DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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sábado, 26 de mayo de 2012

¿Podría afectar la fertilidad hacer demasiado ejercicio?

¿Todas tus amigas ya son mamás, y tú no logras quedar embarazada? Si el médico no te ha encontrado ningún problema, tal vez la respuesta esté en tu gimnasio.

Si estás en un peso saludable y quieres tener un bebé, el hacer ejercicio moderado (como caminar rápidamente y hacer labores de jardinería) te ayuda, porque aumenta tus posibilidades de quedar embarazada. Pero debes evitar los ejercicios muy vigorosos o de alta intensidad, que requieren un gran esfuerzo físico (correr, montar en bicicleta a gran velocidad o nadar, por ejemplo) ya que podrían disminuir tus posibilidades de embarazo. La excepción sería en las mujeres con exceso de peso, cuya fertilidad no se ve afectada por el tipo de ejercicio que hagan. Esos son los resultados de un estudio llevado a cabo por unos investigadores norteamericanos y daneses, en miles de mujeres danesas.

El estudio se realizó a través de la Internet, mediante cuestionarios que le enviaron a 3,628 mujeres de 18 a 40 años. Todas tenían que estar en relaciones estables con sus parejas, y tratando de quedar embarazadas, pero no podían estar recibiendo tratamientos de fertilidad. Los investigadores adquirieron información sobre el peso, la altura, las historias médicas y reproductivas de las mujeres, así como su estilo de vida, su conducta y las horas que pasaban a la semana haciendo ejercicio, además del tipo de ejercicio. Después, les enviaron por el correo electrónico cuestionarios de seguimiento cada dos meses por 12 meses, o hasta que la mujer quedaba embarazada.

Las participantes se clasificaron de acuerdo a los niveles del ejercicio que hacían, y los resultados se evaluaron según el índice de masa corporal (IMC) de su cuerpo (una proporción del peso con la altura). Una mujer con un índice de masa corporal superior a 25 se consideró obesa o pasada de peso.

Mientras la actividad física moderada se asociaba con un pequeño aumento de la fertilidad en todas las mujeres, los investigadores encontraron que había una asociación inversa entre la actividad física vigorosa y el tiempo que le tomaba quedar embarazada a una mujer de peso normal (con un índice de masa corporal menor de 25). En las mujeres obesas o pasadas de peso no hubo conexión entre el ejercicio vigoroso y un mayor tiempo para quedar embarazada. No quedó claro por qué la actividad física intensa aumentaba la fertilidad en las mujeres obesas o pasadas de peso, mientras la disminuía en las mujeres de peso normal, y el estudio no hizo más indagaciones sobre el tema.

Algunas investigaciones han sugerido que el exceso de peso en las mujeres está asociado con una tasa de fertilidad más baja, en comparación con las mujeres de peso normal. Otros estudios realizados en mujeres atletas que participaban en ejercicios competitivos sugieren que el ejercicio intenso altera el ciclo menstrual y puede causar falta de ovulación y hasta la ausencia de periodos menstruales. Y tal vez también perjudique la implantación cuando un óvulo fertilizado se adhiera a las paredes del útero. En todo caso, el aumento de la actividad física en este estudio pudiera revertir los efectos dañinos de la obesidad y mejorar la tasa de fertilidad de las mujeres obesas.

Naturalmente, si tienes un peso normal, la respuesta a tu deseo de quedar embarazada no es que acumules kilos (o libras) de más, ni que te apartes de todo tipo de ejercicio. El ejercicio moderado no sólo te ayuda a concebir, y a tener un mejor embarazo y un parto más fácil, sino que es excelente para combatir los problemas cardiovasculares, el cáncer y la diabetes… ¿La clave? Camina y haz otros ejercicios de baja intensidad. Con unos 30 minutos al día, es suficiente.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 25 de febrero de 2012

La DHEA, una hormona que quizá pueda reactivar tu vida sexual

Durante la menopausia, los llamados “calores” no son necesariamente el tema que más preocupa a muchas mujeres. Aunque muchas no lo digan abiertamente, lo que en realidad les quita el sueño son los efectos que tiene la menopausia en la vida sexual. Esos síntomas que pueden haber dejado tus noches de pasión en el pasado quizá puedan aliviarse con una baja dosis de la hormona DHEA. ¡Entérate!

Es parte de la naturaleza que el deseo sexual en las mujeres disminuya cuando no hay ovulación, es decir, cuando llega la menopausia o el fin del ciclo fértil femenino. Durante esta etapa, es posible que pierdas el interés en el sexo, o que incluso, si eres activa sexualmente, tengas problemas para disfrutarlo. Esto sin duda se debe a que, durante esta etapa, los niveles de tus hormonas sexuales bajan y, en algunas mujeres, producen el desinterés y problemas físicos como dificultad para excitarse y lubricar.

De todas formas, no debes olvidar que la respuesta sexual femenina es un asunto más complejo que el sólo hecho de atravesar por la menopausia, una etapa natural y que en las mujeres, no significa el fin de su vida sexual. Para que una mujer se interese en el sexo, intervienen muchos factores, tanto físicos como emocionales.

Si estás atravesando por la menopausia y has notado que entre los síntomas se encuentran la resequedad vaginal y una disminución en el interés en el sexo, no te desanimes. Existen alternativas, como la terapia de reemplazo hormonal que pueden darte un empujoncito para volver con todo a disfrutar de los momentos de pasión con tu pareja.

Pero esa no es la única opción. Según un pequeño estudio reciente, una dosis baja de la hormona DHEA (dehidroepiandrosterona) puede ser tan efectiva como la terapia de reemplazo hormonal para combatir los síntomas sexuales durante la menopausia. Esta hormona, producida por las glándulas suprarrenales es la precursora de la producción de hormonas sexuales: los andrógenos (hormonas masculinas) y los estrógenos (hormonas femeninas).

De acuerdo con los investigadores italianos, los autores del estudio, una dosis baja de DHEA puede ser la alternativa para aquellas mujeres que no quieren someterse a una terapia de reemplazo hormonal convencional. Para el estudio, los especialistas del Departamento de Ginecología y Obstetricia de la Universidad de Pisa en Italia, analizaron durante un año a 48 mujeres. Doce de ellas recibieron dosis de 10 miligramos de DHEA una vez al día. Otras 12, probaron una combinación de terapia hormonal y otras 12 recibieron tibolone, una hormona sintética de reemplazo usada en varios países, excepto en Estados Unidos. Las 12 mujeres restantes, no querían tomar a ninguna terapia de reemplazo hormonal, así que recibieron vitamina D y calcio para prevenir la pérdida de masa en los huesos.

Al final del estudio, las mujeres que tomaron DHEA tuvieron la misma mejoría en los síntomas de la menopausia que las que recibieron la terapia hormonal o tomaron tibolone.

Vale la pena aclarar que ninguna de ellas se había quejado de problemas sexuales al principio del estudio. Sin embargo, luego de un año de tratamiento, tanto las que recibieron DHEA como terapia hormonal, reportaron tener un mejor desempeño sexual. En cambio, las que tomaron vitamina D, no reportaron ningún cambio en su vida sexual. Y por cierto, el DHEA se puede sintetizar en el laboratorio de la batata (camote) silvestre (que en inglés se conoce como wild yam), pero la batata silvestre que se vende como “DHEA natural” no se convierte en DHEA en el cuerpo.

Algo que no menciona este estudio es que no hay investigaciones acerca del efecto a largo plazo del DHEA. Como eleva los niveles de los estrógenos y los andrógenos en el cuerpo, teóricamente existe un ligero riesgo de su asociación con el desarrollo de los cánceres sensible a las hormonas, como el del seno o del ovario en las personas que tengan la predisposición. Por eso no se debe de tomar sin supervisión médica, aunque se venda sin receta.

Este es un estudio piloto, es decir, que faltan más estudios para confirmar los resultados; además de que es muy pequeño. Pero aunque sea así, abre una nueva posibilidad para muchas mujeres que se preocupan por los síntomas de la menopausia, en especial por aquellos que afectan la habilidad de disfrutar de las relaciones sexuales. Así que si te interesa, te mantendremos al tanto y también, te recomendamos consultar con tu médico con respecto a cuáles son las mejores alternativas para ti.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Aclara tus dudas sobre la histerectomía


A pesar de que es una de las operaciones ginecológicas más comunes, muchas mujeres no saben exactamente de qué se trata y tienen ideas equivocadas sobre los cambios que suceden en el cuerpo después de esta cirugía. ¿Y tú, cuánto sabes sobre la histerectomía? Para que puedas despejar tus dudas y entender más, aquí encontrarás algunos datos que debes conocer sobre esta operación ( cuando se quita el útero ) y sus consecuencias.

Posiblemente hayas escuchado hablar sobre la histerectomía, conoces a alguien que ha pasado por esta operación o eres tú misma quien está evaluando la posibilidad de hacérsela, luego de que el médico te la indicara como un posible tratamiento para tu condición.

Si este es el caso, quizá estés angustiada, asustada, confundida y hasta enojada por la situación. Y no es para menos. Pero debes saber que no estás sola. Se estima que 1 de cada 3 mujeres, únicamente en Estados Unidos, ha tenido una histerectomía antes de los 60 años de edad. A pesar de eso, muchas no saben bien en qué consiste esta operación y tienen ideas equivocadas sobre lo que les ocurrirá.

La histerectomía es una cirugía mediante la cual se extrae (saca) el útero (la matriz) de una mujer. Puede ser una histerectomía total o parcial. Se llama total cuando, además del útero, también se sacan las trompas de Falopio (que son los conductos que conectan los ovarios al útero) y los ovarios (donde se producen los óvulos que se van desprendiendo mes a mes durante la ovulación y que si no se fecundan provocan la menstruación). Y es parcial cuando sólo se saca la matriz y se dejan las trompas de Falopio y los ovarios. Esto depende de la razón por la cual se realiza la histerectomía ( o sea, la enfermedad).

El útero o matriz es el órgano en donde crecen los bebés cuando la mujer está embarazada. Por eso, luego de una histerectomía, la mujer pierde la posibilidad de quedar embarazada y deja de tener su ciclo menstrual. Si además se le quitan los dos ovarios, la mujer también entrará en la menopausia de manera repentina.

Para conocer más sobre las distintas operaciones de extracción del útero, puedes leer este artículo de VidaySalud.com en donde se analizan en más detalle.

¿Cuándo o quiénes deben hacerse una histerectomía? En general, el médico podría recomendar una histerectomía cuando una mujer tiene las siguientes condiciones:
  • Fibromas
  • Endometriosis resistente al tratamiento con medicinas o cirugía
  • Prolapso uterino (que es cuando el útero desciende o se cae hacia la vagina)
  • Cáncer del útero, del cuello del útero o de los ovarios
  • Sangrado vaginal intenso y prolongado que no puede controlarse con medicamentos o con otras cirugías
  • Complicaciones durante el parto, como sangrado incontrolable
  • Dolor crónico (prolongado) de la pelvis o adenomiosis
Si tu médico te ha sugerido que te hagas una histerectomía, debes analizar con él o ella la posibilidad de considerar otro tratamiento y debes resolver todas tus dudas sobre lo que puede ocurrirte luego de la operación. No tengas vergüenza, muchas las mujeres carecen de la información que te proporcionamos o tienen ideas erróneas con respecto a lo que sucede después de la cirugía.

Según una encuesta presentada en la Reunión Científica Anual de la Sociedad Americana de Uroginecología de este año, en la que participaron 1.273 mujeres de 18 a 59 años de edad, el 22 por ciento de las encuestadas desconocía lo que es una histerectomía y el 13 por ciento pensaba que podría quedar embarazada luego de la operación.

La encuesta también reveló que el 44 por ciento de las participantes no sabía si la histerectomía eliminaba la posibilidad de desarrollar un cáncer cervical (cuando, justamente, uno de los objetivos de esta operación es evitar el desarrollo de esa enfermedad) y el 41 por ciento pensaba que luego de esta intervención siguen siendo necesarias las pruebas para detectar el cáncer cervical, como el Papanicolau, algo que no siempre es así (pregúntale a tu médico qué pruebas y cuidados ginecológicos necesitarás luego de la operación). Es muy raro que se quite la matriz y se deje el cuello de la matriz.

Si bien estos resultados son preliminares, hasta que sean revisados y publicados en algún medio especializado, dejan ver cuáles pueden ser las principales dudas que genera este tema. Por eso, antes de decidir si te sometes o no a un procedimiento de este tipo, pregúntale a tu médico lo que puedes esperar después, si existen otras alternativas para tu tratamiento, cuáles son las ventajas y las desventajas y cuáles son las complicaciones que pueden aparecer. Asimismo, considera la posibilidad de buscar una segunda opinión, con otro(a) ginecólogo(a).

Luego, recuerda que cada mujer y cada situación son diferentes, que lo que es bueno para una, puede no serlo para otra. Si no tienes cáncer, quizás puedas probar otros tratamientos antes de llegar a la operación, pero si lo tienes, tal vez la histerectomía pueda salvarte la vida.

Por todo esto, no tengas ni temor ni vergüenza de preguntar todo lo que quieres saber, aunque te parezcan cosas sencillas u obvias, ya que se trata de una cirugía mayor que, como cualquier cirugía, tiene riesgos y puede producir cambios que una vez que ocurran, vas a notar durante toda tu vida.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 3 de noviembre de 2011

El autoexamen: una forma de defenderte del cáncer del seno


El mes de octubre ha sido designado como el Mes de la Concientización del Cáncer del Seno, el segundo en incidencia entre las mujeres en Estados Unidos (lo sobrepasa sólo el cáncer de la piel), y la quinta causa de muerte entre ellas. Es un enemigo formidable, pero que puede derrotarse si se detecta a tiempo con la ayuda del autoexamen de los senos y la mamografía. En esta sección nos enfocaremos principalmente en el autoexamen, que puedes hacer cómodamente en tu casa, sin ningún equipo especial y sin costo: solamente debes dedicarle tiempo y dominar la técnica que te explicamos. Tienes en tus manos los medios para ayudar a proteger tu vida: aprovéchalos al máximo y proponte hacer todo lo posible por no ser una víctima más del cáncer del seno.

Seguramente entre los miembros de tu familia, tus amistades o tus compañeras de trabajo conoces a alguna mujer que padece de cáncer del seno, que essobreviviente de ese tipo de cáncer o que ha fallecido debido a él. Todas las mujeres, independientemente de su edad y de su procedencia étnica, tienen riesgo de desarrollarlo, algunas más que otras, pero nadie, ni tú misma, está 100% a salvo. Considera estas cifras: según la Sociedad Americana del Cáncer, este año se estima que habrá por lo menos 230.480 casos nuevos de cáncer del seno y entre ésos, se calcula que morirán unas 39.520 mujeres. La buena noticia es que durante los últimos 20 años, las muertes por cáncer del seno han venido reduciéndose en gran medida, según los expertos, por los avances en ladetección y la prevención del cáncer, así como los tratamientos disponibles para combatirlo.

¿Quieres aprender a defenderte de este tipo de cáncer? Entonces debes familiarizarte con el autoexamen del seno y con la mamografía (en otra sección aparte nos enfocaremos más en esta prueba). Estas son las recomendaciones de la Sociedad Americana del Cáncer:

Una mamografía anual a partir de los 40 años, y recomienda que se continúe anualmente mientras se mantenga en buenas condiciones de salud.

Un examen clínico del seno (CBE por sus siglas en inglés) como parte de su examen físico anual por un profesional, cada 3 años entre los 20 y los 30 años y cada 3 años a partir de los 40 años de edad.

Un autoexamen periódico del seno a partir de los 20 años (con el entendimiento que este examen tiene sus limitaciones) y reportar cualquier cambio a su médico de inmediato

El examen clínico del seno, ¿qué es?

Consiste en la evaluación de los senos por un médico o profesional de la salud, y se realiza como parte de un examen ginecológico de rutina, para detectar anormalidades, masas o bultos en las mamas. El médico evaluará el aspecto, el tamaño y la textura de la piel. Luego, palpará los senos con la yema de los dedos para analizar la textura de los mismos, para determinar si hay bultos oquistes (si los hay, si duelen, si son firmes, si se pueden mover). Palpará primero un seno y luego otro, y revisará también los pezones (para ver si tienen alguna secreción o líquido) y el área del axila (para ver si hay aumento en el tamaño de los ganglios linfáticos). Este es un buen momento para que te indique cómo realizar tú misma el autoexamen en casa, para conversar sobre tus factores de riesgo y qué puedes hacer para disminuir tu riesgo de desarrollar el cáncer del seno.

El autoexamen: cómo se hace

Es parecido al examen clínico, pero lo realizas tú en la comodidad de tu casa. Te conviene hacerlo de forma rutinaria a partir de los 20 años, se recomienda una vez al mes. Elige un momento del mes en que los senos no estén inflamados, una semana o dos después de tu período menstrual. Si ya has dejado de menstruar, puedes elegir cualquier día del mes, pero te será más fácil si estableces una rutina, por ejemplo, la primera semana de cada mes, o cada 3 meses. Así no se te olvida. Hace tiempo se pensaba que era mejor realizarlo de pie, pero en la actualidad, conviene realizar parte del examen acostada para que el tejido mamario se esparza de forma pareja sobre el pecho. Existen tres posiciones básicas para realizar un examen completo y minucioso de los senos (aunque recuerda que el autoexamen no reemplaza el examen del profesional ni la mamografía):

ACOSTADA:

Acuéstate con una almohada o una toalla doblada bajo el hombro derecho.
Dobla el brazo derecho y colócalo bajo la cabeza
Con la mano izquierda, palpa el seno derecho, utilizando las yemas de tres dedos (el índice, medio y anular) para detectar abultamientos o masas.
Ve cambiando los dedos de lugar como si estuvieras dando un masaje de arriba hacia abajo
Presiona cada área del seno haciendo pequeños movimientos circulares y ejerciendo tres tipos de presión. La más ligera y suave para analizar el tejido más cerca de la piel. Una presión mediana, te servirá para revisar la parte intermedia del tejido. La más intensa llegará hasta el nivel más profundo y más cercano a las costillas.
Usa dos dedos para comprimir suavemente el pezón y observa si hay secreción.
Repite el proceso en el lado izquierdo.

DE PIE ANTE UN ESPEJO

Esta parte del examen te permitirá detectar cambios en la apariencia de los senos. Quítate la ropa de la cintura para arriba y colócate de pie ante un espejo con los brazos relajados a los costados del cuerpo. Procura que el lugar esté bien iluminado. Si es necesario, acerca una lámpara o enciende todas las luces del cuarto de baño o el dormitorio. Observa detenidamente los senos. ¿Qué estás buscando? Cambios en la apariencia de los pezones, por ejemplo, o algún hoyuelo o cambio en la piel. Mírate desde distintos ángulos y posiciones de los brazos. Cuando el examen se realiza con regularidad, es cuando más se notan las posibles diferencias: cambios en el color de la piel o del pezón, o si surge alguna protuberancia.

DE PIE CON EL BRAZO LEVANTADO HACIA EL COSTADO

Esta posición te permite revisar mejor el área de la axila.
Levanta un brazo a la altura del hombro.
Con la mano opuesta, examina la axila. Estarás tratando de localizar masas, abultamientos o protuberancias, igual que hiciste con los senos.
Repite por el lado opuesto.

¿Qué hacer si notas algo irregular?

Supongamos que sientes un bulto que no tenías antes. No tienes por qué asustarte. A veces, los abultamientos pueden deberse a infecciones, a lesiones en el seno, a crecimientos que no cancerosos como un fibroadenoma, o a pequeños quistes que contienen líquido y que cambian de tamaño durante el ciclo menstrual y se conocen como cambios fibroquísticos de la mama. Muchas mujeres los tienen y como están asociados a los cambios hormonales, se acentúan justo antes y al comienzo del ciclo menstrual. Pero definitivamente, si sientes un bulto en el seno definitivamente debes consultar a tu médico cuanto antes para saber de qué se trata.

También debes consultar al médico si tienes alguno de estos síntomas o de estas señales:
Dolor en un seno que no esté relacionado con el período menstrual
Descubres un abultamiento, cambio o protuberancia que antes no tenías
Uno de los senos se siente hinchado, caliente y se ve enrojecido
Los pezones segregan líquido sanguinolento
Te palpas un abultamiento en la axila o cerca de la clavícula

El objetivo principal del autoexamen del seno es que te familiarices con el aspecto y la textura de tus senos. No importa el tamaño, si un seno es un poco más grande que el otro, esos son detalles estéticos que, al menos en relación al cáncer, no son importantes. Sí es fundamental que aprendas a conocer muy bien tu cuerpo. Eso te permitirá detectar cualquier cambio, y reportarlo rápidamente a tu médico, por insignificante que te parezca. Aprende a hacerte el autoexamen y podrás defender mejor tu vida. Pero recuerda que el autoexamen no reemplaza el examen por un profesional ni la mamografía.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 6 de julio de 2011

“¿Cómo puedo saber si estoy embarazada?”


Aunque parezca que puede ser obvio, muchas mujeres se hacen esta pregunta. Los síntomas del embarazo cambian de una mujer a otra y a veces pueden ser confusos. Por eso, si crees que podrías estar embarazada, o no sabes si estás embarazada, la mejor forma de comprobarlo es a través de algún examen que te brinde más seguridad, podrían ser análisis clínicos o pruebas caseras. Aquí te contamos más detalles para que puedas quitarte la duda y actuar rápidamente en base a los resultados.
Descubrir que estás embarazada siempre es una noticia impactante. Si es un embarazo que no estabas buscando, porque deberás superar la sorpresa y ocuparte del tema para definir qué harás a partir de ahora. Y, si lo estabas buscando es obvio: para festejar este momento que tanto deseabas y tomar los cuidados que sean necesarios para esperar la llegada de tu bebé.
Existen distintas maneras de saber si estas embarazada. Lo primero son los síntomas del embarazo, que varían en cada mujer y pueden estar presentes en mayor o menor medida. Algunas mujeres no sienten nada al principio, otras tienen náuseas, otras dolor en los pechos… cada mujer es diferente.
Además de los síntomas, que puedes o no sentir, el indicador principal de que algo está ocurriendo es la falta de menstruación, aunque si eres muy irregular en relación a tu período puede que esta señal sea confusa o no represente nada llamativo para ti, al menos al principio.
Como sea que hayas llegado a la duda, una vez que la tengas, existen varias formas de quitártela. Por ejemplo, puede ser mediante pruebas caseras o con análisis de sangre, estos últimos son más precisos y permiten medir la cantidad exacta de una hormona propia del embarazo, que se compara con los valores estándares según las semanas reales de gestación que tengas (en caso de que estés embarazada). En detalle, este estudio busca la presencia de una hormona denominada gonadotrofina coriónica humana (hCG) que, como es una hormona fetal, sólo está presente en la mujer embarazada.
¿Por qué aparece esta hormona durante el embarazo? Porque como el huevo fecundado contiene información proveniente del padre, es reconocido como algo extraño al cuerpo de la madre y puede ser rechazado. Para defenderse de este posible rechazo, sus células comienzan a producir hCG, que detiene el ciclo menstrual y frena al sistema de defensa materno.
Las pruebas caseras también miden el nivel de esta hormona, pero en la orina en vez de la sangre. Para hacerla sólo debes comprar alguna en la farmacia y seguir las instrucciones. Actualmente, existen varias marcas disponibles en el mercado que suelen ser confiables.
En general, para hacer este estudio debes orinar en un recipiente especial y colocar una tira reactiva en la orina. Si el resultado es positivo, indica que estás embarazada. Si es negativo es señal de que no hay embarazo, pero si el atraso continúa luego de cinco días debes repetir el examen.
El médico también puede solicitarte un análisis de orina para determinar si estás embarazada, aunque es más probable que te pida un examen sanguíneo (en la sangre). También puede indicarte que te hagas una ecografía, esta permite diagnosticar el embarazo a partir de las 5 semanas de gestación (considerando la última fecha de la menstruación) aunque muchas veces, cuando todavía es muy pequeño, no se puede visualizar el embrión con su latido cardíaco hasta la semana 6 o 7.
¿Estás ansiosa por conocer los resultados? Si hace más de una semana de la posible concepción o tu periodo no ha llegado este mes, ya puedes ir a la farmacia en busca de una prueba casera de embarazo o acudir a tu médico, para despejar tus dudas y actuar: ya sea para celebrar, o para seguir intentándolo, si es lo que tanto deseas.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 27 de marzo de 2011

La vitamina E y los ácidos grasos podrían reducir los síntomas del síndrome premenstrual


Si estás cansada de los molestos síntomas que te afectan durante los días previos a tu periodo menstrual, de acuerdo a un estudio reciente, la vitamina E y los ácidos grasos podrían ayudar. Aquí te contamos más detalles al respecto y más acerca de los síntomas del síndrome premenstrual.
Todos los meses, en los días antes de su ciclo menstrual, Carolina tiende a ponerse de mal humor, se siente hinchada, le duelen sus senos y a veces también le brota algo en la cara que parece un acné adolescente pero que no tiene que ver con su verdadera edad. ¿Te sucede algo similar?
Esta situación es muy común en muchas mujeres. Se conoce como síndrome premenstrual y a veces es tan molesto que hasta llega a interferir con las actividades cotidianas de la mujer. En esos casos, debes saber que existen tratamientos para aliviar los síntomas y permitirte llevar una vida normal y desarrollar tus actividades diarias sin impedimentos.
Además, se siguen haciendo investigaciones para encontrar otras formas de disminuir los síntomas. Un estudio reciente desarrollado por unos investigadores en Brasil descubrió que un suplemento que contiene vitamina E y ácidos grasos logró reducir los síntomas del síndrome premenstrual luego de seis meses, aunque todavía se desconoce cómo los combate.
La vitamina E es una vitamina que se disuelve en las grasas y es un antioxidante. Es importante para el buen funcionamiento de muchos órganos en el cuerpo y ayuda a retardar los procesos que dañan las células. Se encuentra en muchos alimentos, como los aceites vegetales, los cereales, la carne, las aves del corral, los huevos, la fruta, las verduras y el aceite de germen de trigo.
Al respecto de los ácidos grasos, los investigadores consideran que éstos podrían afectar la producción de una sustancia química llamada prostaglandina, que reduce el efecto de la hormona conocida como prolactina, que cuando se encuentra en grandes cantidades puede causar los síntomas premenstruales. Aunque, esta es una hipótesis que todavía debe ser probada.
En cuanto al síndrome premenstrual, puede presentarse de diferentes maneras, con síntomas físicos y emocionales. ¿Cuáles de todos estos sientes tú?
Entre los síntomas físicos, están:
  • Cambios en el apetito (deseos intensos de comer ciertos alimentos)
  • Sensibilidad en los senos
  • Inflamación (hinchazón) abdominal y aumento de peso
  • Dolor de cabeza
  • Inflamación (hinchazón) en las manos o los pies
  • Cansancio
  • Problemas en la piel
  • Síntomas gastrointestinales
  • Dolor abdominal
En cuanto a los síntomas emocionales, están:
  • Depresión
  • Irritabilidad y/o arrebatos de ira
  • Episodios de llanto
  • Ansiedad
  • Confusión
  • Distanciamiento social
  • Dificultad para concentrarte
  • Insomnio
  • Disminución en el deseo sexual
Si tienes varios de estos síntomas cada vez que está por llegar tu periodo menstrual, o aunque no sean sólo unos cuántos, si esos síntomas no te dejan desarrollar tus actividades cotidianas normalmente, recuerda que no tienes porqué sufrir de ese modo todos los meses. Existen varios tratamientos que pueden ayudarte a reducir las molestias que sientes, como los que menciona este estudio o los que hemos mencionado en VidaySalud en columnas previas que anexamos al final de esta columna. Si el dolor es muy severo, podría tratarse de endometriosis u otra condición, y desde luego, tu médico te puede indicar el mejor tratamiento en tu caso. Pero no es necesario que sufras cada mes.
Tomado de Vida y Salud

sábado, 26 de marzo de 2011

¿Padeces de Síndrome Premenstrual o SPM? ¡No sufras!


Cuando se acerca la menstruación, tu cuerpo se prepara y por eso podrías notar algunos cambios físicos y en tu estado de ánimo. Pero antes de que te digan que estás insoportable o que tus emociones parecen subir y bajar como en una montaña rusa y no sepas qué responder, infórmate al respecto. El Síndrome Premenstrual o SPM es algo normal y llevadero que le sucede a la muchas mujeres antes del ciclo menstrual.
Quizá muchas veces sabes que está por llegar tu menstruación porque experimentas cambios en tu estado de ánimo. Puede que estés más sensible a todo lo que te rodea sin que encuentres explicación a esos cambios tan repentinos. También puede ser que tu pareja o tu familia te hagan comentarios con respecto a tus cambios de humor. Pero ¡no te preocupes! Esto podría deberse al llamado Síndrome Premenstrual o SPM que se presenta cuando la menstruación se acerca y tu cuerpo se prepara.
La causa del llamado Síndrome Premenstrual (SPM) parece estar ligada a la fluctuación de las hormonas femeninas (el estrógeno y la progesterona) y sus síntomas físicos y psicológicos pueden incluir: inflamación (hinchazón), sensibilidad en los senos, cansancio, antojos de comer en exceso (¡en particular chocolate!), tristeza, ansiedad, irritabilidad, depresión, problemas para concentrase, cambios en el estado de ánimo… ¿Te suena familiar? Lo importante es que no dejes que el Síndrome Premenstrual afecte tu vida negativamente. Hay varias cosas que puedes hacer para sentirte mejor, incluyendo pequeños ajustes en tu estilo de vida, para superar estos días con una actitud positiva. Recuerda que no es nada que no se pueda remediar y que es algo normal que le ocurre a muchas las mujeres.
¿Qué puedes hacer para aliviar los síntomas del Síndrome Premenstrual o SPM?
  • Empieza por hacer cambios en tu dieta y comer más frecuentemente pero pequeñas porciones. No abuses de la sal, pues esto contribuye a que retengas líquidos. Y cuando te ataquen las ganas de comer chocolate, trata de sustituirlo (digo, para no abusar) por carbohidratos saludables como las frutas, los vegetales y los granos integrales.
  • Es recomendable también que consumas alimentos con calcio, por ejemplo en productos lácteos (siempre eligiendo los desgrasados o bajos en grasa). Los estudios demuestran que el reducir la cafeína, el azúcar, los productos con soya no parece disminuir los síntomas premenstruales. Pero puedes probar si funciona en tu caso.
  • Hay estudios que sugieren que el tomar suplementos de calcio (máximo 1,200 mgs. al día) y de vitamina B6 puede ayudar. Sin embargo asegúrate de tomar menos de 100 mgs. por día de vitamina B6 para evitar una neuropatía por exceso de esta vitamina. El magnesio (400 mgs. diarios) podría ayudar a disminuir la retención de líquidos y la sensibilidad en los senos. Si quieres tomar una multivitamina pero toma en cuenta la cantidad total de todos los ingredientes para que no te pases.
  • Los estudios usando hierbas no han demostrado hasta el momento que sean efectivas. Y siempre es conveniente consultar con tu médico para asegurarte que no hay contraindicaciones para que las tomes, especialmente si estás tomando otras medicinas o tienes algún problema médico.
  • No abuses del alcohol (si estás muy irritable, evítalo) y haz ejercicio. Nada puede ayudarte a relajarte más que una buena sesión de ejercicios aeróbicos. Después, caerás como piedra en la cama para hacer algo que es muy necesario en los días previos a la menstruación: dormir y descansar bien. De hecho, lo ideal es hacer 30 minutos de ejercicio aeróbico casi todos los días de la semana, no sólo antes de la menstruación.
  • Para disminuir el estrés y mantener un buen estado de ánimo, si te es posible, incorpora rutinas diarias de relajación como meditación, yoga o masajes. Te hará sentir reconfortada.
  • Cuando se acerque tu período y te des cuenta de ciertos comportamientos, toma nota. Esto te ayudará a estar alerta y a tomar las medidas necesarias para que el SPM no te afecte con tanta intensidad. Si los síntomas físicos y/o psicológicos son tan severos que te impiden llevar una vida normal, entonces lo mejor será visitar a tu médico. El o ella podrá examinarte para descartar que se trate de otro problema y/o podrá recetarte, si es necesario, medicamentos que te ayuden con tus síntomas de acuerdo a la severidad.
Recuerda que el Síndrome Premenstrual o SPM es una parte natural de ser mujer y que no debes dejarte ganar por él. Sigue mis recomendaciones y cada vez que sientas algún síntoma que interfiera en tu vida diaria, respira profundo y haz las paces con tus hormonas. Después de todo, ellas son las responsables del milagro de ser mujer.
Tomado de Vida y Salud

miércoles, 23 de febrero de 2011

¿Puede el ciclo menstrual afectar los resultados de la mamografía?

Es importante que te hagas controles ginecológicos periódicamente, pero en el caso de las mamografías, ¿hay algún momento o edad ideales para comenzar a realizarlas? Algunos estudios indican que estos análisis que ayudan a detectar el cáncer de mama no deberían realizarse antes de los 30 años y que son más precisos si se realizan durante la primera semana del ciclo menstrual.

Carolina es joven, bonita y divertida. A sus 36 años lleva una vida saludable y se siente muy bien, pero hay algo que le da vueltas en su cabeza y cada vez le preocupa más: “¿tendré cáncer de mama, debería hacerme una mamografía, qué puedo hacer para prevenirlo?”. Lo que ocurre es que hace poco le detectaron esta enfermedad a su mamá -que ahora está bajo tratamiento- y le dijeron que eso incrementa sus posibilidades de desarrollar cáncer de mama (del seno) en el futuro.

En algunos casos, cuando aparecen bultos en alguno de los pechos o alguna anormalidad el médico recomienda que te hagas una mamografía.

La mamografía es un tipo especial de radiografía que se realiza en los senos, que permite detectar tumores mucho antes de que tengan el tamaño suficiente para ser percibidos al tacto.

Como toda radiografía, las mamografías emiten lo que se denomina radiaciones, que pueden ser perjudiciales para la salud. Aunque la cantidad de radiaciones a las que se expone una mujer durante una mamografía es relativamente baja, por un lado las mujeres menores de 40 años podrían ser un poco más susceptibles a las radiaciones que las mujeres mayores de 50 años.

Pero aún más importante. Los senos de las mujeres menores de 40 años tienden a tener tejidos muy densos y las mamografías generalmente no proporcionan buena información.

Por estas razones en mujeres menores de 40 años se tienden a utilizar estudios de resonancia magnética o el ultrasonido que no emiten radiaciones y que proporcionan mejor visualización a esta edad. Y en mujeres a partir de los 40 y especialmente a partir de los 50, las mamografías aportan mayor beneficio con menor riesgo aunque, en ocasiones, se hacen también ultrasonidos.

La frecuencia de los controles cada 1 o 2 años depende de la recomendación del médico. En Estados Unidos hubo una controversia recientemente al respecto. La Sociedad Americana Contra el Cáncer sigue recomendado que sea anualmente. En lo que todos los expertos están de acuerdo es que entre antes se detecte un cáncer, más sencillo puede resultar su tratamiento.

Estos consejos no son nuevos, pero si hay un factor que puede cambiarlo todo: ¿Qué tanto influye el momento en que te haces la mamografía? ¿Hay algún momento que sea mejor para que te hagas este examen? Todo parece indicar que sí. Estudios recientes demuestran que si te haces la mamografía durante la primera semana de tu ciclo menstrual, el resultado es mucho más preciso.

Una de las razones podría ser que el resultado varía de acuerdo a la densidad de los tejidos de las mamas, que durante esa semana serían menos densos que en las siguientes. Por este mismo motivo, algunos especialistas consideran que las mamografías son menos precisas en las mujeres jóvenes que en las mayores, aunque todavía se están desarrollando investigaciones sobre este tema, para obtener datos más exactos.

De todas maneras, tengas la edad que tengas, es importante que consultes a tu médico al menos una vez al año un examen ginecológico.

Recuerda que los factores que aumentan el riesgo de desarrollar cáncer del seno o cáncer de mama son los siguientes:

  • La edad (las probabilidades aumentan a medida que envejeces).
  • Los genes o la herencia (es el caso de Carolina: si tienes antecedentes familiares de cáncer de mama o de ovario, debes realizarte pruebas periódicas).
  • Haber tenido la primera menstruación antes de los 12 años o la menopausia después de los 55.

En cuanto a los síntomas, si bien a veces no son perceptibles, en otros casos pueden ser:

  • La presencia de un bulto en el seno.
  • Un cambio del tamaño o forma del seno.
  • Secreciones por el pezón.

Si estas en una situación similar a la de Carolina o te preocupa el tema, habla con tu médico y despeja todas tus dudas, para poder cuidarte de la manera más conveniente y estar más tranquila. Si tu mamá (como Carolina) o tu hermana tienen cáncer del seno y tienen exámenes de sangre positivos para los genes BRCA1 o BRCA2, pregúntale a tu médico acerca de hacerte el examen de sangre para estos genes supresores tumorales con asesoramiento de un especialista en genética. La mejor manera de prevenir el cáncer de mama o cáncer del seno es estar bien informada. La información es poder.


Tomado de Vida y Salud

jueves, 27 de enero de 2011

Adolescentes y método del ritmo: una mala combinación


El método del ritmo o método del calendario, es una alternativa para prevenir embarazos que debe ser usada con precisión y responsabilidad. Por eso, este método, aunque se ha vuelto popular entre los adolescentes que están sexualmente activos, no es necesariamente el mejor. Sigue leyendo para que te enteres de por qué el método del ritmo no trae los resultados esperados entre los jóvenes actualmente.
El método del ritmo tiene que ser bastante preciso: debes saber calcular exactamente cuándo estás ovulando (tu día fértil) y abstenerte de tener relaciones sexuales ese día, unos días antes y unos días después. Ya que, por lo general, los espematozoides pueden permanecer vivos durante varios días en el cuerpo de la mujer y esto puede causar un embarazo aunque no tengas relaciones sexuales el día preciso de la ovulación. El método del ritmo es una buena forma de prevenir embarazos, pero no para todo el mundo.
Este método es ideal para aquellas personas que tienen una pareja estable, que conocen bien su cuerpo o que por lo menos saben cómo utilizar los llamados “equipos de ovulación” que ayudan a determinar por medio de algunos métodos como la temperatura basal, si estás en tu día fértil. Seamos realistas: los adolescentes están experimentando con el sexo y pueden tener más de una pareja. Además, es frecuente que el ciclo menstrual de las chicas adolescentes sea aún irregular, lo cual hace que sea difícil calcular la fecha de su ovulación con precisión. Además, este método exige otro un elemento que tal vez muchos adolescentes no tienen: compromiso y disciplina. ¿Te consideras suficientemente responsable para abstenerte de tener relaciones sexuales durante los días de riesgo? Parece que muchos adolescentes creen que sí lo son, o por lo menos, así lo indican las cifras.
Una encuesta realizada a miles de adolescentes en los Estados Unidos por elNational Center for Health Statistics (NCHS), indica que los jóvenes de hoy en día, están usando cada vez más el método del ritmo para evitar los embarazos. El 17% de las chicas adolescentes encuestadas dijeron que estaban usando este método para evitar quedar embarazadas. Esto demuestra un aumento bastante significativo desde el 2002, año en que este tipo de encuesta fue realizada por última vez. En ese entonces, sólo un 11% de las adolescentes usaba este método.
Esta puede ser la razón por la que los embarazos en los adolescentes hayan aumentado, a pesar de que tuvieron una tendencia constante a disminuir de 1991 al 2005. Sin embargo, desde el 2008, los embarazos en las chicas jóvenes siguen subiendo. ¿La razón? El método del ritmo no funciona en el 25% de los casos (datos suministrados por el Centers for Disease Control and Prevention); es decir, que de 100 parejas que se valen de este método para evitar embarazos, aproximadamente 22 quedarán embarazadas.
Es curioso que los jóvenes hoy en día estén volviendo a inclinarse por los métodos ‘naturales’ de anticoncepción. La revolución de los años sesenta, durante la cual
las mujeres libraron una gran batalla por tener el derecho de decidir acerca de su sexualidad, parece que no los ha influenciado en gran medida. Pero sea cual sea la razón para que este método esté de moda, los adolescentes deben recordar que el método del ritmo:
  • exige madurez emocional y disciplina
  • puede fallar porque el cuerpo de las chicas aún está en desarrollo y los ciclos menstruales no son tan regulares
  • no protege contra las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS)
  • aumenta el riesgo de embarazos en un 78% contra un 99% de efectividad de otros métodos como la píldora o el condón.
La salud sexual de una pareja requiere el compromiso y la responsabilidad por parte de ambos. Cuando se es joven, pocas veces se piensa en los posibles efectos de una decisión. Si eres adolescente puedo confirmarte que el método del ritmo, no es lo mejor en esta etapa de tu vida. Busca ayuda profesional e información de calidad. Tal vez tengas que esperar un tiempo, pero podrás disfrutar de tus relaciones de pareja de forma saludable y responsable. Ser padres es algo serio que no debe suceder por accidente.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 20 de enero de 2011

El estrógeno también influye en la inteligencia



El estrógeno, la hormona femenina, no sólo afecta nuestro humor y nuestro estado de ánimo. Nuevos hallazgos también la relacionan con la memoria y la inteligencia. Aquí te contamos más detalles.

La próxima vez que alguien culpe a tus hormonas por tu mal humor, lúcete diciéndole que ellas también son las responsables de tu inteligencia. Esto no es exactamente así pero tiene algo de cierto: según investigaciones recientes, el estrógeno se asocia con la inteligencia ya que estimula el número de conexiones entre las células del cerebro, mejorando la comunicación en la mente.
El estrógeno es la hormona femenina, que producen los ovarios durante la pubertad, cuando nos hacemos señoritas, y se relaciona con nuestro ciclo menstrual. La cantidad que producimos varía durante el ciclo menstrual y, aunque disminuye durante la menopausia, continuamos teniendo estrógeno toda la vida.

Los ovarios aumentan la producción de estrógenos a partir del día 8 del ciclo menstrual, llegando al máximo nivel en el día 14, que es cuando ocurre la ovulación. Si no ocurre la fecundación (o sea, si no hay un embarazo), los niveles de estrógeno caen lentamente en los siguientes días hasta completar ese ciclo menstrual.

Es sabido que las hormonas muchas veces modifican el estado de ánimo, por eso, por ejemplo, cuando estás con tu período puedes ponerte de mal humor o volverte hipersensible durante el embarazo.

Pero el estrógeno no sólo afecta el estado de ánimo, también actúa sobre todo el cuerpo. Por ejemplo:

Incrementa la serotonina y sus receptores en el cerebro (la serotonina es un transmisor del sistema nervioso que, entre otras cosas, regula el apetito y el deseo sexual, mantiene la vigilia y modula la ansiedad y la agresividad).
Modifica la producción y los efectos de las endorfinas, que son químicos en el cerebro que generan la sensación de bienestar.

Ahora, a la luz de nuevas investigaciones, a esta lista podría agregarse que los estrógenos también se podrían relacionase con la inteligencia.

Si bien el estudio sólo se realizó en animales y todavía se requieren más datos para tener certeza al respecto, un equipo de investigadores de la Northwestern University afirma que sus hallazgos pueden ayudar a detectar nuevas curas para enfermedades mentales como el Alzheimer y la esquizofrenia.

En investigaciones previas los científicos habían encontrado que el tomar estrógenos puede generar problemas a largo plazo. Por ejemplo, en mujeres que tomaban estrógeno para contrarrestar los síntomas de la menopausia por períodos prolongados, se incrementó el riesgo de contraer cáncer del seno, ataques al corazón y ataques cerebrales.

Debido a estos riesgos, los investigadores comenzaron a buscar un compuesto que activara los receptores del estrógeno pero sin los efectos colaterales que genera el estrógeno. Y eso es justamente lo que hizo el grupo de la Universidad de Northwestern: para realizar el estudio utilizaron un compuesto que no tiene estrógenos, aunque no pueden afirmar que no genere efectos colaterales. Por eso, todavía hace falta más investigación al respecto.

Esta no es la primera vez que se relaciona a los estrógenos con la actividad cerebral. Otras investigaciones previas ya habían mostrado que el administrar estrógenos, tanto a los animales como a los humanos, podría mejorar su memoria y aumentar la precisión en su desempeño respondiendo a ciertas pruebas.

Mientras las investigaciones continúan, tenemos más argumentos para defendernos y para defender a nuestros estrógenos, que no sólo afectan nuestro estado de ánimo sino que también parecen mejorar nuestra memoria e inteligencia.
Tomado de Vida y Salud