DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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jueves, 2 de agosto de 2012

Comida rápida: consejos para no sumar muchas calorías


Cada vez más personas quieren cambiar su forma de alimentarse con el fin de perder peso y estar más sanas. Sin embargo, la comida rápida aparece en nuestra vida, muchas veces, como la única alternativa que hay, ya sea debido al tiempo o por el lugar en el que estamos a la hora de comer. Si tienes que ir a un restaurante de comida rápida, no necesariamente tienes que comer mal. Aquí te cuento qué puedes hacer para evitar que una comida rápida sea una explosión de calorías que saboteen tu plan de comer de forma saludable.

Si te prometiste comer bien y abandonar las frituras y las comidas rápidas, haz dado un gran paso para bajar de peso y estar saludable. Sin embargo, en ocasiones, nuestros esfuerzos por comer siempre de forma balanceada y sana se ven comprometidos si estamos en algún lugar en donde la única opción es la comida rápida. Tal vez estés en un centro comercial o de viaje con tu familia y no encuentras nada más que cadenas de comida rápida cuando es hora de comer.

Pero encontrarte en un restaurante de comida rápida no significa que no tienes opciones y que tienes que consumir muchas calorías. Afortunadamente, existen formas de comer ahí sin excederte. Toma nota de estos consejos que de seguro no sabotearán tu dieta:
  • Algunos restaurantes de comida rápida publican el contenido nutricional de sus alimentos en su sitio de Internet (sitio Web) o en el mismo restaurante. Así que allí podrás ver cuántas calorías tiene cada platillo y podrás elegir la mejor opción
  • Es común que los restaurantes de comida rápida ahora ofrezcan un menú con menos calorías.
  • Si no encuentras estas opciones, entonces opta por las porciones pequeñas. Pedir un sándwich (emparedado) pequeño es mejor que una hamburguesa de tres pisos que puede tener hasta 1,000 calorías. Incluso las opciones del menú infantil son ideales para no excederte en calorías.
  • Si te ofrecen agrandar las papas o los anillos de cebolla, no aceptes aunque la tentación sea grande. Mejor aún: elige un plato para acompañar que sea saludable como por ejemplo, una ensalada pequeña, papas al horno, trocitos de manzana, o de maíz.
  • Aprende qué significan palabras como “crujiente” y “cremoso”. Estas se refieren a métodos de preparación que involucran mucha mantequilla, queso y crema. Las palabras que debes elegir son “al horno”, “hervido” y “a la parrilla”.
  • Elige siempre una ensalada para acompañar o simplemente, para que sea tu plato fuerte. Puedes agregarle pollo a la parrilla o camarones. Recuerda pedir el aderezo en un recipiente aparte y no agregar queso ni pedacitos de tocino pues suman calorías que quieres evitar.
  • Comparte: aprovecha los tamaños agrandados de las comidas para compartirla con alguien.
  • Pregunta si hay una porción más pequeña de lo que ordenaste o simplemente guarda la mitad para el día siguiente.
  • Ten cuidado con las bebidas: las sodas grandes contienen un promedio de 300 calorías. Así que mejor refréscate con agua mineral o con gas, té que no contenga azúcar o soda (refresco) de dieta. Las malteadas ni las contemples: una de tamaño grande puede llegar a tener 800 calorías.
  • Pide siempre opciones más saludables: mayonesa baja en grasa, pan integral o queso bajo en grasa.
Con estos consejos y teniendo siempre en cuenta el tamaño de las porciones, puedes salir de un restaurante de comida rápida sin sentirte culpable. La clave es saber elegir y buscar otras opciones más sanas para tu menú.

Así que no hay excusa: incluso en los lugares de comida rápida puedes ganarle la batalla a las calorías.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 26 de marzo de 2012

El agua: parte fundamental de tu dieta

El agua es vital para la salud, por eso es muy importante que mantengas tu cuerpo siempre bien hidratado. Si tratas de llevar una dieta saludable, es posible que ya hayas cambiado a las sodas sin azúcar, pero ¿has tenido en cuenta al agua? Aquí te contamos las ventajas de beberla, y por qué debes esforzarte en mantener una hidratación adecuada.

Los jugos (zumos) y las sodas suelen ser las bebidas preferidas de muchas personas, tal vez de la mayoría. A la hora de comenzar una dieta para perder peso, o si les diagnostican diabetes y deben dejar de consumir bebidas azucaradas, muchos recurren a las opciones sin azúcar o con endulzantes artificiales.

Sólo hay que detenerse frente a los estantes de los supermercados para ver el variado mundo de colores y sabores de las bebidas que existen que además vienen con o sin gas, con y sin azúcar, con más o menos nutrientes como calcio, vitaminas y minerales… Sin embargo, se dice poco de la bebida más natural y saludable que podemos elegir: el agua.

El agua potable, que es la fuente de la vida para las plantas y para los animales, es la bebida más importante para la salud, aunque muchas personas parecen ignorarlo. Es posible que si la comparas con el sabor de otro tipo de bebidas, el agua te parezca “aburrida”, pero si aprendes a desarrollar tus sentidos notarás que no es lo mismo el agua del grifo en una ciudad que en otra, al igual que tampoco saben igual las aguas mineralizadas o de manantial. El agua, aunque carezca de sabor, es deliciosa cuando nos calma la sed y refresca al organismo. Beberla fresca en un día de verano puede ser tan gratificante como tomar una soda helada.

Si a pesar de todo quieres darle un toque de sabor, puedes agregarle un poco de limón a tu vaso o lavar bien un limón y cortarlo en pedazos pequeñitos, con la cáscara incluida, y agregarlo en una jarra de agua: verás cómo cambia el sabor luego de un rato. Y si la dejas en el refrigerador (hielera) tendrás una opción sana, natural y a muy bajo costo (evita agregarle azúcar para que sea más saludable).

¿Sabes por qué el agua es tan importante para la salud? Porque es el componente químico principal de nuestro cuerpo y representa cerca del 60% del peso corporal. Cada célula y cada sistema de tu organismo depende del agua: ya sea para transportar nutrientes, eliminar toxinas o para mantener hidratados los órganos y los tejidos.

Si no tomas agua, te da sed, que es una señal de que tu cuerpo se está deshidratando, es decir, que está perdiendo el agua que necesita para poder cumplir con todas las funciones vitales. Cada día, pierdes agua a través del sudor, de la orina, de la respiración y de las heces fecales. Por eso debes reemplazar constantemente el agua que eliminas.

La cantidad de agua que tu cuerpo necesita depende del estilo de vida que tengas: de tu actividad física, de tu dieta y de otros factores ambientales como el clima y la altitud del lugar en el que vives. En general, se recomienda tomar entre 2 y 3 litros de agua por día (de 8 a 10 vasos), especialmente en el verano, cuando hace más calor y tienes más riesgo de deshidratarte.

Para saber si estás lo suficientemente hidratado(a), puedes tomar como referencia tu orina. Si es demasiado amarilla y te da mucha sed, entonces necesitas evaluar la cantidad de agua que tomas y aumentarla.

Además del agua, hay otras opciones para mantener hidratado a tu cuerpo. Las principales son las frutas como el melón, las naranjas y los cítricos en general. Les siguen las verduras como la lechuga romana, el apio, el pepino y los tomates. Las sopas y otros alimentos como los yogures también son buenas fuentes de hidratación.

Por el contrario, las bebidas azucaradas no son recomendables, y también se aconseja eliminar el alcohol de la dieta si lo que buscas es mantener hidratado a tu cuerpo.

Ahora ya lo sabes: sin agua no hay vida. Así que de aquí en adelante, es importante que pienses en nuevas maneras de incluir más agua y más líquidos en tu dieta, para que tu cuerpo no sufra las consecuencias de una hidratación deficiente.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 21 de enero de 2012

Receta: Chili con Carne Saludable

El Chili con Carne es una de mis formas preferidas de comer carne, es jugocito, sabroso, puede tener hasta más de 10 ingredientes, es súper sencillo y rápido de hacer… y si, también puede ser saludable y quema grasa!

Veamos algunos de sus ingredientes más conocidos:

- Carne molida: Si es carne magra y sin grasa, es una fuente rica en proteína e indispensable para perder peso y crear músculo.

- Fríjoles: Fuente vegetariana de proteína.

- Tomate, cebolla, ajo: Carbohidratos ricos en nutrientes y antioxidantes indispensables en toda dieta.

Y así puedo seguir, todo está en no desviarse del rumbo y no empezar a agregarle ingredientes “malucos” como azúcar, ketchup y otros.

Para no salirse de los límites y asegurarse un Chili con Carne delicioso y que no atente contra su dieta, les comparto esta receta tomada de la página de Mike Geary, gurú de la pérdida de peso:

Receta Chili con Carne Saludable

Ingredientes (Para 4-6 porciones):
  • 600 gramos de carne molida limpia y sin grasa. Puede ser carne de res o de pavo.
  • 1 Chile Dulce (o pimiento) picado.
  • 5 chiles jalapeños (si les gusta lo picante).
  • 5 o 6 tomates picados o una lata de tomates picados.
  • 2 cucharaditas de aceite de oliva extra virgen.
  • 1 lata de frijoles rojos (o negros).
  • Un puño de espinaca congelada picada (o según la puedan conseguir, ustedes calculen).
  • 2 cucharaditas de melaza (si pueden conseguir, es una fuente rica en antioxidantes).
  • 1 o 2 cucharaditas de chile en polvo (picante) o pimienta cayenne.
  • 1 o 2 cucharaditas de comino.
  • 1 o 2 cucharaditas de ajo picado.
  • Una pizca de sal
  • Media Taza de salvado de avena (para un poco de fibra extra).
  • 1 cucharadita de culantro picado
Instrucciones:
  1. Luego de calentar la sartén u olla y poner el aceite a calentar, pongan la carne molida a cocinar.
  2. Poco a poco, debemos ir agregando todos los vegetales e irlos mezclando y cocinando con el resto de la mezcla.
  3. Una vez que TODOS los ingredientes estén cocinándose, debemos tapar la olla y dejarlo cocinar a fuego lento por unos 30 minutos, es necesario estarlo moviendo cada cierto tiempo.
  4. Luego de esto, solo queda servirlo! Es así de fácil.
Pueden también agregar un pedacito de aguacate a cada plato ya servido para agregar un poco de grasas saludables, algo así como la cereza al tope del helado.

Información nutricional (por porción)
  • 36g de proteina.
  • 44g. de carbohidratos.
  • 9 g. de fibra.
  • 14 g. de grasa saludable.
  • 430 calorías en total.
Apartes tomados de cuerpo al dente

jueves, 19 de enero de 2012

29 consejos para una vida saludable

El día de hoy he decidido hacer una lista con 29 consejos que te servirán para hacer un cambio en tu vida hacia una vida saludable (o al menos más saludable).

Todos estos consejos cubren más que todo las áreas de nutrición y actividad física, pero también cubro otros que te ayudarán a mejorar tu calidad de vida en un 50% o más!

No tienes que implementarlos todos, pero entre más realices, mejor!
  1. Disminuye al mínimo tu consumo de azúcar o mejor aún elimínala de tu alimentación. En su lugar endulza con miel de abeja o con endulzantes naturales como Steviva.
  2. Elimina de tu dieta alimentos que posean en sus ingredientes Jarabe de Maíz de Alta Fructosa, es igual o peor que el azúcar.
  3. Come de 5 a 6 veces por día. Esto mantendrá tu metabolismo activo por más tiempo a lo largo del día ayudándote a quemar grasa innecesaria y será más facil para tu cuerpo digerir cantidades más pequeñas de comida.
  4. Para tus comidas de media mañana, no te vayas por las galletas, papitas o pasteles. En vez de eso prepárate tu propia merienda o snack saludable.
  5. Cuando cocines, evita freir tus comidas, en vez de eso hazlas horneadas, a la parilla, hervidas o al vapor. Sus nutrientes se conservarán mucho mejor.
  6. Si decides freir tu comida, deja de usar aceites vegetales como el de maíz y usa algo más saludable como aceite de coco, de palma o aceite de oliva.
  7. Come más en casa y menos afuera. Al comer comida casera tienes mejor control de lo que comes. Y si comes afuera, realiza estos trucos para tener una mejor nutrición.
  8. Acostúmbrate a leer los ingredientes de lo que compres en el supermercado o tiendas de comida. Si no conoces la mayoría escoje otra opción. Lo mismo si tiene demasiados ingredientes.
  9. Come frutas todos los días, al menos 2 porciones. Las otras 3 o 2 porciones deben ser de vegetales. Las frutas y vegetales son los mejores tipos de carbohidratos que hay, proporcionándote energía de buena calidad, sin mencionar los antioxidantes y vitaminas que obtienes.
  10. Deja de comer arroz, harinas y pastas blancas y opta por su versión integral. La capa extra de fribra de los alimentos integrales o de grano entero te permitirán entre otras cosas a mantenerte satisfecho(a) por más tiempo.
  11. Come pescado al menos 2 veces por semana, si puedes comer salmón mucho mejor. La grasa saludable del pescado te ayudará a mantener tu cuerpo funcionando de igual forma que el aceite de un carro permite que el carro funcione correctamente. Otras fuentes de grasa saludable son las nueces, el aceite de oliva, maní, mantequilla de maní (sin azúcar) y el aguacate.
  12. Si comes huevos, cocinalos enteros y no solo la clara. La yema posee la mayor parte de nutrientes y vitaminas del huevo.
  13. Cuando cocines, incluye especias que te ayuden a quemar esa grasa que no quieres. Muchas de ellas como el jengibre o ajo te ayudan a acelerar tu metabolismo.
  14. Duerme de 8 a 9 horas por día. No menos. No solo tu mente necesita descansar, tu cuerpo también. Te ayudará a mantenerte óptimo(a) durante el día y además a reparar los musculos que “dañes” durante tu entrenamiento. Si tienes problemas para dormir, puedes realizar este truco.
  15. Si te gustan las ensaladas y aderezos, deja de comprar aderezos en el supermercado yelabora tu propio aderezo. Los aderezos del mercado están cargados usualmente con endulzantes o grasas dañinas para tu salud.
  16. Añade canela a tus comidas de forma diaria. La canela es una de las especias más potentes que hay, no solo te ayuda a quemar grasa si no a controlar los niveles de azúcar en tu sangre.
  17. Evita usar ascensores y escaleras eléctricas si debes subir o bajar pocos pisos. Activarás tu cuerpo al menos un poco más de lo usual.
  18. Si tienes un trabajo donde debes pasar frente a una computadora, pega un papel en tu monitor que diga “Siéntate bien!”. Te ayudará a disminuir tus problemas de espalda y cuello.
  19. Toma descansos de al menos 5 minutos cada 30 minutos de trabajo continuo. Si estás en una racha de buen rendimiento, toma el descanso luego de una hora pero no lo atrases más. Cuando tomes el descanso aléjate de tu escritorio para que camines y extiendas tus extremidades un poco. Aprovecha para tomarte un buen vaso de agua :)
  20. Empieza a realizar ejercicio de una vez por todas! Si no haces nada de ejercicio te recomiendo empezar con una rutina sin pesas, donde levantes solo tu peso corporal. Si puedes suscribirte a un gimnasio mucho mejor, tendrás más presión psicológica para ir :)
  21. Si lo tuyo no es hacer ejercicio de resistencia o aeróbico como correr o trotar, practica entonces algún deporte, el que más te guste o menos te disguste :) Al menos una vez por semana, organízate entre amigos o búscate algún grupo de personas en tu trabajo o barrio que suela jugar los fines de semana o entre semana alguna noche o tarde.
  22. Justo después de levantarte, dedica 5 minutos a realizar ejercicios de estiramiento. Estira bien tus piernas, brazos, cuello, espalda, dedos y cintura. Si pudieras realizar una serie de 5 a 10 sentadillas sería genial. Realizar estos cortos ejercicios harán maravillas en ti! Puedes también realizar estos ejercicios al finalizar el día.
  23. Basa tu dieta en una mezcla de alimentos de un solo ingrediente y evita toda la comida procesada que puedas. Alimentos de un ingrediente son carnes, huevos, nueces, maní, pescado, frutas, verduras, legumbres, bayas, leche, etc. Acuérdate que la mayoría de estos alimentos los encontrarás en la periferia del supermercado.
  24. Toma al menos 1 litro de agua al día, mejor si fuesen 2 litros. Mantener tu cuerpo hidratado ayudará a librarte de todas las malas toxinas que adquieres con tus comidas.
  25. Lee más blogs sobre nutrición, fitness y vida saludable. Los blogs te dan una versión personalizada de los problemas que vivimos tu y yo día a día y si el blog es bueno, puedes conocer la historia personal del escritor y como te puedes relacionar con ella.
  26. Disminuye al máximo tu consumo de gaseosas, bebidas energéticas y jugos de frutas. Todas estas están cargadas de azúcar o JMAF.
  27. Cuando cocines en casa, analiza las recetas que realizas y pregúntate cómo las podrías convertir en recetas saludables, te sorprenderás lo sencillo que esto puede ser cambiando un par de ingredientes o elíminándolos del todo. La forma de cocinarlas también influye. Cocinar es divertido!
  28. Toma mucho té (pero té caliente) es mucho mejor a cualquier otra bebida que uses para acompañar tus comidas. Tu mejor elección es el té verde, pero puedes tomar también te de menta, manzanilla, blanco o negro. ¡El te frio no cuenta! Si no te gusta mucho el té caliente, opta por acompañar tus comidas con un sencillo vaso de agua.
  29. Y por último, suscríbete al boletín de noticias de CuerpoAlDente! Recibirás actualizaciones del blog, tips extra y además un eBook con 10 recetas saludables para quemar grasa!
Tomado de Cuerpo al Dente

miércoles, 18 de enero de 2012

Cómo hacer el aderezo perfecto (y saludable)

aderezo perfecto y saludable
Las ensaladas se han vuelto últimamente en uno de los platos más famosos donde quiera que uno vuelva a ver, simplemente porque está de moda estar a dieta…están tan de moda que hasta McDonalds tuvo que incorporarlas en su menú (pero seguro odiaron la idea jeje).

En fin, las ensaladas siempre han existido pero lo saludable se ha convertido en un boom (gracias a Dios), imaginarse un menú saludable sin que exista al menos una ensalada Cesar o Mixta es casi imposible.

Ahora, el comerse una ensalada ya sea como entrada, acompañamiento o plato principal está bien, pero hay que tener mucho cuidado qué usamos para darle algo de sabor y aquí es donde entran en juego los aderezos.

El boom de las ensaladas vino seguido por el boom de los aderezos. Si uno compara la sección de aderezos de ahora con la de hace 5 o 10 años, la diferencia es abismal… y por qué? de nuevo porque está de moda todo lo diet. El problema con lo “diet” es que la mayoría de las veces no tiene nada de diet, y los aderezos no son la excepción.

Si son de los que compran aderezos les pregunto: ¿Se han puesto alguna vez a leer sus ingredientes? Les aconsejo que lo hagan la próxima vez. Lo que dice en su etiqueta frontal puede parecer “súper saludable” pero lo que cuenta son los ingredientes. Muchos de los aderezos de hoy en día vienen cargados con endulzantes como azúcar o peor aún Jarabe de Maíz de Alta Frutosa.

Este jarabe, conocido en ingles como High Fructose Corn Syrup se ha convertido en el endulzante de moda utilizado por compañías productoras de alimentos y por qué? Porque es más barato que el azúcar y se disuelve muy bien. Lo peor es que la cantidad de químicos que se usan para crearlo terminan en nuestro cuerpo y su resultado es igual o peor al que causa el azúcar. Si quieren leer mas acerca del JMAF les recomiendo que se lean este artículo que escribí hace un tiempo. El JMAF está presente no solo en aderezos sino también en sodas, refrescos, cereales, yogures y muchos más.

¿Cuál es entonces la mejor solución? Sí, hacernos nuestro propio aderezo a base de ingredientes naturales. Las posibilidades son infinitas, pero la que yo les comparto hoy es mi preferida por su sencillez y buen sabor.

Esta receta la tomé del famoso chef del Food Network Jamie Oliver.

Como hacer el aderezo perfecto
  • 3 partes de aceite de oliva extra virgen.
  • 1 parte ácida (puede ser limón o cualquier tipo de vinagre)
  • Una pizca de sal
  • Una pizca de pimienta

    Eso es todo. Si quieren experimentar más, pueden agregarle ya sea, mostaza Dijon, yogurt natural, ajo en polvo, Cebolla en polvo, pimienta cayenne… ustedes mandan.
Les aseguro que luego de hacer este aderezo no van a querer comprar nunca más los que ya vienen hechos en botella o frasquito. Como siempre, los mejores alimentos son los que elaboramos nosotros mismos al tener total control de lo que va a entrar a nuestras bocas.

Tomado de Cuerpo al Dente

domingo, 15 de enero de 2012

7 razones por las que el azúcar es malo

el azuar es malo
Azúcar azúcar… Cuántas buenas memorias están ligadas al azúcar. Esos helados, gelatinas, queques de cumpleaños, confites, galletas, etc etc etc… Por un tiempo o en una estricta moderación está bien, pero mucha gente se pasa.

El azúcar (junto con otro montón de alimentos o suplementos como el JMAF) como ya todos sabemos es causante de una de las enfermedades de mayor expansión en el mundo entero: la obesidad.

Y es que no importa cuánta información se difunda en internet, televisión, radio y medios escritos, los productores de alimentos siempre encuentran la forma de atraer clientes y con más y nuevos productos que los benefician a ellos y a nadie más.

Por eso, si aún no te queda claro el por qué el azúcar es malo, te comparto las 7 razones más importantes del por qué debes evitarlo o disminuir al máximo su consumo:

7 razones por las que el azúcar es malo
  • Entre más azúcar consumamos, más dependencia creamos hacia él. ¿Por qué creen que consumimos tanto azúcar? Hagan la prueba de dejar de consumir azúcar en sus miles de formas y verán como cada vez les hace menos y menos falta.
  • Mucha azúcar aumenta los niveles de colesterol. Estudios demuestran que el alto consumo de azúcar provoca el aumento de triglicéridos y disminuye los niveles de colesterol bueno.
  • Ayuda a contraer la diabetes. En términos simples, entre más azúcar consumimos más y más insulina deber ser producida por nuestro páncreas para bajar los niveles de azúcar de nuestra sangre, hasta llegar a tal punto en que no puede generar la cantidad necesaria y nos veremos dependiendes a la insulina. ¿Resultado? Tendremos diabetes.
  • Deprime el sistema inmunológico. Cuando consumimos una cantidad alta de azúcar en forma de refresco, barra de chocolate o postre, afectamos temporalmente la capacidad de nuestro sistema inmunológico de responder a cualquier desafío que éste pueda tener.
  • Promueve la inflamación. La inflamación usual es una respuesta de nuestro sistema inmunológico, lo cual no es malo, pero el alto consumo de azúcar promueve una excesiva, inapropiada e inútil inflamación la cual sí puede provocar envejecimiento y enfermedades.
  • Afecta la salud de los niños. Si hay algo que he notado en estos últimos años es la cantidad de niños y niñas con obesidad temprana. Lo curioso es que al menos el 50% de los que he visto siempre andan en la mano algo que los ayuda a mantener esa forma, casi siempre en la forma de una Coca-Cola o refresco dulce. He visto inclusive hermanos pequeños pelearse a lloriqueos y patadas por una lata de gaseosa. Y de niños van pa’ grandes.
  • Provoca caries. Esta muchos lo saben pero aun así siguen ignorándola. Puedo apostar que los dentistas han hecho su buen recaudo en los últimos 30 años poniendo calzas dentales, limpiando dientes y reparándolos. El consumo de azúcar mezclado con una mala higiene dental hace que las paredes de nuestros dientes se deterioren gracias a las bacterias que viven en nuestra boca y se activan con cualquier carbohidrato (lo cual pasa en los primeros 20-30 minutos luego de haber comido.
Creo que no hace falta mencionar de nuevo que el azúcar ayuda a provocar obesidad ¿cierto?  Espero que no. Otro aspecto de la obesidad es que crea muchos problemas de autoestima, tanto en hombres como en mujeres (aunque eso es más relacionado con nuestra sociedad actual) pero aún así, es un problema que podemos evitar.

Como se los decía en el primer punto, les recomiendo bajar el consumo de azúcar más y más, no solo en su café o té, sino en bebidas gaseosas, refrescos de frutas embotellados, helados, postres, queques, pasteles, confites, cocteles y demás, les aseguro que se harán menos dependiendes del dulce.

Si buscan alternativas a endulzantes, les recomiendo el Stevia o Steviva, es un endulzante natural que pueden encontrar en tiendas naturistas o en internet, es bajo en calorías y libre de culpas.

Tomado de Cuerpo al Dente

miércoles, 7 de diciembre de 2011

12 consejos para que no subas de peso durante la temporada de las fiestas


Hay que tener una voluntad de hierro para no caer en la tentación de tanta comida deliciosa que estará a nuestro alcance durante esta temporada festiva. Desde el Día de Acción de Gracias hasta el Año Nuevo, seguro te lloverán invitaciones de amistades, familiares y compañeros de trabajo que implican comer y beber más de lo habitual. Por un lado, ¡qué delicia!, pero por otro te preguntas si podrás evitar recuperar el peso que tanto esfuerzo te tomó perder ( o seguir sumando libras a las que ya te sobran). No te desanimes. No tienes que renunciar a la diversión si tienes un plan que incluya las sugerencias que te damos más adelante.

Ponches, turrones, asados, tortas navideñas, hayacas, buñuelos, un buen coquito… ¿no se te hace la boca agua? Con tanta delicia es prácticamente inevitable ganar peso durante las fiestas. A pesar de lo que normalmente se piensa, el aumento promedio de peso durante esta época no es tan alto. Según un informe publicado en The New England Journal of Medicine, el promedio de aumento de peso durante las fiestas es de una libra más o menos. Esa es la buena noticia. Pero presta atención: si bien esa libra no parece excesiva, el estudio también concluye que la mayoría de las personas nunca la pierde, es más, sigue acumulando esa libra adicional año tras año. 

 Y como el aumento de peso promedio de los adultos es de unas 2 libras al año, la conclusión es que gran parte de ese aumento puede atribuirse en gran medida al exceso de comida durante las fiestas. ¡Olvídate de disculparte pensando que entre tus resoluciones de Año Nuevo la primera será ponerte a dieta! Es preferible que prepares un plan de acción. Aquí tienes una lista de 12 consejos para que los pongas en práctica.
  1. Contrarresta las reuniones familiares y las salidas a restaurantes con más comidas preparadas en casa. ¿Te espera una gran celebración de Navidad, la fiesta de la oficina, o una salida con las amigas a un restaurante de moda? No tienes porque perderte la experiencia. Por cada una de estas ocasiones, planea comidas caseras y balanceadas el resto de la semana, en las que tú tengas pleno control de las calorías. Aunque son días de mucho ajetreo, ahorra tiempo en cualquier cosa, menos en ordenar comida ya preparada. Ten en reserva en la nevera (refrigerador) una sopa ligera de vegetales, frutas frescas picaditas, yogur bajo en calorías y azúcar. Así podrás satisfacer el apetito en estos días, sin recurrir a la clásica pizza, o a la hamburguesa y las papitas del restaurante de comida rápida.
  2. No te saltes comidas. En el maratón de compras, decoraciones y compromisos sociales, es fácil olvidarse de comer. Ahí es cuando la desorganización te gana la batalla de las calorías, porque al sentirte muerta de hambre, comerás cualquier cosa y en cualquier cantidad. Organiza las comidas y si vas a estar fuera de casa, lleva contigo barritas que te proporcionen fibra y energía por unas 100 calorías.
  3. Especialmente ahora no te olvides del ejercicio. No solamente te ayuda a quemar gran parte del exceso de calorías de la temporada, también te ayudará a controlar el estrés relacionado con esta época, y a dormir y a descansar mejor. Considera incluso incrementar tu rutina. Si acostumbras a ejercitarte 30 minutos al día, aumenta la sesión a 45 minutos. Y si haces ejercicios 3 veces a la semana, auméntalos a 5. Eso sí, no uses el ejercicio como excusa para comer más de la cuenta.
  4. En estos días, muchas personas queridas, tu mamá, tu abuela o una tía, van a pasar mucho tiempo en la cocina preparando platos deliciosos, quizás los típicos y tradicionales de tu país de origen, que solamente saboreas una vez al año. No tienes por qué privarte de ellos, pero sírvete con moderación. En lugar de un plato tipo montaña, sírvete un plato “de muestra”: un poquito de todo para darte gusto sin sentirte culpable.
  5. Si tú eres la anfitriona o la cocinera, cuidado con ir probando o comiendo mientras cocinas “para no desaprovechar ni un trocito”. Si sobra comida, distribúyela entre tus invitados, especialmente los postres. Les haces un favor y te ahorras las calorías.
  6. Evita las tentaciones, especialmente durante estas semanas a fin de año. No guardes ni galletitas ni caramelos en la gaveta del escritorio. Sustitúyelos por paquetes de pasas, frutos secos o barritas de energía. Tampoco traigas paquetes de papitas o picaditos a casa. Sustituye esos productos, llenos de calorías y sodio, por palomitas de maíz sin sal. Calman el apetito y son muy bajas en calorías.
  7. ¿Fiesta en la oficina? Ofrécete a llevar un platillo y trata de que sea lo más saludable posible: una ensalada fresca, un fruta picada, o cortes de pavo magro. Así tienes la seguridad de que habrá algo que puedes comer que es compatible con tu dieta. En lugar de soda (refresco) o alcohol, trae tu botella de agua, o té frío con poca o sin azúcar.
  8. No llegues a la reunión o a la fiesta con el estómago vacío. Antes de salir de casa, come unas rebanadas (lascas) de pavo, una ensalada verde o un yogur. De esa forma, evitas comer demasiado de lo que menos te conviene. Otra buena opción es una bolsita de frutos secos y un trocito de queso bajo en grasa. Como tienen proteína te mantendrás llena por más tiempo y podrás evitar las tentaciones mucho mejor.
  9. Aléjate de la mesa del buffet y si hay baile, no pares en toda la noche. Concéntrate en socializar, en ponerte al día con las amistades que no ves hace tiempo, en lugar de comer. Si te sientas con una bandeja de comida delante, seguro que comerás sin parar.
  10. Si el menú de la fiesta te parece irresistible, disfrútalo pero mastica cada bocado muy despacio para que te sientas satisfecha con menos cantidad. Evita repetir, especialmente los postres o los platos con mucha salsa.
  11. Si la celebración es en un restaurante, ordena algo que te guste, pero de la sección de los entremeses que trae porciones más pequeñas. Si no, comparte el plato principal con una amiga y ordena una buena ensalada que te deje satisfecha.
  12. No te excedas con el alcohol. Recuerda que tiene 7 calorías más por gramo que los carbohidratos y 4 calorías más por cada gramo que las proteínas. Y si se trata de bebidas típicas de la estación como el “eggnog”, ponche de huevo o rompope, ten todavía más cuidado (tiene como 450 calorías por vaso). Elige una bebida que puedas tomar en las rocas, o diluida con club soda o agua mineral. O mezcla mitad vino y mitad club soda en una copa para que el trago represente solamente unas 100 calorías aproximadamente.
¿Y qué puedes hacer si de todas formas comes o bebes más de lo debido? Mañana será siempre otro día y te ofrece la oportunidad de comenzar de nuevo. Traza tu plan para alimentarte mejor y ejercitarte más, sin recriminaciones inútiles que ya no te servirán de nada.

Por ahora, concéntrate para que disfrutes esta época tan bonita del año, vigilando lo que comes para que también protejas tu salud. Y si tienes algún truco o consejo que te ha dado resultado, compártelo con nosotros. ¡Felices fiestas!

Tomado de Vida y Salud

sábado, 12 de noviembre de 2011

A pesar de la diabetes, ¡puedes comer fruta!


Si has puesto a las frutas en la lista negra de los alimentos prohibidos por la diabetes, te equivocas. Puedes seguir disfrutándolas, es más, benefician tu salud ya que las frutas aportan vitaminas, minerales y fibra a tu dieta. Pero como en todo, la clave es la moderación. Aquí te ofrecemos una guía para que puedas seguir consumiendo y saboreando tu fruta favorita.

¿Se te hace la boca agua pensando en un delicioso mango o una jugosa fresa (frutilla)? ¿O te apetece una refrescante sandía sobre todo en las tardes de calor? Si todo eso te parece un sueño del pasado porque piensas que tu diabetes te lo impide, deja de sufrir. Es un mito que los diabéticos no pueden comer fruta. De hecho, las necesitan. En primer lugar porque son alimentos ricos en minerales, vitaminas y fibra, elementos esenciales en una dieta saludable. Además, una porción de rica fruta al final del almuerzo o de la cena te puede servir de postre y satisfacer tu ansiedad por algo dulce. ¡Así podrás resistir mejor la tentación de comerte un helado o una tajada de pastel!

Pero, las frutas contienen azúcar, dirás. Entonces, ¿me perjudica comerlas? No tienes por qué temerle al consumo de las frutas. Es cierto que algunas contienen más azúcar que otras, pero a la larga, es la cantidad total de carbohidratos lo que afecta los niveles de glucosa en la sangre, no la procedencia de esos carbohidratos (una fruta o un pedazo de pan, por ejemplo), es decir, que los carbohidratos provengan del azúcar o del almidón. Recuerda además que las frutas contienen fibra, y ésta retrasa la absorción del azúcar al torrente sanguíneo.

Otro factor que debes tener en cuenta es el índice glicémico (que mide la rapidez con la que el organismo transforma los carbohidratos en glucosa). Las frutas, por lo general, tienen un índice glicémico bajo, pero conviene que aprendas a identificar sus distintos niveles, para que las incluyas las de nivel más bajo en tus menús.

¿Qué debo tener en cuenta al seleccionarlas?

En primer lugar, te convienen más las frutas frescas, pero también puedes adquirirlas congeladas o en lata, siempre que no tengan azúcar adicional.

Puedes adquirir también fruta seca (las pasitas son un ejemplo), pero las porciones deben ser más pequeñas porque tienen un alto índice glicémico, o sea, elevan más tu nivel de azúcar en la sangre. Tampoco te hacen sentir tan satisfecha(o) como cuando consumes la fruta fresca.

Cuidado con las porciones: escoge por ejemplo, una manzana pequeña o mediana, o la mitad de una grande. Para que tengas una idea rápida de una porción adecuada, es una que quepa cómodamente en la palma de la mano. Cualquier porción mayor es demasiado grande.

Lava bien la fruta antes de consumirla, especialmente si te vas a comer la cáscara. Así eliminarás la suciedad y los pesticidas (especialmente en las manzanas y en las frutillas o fresas).

¿Cuáles frutas me convienen? A continuación te proporcionamos una guía para que puedas seleccionarlas, ya sea por su contenido de carbohidratos, de fibra o por el índice glicémico.

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viernes, 28 de octubre de 2011

Malnutrición en el embarazo pone en riesgo la salud de la madre y el bebé


Es fundamental prepararse, antes de tener un bebé. Por eso es tan importante tener una valoración nutricional.

Pensar en el embarazo no solamente es imaginarse su final: el bebé en brazos de los padres. La gestación es más que eso. Es cuidado y amor pero, sobre todo, planeación. Por lo tanto, se hace fundamental que los padres asistan a la cita preconcepcional, donde le realizarán todos los exámenes médicos pertinentes.

Dentro de ellos existe uno fundamental y es la valoración alimenticia. En esta se diagnosticará el estado nutricional de los padres, en especial el de la mujer.

Según Claudia Angarita, nutricionista y presidenta del Centro Colombiano de Nutrición, la importancia de esta cita, previa al embarazo, radica en que en ella se podría detectar cualquier enfermedad o complicación alimenticia, con el fin de llevar a buen término nueve meses.

“Lo más importante de un embarazo es llegar a él, desde sus inicios, con el sistema nutricional controlado: peso, triglicéridos, colesterol, azúcar, grasas y demás. De esto dependerá que durante los nueve meses la madre cumpla sus necesidades y las del bebé”.

Las especialistas consultadas les recuerdan a las mujeres el consumo de ácido fólico mínimo tres meses antes de embarazarse. Durante la gestación, es primordial el aporte de grasos esenciales como el Omega 3 y 6, además de los alimentos ricos en vitaminas A, B, C, en hierro y el zinc.

Recuerde. Acuda a la cita preconcepcional y permita verificar su estado nutricional, prevenga la desnutrición, el sobrepeso u obesidad. Asesórese de un especialista. Nunca se autodirija una dieta. Corregir las anomalías a tiempo es la solución.

Malnutrición durante el embarazo

Adriana Salamanca, médica especialista en metabolismo y nutrición, asegura que la mala nutrición puede ser el resultado de una disminución de la ingestión (desnutrición) o de un aporte excesivo (hipernutrición).

Ambas condiciones son el resultado de un desequilibrio entre las necesidades corporales y el consumo de nutrientes esenciales.

“Para evitar ese tipo de complicaciones, la madre debe contemplar un plan de tres comidas principales y dos refrigerios que contengan todos los grupos alimenticios: proteínas (carne, pollo, huevo, etc.), un energético ( tubérculos, harinas, etc.) y un regulador(verduras y frutas)”, indica Salamanca.

Este sería el plan nutricional ideal para todas las mujeres. Lo fundamental, según la nutricionista Clara Rojas, es que la madre tenga en cuenta que el especialista será el encargado de determinar la cantidad de calorías que necesite la embarazada, ya que depende de cada peso.

“Es normal que durante el embarazo la madre aumente de peso. De acuerdo con la tabla de vigilancia nutricional, la mujer con desnutrición debería subir entre 12 y 18 kilos; la de peso normal, entre 10 a 13 kilos. La que tiene sobrepeso, entre 7 a 10 kilos y la obesa, de 6 a 7 kilos. Sin embarg o, esto lo decidirá debidamente la nutricionista”, indica Rojas.

Estos kilos de más los ganará la mujer con el aumento de las calorías que deberá consumir diariamente. Durante los dos primeros trimestres lo normal es el incremento de 300 calorías más de las normales y en el último semestre y durante la lactancia, 500 calorías más diarias.

Esas cifras son para personas que tienen un peso controlado. Para las que sufren de desnutrición, la especialista Claudia Angarita afirma que es esencial brindar un suplemento nutricional. Para aquellas que tienen sobrepeso o que lo han alcanzado durante el embarazo, es preciso limitarles la ingesta de azúcar y postres. Es fundamental elegir carbohidratos como cereales integrales, pasta, arroz y arepa de maíz. Prefiera el aceite de oliva y de canola y evite las grasas y salsas”, indica Angarita.

Y para las que tienen diagnosticado obesidad, aunque en ellas se podría complicar un embarazo, se puede manejar con alimentación. Según la especialista Adriana Salamanca, se debe restringir la ingesta de calorías.

“Tanto la obesidad como la desnutrición traen riesgos de hipertensión arterial, diabetes gestacional, enfermedades renales, cardiorrespiratorias y autoinmunes, posibles abortos, entre otras”, afirma Salamanca.

Si usted considera que tiene sobrepeso o está a un paso de la obesidad y tiene planes de quedar embarazada, visite al médico lo antes posible.

Cuidarse previamente, planear su embarazo, llegar a él con un peso ideal y controlarlo durante la gestación es lo ideal. Esto se logrará con una alimentación adecuada, guiada por un especialista.

De usted dependerá el buen desarrollo físico y mental de su pequeño. Así que practique alguna actividad física y prepárese de la mejor manera para recibir en su vientre a ese ser que lo enamorará.

‘Tips’ de alimentación

Adriana Salamanca, médica especialista en metabolismo y nutrición, entrega las pautas para una alimentación saludable: 

• Desayuno
Fruta.
Cereal.
Yogur o kumis natural.

• Nueves y onces
Queso o fruta.


Tomado de ABC del bebé

viernes, 19 de agosto de 2011

¡Ojo! Los pacientes obesos con diabetes 2 no se benefician con la leptina


Según un estudio nuevo, las personas obesas con un diagnóstico reciente de diabetes tipo 2 no reciben beneficios de la hormona leptina, independientemente de cuánto pesen y de las libras o kilos que pierdan. Los investigadores detectaron que un tratamiento a base de esta hormona no modifica la sensibilidad a la insulina en esos casos.
¿Nunca  has oído hablar de la leptina? Probablemente haya muchas personas que también la desconozcan. Se trata de una hormona, descubierta recientemente en 1994, que entra en el torrente sanguíneo al aumentar el nivel de grasa contenido en las células grasas (o adipocitos). La función principal de la leptina es inhibir el apetito, en otras palabras, le avisa al cerebro que ya ha “comido” lo suficiente.  Es la responsable de que nos sintamos satisfechos, “con la barriguita llena”.
Así, esta hormona juega un papel importante en el peso de una persona ya que no solamente controla la sensación de saciedad sino que ayuda a regular también el consumo de la energía.  Las personas obesas, en su mayoría, aunque tienen concentraciones elevadas de leptina en la sangre, son resistentes a ella (de la misma forma en que los diabéticos son resistentes a la insulina), por lo que se les afecta el mecanismo de sensación de saciedad y de utilización de la energía del cuerpo (es decir, comen más y gastan menos calorías).
Desde su descubrimiento  hace unos 17 años, la mayoría de las investigaciones en torno a la leptina se centraron en su papel como factor regulador del peso corporal, aunque estudios posteriores describieron  que también influye en otros procesos del cuerpo, como la reproducción, las defensas y la formación de los vasos sanguíneos.
La regulación de la secreción de leptina se produce a largo plazo, principalmente por variación del nivel de masa corporal y efectos estimulantes de la insulina.
La insulina es otra hormona que libera el páncreas y que juega un papel esencial en la regulación del azúcar en la sangre. En las personas que padecen de diabetes esta regulación no se realiza correctamente. Por eso, en algunos casos, las personas deben inyectarse insulina.

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jueves, 9 de junio de 2011

Stevia: una alternativa natural para endulzar tus comidas cuando tienes diabetes

Si tienes diabetes y estás buscando una opción natural para endulzar tus comidas y tus bebidas, este artículo es para ti. Descubre las propiedades de la stevia, un endulzante que no aporta ni calorías ni carbohidratos a tu dieta, produce saciedad y puede ser utilizada para cocinar.
¿Estás a dieta y necesitas un endulzante o edulcorante que reemplace al azúcar; tienes diabetes y debes eliminar la glucosa (el azúcar) de tu dieta, o simplemente estas buscando una nueva alternativa que sea más saludable para endulzar tus comidas? Muchas personas reemplazan el azúcar por endulzantes artificiales, como la sacarina y el ciclamato, mientras que otras cambian el azúcar blanca por azúcar morena, miel o jarabe de agave.
A diferencia de los primeros, las tres últimas alternativas no eliminan la glucosa (el azúcar) ni las calorías, por eso no se recomiendan ni para quienes tienen diabetes ni para los que desean bajar de peso. Por su parte, los endulzantes artificiales, como su nombre lo indica, son productos creados de manera artificial que pueden otorgar sabor dulce sin aportar calorías. Si bien son ampliamente utilizados tanto en el hogar como en la industria (para preparar sodas, gomas de mascar y otros productos dietéticos), muchos cuestionan posibles efectos negativos que puedan tener sobre la salud. Tal es el caso, por ejemplo, del ciclamato, que ya no se vende en los Estados Unidos porque se considera que puede causar cáncer (aunque se sigue utilizando en otros países).
Frente a estos endulzantes, hay personas que continúan buscando alternativas más saludables y muchos lectores-en especial aquellos con diabetes- nos han consultado sobre el uso de la stevia, un endulzante natural que permite endulzar las comidas sin hacerte engordar y sin afectar tu salud de manera negativa.
Su nombre técnico es stevia rebaudiana Bertoni y es una planta originaria de la zona del chaco paraguayo, en América del sur, que ya utilizaban los habitantes de esas tierras como endulzante pero que, cuando los conquistadores españoles descubrieron dicha parte del mundo, no le dieron importancia (ellos preferían la miel).
Fue hasta 1899, en que el científico Moisés Bertoni describió sus propiedades, al notar que los indios guaraníes que vivían en esa región utilizaban sus hojas como edulcorante. La llamaban kaá-hé-é, que en lengua guaraní significa hierba o yerba dulce.
Desde entonces comenzó a ser estudiada y a llamar la atención en todo el mundo, pero su uso tardó en ser reconocido. En 1995 la FDA lo reconoció como suplemento dietético, no sin antes cuestionar la seguridad de su uso, y hoy se produce principalmente en Brasil, Paraguay, Argentina, Japón, China, Corea, Taiwán, Tailandia, Indonesia, Laos, Malasia y las Filipinas. En los Estados Unidos se comercializó a través de marcas como Pure Via y Truvia.
¿Qué hace a Stevia apropiada para quienes tienen diabetes, o tienen problemas con el azúcar (o sea, los carbohidratos)? Básicamente, una sustancia denominada esteviósido que es entre 100 y 350 veces más dulce que el azúcar, que no contiene calorías y que además previene la formación de placas y caries en la boca.
Por cierto que, al menos en los Estados Unidos, no es la stevia en si la que tiene la aprobación como sustituto del azúcar, sino sólo ciertas preparaciones muy refinadas de la stevia que contienen rebaudioside A (que son las que se venden comercialmente con las marcas mencionadas anteriormente), y esto es importante en caso de que busques este compuesto en otros lugares. Por cierto, a algunas personas les puede causar náuseas y sensación de saciedad.
Otra ventaja de la stevia (y los esteviosidos) es que estable a temperaturas elevadas, lo que significa que puedes utilizarla para cocinar y para hornear, ya que soporta más de 200 grados centígrados/392 Fahrenheit sin que sus propiedades se modifiquen.
Lo único que debes tener en cuenta si quieres utilizarla para cocinar es que, como no es fermentable, no puedes utilizarla sola en masas con levadura. Además, no carameliza como el azúcar, por lo que los amasados de pastelería adquieren menos color dorado, ni cristaliza como el azúcar, lo que dificulta la preparación de merengues.
Por lo demás, utiliza tu imaginación: puedes usarla para preparar bizcochos, licuados, jugos y postres. Desde luego que si quieres perder peso recuerda que las calorías totales que consumas te harán subir de peso, aunque prepares tus alimentos con stevia, ten precaución.
En general, la stevia se vende en polvo o líquida, y en algunos lugares también venden las hojas sueltas (aunque esta opción no está disponible en los Estados Unidos ya que a la Administración de Alimentos y Medicamentos en este país le preocupa que pueda tener algunos efectos negativos para la salud en forma de hoja suelta o cruda). Como ves, la stevia te ofrece otra alternativa para endulzar tus alimentos y la puedes incluir en tu dieta si padeces de diabetes también. Pero, como todo en esta vida, hay que consumirla en moderación.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 20 de mayo de 2011

Un poco de grasa abdominal puede duplicar el riesgo de muerte en pacientes con enfermedad arterial coronaria


Uno de los mayores estudios en su tipo descubrió que la gente con enfermedad arterial coronaria que tiene aunque sólo sea un poco de grasa abdominal corre más riesgo de fallecer que quienes acumulan grasa en otra parte del cuerpo.  El mismo efecto se observó inclusive entre pacientes con índice de masa corporal (IMC) normal.  Los resultados de este análisis de Mayo Clinic se publican en la edición correspondiente al 10 de mayo de la revista del Colegio Americano de Cardiología.
Los científicos analizaron los datos de 15.923 personas con enfermedad arterial coronaria, participantes en cinco estudios alrededor del mundo, y descubrieron que quienes tienen enfermedad arterial coronaria y obesidad central (medida a través de la circunferencia de la cintura y de la proporción entre cintura y cadera) corren el doble de riesgo de fallecer.  Eso equivale al riesgo de fumar a diario un paquete de cigarrillos o tener colesterol alto, sobre todo entre los hombres.
Los resultados refutan la paradoja de la obesidad, hallazgo desconcertante en muchos estudios respecto a que los pacientes con IMC más altos y enfermedades crónicas, como la enfermedad arterial coronaria, tienen mejores probabilidades de sobrevivir que otras personas de peso normal.
“Se sospechaba que la paradoja de la obesidad obedecía al hecho de que el IMC no es ni buena medida de la grasa corporal, ni ofrece ninguna perspectiva sobre la distribución de la grasa”, explica la Dra. Thais Coutinho, autora principal del estudio y fellow de Cardiología en Mayo Clinic.  “El IMC sólo es una medida del peso en proporción a la estatura, pero parece que lo más importante es cómo se distribuye la grasa en el cuerpo”, añade.
El Dr. Francisco López Jiménez, investigador principal del proyecto y director del Programa Cardiometabólico de Mayo Clinic, explica por qué este tipo de grasa sería más nocivo: “Se ha descubierto que la grasa visceral tiene más actividad metabólica y ocasiona más cambios en el colesterol, presión sanguínea y nivel de azúcar en la sangre.  Sin embargo, la gente cuya grasa se ubica sobre todo en otras partes del cuerpo, especialmente en las piernas y nalgas, no presenta más riesgo”.
Los científicos dicen que los médicos deberían aconsejar perder peso a los pacientes con enfermedad arterial coronaria e IMC normal que tengan grande la circunferencia de la cintura o proporción alta entre cintura y cadera.  La medida es muy fácil de usar, acota la Dra. Coutinho y agrega lo siguiente: “todo lo que se necesita es una cinta métrica y un minuto del tiempo del médico para medir el perímetro de la cintura y cadera del paciente”.
La investigación estudió a gente en Estados Unidos (en Rochester, Minnesota y San Francisco, California), Dinamarca, Francia y Corea.  El hecho de que se incluyeron diferentes grupos étnicos hace que el estudio sea más aplicable al mundo real, indica la Dra. Coutinho.
Entre otros miembros del equipo de investigación están: los doctores Kashish Goel, Daniel Correa de Sa, Randal Thomas, Veronique Roger y Virend Somers por parte de Mayo Clinic; los doctores Charlotte Kragelund, Lars Kober, y Christian Torp-Pedersen del Rigshaspitalet en Copenhagen, Dinamarca; la Dra. Alka Kanaya de la Universidad de California en San Francisco; los doctores Jong-Seon Park, Sang-Hee Lee y Young-Jo Kim del Hospital Universitario Yeungnam en Daegu, Corea; así como los doctores Yves Cottin y Luc Lorgis del Hospital Universitario de Bocage en Dijon, Francia.
Tomado de Vida y Salud

martes, 26 de abril de 2011

La diabetes y los endulzantes artificiales


Los endulzantes (edulcorantes) artificiales son una buena alternativa para quienes padecen de diabetes. ¿Qué tipos de endulzantes artificiales existen y cuáles son sus ventajas y desventajas? ¿Hay que tener algún tipo de precaución para su consumo? En este artículo te contamos acerca de los endulzantes artificiales y la diabetes. ¡Toma nota!
¿Azúcar o edulcorante?, suelen preguntar el camarero(a) o el mesero(a) cuando toman la orden o sirven el pedido. En el caso de las personas con diabetes que deseen tomar alguna bebida o alimento endulzado, lo más conveniente es la segunda opción. Ahora bien, ¿son todos los endulzantes iguales o hay alguno que sea más apropiado que otro?
Afortunadamente para quienes deben limitar el consumo de azúcar, existen varias opciones artificiales para endulzar la vida y las comidas. Si bien la función es la misma (reemplazar al azúcar para endulzar las comidas y las bebidas), las características son diferentes en cada uno de ellos. Los más conocidos son:
  • Sacarina: es un clásico entre los edulcorantes artificiales. Descubierta en 1879, la sacarina es 300 veces más dulce que el azúcar y pasa por el cuerpo sin dejar rastros, ya que no aporta calorías. Se la puede utilizar para comidas calientes o frías. Es recomendable evitarla durante el embarazo y la lactancia.
  • Aspartame: este endulzante fue descubierto de casualidad en 1965, por un químico que buscaba una droga para combatir la úlcera, y sólo fue aprobado para su uso en la década de 1980. El aspartame es 180 veces más dulce que el azúcar y provee muy pocas calorías. Se puede utilizar en comidas frías o calientes, aunque puede perder un poco de sus propiedades endulzantes a temperaturas elevadas. Este edulcorante ha recibido cuestionamientos por parte de algunos usuarios, quienes dicen que les provoca jaquecas, mareos, náuseas, fatiga y otras sensaciones. Sin embargo, existe una amplia variedad de estudios que demuestran que el aspartame es inofensivo para el cuerpo cuando se lo utiliza en dosis normales. Sólo una precaución: las personas que tienen una enfermedad hereditaria denominada fenilcetonuria, deben evitar este endulzante artificial.
  • Acesulfamo-k: descubierto casi por azar en 1967, este endulzante es aproximadamente 200 veces más dulce que el azúcar y se puede utilizar en comidas frías y calientes. Además, es termoestable, es decir que no pierde sus propiedades por la acción del calor, por lo cual se puede usar para cocinar y hornear.
  • Sucralosa: este edulcorante artificial descubierto en 1976 se obtiene del azúcar y es 600 veces más dulce que ésta (el doble que la sacarina). La sucralosa es el único edulcorante sin calorías que se fabrica a partir del azúcar y se utiliza en su reemplazo para bebidas de bajas calorías y alimentos procesados. Al igual que el acesulfamo-k, puede ser utilizado en comidas frías y calientes y puede incluirse durante la cocción y el horneado de alimentos. Muchos alimentos procesados y bebidas dietéticas la contienen.
  • Ciclamato: este edulcorante es 30 veces más dulce que el azúcar pero su uso se ha prohibido en los Estados Unidos, debido a que en 1970 se demostró que había causado cáncer de vesícula en los animales.
La ventaja de los edulcorantes artificiales que hemos mencionado en el caso de los pacientes diabéticos es de que no elevan el nivel de azúcar en la sangre y no cuentan como carbohidratos ni como grasas en las dietas de intercambio. Los alimentos en los que se mezclan, desde luego, si proporcionan calorías y hay que fijarse en esos ingredientes. Como en todo en la vida, se recomienda usar los edulcorantes en moderación.
Con estos datos, cuando el camarero(a) o el mesero(a) te pregunten qué prefieres no sólo podrás decirle si quieres endulzante, sino también especificarle de qué tipo. Y cuando estés eligiendo tus bebidas y alimentos en el mercado, también podrás dedicarle dos minutos a leer el detalle de sus componentes, para elegir de manera inteligente la opción que prefieres.
Recuerda que si tienes dudas sobre el uso de edulcorante o endulzantes artificiales y la diabetes, debes consultar con tu médico. El o ella podrá indicarte qué es lo mejor en tu caso, y de esa manera, podrás llevar una vida sana con diabetes.
Tomado de Vida y Salud