recurrir. Duran entre 5 y 10 días, y no se contagian de una persona a otra.

Causas:
  • Alergias a alimentos como la nuez y el chocolate o a irritaciones producidas por los cítricos, el café y las papas (aunque no siempre puedan evitarse las recurrencias al eliminar estos alimentos de la dieta).
  • Padecimientos inflamatorios del intestino, la Enfermedad de Behcet, la mononucleosis infecciosa y fiebres de larga duración.
  • Estrés, mala nutrición, infecciones bacterianas o virales, cambios hormonales, bajos niveles de vitamina B12.
  • Irritaciones mecánicas (morder un alimento punzante, hincarse con un diente puntiagudo, etc.).
Tratamiento:
  • Si se puede identificar la causa (infección viral, bacteriana o por hongos), el médico podría recomendar un tratamiento con medicamentos específicos.
  • Si se desconoce la causa exacta, el énfasis del tratamiento reside en el alivio de los síntomas. Como por ejemplo:
  • Beber muchos líquidos
  • Enjuagar la boca con agua tibia y sal de 2 a 3 veces al día.
  • Aplicar un anestésico local como la lidocaína o la xilocaína sobre la úlcera (esto no se recomienda en los niños).
  • Aplicar una mezcla a partes iguales de peróxido de hidrógeno o de bicarbonato de sodio y agua sobre el afta
  • Si el afta aparece en las encías o en la parte interna de los labios, se puede aplicar una preparación local de corticosteroides, como el Kenalog. Otros medicamentos como el Blistex y Campho-Phenique pueden brindar alivio, especialmente si se aplican al corto tiempo de aparecer las lesiones.
  • En casos más severos se pueden utilizar tratamientos como el gel de flucinonida, la pasta antiinflamatoria Aphthasol, o un enjuague bucal con Gluconato de Clorhexidina.
  • Si las aftas aparecen con mucha frecuencia, se debe consultar al doctor para determinar si existe una deficiencia de vitamina B12.
  • Para reducir la inflamación y el dolor, se pueden emplear medicamentos antiinflamatorios como los corticosteroides, incluyendo la prednisona (ésta última debe usarse con precaución en pacientes con diabetes).
Estomatitis herpética: se presenta en forma de úlceras o ampollas rellenas de líquido que aparecen sobre o alrededor de los labios y muy rara vez en las encías o en el paladar. Comienzan con una sensación de cosquilleo, sensibilidad o quemazón antes de que broten las lesiones. Una vez que el líquido sale, se forma una costra (postilla) sobre la úlcera.  Las ampollas duran de 7 a 10 días, son muy contagiosas  y  a menudo se presentan con síntomas como los del catarro común o la gripe.

Causas:
  • La causa principal es el virus del herpes simple tipo 1. La infección inicial generalmente se presenta antes de que la persona sea adulta y se puede confundir con un episodio de gripe o catarro. Una vez que la persona se contagia, el virus permanece en el organismo por siempre de forma latente.
  • Las lesiones se reactivan por factores como el estrés, fiebre, trauma, cambios hormonales (por ejemplo, la menstruación), o la exposición al sol.  Cuando las lesiones reaparecen, tienden a ocurrir en el mismo lugar. A diferencia de las aftas, las lesiones herpéticas son contagiosas desde que la ampolla se rompe hasta que se sana completamente. Además del contagio a otras personas, el virus se puede extender a otras partes del cuerpo como los ojos o los genitales. Hay que tener cuidado y lavarse muy bien las manos, evitando frotar los ojos.
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domingo, 5 de junio de 2011

Disfunción Eréctil: 10 factores que pueden estar “matando” tu erección


La mayoría de los hombres le temen a la disfunción eréctil, que sucede cuando el pene no puede ponerse o mantenerse erecto para el acto sexual. Existen muchos factores que pueden interferir para que tengas una erección normal y exitosa. Aquí encontrarás algunos de ellos, varios fácilmente están bajo tu control.
Muchos hombres reportan no haber podido tener una erección, al menos una vez en su vida. Pueden ser hombres completamente sanos, pero a veces, existen factores emocionales o físicos que pueden afectarlos y como consecuencia no se produce la erección. Entre los factores más comunes que pueden estar matando tu erección se encuentran los siguientes, para que tomes medidas al respecto:
  1. Alcohol. Si piensas que tomarte unas copas de más te ayudará a relajarte y estimularán tu deseo sexual, esto es un error. El alcohol es un depresor del sistema nervioso, por lo cual afecta la respuesta sexual tanto en los hombres como en las mujeres. Sus efectos son temporales, pero el consumo excesivo de alcohol sí puede ser una causa definitiva de la disfunción eréctil. Beber con moderación está bien, pero si te pasas de tragos, sabrás que la respuesta en la cama, no es la mejor.
  2. Estrés. ¿Quién se siente sexy cuando está pensando que no tienen trabajo o que mañana tiene una reunión muy importante con el jefe? No creo que muchos. El estrés causa diferentes reacciones en el cuerpo y puede interferir con tus erecciones. Por eso, lo mejor a la hora del sexo es relajarse y no estar pensando en eso. Si es un tema recurrente, busca ayuda profesional.
  3. Drogas y medicamentos. El uso de drogas ilegales como la cocaína y la marihuana afecta la respuesta sexual en los hombres. De la misma manera algunos medicamentos y algunas hierbas pueden afectar tu capacidad para mantener una erección. Entre ellos, ciertos medicamentos para la presión arterial, la depresión y para el dolor. Consulta con tu médico sobre los efectos secundarios de los medicamentos que tomes y evita el uso de drogas ilícitas (ilegales).
  4. Tener una imagen negativa de ti mismo. La baja auto estima o la imagen negativa que tienes de ti mismo, afectará tu desempeño en la cama. Si no te gusta lo que ves en el espejo, pensarás que resultas poco atractivo para tu pareja y eso afectará tu erección a la hora del sexo.
  5. Ansiedad. Por lo general muchos hombres sienten ansiedad sobre cómo será su desempeño en la cama. Están tan preocupados por si serán buenos a la hora del sexo que esto puede inhibir por completo su erección.
  6. Sobrepeso. Además de afectar la imagen que tienes de ti mismo y tu amor propio, estar pasado de peso influye en tu capacidad para tener una erección. Los hombres gordos producen menos testosterona, la hormona responsable del deseo sexual y la potencia de las erecciones. Además, las libras o kilos de más pueden causar hipertensión o presión arterial alta, lo cual puede causar problemas con la circulación  y esto puede provocar disminución en el flujo de la sangre hacia el pene, que es indispensable para tener una erección.
  7. Problemas de salud. Condiciones como la diabetes, la presión arterial alta, esclerosis múltiple, endurecimiento de las arterias (arterioesclerosis), problemas con la vejiga y cirugía de la próstata pueden causar problemas a la hora de tener una erección.
  8. Problemas con tu pareja. El enojo, la tristeza, las peleas, la falta de confianza, todos estos factores influyen en la disfunción eréctil. Es difícil hacer el amor cuando no te estás llevando bien con tu pareja, ya que esto disminuye la atracción hacia la otra persona.
  9. Depresión. Si tienes en cuenta que el principal órgano sexual es el cerebro, entenderás que si tienes depresión, los químicos encargados de enviar mensajes de respuesta sexual a tus órganos genitales, no están funcionando bien, en una forma balanceada. De ahí que muchos hombres con depresión pierdan su deseo sexual o libido. A esto se suma que muchos de los medicamentos antidepresivos también contribuyen a la disfunción eréctil.
  10. Estilo de vida. Una mala alimentación, dormir poco, no hacer ejercicio y fumar pueden influir en tu deseo sexual y pueden interferir en tu capacidad para tener una erección satisfactoria. Así que es el momento de que evalúes tu estilo de vida para poder establecer si estos factores están contribuyendo a tus problemas para lograr la erección.
El hablar sobre la disfunción eréctil puede resultar vergonzoso para muchos hombres. Pero no debe ser así. El discutir este problema con tu médico es indispensable para poder encontrar la solución. Muchas veces la disfunción eréctil es un reflejo de un problema de salud más serio, por ejemplo, puede ser el primer síntoma de un problema cardiovascular. Mientras más pronto lo hagas, más rápido podrás encontrar la causa de tu disfunción eréctil y entonces, podrás seguir un tratamiento adecuado y disfrutar plenamente de tu vida sexual.
Tomado de Vida y Salud

sábado, 16 de abril de 2011

¡Bienvenido Bebé!


No todos los bebés nacen rellenitos. La mayoría son flaquitos, tienen la piel arrugadita y la cabeza alargada. Pero de todos modos, el tuyo te parecerá el más perfecto que hayas visto en tu vida. Lee nuestra guía para sacarte de dudas y comprender las grandes transformaciones que tendrá.
La piel
Es tan delicada que podrás verle las venitas. Por eso parecerá rosadito. Notarás que las manos y los pies están azules. Es porque su sistema circulatorio está recién empezando a trabajar y falta bombear sangre a las extremidades. Y está arrugado porque se pasó nueve meses en remojo.
Los genitales
Estarán hinchados, como también los pezones, tanto en los varones como en las hembritas. Esto se debe a la presencia de las hormonas de la mamá y a la acumulación de líquido a lo largo de los nueve meses. Pero tanto los genitales como los pezones volverán a su aspecto normal en unas seis semanas.
Los pies
Te fascinarán por lo pequeñitos que son. No te preocupes si te parece que están torcidos hacia adentro. Eso se debe a que tu bebé estuvo acurrucado durante nueve meses en el útero. También pensarás que tiene los pies planos. En realidad tienen arco, pero se esconde detrás de capas de grasa. Se vislumbrará mejor a los 2 ó 3 años.
El ombligo
Verle el ombligo te puede desconcertar. No te preocupes, en unas semanas se secará y se le caerá. Podrás ver que tiene un poco de pigmento marrón (café) aunque ya se le haya caído. Llama al pediatra solamente si lo notas hinchado, con pus, muy rojo o si le sientes un olor fuerte. Si se le moja, sécaselo con cuidado.
El pelo
Muchos bebés nacen sin pelo; otros llegan a este mundo con una melena envidiable. La mayoría de las veces, los recién nacidos perderán ese pelo y el nuevo cabello que les sale puede ser distinto tanto en color como en textura.
Los ojos
El color puede cambiar. Seguramente podrá ver hasta unas 8 a 12 pulgadas (20 a 30 centímetros). Si te apartas a más de un pie, verás que sus ojos deambulan y te da la sensación de que está bizco. No te preocupes. Cuando maduren sus músculos oculares, podrá enfocar con los dos ojos.
La cabeza
Puede que notes que la tiene alargada y cónica. No te preocupes, no le quedará así. Es el resultado de haber atravesado el canal de parto. La cabeza se reconfigurará paulatinamente y retomará su forma natural al cabo de unos días. Los huesos son flexibles y tienen espacios membranosos en la coronilla.
Tomado de Vida y Salud

martes, 5 de abril de 2011

Cómo mantener la intimidad al avanzar en edad


Muchas personas de 65 a 85 años de edad permanecen sexualmente activas y piensan que la sexualidad es una parte importante de su vida.  Sin embargo, con la edad, la sexualidad también puede constituir un reto.  El  ”Mayo Clinic Health Letter” examina algunos de los retos y soluciones para cultivar el deseo sexual más adelante en la vida.
Las enfermedades que afectan la salud y bienestar general de hombres y mujeres pueden interferir con la sexualidad.  La diabetes, la hipertensión y el colesterol alto pueden afectar al sistema cardiovascular y durante las actividades que despiertan el deseo sexual es necesario que la sangre circule con fuerza.  Por otro lado, las afecciones de las articulaciones, como la osteoartritis y la artritis reumatoide, podrían dificultar los movimientos u ocasionar dolor.  Además, es común que entre las personas mayores disminuya el deseo sexual (la libido).
En las mujeres, los cambios corporales que normalmente ocurren pueden alterar el deseo sexual.  Por ejemplo, la disminución en los niveles de estrógeno deriva en un afinamiento de los tejidos vaginales y menos lubricación en la vagina.  Estos cambios podrían reducir el deseo sexual debido al dolor o molestia que se presenta durante la estimulación sexual.  Con la edad, los orgasmos normalmente suelen ser más callados.
En los hombres, los niveles de testosterona disminuyen gradualmente con el tiempo y eso significa que podrían requerir más tiempo para tener una erección o que ésta podría no ser tan firme.  La disfunción eréctil es más común conforme un hombre avanza en edad.
No obstante, el deseo por intimidad emocional vence a la edad y, por ello, el enfoque sobre una relación física puede cambiar cada vez más hacia una de tipo emocional.  Debido a ese cambio, las personas mayores tienden a aproximarse entre sí para satisfacer su intimidad sexual, aunque ni el deseo ni el orgasmo sean iguales que antes.  Si bien no es posible retroceder el tiempo, Mayo Clinic Health Letter describe maneras de mejorar la experiencia sexual más adelante en la vida.
Comunicación: las parejas necesitan hablar abiertamente sobre cualquier problema físico, así como respecto a los cambios en la función sexual o en el placer por el sexo.
Alternativas femeninas: existen productos de venta sin receta médica que ayudan con la sequedad vaginal propia de la menopausia.  Entre las alternativas están los humectantes a base de agua (Replens) o los lubricantes sin glicerina como el System Jo H20 ó el Slippery Stuff.  Otra alternativa es el estrógeno vaginal que se expende bajo receta médica.
Alternativas masculinas: existe la disponibilidad de fármacos como el sildenafil (Viagra), tadalafil (Cialis) y vardenafil (Levitra) para tratar la disfunción eréctil.  Sin embargo, éstos no afectan la libido.
Otros medicamentos: los antidepresivos, los fármacos opiáceos para aliviar el dolor y los medicamentos para la hipertensión podrían afectar negativamente sobre la función sexual.  Un médico podría ofrecerle otras alternativas de tratamiento.
Ejercicio: hacer ejercicio regularmente puede mejorar el nivel de energía y también ayudar con el flujo sanguíneos hacia los genitales.
Consejería: un terapeuta capacitado puede ofrecerle instrucción, sugerencias e intervenciones personalizadas que puedan ayudarle a tratar sus problemas sexuales.
Tomado de Vida y Salud

jueves, 31 de marzo de 2011

Los aros de metal en la boca incrementan el riesgo de infecciones


Si estás pensando en hacerte una perforación en la boca o un piercing, para cinco minutos a leer este artículo y descubre cuáles son los riesgos que corres y cómo prevenirlos. Si te decides a hacerlo, es preferible que elijas aros de plástico, ya que los de metal han demostrado incrementar las posibilidades de que contraigas infecciones.
Hacerse piercings o perforaciones para lucir aros en diferentes partes del cuerpo forma parte de las nuevas costumbres que están de moda entre los jóvenes y los adolescentes, que encuentran en esta práctica un signo de distinción, de identificación de grupo y hasta de coquetería y belleza, como una mera cuestión estética.
Así, los tradicionales aros en las orejas hoy parecen obsoletos y los lugares del cuerpo que lucen estos accesorios son tan variados como sorprendentes. Además, su aplicación se volvió más dolorosa y riesgosa, en las nuevas zonas elegidas: la boca, el ombligo, los pezones e incluso el área genital, entre otras.
Por eso, antes de decidir si te harás perforaciones o piercings y en dónde, es importante que te informes para estar al tanto de los riesgos que conlleva este proceso.
Por ejemplo, entre los lugares preferidos recientemente se encuentran la lengua y la boca. Paradójicamente, si de salud se trata, esta es una de las peores zonas que debes considerar.
¿Por qué? En principio, porque la boca es uno de los principales centros de infecciones. Allí habitan millones de bacterias y una perforación en la boca incrementa el riesgo de que se te infecte, y que esa infección pase a otras partes de tu cuerpo y cause complicaciones aún mayores como abscesos cerebrales (cuando se va al cerebro), o una infección en el corazón denominada endocarditis. Este tipo de infecciones pueden producirse durante las semanas posteriores a la perforación o varios meses después. Otras infecciones que se pueden transmitir incluyen la hepatitis C y el VIH.
Además, los piercings en la boca conllevan los riesgos normales de cualquier piercing, entre los cuales puede haber dolor, inflamación (hinchazón) – y si la lengua se hincha puede bloquear las vías respiratorias -, sangrado incontrolable, daño en los nervios y en este caso también aumento en la secreción de saliva.
Por eso es sumamente importante que antes de hacerte un piercing en cualquier parte del cuerpo –y sobre todo en la boca – analices bien el sitio en dónde te lo van a colocar, quién te lo va a colocar, las condiciones de higiene del lugar y las garantías que te dan. Y si las ganas y el impulso son más fuertes y decides colocarte algún aro en la boca o en la lengua, también debes tener en cuenta el tipo de aro que utilizarás.
Los aros de metal – de acero inoxidable y de titanio – en la boca acumulan más cantidad de bacterias y de ese modo incrementan el riesgo de contraer infecciones que los pernos de plástico o de teflón. Así lo demostrario investigaciones recientes realizadas por Profesionales de la Universidad Médica de Innsbruck, en Austria.
Además, los especialistas advierten que los aros en la boca, de cualquier material, pueden provocar lesiones y dificultades para hablar. Y una vez que el proceso de cicatrización haya finalizado, la misma joyería puede dañar tanto los dientes como el tejido de la encía. En efecto, se considera que los aros de metal pueden romper los dientes. Y aunque los de plástico, tienen menor riesgo de hacerlo, este riesgo se elimina por completo.
El daño a los tejidos de la encía es más común con las perforaciones en los labios, ya que la parte posterior de la joyería que se fija adentro de la boca puede irritar el tejido, y si el metal o plástico descansa sobre la encía puede erosionarla y desgastarla al moverse de un lado a otro.
Por eso, los especialistas no recomiendan las perforaciones en la zona de la boca. Pero si la tentación es más fuerte o si ya tienes piercings en la boca, es importante que mantengas una buena higiene y que te hagas controles periódicos con tu dentista para verificar que las encías y el tejido que las rodean y que tocan el metal o el plástico no estén lesionados o infectados, y si hay algún inconveniente, detectarlo lo antes posible para evitar complicaciones mayores.
Tomado de Vida y Salud

viernes, 28 de enero de 2011

Lo que debes saber sobre el flujo vaginal

Tal vez sea el último tema del que quieras hablar con tus amigas, tus familiares o tu médico. Pero el flujo vaginal es algo normal en las mujeres y merece tu atención porque cuando cambia, es un indicador de que algo puede no estar bien. Toma nota sobre qué puede cambiar el flujo vaginal y cuándo debes ir al médico.

Cuando se inicia la pubertad, es normal tener cierta cantidad de flujo vaginal o sea, secreciones provenientes de la vagina. De hecho, es posible que los notes entre 6 meses a un año antes de que te empiece tu periodo menstrual. Esto se debe a los cambios hormonales. En el cuello del útero se encuentran unas glándulas que producen un moco transparente que se puede volver blanco o amarillento cuando sale del cuerpo al entrar en contacto con el aire. Este flujo ayuda a mantener lubricada y limpia tu vagina. El flujo vaginal normal no huele a nada y es una parte natural de ser mujer.

A lo largo de tu ciclo menstrual, la cantidad y la consistencia del flujo vaginal varía dependiendo de tus niveles hormonales, es decir, por ejemplo, de cuánto estrógeno circula por tu cuerpo. También puedes notar cambios en el flujo vaginal que son normales debidos factores como:

  • Ovulación
  • Excitación sexual
  • Embarazo
  • Estrés

¿Existe el flujo vaginal anormal? Sí. Para que entiendas mejor, debes estar atenta a tres aspectos en los cuales las secreciones de la vagina pueden presentar cambios y que te dan señales que sugieren que podría haber algún problema:

  • Color: transparente, blanco, turbio, amarillo, verde
  • Consistencia: espeso, pastoso, líquido
  • Olor: normal, sin olor, de mal olor

¿Qué pasa cuando hay cambios en el flujo vaginal?

Si notas que de repente el flujo vaginal normal aumenta significativamente (y tú vas a conocer lo que es normal para ti, porque cada mujer es diferente) o cambia de consistencia, de olor o de color, puede ser que tengas algún tipo de infección.

Las causas más comunes de flujo vaginal anormal son las siguientes. Toma nota:

  • Vaginosis Bacteriana: Se produce cuando las bacterias que viven normalmente en la vagina aumentan (se reproducen en exceso), lo cual causa que las secreciones de tu vagina se vuelvan grises y con un olor similar al del pescado.
  • Enfermedades de Transmisión Sexual como Clamidia, Gonorrea, Tricomoniasis y otras.
  • Olvido de algún objeto dentro de la vagina (como un tampón, por ejemplo)
  • Cáncer del cuello uterino o cáncer de la vagina
  • Vulvo-Vaginitis infecciosas
  • Vaginitis atrófica (en mujeres después de la menopausia o cuando los niveles de estrógenos están bajos)

Pero más allá de estar atenta a los cambios del flujo vaginal, también debes prestar atención a ciertos síntomas y actuar de acuerdo a ciertas circunstancias. Debes consultar con tu médico si:

  • Además de los cambios en el flujo vaginal, tienes dolor abdominal o pélvico, o si tienes fiebre.
  • Tienes dudas sobre si pudiste haber contraído una Enfermedad de Transmisión Sexual (ETS) o estás segura de haber estado expuesta a un compañero sexual infectado con una enfermedad venérea (ETS).
  • Tienes ampollas en la vagina o en la vulva.
  • Te arde o te duele al orinar.
  • Los síntomas empeoran o duran más de una semana

El flujo vaginal no es normal en una niña que aún no ha llegado a al pubertad. Si se presentara, es importante contactar al doctor.

¿Cómo puedes prevenir los cambios en el flujo vaginal?

Ahora que tienes más información sobre el flujo vaginal, te preguntarás qué puedes hacer para evitar que cambie y te cause problemas. Estadísticamente, la mayoría de las mujeres tendrán una infección vaginal alguna vez en su vida. Sin embargo, como las causas de las infecciones vaginales que alteran el flujo son diversas, hay medidas que puedes tomar para prevenirlas:

  • Mantén tus genitales limpios y secos. La higiene siempre contribuye a una buena salud.
  • No uses duchas vaginales ni jabones perfumados. Tampoco te apliques aerosoles, perfumes o talcos en el área genital.
  • Usa SIEMPRE condón para tener relaciones sexuales.
  • Evita usar pantalones apretados. Procura que tu ropa interior sea de algodón para facilitar que el aire fluya libremente y evita el sudor excesivo que atrae bacterias y causa irritación.
  • Si tienes diabetes, procura controlar tus niveles de azúcar en la sangre. Recuerda que las mujeres diabéticas son más propensas a padecer de infecciones vaginales por hongos.

Una nota final que no debes olvidar: si cuando tu médico te dice que los cambios en el flujo vaginal se deben a una Enfermedad de Transmisión Sexual (ETS) debes informarle a tu(s) pareja(s) sexual(es) para que reciba(n) tratamiento aunque no tenga(n) síntomas, no sólo para que no te transmita(n) la enfermedad nuevamente a ti, sino para que no se la transmita(n) a otra(s) persona(s). Y otra cosa importante, un flujo vaginal anormal no debe descuidarse, hay Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) que si no se tratan pueden no sólo causar problemas serios de salud, también pueden causar infertilidad.


Tomado de Vida y Salud