DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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jueves, 21 de junio de 2012

La importancia de estar en movimiento

Seguro que quieres disminuir tus riesgos de desarrollar enfermedades del corazón y diabetes tipo 2, ¿cierto? Pues en tus manos está lograrlo: ¡muévete! Si haces suficiente ejercicio, tus posibilidades de mantenerte saludable suben como la espuma.

Una vida sedentaria es la fórmula perfecta para desarrollar enfermedades y su opuesto, el movimiento, un factor clave en un estilo de vida saludable. Los estudios siguen sumando evidencias al respecto y queremos compartirlas contigo. Un grupo de investigadores de la Universidad de Missouri publicó recientemente un estudio en Medicine & Science in Sports & Exercise que aclara varias cosas. Una de ellas es la siguiente: durante mucho tiempo se ha sabido que las personas sedentarias tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas y diabetes tipo 2, pero no se conocía exactamente la razón, ya que ese mayor riesgo podía también deberse a la obesidad, a una alimentación deficiente, al estilo de vida o a problemas metabólicos. Era difícil entonces determinar el papel específico que jugaba la inactividad por sí sola en la mala salud.

Los investigadores llegaron a la respuesta mediante un método nuevo. Para estudiar los efectos de la inactividad, convencieron a un grupo de adultos jóvenes, activos y saludables a que se movieran menos, recortando al menos a la mitad los pasos que daban a diario. Así podían determinar si la falta de actividad física por sí sola afectaba la capacidad del cuerpo para controlar los niveles del azúcar.

Es sabido que la elevación del azúcar en la sangre, sobre todo después de comer, no es buena para el organismo. Las subidas y las oscilaciones en el nivel de azúcar después de una comida se han relacionado con enfermedades cardíacas y con diabetes tipo 2. Se equipó a los voluntarios del estudio con unos sofisticados dispositivos para monitorear la glucosa, de manera que se pudieran examinar sus niveles de azúcar durante todo el día. También les dieron cuenta pasos y brazaletes para medir su actividad y registrar los pasos que daban. Finalmente, les pidieron que hicieran una lista detallada de los alimentos que consumían.

Los voluntarios escogidos debían mantener su estilo de vida, caminando y haciendo los mismos ejercicios de siempre, durante tres días. Estos voluntarios tenían más actividad física que la persona promedio. Normalmente caminaban casi todos los días, dando más de 10,000 pasos (el promedio entre ellos era de 13,000 pasos). Eso superaba las guías básicas de American Heart Association, que recomienda dar al menos 10,000 pasos al día, el equivalente a caminar unas cinco millas u ocho kilómetros (la mayoría de las personas dan menos de 5,000 pasos al día).

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martes, 19 de junio de 2012

La silla – enemiga de tu salud

¿Cuántas horas pasas todos los días sentada(o) frente a la computadora, la televisión o tu escritorio en la oficina? Si son muchas, trata de estar más tiempo de pie y en movimiento. Permanecer inmóvil en una silla – o en el butacón más cómodo – durante demasiado tiempo, perjudica tu salud y hasta puede aumentar los riesgos de muerte prematura. ¡Ponte de pie ahora mismo!

Si llevas una vida ajetreada y siempre andas ocupada con mil labores que hacer, quizás te resulte tentadora la idea de sentarse en una cómoda butaca y no moverte de ahí en todo el día. O recostarte frente a la televisión sin mover un dedo puede parecerte el paraíso después de una jornada bien pesada. Para un día de descanso, está bien, pero si esto se repite todos los días, eso que te parecía una excelente idea puede convertirse en pesadilla y un verdadero peligro para la salud.

Cada día surgen más razones que te animan a realizar actividades físicas para fortalecer el corazón, mantener el peso apropiado, controlar el colesterol y prevenir algunas enfermedades. Pero ahora hay una más. Un estudio, realizado en la Universidad de Sydney, Australia, y publicado el 26 de marzo en la revistaArchives of Internal Medicine, sugiere que las personas que pasan sentadas de ocho a once horas al día tienen un riesgo 15% más alto que las que se sientan cuatro horas al día o menos. Y esa probabilidad aumenta a un 40% en las que están sentadas once horas o más al día.

Este estudio (que respalda datos sugeridos por estudios anteriores) se realizó entre un gran número de participantes: 222.000 adultos mayores de 45 años, que reportaron sus propios datos. El objetivo fue investigar los efectos nocivos para la salud si una persona pasa una gran parte del día sentada.

El 62 por ciento de los participantes en el estudio dijeron que eran obesos o tenían sobrepeso, y casi el 87 por ciento reportó tener buena salud. Una cuarta parte dijo que pasaba al menos ocho horas al día sentada. Lo curioso es que los promedios de riesgo se mantuvieron elevados aun después de tener en cuenta la actividad física, el peso y el estado de salud de las personas. O sea, que el simple hecho de pasar sentado demasiado tiempo puede aumentar el riesgo de muerte.

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domingo, 6 de mayo de 2012

El ejercicio y los errores de principiante. ¡Evítalos!

¿Estás listo(a) para hacer ejercicio? ¡Te felicito! Es uno de los requisitos principales para tener una buena salud. Pero ¡cuidado! No creas que simplemente ponerte un par de tenis o inscribirte en un gimnasio lo harán todo por ti. Más allá de la voluntad, debes evitar caer en ciertos errores que cometen especialmente los principiantes, cuando se trata de hacer ejercicio. Toma nota y no caigas en ellos, para sacarle el mejor provecho a tu rutina.

La suerte del principiante no necesariamente es evidente en quienes deciden iniciar una rutina de ejercicios. El afán de perder peso o estar en forma rápidamente o las ganas de sentirse activo(a) pueden hacer que hagas ejercicio sin pensar en la técnica. Cuando hablo de técnica, me refiero a la manera correcta de hacer ejercicio para obtener los mayores beneficios posibles en tu organismo. No es lo mismo hacer abdominales haciendo fuerza con el cuello, que hacerlos, como su nombre lo indica, con el abdomen. Sin embargo, muchas personas se engañan pensando que hacen ejercicio cuando en realidad pueden estar perdiendo el tiempo y de paso, haciéndole daño a su cuerpo. ¡Cuidado! Aquí te cuento cuáles son los errores más comunes para que los tengas en cuenta y evites caer en ellos:
  • Deja la lectura para otro momento: actualizarte en tus lecturas por diversión o por estudio mientras te ejercitas en la caminadora eléctrica, no es una buena idea mientras estás en movimiento, pues te quita la concentración del ejercicio. Para que el ejercicio de resultados, es necesario pensar en lo que estás haciendo, respirar, acelerar tu ritmo, etc. ¡No te distraigas!
  • Caminar con pesas no es tan bueno como piensas. En realidad, muchas personas comprometen de esta forma la posición de su espalda, pues tienden a inclinarse hacia adelante, lo cual pone presión en los tobillos, los cuadriceps y las rodillas (canillas) sin beneficiar a los brazos o a la espalda.
  • Agarrarte muy fuerte de las máquinas de ejercicios hace que no ejercites los músculos necesarios. Es decir, si estás en la caminadora o trotadora sujetando muy fuerte a las barras de los lados para no caerte, estás haciendo trampa, pues la idea es que tus piernas sean las que te sostienen. De igual manera, si te inclinas hacia adelante no logras un buen resultado. En lugar de agarrarte, simplemente posa tus dedos sobre la barra y pon la trotadora a una velocidad que tus piernas puedan manejar.
  • Pensar que el ejercicio cardiovascular es suficiente… ¡es un error! Para estar en forma necesitas ejercicios de flexibilidad y de resistencia para tonificar los músculos ya que empiezan a perder su masa a la edad de 30 años.
  • Hacer abdominales con el cuello: he visto a muchas personas en el gimnasio haciendo abdominales sin utilizar el abdomen: hacen fuerza en el cuello y en el tronco. Cuando hagas abdominales, concéntrate en el abdomen. De allí tiene que salir la fuerza para levantarte. De lo contrario, no lograrás nada más que un dolor de cuello insoportable.
  • Evitar calentar antes de ejercitarte es poner a tus músculos en riesgo de sufrir lesiones, y a tu corazón, lo pones a trabajar muy rápido sin previo aviso. El calentamiento es indispensable para una buena sesión de ejercicios.
  • De la misma manera, toma tiempo para descansar al final de tu sesión de ejercicios. Necesitas el enfriamiento y el estiramiento para evitar que tus músculos te duelan.
Y por supuesto, a la hora de hacer cualquier rutina de ejercicios, no te olvides que hidratarte es indispensable. Antes, durante y después. ¿Un consejo? siempre elige el agua en vez de otras bebidas.

Teniendo en cuenta estas recomendaciones, no vas a caer en los errores de principiante y estarás en el camino a mejorar tu condición física.

De nuevo, si te decidiste a empezar una rutina de ejercicios ¡felicitaciones! Es un regalo para tu salud.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 22 de marzo de 2012

El masaje después del ejercicio ayuda a aliviar el dolor y la inflamación muscular

Un masaje siempre viene bien, y más aún cuando los músculos están tensos y adoloridos. Después de una intensa sesión de ejercicio, los masajes pueden lograr algo más que una sensación de bienestar. Un nuevo estudio ha demostrado que también logran mejorar los músculos a nivel celular y que pueden actuar en la reducción del dolor de manera similar a los calmantes anti inflamatorios no esteroides más comunes.

Hay masajes con presión o sin presión, con golpecitos suaves, con calor o con lociones de aromas agradables. Los más efectivos son los que brindan los profesionales entrenados para ello, pero no faltan las personas bien intencionadas que, aún sin un entrenamiento oficial, quieren que su pareja o un familiar querido que siente dolor se relaje y se libere del estrés aunque sea unos minutos.

Existen 200 tipos de masajes diferentes, que en general, son placenteros y brindan una sensación agradable a quien los recibe. Sin embargo, todavía es difícil que se reconozca a la terapia de masajes como un tratamiento médico. De hecho, muchos seguros no los reconocen como parte de sus servicios, a menos que hayan sido indicados por un profesional.

Para derribar este prejuicio, un grupo de investigadores del Instituto Buck de Investigación sobre el Envejecimiento, de la Universidad de California, en Estados Unidos, y de la Universidad de McMaster en Ontario, Canadá, se dedicaron a estudiar el efecto que los masajes profesionales tienen a nivel celular, luego de que una persona practica algún ejercicio vigoroso.

Para ello, convocaron a once deportistas jóvenes, del sexo masculino, y les aplicaron masajes profesionales del tipo sueco en una de sus piernas, luego de que los jóvenes se ejercitaran hasta el agotamiento en una bicicleta estática. Para evaluar los cambios que podrían ocurrir, los especialistas tomaron distintas muestras del tejido de los cuádriceps (que es el músculo grande que se encuentra arriba de la rodilla), en varios momentos: antes del ejercicio, a los 10 minutos del masaje y después de 2,5 horas de recuperación.

Según los resultados, que fueron publicados en la revista Science Translational Medicine, los masajes después del ejercicio lograron reducir la inflamación y promover el crecimiento de nuevas mitocondrias (que son las estructuras que producen energía dentro de las células) en el músculo.

Además, los investigadores agregaron que la disminución del dolor que se asocia al masaje puede involucrar el mismo mecanismo que los de las drogas anti-inflamatorias no esteroides convencionales, el ibuprofeno (a la venta también como Advil ), el naproxeno (Aleve) y el diclofenac (Voltaren®), entre otros.

De ser así, los posibles beneficios del masaje podrían ser útiles para varios tipos de condiciones musculares como las que sufren los ancianos, las personas que tienen lesiones en los músculos y las que tienen alguna enfermedad inflamatoria crónica, como la artritis y la fibromialgia. De acuerdo a ellos, estos hallazgos pueden servir como una razón válida para que las terapias de masajes se incluyan dentro de los servicios de salud.

Por el momento, si deseas o necesitas recibir masajes, asesórate bien antes de seleccionar al profesional y asegúrate de que tenga certificados aprobados que te den garantía del servicio que vas a recibir.

Ten en cuenta que los masajes hechos en casa pueden lastimarte o producirte más dolor, y si lo haces a modo de mimos siempre deben ser suaves. Si piensas ir con un profesional, recuerda que si bien la terapia de masaje es por lo general segura, en algunos casos puede ser peligrosa. Por eso se recomienda que consultes con tu médico si tienes alguna enfermedad en los vasos sanguíneos o en el sistema circulatorio, si tienes un dolor de espalda severo, fiebre o escalofríos.

Si tienes la piel irritada, quemada o lastimada, no debes recibir masajes en esa zona. Y tampoco se recomienda que recibas masajes durante los tres primeros meses del embarazo. En todo caso, si tienes dudas sobre si puedes o no recibir masajes, no te quedes con ellas y consúltalas con tu médico. Quizás pronto puedas disfrutar de una placentera sesión de masaje después de tu rutina de ejercicios y obtener sus beneficios.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 27 de febrero de 2012

El potasio y la dieta después de un ataque al corazón

Todos necesitamos tener cierto nivel de potasio en la sangre, ya que este mineral que obtenemos de varios alimentos le permite al cuerpo funcionar normalmente. En la actualidad, a las personas que han sufrido un ataque cardíaco se les recomienda que su nivel de potasio se mantenga dentro de un rango determinado, pero un estudio reciente cuestiona el límite máximo y sugiere mantenerlo un poco más bajo. En este artículo te contamos más detalles sobre este hallazgo.

“Ni muy muy, ni tan tan”. Este tradicional dicho popular que se refiere a la búsqueda del equilibrio se ve una vez más probado en nuestra dieta. En este caso se trata del potasio, un mineral que el cuerpo necesita para funcionar normalmente ya que, por ejemplo, ayuda a los nervios y a los músculos a comunicarse y a trabajar en conjunto, permite que fluyan los nutrientes dentro de las células y ayuda a expulsar los desechos de ellas, así como a contrarrestar algunos de los efectos nocivos del sodio (sal) sobre la presión arterial. Por si fuera poco, ayuda en la síntesis de las proteínas, en el metabolismo de los carbohidratos y es esencial en la actividad eléctrica del corazón.

Un estudio reciente ha demostrado que los pacientes que han sufrido un ataque cardiaco cuyos niveles de potasio en la sangre se mantienen dentro de cierto rango, tienen menos probabilidades de morir que aquéllos cuyos niveles del mineral están por debajo o por encima de ese rango.

Actualmente, las recomendaciones para las personas que han sufrido un ataque cardíaco son que el nivel de potasio se mantenga entre 4 y 5 mEq/L (o sea, a miliequivalentes por litro) y a veces llega hasta 5,5 mEq/L. Sin embargo, este estudio que fue publicado en la edición del 11 de enero de la revista especializada Journal of the American Medical Association ha encontrado que la tasa de mortalidad para los pacientes que tenían entre 3,5y 4,5 mEq/L en la sangre era similar, pero aumentaba mucho al superar ese nivel y, sobre todo, al llegar a 5 mEq/L o más.

Para llegar a estas conclusiones los investigadores de la Facultad de Salud Pública Rollins de la Universidad de Emory, en Atlanta, Estados Unidos, analizaron los datos de casi 39.000 pacientes que habían sufrido un ataque cardiaco y que fueron admitidos en 67 hospitales de ese país entre los años 2000 y 2008, de los cuales casi el siete por ciento murió mientras estaba hospitalizado.

Si bien hacen falta más investigaciones al respecto, los especialistas consideran que no hay necesidad de aumentar los niveles de potasio a más de 4,5 mEq/L en los pacientes que han sufrido un ataque cardíaco, así como es “razonable” evitar los niveles de potasio muy bajos (menos de 3.5 mEq/L).

La mayoría de las personas obtiene el potasio que necesita de los alimentos. ¿Sabes cuáles son sus principales fuentes? Entre estas se encuentran en:
  • Las verduras de hojas verdes y las coles, como la acelga, la espinaca, el brócoli y los repollitos (o coles) de Bruselas.
  • Varias frutas como las uvas (y las uvas pasas o pasas), las moras, los albaricoques (duraznos), los plátanos (bananos), los dátiles y el kiwi. También las frutas cítricas, como las naranjas y las toronjas o pomelos (y sus jugos).
  • Los vegetales de raíz o tubérculos como las zanahorias, la remolacha (betabel o betarraga), las papas (patatas), las batatas (boniato dulce o camote) y las calabazas (ahuyama).
  • El tomate en todas sus formas: natural, en salsa, puré o jugo.
  • El aguacate (palta), los guisantes (arvejas, chícharos) y frijoles (porotos, frejoles, habichuelas) secos y las nueces.
Pero piensa que éstas son sólo algunas fuentes de potasio y todavía hay más que no nombramos en esta lista, para que no se haga tan extensa. Por eso, es raro que una persona no tenga suficiente potasio para sentirse bien, aunque a veces es posible que eso ocurra. En esos casos, el médico puede indicarte que tomes suplementos de potasio.

El extremo opuesto, es decir, tener demasiado potasio en la sangre, también puede ser perjudicial, sobre todo luego de haber sufrido un ataque al corazón (por lo que encontraron en este nuevo estudio) o si tienes problemas de riñón, por ejemplo, en que no se puede eliminar bien el potasio. Si este es tu caso, consúltalo con un especialista y revisa con él o ella la dieta especial que te ha recomendado, para poder seguirla correctamente y asegurarte de que llevas una alimentación saludable que pueda ayudarte en tu recuperación y a mantener el nivel de potasio en la sangre que necesitas.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 20 de febrero de 2012

¿Es bueno aplicar hielo para aliviar los músculos doloridos por el ejercicio?

Es posible que la respuesta te parezca obvia, pero conviene que no respondas tan de prisa. Si bien es cierto que el hielo ayuda a calmar el dolor muscular en algunas ocasiones, en realidad no hay pruebas científicas que demuestren que es realmente bueno para los músculos doloridos por el ejercicio. Incluso, investigaciones recientes han encontrado que hasta puede ser contraproducente.

La próxima vez que sigas un partido de fútbol o baloncesto por televisión, presta atención a los entretiempos. Probablemente veas a más de un jugador aplicándose hielo en alguna parte del cuerpo antes de volver a salir a la cancha. Y es que el hielo puede ser un buen calmante para los dolores musculares. Aún así, no siempre es conveniente usarlo.

En principio, no hay pruebas científicas que demuestren la efectividad de este método (que se conoce como crioterapia, que significa justamente terapia a base de frío o con hielo), aunque sí hay investigaciones que tratan de encontrar datos precisos al respecto.

Un grupo de investigadores de las universidades de Ulster y Limerick, en Irlanda, realizó un análisis comparativo de casi tres docenas de estudios previos que trataban de evaluar los efectos del hielo para combatir el dolor muscular, y encontraron que en la mayoría de los casos se había reportado una perdida de la fuerza muscular inmediatamente después de colocar el hielo. También encontraron evidencias de que el frío afecta la velocidad, la fuerza y la agilidad de los corredores.

Según estos hallazgos, que fueron publicados en el número de enero de la revista especializada Sports Medicine, los deportistas posiblemente se vean en desventaja si vuelven al juego inmediatamente después de aplicar frío por más de 20 minutos, ya que si el músculo permanece entumecido o adormecido, es posible aumentar la lesión aun más sin ni siquiera sentirlo.

Por otro lado, un estudio anterior del año 2004, que también analizaba investigaciones relacionadas con el uso del hielo para el dolor muscular, encontró que mientras que esta alternativa sí ayuda para calmar a los músculos lesionados, el efecto total sobre los músculos doloridos no ha sido completamente evaluado.

El año pasado se dio a conocer otro análisis según el cual no se han encontrado beneficios visibles sobre el uso de hielo para tratar desgarros musculares en las piernas. Un desgarro es un estiramiento o rotura de las fibras musculares, que se produce cuando un músculo se estira más de la cuenta o se le esfuerza hasta producir una contracción extrema.

Este estudio, que fue desarrollado por unos investigadores de la Facultad de Salud, Medicina y Ciencias de la Vida de la Universidad de Maastricht, en los Países Bajos, detectó que los músculos desgarrados que se trataban con hielo no sanaron más rápido ni ocasionaron menos dolor que los que no fueron tratados con esta técnica. De todos modos, los investigadores advirtieron sobre la dificultad de estudiar científicamente el efecto del hielo, ya que no es posible incorporar al estudio el factor placebo.

Mientras continúan las investigaciones, teniendo en cuenta lo que conocemos hasta ahora, lo que se recomienda es que se utilice hielo para calmar los dolores musculares, pero no se recomienda usarlo si el deportista va a volver a jugar inmediatamente después.

Recuerda que muchas veces el dolor muscular es un efecto normal del ejercicio pero cuando se produce en un solo lugar y no desaparece o aumenta mientras estás activo(a), entonces es una señal de que algo anda mal. Préstale atención a los mensajes que te envía tu cuerpo y sigue las indicaciones de reposo tal como te las recomiende tu médico. Es la mejor forma de que vuelvas a jugar lo antes posible con tu equipo sin lastimarte más.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 30 de enero de 2012

Ejercicios De Estiramiento y Sus Beneficios

Imagen tomada de internet

Si tuviste la oportunidad de ver el artículo anterior titulado 101 Hábitos Saludables Para Mejorar Tu Calidad De Vida, habrás notado que el #19 habla brevemente sobre lo beneficioso que puede ser para tu salud el realizar ejercicios de estiramiento.

Como no he abarcado mucho este tema anteriormente en el blog, creo que hoy es una excelente oportunidad para contarte un poco sobre ello y te des cuenta un poco sobre las maravillas que puede hacer por ti esta simple actividad.

Los ejercicios de estiramiento están fuertemente relacionados con las rutinas de entrenamiento. Desde que recibimos nuestras lecciones de educación física en la escuela, nuestros profesores siempre nos han puesto a estirar al menos antes de realizar actividades corporales que demanden más de lo usual a nuestros músculos y ligamentos.

Aun el día de hoy, cuando ya eres más mayorcito(a), sabes que antes de salir a correr, andar en bici o realizar tu rutina de ejercicios en el gimnasio o en casa, debes hacer varios ejercicios para estirar cuello, pecho, espalda, piernas, brazos, pies, manos, etc etc.

Y si no lo haces, es hora de que te tomes al menos 10 minutos para hacerlo.

A lo que voy es a esto: realizar ejercicios de estiramiento no es solo beneficioso para realizar de mejor forma una rutina o entrenamiento, el sólo hecho de estirar (sin ningún entrenamiento ligado a esto) le traerá grandes beneficios a tu salud!

Hay personas que por X o Y razón tienen impedimentos para realizar entrenamientos físicos, pero no por eso no deberían dejar estirar.

Aun esas personas que tienen CERO actividad física, no porque no pueden físicamente sino porque no quieren o no encuentran el tiempo para ello, obtendrán sus beneficios.

Entre los beneficios de realizar ejercicios de estiramiento tenemos:
  1. Mejora e impulsa la circulación sanguínea.
  2. Disminuye la rigidez articular
  3. Mejora la postura.
  4. Reduce el riesgo de sufrir lesiones.
  5. Disminuye la tensión muscular.
  6. Mejora tu habilidad para relajarte.
  7. Mejora la flexibilidad de tu cuerpo.
¿Te ha pasado alguna vez que levantas algo medio pesado o te estiras para agarrar algo y te traquea algo en el cuerpo?

Es horrible, no? Te sientes como un pedazo de madera o alguien 20 años mayor. Ahí es cuando te das cuenta que deberías de realizar alguna actividad física. El realizar ejercicios de estiramiento te ayudará enormemente a aliviar esto.

¿Cuál es el mejor momento del día para estirar?

En realidad, ninguno y cualquiera. Si realizas un entrenamiento de pesas y/o cardio, es bueno que lo hagas antes (y hasta después), pero si quieres realizarlos solo para obtener algunos de estos beneficios, solo por el hecho de hacerlos, cualquier momento del día es bueno.

Si quieres mi opinión, creo que en la pura mañanita es un tiempo óptimo para hacerlo. Te levantas, te lavas la cara, te pones ropa y tenis cómodas y realizas los ejercicios.

Al hacerlo en la mañana y conforme pasa el tiempo, verás como te sientes mucho más flexible durante el resto del día y hasta tu estado anímico se verá mejorado. Te sentirás más hábil y con más ganas de realizar lo que sea que tengas que hacer y hasta podrás hacerlo de forma más rápida y eficiente.

¿Cuáles ejercicios de estiramiento puedo hacer?

Hay cientos de ejercicios que puedes hacer, si haces una breve búsqueda en youtube podrás encontrar ejercicios explicados tanto en inglés como español, ya sea cubriendo todo el cuerpo o un área específica (puede que tengas frecuentes problemas con un área especial de tu cuerpo – como tu espalda – y quieras más énfasis en ésta).

A continuación, te comparto varios videos donde se te explica de forma clara varios ejercicios que puedes empezar a hacer en el momento que quieras – o sea, hoy :)

Estiramiento de Cuello 


Estiramiento de Espalda


Estiramiento Para Tren Superior



Estiramiento Para Tren Inferior



Así que si no realizas ejercicio de forma usual pero quieres obtener algunos de estos beneficios citados, puedes empezar ahora mismo a a realizar estos ejercicios. Puedes realizarlos de forma diaria o al menos 2-3 veces por semana, dedicando al menos unos 10 minutos al proceso total de estiramiento.

Y quién sabe… puede que hasta te gusten estos ejercicios de estiramiento y se conviertan en la ruta inicial a una vida más saludable y en forma!

Me encantaría que fuera así :) A veces eso es todo lo que se necesita, un breve empujón.

Tomado de Cuerpo al Dente

lunes, 23 de enero de 2012

3 consejos nutricionales para aumentar masa muscular

En realidad más que consejos, son errores que debes evitar. Ya lo he comentado varias veces en artículos relacionados a aumento de masa muscular: la parte más importante del camino se hace en la mesa y no en el gimnasio.

No importa cuántas veces vayas la gimnasio, no importa cuánto levantes o cuántas series hagas, si no tienes una buena nutrición, tu cuerpo no llegará a tener ni la energía que necesitas ni el volumen que deseas.

Cuando empecé mi búsqueda por un cuerpo más grande, yo ignoraba todo esto, y lo único que me decía mi entrenador era: COMA MUCHO… pero el gracioso no me explicaba ni qué tenía que comer, cada cuánto, cuáles eran los mejores alimentos, cómo evitar acumular grasa, ni tips ni nada. todo era: LLEGUE A COMER! ¿Te ha pasado esto?

Al cabo de un unos años fui aprendiendo un poco más sobre la correcta nutrición que se debe tener. Ya les compartí 8 tips nutricionales para ganar músculo y también varias formas de aumentar masa muscular sin grasa adicional.

Hoy quiero estar seguro de que además de esto, ustedes no están cometiendo los siguientes 3 errores:

#1.  No comer las calorías suficientes,

Como lo acabo de mencionar, la comida que comas es la que te dará energía para realizar no solo tus actividades diarias, es también la que te hará levantar esas pesas que necesitas y correr esos kilómetros (o metros) que necesitas. Entonces, una dieta que te haga tener un déficit calórico tendrá el mismo resultado como si trataras de nadar contra corriente: podrás avanzar un poco pero eventualmente terminarás donde empezaste.

Y además, si no sabes bien lo que estás comiendo (o ni te importa) podrás terminar ganando grasa indeseable.

Come de 5 a 6 veces al día, come comida sana y alta en nutrientes y proteína: verduras, legumbres, frutas, carnes de res, pollo, cerdo y pescado, huevos, nueces y todo lo que sea natural o de un ingrediente. Experimenta con tu cuerpo, si ves que comes demasiado teniendo como resultado un cuerpo más abultado (o gordo) de lo que quieres, disminuye las calorías.

Si por el contrario ves que no aumentas lo que quieres, métele más comida a tus platos, pero siempre sobre lo que es saludable.

#2. Refrigeradora y alacena vacías

Bueno y ¿cómo piensas comer todo eso si no hay comida en tu casa ah? La comida no va a llegar por arte de magia. Eso si, no es que la vas a llenar con cuánto se te viene en mente o con cualquier antojo que tengas. Debes llenarla con comida de calidad, tal como la que te comenté en el punto anterior, o la que te recomiendo en este otro artículo.

Hay también varios tips que te ayudarán a hacer de tu experiencia “supermercadera” la mejor, comprando solo la comida que necesitas y que te hará querer ese cuerpo que quieres. Puedes chequear el artículo 7 tips para hacer compras y hacerte una mejor idea.

Lo importante es que comas en casa siempre que puedas y que siempre tengas alimentos en tu cocina para que puedas hacerte un buen plato o snack dependiendo el momento del día.

Necesitas tener comida para obtener las calorías necesarias. Muy simple.

#3. No estás planeando tus comidas

“La falta de preparación es preparación para el fracaso“. ¿Serías capaz de decirme lo que vas a cenar esta noche o qué vas a desayunar mañana? Si no planeas el menú de tus próximas comidas, o cuando mínimo el menú completo de tu día actual, desde el desayuno hasta el snack de la noche, estás preparándote para el fracaso.

Si crees que comprarte algo de camino, o ir a cualquier restaurante a comer lo que tengan es un buen plan… no lo es! Para cada una de tus 5/6 comidas (e inclusive esos batidos proteínicos pre y post entranamiento) deberías tener una idea de lo que vas a meter en tu boca. Para-cada-una. No estoy hablando de cada minúsculo ingrediente de tus platos pero si al menos una idea general, pero entre más claro lo tengas, mejores serán tus resultados.

Es como si fueras a tener una cita con alguna chica pero no tienes actualmente efectivo y dices: “No importa… ahí me encontraré un cajero automático o pagaré con tarjeta de crédito” . Estás listo también para lavar los platos y pasar la vergüenza de tu vida? :)

Apartes tomados de Cuerpo al Dente

viernes, 6 de enero de 2012

¡A poner el “trasero” (los músculos de los glúteos) en forma!

Imagen tomada de internet

El hacer ejercicios específicos para el área de los glúteos tiene sus ventajas: no solamente se tonifica y se afirma esa parte del cuerpo, lo que te hará sentir más confiada y segura tanto en jeans como en traje de baño, sino que al mover uno de los grupos de músculos más grandes del cuerpo, estarás quemando calorías adicionales incluso después del entrenamiento, reforzarás también la espalda, los muslos y el abdomen. Es una oferta irresistible… ¿qué esperas?

Esos cuerpos perfectos que exhiben las modelos son en parte herencia, se deben a la genética, pero en parte se deben a trabajar duro, son producto de sacrificios a la hora de comer y de horas y horas en el gimnasio. Pero sin pretender, ni mucho menos querer figurar en el próximo catálogo de Victoria´s Secret, hay mucho que puedes lograr si te propones mejorar ciertas áreas del cuerpo que han perdido tonicidad y están un poco flácidas. La zona de los glúteos, en particular, es una de la que más les preocupa a las mujeres y una de las que más se afecta por factores como la edad, la vida sedentaria y los embarazos. La buena noticia es que puedes obtener buenos resultados en poco tiempo si combinas los siguientes elementos:
  1. Ejercicios aeróbicos para quemar el exceso de grasa alrededor de los glúteos, acompañados de una dieta balanceada, baja en calorías. Caminar, (especialmente en un plano inclinado si caminas sobre una estera), trotar y escalar son actividades que utilizan estos músculos y son tremendamente efectivas para tonificarlos (y de paso, al resto del cuerpo).
  2. Ejercicios de resistencia, específicos para los músculos glúteos como los que te recomendamos a continuación. Para cada uno, proponte realizar 3 tandas de 15 repeticiones cada una, 3 días a la semana.
  3. Recuerda comenzar con una sesión de calentamiento de 10 minutos y terminar con una sesión de enfriamiento y estiramiento.
Debes tener en cuenta que la forma del “trasero” la determinan los músculos glúteos (son tres: el mayor, el mediano y el pequeño, más la grasa que los recubre). La rutina de ejercicios mejora esa forma y fortalece los músculos, pero para una remodelación más dramática, como por ejemplo, la que se produce después de una gran pérdida de peso, o para hacerlos más protuberantes si son muy aplastados o planos, entonces necesitas recurrir a un cirujano plástico para otro tipo de procedimiento.

Ejercicios para los glúteos

Las sentadillas (squats): es el ejercicio por excelencia para esta zona del cuerpo, aunque también te servirá para afinar y fortalecer los muslos. Lo más importante es que trates de mantener la alineación correcta del cuerpo para no lesionar tu espalda.
  1. Comienza de pie, con la espalda recta, los pies paralelos entre sí y separados a la distancia de los hombros. Puedes mantener los brazos cruzados al frente, o extendidos para mantener mejor el equilibrio.
  2. Mientras inhalas, lleva las caderas hacia atrás (como si fueras a sentarte en una silla imaginaria), manteniendo el torso firme y la espalda recta. Cuando los muslos queden paralelos al suelo ha llegado el punto más bajo al que debes llegar.
  3. Exhala mientras vuelves a la posición inicial. Repite 15 veces.
Variaciones: puedes realizarlos con los pies unidos o más separados, lo que representa un mayor esfuerzo tanto para los glúteos como para los muslos.

Las zancadas: excelente ejercicio que requiere además una buena coordinación de movimientos. Puede realizarse en dos variantes (con paso largo o más corto).
  1. Comienza de pie con las piernas ligeramente separadas a la amplitud de los hombros. Las puntas de los pies deben estar ligeramente inclinadas hacia adentro.
  2. Toma un gran paso hacia adelante, con el torso lo más recto posible, flexionando ambas rodillas. La rodilla de la pierna delantera debe quedar alineada con el tobillo y el muslo paralelo al suelo.
  3. No debes tocar el suelo con la rodilla trasera. Impulsando con la pierna trasera, elévate hasta llegar a la posición inicial.
  4. Repite 15 veces. Al principio te será difícil llegar a este punto. Realiza las que puedas respetando la forma. A medida que te vayas fortaleciendo, podrás realizar toda la tanda.
  5. Repite con la pierna opuesta.
Trata de evitar los siguientes errores: ...

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jueves, 17 de noviembre de 2011

El porcentaje de proteínas en tu dieta puede ayudarte a controlar el peso


Si vigilas tu dieta y llevas un control de las calorías que consumes, magnífico. Seguro que has venido utilizando la tradicional fórmula de contar calorías para evitar consumir más de las que gastas. Al parecer, tan importante como el total de las calorías es la procedencia de las mismas. Según un estudio reciente, la cantidad de las proteínas que ingieres puede jugar un papel muy importante a la hora de mantener el peso. ¿Cómo andan tus cuentas?

Llevar una dieta balanceada, acompañada de una rutina de ejercicios es el modo más recomendable para mantener un peso saludable y un buen estado físico en general. Hasta ahora, una de las formas principales de controlar el peso consiste en mantener a raya el número de las tan nombradas y desprestigiadas calorías. Pero éste no es el único factor que debes tener en cuenta. Un nuevo estudio publicado en PloS One, desarrollado por investigadores de la Universidad de Sidney, en Australia ha detectado un vínculo importante entre las proteínas y el éxito de una dieta para mantener el peso y que a la vez te deje satisfecha(o).

Para comprenderlo mejor, primero hay que entender qué son las calorías y qué las proteínas, cuáles son las diferencias entre ambas y qué función cumple cada una en el cuerpo humano, ya que ambas son necesarias (y sí, las calorías también).

La proteína es una sustancia que se encuentran en cada célula viva del cuerpo, donde cumple funciones importantes como construir y reparar la piel, los músculos y los órganos. Por eso es necesario consumir proteínas provenientes de los alimentos. Por ejemplo, obtenemos las proteínas en la carne, los productos lácteos, las nueces y de algunos granos o leguminosas.

La caloría, en cambio, es una unidad de medida que permite saber cuánta energía contienen, en este caso, los alimentos. Todos los alimentos aportan calorías, algunos más y otros menos, y todos necesitamos consumir calorías para tener energía. Sin embargo, comer demasiadas calorías y no consumirlas puede hacer que aumentes de peso. Por eso han sido tan despreciadas a la hora de pensar en bajar esos kilos o libras de más.

Ahora bien, los alimentos están compuestos de diferentes sustancias que aportan distintas cantidades de calorías. Así, por ejemplo, por cada gramo de proteínas que tenga un producto brindará 4 calorías, mientras que cada gramo de grasa aportará 9 calorías y cada gramo de carbohidratos también aportará cuatro calorías.

Teniendo en cuenta estos valores, los investigadores de Australia trataron de detectar si el consumo de proteína afectaba el total de calorías ingeridas, por lo que les pidieron a un grupo de mujeres y de hombres delgados con una edad promedio de 24 años que llevaran unas dietas con distintos niveles totales de proteínas: específicamente 10%, 15% y 25%. Los participantes comieron sus comidas durante 4 días en el centro de investigaciones, pero además de la comidas controladas, tuvieron acceso sin restricciones a otros tipos de alimentos adicionales (todo lo que comieron se registró debidamente). Los resultados fueron los siguientes: mientras más se reducía el porcentaje de proteínas (hasta el más bajo con un 10%), los hombres y las mujeres tendieron a comer más carbohidratos y alimentos ricos en grasa, aumentando así el riesgo de aumentar peso. Cuando el nivel de proteínas subió (15% a 25%) no hubo diferencia en el peso independientemente del total de calorías ingeridas.

Según el equipo de investigadores, una de las razones que justifican estos resultados es que las personas se sienten más satisfechas (saciadas) al consumir proteínas y por eso cuando las comen en menor cantidad, tienden a buscar otros productos que las reemplacen, principalmente a base de grasas o carbohidratos. La conclusión es obvia: comer más proteínas satisface más, por lo que tendemos a comer menos cantidades y por lo tanto, a engordar menos.

Por eso, tal como lo expresan estos hallazgos, lo ideal es que el 15% de las calorías de la dieta que comemos, provengan de las proteínas. Pero ¿cómo puedes hacer el cálculo? No es tan difícil. Por ejemplo, si estás siguiendo una dieta de dos mil calorías diarias para mantener tu peso, el 15 por ciento son 300 calorías que deberías obtener de proteínas. Recuerda que cada gramo de proteína tiene 4 calorías, con lo cual deberías consumir 74 gramos de proteínas (y para saber cuántas proteínas tiene cada alimento puedes orientarte leyendo las etiquetas de los productos).

Por último, recuerda acompañar las proteínas de origen animal con frutas y verduras. Llevar una dieta balanceada es importante no sólo para mantener el peso sino también la buena salud, mientras que tener una rutina de ejercicios también es de gran ayuda a la hora de pensar en alcanzar y sostener el peso que tanto te gustaría tener.

Si tienes alguna condición de salud en particular, como diabetes, problemas del corazón, colesterol alto o enfermedad celíaca, por nombrar algunos ejemplos, no dudes en consultar con tu médico antes de hacer cambios en tu dieta, para que pueda indicarte el modo más apropiado de modificar tu alimentación sin afectar tu salud.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 2 de septiembre de 2011

¿Sufres de migraña? El bótox viene al rescate


La misma toxina botulínica que se utiliza para reducir las líneas de expresión y las arrugas y hasta para combatir el exceso de sudoración en las axilas, tiene una nueva aplicación: aliviar las migrañas. Entérate de los detalles y determina si este tratamiento es para ti.

Los que sufren de migraña saben que no se trata de un dolor de cabeza común y corriente: típicamente es un dolor intenso de un lado de la cabeza, que frecuentemente se acompaña de náuseas y/o vómitos, mayor sensibilidad a la luz y al sonido, en ocasiones puede haber trastornos con la vista (por ejemplo, falta de visión momentánea) y los síntomas pueden prolongarse durante varias horas. Se calcula que alrededor del 2.4% de la población mundial padece de migraña crónica y que el 58% de dicha población tiene dificultades para realizar sus actividades diarias y cumplir con las responsabilidades de su empleo. Entre las enfermedades más discapacitantes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) le otorga a la migraña crónica la posición número 19, por lo que cualquier tratamiento efectivo para combatirla es más que bienvenido.

Después de comprobarse su efectividad mediante varios estudios clínicos, la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) aprobó a fines del pasado 2010 el uso del bótox para aliviar la migraña crónica en pacientes que la sufren por lo menos 15 días al mes y cuyos dolores se prolonguen más de 4 horas.

La terapia del bótox debe ser recetada y aplicada por un neurólogo. Aquí te proporcionamos más detalles:

Está indicada solamente para pacientes que sufren de migraña crónica al menos 15 días al mes. La toxina botulínica (onabotulinumtoxin A, producida por la misma bacteria que causa el botulismo), no parece tener el mismo efecto positivo en pacientes que sufren 14 migrañas o menos al mes o en pacientes con otro tipo de dolor de cabeza.

Consiste en inyectar pequeñas dosis de bótox alrededor de la cabeza, específicamente en los lugares que las migrañas atacan con más frecuencia: la frente, las sienes o la parte posterior de la cabeza.

Aunque no se conoce exactamente el mecanismo por el cual el bótox alivia la migraña, se supone que disminuye la presión sobre los nervios e interrumpe el ciclo de dolor y espasmo de los mismos, lo que conduce a una mejoría del dolor.

La paralización de los músculos tratados con bótox puede durar de 3 a 6 meses. El alivio de los dolores de migraña, sin embargo, pueden durar de 1 a 3 meses. Las inyecciones no trabajan instantáneamente: toman de 2 a 7 días en alcanzar el máximo efecto. En casos muy extremos el efecto no tiene lugar hasta un mes después de la inyección. El paciente debe regresar al médico 30 días después de la primera aplicación para evaluar los resultados en su caso...

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sábado, 27 de agosto de 2011

¿Importa o no el tamaño de la vagina?


Tradicionalmente han sido los hombres los preocupados – y hasta obsesionados – con el tamaño de su órgano sexual. ¿Les preocupa a las mujeres el tamaño de su vagina? A muchas sí, especialmente después de varios alumbramientos. ¿Debería importarles o no? ¿Influye el tamaño en el placer que experimentan ella o su pareja en la relación sexual? Exploremos un poco el asunto para despejar las dudas.
Graciela ha disfrutado siempre las relaciones con su esposo, pero desde el nacimiento de su cuarto hijo – todos nacidos por parto natural, por cierto – siente menos placer y le parece que su vagina se ha distendido.  Por pudor, no ha comentado con nadie lo que le pasa, ni siquiera a su ginecólogo.
A Marisa le pasa lo contrario: siente molestias y hasta dolor durante la penetración y se pregunta si su vagina es demasiado pequeña. Muchas mujeres como Graciela y Marisa se preocupan por el tamaño de su vagina y si éste afecta su capacidad de recibir y dar placer en el encuentro sexual, pero no se sienten cómodas hablando de este tema ya sea por vergüenza, por inhibiciones o por un tabú de índole cultural. Además de ser un tema poco comentado, la relación entre tamaño y función/satisfacción sexual no ha sido extensamente estudiada tampoco, pero sí hay datos concretos que podemos analizar. Veamos.
¿Existe un tamaño de vagina “promedio”? Las medidas usadas con mayor frecuencia son las que provienen de un estudio realizado en 1960 por Masters and Johnson’s en el que se midieron las vaginas de 100 mujeres que nunca habían estado embarazadas.  Según el estudio el tamaño de la vagina, sin estímulo, oscila entre 2.75  a 3 ¼ pulgadas (6.5 a 8 cm).  Cuando se estimula sexualmente, el tamaño de la vagina aumenta y puede oscilar entre 4.25 a 4.75 pulgadas (10 a 11.5 cm).
Además del largo, hablemos del ancho… La vagina es un órgano elástico capaz de adaptarse a distintas condiciones: es lo suficientemente estrecha como para sostener un tampón sin que éste se  corra o se salga y a la vez capaz de estirarse y expandirse lo mismo para dar entrada al pene como para permitir que pase el bebé en el momento del nacimiento.
Cuando se estira demasiado.  Es precisamente después de cada nacimiento que la vagina comienza a distenderse, cambia de tamaño y es cuando las mujeres empiezan a sentir los cambios y las molestias. Mientras más embarazos se tengan, más aumentan las probabilidades del ensanchamiento de la vagina, especialmente después de partos difíciles y prolongados. Vale la pena aclarar que la frecuencia de la relación sexual no cambia el tamaño de la vagina, como algunas personas creen.  Eso no es cierto. No importa cuántas veces se practique el sexo, o cuantas parejas haya tenido la mujer, el tamaño de su vagina no va a cambiar. Los embarazos y alumbramientos sí cambian el tono muscularde la vagina y este factor sí puede influir en la satisfacción sexual de ambos miembros de la pareja.
¿Qué consecuencias puede traer una vagina distendida? Hay varias y son:
  • las relaciones sexuales son menos satisfactorias para la mujer o para su pareja
  • el aire puede entrar o salir de la vagina, provocando un sonido incómodo y bochornoso
  • algo mucho peor: los músculos y ligamentos alrededor de la vagina se distienden y pueden ocasionar un prolapso (o descendimiento) de órganos como el útero o la vejiga.
En el caso de un prolapso, es necesario visitar al médico general o al ginecólogo para discutir el tratamiento, que la mayoría de las veces involucra la cirugía. Si éste es tu caso, no te abandones y acude enseguida. Cuando el caso se trata de una distención muscular o de los ligamentos, se puede aliviar muchísimo practicando ejercicios para fortalecer los músculos del suelo pélvico. Estos son los llamados “ejercicios de Kegel”, que se recomiendan a todas las mujeres que han dado a luz después del parto. Ahora te explicamos cómo hacerlos:
  1. Comienza por familiarizarte con los músculos que tienes que contraer: imagínate por un momento que tienes muchas ganas de orinar y que necesitas aguantar hasta que llegues al baño. Para evitar la salida del orine, contraes los músculos alrededor de la uretra. Esos son exactamente los músculos que tienes que contraer.
  2. Contrae y mantén la contracción durante 10 segundos.
  3. Relaja los músculos durante otros 10 segundos.
  4. Contrae los músculos de nuevo durante 10 segundos.
  5. Continúa los intervalos de contracción y relajamiento durante 5 minutos más o menos.
  6. Repite los ejercicios cuatro veces al día (o siempre que puedas). Puedes hacerlo lo mismo de pie que sentada o acostada.
¿Y si la vagina es demasiado pequeña o estrecha? Estadísticamente es muy poco probable que la vagina sea demasiado corta. Entre los síntomas que las mujeres asocian con una vagina pequeña   están las molestias o dolores en el momento de la penetración, pero la mayoría de las veces esto se debe a una insuficiente o indebida estimulación antes de la penetración o a distintos grados de vaginismo, una condición que no tiene nada que ver con el tamaño de la vagina. Se debe a la contracción involuntaria de los músculos vaginales lo que provoca dolor durante las relaciones sexuales. Tiene causas físicas y psicológicas, y debe consultarse al ginecólogo para resolverlo.
¿Afecta el tamaño de la vagina la calidad de las relaciones sexuales? Descartando el caso de un prolapso, definitivamente no. Tanto el tamaño de la vagina como el del pene, en realidad poco tienen que ver con la satisfacción que experimenta la pareja durante el encuentro sexual y ésta depende en gran parte de las actitudes, expectativas y habilidades ante el sexo, así como del estado general de la relación de pareja fuera del dormitorio.
Como ves, la calidad, como en tantas otras áreas de la vida, poco tiene que ver con cantidad o  tamaño. Las dimensiones de la vagina no son la excepción. Si experimentas trastornos después de un embarazo, o las relaciones sexuales te provocan molestia o dolor, consulta con tu ginecólogo. Si no, disfruta de la relación con tu pareja sin preocuparte por cosas tan relativamente poco importantes como el tamaño.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 19 de agosto de 2011

¡Ojo! Los pacientes obesos con diabetes 2 no se benefician con la leptina


Según un estudio nuevo, las personas obesas con un diagnóstico reciente de diabetes tipo 2 no reciben beneficios de la hormona leptina, independientemente de cuánto pesen y de las libras o kilos que pierdan. Los investigadores detectaron que un tratamiento a base de esta hormona no modifica la sensibilidad a la insulina en esos casos.
¿Nunca  has oído hablar de la leptina? Probablemente haya muchas personas que también la desconozcan. Se trata de una hormona, descubierta recientemente en 1994, que entra en el torrente sanguíneo al aumentar el nivel de grasa contenido en las células grasas (o adipocitos). La función principal de la leptina es inhibir el apetito, en otras palabras, le avisa al cerebro que ya ha “comido” lo suficiente.  Es la responsable de que nos sintamos satisfechos, “con la barriguita llena”.
Así, esta hormona juega un papel importante en el peso de una persona ya que no solamente controla la sensación de saciedad sino que ayuda a regular también el consumo de la energía.  Las personas obesas, en su mayoría, aunque tienen concentraciones elevadas de leptina en la sangre, son resistentes a ella (de la misma forma en que los diabéticos son resistentes a la insulina), por lo que se les afecta el mecanismo de sensación de saciedad y de utilización de la energía del cuerpo (es decir, comen más y gastan menos calorías).
Desde su descubrimiento  hace unos 17 años, la mayoría de las investigaciones en torno a la leptina se centraron en su papel como factor regulador del peso corporal, aunque estudios posteriores describieron  que también influye en otros procesos del cuerpo, como la reproducción, las defensas y la formación de los vasos sanguíneos.
La regulación de la secreción de leptina se produce a largo plazo, principalmente por variación del nivel de masa corporal y efectos estimulantes de la insulina.
La insulina es otra hormona que libera el páncreas y que juega un papel esencial en la regulación del azúcar en la sangre. En las personas que padecen de diabetes esta regulación no se realiza correctamente. Por eso, en algunos casos, las personas deben inyectarse insulina.

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sábado, 6 de agosto de 2011

¿Baile o deporte? En la barra (tubo) de striptease, se ejercitan todos los músculos


¿Te imaginas bailando, girando y moviendo tu cintura en torno a una barra vertical (tubo o palo) de striptease, como si estuvieras en una película subida de tono? Esa imagen puede ocurrir en la vida real pero sin todas esas ideas negativas que muchas personas tienen al respecto. Hace años que el baile de la barra de striptease comenzó a salir de los clubes nocturnos y actualmente la utilizan cada vez más las mujeres de todas las edades, como una manera de hacer ejercicios. Te permite mantenerte en forma, divertirte y hasta verte — y sentirte — más sexy y atractiva.
Al principio, Anabel no le dijo nada a nadie. A sus 35 años, le daba vergüenza contarles a sus compañeras en la oficina la decisión que había tomado, temía que su marido no la entendiera y, lo último que debía ocurrir era que sus hijos se enteraran de que estaba aprendiendo a hacer piruetas en una barra vertical de striptease.
Mientras tanto, poco a poco comenzaron los elogios: que te vez más linda, que estas más delgada… Hasta su postura ha cambiado y ella se siente más feliz cada vez que sale de una clase de baile de la barra vertical. No se arrepiente de haber vencido todos sus prejuicios y de animarse a probar esta actividad, que es una mezcla de baile con entrenamiento físico (que incluye yoga, pilates y hasta ejercicios aeróbicos). Además, le permitió descubrir su cuerpo y especialmente las cosas que era capaz de lograr.
No sólo eso, quienes practican el baile de la barra o tubo de striptease afirman que se eleva su autoestima, descubren su sexualidad y su sensualidad y hasta las más tímidas se empiezan a animar más.
Si lo piensas objetivamente y lo tomas con seriedad y dedicación, verás que más allá de lo erótica que pueda parecer la situación, para poder trepar, girar y deslizarse por el tubo como lo hacen quienes están entrenadas para ello necesitan poner en funcionamiento una gran cantidad de músculos (“todas”, suelen decir tanto las entrenadoras como las alumnas), ya que requiere mover prácticamente todas las partes del cuerpo, desde el pecho y los hombros hasta los glúteos y las pantorrillas.
Además, se trabajan músculos y zonas del cuerpo que habitualmente no suelen usarse para otras cosas y que, por eso mismo, suelen quedar relegadas e inactivas. Asimismo, es una actividad riesgosa y hasta las personas experimentadas pueden sufrir lesiones durante este ejercicio, por eso las clases suelen incluir una rutina de estiramiento, pilates, yoga y otro tipo de movimientos que ayudan a entrar en calor y a adquirir flexibilidad y resistencia muscular.
En este sentido, el baile de barra vertical de striptease es un excelente ejercicio para:

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domingo, 17 de julio de 2011

Mitos y verdades sobre el estreñimiento


Si bien a veces la solución es simple, por ejemplo usar durante poco tiempo laxantes o comer más fibra, en ocasiones, encontrar alivio para el estreñimiento puede ser más difícil.  Para la mayoría de personas adultas, el estreñimiento constituye un problema crónico que necesita un plan de tratamiento personalizado.
La Mayo Clinic Health Letter aclara mitos y verdades sobre el problema de salud que, en algún momento, afecta prácticamente a todo el mundo: el estreñimiento.
Mito: el hecho de no defecar a diario indica que existe estreñimiento.
Verdad: el estreñimiento se define con mayor exactitud como el defecar con poca frecuencia o tener dificultad para evacuar las heces.  La frecuencia normal con la que los adultos pueden defecar varía de tres veces diarias a tres por semana.
Mito: el estreñimiento ocasiona que el cuerpo absorba toxinas de las heces.
Verdad: eso es falso.  Debido a esta creencia, mucha gente toma laxantes innecesariamente si no defeca a diario, mientras que otros intentan limpiar el colon para sacar las supuestas toxinas.  Sin embargo, estas prácticas no sirven y podrían ser peligrosas.
Mito: el estreñimiento es producto de una mala alimentación.
Verdad: a pesar de que ingerir una alimentación con bajo contenido de fibra podría contribuir al estreñimiento, el de tipo crónico generalmente involucra otros factores.  El estreñimiento puede ser consecuencia de otra enfermedad o el efecto secundario de algún medicamento o suplemento.  En las mujeres, el estreñimiento podría ocasionar disfunción del piso pélvico, o sea la falta de coordinación de la compleja actividad muscular que permite que ocurra la defecación.  Esta afección es más común entre quienes se han sometido a cirugía del recto o ano y/o han tenido partos vaginales.
Mito: no se debe usar laxantes durante mucho tiempo.
Verdad: los nuevos estudios indican que el uso prolongado de laxantes recetados por un médico puede ser seguro y eficaz para algunos tipos de estreñimiento.  Los laxantes se deben tomar bajo la supervisión de un médico porque podrían producir efectos secundarios.

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