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DESPACHOS A TODO EL PAÍS
domingo, 8 de julio de 2012
La calvicie de patrón masculino: llegando a la raíz del problema
domingo, 24 de junio de 2012
Los riesgos asociados con un nivel de testosterona bajo
viernes, 11 de mayo de 2012
Enfermedades “de mujeres” que atacan a los hombres
viernes, 16 de diciembre de 2011
Disfunción Eréctil: 10 factores que pueden estar “matando” tu erección
- Alcohol. Si piensas que tomarte unas copas de más te ayudará a relajarte y estimularán tu deseo sexual, esto es un error. El alcohol es un depresor del sistema nervioso, por lo cual afecta la respuesta sexual tanto en los hombres como en las mujeres. Sus efectos son temporales, pero el consumo excesivo de alcohol sí puede ser una causa definitiva de la disfunción eréctil. Beber con moderación está bien, pero si te pasas de tragos, sabrás que la respuesta en la cama, no es la mejor.
- Estrés. ¿Quién se siente sexy cuando está pensando que no tienen trabajo o que mañana tiene una reunión muy importante con el jefe? No creo que muchos. El estrés causa diferentes reacciones en el cuerpo y puede interferir con tus erecciones. Por eso, lo mejor a la hora del sexo es relajarse y no estar pensando en eso. Si es un tema recurrente, busca ayuda profesional.
- Drogas y medicamentos. El uso de drogas ilegales como la cocaína y la marihuana afecta la respuesta sexual en los hombres. De la misma manera algunos medicamentos y algunas hierbas pueden afectar tu capacidad para mantener una erección. Entre ellos, ciertos medicamentos para la presión arterial, la depresión y para el dolor. Consulta con tu médico sobre los efectos secundarios de los medicamentos que tomes y evita el uso de drogas ilícitas (ilegales).
- Tener una imagen negativa de ti mismo. La baja auto estima o la imagen negativa que tienes de ti mismo, afectará tu desempeño en la cama. Si no te gusta lo que ves en el espejo, pensarás que resultas poco atractivo para tu pareja y eso afectará tu erección a la hora del sexo.
- Ansiedad. Por lo general muchos hombres sienten ansiedad sobre cómo será su desempeño en la cama. Están tan preocupados por si serán buenos a la hora del sexo que esto puede inhibir por completo su erección.
- Sobrepeso. Además de afectar la imagen que tienes de ti mismo y tu amor propio, estar pasado de peso influye en tu capacidad para tener una erección. Los hombres gordos producen menos testosterona, la hormona responsable del deseo sexual y la potencia de las erecciones. Además, las libras o kilos de más pueden causar hipertensión o presión arterial alta, lo cual puede causar problemas con la circulación y esto puede provocar disminución en el flujo de la sangre hacia el pene, que es indispensable para tener una erección.
- Problemas de salud. Condiciones como la diabetes, la presión arterial alta, esclerosis múltiple, endurecimiento de las arterias (arterioesclerosis), problemas con la vejiga y cirugía de la próstata pueden causar problemas a la hora de tener una erección.
- Problemas con tu pareja. El enojo, la tristeza, las peleas, la falta de confianza, todos estos factores influyen en la disfunción eréctil. Es difícil hacer el amor cuando no te estás llevando bien con tu pareja, ya que esto disminuye la atracción hacia la otra persona.
- Depresión. Si tienes en cuenta que el principal órgano sexual es el cerebro, entenderás que si tienes depresión, los químicos encargados de enviar mensajes de respuesta sexual a tus órganos genitales, no están funcionando bien, en una forma balanceada. De ahí que muchos hombres con depresión pierdan su deseo sexual o libido. A esto se suma que muchos de los medicamentos antidepresivos también contribuyen a la disfunción eréctil.
- Estilo de vida. Una mala alimentación, dormir poco, no hacer ejercicio y fumar pueden influir en tu deseo sexual y pueden interferir en tu capacidad para tener una erección satisfactoria. Así que es el momento de que evalúes tu estilo de vida para poder establecer si estos factores están contribuyendo a tus problemas para lograr la erección.
jueves, 20 de octubre de 2011
El ejercicio tras la cirugía bariátrica mejora el metabolismo de la glucosa
miércoles, 28 de septiembre de 2011
El nivel de testosterona no necesariamente disminuye debido a la edad
lunes, 5 de septiembre de 2011
El nivel de testosterona no necesariamente disminuye debido a la edad
sábado, 20 de agosto de 2011
El largo de los dedos y la relación con el largo del pene (y con la probabilidad de desarrollar cáncer de próstata)
domingo, 26 de junio de 2011
¿Existe o no la menopausia masculina?
domingo, 5 de junio de 2011
Disfunción Eréctil: 10 factores que pueden estar “matando” tu erección
- Alcohol. Si piensas que tomarte unas copas de más te ayudará a relajarte y estimularán tu deseo sexual, esto es un error. El alcohol es un depresor del sistema nervioso, por lo cual afecta la respuesta sexual tanto en los hombres como en las mujeres. Sus efectos son temporales, pero el consumo excesivo de alcohol sí puede ser una causa definitiva de la disfunción eréctil. Beber con moderación está bien, pero si te pasas de tragos, sabrás que la respuesta en la cama, no es la mejor.
- Estrés. ¿Quién se siente sexy cuando está pensando que no tienen trabajo o que mañana tiene una reunión muy importante con el jefe? No creo que muchos. El estrés causa diferentes reacciones en el cuerpo y puede interferir con tus erecciones. Por eso, lo mejor a la hora del sexo es relajarse y no estar pensando en eso. Si es un tema recurrente, busca ayuda profesional.
- Drogas y medicamentos. El uso de drogas ilegales como la cocaína y la marihuana afecta la respuesta sexual en los hombres. De la misma manera algunos medicamentos y algunas hierbas pueden afectar tu capacidad para mantener una erección. Entre ellos, ciertos medicamentos para la presión arterial, la depresión y para el dolor. Consulta con tu médico sobre los efectos secundarios de los medicamentos que tomes y evita el uso de drogas ilícitas (ilegales).
- Tener una imagen negativa de ti mismo. La baja auto estima o la imagen negativa que tienes de ti mismo, afectará tu desempeño en la cama. Si no te gusta lo que ves en el espejo, pensarás que resultas poco atractivo para tu pareja y eso afectará tu erección a la hora del sexo.
- Ansiedad. Por lo general muchos hombres sienten ansiedad sobre cómo será su desempeño en la cama. Están tan preocupados por si serán buenos a la hora del sexo que esto puede inhibir por completo su erección.
- Sobrepeso. Además de afectar la imagen que tienes de ti mismo y tu amor propio, estar pasado de peso influye en tu capacidad para tener una erección. Los hombres gordos producen menos testosterona, la hormona responsable del deseo sexual y la potencia de las erecciones. Además, las libras o kilos de más pueden causar hipertensión o presión arterial alta, lo cual puede causar problemas con la circulación y esto puede provocar disminución en el flujo de la sangre hacia el pene, que es indispensable para tener una erección.
- Problemas de salud. Condiciones como la diabetes, la presión arterial alta, esclerosis múltiple, endurecimiento de las arterias (arterioesclerosis), problemas con la vejiga y cirugía de la próstata pueden causar problemas a la hora de tener una erección.
- Problemas con tu pareja. El enojo, la tristeza, las peleas, la falta de confianza, todos estos factores influyen en la disfunción eréctil. Es difícil hacer el amor cuando no te estás llevando bien con tu pareja, ya que esto disminuye la atracción hacia la otra persona.
- Depresión. Si tienes en cuenta que el principal órgano sexual es el cerebro, entenderás que si tienes depresión, los químicos encargados de enviar mensajes de respuesta sexual a tus órganos genitales, no están funcionando bien, en una forma balanceada. De ahí que muchos hombres con depresión pierdan su deseo sexual o libido. A esto se suma que muchos de los medicamentos antidepresivos también contribuyen a la disfunción eréctil.
- Estilo de vida. Una mala alimentación, dormir poco, no hacer ejercicio y fumar pueden influir en tu deseo sexual y pueden interferir en tu capacidad para tener una erección satisfactoria. Así que es el momento de que evalúes tu estilo de vida para poder establecer si estos factores están contribuyendo a tus problemas para lograr la erección.
domingo, 20 de marzo de 2011
Los medicamentos para disminuir el colesterol también podrían ser buenos para la próstata

¿Es cierto que los medicamentos para disminuir el colesterol pueden ayudar a disminuir la probabilidad de tener cáncer de próstata?
RESPUESTA del Dr. R. Jeffrey Karnes, Urología, Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos:
Un estudio recientemente publicado, en efecto, descubrió que los hombres que tomaban estatinas (fármacos ampliamente recetados para disminuir el colesterol) tenían menos probabilidad de que se les diagnostique con cáncer de próstata que quienes no tomaban estatinas. Antes de realizar cualquier recomendación basada en estos resultados, es preciso investigar más; aunque parece que aquello que es bueno para el corazón, también lo es para la próstata.
En este estudio, publicado en la edición de agosto de 2010 de The Journal of Urology (La revista de Urología), los científicos de Mayo Clinic dieron seguimiento a 2.447 hombres durante más de 15 años. Entre los hombres que consumieron estatinas, sólo 6 por ciento recibió el diagnóstico de cáncer de próstata, mientras que quienes no tomaron estatinas tenían el triple de probabilidad de desarrollar cáncer de próstata. El planteamiento, por tanto, es que el consumo de estatinas podría evitar el desarrollo de este tipo de cáncer.
Las estatinas son medicamentos que actualmente se utilizan para disminuir el colesterol y ayudar a evitar un ataque cardíaco y/o un accidente cerebrovascular en pacientes con alto riesgo. No se sabe exactamente por qué se vincula a las estatinas con menos riesgo de cáncer de próstata, pero posiblemente sean muchos los factores que intervienen en esto. Primero, la hormona masculina llamada testosterona y derivada del colesterol propicia el desarrollo del cáncer de próstata; de manera que cuando se emplean estatinas para rebajar el colesterol, la testosterona también podría disminuir, reduciendo el riesgo de cáncer de próstata. Segundo, los científicos han observado en el laboratorio que las estatinas logran evitar la división de las células cancerosas y que, de hecho, hasta ocasionan la muerte de algunas células cancerosas.
Los resultados de este estudio son preliminares y es necesario investigar más para determinar si las estatinas pueden proteger contra el cáncer de próstata. Sin embargo, por ahora, esta investigación parece indicar que existe alguna correlación entre salud cardíaca y menos riesgo de cáncer de próstata.
Los resultados son importantes porque el cáncer de próstata es el tipo más común de cáncer masculino en Estados Unidos, que anualmente extermina a alrededor de 30.000 ó 40.000 hombres en este país. Además, aunque uno de cada seis hombres en Estados Unidos desarrolle cáncer de próstata, muchos más presentan enfermedades cardíacas. La causa principal de enfermedad y muerte entre hombres con cáncer de próstata en Estados Unidos es, en realidad, la enfermedad cardiovascular.
Si bien es difícil predecir con exactitud cómo funcionará la correlación entre estatinas y cáncer de próstata, de manera general se sabe que un estilo de vida más sano conlleva menos probabilidad de presentar cáncer de próstata, otras enfermedades urológicas y diferentes problemas de salud, tales como enfermedades cardíacas.
Por lo tanto y con estos resultados en mente, lo sabio es llevar un estilo de vida sano para el corazón, con o sin estatinas. Un estilo de vida sano, en general, consiste en hacer ejercicio durante al menos 150 minutos por semana, dejar de fumar, controlar el estrés y alimentarse sanamente. Una buena alimentación para el corazón normalmente incluye cereales integrales, carnes, aves y pescados magros, además de por lo menos cinco porciones diarias de frutas y verduras. El seguir estas pautas no sólo es importante para la salud de la próstata, sino de la persona en general.
Tomado de Vida y Salud
jueves, 30 de diciembre de 2010
Agrandamiento de la próstata (Hiperplasia prostática benigna)

¿Qué es?
La próstata es una glándula pequeña, aproximadamente del tamaño y la forma de una nuez. Se encuentra exactamente debajo de la vejiga y enfrente del recto. Es una parte del tracto reproductivo masculino que produce líquidos que se combinan con el esperma para fabricar semen.
Al nacer, la glándula prostática es diminuta. Cuando los niveles de testosterona aumentan durante la pubertad, la próstata crece rápidamente y duplica su tamaño al llegar a los 20 años. El crecimiento disminuye durante las dos décadas posteriores, y por lo general no causa problemas durante muchos años. Menos del 10% de los hombres de 30 años tienen agrandamiento de la próstata. Cuando el hombre llega a los 40 años, la próstata atraviesa un segundo brote de crecimiento. La mitad de todos los hombres experimenta agrandamiento de la próstata al llegar a los 60 años, y a los 85 años, el 90% de ellos padece de este problema.
Esta glándula rodea el tubo que transporta la orina desde la vejiga (uretra). Durante la pubertad, la próstata se expande uniformemente. Sin embargo, el agrandamiento de la próstata durante la segunda etapa de la vida ocurre en la parte de la glándula cercana a la uretra. A medida que la glándula se agranda, interfiere con el flujo de orina que sale de la vejiga. Esto hace que la vejiga trabaje más para eliminar la orina. Con el tiempo los problemas se agudizan y finalmente, la vejiga no puede vaciarse por completo. La pared de la vejiga puede volverse más gruesa y producir espasmos musculares.
Síntomas
Un agrandamiento de la próstata puede ocasionar problemas para orinar. No todos los hombres con esta enfermedad tienen síntomas. Sin embargo, alrededor de una cuarta parte de los hombres en Estados Unidos reporta cierta dificultad al orinar.
Al principio, los síntomas pueden ser leves debido a que el músculo de la vejiga es capaz de acomodarse para compensar la presión del agrandamiento de la próstata sobre la uretra.
La presión de la próstata en la uretra causa un flujo de orina interrumpido o débil. Otros síntomas incluyen:
- dificultad para comenzar a orinar
- goteo luego de orinar
- sensación de que la vejiga no se ha vaciado por completo
La severidad de estos problemas depende de cuánta presión ejerce la próstata sobre la uretra.
Otro conjunto de síntomas se presenta cuando la orina que se acumula en la vejiga causa irritación. Estos síntomas incluyen:
- dolor al orinar
- necesidad frecuente de vaciar la vejiga, especialmente por la noche
- sensación de urgencia acompañada por la sensación de orinar
- pérdida de control de la vejiga (incontinencia)
Pueden presentarse complicaciones potencialmente peligrosas si la vejiga no se vacía por completo. La orina que no sale de la vejiga puede provocar el crecimiento de bacterias que pueden causar infecciones frecuentes en el tracto urinario. Además, se pueden formar cálculos (piedras) urinarios en el revestimiento de la vejiga debido a la acumulación de desechos y químicos. Los vasos sanguíneos rotos pueden causar sangre en la orina, generalmente debido venas rotas o agrandadas en la superficie interna de la próstata. La sangre en la orina también puede ser causada por el estiramiento repentino de la pared de la vejiga. Si esto no se trata, la orina retenida en la vejiga puede retroceder hacia los riñones y causar insuficiencia (falla) renal con el tiempo.
Diagnóstico
Su médico le hará preguntas para considerar la severidad de sus síntomas urinarios. Le realizará un examen rectal digital para palpar (tocar) el tamaño, la forma y la consistencia de la glándula prostática. Por lo general, se examinará una muestra de su orina para determinar la presencia de sangre o infección.
Ocasionalmente, su médico puede solicitar otras pruebas, como un ultrasonido para medir la cantidad de orina en su vejiga, o una cistoscopia, en la que se introduce un tubo iluminado en la vejiga a través del pene. También se pueden realizar pruebas especiales para evaluar los músculos y los nervios de la vejiga, especialmente si usted tiene incontinencia urinaria.
Duración
Los síntomas de agrandamiento de la próstata no siempre se relacionan directamente con el tamaño de la glándula. Muchos hombres con agrandamiento de la próstata no tienen síntomas. En otros, los síntomas son leves y empeoran tan lentamente que nunca desarrollan problemas serios. Alrededor de un tercio de los hombres con agrandamiento de la próstata tienen síntomas que empeoran y requieren tratamiento.
Prevención
Si bien usted no puede evitar que la próstata se agrande, sí puede tomar medidas para reducir los síntomas:
- Limite el consumo de líquidos por la noche, especialmente las bebidas con alcohol y la cafeína. Esta reducción ayuda a minimizar el número de veces que tiene que orinar por la noche. (Además, el beber demasiado alcohol puede irritar la vejiga o la próstata. La mayoría de los especialistas recomiendan a los hombres que eviten tomar más de dos bebidas alcohólicas por día).
- Pregúntele a su médico si puede cambiar o eliminar medicamentos que tal vez estén empeorando el problema. Estos pueden incluir antihistamínicos, diuréticos, descongestionantes, antiespasmódicos, tranquilizantes y algunos tipos de antidepresivos. Estos medicamentos pueden debilitar el músculo de la vejiga o reducir la apertura de la próstata.
- Aproveche todas las oportunidades para utilizar el baño y tómese todo el tiempo que necesite para vaciar la vejiga por completo.
Tratamiento
Cuándo buscar tratamiento y qué hacer son decisiones personales que debe tomar con ayuda de su médico. La razón principal para comenzar un tratamiento es sentirse molesto por los síntomas, o que los cambios en sus hábitos para orinar estén afectando su estilo de vida. Es raro que los hombres que no tienen síntomas o son muy leves, necesiten algún tipo de tratamiento.
Los siguientes son tres enfoques de tratamiento:
Espera vigilada: si sus síntomas no son muy severos, consulte a su médico cuando sea necesario.
Medicamentos: los medicamentos llamados alfa bloqueadores ayudan a relajar los músculos en la base de la vejiga y mejorar la capacidad de orinar. Aproximadamente el 70% de los hombres experimentan una mejoría en sus síntomas después de unos cuantos días o algunas semanas de haber comenzado con estos medicamentos. El lado negativo de estos bloqueadores es que pueden causar mareo, cansancio y presión arterial excesivamente baja. Los alfa bloqueadores recetados con mayor frecuencia incluyen la tamsulosina (Flomax), la alfuzosina (UroXatral), la doxazosina (Cardura) y la terazosina (Hytrin).
En algunos hombres, los medicamentos que bloquean la testosterona pueden reducir el tamaño de la próstata y aumentar el flujo de orina. La desventaja de este tipo de medicamentos es que pueden tardar tres a seis meses en empezar a hacer efecto, y que pueden causar impotencia en aproximadamente el 4% de los hombres que los toman. Los bloqueadores de testosterona recetados con mayor frecuencia, conocidos también como inhibidores de la 5- alfa reductasa, incluyen la finasterida (Proscar) y la dutasterida (Avodart).
Estudios recientes sugieren que la combinación de un bloqueador alfa con un bloqueador de testosterona puede ser más eficaz que cualquier medicamento solo.
Cirugía: esta opción ofrece la mejor oportunidad para mejorar los síntomas, pero también acarrea el mayor riesgo de complicaciones. Existen varios tipos de procedimientos quirúrgicos:
- Resección Transuretral de Próstata (TURP): es el procedimiento realizado con mayor frecuencia. El cirujano introduce una especie de telescopio y un bucle eléctrico a través de la uretra hacia el agrandamiento de la próstata. El bucle eléctrico quema el tejido prostático que sobra para abrir el conducto de la uretra. La operación dura aproximadamente 90 minutos. Requiere anestesia general o raquianestesia (en la médula espinal a través de la parte baja de la columna), y permanecer una noche hospitalizado. El efecto secundario más frecuente es la eyaculación retrógrada, en la que el semen fluye hacia la vejiga en vez de afuera de la punta del pene, y provoca orgasmos “secos”.
- Incisión Transuretral de la Próstata (TUIP): mediante esta cirugía se ensancha la uretra mediante cortes pequeños en la apertura de la vejiga, en vez de extraer el tejido prostático. Sólo se utiliza cuando el agrandamiento de la próstata es mínimo. La ventaja de este procedimiento es que la tasa de complicaciones es menor y el hecho de que no es necesario permanecer toda una noche en el hospital. Sin embargo, los resultados a largo plazo pueden no ser tan buenos como los de la TURP.
- Termoterapia Transuretral por Microondas (TUMT): se introduce una especie de aguja con microondas en la uretra para calentar la próstata y destruir el exceso de tejido. Este procedimiento es menos costoso que la TURP y tiene menos complicaciones. No es necesario permanecer toda una noche en el hospital. Sin embargo, aproximadamente la mitad de todos los hombres necesitan tratamiento adicional dentro de los cuatro años posteriores a la cirugía.
- Ablación Transuretral con Aguja (TUNA): en este procedimiento se utiliza una aguja caliente para quemar cantidades pequeñas de tejido prostático. Al igual que la TUMT, este procedimiento es menos costoso que la TURP y tiene menos complicaciones. Además, no es necesario permanecer una noche hospitalizado.
- Prostatectomía Transuretral Inducida por Láser Guiada por Ultrasonido (TULIP): mediante el uso de ultrasonido, el cirujano quita el tejido prostático excesivo con un rayo láser. La prostatectomía visual asistida por láser (VLAP) es una variante de este procedimiento, pero se utiliza un telescopio en vez de un ultrasonido.
- Cirugía abierta: ocasionalmente, una próstata muy grande u otros factores de complicación, como daño de la vejiga, requieren de una incisión por encima del hueso púbico para extirpar el tejido prostático excesivamente agrandado.
- Endoprótesis Uretrales: se introducen cilindros de malla diminutos en la parte estrechada de la uretra y una vez allí se expanden. Este procedimiento está aún en experimentación.
Si bien una cirugía de este tipo no se realiza generalmente de urgencia, hay hombres que deben recurrir a ella cuando su vejiga se bloquea por completo.
Cuándo llamar a un profesional
Llame a su médico de inmediato si tiene síntomas molestos o si nota sangre en la orina. Si el flujo de orina se detiene por completo, busque ayuda de inmediato. También debe acudir a su médico si tiene síntomas de infección de las vías urinarias.
Pronóstico
Es probable que tanto los tratamientos médicos como quirúrgicos (operaciones) alivien los síntomas. La cirugía es un poco más exitosa en el alivio de síntomas, pero el riesgo de complicaciones es mayor.
Tomado de Vida y Salud



