DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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martes, 8 de mayo de 2012

¿Qué hacer si tu hijo/a adolescente tiene problemas con el alcohol o las drogas?

Ser padres de un adolescente hace que surjan muchas preguntas. Es una etapa en la cual es fácil perder el control de lo que hacen tus hijos. Uno de los temores más grandes de los padres de adolescentes tiene que ver con el uso y el abuso del alcohol y de las drogas. Aquí te cuento qué puedes hacer para identificar el problema y actuar a tiempo, antes de que se conviertan en una adicción.

La adolescencia es sinónimo de experimentación. En parte, porque es la etapa en la que los jóvenes se sienten adultos sin aún serlo, y esto les abre la puerta a muchas cosas que no podían hacer antes por ser niños. Y en parte, porque la adolescencia es una especie de grito de independencia de los padres.

Pero también, es precisamente durante estos años, que la presión por usar drogas y alcohol está en su máximo nivel. Las fiestas, los amigos, todos son factores que influyen. Unas investigaciones recientes indican que el 27% de los adolescentes abusan de las drogas y del alcohol cada mes. En la lista se encuentran: la marihuana, la cocaína, el éxtasis, las bebidas alcohólicas y los medicamentos recetados o de venta libre. Pero más allá de su uso y abuso, el problema es que muchos adolescentes no se dan cuenta de que esto puede traerles graves consecuencias para su salud y su bienestar, pues estas sustancias generan dependencia.

¿Cuál es el papel de los padres? Identificar el problema. Es una buena idea tomar nota de las siguientes señales de alerta:
  • Si descubres rastros de que bebe o usa drogas en su cuarto
  • Si te das cuenta de que algunos de los medicamentos de venta libre que hay en casa están desapareciendo
  • Si tu hijo/a pide más dinero del necesario, miente o roba dinero de tu billetera
  • Si se aísla y no comparte con la familia
  • Si pierde interés en las actividades que antes le parecían interesantes
  • Si te das cuenta de que su rendimiento académico en la escuela ya no es el mismo
  • Si anda con amigos en los que tú no confías
No temas en hacerle preguntas al respecto. Aunque los adolescentes tienden a ser cerrados con sus padres, mucho más si tienen un problema de abuso de drogas o alcohol, no te rindas. Busca un momento no para discutir, sino un momento de tranquilidad, y explícale que te preocupa su comportamiento y que abusar de las sustancias de este tipo tiene consecuencias muy graves que terminarán aislándolo de sus amigos y de su familia.

Explícale que la dependencia significa que necesitará estar alcoholizado o drogado para divertirse y que salir de esa adicción puede ser difícil. Motívalo a que comparta contigo las razones por las cuales usa las drogas y el alcohol. Tal vez te des cuenta de que se debe a presión del ambiente o algún problema emocional.

Pon límites: ya no le des dinero sin saber exactamente cómo y cuándo lo va a usar, esconde los medicamentos de venta libre de tu casa, revisa su habitación (aunque esto te cueste una discusión), pues aunque es invadir su privacidad es necesario si es por su salud y bienestar.

El encontrar la causa es la herramienta principal para buscar ayuda. También es importante:
  • Que te informes: es necesario aprender más sobre las consecuencia del abuso de drogas y alcohol para poder compartir esto con tu hijo/a y no permitir que los mitos al respecto se interpongan para salir de este problema o para buscar ayuda (ya sea en la desintoxicación o la rehabilitación).
  • Que busques ayuda profesional: Es necesaria para el proceso de desintoxicación, si fuera necesario, y para salir de la adicción. Incluso si aún tu hijo/a adolescente no sufre de adicción, la ayuda de un profesional (psicólogo y/o psiquiatra) puede ser valiosa para prevenir que llegue a ese punto.
  • Que motives a tu hijo a buscar el apoyo de la familia o de un grupo especializado y que lo acompañes en el proceso. Superar el problema de alcohol y drogas durante la adolescencia puede ser un reto muy importante para tu hijo/a, por eso, el apoyo es crucial.
El amor y la comprensión son ingredientes esenciales cuando se trata de ayudar a un adolescente a superar una adicción o un problema de abuso de sustancias que puede llevar a la dependencia. Ármate de paciencia y apoya a tu hijo/a en este momento que si bien puede ser difícil, seguramente podrá ser superado. ¡No te rindas!

Tomado de Vida y Salud

domingo, 5 de febrero de 2012

Consejos anti-transpirante

sudor1
En días de exceso calor o producto del nerviosismo, la transpiración puede convertirse en un problema incómodo, llegando a pasar un muy mal rato.

Existen algunos tips que pueden ayudarte a evitar este problema. Para comenzar, si eres de esas persona que sufre de sudoración excesiva, evita usar ropa de tejidos sintéticos. Tampoco uses sandalias o zapatos de plásticos o porosos.

Trata siempre de estar bien depilada, así ayudarás a que tu piel respire mejor. Y en cuanto a alimentación, elimina el café, el alcohol y las especias picantes de tu dieta.

También usa cremas y lociones antibacterianas tópicas para eliminar el mal olor.

Tomado de Rincón Mujer

domingo, 8 de enero de 2012

Cómo bajar triglicéridos en 7 pasos

Imagen tomada de internet

¿Qué son los triglicéridos? 

Los triglicéridos, en términos simples, son una forma de grasa que se aloja en nuestro torrente sanguíneo, que se deriva usualmente del azúcar y grasa que consumimos.

¿Cuáles son las consecuencias de tener los triglicéridos altos?

Entre sus principales consecuencias está el riesgo de contraer diabetes y elevar el riesgo de adquirir una enfermedad cardíaca, inclusive un paro cardíaco.

¿Cuáles son las causas más usuales de tener los triglicéridos altos?
  • Aumento de peso.
  • Envejecimiento
  • Genética
  • Abuso de Alcohol
  • Una diabetes poco controlada
  • Consumir más calorías de las que se queman
  • Enfermedades del hígado
  • Consumo de alimentos altos en grasa.
  • Fumar
  • Algunas medicinas como estrógeno, pastillas anticonceptivas y esteroides.
  • Otras enfermedades
¿Cómo saber si tengo los triglicéridos altos?

Debes ir donde un médico o un laboratorio y pedir un que te hagan un examen de sangre o hemograma y especificar para qué lo quieres.

Cuando te den los resultados, puedes consultar con tu doctor los resultados. Los niveles usuales son:

Normal: Menos de 150 mg/dL
Limítrofe alto: Menos de 199 mg/dL
Alto: 200 a 499 mg/dL
Muy alto: 500mg/DL o superior

¿Cómo bajar los triglicéridos?

Muchos médicos suelen recetar varios tipos de medicamentos, pero si lo tuyo son los métodos naturales, te recomiendo seguir los siguientes pasos:
  • Identifica todas esos alimentos que incrementan los niveles de triglicéridos en tu sangre.  Entre ellos están todos los alimentos altos en azúcar, que posean Jarabe de Maíz de Alta Fructosa, aditivos o preservantes. Evita también las bebidas alcohólicas y el cigarrillo. Sustituye el azúcar por Steviva, un endulzante natural y súper bajo en calorías.
  • Elimina todos estos tipos de alimentos de tu dieta cuanto antes. Debes evitar a toda costa comer en restaurantes de comida rápida donde por lo general hay altos en grasa y endulzantes. Las bebidas gaseosas y los jugos de frutas “naturales” están cargados con todo tipo de endulzantes dañinos.
  • Limpia tu cuerpo con alimentos altos en fibra, como por ejemplo la espinaca, brócoli, y coliflor. Algunas frutas como la manzana, albaricoque, ciruelas y pasas son buenas fuentes de fibra. La fibra además de hacernos sentir satisfechos por más tiempo, ayuda a eliminar toxinas y excesos de grasa en nuestro cuerpo. 
  • Bota al basurero o regala toda esa comida dañina que tengas en tu propia casa. Toda la comida que se encuentra en nuestra cocina terminará siendo consumida por nosotros mismos o por alguien en nuestra casa, así que si es dañina, por qué tenerla? Esto aplica de igual manera si estás tratando de perder peso
  • Incluye pescado en tu dieta. Los altos niveles de ácidos grasos esenciales (como el Omega-3) que poseen algunos pescados como el salmón ayudan a reducir los triglicéridos. Podrías también considerar tomar cápsulas de Omega-3 si tu consumo no es lo suficientemente alto. Una cápsula al día será suficiente. Puedes conseguirlas en la mayoría de farmacias. 
  • Consume los alimentos en la forma más natural posible, especialmente los vegetales, frutas y legumbres (dependiendo el caso por supuesto). Si deseas cocinar algo, lo mejor es que los cocines al vapor, no importa si es vegetal o animal. Si lo deseas cocinar de otra forma que sea hervido, asado u horneado. Si optas por freír algo, hazlo con aceite de coco, de palma o de oliva. Evita a toda costa los aceites vegetales como el típico aceite de maíz.
  • Empieza a realizar ejercicio. Esto no solo te ayudará a disminuir tus niveles altos de triglicéridos, te ayudará a tener una mejor salud en general. Puedes salir a caminar, trotar, correr, andar en bicicleta, ir al gimnasio o practicar el deporte que más te gusta. Opciones hay muchas.
Si realizas todos estos pasos estarás en muy buen camino hacia bajar tus triglicéridos. Como en todo, la parte más importante está en lo que consumes día a día.

Por cierto, si crees que comerte un huevo con todo y yema aumentará tu nivel de colesterol alto, estás equivocado(a)! Las yemas son saludables y hasta te pueden ayudar a aumentar el colesterol bueno. Puedes leer más en el artículo ¿Clara o Yema? ¿Cuál es más nutritiva?

Algunos de estos pasos te serán más difíciles que otros, especialmente si estás acostumbrado(a) a no realizar cero actividad física y a consumir mucha comida chatarra, pero acuérdate que es tu vida la que está en juego, y si tu familia tiene una nutrición similar a la tuya es posible que ellos lleguen a tener un destino similar al tuyo.

Lo bueno de estos pasos es que no solo te ayudarán a reducir tus niveles de grasa, sino que te ayudarán a llevar una vida 200% más sana. Empezarás a ver buenos resultados en tu salud, en tu estado anímico, en tus ganas de vivir tu vida de una mejor manera y además un mejoramiento en tu aspecto físico.

Tomado de cuerpo al dente

miércoles, 7 de diciembre de 2011

12 consejos para que no subas de peso durante la temporada de las fiestas


Hay que tener una voluntad de hierro para no caer en la tentación de tanta comida deliciosa que estará a nuestro alcance durante esta temporada festiva. Desde el Día de Acción de Gracias hasta el Año Nuevo, seguro te lloverán invitaciones de amistades, familiares y compañeros de trabajo que implican comer y beber más de lo habitual. Por un lado, ¡qué delicia!, pero por otro te preguntas si podrás evitar recuperar el peso que tanto esfuerzo te tomó perder ( o seguir sumando libras a las que ya te sobran). No te desanimes. No tienes que renunciar a la diversión si tienes un plan que incluya las sugerencias que te damos más adelante.

Ponches, turrones, asados, tortas navideñas, hayacas, buñuelos, un buen coquito… ¿no se te hace la boca agua? Con tanta delicia es prácticamente inevitable ganar peso durante las fiestas. A pesar de lo que normalmente se piensa, el aumento promedio de peso durante esta época no es tan alto. Según un informe publicado en The New England Journal of Medicine, el promedio de aumento de peso durante las fiestas es de una libra más o menos. Esa es la buena noticia. Pero presta atención: si bien esa libra no parece excesiva, el estudio también concluye que la mayoría de las personas nunca la pierde, es más, sigue acumulando esa libra adicional año tras año. 

 Y como el aumento de peso promedio de los adultos es de unas 2 libras al año, la conclusión es que gran parte de ese aumento puede atribuirse en gran medida al exceso de comida durante las fiestas. ¡Olvídate de disculparte pensando que entre tus resoluciones de Año Nuevo la primera será ponerte a dieta! Es preferible que prepares un plan de acción. Aquí tienes una lista de 12 consejos para que los pongas en práctica.
  1. Contrarresta las reuniones familiares y las salidas a restaurantes con más comidas preparadas en casa. ¿Te espera una gran celebración de Navidad, la fiesta de la oficina, o una salida con las amigas a un restaurante de moda? No tienes porque perderte la experiencia. Por cada una de estas ocasiones, planea comidas caseras y balanceadas el resto de la semana, en las que tú tengas pleno control de las calorías. Aunque son días de mucho ajetreo, ahorra tiempo en cualquier cosa, menos en ordenar comida ya preparada. Ten en reserva en la nevera (refrigerador) una sopa ligera de vegetales, frutas frescas picaditas, yogur bajo en calorías y azúcar. Así podrás satisfacer el apetito en estos días, sin recurrir a la clásica pizza, o a la hamburguesa y las papitas del restaurante de comida rápida.
  2. No te saltes comidas. En el maratón de compras, decoraciones y compromisos sociales, es fácil olvidarse de comer. Ahí es cuando la desorganización te gana la batalla de las calorías, porque al sentirte muerta de hambre, comerás cualquier cosa y en cualquier cantidad. Organiza las comidas y si vas a estar fuera de casa, lleva contigo barritas que te proporcionen fibra y energía por unas 100 calorías.
  3. Especialmente ahora no te olvides del ejercicio. No solamente te ayuda a quemar gran parte del exceso de calorías de la temporada, también te ayudará a controlar el estrés relacionado con esta época, y a dormir y a descansar mejor. Considera incluso incrementar tu rutina. Si acostumbras a ejercitarte 30 minutos al día, aumenta la sesión a 45 minutos. Y si haces ejercicios 3 veces a la semana, auméntalos a 5. Eso sí, no uses el ejercicio como excusa para comer más de la cuenta.
  4. En estos días, muchas personas queridas, tu mamá, tu abuela o una tía, van a pasar mucho tiempo en la cocina preparando platos deliciosos, quizás los típicos y tradicionales de tu país de origen, que solamente saboreas una vez al año. No tienes por qué privarte de ellos, pero sírvete con moderación. En lugar de un plato tipo montaña, sírvete un plato “de muestra”: un poquito de todo para darte gusto sin sentirte culpable.
  5. Si tú eres la anfitriona o la cocinera, cuidado con ir probando o comiendo mientras cocinas “para no desaprovechar ni un trocito”. Si sobra comida, distribúyela entre tus invitados, especialmente los postres. Les haces un favor y te ahorras las calorías.
  6. Evita las tentaciones, especialmente durante estas semanas a fin de año. No guardes ni galletitas ni caramelos en la gaveta del escritorio. Sustitúyelos por paquetes de pasas, frutos secos o barritas de energía. Tampoco traigas paquetes de papitas o picaditos a casa. Sustituye esos productos, llenos de calorías y sodio, por palomitas de maíz sin sal. Calman el apetito y son muy bajas en calorías.
  7. ¿Fiesta en la oficina? Ofrécete a llevar un platillo y trata de que sea lo más saludable posible: una ensalada fresca, un fruta picada, o cortes de pavo magro. Así tienes la seguridad de que habrá algo que puedes comer que es compatible con tu dieta. En lugar de soda (refresco) o alcohol, trae tu botella de agua, o té frío con poca o sin azúcar.
  8. No llegues a la reunión o a la fiesta con el estómago vacío. Antes de salir de casa, come unas rebanadas (lascas) de pavo, una ensalada verde o un yogur. De esa forma, evitas comer demasiado de lo que menos te conviene. Otra buena opción es una bolsita de frutos secos y un trocito de queso bajo en grasa. Como tienen proteína te mantendrás llena por más tiempo y podrás evitar las tentaciones mucho mejor.
  9. Aléjate de la mesa del buffet y si hay baile, no pares en toda la noche. Concéntrate en socializar, en ponerte al día con las amistades que no ves hace tiempo, en lugar de comer. Si te sientas con una bandeja de comida delante, seguro que comerás sin parar.
  10. Si el menú de la fiesta te parece irresistible, disfrútalo pero mastica cada bocado muy despacio para que te sientas satisfecha con menos cantidad. Evita repetir, especialmente los postres o los platos con mucha salsa.
  11. Si la celebración es en un restaurante, ordena algo que te guste, pero de la sección de los entremeses que trae porciones más pequeñas. Si no, comparte el plato principal con una amiga y ordena una buena ensalada que te deje satisfecha.
  12. No te excedas con el alcohol. Recuerda que tiene 7 calorías más por gramo que los carbohidratos y 4 calorías más por cada gramo que las proteínas. Y si se trata de bebidas típicas de la estación como el “eggnog”, ponche de huevo o rompope, ten todavía más cuidado (tiene como 450 calorías por vaso). Elige una bebida que puedas tomar en las rocas, o diluida con club soda o agua mineral. O mezcla mitad vino y mitad club soda en una copa para que el trago represente solamente unas 100 calorías aproximadamente.
¿Y qué puedes hacer si de todas formas comes o bebes más de lo debido? Mañana será siempre otro día y te ofrece la oportunidad de comenzar de nuevo. Traza tu plan para alimentarte mejor y ejercitarte más, sin recriminaciones inútiles que ya no te servirán de nada.

Por ahora, concéntrate para que disfrutes esta época tan bonita del año, vigilando lo que comes para que también protejas tu salud. Y si tienes algún truco o consejo que te ha dado resultado, compártelo con nosotros. ¡Felices fiestas!

Tomado de Vida y Salud

sábado, 19 de noviembre de 2011

¿Timidez o fobia social?


Si tu hijo adolescente se aísla y no quiere salir con amigos de su edad, es posible que sea algo más que timidez. Si bien la fobia social se da en pocos casos, cuando se presenta puede generar problemas sociales y de aprendizaje. En este artículo te contamos cómo detectar esta enfermedad y qué la diferencia de la típica vergüenza que muchos pueden sentir.

¿Has escuchado hablar de la fobia social? Cuando lo que parece timidez se vuelve tan excesivo que hace que la persona evite ciertas situaciones y la interacción con los demás, puede tratarse de algo más. Es difícil reconocer cuando tu hijo o hija tiene un problema, y hay versiones que afirman que no creen que la fobia social sea realmente un problema, sino más bien timidez que debe ser superada por uno mismo o que es sólo una excusa para vender más medicamentos.

Sin embargo, esto no es así. La fobia social es una condición que puede causar complicaciones en la vida social y en el desarrollo normal de los niños y los adolescentes, aunque también puede afectar a los adultos e puede impedirles llevar una vida normal.

En busca de más información sobre esta enfermedad psiquiátrica, un grupo de investigadores del Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos examinó las tasas de timidez y de fobia social entre más de 10 mil adolescentes entre los 13 y los 18 años de edad, que participaron en una encuesta nacional.

La mitad de ellos afirmó ser tímido, y de esa mitad, sólo el 12 por ciento había tenido los síntomas de la fobia social en algún momento de su vida. Lo interesante de este estudio es que entre quienes dijeron no ser tímidos, alrededor del cinco por ciento mostró signos de ansiedad social, lo que demuestra que esta enfermedad puede no estar asociada con la timidez, aunque por sus síntomas muchas veces se las vincule.

¿Cuáles son los síntomas de la fobia social? Tal como te hemos contado en otro artículo de Vida y Salud, las principales señales de esta enfermedad son:
  • Tener un miedo constante y excesivo de ser observado y juzgado por los demás.
  • Sentir timidez e incomodidad al sentirse observado durante una charla, en un baile o en otra situación en la que se participe.
  • Sentir una incomodidad o temor tan grande en situaciones sociales que éstas pueden llegar a provocar dolor de estómago, palpitaciones, mareo y deseos de llorar.
  • Tener miedo de hablarle a otras personas, como a compañeros de clase o de trabajo.
  • Tener palpitaciones, náuseas, sudor y sentimientos de vergüenza y humillación desencadenadas por situaciones sociales.
Todos estos síntomas y estas sensaciones son reales y en verdad pueden hacer que la persona se sienta muy mal. Por eso es importante no confundirlo con una simple timidez como la que tiene muchas personas, y muchos adolescentes y que es fácil de vencer y de superar.

Si bien se trata de una minoría, algunos adolescentes (también niños y adultos), tienen este problema y no pueden resolverlo por sí mismos. Lo peor de todo es que la fobia social puede interferir con el aprendizaje y con su normal desarrollo, e incrementa las posibilidades de que estos jóvenes recurran al alcohol o a las drogas en busca de algo que los haga sentir más seguros ante esas situaciones que para ellos son tan estresantes.

Lo bueno de todo esto es que, una vez detectada, la fobia social puede tratarse y quienes la sufren pueden volver a tener una buena vida social y a divertirse como cualquier adolescente. Para ello existen distintos tratamientos que pueden incluir terapias psicológicas, medicamentos y técnicas de relajación, entre otras alternativas.

El apoyo de los padres y las personas cercanas es fundamental para salir adelante. Si notas que tu niño tiene una timidez exagerada, fuera de lo común que lo hace reaccionar de manera extrema ante situaciones que no deberían serlo, es importante que pidas ayuda y lo acompañes con un profesional calificado para que se descarte fobia social y para que encuentre una solución que le permita disfrutar una de las etapas más gratificantes de la vida.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 13 de noviembre de 2011

Malos hábitos que perjudican a los adolescentes


Lo ideal sería que todos los adolescentes practicaran deportes, disfrutaran de la vida al aire libre y recibieran una alimentación sana y balanceada, en lugar de preferir sentarse por horas a entretenerse con películas, series de televisión, videojuegos y redes sociales, comiendo pizza o papas fritas. Los estudios, en general, muestran un panorama poco alentador para los adolescentes que cursan la secundaria: se alimentan mal y hacen menos ejercicio. Y tú, ¿perteneces también a esa mayoría en riesgo?

El tiempo pasa y las costumbres cambian. De jugar en el parque, ahora se juega por computadora. De las comidas hechas en casa, se opta cada vez más por la comida rápida. Pregúntate: ¿cuáles son tus bebidas preferidas?, ¿haces ejercicios todos los días?, ¿cuántas horas pasas frente a una pantalla, ya sea del televisor, la PC (computadora u ordenador) o tus dispositivos (aparatos) móviles? Los cambios, que son inevitables, muchas veces significan progreso, pero en otras ocasiones – hay que reconocerlo – han traído consecuencias nocivas.

En una sociedad en donde abundan los comercios de comidas rápidas y las golosinas, en la que las pantallas se han convertido en una de los principales áreas alrededor de las cuales gira la vida, ya que funcionan como medio de comunicación, de entretenimiento y hasta para resolver las obligaciones y las responsabilidades, como las tareas del colegio, se hace difícil combatir una condición que podría evitarse pero que, sin embargo, pone la vida de muchos jóvenes y de muchos adultos en riesgo: el sedentarismo, ya que se asocia con la obesidad.

Eliminar esos kilogramos o libras de más no es sólo una cuestión de imagen. Por el contrario, ése podría ser el último objetivo frente a los problemas de salud que puede provocar esta condición, como enfermedades del corazón, diabetes, colesterol y presión arterial elevados, entre otros. Y si bien todos estas condiciones suelen ser “silenciosas”, es decir, que no los notas hasta que aparece una complicación, con ciertos cambios relativamente sencillos puedes disminuir las posibilidades de enfermarte y puedes mejorar tu calidad de vida.

Un análisis reciente realizado por especialistas de la Universidad Loughborough, en Inglaterra, que comparó 53 estudios de todo el mundo sobre el comportamiento sedentario y la dieta, encontró un vínculo evidente entre el tiempo que los niños, los adolescentes y los adultos pasan frente a la pantalla y la mala alimentación.

Ellos detectaron que el ver televisión se asocia fuertemente con el consumo de comida rápida y bebidas energéticas, y con un bajo consumo de frutas y verduras. Según los investigadores, esto se debe a que los televidentes no sólo están expuestos a anuncios que pueden influir en el tipo de alimentos que se les apetecen, sino también a que este medio actúa como distracción y reduce la atención a lo que se come realmente.

Esta situación se vuelve aun peor si se consideran otros hábitos nocivos, como fumar. Una investigación desarrollada por unos profesionales médicos del centro de salud Huelva-Centro, ubicado en el Distrito de Atención Primaria Huelva-Costa, en España, demuestra una asociación entre el tabaquismo, los hábitos alimenticios y los malos hábitos de vida. En detalle, de un total de 1.274 alumnos de la secundaria de la provincia de Huelva que fueron encuestados, el 13.9 por ciento fumaban, algo que se incrementaba con la edad y el sexo: las mujeres tendían a fumar más que los varones.

En cuanto a la alimentación y los estilos de vida, esta investigación reveló que el tabaquismo y el alcoholismo tienen una fuerte conexión y que, mientras que en el sector masculino el fumar está vinculado al consumo excesivo de hamburguesas, salchichas, embutidos, fritos y pastelería industrial, en el caso de las mujeres se disminuye cuando ellas practican ejercicio físico.

Al otro lado del océano, los estudios también hacen eco a los malos hábitos de salud entre los adolescentes. Varios análisis desarrollados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, determinaron que los alumnos de secundaria beben demasiados refrescos altos en calorías, y no hacen mucho ejercicio.

Los CDC aconsejan a los jóvenes que participen, como mínimo, de una hora de ejercicio aeróbico al día, además de un mínimo de tres horas de una actividad que fortalezca los músculos cada semana. Sin embargo, sólo un poco más del 15 por ciento de los participantes cumplía con los objetivos aeróbicos, la mitad con la meta de fortalecimiento muscular y el 12.2 por ciento con ambas recomendaciones.

Estas cifras surgen de una encuesta anónima desarrollada por unos investigadores de dicho organismo, realizada en el 2010 entre casi 11.500 estudiantes de ambos sexos, de noveno a duodécimo grado, tanto en escuelas públicas como en escuelas privadas, en los 50 estados y el Distrito de Columbia.

Los autores del estudio no se sorprendieron con los resultados de la encuesta, ya que desafortunadamente, la actividad física ya no es un requisito diario en la mayoría de las escuelas en Estados Unidos, y los estudiantes que participan en algún deporte, no lo practican durante todo el año. Concluyeron que los padres deben intentar fomentar hábitos saludables en sus hijos mucho antes de que lleguen a la adolescencia, para que esos hábitos perduren durante toda la vida.

¿Y tú, eres parte de esta tendencia? Es cierto que puede ser difícil modificar las costumbres, sobre todo cuando se trata de cosas deliciosas y actividades entretenidas. Sin embargo, es cuestión de que te animes a probar nuevos sabores más saludables y a descubrir que poner el cuerpo en movimiento puede incluso ser más divertido que pasar horas sentado frente a una pantalla. ¡Anímate! No tienes nada que perder y sí mucho por ganar, no sólo en diversión sino también en salud, autoestima y hasta podrías mejorar tu estado de ánimo y tu humor (o el de tu hijo adolescente).

Tomado de Vida y Salud

martes, 25 de octubre de 2011

Neuronas espejo: células cerebrales con empatía


Los científicos identificaron células cerebrales especializadas, llamadas neuronas espejo, que desempeñan una función en la empatía, la socialización y las adicciones.

La Mayo Clinic Health Letter revisa el conocimiento actual sobre las neuronas espejo, identificadas accidentalmente hace casi dos décadas. Los científicos estudiaban la actividad cerebral en los monos cuando descubrieron que las mismas neuronas se encendían al alcanzar su propia comida que cuando veían a otro mono hacer lo mismo.

Desde entonces, los estudios radiológicos del cerebro han demostrado la presencia y posible ubicación de las neuronas espejo en el encéfalo humano. Se cree que las neuronas espejo permiten a la gente adoptar el punto de vista de otra persona e interpretar sus intenciones.

Los científicos analizaron lo que podría ocurrir cuando las neuronas espejo no funcionan según lo esperado. Una de las afecciones de particular importancia es el autismo, porque la persona que lo padece tiene dificultades con la interacción social. Los estudios han demostrado que la gente con síntomas graves de autismo presenta menor actividad en los sistemas de neuronas espejo.

Para contrarrestar la menor actividad de las neuronas espejo en los niños autistas, los terapeutas emplearon una terapia de imitación del comportamiento, en la que el terapeuta imita las acciones del niño autista para promover la participación social. Los resultados de este abordaje han sido alentadores.

Las neuronas espejo podrían ser la razón por la que es tan difícil dejar una adicción, sea al tabaco, alcohol o drogas. Los científicos observaron las imágenes cerebrales generadas en fumadores mientras miraban videos de gente fumando o abriendo un paquete de cigarrillos y luego también de alguien abriendo una lata de soda o bebiéndola. Las imágenes cerebrales revelaron más actividad de las neuronas espejo mientras veían el video relacionado con el tabaquismo.

La comunidad científica no se pone de acuerdo respecto a la función de las neuronas espejo y, ni siquiera, sobre si en realidad existen o no. Sin embargo, eso no es sorprendente por el aspecto complejo de las funciones cerebrales. Se continúa investigando sobre muchas de las dudas existentes respecto a la posible relación entre las neuronas espejo con el aprendizaje, el procesamiento de emociones y la empatía.


Tomado de Vida y Salud

sábado, 1 de octubre de 2011

8 formas de ayudar a un adolescente ansioso e inseguro


Como tu hijo adolescente no hay dos: como la mayoría de los padres lo consideras capaz, inteligente, lleno de potencial y con toda una hermosa vida por delante. Por eso te sorprende y te preocupa que se retraiga, que no tenga amigos, se agobie con las responsabilidades del colegio o se sienta inútil, feo o que nadie – ¡ni siquiera tú! – lo quiera. ¿Qué puedes hacer tú en el proceso? Aquí te brindo unos cuantos consejos.

Ya Luisa no sabe qué hacer. Su hija de 14 años le preocupa enormemente. Casi no se comunica con ella, se encierra en su mundo por horas y no tiene amigas. Todos los comentarios sobre si misma son negativos: se considera torpe, fea e incapaz de hacer nuevas amistades. Y en cuanto a la escuela, peor: “¿Para qué estudiar si de todas formas no voy a pasar el examen?” ¿Qué puede hacer Luisa para ayudar a su hija? ¿Cómo hacerle ver que nadie la odia ni la rechaza y que todo eso está en su mente? Los padres de los adolescentes, sobre todo los que se muestran ansiosos e inseguros, se hacen ésa y otras preguntas similares muchas veces. Para aliviar la situación, aquí encontrarás unos cuantos consejos útiles.

Entrenando a tu hijo a manejar sus sentimientos de ansiedad y de inseguridad

¿Qué hace un entrenador deportivo? Le brinda al atleta o al jugador su experiencia en el campo de juego, le ayuda a ejercitarse físicamente, le enseña a jugar dentro de un equipo y a dar lo mejor de sí mismo, pero a la hora del partido, tiene que dejarlo ir solo al terreno de juego a enfrentarse a su oponente. Tu función como padre es parecida: debes enseñarle a volar, pero tu hijo debe emprender el vuelo por sí mismo. Si se muestra ansioso, tu deber es ayudarlo a lidiar con su ansiedad, pero tienes que dejarlo experimentar y a aprender de esos momentos de frustración por sí solo. Se dice fácil, pero la realidad puede resultarte abrumadora. La tarea se te facilitará si tienes en cuenta lo siguiente:

1. Controla tus propios sentimientos: si tu hijo se muestra ansioso o inseguro, lo primero que tienes que hacer es controlar tus propios sentimientos de ansiedad relacionados con tu hijo. ¿Te preocupa que no pueda pasar un examen? ¿Qué sufra por los comentarios de sus compañeros de la escuela? Aunque te resulte difícil, tienes que alejarte emocionalmente de la situación para poder prestarle apoyo. Para aliviar tu propia ansiedad, comparte tus sentimientos con tu pareja, con una amiga o con un familiar de confianza. Cuando verbalizamos una situación, podemos analizarla más objetivamente. Si tu hijo se queja de una situación real o imaginaria, trata de mostrarte lo más tranquilo(a) posible y ayúdalo a enfocarla de forma positiva.

2. Demuéstrale mucho amor y comprensión: es la mejor medicina para cualquier problema, especialmente para los adolescentes. Incluso cuando tu hijo pueda decirte frases muy hirientes, está lidiando con sus propias ambivalencias y temores. Repítele hasta el cansancio que lo amas y que cuenta con todo tu apoyo de forma incondicional. Demuéstralo con acciones: dedícale tiempo e invítalo a desahogar lo que le preocupa. Si recuerdas algún momento de tu propia vida en la que pasaste por una experiencia similar (una discusión con las amigas, la ruptura con un enamorado, dificultades en la escuela), cuéntasela y dile también como la solucionaste.

3. Ofrécele apoyo pero déjale su propio espacio: lo más fácil del mundo es pasar esa raya tan sutil en la que los padres invaden la privacidad del hijo. Tienes que aprender a “leer” los mensajes de tu hijo para saber cuándo quiere hablar o cuando prefiere estar solo. No lo interpretes como un rechazo, sino como parte de su propio proceso de independencia.

4. Enfatiza sus puntos positivos y lo que hace bien: a veces, tratando de ayudar, somos demasiado críticos y exigentes y nos olvidamos de resaltar lo positivo de la otra persona, especialmente los hijos. Con frecuencia, los padres de los adolescentes solamente notan los problemas y hasta caen en el hábito de darles solamente reacciones y críticas negativas. Tu hijo responderá mucho mejor si tu reacción a sus acciones es positiva. Tampoco exageres: si saca buenas notas, felicítalo y hasta piensa en premiarlo de alguna manera. Pero no le digas que es un genio, cuando sabes bien que no es cierto.

5. Apóyalo, pero dále campo libre: si tu hijo tiene que tomar una decisión, dale un consejo pero no decidas por él. Las consecuencias de nuestras acciones son las mejores maestras en la vida y ésa es una lección importante que tu hijo debe aprender por sí solo.

6. Ayúdalo a neutralizar sus sentimientos de ansiedad: si tu hijo te plantea una situación que le produce ansiedad o inseguridad (hablar ante su clase, lidiar con el rechazo de una amiga(o), por ejemplo), escucha con atención y no le restes importancia a sus sentimientos, aunque te parezcan exagerados. Cálmalo diciéndole que es normal sentirse ansioso ante una situación semejante o lo que haces tú para lidiar con tus nervios en una situación difícil: salir a caminar para despejar la mente, respirar profundamente, escuchar música que te haga sentir bien). Si el niño está pasando por una situación realmente difícil, como la separación de los padres u otro problema familiar, considera buscar ayuda profesional (el pediatra, el consejero de la escuela, o un terapista).

7. No lo ridiculices: aunque pienses que tu hijo exagera, para él el problema en realidad es enorme. Especialmente cuando se trata de sus sentimientos, debes demostrar respeto y consideración. Aunque se trate de algo simple como la queja cada mañana de que no tiene nada que ponerse o nada le queda bien, o el pelo está horrible, para un adolescente, una imagen mala de sí mismo es un gran problema. En lugar de decirle que no tiene razón y de que está equivocado(a), quizá puedes neutralizar la situación coincidiendo con él en que muchas personas se sienten así. Si te es posible, quizá puedan salir a a comprar un par de piezas que le gusten y así puede planear qué se puede poner la noche anterior y evitar la angustia la mañana siguiente.

8. No niegues sus sentimientos: es otra de las situaciones difíciles para los padres. Si el adolescente te dice que se siente feo(a) y que nada le queda bien, la primera reacción es decirle que no, que está equivocada(o) totalmente. Recuerda que los adolescentes a veces tienen una percepción distorsionada de sí mismos y también se encuentran bajo la presión de la publicidad y de la imagen que los medios o sus compañeros, les imponen. Sigue brindándole comentarios positivos siempre que sea posible.

Recuerda que la ansiedad y la inseguridad pueden también tener síntomas físicos. Estos pueden traducirse en dolores de cabeza, de estómago o falta de energía. Consulta con el pediatra para descartar cualquier otra causa o condición física que los pueda provocar.

Hay otras manifestaciones que debes tener en cuenta y que pueden indicar que el adolescente necesita ayuda profesional:

Exceso de ansiedad
Subida o pérdida de peso repentina
Sentimientos de profunda tristeza
Sus calificaciones bajan repentinamente
Falta de motivación
Baja auto estima
Dificultad para dormir

Si notas varios de estos síntomas, pide ayuda de inmediato. La inseguridad excesiva, unida a sentimientos de baja autoestima puede conducir a comportamientos autodestructivos como el uso de drogas, de alcohol o trastornos como la bulimia y la anorexia.

De nuevo, te animo a armarte de paciencia y a recordar que la transición de niño a joven adulto no es fácil. Demuéstrale todo el amor que sientes a tu hijo(a) para que sepa que, aunque deba caminar por sus propios medios, tú irás a su lado.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 26 de septiembre de 2011

Los trastornos de salud mental son la causa principal de discapacidad entre los adolescentes


¿Recuerdas el famoso poema de Rubén Darío que empieza: “Juventud, divino tesoro…”? Es esa precisamente la imagen que las personas que ya han pasado esa etapa de la vida, las películas, la publicidad y los medios de comunicación tienen de la adolescencia y la juventud: años hermosos, mágicos y divertidos en que todo está por suceder. Pero para muchos de nuestros adolescentes y de nuestros jóvenes no todo es color de rosa, según un informe reciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que afirma que los trastornos en la salud mental son la causa principal de discapacidad entre los integrantes de este grupo.

Lidia está muy preocupada por su hijo de 17 años, y con razón. Desde hace un tiempo se aísla durante horas en su habitación, y tiene muy poco contacto y comunicación con el resto de la familia. Anda desaliñado y ha perdido interés en los estudios. ¿Por qué desperdicia así lo mejor de su vida si tiene todo para ser feliz?, se pregunta ella.

Roberto, de 23, graduado universitario, se siente frustrado y deprimido: no encuentra trabajo en ninguna parte a pesar de sus excelentes calificaciones. Berta, de 19, no concibe divertirse si no consume mucho alcohol. Todas sus amigas hacen lo mismo y no hacen caso de los consejos y recriminaciones de los padres.

Estos no son casos aislados sino que, desafortunadamente son cada vez más frecuentes en todos los países del mundo.

Un estudio reciente desarrollado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que la salud mental es una de las principales causas de discapacidad entre los adolescentes y los jóvenes, precisamente ésos que pensamos deben ser los más felices, fuertes, entusiastas y optimistas ante el futuro. Las causas de la alta incidencia de las enfermedades mentales entre los jóvenes pueden ser muchas y no están definidas por el estudio. Lo que sí se sabe es que el 45% de los afectados por un trastorno mental tienen entre 10 y 24 años de edad.

De acuerdo a estas cifras, las enfermedades neuro-psiquiátricas como la depresión, la esquizofrenia y el trastorno bipolar, así como el abuso de alcohol, constituyen la causa principal de discapacidad entre los jóvenes de todo el mundo, seguidas por las lesiones producidas en accidentes y por las enfermedades infecciosas, como el VIH o la malaria. Por eso los padres deben estar muy atentos. Tienen que aprender a reconocer los síntomas de estas enfermedades para que puedan ayudar a sus hijos.

¿Cómo distinguir una preocupación pasajera de la depresión? La depresión se caracteriza por la presencia de cinco o más de las siguientes señales: tristeza, pérdida de interés o placer en las actividades, pérdida o aumento de peso, dificultad para dormir o sueño excesivo, falta de energía, falta de autoestima e ideas de muerte o de suicidio.

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viernes, 2 de septiembre de 2011

¿Sufres de migraña? El bótox viene al rescate


La misma toxina botulínica que se utiliza para reducir las líneas de expresión y las arrugas y hasta para combatir el exceso de sudoración en las axilas, tiene una nueva aplicación: aliviar las migrañas. Entérate de los detalles y determina si este tratamiento es para ti.

Los que sufren de migraña saben que no se trata de un dolor de cabeza común y corriente: típicamente es un dolor intenso de un lado de la cabeza, que frecuentemente se acompaña de náuseas y/o vómitos, mayor sensibilidad a la luz y al sonido, en ocasiones puede haber trastornos con la vista (por ejemplo, falta de visión momentánea) y los síntomas pueden prolongarse durante varias horas. Se calcula que alrededor del 2.4% de la población mundial padece de migraña crónica y que el 58% de dicha población tiene dificultades para realizar sus actividades diarias y cumplir con las responsabilidades de su empleo. Entre las enfermedades más discapacitantes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) le otorga a la migraña crónica la posición número 19, por lo que cualquier tratamiento efectivo para combatirla es más que bienvenido.

Después de comprobarse su efectividad mediante varios estudios clínicos, la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) aprobó a fines del pasado 2010 el uso del bótox para aliviar la migraña crónica en pacientes que la sufren por lo menos 15 días al mes y cuyos dolores se prolonguen más de 4 horas.

La terapia del bótox debe ser recetada y aplicada por un neurólogo. Aquí te proporcionamos más detalles:

Está indicada solamente para pacientes que sufren de migraña crónica al menos 15 días al mes. La toxina botulínica (onabotulinumtoxin A, producida por la misma bacteria que causa el botulismo), no parece tener el mismo efecto positivo en pacientes que sufren 14 migrañas o menos al mes o en pacientes con otro tipo de dolor de cabeza.

Consiste en inyectar pequeñas dosis de bótox alrededor de la cabeza, específicamente en los lugares que las migrañas atacan con más frecuencia: la frente, las sienes o la parte posterior de la cabeza.

Aunque no se conoce exactamente el mecanismo por el cual el bótox alivia la migraña, se supone que disminuye la presión sobre los nervios e interrumpe el ciclo de dolor y espasmo de los mismos, lo que conduce a una mejoría del dolor.

La paralización de los músculos tratados con bótox puede durar de 3 a 6 meses. El alivio de los dolores de migraña, sin embargo, pueden durar de 1 a 3 meses. Las inyecciones no trabajan instantáneamente: toman de 2 a 7 días en alcanzar el máximo efecto. En casos muy extremos el efecto no tiene lugar hasta un mes después de la inyección. El paciente debe regresar al médico 30 días después de la primera aplicación para evaluar los resultados en su caso...

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miércoles, 10 de agosto de 2011

Entérate de los síntomas del abuso infantil


Ahora que estamos en temporada de campamentos de verano y nuestro hijos ya no están todo el tiempo bajo nuestros ojos, es importante que estés alerta por si ocurre algún tipo de abuso infantil. La agencia Safe Horizon es una de las agencias de servicios sociales más grandes en los Estados Unidos y te aconseja que te informes de los síntomas de abuso infantil, los cuales incluyen:
  1. Heridas o lesiones inexplicables: las heridas o quemaduras inexplicables, son una señal visible de un abuso. Además es normal que el niño no sepa dar una razón convincente de cómo fue que se hizo daño.
  2. Cambios de comportamiento: El abuso puede cambiar trastornos en el comportamiento de los niños.  Los niños abusados se ven deprimidos, asustados, o hasta agresivos.
  3. De vuelta a los comportamientos de antes: Los niños abusados tienden a volver a comportarse como cuando eran más pequeños y puede que se orinen en la cama, se chupen el dedo, o le tengan miedo a la oscuridad.
  4. Miedo de volver a casa: Los niños abusados pueden expresar temor o ansiedad de salir de la escuela, o de ir a lugares con la persona que los está abusando.
  5. Cambios de apetito: El estrés, la ansiedad y el miedo causado por el abuso afectan el apetito de los niños. Esto puede resultar en pérdida o ganancia de peso.
  6. Cambios de sueño: Los niños abusados puede que tengan pesadillas más frecuentes o les sea difícil dormir, por lo cual se ven cansados y fatigados.
  7. Cambios en el rendimiento y asistencia escolar: Los niños abusados pueden tener más dificultad para concentrarse en la escuela y tienen muchas faltas de asistencia.
  8. Falta de cuidado personal o higiene: Los niños abusado se ven muy descuidados. Se visten con ropa sucia, andan sucios y con mal olor.
  9. Comportamientos de alto riesgo: Es muy común que la víctima de abuso se envuelva en actividades de alto riesgo como las drogas, el alcohol y las armas.
  10. Comportamientos sexuales inapropiados: Los niños que han sido abusados, típicamente expresan comportamientos sexuales y usan un lenguaje sexual explícito.
Algunas señales de abuso son más obvias que otras, pero lo más importante es que confíes en tus instintos. Si sospechas de algún tipo de abuso, contacta a las autoridades inmediatamente.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 8 de agosto de 2011

Las pesadillas y los adultos


Las pesadillas son comunes y normalmente empiezan en la infancia, tendiendo a disminuir hacia la edad de 10 años.  No obstante, las pesadillas también pueden sobresaltar a adolescentes y a adultos.  La “Mayo Clinic Health Letter” explica por qué tienen pesadillas los adultos y la forma de disminuir su frecuencia.
Todo el mundo sueña algo malo a veces, pero las pesadillas suelen alterar más a una persona conforme se desarrollan.  Las pesadillas despiertan y, por lo general, la gente recuerda el sueño en detalle, posiblemente sintiendo temor, ansiedad, ira, tristeza o disgusto por el sueño.  Lo más probable es que sea difícil para esa persona volver a conciliar el sueño.
La causa de las pesadillas no siempre es clara.  Factores estresantes del diario vivir y cambios importantes de la vida, como la muerte de un ser querido o una mudanza, podrían desencadenar pesadillas más frecuentes. Eventos traumáticos, como un accidente o una lesión, podrían provocar el trastorno de estrés postraumático (TEPT), en el cual ocurren pesadillas vinculadas al trauma sufrido.  Los medicamentos que afectan a los neurotransmisores (sustancias químicas del cerebro), como la norepinefrina, la serotonina y la dopamina también pueden causar pesadillas frecuentes.  Entre algunos ejemplos están los fármacos que contienen levodopa y reserpina (Serpalan), así como los betabloqueadores y los antidepresivos.  Por su parte, el alcohol se vincula a sueños más intensos y a recuerdos más vívidos de los mismos.
Las pesadillas ocasionales no son motivo de preocupación, pero cuando el sólo pensar en dormir causa ansiedad y temor debido a la recurrencia de las pesadillas, lo prudente sería consultar con el médico.  Las pesadillas que se relacionan con una enfermedad subyacente o una afección mental generalmente se controlan al tratar el problema de fondo.  Por otro lado, las técnicas para disminuir el estrés o recibir consejería y/o terapia también podrían ser útiles para una persona.
El médico posiblemente le sugiera mantener un diario de los sueños, a fin de seguir la pista de los patrones de sueño y de los factores que lo afectan.  En casos de sueño sumamente alterado, quizás lo recomendable sea realizar un estudio del sueño para lograr determinar las causas y alternativas de tratamiento.

Tomado de Vida y Salud

martes, 2 de agosto de 2011

¡De última hora! Precauciones que debes tomar ante una ola de calor


Una ola de calor, algunos dirían que de fuego, se extiende este verano por todos los Estados Unidos y sin la menor intención de marcharse o disminuir su intensidad. Las altas temperaturas, de hasta 105 grados Fahrenheit (40.5 grados centígrados), no sólo acarrean molestias a los ciudadanos, trastornos en industrias como la de la ganadería y a la agricultura, sino que ya han cobrado incluso muchas vidas (39 hasta el 13 de julio). Como se espera que la ola de calor afecte al menos a 150 millones de personas durante todo este verano, tanto la Cruz Roja Americana como la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA por sus siglas en inglés), recomiendan tomar ciertas medidas para combatir el calor y proteger el bienestar de toda la población, especialmente los más vulnerables: los niños y los ancianos. Infórmate tú y corre la voz entre tus vecinos, familiares y amigos.
¿Qué puedes hacer para protegerte a ti y a tu familia durante una ola de calor?
  • En ningún momento, y ni por un segundo, dejes a los niños o a las mascotas en un automóvil que está parado. Las temperaturas suben increíblemente a cada minuto en un automóvil cerrado, peor aún durante una ola de calor. No lo tomes a juego, puede costarles la vida.
  • Mantente bien hidratado(a) bebiendo agua o cualquier otro tipo de líquido aún cuando no sientas sed. Evita consumir alcohol o café porque aumentan la deshidratación.
  • No comas en grandes cantidades. Elige comer pequeñas cantidades con más frecuencia.
  • Evita los cambios extremos y repentinos de temperatura (pasar de repente de mucho calor afuera, a un aire acondicionado muy frío)
  • Usa ropa ligera de colores claros, preferiblemente de algodón. Evita por el momento la ropa de color oscuro porque absorbe los rayos solares y por lo tanto, el calor.
  • Disminuye la intensidad de tus actividades, y evita hacer ejercicios demasiado intensos en las horas más calurosas del día.
  • No salgas a la intemperie a menos que realmente necesites hacerlo y evita permanecer al sol. Trata de permanecer bajo techo. Si tu vivienda no tiene aire acondicionado, trasládate al piso de abajo que será el más fresco. Planea pasar el mayor tiempo que puedas en un lugar público que lo tenga, como las bibliotecas, o los centros comerciales.
  • Retrasa los juegos y las actividades al aire libre hasta que bajen las temperaturas.
  • Si necesitas trabajar al aire libre, toma la mayor cantidad de recesos posible y bebe mucha agua. Usa protector solar y cubre bien tu cabeza con un sombrero o gorra.
  • Mantente al tanto de familiares, amigos y vecinos que no tengan aire acondicionado en sus viviendas, que viven solos o que puedan ser afectados por la ola de calor (en especial, los de edad avanzada).
  • Procura que las mascotas tengan agua fresca disponible en todo momento. Si puedes traerlas dentro de casa, hazlo.
  • Mantente informado. Escucha los reportes sobre el estado del tiempo para que estés al tanto de las temperaturas máximas que se esperan para tu ciudad día a día.

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