DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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sábado, 5 de mayo de 2012

Una medicina experimental se muestra prometedora en el tratamiento de la diabetes tipo 2

Una nueva medicina podría ayudar a mantener bajo control los niveles de azúcar en la sangre, pero sin riesgo de hipoglucemia. Se llama TAK-875 y, por el momento, se encuentra en una etapa de estudio experimental. Habrá que seguir de cerca la aparición de nuevos resultados para saber si se convierte en una alternativa efectiva para combatir la diabetes tipo 2.

TAK-875. No es un número de vuelo: es el nombre de una nueva y prometedora medicina que podría ayudar a disminuir el nivel del azúcar en la sangre de las personas con diabetes tipo 2, sin provocar hipoglucemia, que es cuando el nivel de glucosa (azúcar) en la sangre disminuye por debajo de lo normal y que puede ser peligroso.

La diabetes tipo 2 es una de las principales preocupaciones en temas de salud pública actual. Se trata de una enfermedad crónica que se caracteriza por tener un nivel de azúcar o glucosa en la sangre elevado y, aunque se tiene que tener la predisposición para desarrollarla, está vinculado al estilo de vida y a otras condiciones de salud como la obesidad. De hecho, una de las principales formas de prevenirla o retrasarla es llevando una dieta saludable en la que abunden los vegetales y las proteínas, acompañada de una rutina de ejercicios.

Cuando estos hábitos no son suficientes, las personas con diabetes cuentan conuna variedad de medicamentos para controlarla , entre los cuales se encuentran las tradicionales inyecciones de insulina (que sí pueden provocar hipoglucemia), las sulfonilureas (Micronase ©, Diabeta©, Glynase©; Glucotrol© o Glucotrol XL© y Amaryl©), los inhibidores de la alfa-glucosidasa, las glitazonas (Avandia© y Actos©), las meglitinidas (Prandin© y Starlix©) y la metformina (Glucophage©), que últimamente se ha convertido en una de las preferidas (y que tampoco provoca hipoglucemia).

De comprobarse la eficacia de TAK-875, esta medicina que por el momento es experimental podría sumarse a la lista de medicamentos para combatir la diabetes. La denominada TAK-875 es una pastilla que ha sido diseñada para mejorar la secreción de insulina en respuesta a los cambios en el nivel de azúcar en sangre. Cuando los niveles de glucemia son normales, la droga no tiene ningún efecto sobre la secreción de insulina. De este modo, disminuye las posibilidades de que se produzca lo que se conoce como hipoglucemia.

Para descubrir cómo funciona este nuevo medicamento los investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, analizaron a 426 pacientes que tenían diabetes tipo 2 y no obtenían un control adecuado de la diabetes a través de la dieta, el ejercicio o el tratamiento con metformina.

Los participantes fueron divididos en distintos grupos y, durante doce semanas, recibieron TAK-875, un placebo u otro fármaco para la diabetes llamado glimepirida (Amaryl©), según el grupo en el que se encontraban.

De acuerdo a los resultados, que fueron publicados en la edición en línea del 26 de marzo de la revista The Lancet, todos los pacientes que tomaron distintas dosis del TAK-875 redujeron sus niveles de glucemia (azúcar en la sangre).

Si bien esto fue similar entre los que tomaron glimepirida, cuando se consideraron los episodios de hipoglucemia, la cantidad fue similar entre los que tomaron TAK-875 y placebo y mucho menor que entre los que tomaron glimepirida.

Aunque los investigadores se mostraron optimistas con los resultados, todavía hace falta hacer más investigaciones para definir cómo funciona esta droga en la diabetes y descartar que no provoque otros efectos no deseados, como por ejemplo problemas en el corazón. Además, hay que tener en cuenta que el estudio fue financiado por el laboratorio que está desarrollando el TAK-857, que es Takeda Pharmaceutical.

Mientras tanto, si quieres evitar el desarrollo de la diabetes o mantenerla bajo control, recuerda que lo más importante que puedes hacer está en tus manos: sólo debes modificar algunas conductas alimenticias (lo que no significa que tienes que olvidarte para siempre de los postres) y que debes combatir al sedentarismo con un poco de ejercicio diariamente. ¡Anímate, no es tan complicado mejorar tu calidad de vida!

Tomado de Vida y Salud

jueves, 3 de mayo de 2012

El consumo de arroz blanco relacionado con la diabetes

Un nuevo estudio sugiere que el alto consumo de arroz blanco podría estar relacionado con un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

La diabetes, también conocida como diabetes mellitus, es una enfermedad crónica con la cual el cuerpo es incapaz de producir suficiente insulina y descomponer correctamente el azúcar (la glucosa) en la sangre. La glucosa proviene de los alimentos y es utilizada por las células para obtener energía. La glucosa también se produce en el hígado. La insulina es una hormona producida por el páncreas, una glándula grande que se encuentra detrás del estómago. La insulina es necesaria para pasar el azúcar al interior de las células donde se puede utilizar para generar la energía necesaria para los procesos corporales. Después de la digestión de los alimentos, la glucosa pasa al torrente sanguíneo. Para que la glucosa ingrese en las células, la insulina debe estar presente.

A lo largo del páncreas hay grupos de células llamados islotes de Langerhans. Los islotes se componen de varios tipos de células, incluyendo las células beta productoras de insulina. Cuando los individuos sanos comen, las células beta en el páncreas automáticamente producen la cantidad correcta de insulina para transportar la glucosa desde la sangre a las células del cuerpo. Pero en las personas con diabetes el páncreas produce poca insulina o ninguna, o las células no responden adecuadamente a la insulina que se produce. La glucosa se acumula en la sangre, fluye hacia la orina, y sale del cuerpo en la orina. Por lo tanto, el cuerpo pierde su principal fuente de combustible a pesar de que la sangre contiene grandes cantidades de glucosa. La glucosa también puede interactuar con las células, especialmente las de los vasos sanguíneos muy estrechos. Este proceso puede dar lugar a neuropatías y disminución de la función inmune.

En un nuevo estudio, los científicos revisaron estudios previos que evaluaban una posible asociación entre el consumo de arroz blanco y la diabetes. Los datos revisados fueron recolectados a lo largo de 22 años, evaluando un total de 352,384 participantes.

Los investigadores encontraron que un total de 13,284 casos de diabetes se habían desarrollado entre los sujetos durante el período de estudio. Los participantes en los países asiáticos, especialmente los de China y Japón, consumían de tres a cuatro raciones de arroz al día, en comparación con los de los países occidentales, que consumían de una a dos porciones diarias. Los investigadores encontraron que quienes consumían mayores cantidades de arroz blanco tenían un riesgo mayor de desarrollar diabetes tipo 2.

Los científicos concluyeron que las poblaciones asiáticas pueden ser particularmente susceptibles a la diabetes tipo 2 debido a que tienden a consumir más arroz blanco en comparación con otras regiones del mundo. Sin embargo, se necesitan más pruebas para evaluar mejor estos resultados.

Para obtener más información acerca de la diabetes, por favor visita nuestroDiccionario de Remedios y Tratamientos Naturales, elaborado en colaboración con Natural Standard y nuestro canal de Diabetes o utiliza la casilla de búsqueda arriba a la derecha.

Referencias
  1. Hu EA, Pan A, Malik V, et al. White rice consumption and risk of type 2 diabetes: meta-analysis and systematic review. BMJ. 2012 Mar 15;344:e1454. doi: 10.1136/bmj.e1454.
  2. Natural Standard: La Autoridad en Medicina Integral. www.naturalstandard.com
Este breve informe es solo para propósitos informativos. Su propósito es ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes sobre la salud. Esta información no debe interpretarse como un consejo médico específico. Antes de tomar decisiones terapéuticas, los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para recibir contestaciones específicas a sus preguntas sobre terapias, diagnósticos y / o enfermedades.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 26 de abril de 2012

Metformina: el medicamento preferido para la diabetes tipo 2

 
Más de 346 millones de personas en el mundo tienen diabetes, una enfermedad que se caracteriza por el exceso de glucosa en sangre y que, si bien frecuentemente no da síntomas, con el tiempo puede dañar distintos órganos y funciones del cuerpo como la vista, el aparato circulatorio, los riñones y el sistema nervioso. Entre los diferentes medicamentos que existen para controlarla, la denominada metformina parece ser de las más efectivas.

María Marta vino a verme al consultorio preocupada por mantener a raya sus niveles de azúcar en la sangre. Me comentó que había visto sufrir mucho a su mamá a causa de la diabetes, una enfermedad, según me dijo, “silenciosa y traicionera”. ¡Y cuánta razón tiene! Porque así puede ser la diabetes tipo 2 — como la que tenía su madre, y que ahora también ella.

La diabetes tipo 2 es una condición que se caracteriza por tener elevado el nivel de glucosa (o azúcar) en la sangre debido a que el organismo (el páncreas) no produce suficiente insulina o, se tiene resistencia a la insulina que se produce (o sea que las células no responden adecuadamente a ella). Muchas personas pueden no tener síntomas, especialmente al principio. Sin embargo, si no se mantiene bajo control, va dañando lentamente otros órganos del cuerpo, como: la vista, el corazón, la circulación de la sangre y el funcionamiento de los riñones, y hasta puede poner en riesgo la vida misma de las personas.

Por eso, la diabetes es una de las condiciones de salud más preocupantes en la actualidad, ya que se asocia con la obesidad, el sedentarismo y, en general, con el ritmo de vida de la sociedad moderna. ¡Imagínate que según la Organización Mundial de la Salud, hay más de 346 millones de personas con diabetes en el mundo actualmente y se pronostica que las muertes causadas por esta enfermedad podrían duplicarse entre los años 2005 y 2030!

Lo bueno de esta situación es que para evitarla sólo basta con llevar una dieta y un estilo de vida saludables, que incluyan alimentos bajos en grasas, en azúcares e hidratos de carbono y hacer ejercicio regularmente. Incluso, esta es la primera indicación que te dará el médico si encuentra que tienes diabetes: te recomendará que modifiques algunos hábitos que mejoren tu salud.

Sin embargo, la dieta y el ejercicio a veces no son suficientes. Por eso, es probable que junto con esa recomendación el médico te recete algún medicamento, como yo he hecho con Marta. Y entre todas las drogas que se usan para controlar la diabetes, la preferida para iniciar el tratamiento es la llamada Metformina.

Así lo sugieren las nuevas recomendaciones del Colegio Americano de Médicos (American College of Physicians, ACP), que fueron publicadas en la edición del 7 de febrero de la revista Annals of Internal Medicine. En ellas se agrega que si la Metformina por sí sola no es suficiente para controlar los niveles de glucemia (de azúcar en la sangre), es conveniente combinarla con otro fármaco (otra medicina).

La metformina se ha estado usando en Europa desde hace muchos años y en Los Estados Unidos fue aprobada en 1995, ya que antes habían prohibido un medicamento similar llamado fenformina, que podía causar una condición que puede ser fatal, conocida como acidosis láctica.

¿Cómo actúa la metformina? Bloqueando la producción de glucosa (de azúcar) por el hígado, aumentando la sensibilidad de las células de los músculos a la insulina y reduciendo la cantidad de azúcar que capta el intestino. Aunque puede fallar la primera vez que se toma, es una medicina bastante efectiva, con pocos efectos secundarios, que no son serios, como molestias estomacales y pérdida de peso (que para muchos es un beneficio). Sin embargo, la metformina no se recomienda durante el embarazo ni cuando se tienen problemas del hígado, de los riñones o del corazón.

Para crear las nuevas recomendaciones sobre los tratamientos orales (tomados) para la diabetes, los inspectores observaron los datos de cada grupo de medicamentos por clase disponible (actualmente son once clases, según la Administración de Alimentos y Medicamentos de Los Estados Unidos conocida como FDA), para evaluar qué tan eficaz era en la reducción de la glucemia (azúcar en la sangre), el colesterol y el peso.

Así encontraron que la metformina (que en Los Estados Unidos se vende bajo la marca comercial Glucophage o, en combinación con otras medicinas, Glucovance y Avandamet ) era el más eficaz en el control de la glucemia a largo plazo. Además, pareció ser el fármaco más efectivo para reducir los niveles de colesterol malo y el más eficaz en la prevención de la mortalidad por todas las causas, incluyendo la enfermedad cardiaca.

Si bien los profesionales de la ACP recomiendan que los pacientes modifiquen su estilo de vida antes de comenzar a tomar metformina, esta indicación ha generado un debate entre los especialistas ya que, algunos prefieren comenzar cuanto antes con un tratamiento con medicamentos (es que todos sabemos lo difícil que puede resultar cambiar los hábitos).

En conclusión: lo ideal sería cambiar el estilo de vida para evitar que se desarrolle la diabetes tipo 2 y si ya la tienes, no te desanimes. Por el contrario, estés o no en tratamiento con metformina o alguna otra medicina, no dejes de incorporar alimentos saludables y una rutina de ejercicios semanal que te ayuden a combatir la diabetes, que puede ser silenciosa y traicionera.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 23 de abril de 2012

La chía podría disminuir el azúcar en la sangre

 
Según un estudio, el consumo de semillas de chía podría reducir el azúcar en la sangre después de una comida (glucemia postprandial).

La Salvia hispanica es una planta anual herbácea de la familia Lamiaceae (menta). Se cree que su origen es la América Central, donde la semilla (históricamente llamada “Eustaquio” o “chía”) era un elemento básico de la dieta azteca. Las semillas de una planta relacionada, Salvia columbariae (también llamada “chía dorada”), fueron utilizadas principalmente por los indígenas en el suroeste de los Estados Unidos. Las raíces de otra planta relacionada, la Salvia miltiorrhiza (salvia), se usan con fines medicinales en la China y en otros países.

Las semillas de la de Salvia hispanica tienen una forma ovalada, son de aproximadamente 1 mm en diámetro y son de un color que varía desde un marrón (café) oscuro a un blanco grisáceo. Según los historiadores, terminó el cultivo de la chía con la caída de la civilización azteca. Sin embargo, la chía fue redescubierta a finales de los años 1900, y ahora se cultiva comercialmente. Se cree que las semillas de Salvia hispanica son ricas en los ácidos grasos esenciales omega-3, 6 y 9 y en fibra, por lo que se promueven para varios beneficios de salud.

Hay estudios que sugieren que la incorporación de la chía común en los alimentos para pollos puede mejorar el valor nutricional de los productos de pollo por el aumento del contenido de ácidos grasos omega-3 y la disminución del contenido de colesterol en la carne y los huevos. 

Varios estudios en ratones han demostrado que la Salvia hispanica podría disminuir el colesterol sanguineo, el colesterol LDL (las lipoproteínas de baja densidad) y los triglicéridos y aumentar el colesterol HDL (las lipoproteínas de alta densidad). Además, se ha demostrado que la Salvia hispanica exhibe actividad anti-tumoral. La Salba ®, que es comercializada por Core Naturals, LLC., es la única variedad registrada de Salvia hispánica que supuestamente es cultivada selectivamente para maximizar el valor de sus nutrientes. 

Los fabricantes de la Salba ®, que es una semilla de color claro, dicen que tiene un contenido más estable de los ácidos grasos omega-3 que las semillas genéricas de chía de color oscuro. Un estudio reciente en humanos sugiere que la Salba ® podría disminuir los factores de riesgo cardiovascular en los diabéticos tipo 2. Hasta el momento, la Salba ® es la única variedad de la Salvia hispanica apoyada por evidencia clínica.

En un estudio, los investigadores se propusieron evaluar los beneficios de la semilla de chía sobre los niveles de glucosa en la sangre, que pueden afectar el riesgo de las enfermedades del corazón. Se reclutaron 11 pacientes con diabetes y se les asignó al azar a consumir pan blanco horneado con concentraciones de semillas de chía de cero gr, 7 gr, 15 gr o 24 gr. Se recolectaron muestras de sangre de los participantes después de comer.

Los resultados mostraron que los sujetos que habían comido el pan al horno con semillas de chía tenían menor glucemia posprandial (glucemia después de las comidas).

Los científicos concluyeron que las semillas de chía podrían disminuir los niveles de azúcar en la sangre después de las comidas, lo que puede disminuir el riesgo de desarrollar enfermedades del corazón en estos pacientes. Sin embargo, se necesita más investigación para entender mejor el significado de estos resultados.

Para obtener más información acerca de la chía, por favor visita nuestro Diccionario de Remedios y Tratamientos Naturales, elaborado en colaboración con Natural Standard, o utiliza la casilla de búsqueda arriba a la derecha.

Referencias
  1. Natural Standard: La Autoridad en Medicina Integral. www.naturalstandard.com.
  2. Vuksan V, Jenkins AL, Dias AG. Reduction in postprandial glucose excursion and prolongation of satiety: possible explanation of the long-term effects of whole grain Salba (Salvia Hispanica L.). Eur J Clin Nutr. 2010 Apr;64(4):436-8.
Este breve informe es solo para propósitos informativos. Su propósito es ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes sobre la salud. Esta información no debe interpretarse como un consejo médico específico. Antes de tomar decisiones terapéuticas, los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para recibir contestaciones específicas a sus preguntas sobre terapias, diagnósticos y / o enfermedades.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 28 de marzo de 2012

Tener diabetes no significa despedirte de los postres

Los postres y los dulces son la debilidad de muchas personas. Si tienes diabetes, tal vez pienses que no puedes probar un dulce nunca más. ¡No es cierto! Los postres y los dulces pueden seguir siendo parte de tu vida si aprendes a incorporarlos de una manera inteligente en tu dieta. ¡Toma nota!

Que comer dulces es la causa de tener diabetes, es tal vez uno de los mitos más grandes que existen cuando se trata de esta condición. Piénsalo: cada vez que alguien menciona que tiene diabetes o hace alusión a esta enfermedad, de inmediato se hace la conexión con los alimentos altos en azúcar y se piensa que hay que eliminarlos totalmente de la dieta.

Sin embargo, es hora de acabar con ese mito: las investigaciones demuestran que comer alimentos que contienen azúcar no es la causa directa del desarrollo de la diabetes tipo 1 o tipo 2. Sobre la diabetes tipo 2, la causa es clara: se desarrolla por comer en exceso y tener sobrepeso, a lo que se le suma un componente genético, ya que se tiene la predisposición. Así que no importa si lo que comes es pasteles dulces o papas fritas, si es demasiado, ganarás peso y eso hará que aumentes tus probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2.

Este no es el caso en la diabetes tipo 1 en donde en realidad es un problema autoinmune, ya que por alguna razón hay anticuerpos que destruyen las células beta que se encuentran en el páncreas que son las que producen la insulina. Aquí se piensa que quizá haya virus que intervengan en la destrucción de las células. Pero sabemos que la diabetes tipo 2 es mucho más frecuente.

Ahora, tener diabetes no significa, entonces, que debas eliminar los dulces y postres de tu vida totalmente. Pero tampoco significa que puedas abusar de ellos. Entonces ¿qué puedes hacer?

Las investigaciones sobre la diabetes y cómo se mantienen los niveles de glucosa en la sangre dentro de rangos saludables, hablan de que no es tanto el tipo de carbohidrato que consumes lo que tiene un efecto considerable, sino más bien, la cantidad que consumes. Puedes sustituir los alimentos de acuerdo a la cantidad de carbohidratos que contienen, ajustando sus porciones, para mantener tu glucosa estable. Por eso, a la hora de los postres, que muchas personas con diabetes se preguntan si tendrán que eliminar, debes tener en cuenta que los postres y, en general, los alimentos hechos con azúcar refinada o procesada, contienen un alto contenido de azúcar en una pequeña porción.

Recuerda que los alimentos con azúcar (además de los que tienen almidones y fibra), son carbohidratos y que los carbohidratos son necesarios para que el cuerpo tenga energía. Los carbohidratos simples son los que por lo general están presentes en los postres que tanto te gustan y en general, no son recomendables para tu dieta porque proporcionan muchas calorías y aportan poco valor nutritivo. Además, son los que se absorben más rápidamente en el cuerpo y por consiguiente, tienen un efecto rápido subiendo el nivel de la glucosa en tu sangre: pueden elevarla más de lo que es saludable para quien tiene diabetes.

Así que tienes que ser “inteligente” a la hora de elegir el tipo de postre y cuándo lo comerás. Es una buena idea que guardes los postres y que disfrutes esos dulces en ocasiones especiales. Concéntrate en llevar una dieta balanceada y rica en fibra y considera ciertas estrategias para no privarte de las deliciosos dulces que te hacen agua la boca:
  • Come algo nutritivo y equilibrado como un plato fuerte para que no tengas mucha hambre al final. Comparte el postre con alguien. Una cucharadita es suficiente para darte el gusto y que no afecte tu salud.
  • Elige los postres hechos con leche baja en grasa y sin azúcar.
  • Haz que una fruta sea tu postre: las frutas son ricas en azúcar y puedes combinarlas con yogurt o helado bajo en grasa para calmar tu tentación.
  • Evita los edulcorantes (los sustitutos del azúcar que pueden ser naturales o sintéticos). Elige los endulzantes naturales como estevia.
  • Recuerda: la clave es mantener tus niveles de glucosa dentro de los rangos saludables. Puedes sustituir porciones pequeñas de dulce por otros alimentos que contienen carbohidratos (galletas, cereal, frutas, yogurt, entre otros).
Cualquiera que sea el plan de alimentación que estés siguiendo (ya sea: contar carbohidratos o el sistema de intercambio), habla con tu médico para que te oriente acerca de la mejor manera de incorporar los postres y los dulces en tu vida. Cada caso es diferente y lo que es bueno para una persona con diabetes, tal vez no lo sea tanto para otra: depende de su nivel de control de la enfermedad y de si tiene complicaciones o no.

La buena noticia es que por tener diabetes no tienes que eliminar los dulces y los postres totalmente. Simplemente, debes aplicar tu sabiduría, comerlos en porciones pequeñas y guardarlos para ocasiones especiales. Así los disfrutarás más. ¿No crees?

Tomado de Vida y Salud

viernes, 17 de febrero de 2012

Tratamiento a base de células madre permitiría al páncreas volver a producir insulina

¿Te imaginas que existiera un tratamiento capaz de devolverle al páncreas de un diabético tipo 1 la capacidad de producir de nuevo insulina? Pues bien, un grupo de investigadores se animó a soñar y puso manos a la obra para convertir ese sueño en realidad. Aunque hasta el momento no se haya logrado revertir del todo la enfermedad, se ha creado un método que utiliza células madre del cordón umbilical de un donante para reiniciar la función del páncreas. Aquí te contamos más detalles sobre este prometedor hallazgo.

La diabetes tipo 1 es una enfermedad auto-inmune, lo que significa que el sistema de defensas del organismo reacciona de manera equivocada ante alguna sustancia que el cuerpo mismo produce. En este caso, el cuerpo ataca a las células beta que se encuentran en el páncreas y que se encargan de producir la insulina.

La insulina cumple una función vital, ya que se ocupa de convertir el azúcar proveniente de los alimentos en energía para que el cuerpo la utilice. Sin insulina, el azúcar se acumula en la sangre y las células se quedan sin los nutrientes que necesitan para poder desempeñar sus funciones. Por eso, los que tienen este tipo de diabetes (se estima que un 10 por ciento del total de las personas que padecen de diabetes) necesitan inyectarse insulina a diario, para remplazar la que el cuerpo no produce o suplementarla.

Si bien hoy existen distintos métodos para inyectarse, el tratamiento es complicado y con el tiempo, los diabéticos pueden tener otros problemas asociados con la enfermedad, desde dificultades en la visión o complicaciones cardiovasculares, hasta la necesidad de recibir un trasplante de riñón y páncreas. Por eso sería tan importante encontrar un método que le devolviera al páncreas del diabético la capacidad de producir insulina.

Preocupado por este tema, un grupo de investigadores de la Universidad de Illinois en Chicago se puso a trabajar en busca de un método que pudiera mejorar la calidad de vida de las personas con diabetes. ¿Y qué encontraron? Pues la forma de reeducar a las células del sistema inmunológico del paciente utilizando células madre del cordón umbilical de un donante. Las pruebas tuvieron resultados positivos, incluso en aquellos participantes que habían sufrido la enfermedad durante muchos años y cuyos páncreas no producían ninguna insulina. Libres del ataque de las células del sistema inmunológico, las células del páncreas comenzaron a producir insulina nuevamente, lo suficiente como para que el nivel de glucosa en la sangre se redujera considerablemente.

Aunque los investigadores advierten que hay que realizar pruebas más extensas, el tratamiento representa una gran esperanza para los pacientes con diabetes tipo 1 ya que les permite producir su propia insulina. Y aunque esta terapia no pueda revertir del todo la enfermedad, es capaz de reducir la dosis diaria de insulina que necesitan para mantener bajo control los niveles de glucosa en la sangre y evitar gran parte de las complicaciones que puede provocar la enfermedad. Además, este novedoso método también abre nuevas posibilidades para tratar otras enfermedades relacionadas con el sistema autoinmune, como el lupus y la artritis reumatoide. Los detalles aparecen en la versión en línea de la revista BMC Medicine, en su edición de enero de 2012.

En vidaysalud te hemos hablado sobre las células madre con anterioridad , (que son, por así decirlo, la materia prima del cuerpo) y de su enorme potencial para tratar enfermedades para las cuales en este momento no tenemos cura. Específicamente en relación a la diabetes, hace poco también te contamos sobre otro estudio con células madre pero realizado en ratones. En ese caso, unos investigadores de la Universidad de Georgetown en Washington, Estados Unidos, llevaron a un laboratorio células madre provenientes de espermatozoides y las cultivaron con compuestos para que estas células empezaran a comportarse como las células pancreáticas encargadas de producir insulina. Hicieron el experimento en ratones con diabetes, sorprendentemente, al trasplantar las células obtenidas en el laboratorio, éstas empezaron a producir insulina en los roedores.

Como vez, los científicos no descansan en la búsqueda de nuevas alternativas para combatir esta enfermedad. Esto es muy esperanzador y una buena noticias para todos, en especial para quienes tienen diabetes tipo 1. Quizás muy pronto puedan encontrar un tratamiento efectivo a base de células madre para que el páncreas pueda producir toda la insulina que necesita el cuerpo.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 12 de noviembre de 2011

A pesar de la diabetes, ¡puedes comer fruta!


Si has puesto a las frutas en la lista negra de los alimentos prohibidos por la diabetes, te equivocas. Puedes seguir disfrutándolas, es más, benefician tu salud ya que las frutas aportan vitaminas, minerales y fibra a tu dieta. Pero como en todo, la clave es la moderación. Aquí te ofrecemos una guía para que puedas seguir consumiendo y saboreando tu fruta favorita.

¿Se te hace la boca agua pensando en un delicioso mango o una jugosa fresa (frutilla)? ¿O te apetece una refrescante sandía sobre todo en las tardes de calor? Si todo eso te parece un sueño del pasado porque piensas que tu diabetes te lo impide, deja de sufrir. Es un mito que los diabéticos no pueden comer fruta. De hecho, las necesitan. En primer lugar porque son alimentos ricos en minerales, vitaminas y fibra, elementos esenciales en una dieta saludable. Además, una porción de rica fruta al final del almuerzo o de la cena te puede servir de postre y satisfacer tu ansiedad por algo dulce. ¡Así podrás resistir mejor la tentación de comerte un helado o una tajada de pastel!

Pero, las frutas contienen azúcar, dirás. Entonces, ¿me perjudica comerlas? No tienes por qué temerle al consumo de las frutas. Es cierto que algunas contienen más azúcar que otras, pero a la larga, es la cantidad total de carbohidratos lo que afecta los niveles de glucosa en la sangre, no la procedencia de esos carbohidratos (una fruta o un pedazo de pan, por ejemplo), es decir, que los carbohidratos provengan del azúcar o del almidón. Recuerda además que las frutas contienen fibra, y ésta retrasa la absorción del azúcar al torrente sanguíneo.

Otro factor que debes tener en cuenta es el índice glicémico (que mide la rapidez con la que el organismo transforma los carbohidratos en glucosa). Las frutas, por lo general, tienen un índice glicémico bajo, pero conviene que aprendas a identificar sus distintos niveles, para que las incluyas las de nivel más bajo en tus menús.

¿Qué debo tener en cuenta al seleccionarlas?

En primer lugar, te convienen más las frutas frescas, pero también puedes adquirirlas congeladas o en lata, siempre que no tengan azúcar adicional.

Puedes adquirir también fruta seca (las pasitas son un ejemplo), pero las porciones deben ser más pequeñas porque tienen un alto índice glicémico, o sea, elevan más tu nivel de azúcar en la sangre. Tampoco te hacen sentir tan satisfecha(o) como cuando consumes la fruta fresca.

Cuidado con las porciones: escoge por ejemplo, una manzana pequeña o mediana, o la mitad de una grande. Para que tengas una idea rápida de una porción adecuada, es una que quepa cómodamente en la palma de la mano. Cualquier porción mayor es demasiado grande.

Lava bien la fruta antes de consumirla, especialmente si te vas a comer la cáscara. Así eliminarás la suciedad y los pesticidas (especialmente en las manzanas y en las frutillas o fresas).

¿Cuáles frutas me convienen? A continuación te proporcionamos una guía para que puedas seleccionarlas, ya sea por su contenido de carbohidratos, de fibra o por el índice glicémico.

Si deseas seguir leyendo, pincha aquí

domingo, 6 de noviembre de 2011

¿Qué tiene que ver el azúcar en la sangre con la salud mental?


Un estudio reciente ha encontrado una estrecha relación entre la diabetes y la demencia. Las personas que sufren de diabetes tienen muchas más posibilidades de desarrollar problemas en sus funciones cerebrales, a medida que pasa el tiempo. Aquí te contamos más detalles sobre este hallazgo y cómo cuidar algo tan delicado como la mente.

La diabetes es una enfermedad que afecta a más de 346 millones de personas en todo el mundo. Se manifiesta a través de una elevación en el nivel de glucosa o azúcar en la sangre, ya que el cuerpo no produce o no utiliza de manera eficiente la insulina, que es la hormona que ayuda a transformar la glucosa en energía en el cuerpo.

Si no se controla, la diabetes puede generar diferentes problemas de salud con el tiempo, como ceguera, insuficiencia o falla renal (en los riñones), enfermedades cardiacas, problemas de circulación y hasta la muerte. Por ejemplo, la Organización Mundial para la Salud, estima que en el año 2004 fallecieron 3,4 millones de personas a consecuencias de la diabetes.

A estas complicaciones, ciertos estudios suman la posibilidad de desarrollar demencia, algo que ha sido reconfirmado a través de un nuevo y amplio seguimiento desarrollado en Japón, a través del cual científicos de ese país han comprobado que las personas con diabetes tienen un riesgo significativamente más elevado de desarrollar todos los tipos de demencia, incluyendo la enfermedad de Alzheimer.

Para llegar a estos resultados, que fueron publicados en la edición del 20 de septiembre de la revista Neurology, unos investigadores de la facultad de postgrados en ciencias médicas de la Universidad de Kyushu en Fukuoka analizaron a más de mil personas, tanto hombres como mujeres, mayores de 60 años de edad, durante once años.

La demencia en sí no es una enfermedad específica sino que se refiere a un grupo de síntomas causados por trastornos que afectan las funciones del cerebro. Por ejemplo, las personas con demencia pueden volverse incapaces de llevar a cabo actividades normales como vestirse o comer, pueden perder su capacidad para resolver problemas o controlar sus emociones, pueden tener cambios de personalidad y hasta imaginarse o ver cosas que no existen.

Otro síntoma frecuente de la demencia es la pérdida de la memoria, pero no te alarmes, muchas personas tienen este problema y no sufren demencia. Las personas con demencia tienen problemas serios con dos o más funciones cerebrales, como la memoria y el lenguaje.

La demencia puede desarrollarse debido a diferentes problemas de salud, como la enfermedad de Alzheimer o un ataque o derrame cerebral también conocido como apoplejía. Si bien no hay cura para la demencia, actualmente existen varios medicamentos que permiten tratar estos problemas y reducir los síntomas o hacer más lento el avance de la enfermedad.

Mientras tanto, ¿hay algo que puedas hacer para prevenir su desarrollo? Claro que sí, ya que si bien hay cuestiones genéticas que influyen en la demencia, también hay factores relacionados con el estilo de vida que potencian las posibilidades de sufrirla.

Por ejemplo, se considera que los adultos mayores que mantienen una vida activa y una dieta saludable, que controlan su presión sanguínea, su peso y el nivel de azúcar en la sangre, tienen menos peligro de desarrollar demencia. Esto es así ya que el cerebro, como otras partes del cuerpo, requiere estimulación y ejercicio para mantener su funcionamiento.

Ahora que tienes esta información, tienes un motivo más para incorporar hábitos de vida saludables que no sólo te ayudarán a estar sano por más tiempo sino que también pueden ayudarte a mantenerte de buen humor y con una mente bien clara.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 20 de octubre de 2011

El ejercicio tras la cirugía bariátrica mejora el metabolismo de la glucosa


Una nueva investigación confirma que practicar ejercicios luego de haberse sometido a una cirugía para bajar de peso no sólo ayuda al control de la obesidad sino también a disminuir la respuesta del cuerpo frente a los niveles del azúcar en la sangre. Sigue leyendo para que conozcas todos los detalles.

La dieta no lo es todo a la hora de perder peso. Si bien es un factor fundamental para lograr un peso saludable, es igualmente importante acompañarla con una rutina de ejercicios que mantengan el cuerpo en movimiento. Sin embargo, muchas veces no es fácil lograr el peso deseado. De hecho, la obesidad es una de las enfermedades no transmisibles que más preocupaciones genera en todo el mundo, ya que con ella aparecen otros problemas de salud, como la diabetes, el colesterol alto y otras condiciones que, a largo plazo, pueden afectar al corazón.

Cuando el exceso de peso es tan elevado que pone en riesgo la vida de la persona, entonces la denominada cirugía bariátrica puede ser una alternativa.

La cirugía bariátrica ayuda a la gente muy obesa a perder peso, ya que limita la cantidad de comida que cabe en el estómago, lo que hace que la persona se sienta satisfecha tras comer muy poco. A veces, esta cirugía también limita las calorías y los nutrientes que el cuerpo puede absorber, y por eso se deben tomar suplementos vitamínicos.

Existen distintos tipos de cirugías bariátricas y todos tienen riesgos, por eso es importante analizar con el médico si te conviene o no someterte a este tratamiento, que luego requerirá cambios importantes de varios hábitos de por vida. En general, las personas se someten a este tipo de cirugía cuando han probado otros métodos para perder peso y no han tenido éxito o, cuando tienen problemas serios de salud causados por la obesidad.

Lo positivo es que, asociado a los riesgos, la cirugía bariátrica también ofrece varios beneficios: podría resolver varios problemas de salud y mejorar las condiciones de vida de las personas. Por ejemplo:


• Mejora o elimina la presión alta o hipertensión.

• Ayuda a normalizar el nivel de grasas en la sangre, lo que reduce el colesterol de densidad baja o LDL (colesterol malo) y los triglicéridos, y aumenta el colesterol de densidad alta o HDL (colesterol bueno).

• Mejora la fertilidad de la mujer y reduce los efectos del síndrome de los ovarios poliquísticos, un trastorno en el que la mujer tiene un nivel elevado de las hormonas masculinas y mayor riesgo de tener menstruación irregular o ausente, infertilidad y diabetes.

• Aumenta la producción de la testosterona en el hombre.

Pero todos estos beneficios no se logran sin esfuerzo. Quienes han pasado por esta experiencia saben lo compleja que es la recuperación. Prácticamente, deben aprender a comer nuevamente, como si fueran bebés, y junto a la dieta descubren qué tan importante es el ejercicio.

Al respecto, un estudio reciente publicado en la revista Obesity reafirma esta idea y añade casos nuevos en los que el ejercicio luego de esta cirugía no sólo ayuda a mantener el peso sino también a mejorar el metabolismo en la diabetes tipo 2.

Los investigadores del Centro Médico de la Universidad de Texas, en Estados Unidos, analizaron a un grupo de personas obesas que se habían sometido a esta cirugía y encontraron que quienes hicieron ejercicio también tuvieron un mayor gasto de energía durante la actividad física moderada y demostraron una disminución significativa en la respuesta de la glucosa (el azúcar) después de las comidas, así como otras mejoras en la calidad de vida.

Además, los investigadores descubrieron que los pacientes tienden a cumplir más con las recomendaciones nutricionales si guardan un registro diario de sus alimentos, anotando todo lo que comen y beben.

¿Cuál es tu condición? ¿Estás pensando en hacerte una cirugía para adelgazar? Recuerda que tiene riesgos y que los cambios posteriores serán para siempre, que implicará una modificación en tu estilo de vida.

Y si de mejorar los hábitos se trata, no hace falta esperar. Cualquiera que sea tu caso, tanto si sabes de qué se trata esta cirugía o todavía estás pensando en qué hacer, lo cierto que es el ejercicio regular que acompaña una dieta saludable, siempre puede ayudar a mejorar tu imagen y a sentirte fuerte y lleno de vida.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 9 de junio de 2011

Stevia: una alternativa natural para endulzar tus comidas cuando tienes diabetes

Si tienes diabetes y estás buscando una opción natural para endulzar tus comidas y tus bebidas, este artículo es para ti. Descubre las propiedades de la stevia, un endulzante que no aporta ni calorías ni carbohidratos a tu dieta, produce saciedad y puede ser utilizada para cocinar.
¿Estás a dieta y necesitas un endulzante o edulcorante que reemplace al azúcar; tienes diabetes y debes eliminar la glucosa (el azúcar) de tu dieta, o simplemente estas buscando una nueva alternativa que sea más saludable para endulzar tus comidas? Muchas personas reemplazan el azúcar por endulzantes artificiales, como la sacarina y el ciclamato, mientras que otras cambian el azúcar blanca por azúcar morena, miel o jarabe de agave.
A diferencia de los primeros, las tres últimas alternativas no eliminan la glucosa (el azúcar) ni las calorías, por eso no se recomiendan ni para quienes tienen diabetes ni para los que desean bajar de peso. Por su parte, los endulzantes artificiales, como su nombre lo indica, son productos creados de manera artificial que pueden otorgar sabor dulce sin aportar calorías. Si bien son ampliamente utilizados tanto en el hogar como en la industria (para preparar sodas, gomas de mascar y otros productos dietéticos), muchos cuestionan posibles efectos negativos que puedan tener sobre la salud. Tal es el caso, por ejemplo, del ciclamato, que ya no se vende en los Estados Unidos porque se considera que puede causar cáncer (aunque se sigue utilizando en otros países).
Frente a estos endulzantes, hay personas que continúan buscando alternativas más saludables y muchos lectores-en especial aquellos con diabetes- nos han consultado sobre el uso de la stevia, un endulzante natural que permite endulzar las comidas sin hacerte engordar y sin afectar tu salud de manera negativa.
Su nombre técnico es stevia rebaudiana Bertoni y es una planta originaria de la zona del chaco paraguayo, en América del sur, que ya utilizaban los habitantes de esas tierras como endulzante pero que, cuando los conquistadores españoles descubrieron dicha parte del mundo, no le dieron importancia (ellos preferían la miel).
Fue hasta 1899, en que el científico Moisés Bertoni describió sus propiedades, al notar que los indios guaraníes que vivían en esa región utilizaban sus hojas como edulcorante. La llamaban kaá-hé-é, que en lengua guaraní significa hierba o yerba dulce.
Desde entonces comenzó a ser estudiada y a llamar la atención en todo el mundo, pero su uso tardó en ser reconocido. En 1995 la FDA lo reconoció como suplemento dietético, no sin antes cuestionar la seguridad de su uso, y hoy se produce principalmente en Brasil, Paraguay, Argentina, Japón, China, Corea, Taiwán, Tailandia, Indonesia, Laos, Malasia y las Filipinas. En los Estados Unidos se comercializó a través de marcas como Pure Via y Truvia.
¿Qué hace a Stevia apropiada para quienes tienen diabetes, o tienen problemas con el azúcar (o sea, los carbohidratos)? Básicamente, una sustancia denominada esteviósido que es entre 100 y 350 veces más dulce que el azúcar, que no contiene calorías y que además previene la formación de placas y caries en la boca.
Por cierto que, al menos en los Estados Unidos, no es la stevia en si la que tiene la aprobación como sustituto del azúcar, sino sólo ciertas preparaciones muy refinadas de la stevia que contienen rebaudioside A (que son las que se venden comercialmente con las marcas mencionadas anteriormente), y esto es importante en caso de que busques este compuesto en otros lugares. Por cierto, a algunas personas les puede causar náuseas y sensación de saciedad.
Otra ventaja de la stevia (y los esteviosidos) es que estable a temperaturas elevadas, lo que significa que puedes utilizarla para cocinar y para hornear, ya que soporta más de 200 grados centígrados/392 Fahrenheit sin que sus propiedades se modifiquen.
Lo único que debes tener en cuenta si quieres utilizarla para cocinar es que, como no es fermentable, no puedes utilizarla sola en masas con levadura. Además, no carameliza como el azúcar, por lo que los amasados de pastelería adquieren menos color dorado, ni cristaliza como el azúcar, lo que dificulta la preparación de merengues.
Por lo demás, utiliza tu imaginación: puedes usarla para preparar bizcochos, licuados, jugos y postres. Desde luego que si quieres perder peso recuerda que las calorías totales que consumas te harán subir de peso, aunque prepares tus alimentos con stevia, ten precaución.
En general, la stevia se vende en polvo o líquida, y en algunos lugares también venden las hojas sueltas (aunque esta opción no está disponible en los Estados Unidos ya que a la Administración de Alimentos y Medicamentos en este país le preocupa que pueda tener algunos efectos negativos para la salud en forma de hoja suelta o cruda). Como ves, la stevia te ofrece otra alternativa para endulzar tus alimentos y la puedes incluir en tu dieta si padeces de diabetes también. Pero, como todo en esta vida, hay que consumirla en moderación.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 30 de mayo de 2011

La canela: ¿un tratamiento para la diabetes?


Varias investigaciones tratan de identificar los beneficios que la canela puede aportarle a la salud. Algunos creen que podría ayudar a disminuir los niveles elevados de azúcar en la sangre así como brindar otros beneficios para la salud. De ser así, la canela podría ser una medicina natural para la diabetes. Aquí te contamos los estudios científicos hasta el momento y más detalles sobre la canela y la diabetes.
Luego de enterarse que tenía diabetes, Juan comenzó a buscar distintas alternativas que lo ayudaran a combatir el exceso de azúcar en su sangre para poder seguir consumiendo las pastas que tanto le gustan y los postres que le apasionan. Entonces, alguien le dijo que la canela ayuda a disminuir los niveles de glucosa en la sangre y Juan de inmediato empezó a incluirla en su dieta. Pero ¿realmente funciona?
Desde hace años, algunos estudios sugieren diferentes beneficios de esta planta en relación a la diabetes, sin embargo, las investigaciones desarrolladas a lo largo del tiempo y por distintos grupos de especialistas, demuestran resultados contradictorios y no logran ponerse de acuerdo.
Por eso, es importante que antes de únicamente incorporar a la canela a tu dieta para controlar tu diabetes, también consultes con tu médico. Ten en cuenta que, lamentablemente, todavía no existe una solución mágica que te permita controlar la diabetes y no es posible regular los valores de tus análisis de sangre si no haces cambios en tus hábitos alimenticios y en tu actividad física, y a veces, además de esto, se necesitan medicinas.
La canela es una planta aromática milenaria que a lo largo de la historia ha sido utilizada con diferentes fines medicinales. En particular, de los distintos tipos de canela que existen, se considera que la variedad conocida como canela cassia es la que contiene propiedades curativas.
Si bien sus efectos sobre la salud no han sido comprobados, muchos utilizan su uso medicinal, no sólo para reducir los niveles de azúcar en la sangre sino también para disminuir otras molestias como los vómitos, los gases (flatulencia), los espasmos musculares y estomacales, las náuseas, la diarrea, las infecciones, el resfrío común, la falta de apetito, la disfunción eréctil, las hernias, los problemas en las articulaciones, los síntomas de la menopausia, los problemas menstruales, el dolor del pecho, la presión arterial alta, los calambres, el cáncer y para evitar que los niños se orinen en la cama.
Quiero advertir que no estoy recomendando que lo uses para ninguna de estas condiciones. Estos son síntomas o signos que pueden representar condiciones o enfermedades serias que requieren un diagnóstico correcto y el usar canela u otras cosas en vez de tratar de determinar su causa para establecer el diagnóstico correcto lo antes posible, pueden llevar a complicaciones y causar más dolor y retraso en el tratamiento que realmente necesites.
Entre los principales beneficios de la canela para combatir la diabetes, se considera que podría tener la capacidad de:
  • Mejorar la capacidad de regular el azúcar en la sangre
  • Mejorar la efectividad de la insulina
Pero no todo lo que brilla es oro. Y no sólo los pacientes buscan nuevas alternativas para combatir la diabetes. Muchos investigadores interesados en este tema también pensaron que la canela podría ser una opción efectiva y trataron de encontrar datos confiables que permitieran confirmar estas aseveraciones para poder utilizarla como tratamiento en la consulta médica, ya que tanto las hierbas como los suplementos y los alimentos no requieren de los estudios rigurosos a los que se someten los medicamentos. Por eso diseñaron los estudios científicos necesarios.
Lamentablemente, los resultados de los estudios científicos hasta el momento no son similares a las aseveraciones, mientras que una investigación demostró que media cucharadita de té de canela por día podía ayudar a algunos pacientes con diabetes tipo 2 a disminuir sus niveles de azúcar en sangre, así como el colesterol malo (LDL) y el nivel total de colesterol; varios otros estudios encontraron que la canela no causó ninguna reacción y la diabetes siguió exactamente igual.
Además, hay otras advertencias que debes considerar si tienes diabetes y quieres tomar canela:
  • Si tienes problemas hepáticos (del hígado), la canela puede empeorarlos.
  • Como la canela puede bajar los niveles de azúcar en la sangre, debes tener cuidado si la tomas junto con otros medicamentos o suplementos que también tengan este efecto, como el ácido alfa lipóico, el melón amargo, el cromo, el fenogreco, el ajo, la castaña de la india o el ginseng siberiano.
  • Ciertas formas en las que se comercializa la canela pueden contener un componente (el cumarú) que puede disminuir la capacidad de la coagulación de la sangre, lo cual puede ser peligroso.
Por todas estas consideraciones, la canela no está recomendada como suplemento para combatir la diabetes, ya que aún faltan evidencias o pruebas concretas que demuestren sus efectos positivos sobre la salud humana.
Por el momento, la mejor forma natural de combatir la diabetes tipo 2 es con una dieta sana y balanceada y haciendo ejercicio regularmente. No lo dudes más y comienza a cambiar tus hábitos o a seguir agregando conductas sanas a tu rutina diaria ahora mismo. Por otro lado, si te agrada la canela no hay inconveniente en que se la agregues a tus alimentos como condimento en las cantidades normales como siempre lo has hecho.
A la hora de tomar tu medicina, sigue las indicaciones que te haya dado tu médico. Recuerda que es muy importante que discutas todas las medicinas (recetadas o no recetadas), hierbas o suplementos que tomes. Todas tienen un efecto en tu cuerpo y sean naturales o no, pueden tener interacciones entre si y pueden tener efectos secundarios no deseados. Si quieres hacer algún cambio al respecto, no lo hagas sin antes consultarlo con tu especialista, él o ella te dirán cómo puedes mejorar tu tratamiento y qué alternativas pueden ser más apropiadas para ti y el manejo de tu diabetes.
Tomado de Vida y Salud

domingo, 21 de noviembre de 2010

Niños con diabetes en el colegio: ¿misión imposible?



Un niño con diabetes debe cuidarse y mantener el control sobre su alimentación en todo momento. Eso incluye las horas que pasa en el colegio o la escuela, donde la tentación puede ser mayor al ver a otros niños que consumen alimentos que para él o ella pueden ser perjudiciales. Además, debe realizarse controles o quizás tenga que medicarse en ese período de tiempo. ¿Cómo puedes ayudarlo a sobrellevar estas tareas de una manera más amena?

Un niño con diabetes debe tener cuidados especiales para controlar su enfermedad en todo momento, tanto en la casa como en el colegio. Esto no sólo implica aprender a seleccionar las comidas más apropiadas, sin saltarse ninguna, sino también otros cuidados, como controlar sus niveles de azúcar en la sangre o aplicarse insulina en los momentos adecuados, saber qué cuidados debe tomar al hacer ejercicios y a quién recurrir en caso de que se sienta mal.

Como primera medida, es útil organizar y planificar cómo resolvería situaciones que podrían ser riesgosas mientras el niño está en el colegio y compartir con él la información que, acorde a su edad, esté capacitado para comprender.

Por ejemplo, las mediciones durante el horario escolar podría realizarlas solo o con ayuda de algún adulto, al igual que las aplicaciones de insulina. En este segundo caso, es importante que tu hijo sepa cuándo y a quién debe recurrir cuando llegue el momento. Del mismo modo, si detecta que tiene un nivel alto o bajo de azúcar en la sangre, debe tener muy claro adónde o a quién pedir ayuda.

Otra de las principales preocupaciones que probablemente tengas si tu hijo tiene diabetes es el tema de la alimentación. Cuando el niño o la niña están en casa, tú puedes controlar qué y cuánto come, pero en el colegio es distinto. Allí, además, hay máquinas expendedoras que pueden proveer botanas y golosinas en cualquier momento, mientras que la oferta de la cafetería también puede resultar una tentación nociva. ¿Qué puedes hacer al respecto?

Una posibilidad es preparar la comida en casa para que tu hijo la lleve al colegio. Si ese es el caso, recuerda consultarle a él o ella qué prefiere comer y qué quisiera llevar: la mejor manera de hacerlo es armar el menú en conjunto, para que tenga la posibilidad de elegir y opinar sobre lo que más le gusta.

De todos modos, no hace falta que esto se repita a diario. En general, las cafeterías tienen varias selecciones y seguramente incluyan alimentos apropiados para quienes padecen diabetes. Para que estés tranquilo(a), consulta en el colegio cuál será el menú (muchos los publican en sus páginas del Internet) y en base a eso puedes decidir y explicarle a tu hijo(a) cuáles son las mejores opciones para él o ella y decidir juntos.

En todo momento, estimúlalo(a) a comer frutas y cereales en lugar de botanas y golosinas y transmítele la importancia de que sus almuerzos sean variados y bajos en grasas. Del mismo modo, las bebidas deben ser sin azúcar y la leche descremada. Durante el almuerzo, incluso, es preferible que elija agua en vez de jugos o gaseosas (sodas).

Todas estas sugerencias alimenticias se aplican tanto en el colegio como en la casa, así que promuévelas también en el hogar. Si tienes otros hijos explícales de qué se trata la diabetes y las ventajas que tiene una alimentación más sana para todos . Pero especialmente con tu hijo o hija que padece de diabetes, no dudes en hablar abiertamente del tema y dejarlo que se exprese libremente en cuanto a sus temores y a sus sensaciones con respecto a la enfermedad.

Recuerda que la alimentación para él es parte del tratamiento (como si fuera medicina) y debe ser sana y respetando los horarios. Pero esta idea puede transmitírsela con metáforas que un niño pueda comprender mejor. Por ejemplo, puedes decirle que el alimento para él es como el combustible para un vehículo, que le dará energía y fuerzas para realizar las actividades que desee, pero si elige un combustible que no es el adecuado, el vehículo puede descomponerse y eso mismo puede ocurrirle a su cuerpo.

Siguiendo estos consejos, no hay motivo para que el niño no pueda llevar una vida saludable y disfrutar el colegio, sus amistades y actividades cotidianas.

Recuerda que la diabetes no se puede curar, pero es una condición que se puede controlar.
Tomado de Vida y Salud

jueves, 11 de noviembre de 2010

5 mitos errados sobre los carbohidratos


Papa, arroz, pan, pasta, frijoles, banano y bizcocho… el escuchar nombrar esos alimentos o verlos en tu plato cuando estás a dieta, es como si te nombraran a tu peor enemigo. ¿Realmente son tan malos los carbohidratos? Los nutricionistas y los dietistas expertos dicen que no. Entérate para que puedas incluirlos en tu dieta sin sentir que la estás traicionando.

Mito # 1. Los carbohidratos son las “harinas”.



Este es el primer mito que necesitas derrumbar, pues no es del todo cierto. Aunque es cierto que la mayoría de las harinas contienen carbohidratos, también se encuentra en los dulces, los granos (fríjoles, lentejas, maíz) y los cereales (como la avena). Pero además, también hay carbohidratos en ciertas verduras y ciertas frutas con alto contenido de almidones y fructosa (azúcar de las frutas) como la zanahoria, la manzana, el banano o guineo, entre otros. E incluso, la misma leche y los productos lácteos contienen carbohidratos.

¿Realmente pueden ser tan malos todos estos alimentos? Sigue leyendo para que te enteres.

Mito # 2. Los carbohidratos engordan.

¡No seas injusto! Cuando comes, tu cuerpo digiere los carbohidratos para obtener azúcar, su principal fuente de energía. Pero no creas que es lo mismo que el azúcar que endulza tu café. El azúcar del cuerpo se llama glucosa y es algo así como su combustible.

Evidentemente, los alimentos que proporcionan azúcar y calorías a tu cuerpo, deben comerse con precaución. Pero no es justo catalogar a todos los carbohidratos como alimentos que engordan o culparlos de nuestro sobrepeso. Los culpables somos nosotros mismos pues no sabemos cuáles comer, en qué cantidad y cómo.

En primer lugar, es importante diferenciar los carbohidratos “más saludables” de los “menos saludables”. En segundo lugar, si comes muchos carbohidratos pero mantienes una vida sedentaria, ¿qué crees que hará el cuerpo con la energía y las calorías extra? ¡Obviamente acumularlas! Y en tercer lugar, muchas veces no son los carbohidratos los que engordan, sino cómo los preparas y con qué los acompañas, como por ejemplo las papas fritas con catsup (ketchup) o el bizcocho con crema dulce encima.

Mito # 3. No hay carbohidratos saludables.



¡Falso! Lamentablemente los carbohidratos que más conocemos o que más acostumbramos comer, son los que menos beneficios traen, pues sólo brindan azúcar a tu cuerpo y carecen de fibra y otros nutrientes. Estos son los carbohidratos refinados, como la harina blanca o el arroz blanco, y el azúcar refinada con la que se preparan tantos postres.

Pero es posible elegir carbohidratos “saludables”. Estos son los carbohidratos que están compuestos principalmente de fibra, como los granos y los cereales integrales, los vegetales y las frutas. La fibra es excelente para la salud y además para tu dieta porque te da una sensación de saciedad que te evita comer en exceso. Además, los alimentos integrales así como las frutas y verduras están llenos de vitaminas y minerales muy beneficiosos para tu cuerpo.

Mito # 4. Si dejas de comer carbohidratos, adelgazas inmediatamente.

Esto puede ser verdad, pero no sucede exclusivamente con los carbohidratos. Cuando dejas de comer cualquier alimento rico en calorías con seguridad bajarás de peso. Lo mismo sucede con las dietas bajas en grasas o las dietas vegetarianas, por ejemplo.

Si sueles comer muchos carbohidratos habitualmente, al desaparecerlos por completo de tu dieta, tu cuerpo sentirá esa ausencia y empezará a buscar energía en otras fuentes de reserva que hay en tu cuerpo, como la grasa acumulada. Como resultado vas a perder peso. Pero… ¿a qué costo? El siguiente mito te ayudará a comprender los riesgos de dejar de comer carbohidratos.

Mito # 5. El dejar de comer carbohidratos es saludable.



Todo depende. En efecto, el comer carbohidratos en exceso, o comer únicamente carbohidratos refinados o procesados, no es saludable pues aumenta los niveles de azúcar en tu sangre más rápido que otros, y te brinda calorías de más que tu cuerpo no quema y que se acumulan haciéndote aumentar de peso.

Pero, el dejar de comer carbohidratos por completo tampoco lo es. Según el Instituto de Medicina, los carbohidratos deberían ser entre el 45% y el 60% de las calorías que comes a diario (entre 6 y 11 porciones), para cumplir con los requisitos nutricionales de tu cuerpo. Cuando dejas de recibir esa cantidad, a tu cuerpo le podrían faltar nutrientes y fibra que necesita para funcionar adecuadamente, especialmente por la limitación de frutas (que también son carbohidratos) y eso podría causarte problemas digestivos como estreñimiento.

Además, ¿sabías que los deportistas tienen una dieta basada en carbohidratos? ¡Sí! Muchos deportistas llevan una dieta alta en carbohidratos antes de una competencia de resistencia, pues éstos los llenan de la energía que necesitan para rendir al máximo. Si lo hacen los deportistas, debe ser porque no son tan malos como muchos piensan, ¿no crees?

Tomado de Vida y Salud