DESPACHOS A TODO EL PAÍS

DESPACHOS A TODO EL PAÍS
Mostrando entradas con la etiqueta acné. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta acné. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de mayo de 2012

Las ventajas y desventajas del maquillaje mineral

Al igual que los alimentos orgánicos, el maquillaje mineral es una tendencia que se ha impuesto debido a que es más natural. Existe desde hace varias décadas, pero sólo hasta ahora se ha puesto de moda. Hecho de los mismos minerales que el maquillaje tradicional, la diferencia es que el maquillaje mineral no tiene irritantes como fragancias y tinturas sintéticas, lo que según dicen muchos dermatólogos, es mejor para la piel. Aquí te cuento más sobre el maquillaje mineral, sus ventajas y sus desventajas.

Uno de los problemas del maquillaje es que puede causar reacciones alérgicas en muchas mujeres. Algunas fragancias y otros químicos que los constituyen pueden irritar la piel. Por eso, últimamente el maquillaje mineral ha vuelto al ruedo como una mejor alternativa para la salud de la piel.

Como su nombre lo indica, el maquillaje mineral está compuesto de minerales, es ligero para que la piel respire y no contiene conservantes, talco, aceite, colorantes, fragancias, ni otros irritantes. Esto último es lo que lo diferencia del maquillaje tradicional, el cual contiene este tipo de sustancias que en algunas personas les pueden causar alergias y, quizá, otras reacciones negativas en la piel. Pero en resumidas cuentas, los dos están hechos a base de los mismos minerales.

Entonces ¿en realidad es mejor usar el llamado maquillaje mineral? Quienes son los seguidores de este tipo de maquillaje, entre ellos algunos dermatólogos, piensan que sí. ¿La razón? El dióxido de titanio y el óxido de zinc que contiene este tipo de maquillaje tienen efectos anti inflamatorios, lo cual es ideal para quienes sufren de algunas condiciones causadas por la inflamación como la rosácea y acné.

Además, el maquillaje mineral no obstruye los poros (no es comedogénico) y hasta ofrece cierta protección solar, pues contiene ingredientes comúnmente presentes en los protectores/bloqueadores solares. Sin embargo, no creas que este maquillaje reemplaza al bloqueador solar.

Pero el maquillaje mineral también tiene detractores. Por lo general, le atribuyen defectos que tienen que ver con su función estética: que resalta las líneas de expresión y las arrugas en lugar de ocultarlas, que acentúa los poros y las áreas secas de la piel. Además, algunas mujeres dicen que si tienes piel morena, no es fácil encontrar los tonos de maquillaje que vayan con el color de tu piel. También muchas se quejan de que son más costosos y en realidad no ofrecen ningún beneficio visible. Por otro lado, los maquillajes minerales sin conservantes tienen más riesgo de contaminarse y eso puede causar infecciones en la piel.

Como entre gustos no hay disgustos y más cuando se trata de cuestiones de maquillaje y belleza, la decisión sobre cuál maquillaje comprar, es tuya.

Un consejo: si no sabes exactamente cuál producto elegir, fíjate en aquéllos que tienen una lista corta de ingredientes. Mientras más ingredientes tienen, más son las probabilidades de que el maquillaje te irrite o te cause alguna reacción.

Desde luego, si tienes la piel muy sensible, si tienes alguna condición en tu piel, o si tienes dudas acerca de algún producto en especial o de la reacción que te causa, lo mejor es consultar con un dermatólogo.

Y no dejes de cuidar tu piel llevando una dieta sana, protegiéndola del sol y manteniéndola hidratada.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 28 de septiembre de 2011

El nivel de testosterona no necesariamente disminuye debido a la edad


En cuestiones de salud, el calendario paga frecuentemente los platos rotos. Hay varias condiciones que se consideran “achaques de los años”, entre ellos, la reducción de los niveles de la testosterona en los hombres de edad adulta. Ahora, una nueva hipótesis plantea la posibilidad de que es el estado de salud en general el que genera la disminución de la hormona, y no la edad. De ser así, es necesario un replanteamiento de los tratamientos actuales con testosterona. ¡Entérate aquí!

Si tus hijos o tus nietos te dicen que te estás convirtiendo en un “viejo gruñón” y tu mujer te pregunta constantemente por qué estás de mal humor, posiblemente haya una explicación para tu estado de ánimo, relacionada con los niveles de la hormona predominante en los hombres: la testosterona.

La testosterona es la hormona sexual más importante que tienen los hombres. Es la que promueve el desarrollo de los órganos reproductores masculinos y fomenta las erecciones y la conducta sexual. También causa características sexuales secundarias durante la pubertad, como el engrosamiento de la voz y el crecimiento del vello corporal y facial, y ayuda a mantener los músculos y los huesos.

A medida que los hombres envejecen, el nivel de esta hormona disminuye, lo que puede generar diversas consecuencias tanto físicas como psicológicas. A este proceso se le conoce como andropausia o menopausia masculina, que en cierta forma sería el equivalente a la menopausia en las mujeres.

A diferencia de lo que se creía hasta el momento, un nuevo estudio desarrollado por unos investigadores australianos encontró que la edad por sí sola no provoca un descenso en los niveles de la testosterona, sino que esto se relaciona con un estado de salud general en declive.

En otras palabras, luego de analizar a más de 300 hombres mayores de 40 años, los especialistas encontraron que la cantidad de testosterona en la sangre no se reducía en quienes tenían una salud óptima, lo que contradice a investigaciones anteriores que indicaban que la deficiencia de testosterona relacionada con la edad contribuía al deterioro de la salud, a la fatiga y a la pérdida del libido.

De ser así, la actual tendencia al tratamiento con testosterona sería errónea. Por eso, este estudio (cuyos resultados todavía son preliminares y deben ser revisados y aprobados por colegas de la comunidad científica), abre las puertas a una nueva línea de investigación en busca de soluciones más efectivas para este problema que hoy afecta a muchos hombres y les provoca síntomas como:

Reducción del impulso y el deseo sexual
Disfunción eréctil
Reducción en el tamaño de los testículos.
Agrandamiento de las glándulas mamarias (los pechos).
Pérdida del vello del cuerpo.
Disminución en los músculo y en la fuerza física.
Mayor acumulación de grasa (en especial en el área de la cintura).
Elevación del colesterol.
Debilitamiento de los huesos (osteoporosis) y pérdida de energía.
Alteraciones en el estado anímico (depresión, ansiedad y/o cambios de estados de ánimo).
Problemas de concentración, memoria u otras funciones cognitivas.

Si deseas seguir leyendo este artículo, favor pincha aquí

martes, 7 de junio de 2011

Cómo cuidar la salud de los adolescentes: de los 13 a los 18 años


La adolescencia es una etapa de grandes cambios y de emociones fuertes en la vida de todas las personas. En ese proceso que dura varios años, tus hijos/as no sólo notarán que su cuerpo cambia sino también sus ideas y lo que sienten. Esto puede causarles confusión. Aquí te contamos cómo acompañar a tus hijos/as de los 13 a los 18 años y cuidar su salud, tanto física como emocionalmente.
Si tu hijo o hija está cerca de los 10 años es hora de que empieces a pensar que ya puede estar dejando la niñez, quizá pronto dejarás de llevarlo al pediatra y cuando menos te des cuenta su cuerpo habrá cambiado, así como su forma de pensar. No existe un momento especial en el cual comiencen a ocurrir estos cambios que conducen a la adolescencia. Algunos niños empiezan antes y otros después. Lo importante es que tengas presente que a veces los cambios físicos suceden después de los emocionales.
Todo esto puede generar confusión y cambios en los estados de ánimo en los adolescentes. Su cuerpo comienza  a ser diferente, algunos desarrollan acné, aparece la menstruación y los senos en las mujeres, los varones cambian su voz y comienzan a tener más vello en la cara. Al mismo tiempo, empiezan a percibir que sus amigos o la gente de su edad los mira de manera diferente, comienzan a buscar modelos con quien quisieran identificarse y sobre todo, intentan ser aceptados por su grupo de referencia.
Esto hace que muchas veces los adolescentes se distancien de sus padres, no estén de acuerdo con sus puntos de vista y los contradigan. Esto es parte normal de este proceso, así que no  dejes que la situación te desconcierte. Y si temes por el bienestar de tus hijos/as ante los riesgos del mundo actual, lo mejor es que procures tener una buena comunicación. Trata de mantener siempre un diálogo abierto y de conocer qué cosas están sintiendo, qué temores tienen y qué sensaciones les provocan todos los cambios por los que están pasando.
Recuerda cuando tú estabas en la adolescencia, qué cosas te molestaban o te avergonzaban y comparte esos recuerdos con tus hijos/as, los tranquilizará saber que sus propios padres también han atravesado (y superado) situaciones similares.
No te avergüences de hablar con ellos sobre ciertos temas como la sexualidad y las drogas. La mejor forma de cuidar a tus hijos, de prevenir problemas y de ayudarlos es que ellos tengan la información correcta y conozcan los peligros. Por eso, lo ideal es que te adelantes y hables de estos temas antes de que se presenten. Si le cuentas a tu hija sobre la menstruación luego de su primer período, has llegado tarde. Lo mismo si recuerdas mencionar lo nocivo que puede ser el tabaco luego de haber encontrado la cajetilla de cigarrillos en el bolsillo de su pantalón.
Del mismo modo, trata de informarte acerca de las cosas que pueden ocurrir y de las que te preocupan y procura conversar con tus hijos/as al respecto y de establecer límites relevantes. Tal vez no quieras que tus hijos/as se tiñan el pelo y mucho menos que se hagan tatuajes o perforaciones, pero debes tener en cuenta que ellos/as están experimentando, buscando su propio estilo y también desean sorprenderte, así es que evalúa la importancia de las cosas antes de decir que no. Así, por ejemplo, teñirse puede resultar inofensivo ya que el pelo volverá a crecer y a tener su color natural pero no es tan sencillo eliminar un tatuaje. Este dura toda la vida y además puede causar infecciones y tiene otros riesgos para su salud.
Si tus hijos/as están sanos, durante esta etapa de la adolescencia -que podría dividirse en tres períodos- deberías llevarlos a hacerse chequeos médicos de rutina mínimo una vez  cada período: entre los 11 y los 14 (adolescencia temprana), entre los 15 y los 17 (adolescencia intermedia) y entre los 18 y los 22 años (adolescencia tardía).
Estas visitas te ayudarán a detectar cambios importantes, tanto físicos como emocionales y a enfrentar varios temas que pueden resultar difíciles de conversar entre padres e hijos. Por ejemplo, un profesional puede ayudar a despejar dudas sobre el desarrollo normal del cuerpo del adolescente o a detectar si existen riesgos de problemas de adicciones, trastornos de la alimentación o problemas físicos en general. Entre otras cosas, chequeará: la presión arterial, el peso, el nivel del colesterol en la sangre y el estado de la visión, la audición, la boca y los dientes.
Si es necesario, el médico podrá sugerir que lo lleves a uno o varios especialistas: al dentista para revisar el crecimiento de los dientes o la forma de morder, o si tiene caries; al dermatólogo si el acné es muy severo o al ginecólogo en el caso de las chicas, si tiene dolores menstruales muy intensos.
Mientras tanto, tú deberás ir encontrando nuevas formas de comunicarte con tus hijos/as adolescentes, conocerlos y descubrir su forma de ser y pensar. En esta etapa, pueden llamarte la atención muchas actitudes que posiblemente sean parte normal de esta transición. Ten paciencia y comprensión, pero presta atención a algunas cosas que sí pueden ser señales de alarma. Por ejemplo, debes buscar ayuda profesional si notas los siguientes signos o síntomas en tu hijo/a:
  • Aumento o pérdida extrema de peso
  • Problemas de insomnio o que duerme demasiado
  • Cambios rápidos y drásticos en su personalidad
  • Cambio repentino de amigos
  • Ausencia al colegio de manera frecuente o disminución en el rendimiento escolar
  • Referencias al suicidio (aunque sea en broma)
  • Indicios de que fuma, bebe alcohol o consume drogas
  • Problemas con la ley
  • Cualquier otro comportamiento que no es apropiado que dure más de 6 semanas.
Sé paciente y no te rindas aunque a veces te sientas abrumado por las situaciones que se presentan. Ten en cuenta que la adolescencia terminará. Mientras tanto, recuérdales a tus hijos que los(as) apoyas en este proceso y que juntos podrán atravesar este periodo de cambios y contradicciones. Cuando menos te des cuenta, ya serán personas adultas, responsables, comunicativas y además, si han contado con tu apoyo emocional y han visitado al médico con regularidad, serán adultos sanos.
Tomado de Vida y Salud

sábado, 2 de abril de 2011

¿Quieres una piel bella? Dile adiós a estos 5 hábitos


Más allá de los años, las arrugas en la piel y su resequedad reflejan nuestro estilo de vida e incluso nuestros hábitos, como fumar o tomar alcohol. Aquí te cuento qué hábitos debes abandonar si es que quieres tener una piel bella y tersa.
“¿Viste la piel de esa mujer?” preguntó mi amiga e inmediatamente continuó diciendo: “parece que tuviera 10 años más que yo, cuando en realidad tiene 10 menos”. “Obvio, le dije, tú escasamente te tomas un trago cuando vas de fiesta y le huyes al sol aún cuando éste ni se asoma”.
La edad no es, entonces, el único factor que contribuye al envejecimiento de la piel. En realidad son los factores externos los que en mayor medida determinan los cambios en sus características.
El tener una vida sedentaria o con muchas preocupaciones, el llevar una alimentación que no es particularmente saludable, fumar y beber en exceso y la exposición excesiva al sol, entre otros, hacen que el órgano más extenso de nuestro cuerpo se debilite, pierda su humedad natural y se arrugue. Si quieres tener una piel bella, debes abandonar los siguientes hábitos:
  1. No fumes. Si eres fumador o conoces a alguien que fuma, fíjate en la piel de los pómulos, especialmente el área más cercana a la nariz, y te darás cuenta de que los poros están abiertos, signo de que la piel comienza a deteriorarse. Inclusive, las yemas de los dedos y los alrededores de la boca se tornarán de un color grisáceo que no coincide con el resto de la piel. La nicotina de los cigarrillos hace que los vasos sanguíneos se contraigan en las capas superficiales de la piel. Esto hace que la sangre llegue con dificultad, lo que significa que tu piel recibe menos oxígeno y otros nutrientes necesarios para la belleza de la piel (como la vitamina A por ejemplo). Además, los químicos que contiene el tabaco, que son más de 4,000, dañan el colágeno y la elastina.
  2. No bebas alcohol. ¿Has escuchado hablar de que tomar mucha agua es indispensable para mantener la piel hidratada y bella? Es cierto. El agua hace que tu piel se vea más joven y bella. Pero si lo que te gusta es tomar alcohol, estarás produciendo el efecto contrario: el alcohol causa deshidratación lo cual priva a la piel de sus nutrientes vitales que la hacen parecer opaca. El alcohol también causa que los vasos sanguíneos se dilaten, y si bebes con mucha frecuencia puedes desarrollar manchas rojas o dilataciones vasculares superficiales (que se conocen como las arañas vasculares o “venas arañas”) que no se ven atractivas. Por cierto, si tienes rosácea o psoriasis, el alcohol agrava estas dos condiciones.
  3. No te frotes la cara para eliminar el acné. Es cierto, el acné es una condición molesta y no es agradable a la vista. Es un problema muy común y muchas personas en su afán por quitárselo, se frotan la cara con fuerza pensando que de esa forma lo van a eliminar. Pero no es así. Si frotas tu la cara muy fuertemente, lo que haces es causar más irritación. Para el acné, usa los medicamentos indicados para el acné ya sea de venta libre o, si no te funcionan, los recomendados por un dermatólogo.
  4. No abuses de los baños calientes. Si no quieres tener una piel seca y posiblemente hasta desarrollar una dermatitis (una inflamación severa de la piel), evita darte baños o duchas calientes que duren mucho tiempo. El agua cliente remueve los aceites naturales de la piel mucho más rápido que el agua tibia o fría causando resequedad.
  5. No te olvides de hidratar toda tu piel. Hazlo por la mañana, después del baño para que la piel retenga la humedad y se mantenga hidratada. Por la noche también puedes darte un toque de crema hidratante para mantener la piel suave. Esto se aplica tanto para la cara (busca cremas para el día con protector solar y otras para la noche) como para todo el cuerpo. Así lucirás una piel llena de vida.
Finalmente haz ejercicio, consume una dieta saludable (incluye muchas frutas y verduras) y evitar exponerte al sol en exceso ya que también son claves para tener una piel bella.
Tomado de Vida y Salud

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Acné


¿Qué es?

El acné es una enfermedad común de la piel causada por la inflamación de los folículos pilosos y las glándulas productoras de aceite (sebáceas) de la piel. Los folículos pilosos son unas estructuras pequeñas que hacen que el cabello crezca en el cuero cabelludo. Las glándulas sebáceas producen sebo, que humedece el cabello y la piel. Cada pelo penetra a través de la superficie de la piel junto con el sebo.

El acné puede comenzar durante la pubertad y afecta aproximadamente al 80 por ciento de los adolescentes. Ocurre cuando las glándulas sebáceas de la piel son estimuladas en exceso para producir sebo. Las células de la piel no se descaman normalmente y estas células pegajosas bloquean los folículos pilosos, reteniendo el sebo. Los folículos bloqueados, llenos de sebo, hacen que se multipliquen las bacterias que normalmente se encuentran en los folículos pilosos. Esto causa inflamación, enrojecimiento y barros (pústulas.).

En los adolescentes, la intensificación del acné probablemente esté relacionada con un aumento natural de las hormonas masculinas (andrógenas) durante la pubertad que estimulan a las glándulas sebáceas a que produzcan sebo en exceso. Los factores hereditarios también contribuyen al problema. Otros factores que pueden ocasionar acné incluyen el uso de cosméticos aceitosos, la humedad, la transpiración intensa y los problemas de ovarios o glándulas suprarrenales. El acné también puede ser causado por el consumo de medicamentos como el litio o los esteroides, ya sea recetados por el médico o los de venta libre usados para “físicoculturismo” que son potencialmente nocivos. El acné no está relacionado a la dieta o a la falta de higiene. De hecho, el lavado excesivo puede hacer que un brote de acné empeore.

Síntomas

El acné puede causar, entre otros:

  • Espinillas con puntos negros o blancos (comedones): los comedones son folículos pilosos agrandados llenos de sebo. Los puntos negros son comedones que se han abierto a la superficie de la piel. El color del sebo hace que se vean negros. Los puntos blancos son comedones que están cerrados en la superficie.
  • Barros (pústulas): estos son folículos pilosos inflamados. Las bacterias en el folículo se multiplican, lo que atrae a las células que combaten las infecciones, las cuales liberan sustancias que causan irritación y enrojecimiento. Luego el folículo se revienta y derrama su contenido sobre la piel de alrededor, y esto produce más inflamación.
  • Nódulos y quistes: estas son infecciones más grandes de los folículos pilosos que se extienden más profundamente en la piel, formando bultos firmes y profundos e hinchazón. Al igual que los barros, son causados por la producción excesiva de sebo y el crecimiento de bacterias, que produce irritación y enrojecimiento.

En mujeres y en las niñas, el acné a menudo se intensifica en ciertos momentos del ciclo menstrual.

Diagnóstico

Generalmente, su médico puede diagnosticar el acné basado en un examen físico sencillo. Buscará comedones, barros, nódulos y quistes en su cara, pecho, espalda, en la parte superior de sus brazos y en sus hombros. También le hará preguntas sobre su historia clínica para tratar de identificar los factores que contribuyen. Le preguntará acerca de su ciclo menstrual, patrones de crecimiento del vello, cosméticos, limpiadores faciales y medicamentos.

Duración

Los brotes de acné pueden ocurrir en cualquier momento después de la pubertad, pero son más comunes durante la adolescencia.

Prevención

El acné no se puede prevenir. Es útil recordar que el acné se desarrolla en la mayoría de las personas y es una parte normal del proceso de maduración. No obstante, hay quienes son más propensos a desarrollar acné que otros.

Tratamiento

El acné se puede tratar con:

  • Limpiadores con ácido salicílico: ayudan a vaciar los comedones de sebo.
  • Jaleas con peróxido de benzoilo: estos productos se aplican como una capa delgada sobre la piel. Secan y exfolian (pelan) la piel, combaten el crecimiento de bacterias y ayudan a limpiar los folículos pilosos bloqueados. Algunos están disponibles en lociones más suaves que no requieren receta médica. Si no le funcionan, su médico puede recetarle las jaleas más concentradas que son más eficaces.
  • Tretinoína (Retin-A): se aplica sobre la piel como crema, jalea o líquido. Ayuda a limpiar la piel de folículos tapados al incrementar la renovación de las células epiteliales (las células superficiales de la piel). Como también aumenta la sensibilidad de la piel a la luz solar, la tretinoína se debe usar con un protector solar.
  • Antibióticos: se puede aplicar clindamicina (Cleocin) y eritromicina (existen varias marcas comerciales) directamente sobre la piel para reducir el crecimiento de las bacterias que causan acné.

Si estos tratamientos tópicos (locales) no funcionan, entonces el acné se trata con antibióticos orales (generalmente tetraciclinas) o isotretinoía (Accutane). Sin embargo, estos medicamentos pueden tener efectos secundarios y sólo están disponibles con receta. Además, debido a que la isotretinoína puede causar malformaciones congénitas en el recién nacido, las mujeres que lo toman y que son sexualmente activas deben usar un método anticonceptivo para estar absolutamente seguras de no quedar embarazadas, tanto durante los cinco meses de tratamiento con Accutane como un mes después de haber finalizado el tratamiento.

Cuándo llamar a un profesional

Llame a su médico si usted o su hijo tienen acné que no se controla con limpiadores o jaleas de venta sin receta médica. Recuerde que en los adolescentes, la cantidad de acné puede no indicar verdaderamente el impacto del problema en la vida del joven. A veces un caso leve de acné puede llegar a avergonzar y a causar problemas psicológicos para la gente joven.

El acné puede causar cicatrices que su hijo lamentará posteriormente. Ofrézcale la posibilidad de recibir tratamiento y asegúrese de que esté consciente de que el acné podría dejarle cicatrices; sin embargo, recuerde que si su hijo no desea recibir tratamiento, probablemente no va a seguir las instrucciones ni a tomarse los medicamentos recetados. Cuando sus amigos crezcan y cambie su actitud en relación el acné y a su tratamiento, es probable que su hijo le pida que lo lleve al médico.

Pronóstico

El acné casi siempre se puede controlar con medicación, aunque puede que los resultados no se vean por semanas o meses. Por ejemplo, la mayoría de los medicamentos que se aplican en la piel actúan en cuatro a ocho semanas.

Mientras que los mejores resultados de la tretinoína tienden a verse entre los tres a seis meses, después de iniciar el tratamiento.


Tomado de Vida y Salud

domingo, 7 de noviembre de 2010

Errores que se notan en tu piel


Hay ideas equivocadas que pueden pasarle una cuenta de cobro a la belleza de tu piel. Sigue leyendo y entérate de estos errores comunes para que te pongas manos a la obra y tengas una piel mucho más sana y bella.

Hace poco una paciente que tiene sólo 38 años, y parece de 55, preguntaba qué crema podía usar para humectar su piel y minimizar sus arrugas, ya que su piel estaba muy manchada y arrugada. Ella nunca se cuidó del sol, fuma, no se alimenta bien y en resumen, no se cuida. Tuve que explicarle que una piel sana no se recupera simplemente con una crema, aunque obviamente algunas pueden ayudar, sino que es el producto de la suma de muchos hábitos y rutinas saludables como alimentarse bien, beber agua, comer una variedad de frutas y verduras, protegerse del sol, usar protector solar, hacer ejercicio, dormir bien, no fumar y lavarse la cara.

La piel de tu cara te delata. No cometas estos errores que pueden sumarte más años de los que tienen y restarle belleza a tu piel:

Error #1. No lavarte la cara.



Que estás muy cansada, que tienes mucho sueño, que “mañana me quito el maquillaje”, que estás acampando o en el medio de la selva. Cualquiera que sea tu razón, ¡deséchala! El no lavarte la cara todas las noches antes de irte a dormir es un error garrafal. Dormir con el mugre que se acumula en tu cara durante el día y el maquillaje, hace que te salga acné y que se te agranden los poros. Lavarte la cara sólo toma 2 minutos y te ayuda a mantener una piel fresca y que luce mucho más joven.

Error #2. Fumar.

Nada peor para una piel bella que la nicotina del cigarrillo. Esto ya lo he mencionado antes, pero lo repito: el cigarrillo tiene tantos químicos tóxicos que las células de tu piel se marchitan. Si no quieres arrugarte antes de tiempo, dile adiós a ese mal hábito. Y si ya fumas, espero que el querer tener una piel sana se sume a las razones para que dejes de hacerlo.

Error #3. No usar protector solar, aunque sea invierno.

Grave equivocación. No importa si es verano, invierno, primavera, otoño o si el día está nublado o lluvioso. Los rayos del sol siempre están presentes, así que antes de salir de casa, no olvides aplicarte un protector solar con un SPF (factor de protección solar) de mínimo 15. Así evitarás manchas y arrugas a causa del sol.

Error #4. Pensar que los productos buenos son los más caros.

¡Mentira! Hay estudios que demuestran que la marcas genéricas de ciertos productos de belleza que se venden en las farmacias, no tienen nada que envidiarle a los productos de marca más cara. La clave es leer las etiquetas y fijarte cuáles son los ingredientes activos. Toma nota de los ingredientes más efectivos a la hora de contrarrestar los efectos de la edad: retinoides, ácidos alfa hidróxidos (AHA), vitamina C y ácido hialurónico. Obviamente unos productos son mejores que otros y algunos funcionan mejor en combinación.

Ten en cuenta que la mayoría de estos ingredientes te dejan ver resultados luego de por lo menos 8 semanas de uso. Así que ¡ten paciencia! y déjalos actuar.

Recuerda que hay muchas cosas que puedes hacer para mantener una piel sana y bella. No seas tú misma la que se prive de esa posibilidad. Evitando estos errores comunes, seguro descubrirás en poco tiempo la belleza de tu piel.

Tomado de Salud y vida

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Derribando 4 mitos sobre el acné

El acné es una de las preocupaciones más presentes durante la adolescencia. Como es algo tan común, existen muchos mitos acerca de esta condición de la piel. Aquí puedes informarte sobre ellos para que la próxima vez que alguien te diga que lo mejor es apretarlos para que sanen más rápido, sepas si en realidad, es lo mejor que puedes hacer.

El tener acné es sinónimo de ser adolescente. Quien no tenga granitos durante la pubertad, es prácticamente una excepción. Los cambios hormonales que sufre el cuerpo en esta etapa de transición de la niñez a la adultez, son los responsables de que muchas fiestas se vean saboteadas por la aparición de los molestos granos en la cara.

No dudo que sabes de lo que hablo. Justamente cuando quieres lucir más linda o más atractivo, ¡pum! Sale un brote que se interpone en tus planes. Entonces, claro, empiezas a pensar en cuáles son las causas de que tengas acné o cuál es el mejor tratamiento, y puede que en busca de la respuesta, te topes con más de un mito al respecto.

Mito #1: El acné se debe a lo que comes.

¡Falso! Si te han dicho que evites comerte una barra de chocolate o un pan con mantequilla porque el comértelos te causará que te salga un granito de inmediato, no lo creas. Aunque el acné no es causado directamente por lo que comes, si ayuda que tengas una nutrición balanceada. Las frutas, las verduras, los granos integrales y el beber mucha agua, contribuyen a la salud de tu piel.

Mito #2: El acné se debe a la falta de higiene.

¡Falso! Si bien lavarse la cara es un hábito excelente para remover el exceso de grasa, la mugre y las células muertas que cada día se acumulan en tu cara, el no lavarse no es la causa de los desagradables granos. Es más, si te lavas la cara de forma vigorosa, pueden empeorar porque se irrita la piel. Así que toma nota: lo mejor para el acné es lavar tu cara dos veces al día con un jabón suave o especial para el acné. Sécate suavemente y aplica una crema para el acné.

Mito #3: El apretar los granitos y reventarlos es la mejor manera de que desaparezcan.

¡Falso! Aunque la tentación de reventarlos cada vez que te miras al espejo, sea más fuerte que tú, no lo hagas. El apretar los granos puede hacer que los gérmenes se instalen más profundo en tu piel, lo cual causa más enrojecimiento, infecciones y dolor. Además, puede hacer que te salgan cicatrices permanentes. Mi consejo es: evita la tentación y busca tratamiento. Si los medicamentos que venden sin receta médica no te funcionan, habla con un dermatólogo para mantener al acné bajo control.

Mito #4: El acné es causado por el estrés:

¡Falso! La ansiedad que te produce tu desempeño en los deportes o los nervios que tienes porque no sabes si vas a pasar todas las materias en el colegio, no tienen nada que ver con tu acné. A veces el estrés hace que tu piel produzca más grasa, pero eso no se traduce en más granitos.

Recuerda que por ahí andan rondando muchos mitos infundados sobre el acné. No caigas en la trampa, mejor busca tratamiento especializado y verás cómo podrás sobrellevar mejor esta etapa de tu adolescencia. El acné no durará para siempre ¡verás que pasará!

Tomado de Salud y vida