DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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lunes, 2 de julio de 2012

¿Epidemia de autismo en los niños?


Por raro que suene, así lo aseguran autoridades en el tema de autismo en Estados Unidos. Las estadísticas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) indican que uno de cada 88 niños recibe un diagnóstico de autismo en dicho país. Aquí te cuento más acerca de lo que está sucediendo y te recuerdo de qué se trata esta enfermedad.

Cuando se habla de epidemias, es posible que muchas personas lo relacionen con enfermedades transmitidas por bacterias o por virus. Sin embargo, esta palabra se refiere al aumento de una enfermedad en un determinado grupo de personas, durante un tiempo específico.

Por eso, cuando las autoridades de salud de Estados Unidos se refieren a que hay una epidemia de autismo en los niños, hablan precisamente de que ha habido un aumento en el número de casos de autismo. Específicamente se refieren al cálculo que se hizo hace dos años, en el cual se indicaba que un niño de cada 110 era diagnosticado con esta condición. Hoy en día, se habla de un niño de cada 88.

Los expertos creen que el aumento se debe en parte a que ahora se han identificado, diagnosticado y tratado los casos de autismo con mucha más precisión. Antes, al parecer, no se identificaban o diagnosticaban y por eso no figuraban en las estadísticas. Sin embargo, todavía existe una porción de los casos de autismo que han aumentado y sus causas no son claras.

De todas maneras, los médicos coinciden en afirmar que ahora el autismo se diagnostica de manera más temprana y que eso es un gran avance para poder tratar a los niños que padecen esta enfermedad mediante terapia de educación especial.

Recuerda que el autismo es un conjunto de alteraciones semejantes que varían en intensidad y se manifiestan de manera diferente en cada persona. Afecta las habilidades de comunicación, socialización y empatía de la persona. Como dato curioso, las estadísticas demuestran que el autismo afecta más a los niños que a las niñas.

A continuación te enumero las características de un niño(a) autista para que estés alerta y ante cualquier sospecha consultes con tu médico.
  • No tiene la capacidad de imitar
  • No juega con los otros niños
  • No reconoce los sentimientos de los demás.
  • Anormalidad en la comunicación no verbal (gestos)
  • Dificultades en el habla
  • No busca consuelo en los momentos en que se siente afligido
  • Movimientos corporales repetitivos
  • Ausencia de imaginación
  • Preocupación por ciertos objetos
  • Insistencia para seguir ciertas rutinas
  • Aflicción por cambios insignificantes en su entorno
Como mencioné al principio, estos síntomas pueden variar de persona a persona y dependen del nivel de autismo y de su nivel de coeficiente intelectual (su inteligencia). Por esa razón, los síntomas, si bien pueden ser parecidos, no siempre se presentan con la misma intensidad.

Cuanto antes se detecte y se inicie el tratamiento, mejores resultados se pueden lograr. Así que lo más acertado es consultar con un especialista ante cualquier duda.

Tomado de Vida y Salud

martes, 26 de junio de 2012

Recetas para la vida – ¿Porque será que mi familia no comparte mis éxitos?

¿Es envidia, competencia, incomprensión o simplemente mala comunicación?

“Familia… querida, amada, única” siempre un tema especial y delicado. Cada quien su propia historia y sus características tan peculiares. No hay dos familias iguales ya que cada una tiene su sazón único. Las reuniones familiares siempre provocan sentimientos encontrados, emociones gratas, alegrías, rencuentros; por el otro, traen viejos recuerdos, malos entendidos, resentimientos, rivalidades y frustraciones. Aprender a disfrutar la familia es importante ya que cuando esta nos contiene los integrantes se fortalecen, se nutren y encuentran un lugar seguro para crecer, cuando no la tienen estos lazos son difíciles de encontrar y generalmente la persona sufre y siente un gran vacío difícil de llenar…

Nadia no es la excepción; ella pertenece a una familia numerosa, llena de primos, tíos, abuelos, sobrinos, etc. Se acerca el viaje que cada año hace la familia. Ella no sabe si prefiere quedarse sola en su departamento y evitar los pleitos y los malos ratos que pasa en cada reunión familiar.

Ella es una muchacha talentosa y con grandes éxitos para la edad que tiene, cuenta con un buen trabajo que le permite mantenerse sola. Su vida, en general es buena, cualquier madre estaría orgullosa.

Sin embargo, los ojos de la propia Madre no siempre son los ojos de todos aquellos que nos rodean. Los éxitos de uno no son siempre motivo de celebración para los demás, incluso cuando se trata de parientes y amigos. Cada quien tiene su historia y sus propios problemas; algunos por falta de oportunidades, otros por tener poca motivación o menos recursos y aún otros, por dificultades personales. El regocijo y los relatos de la persona exitosa pueden generar sentimientos de competencia, inseguridad, pueden llevar a reproches, irritación y comparaciones. Esto es precisamente lo que le sucede a Nadia cada vez se junta con su familia.

Después de unas cuantas copas, comienzan a salir los trapitos al aire, cada quien habla lo que siente. Hay algunos que se burlan de ella, otros le reprochan y riñen, habrá algunos que ni siquiera se involucran, pero en general la familia parece no festejar el éxito de esta mujer.

Ciertamente cuando la persona está orgullosa de sus logros, tiene un brillo especial, está satisfecha, actúa de forma animada y en algunos casos se llega a embriagar de sus éxitos, olvidándose de voltear a ver a las personas que la rodean. Sin querer y en este caso, esto puede hacer sentir incómodos a los familiares y hasta puede pasar como si la persona exitosa esta actuando con soberbia y falta de atención.

Si la persona exitosa utiliza la prudencia y recuerda continuamente que el verdadero éxito es aquel que la engrandece sin deslumbrar o incomodar a sus seres queridos, seguramente encontrara la humildad necesaria para poder compartir sus logros sin deslumbrar a nadie.

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domingo, 20 de mayo de 2012

Recetas Para la Vida – Mediadores y Metiches

Por Becky Krinsky e Iliana Berezovsky

Los pleitos de dos se convierten en guerras de muchos

Indudablemente hay ocasiones que es conveniente mediar o conciliar discusiones o malos entendidos; Sobre todo cuando se puede mediar y la persona que ayuda no esta involucrada directamente en el problema, esta puede calmar y proporcionar un punto de vista justo y conciliador.

Desafortunadamente muchas veces las personas que inicialmente tienen la buena intención de ayudar, terminan convirtiéndose en cómplice y toman parte en el asunto, imponiendo su justificación y apoyando a alguna de las partes involucradas, así que lejos de ayudar, crean más tensión y aumentan el problema. Lo que en un momento fue una simple discusión se termina convirtiéndose en una lucha de poder con complicidad.

Días antes de la celebración del matrimonio más esperado, toda la familia cercana ha intervenido para tratar de arreglar un problema que se había originado por una simple discusión completamente irrelevante entre las dos hermanas queridas. Tristemente todos han quedado lastimados y ofendidos. Así que a lo que empezó como un mal entendido de dos, se sumó las buenas intenciones de otros y se ha desencadenado una guerra familiar. ¡Que líos con todos los tíos!

El problema era realmente sencillo, Marta que se iba a casar estaba molesta con Teresa, su hermana menor la cual decidió alejarse para no interferir en los preparativos de la fiesta esperando que después de la fiesta, su hermana estuviera en mejores condiciones de hablar más calmadamente.

Justina, la otra hermana, con un carácter mas conciliador, trató de ser la mediadora entre ellas. Porque le angustiaba mucho que las hermanas no estuvieran en paz para la boda. Así que trato de que se perdonaran. Ella aseguraba que así podrían disfrutar mejor de la boda.

Sin embargo, las buenas intenciones no fueron suficientemente fuertes para que se vencieran los orgullos y se perdonaran los malos entendidos. Al sentirse frustrada, Justina tomó partido por la hermana menor, criticó a Marta e involucró a la prima y a su padre, dando por resultado mayores acusaciones.

La pobre Justina con las mejores intenciones, lo único que logró fue aumentar la tensión familiar. El problema comenzó a crecer en forma desproporcionada. Finalmente, Tere se sintió tan angustiada que decidió ni siquiera asistir al casamiento. Ofendida cortó la comunicación con su familia.

Las intenciones habían sido buenas y quizá Justina hubiera tenido éxito, si en vez de dispersar el chisme o tratar de imponer su punto de vista, hubiera ayudado a que sus hermanas encontraran soluciones y recordaran lo que realmente era importante.

Cuando una persona se convierte en juez y parte al mismo tiempo, se pierde la parcialidad y la objetividad del problema. Las críticas solo consiguen que la persona se sienta peor y se ponga a la defensiva. Este caso fue una oportunidad perdida y una fiesta descompuesta.

La Receta:

Mediaciones exitosas

Ingredientes:

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martes, 24 de abril de 2012

La superficialidad de los adolescentes se mide en mensajes de texto

 
Un nuevo estudio realizado en Canadá, encontró que los jóvenes que envían muchos mensajes de texto durante el día, tienden a preocuparse menos por asuntos importantes de la vida y a filosofar sobre ella. ¿Crees que comunicarte por medio de mensajes de texto te hace superficial? Sigue leyendo este artículo que tal vez te va a poner a pensar.

Julia tiene 17 años y se la pasa, como todos los jóvenes de su edad, enviando mensajes de texto a sus amigos y familiares. Si la observas, siempre está mirando su teléfono y tecleando con los dedos a toda velocidad. Enviar mensajes de texto o “textear” ( de to text, en inglés) es simplemente, su forma de comunicación principal. Julia no está sola. Millones de adolescentes y otras personas en el mundo, han decidido que es más efectivo y rápido enviar estos mensajes que hacer una llamada para hablar o encontrarse cara a cara. Algunos jóvenes hasta se molestan cuando envían un mensaje de texto y la otra persona, en lugar de enviarles uno en respuesta, decide llamarlos. Julia lo dice “ ¡Si le mandé un texto es para que no me llame!”.

Esto demuestra con evidencia que la comunicación por texto es el método preferido entre los adolescentes y sus amigos. Según datos publicados por el Centro de Investigación Pew en el 2010, el 72% de los adolescentes usan este mecanismo para comunicarse. Pero más que tener unos dedos muy ágiles, enviar mensajes de texto puede indicar que eres una persona superficial. Por lo menos así lo concluye un nuevo estudio realizado por unos psicólogos de la Universidad de Winnipeg en Canadá.

Según los psicólogos canadienses que analizaron durante 5 años la frecuencia de mensajes de texto entre 2,200 jóvenes de 18 a 22 años, que mandan un promedio de 200 a 300 textos al día, tienden a ser más materialistas, a reflexionar menos y a preocuparse en menor escala por su crecimiento interior. Además, aquellos adolescentes que envían mensajes de texto con frecuencia, demuestran estar más interesados en su imagen y en el dinero, que aquellos que no mandan textos con la misma frecuencia.

Otros especialistas de Estados Unidos que analizaron este estudio, dijeron que los investigadores canadienses observaron al cerebro en su estado de silencio y quietud, y así concluyeron que las distracciones externas de este tipo de comunicaciones hacen que no haya tiempo para reflexionar sobre la moral, la ética, las emociones e incluso, las consecuencias de ciertas situaciones. Es posible, según los psicólogos, que estos jóvenes que envían mensajes de texto de manera casi compulsiva, hayan caído en el hábito de pensar en todo de manera superficial.

Pero en este mundo lleno de distracciones para los jóvenes, ¿qué pueden hacer los padres para promover que sus hijos tengan tiempo para estar tranquilos y que se pongan a pensar? Idealmente, acostumbrarlos a tener momentos en el día en los cuales están lejos de la televisión, el teléfono, la computadora y cualquier otro tipo de distracción para la mente. Esos momentos de tranquilidad permitirán que los adolescentes tengan tiempo para reflexionar y que logren tener una vida interior mucho más rica.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 14 de marzo de 2012

El bajo peso al nacer, asociado con el autismo

Los problemas del desarrollo, permanentes y profundos, característicos del autismo son uno de los temores más grandes de los padres. Las causas de esta serie de trastornos son principalmente genéticas, pero un nuevo estudio indica que el bajo peso al nacer, concretamente en los gemelos, puede tener alguna influencia. Sigue leyendo para que te enteres en detalle.

El autismo comprende a una serie de trastornos del desarrollo que afectan al cerebro. Generalmente aparece durante los 3 primeros años de vida. El autismo impide el desarrollo normal de las habilidades sociales y de comunicación. Un niño autista puede pasar mucho tiempo aislado y tener dificultades para hablar y para expresarse. Sin embargo, el autismo es una condición que en ocasiones no es fácil de detectar.

Es posible que haya ciertas conductas del niño que les parezcan sospechosas a los padres que probablemente se manifiesten cuando entre a la escuela y que además presente problemas de conducta y comunicación. Como mencioné, el autismo es un espectro de trastornos, es decir, que puede tener síntomas leves o severos, y que incluso puede que los niños se desarrollen de manera aparentemente normal y que no sea hasta los 2 o 3 años de vida, en que se empiecen a manifestar los síntomas. El autismo no tiene cura, pero puede manejarse con terapia y mejorarse a medida que pasan los años.

Las causas de esta condición están ligadas a la genética y a factores ambientales, pero un nuevo estudio revela que — al menos en gemelos idénticos — el bajo peso al nacer juega un papel importante. Unos investigadores de la Universidad Northwestern en Estados Unidos, llegaron a esta conclusión luego de estudiar a más de 3,700 parejas de gemelos,.

Por ejemplo, al analizar a varios gemelos idénticos “discordantes” (es decir que uno sufre de autismo y el otro no) encontraron que en aquellos bebés cuyo hermano era 15% más pesado al nacer (más de 14 onzas), tuvieron un riesgo 13% mayor de sufrir autismo.

No obstante, los autores del estudio publicado en la revista Pyschological Medicine, advierten que también los factores ambientales prenatales (antes del nacimiento) y perinatales (alrededor del nacimiento) son importantes y se suman a la predisposición genética que existe para el autismo.

Esta misteriosa enfermedad ha sido objeto de debate por muchos años. Se ha llegado a culpar a algunas vacunas por su desarrollo, pero esto ya se ha descartado. Así que el debate sobre las causas definitivas del autismo sigue abierto. Esperamos que la ciencia siga avanzando para responder a las preguntas que se tienen acerca del autismo.

No te olvides que ante cualquier duda que tengas sobre el comportamiento y el desarrollo de tu bebé, debes consultar a tu pediatra y si es necesario, a un especialista.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 19 de noviembre de 2011

¿Timidez o fobia social?


Si tu hijo adolescente se aísla y no quiere salir con amigos de su edad, es posible que sea algo más que timidez. Si bien la fobia social se da en pocos casos, cuando se presenta puede generar problemas sociales y de aprendizaje. En este artículo te contamos cómo detectar esta enfermedad y qué la diferencia de la típica vergüenza que muchos pueden sentir.

¿Has escuchado hablar de la fobia social? Cuando lo que parece timidez se vuelve tan excesivo que hace que la persona evite ciertas situaciones y la interacción con los demás, puede tratarse de algo más. Es difícil reconocer cuando tu hijo o hija tiene un problema, y hay versiones que afirman que no creen que la fobia social sea realmente un problema, sino más bien timidez que debe ser superada por uno mismo o que es sólo una excusa para vender más medicamentos.

Sin embargo, esto no es así. La fobia social es una condición que puede causar complicaciones en la vida social y en el desarrollo normal de los niños y los adolescentes, aunque también puede afectar a los adultos e puede impedirles llevar una vida normal.

En busca de más información sobre esta enfermedad psiquiátrica, un grupo de investigadores del Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos examinó las tasas de timidez y de fobia social entre más de 10 mil adolescentes entre los 13 y los 18 años de edad, que participaron en una encuesta nacional.

La mitad de ellos afirmó ser tímido, y de esa mitad, sólo el 12 por ciento había tenido los síntomas de la fobia social en algún momento de su vida. Lo interesante de este estudio es que entre quienes dijeron no ser tímidos, alrededor del cinco por ciento mostró signos de ansiedad social, lo que demuestra que esta enfermedad puede no estar asociada con la timidez, aunque por sus síntomas muchas veces se las vincule.

¿Cuáles son los síntomas de la fobia social? Tal como te hemos contado en otro artículo de Vida y Salud, las principales señales de esta enfermedad son:
  • Tener un miedo constante y excesivo de ser observado y juzgado por los demás.
  • Sentir timidez e incomodidad al sentirse observado durante una charla, en un baile o en otra situación en la que se participe.
  • Sentir una incomodidad o temor tan grande en situaciones sociales que éstas pueden llegar a provocar dolor de estómago, palpitaciones, mareo y deseos de llorar.
  • Tener miedo de hablarle a otras personas, como a compañeros de clase o de trabajo.
  • Tener palpitaciones, náuseas, sudor y sentimientos de vergüenza y humillación desencadenadas por situaciones sociales.
Todos estos síntomas y estas sensaciones son reales y en verdad pueden hacer que la persona se sienta muy mal. Por eso es importante no confundirlo con una simple timidez como la que tiene muchas personas, y muchos adolescentes y que es fácil de vencer y de superar.

Si bien se trata de una minoría, algunos adolescentes (también niños y adultos), tienen este problema y no pueden resolverlo por sí mismos. Lo peor de todo es que la fobia social puede interferir con el aprendizaje y con su normal desarrollo, e incrementa las posibilidades de que estos jóvenes recurran al alcohol o a las drogas en busca de algo que los haga sentir más seguros ante esas situaciones que para ellos son tan estresantes.

Lo bueno de todo esto es que, una vez detectada, la fobia social puede tratarse y quienes la sufren pueden volver a tener una buena vida social y a divertirse como cualquier adolescente. Para ello existen distintos tratamientos que pueden incluir terapias psicológicas, medicamentos y técnicas de relajación, entre otras alternativas.

El apoyo de los padres y las personas cercanas es fundamental para salir adelante. Si notas que tu niño tiene una timidez exagerada, fuera de lo común que lo hace reaccionar de manera extrema ante situaciones que no deberían serlo, es importante que pidas ayuda y lo acompañes con un profesional calificado para que se descarte fobia social y para que encuentre una solución que le permita disfrutar una de las etapas más gratificantes de la vida.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 25 de septiembre de 2011

La autoconfianza y la empatía mejoran el sexo


Olvídate de lo que otros piensen de ti: ¿te consideras una persona interesante o atractiva o tienes dudas sobre tu aspecto físico y de tu capacidad de agradarle a los demás? ¿Eres capaz de identificarte o solidarizarte con los sentimientos de terceras personas? Del tipo de respuesta que des dependen muchas cosas. Un alto grado de seguridad, autoconfianza y empatía te ayudarán a desenvolverte con mayor soltura en tus relaciones sociales, laborales e interpersonales, ¡y hasta en tu relación sexual! Así lo ha demostrado un estudio reciente que relaciona estas cualidades con el placer que le brindas y te brinda tu pareja.

El mantener una autoestima elevada es importante para poder funcionar normalmente en todos los ámbitos de la vida. Incluso en el sexo: la seguridad y la confianza en uno mismo parece mejorar el goce y el placer en la cama, así como la empatía con el compañero o la compañera con quien se está disfrutando la relación.

Esto ya lo sospechábamos: es difícil poder disfrutar plenamente un encuentro íntimo si estás preocupado(a) o acomplejado/a por tu imagen, si se te nota el exceso de peso (o de delgadez), o lo que tu pareja pueda pensar de cualquier parte de tu cuerpo de la que no te sientas seguro(a). Pues bien, eso que ya nos dictaba el sentido común ha sido comprobado por una investigación reciente que consideró la opinión de más de 3.200 hombres y mujeres de entre 18 y 26 años de edad al ser consultados sobre su autoestima, la confianza en uno mismo, la autonomía o fortaleza para seguir las convicciones personales, y la empatía o capacidad de asumir la perspectiva del otro en relación al placer en las relaciones sexuales.

De ese modo, los investigadores de la Facultad de Salud Pública de la Johns Hopkins en Baltimore, Estados Unidos, encontraron que la empatía influye positivamente en el placer sexual tanto en los hombres como en las mujeres jóvenes. En ellas, además, la autonomía y la autoestima también parecían contribuir al placer.

Según Adena Galinsky, coautora del estudio, el punto más importante es la asociación entre la empatía y el disfrute sexual. Coinciden con ella el resto de los investigadores y afirman que la empatía a su vez aumenta la motivación de complacer a la pareja de muchas formas diferentes, no solamente en las relaciones sexuales. Además, la persona disfruta “indirectamente” al dar placer al otro. Esto de por sí refuerza la calidad de toda la interacción de pareja.

Y a ti, ¿cómo te va en este sentido? Cualquier relación por buena que sea, puede mejorar y conviene siempre salirse de la rutina. Pon un poco de ganas e interés para demostrarle a tu pareja cuán importante es para ti y que estás “en sintonía” con sus sentimientos:

Demuéstralo con hechos. Prepara una actividad romántica: una cena que le guste, su música favorita, ese restaurante que siempre ha querido visitar.

Escucha atentamente. Estimula a tu pareja a que hable de lo que le gusta y lo que no le agrada, lo que pueden mejorar entre ambos. La comunicación efectiva comienza por una buena disposición a escuchar.

Dedícale tiempo. Nada surge del vacío. Si no riegas “la plantita” de la relación, se secará.
Mucho respeto, por favor. Ese es el cimiento de cualquier buena relación, mucho más de la relación de pareja. Sean delicados y corteses el uno con el otro.

¿Y si es tu autoestima la que necesita un impulso? Cultivarla es un proceso, no se logra de la noche a la mañana. Es más, hay que alimentarla, al igual que tu relación, ¡todos los días! Aquí te ofrezco algunas sugerencias:

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jueves, 28 de julio de 2011

Los videojuegos y los adolescentes ¿cuándo se vuelve una adicción?


¿Es dañino jugar con videojuegos? Varios estudios analizan los posibles efectos que los adelantos tecnológicos pueden generar en los adolescentes que disfrutan con ellos. Unos estudios detectaron que los juegos de video pueden tener algunos riesgos para la salud. Aquí te contamos más detalles sobre este hallazgo y cómo detectar cuando el juego se está convirtiendo en una adicción.
La tecnología brinda cada vez más opciones de entretenimiento, sobre todo para los adolescentes que suelen ser los usuarios apasionados de estos adelantos. Sin embargo, no todo es alegría y diversión en el mundo de los videojuegos. Este es un tema que ha generado incontables páginas de investigaciones y debates.
Un estudio reciente sobre el juego y la salud de los adolescentes, desarrollado por unos investigadores de la Escuela de Medicina de Yale, encontró que existen riesgos relacionados con la salud debidos al juego, particularmente en las adolescentes mujeres. Esto significa que si bien la mayoría de los adolescentes que juegan son varones, cuando se trata de relacionar el juego con la salud, son las mujeres jugadoras quienes tienden a ser más violentas, involucrarse en serios pleitos (peleas) y llevar armas a la escuela.
Los investigadores también detectaron que una pequeña porción de los adolescentes que adoran los juegos de video tienen problemas para dejar de jugar, una sensación irresistible de jugar o una tensión que sólo se alivia jugando. Y aunque la cantidad era realmente pequeña, los adolescentes que presentaban esta característica, tanto los hombres como las mujeres, tendían a tener otras conductas preocupantes como fumar regularmente, usar drogas o involucrarse en peleas.
Se estima que entre el 7% y 11% de los chicos que juegan con videojuegos tienen problemas reales al punto de ser considerados enfermizos, ya que afectan su desempeño en la vida escolar, social, familiar y psicológica. Así encontró otro estudio que se dio a conocer recientemente, desarrollado por investigadores de la Universidad Estatal de Iowa, en los Estados Unidos.
Tal como en la investigación realizada por científicos de Yale, en este caso también se demostró que el 10% de los jóvenes (una pequeña porción) que se divierten con los videojuegos sufren de depresión, de ansiedad, de fobias sociales y tiene un bajo rendimiento escolar, muchas de estas condiciones derivan de su conducta frente a este pasatiempo. Por eso, los especialistas concluyeron que esta adicción es diferente a otras (ya que afecta varios aspectos de la vida), y encontraron que cuando los chicos logran superarla comienzan a disminuir la depresión, la ansiedad y las fobias sociales.
Si tienes hijos/as, seguramente sabrás lo difícil que resulta ponerles límites a la hora de utilizar videojuegos. Ten en cuenta que sólo una pequeña porción de quienes juegan convierten al entretenimiento en una adicción pero si estás preocupado/a, considera estos síntomas que pueden indicar alarma. Observa si tu hijo/a:

Lea el artículo completo en Vida y Salud

sábado, 25 de junio de 2011

¿Qué harías si tu hijo o hija es homosexual?


Aunque a la mayoría puede parecerles algo obvio, para muchos adolescentes, descubrir su identidad sexual pueden no ser una tarea tan sencilla. ¿Es normal que se sienta atraído por alguien del mismo sexo o por personas de ambos sexos? ¿debería fijarse sólo en parejas del sexo opuesto? Aquí encontrarás las principales preguntas y respuestas acerca de la orientación sexual y la homosexualidad, para que puedas acompañar a tu hijo o hija en esta etapa en la que está definiendo su personalidad.
“¿Me gusta o no me gusta, quiero o no quiero, qué quiero?” Es normal que los adolescentes se cuestionen sobre su identidad sexual e incluso que tengan dudas y busquen respuestas. Al mismo tiempo, también es una realidad que muchas veces los niños y los jóvenes molestan a sus compañeros llamándolos “gay”, aunque éstos no lo sean, y que todavía existe un prejuicio social fuerte con respecto a quienes se sienten atraídos por personas del mismo sexo.
Con todo esto, es probable que los padres se sientan incómodos hablando sobre estos temas con sus hijos y hasta les cueste aceptar la orientación sexual que los jóvenes definan, si no es la que los padres hubiesen preferido. ¿Qué puedes hacer en estos casos? Lo mejor siempre es hablar y, si necesitas, prepararte para hacerlo. Ten en cuenta que conversar y preguntarse sobre cuestiones relacionadas con la sexualidad es algo importante y necesario para cualquier adolescente, no importa cuál sea su orientación sexual.
Al no poder hablar abiertamente sobre su sexualidad, los jóvenes tienden a perder su autoestima, a deprimirse y a tener otro tipo de problemas emocionales, que pueden impulsarlos a adoptar hábitos nocivos como el alcohol y las drogas e incluso, a llegar a pensar en el suicidio.
En los Estados Unidos, durante los últimos años se han reportado varios casos en los que ha habido casos de adolescentes que se han quitado la vida luego de que se expuso su homosexualidad (por ejemplo a través de un video divulgado en el Internet) o por que fueron víctimas de burlas. Unos estudios realizados por unos científicos de la Universidad de Illinois, de la Universidad Northwestern en Illinois y del Centro de Salud Howard Brown en Chicago, habla de que los adolescentes homosexuales o gay son más propensos a sufrir problemas psicológicos, emocionales y mentales. Estoy segura de que tú no quieres que tus hijos sufran de este tipo de problemas. Por eso, ayuda a erradicar el prejuicio que existe en relación a la homosexualidad, para que se deje de ver como un tema prohibido; de esa forma establecerás un lazo de comunicación con tu hijo(a) adolescente.
Además, piensa que si no lo hablan contigo, seguramente encontrarán información sobre el tema en la televisión, en el Internet, a través de otros compañeros y en muchos otros lados. Allí pueden encontrar información errónea y un mundo de prejuicios. Entonces, ¿quién mejor que tú para hablar sobre sexualidad con tus hijos?
Aprovecha todas las oportunidades de diálogo que encuentres. Muchas veces no hace falta sentarse a hablar del sexo, incluso si lo haces de manera planificada puede que lo tomen como un sermón más, le quiten relevancia y no te presten atención.
Por el contrario, es posible que a ellos les interese saber qué piensas sobre el tema y, tarde o temprano, te darán la ocasión para que puedas iniciar la conversación. Trata de estar atento y no dejes pasar esas oportunidades. Piensa en la edad de tu hijo o hija y busca el modo de expresarte en forma clara y comprensible para él o ella, evitando los prejuicios sobre una orientación u otra (homosexualidad o heterosexualidad).
Si te enteras que tu hijo o hija adolescente es lesbiana o gay, lo mejor que puedes hacer es darle todo tu apoyo y demostrarle que, independientemente de su orientación sexual, el amor es más fuerte y tú siempre estarás a su lado para demostrárselo.
Recuerda que no existe una “cura” para la homosexualidad, eso se pensaba en el pasado. Ahora se sabe que la homosexualidad no es una enfermedad. Hace varias décadas que la Asociación Americana de Psiquiatría reconoció a la homosexualidad como un comportamiento humano normal y que otras organizaciones de salud se han adherido a esta idea. Incluso, se ha demostrado que tratar de reorientar la preferencia sexual puede ser dañino y causar más problemas emocionales.
Tampoco te “culpes” por la orientación sexual que ha elegido tu hijo o tu hija. La idea de que la homosexualidad es el resultado de una mala crianza es otro de los mitos erróneos que nunca han sido comprobados. En cambio, se considera que hay factores genéticos, sociales e individuales que pueden influir en este proceso, ya sea por separado o combinados entre sí.
El descubrir la identidad sexual es una etapa que puede ser difícil y confusa, sobre todo si la persona tiene temores y prejuicios. Pero piensa que también puede ser riesgosa, por eso es importante que acompañes a tus hijos en este proceso y los apoyes no sólo en el descubrimiento de su orientación sexual sino también en el aprendizaje sobre el sexo y en cómo tener una vida sexual sana y segura.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 17 de abril de 2011

Redes sociales – ¿Nocivas para la salud?


¿Cuántas horas pasas frente a la computadora? ¿Cuántas cosas has dejado de hacer para interactuar en redes sociales, como Facebook o Twitter? ¿Alguna vez has pensado que eso puede dañar tu salud? No es una broma: algunos estudios ya empiezan a hablar de los efectos que puede provocar el aislamiento. Ten en cuenta estos datos cuando interactúes en las redes sociales y evita que se conviertan en factores que afecten tu salud mental y física.
Con el avance de la tecnología están cambiando las costumbres. Por ejemplo, en los que participan activamente a diario en las redes sociales como Twitter y Facebook. Esto es especialmente cierto para los adolescentes.
Facebook, por ejemplo, es una muestra muy clara de esta situación. A tan solo 6 años de su creación ya cuenta con más de 500 millones de usuarios en todo el mundo.A través de este medio, se conectan con amigos, se reencuentran con antiguos compañeros y comparten fotos, videos y comentarios de todo tipo.
Pero si bien conectarse y reencontrarse con amigos puede ser emocionante y divertido, a veces también puede generar situaciones confusas o nocivas. La mamá de Florencia estaba indignada cuando escribió un comentario en su muro de Facebook, en el cual denunciaba que alguien malintencionado le había robado la identidad a su hija para abrir una cuenta en la red en su nombre para decir tonterías. Mientras tanto, Flor lloraba desconsolada en su cuarto, donde estuvo encerrada durante varios días hasta que pudo volver a enfrentar a sus compañeros.
Pedro, por su parte, era feliz entrando a Facebook de tanto en tanto a ver las novedades de sus contactos, pero se cansó de recibir insultos luego de un comentario que hizo (que, evidentemente, le cayó mal a muchas personas). Después de varios días de angustia y bronca por tanta pelea virtual decidió cerrar su cuenta y ahora no puede creer cuánto tiempo libre le queda.
Otro caso más grave es el de un joven italiano que llegó a las noticias porque se le ocurrió modificar su identidad para espiar a su ex-novia. Con un nombre falso logró que lo aceptara entre sus contactos en Facebook y fue tal el impacto al verla tan desenvuelta conversando con otros hombres que le dio un ataque de asma y tuvo que ser hospitalizado.
Pensando en estas situaciones y en otras, algunos investigadores comenzaron a analizar las posibles consecuencias que puede tener el uso de las redes sociales en la salud de las personas. Y aunque parezca mentira, un psicólogo, el Dr. Aric Sigman, sugiere que pasar mucho tiempo en las redes sociales puede incrementar el riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas y hasta demencia, entre otras condiciones. Aunque esto aún requiere más estudios para que se corrobore.
Se piensa que los efectos se producirían debido al aislamiento que genera el uso de las computadoras u ordenadores y a la disminución del contacto personal que provoca pasar tanto tiempo en las redes sociales. Según afirma el grupo de analistas británicos que estuvo a cargo del estudio, la actividad social produce ciertos beneficios en el organismo. Por eso se abren dudas y debates sobre los efectos que puede tener el aislamiento provocado por las redes sociales. Por ejemplo:
  • Se ha detectado que los genes que responden al estrés y la enfermedad serían más pasivos en personas más aisladas.
  • Algunos estudios han relacionado a la soledad con enfermedades inflamatorias y el riesgo de enfermedades cardíacas.
  • Las personas solas parecen estar más tiempo despiertas y descansan menos al dormir.
A esto se suman otros estudios sobre los riesgos que generaría la vida “online” y el uso de las nuevas tecnologías, tal como te contamos en un artículo reciente. Y si bien por el momento sólo hay investigaciones que aportan datos e indicios que nos acercan a este tema, el debate continúa abierto.
Así, por ejemplo, otro grupo de investigadores británicos se pregunta sobre las actividades que dejamos de hacer por sentarnos frente a la computadora para atender nuestra “cafetería” en Facebook antes de alimentar a los animales virtuales de la granja que también habitan en nuestro perfil de la red social, mientras conversamos con amigos y publicamos nuestras novedades.
En este sentido, Gary Small, un profesor de psicología de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) piensa que mientras que ningún estudio ha encontrado que el usar las redes sociales excesivamente daña permanentemente el cerebro, debemos preguntarnos ¿qué pasa con la gente joven cuando pierde horas y horas frente a la computadora?, si estos jóvenes están aprendiendo a comunicarse con las persona cara a cara y si están saliendo al aire libre a hacer ejercicio.
Y tú, ¿cuántas horas pasas frente a la computadora?, ¿comes más o tiendes a consumir comida chatarra mientras chateas con amigos?, ¿estás practicando algún deporte o actividad física que no sea virtual? Ten en cuenta estas preguntas y recuerda la importancia de mantener una vida sana, que no sólo implica llevar una dieta balanceada y una rutina de ejercicios sino también una actividad social cara a cara (en persona) regular. No hay nada mejor que relacionarse con las personas de esa manera.
Ten en cuenta estos detalles y evita que las redes se conviertan en telarañas que te dejen atrapado frente a la pantalla.
Tomado de Vida y Salud

viernes, 8 de abril de 2011

Niños/as autistas: ¿qué es el autismo y cómo detectarlo?


Durante los primeros años de vida de un niño/a puede presentar un trastorno en el desarrollo conocido como autismo. En general se lo asocia con niños/as que no se comunican con su entorno pero no todos los casos son así, muchos niños/as autistas pueden interactuar con los demás y tener vidas felices. Aquí te contamos qué es el autismo y cómo puedes detectarlo.
Acostumbrados a las típicas escenas de las películas en las cuales aparecen niños o niñas autistas que juegan aislados y solos, sin emitir ni una palabra (sin hablar), como viviendo en su propio mundo, muchas personas desconocen que, en realidad, el autismo puede presentarse de diferentes maneras. ¿En qué mundo está tu niño/a? ¿Está siempre aislado/a y no habla con nadie o es revoltoso/a, tiene problemas de conducta recurrentes y parece que no te hace caso? Ambas situaciones pueden ser signo de un mismo trastorno, llamado autismo.
El autismo es un trastorno del desarrollo que aparece en los primeros 3 años de la vida y afecta el desarrollo cerebral normal en el área de las habilidades sociales y de la comunicación, y puede ser difícil de detectar. En general los padres son los primeros en notar que algo no funciona como debería. Y si bien en la mayoría de los casos son ellos quienes buscan ayuda profesional cuando el niño o la niña tiene alrededor de dos años, a veces el autismo se detecta sólo cuando el niño entra al colegio, debido a problemas recurrentes de conducta y comunicación.
Los síntomas del autismo se pueden manifestar no sólo de diferentes formas, sino en diferentes intensidades, y a veces, el desarrollo de un niño con autismo puede parecer normal al principio, en los primeros 18 a 24 meses de edad y luego puede sufrir un retroceso. O sea, pierde las habilidades sociales y del habla que había adquirido. Al crecer, es posible que algunos niños/as autistas no aprendan a hablar pero otros sí lo hacen y hasta podrán trabajar y comunicarse sin mayores inconvenientes, siempre que cuenten con el apoyo necesario.
¿Te preguntas cómo puedes detectar si tu niño o niña podría tener este problema? Ten en cuenta que los niños con autismo se caracterizan porque su comportamiento suele ser inapropiado: tienen dificultad cuando juegan con otros, en las relaciones con los demás y en la forma en que se comunican, ya sea a través del habla o por señas.
Algunas de las señales que pueden indicarte la existencia de un problema de autismo son:
• Prefiere estar solo/a y le resulta difícil jugar y estar con otros niños.
• No sonríe cuando alguien le sonríe y se ríe o sonríe en momentos y/o situaciones inapropiadas.
• Tiene dificultad para interpretar lo que los demás están pensando o sintiendo, no responde adecuadamente al tono de voz o a las expresiones faciales y no observa las caras de las otras personas.
• Tiene poco contacto visual, o no lo tiene. Parece estar en su propio mundo y se desconecta de los demás. Actúa como si fuera sordo o sorda o parece que algunas veces escucha pero otras no.
• Tiene dificultad para expresar sus necesidades, emplea gestos o señala los objetos en vez de usar palabras.
• Repite palabras o frases pero sin que tengan un significado (esto se conoce como ecolalia).
• No responde a su nombre y se refiere a sí mismo por el nombre en lugar de “yo” o “mí” o no se refiere a sí mismo correctamente (por ejemplo, dice “usted quiere agua” en vez de decir “yo quiero agua”).
• Quiere hacer todo de la misma manera, se resiste a los cambios en la rutina y tiene sus propios itinerarios (por ejemplo, siempre tiene que ponerse las medias antes que los pantalones).
• Tiene patrones de movimiento raros. Por ejemplo, hace movimientos repetitivos como mecerse y dar vuelta, tiene conductas auto-abusivas como morderse o golpearse la cabeza, camina en las puntas de los pies, frota las superficies o se lleva objetos a la boca y los lame.
• No sabe cómo entretenerse con los juguetes y/o juega a juegos raros sin parar. Pasa mucho tiempo alineando las cosas o poniéndolas en cierto orden. Hace girar los objetos y/o muestra un apego inapropiado por determinados objetos.
• No muestra ningún temor real a los peligros y puede no ser sensible o ser demasiado sensible al dolor. Asimismo, no se sobresalta ante los ruidos fuertes o, por el contrario, los ruidos normales le pueden parecer dolorosos y se lleva las manos a los oídos.
• Tiene rabietas intensas y muestra angustia sin ninguna razón aparente.
• Es muy independiente para su edad y hace cosas antes de lo esperado, comparado con niños de su edad.
•Tiene un período de atención breve e intereses muy restringidos.
• Es hiperactivo/a o demasiado pasivo/a
Aunque no hay cura para el autismo, en muchos casos los síntomas mejoran con el tratamiento y con la edad; y como ocurre en otras circunstancias, cuando antes se detecte el autismo y se comience el tratamiento, mejores serán los resultados.
Recuerda que con el apoyo apropiado, la gente con autismo puede tener una vida activa en sus comunidades. Por eso, no te desanimes: asesórate, infórmate, busca información profesional y aprende cómo ayudar a tu hijo/a a descubrir que el mundo es un lugar interesante.
Tomado de Vida y Salud

miércoles, 6 de abril de 2011

Los hombres también fingen orgasmos


Mucho se habla de la sexualidad en la mujer y de su capacidad para fingir orgasmos. Por el contrario, es poco lo que se sabe al respecto de los hombres. Sin embargo, algunos estudios comenzaron a indagar sobre este tema y detectaron que, si bien la erección hace que fingir un orgasmo sea más difícil, algunos se las buscan para lograrlo. Aquí te contamos más detalles sobre la sexualidad masculina y por qué los hombres también fingen orgasmos.
Aunque parezca extraño y hasta complicado, los hombres también pueden y se las buscan para fingir orgasmos. Algunas encuestas analizan esta actitud en personas de ambos sexos y han detectado que la causa principal que lleva a los hombres y las mujeres a fingir el orgasmo es esperar a que el acto sexual culmine sin herir los sentimientos del o la compañera.
Así, por ejemplo, un estudio reciente desarrollado por unos psicólogos de la Universidad de Kansas, en los Estados Unidos, detectó que tanto los hombres como las mujeres pueden fingir el orgasmo cuando hay penetración durante el acto sexual. Por el contrario, esto ocurre menos cuando el placer se brinda o se recibe mediante otro tipo de estimulo, ya sea manual u oral. Los especialistas consideran que una razón para que esto sea así es que las expectativas de llegar al orgasmo durante la penetración son mayores que de otro modo.
Entre los hombres encuestados, el motivo principal para simular fue que el orgasmo estaba tardando demasiado y deseaban terminar el acto sexual, seguido por la intención de no herir a su compañera o evitar consecuencias no deseadas.
Según los investigadores, en general hay un rasgo en común en todos los participantes que pretenden tener orgasmos y es que se sienten presionados durante el acto sexual. Esto les ocurre tanto a los hombres como a las mujeres por igual.
Para aliviar esta situación, una de las recomendaciones es redefinir lo que se considera una relación sexual exitosa a cualquier tipo de acto que te haga sentir bien contigo y con tu pareja y que mejore la relación entre ambos.
Paralelamente, otro ensayo desarrollado por un urólogo y sexólogo colombiano  Alonso Acuña, detectó que la causa principal para simular el orgasmo era lo que se denomina simulación por Síndrome de Eyaculación Inhibida, un trastorno que impide llegar al orgasmo (puede ser por diversas causas: edad, ansiedad, alcohol o segundo coito sin eyaculación).
Otras causas menos frecuentes fueron:
  • presumir potencia sexual: dicen haber eyaculado cuando ella llega al orgasmo y luego van por un segundo coito o fingen el segundo orgasmo porque no son capaces de alcanzarlo.
  • ahorrar energía: para utilizarla con alguna amante (o a la inversa, fingen con la amante para utilizarlo con su mujer) o para masturbarse, por ejemplo.
  • temor al embarazo.
  • ir en búsqueda del orgasmo simultáneo.
  • incapacidad de la compañera de llegar al orgasmo.
En síntesis, la causa que subyace a un engaño de este tipo se relaciona con un temor o una incapacidad de comunicarse, una paradoja si tenemos en cuenta que la comunicación es una de las bases fundamentales de cualquier relación sexual, por esporádica que sea.
En el caso del hombre, además, se suma la presión que agrega cierta idea popular machista de que un hombre siempre está preparado para eyacular, en cualquier momento y bajo cualquier circunstancia. Tú sabes que esto no es así.
Entonces, ¿por qué no te quitas los miedos y las presiones? La clave es la comunicación. Anímate a hablar con tu compañera y anímala a ella también a que te cuente cuáles son sus preocupaciones o inhibiciones en la cama. El hablar con sinceridad al respecto los ayudará a los dos a mejorar en la intimidad y a disfrutar más del sexo y del acto sexual sin tener que fingir.
Tomado de Vida y Salud

martes, 5 de abril de 2011

Cómo mantener la intimidad al avanzar en edad


Muchas personas de 65 a 85 años de edad permanecen sexualmente activas y piensan que la sexualidad es una parte importante de su vida.  Sin embargo, con la edad, la sexualidad también puede constituir un reto.  El  ”Mayo Clinic Health Letter” examina algunos de los retos y soluciones para cultivar el deseo sexual más adelante en la vida.
Las enfermedades que afectan la salud y bienestar general de hombres y mujeres pueden interferir con la sexualidad.  La diabetes, la hipertensión y el colesterol alto pueden afectar al sistema cardiovascular y durante las actividades que despiertan el deseo sexual es necesario que la sangre circule con fuerza.  Por otro lado, las afecciones de las articulaciones, como la osteoartritis y la artritis reumatoide, podrían dificultar los movimientos u ocasionar dolor.  Además, es común que entre las personas mayores disminuya el deseo sexual (la libido).
En las mujeres, los cambios corporales que normalmente ocurren pueden alterar el deseo sexual.  Por ejemplo, la disminución en los niveles de estrógeno deriva en un afinamiento de los tejidos vaginales y menos lubricación en la vagina.  Estos cambios podrían reducir el deseo sexual debido al dolor o molestia que se presenta durante la estimulación sexual.  Con la edad, los orgasmos normalmente suelen ser más callados.
En los hombres, los niveles de testosterona disminuyen gradualmente con el tiempo y eso significa que podrían requerir más tiempo para tener una erección o que ésta podría no ser tan firme.  La disfunción eréctil es más común conforme un hombre avanza en edad.
No obstante, el deseo por intimidad emocional vence a la edad y, por ello, el enfoque sobre una relación física puede cambiar cada vez más hacia una de tipo emocional.  Debido a ese cambio, las personas mayores tienden a aproximarse entre sí para satisfacer su intimidad sexual, aunque ni el deseo ni el orgasmo sean iguales que antes.  Si bien no es posible retroceder el tiempo, Mayo Clinic Health Letter describe maneras de mejorar la experiencia sexual más adelante en la vida.
Comunicación: las parejas necesitan hablar abiertamente sobre cualquier problema físico, así como respecto a los cambios en la función sexual o en el placer por el sexo.
Alternativas femeninas: existen productos de venta sin receta médica que ayudan con la sequedad vaginal propia de la menopausia.  Entre las alternativas están los humectantes a base de agua (Replens) o los lubricantes sin glicerina como el System Jo H20 ó el Slippery Stuff.  Otra alternativa es el estrógeno vaginal que se expende bajo receta médica.
Alternativas masculinas: existe la disponibilidad de fármacos como el sildenafil (Viagra), tadalafil (Cialis) y vardenafil (Levitra) para tratar la disfunción eréctil.  Sin embargo, éstos no afectan la libido.
Otros medicamentos: los antidepresivos, los fármacos opiáceos para aliviar el dolor y los medicamentos para la hipertensión podrían afectar negativamente sobre la función sexual.  Un médico podría ofrecerle otras alternativas de tratamiento.
Ejercicio: hacer ejercicio regularmente puede mejorar el nivel de energía y también ayudar con el flujo sanguíneos hacia los genitales.
Consejería: un terapeuta capacitado puede ofrecerle instrucción, sugerencias e intervenciones personalizadas que puedan ayudarle a tratar sus problemas sexuales.
Tomado de Vida y Salud

jueves, 16 de diciembre de 2010

Los adolescentes y los peligros de abusar de la tecnología



Los avances tecnológicos nos brindan posibilidades de hacer cosas que antes no se pensaban y tienden a ofrecernos servicios que nos facilitan la vida. Pero, al mismo tiempo, también pueden resultar nocivas. Un sencillo mensaje de texto (o más bien muchos), por ejemplo, pueden causar riesgos para los adolescentes, así como el abusar de la vida en las redes sociales. Aquí te contamos por qué.

Casi todas las personas tienen un teléfono celular. Algunas, incluso dos. ¿Cuántos padres les negamos a nuestros hijos adolescentes ese aparato que nos permite comunicarnos con ellos en todo momento, que nos deja saber cómo están y si necesitan algo? Creo que pocos. La verdad, es que somos los padres los que en principio encontramos conveniente que nuestros hijos/as tengan un teléfono móvil para poder localizarlos en todo momento y para que les sirva a ellos en caso de emergencia.

No es una novedad que los teléfonos celulares, también conocidos como telefonía móvil se haya expandido vertiginosamente a nivel mundial. Esta tendencia continúa y se incrementa a medida que aparecen nuevos equipos con más servicios de conectividad y funcionalidades más veloces que facilitan la interacción con los usuarios. iPhone, Blackberry, Smartphone. Como sea que se llamen, están ahí para que los usuarios estén “conectados” en todo momento.

Si te fijas, son los más jóvenes los que quizá se adhieren más a estas tecnologías y probablemente sean quienes más riesgos deben enfrentar.

Para quienes nacieron en esta “era digital”, es casi imposible imaginarse sin un teléfono móvil en la mano (o en el bolso) e incluso sin una computadora que tenga conexión al Internet.

¿Pero cuál es el riesgo de la tecnología? En principio, y como ocurre con otros aspectos de la vida, todos los excesos pueden ser malos. Más allá de esto, los peligros que recorren el ciberespacio hoy pueden ser muchos y variados, dependen del tipo de dispositivo de cómo se usa.

Por ejemplo, quienes utilizan las redes sociales corren el riesgo de ponerse en contacto con extraños que proporcionan identidades falsas con fines delictivos. Muchos adolescentes se valen de perfiles falsos para poder meterse en la vida de otros e incluso torturarlos psicológicamente. Otro caso perturbador es el que se conoce como “cyberbullying” o ciber acoso entre pares, que es cuando un adolescente se convierte en víctima de las bromas de mal gusto y de los comentarios ofensivos por parte de otros compañeros, en las redes sociales como el Internet.

Otro caso que se agrega a la lista, está relacionado con el uso excesivo de los teléfonos móviles. Un estudio reciente demostró que la hiper-conectividad debido al uso abusivo de los mensajes de texto podrían ser nocivos para los adolescentes.

Según esta investigación (desarrollada por investigadores de la Facultad de Medicina Case Western Reserve y difundida por el medio especializado Science Daily), los adolescentes que acostumbran enviar mensajes de texto 120 veces al día o más, son más propensos a haber tenido relaciones sexuales o consumido alcohol o drogas que aquellos jóvenes que no envían tantos mensajes. Además, son más propensos a sufrir depresión o anorexia.

¿Te parece que enviar 120 mensajes de texto por día es demasiado? Pues te sorprenderá saber la cantidad de adolescentes que superan esa cifra de envíos diariamente: uno de cada cinco estudiantes, específicamente, según el estudio; que además detectó que uno cada nueve estudiantes pasa tres horas diarias o más en redes sociales, mientras que uno de cada 25 pertenece a ambas categorías.

¿Ya estás pensando si tu hija/o pertenece a alguna de ellas y qué hacer al respecto? Me parece estupendo. Lo que es muy importante es la comunicación que tengas con él o ella, ya que, según los autores del estudio, si bien muchos adolescentes son susceptibles a la presión de sus amigos, también influye la actitud de padres permisivos o ausentes.

Por otro lado, una investigación sobre temas similares (realizada en el Centro de Trastornos del Sueño del Centro Médico JFK de Edison en Nueva Jersey) detectó que los adolescentes que siguen usando los celulares, las computadoras (ordenadores) y otros aparatos electrónicos a escondidas, después de haberse acostado supuestamente a dormir, tuvieron más probabilidades de sufrir trastornos del sueño que causan otras dificultades como déficit de atención con hiperactividad, alteraciones del estado de ánimo, ansiedad, depresión y mal funcionamiento cognitivo (cuando la mente no funciona bien y las habilidades del pensamiento se alteran) durante el día.

La vida en la red cada vez nos afecta más en la vida real. Hay un mundo virtual en el cual las personas siguen actuando como tales, de acuerdo a las posibilidades que les brinda la tecnología. Esto es mucho más notorio para quienes no conocen el mundo sin las denominadas tecnologías de la comunicación, que se apropian de ellas de manera natural y generan nuevos usos, muchas veces que ni nos imaginamos los que nacimos cuando estos adelantos ni siquiera existían en las películas de ciencia ficción.

El asesorarse y el promover un uso seguro de estos medios quizás sea la mejor manera de estar atentos y prevenidos ante estos riesgos y peligros.
Tomado de Vida y Salud