Líneas de Atención personalizada 312 387 32 23 - PBX. 750 00 60. Mails: luzyvidaexpress@gmail.com o leoncico03@gmail.com. Cra 52 C No. 35-26 sur, barrio El Tejar - Bogotá D.C., Colombia
DESPACHOS A TODO EL PAÍS
viernes, 25 de noviembre de 2011
La leptina: una hormona que puede llegar a mejorar el estado de ánimo
sábado, 1 de octubre de 2011
8 formas de ayudar a un adolescente ansioso e inseguro
domingo, 21 de agosto de 2011
Ortorexia: cuando querer comer demasiado bien en realidad está mal
- Preocupación excesiva por la calidad de los alimentos.
- Autolimitación de los alimentos que se consumen (se evita el consumo de carne roja, huevos, azúcares, productos lácteos y grasas).
- Dedicar varias horas al día (tres o más) a organizar y planear su dieta.
- Desplazarse grandes distancias para conseguir alimentos especiales o puramente ecológicos.
- Imposibilidad de que la persona vaya a comer o disfrute una comida fuera de su casa.
- Aislamiento social, debido a que el tener que asistir a una reunión entre los amigos o una comida empresarial con un grupo que no tenga las mismas costumbres alimenticias puede volverse una preocupación.
sábado, 4 de junio de 2011
Bulimia nerviosa
¿Qué es?
Síntomas
- preocupación extrema por el peso y la forma del cuerpo
- ingesta de grandes cantidades de comida en un breve periodo (darse atracones de comida) generalmente a escondidas
- atracones de comida seguidos de vómitos autoinducidos, uso de medicamentos (laxantes, diuréticos, enemas o supositorios) ayunos, dietas restringidas en calorías o ejercicio físico excesivo.
- apatía, poca concentración
- erosión dental y caries
- dolor de garganta constante
- debilidad muscular
- dolor de huesos al hacer ejercicios físicos
- baja presión arterial
- latidos cardiacos irregulares
- glándulas salivales inflamadas
- constipación u otros problemas intestinales
- problemas gastrointestinales, como hinchazón abdominal, acidez o reflujo ácido
- problemas de fertilidad
Diagnóstico
Duración
Prevención
Tratamiento
- ayudar al paciente al lograr sus objetivos
- reducir o eliminar los atracones de comida y los purgantes
- tratar toda complicación física
- brindar educación y motivar al paciente para que restablezca un método de ingesta saludable
- ayudar a que el paciente entienda y cambie su patrón de pensamiento alterado relacionado con este trastorno
- identificar y tratar todo trastorno psicológico asociado con este trastorno (por ejemplo depresión o ansiedad)
- estimular y desarrollar el apoyo familiar
- prevenir una recaída
Cuándo llamar a un profesional
Pronóstico
viernes, 15 de abril de 2011
Desórdenes alimenticios: un problema en aumento entre los adolescentes y los niños
jueves, 16 de diciembre de 2010
Los adolescentes y los peligros de abusar de la tecnología

Los avances tecnológicos nos brindan posibilidades de hacer cosas que antes no se pensaban y tienden a ofrecernos servicios que nos facilitan la vida. Pero, al mismo tiempo, también pueden resultar nocivas. Un sencillo mensaje de texto (o más bien muchos), por ejemplo, pueden causar riesgos para los adolescentes, así como el abusar de la vida en las redes sociales. Aquí te contamos por qué.
Casi todas las personas tienen un teléfono celular. Algunas, incluso dos. ¿Cuántos padres les negamos a nuestros hijos adolescentes ese aparato que nos permite comunicarnos con ellos en todo momento, que nos deja saber cómo están y si necesitan algo? Creo que pocos. La verdad, es que somos los padres los que en principio encontramos conveniente que nuestros hijos/as tengan un teléfono móvil para poder localizarlos en todo momento y para que les sirva a ellos en caso de emergencia.
No es una novedad que los teléfonos celulares, también conocidos como telefonía móvil se haya expandido vertiginosamente a nivel mundial. Esta tendencia continúa y se incrementa a medida que aparecen nuevos equipos con más servicios de conectividad y funcionalidades más veloces que facilitan la interacción con los usuarios. iPhone, Blackberry, Smartphone. Como sea que se llamen, están ahí para que los usuarios estén “conectados” en todo momento.
Si te fijas, son los más jóvenes los que quizá se adhieren más a estas tecnologías y probablemente sean quienes más riesgos deben enfrentar.
Para quienes nacieron en esta “era digital”, es casi imposible imaginarse sin un teléfono móvil en la mano (o en el bolso) e incluso sin una computadora que tenga conexión al Internet.
¿Pero cuál es el riesgo de la tecnología? En principio, y como ocurre con otros aspectos de la vida, todos los excesos pueden ser malos. Más allá de esto, los peligros que recorren el ciberespacio hoy pueden ser muchos y variados, dependen del tipo de dispositivo de cómo se usa.
Por ejemplo, quienes utilizan las redes sociales corren el riesgo de ponerse en contacto con extraños que proporcionan identidades falsas con fines delictivos. Muchos adolescentes se valen de perfiles falsos para poder meterse en la vida de otros e incluso torturarlos psicológicamente. Otro caso perturbador es el que se conoce como “cyberbullying” o ciber acoso entre pares, que es cuando un adolescente se convierte en víctima de las bromas de mal gusto y de los comentarios ofensivos por parte de otros compañeros, en las redes sociales como el Internet.
Otro caso que se agrega a la lista, está relacionado con el uso excesivo de los teléfonos móviles. Un estudio reciente demostró que la hiper-conectividad debido al uso abusivo de los mensajes de texto podrían ser nocivos para los adolescentes.
Según esta investigación (desarrollada por investigadores de la Facultad de Medicina Case Western Reserve y difundida por el medio especializado Science Daily), los adolescentes que acostumbran enviar mensajes de texto 120 veces al día o más, son más propensos a haber tenido relaciones sexuales o consumido alcohol o drogas que aquellos jóvenes que no envían tantos mensajes. Además, son más propensos a sufrir depresión o anorexia.
¿Te parece que enviar 120 mensajes de texto por día es demasiado? Pues te sorprenderá saber la cantidad de adolescentes que superan esa cifra de envíos diariamente: uno de cada cinco estudiantes, específicamente, según el estudio; que además detectó que uno cada nueve estudiantes pasa tres horas diarias o más en redes sociales, mientras que uno de cada 25 pertenece a ambas categorías.
¿Ya estás pensando si tu hija/o pertenece a alguna de ellas y qué hacer al respecto? Me parece estupendo. Lo que es muy importante es la comunicación que tengas con él o ella, ya que, según los autores del estudio, si bien muchos adolescentes son susceptibles a la presión de sus amigos, también influye la actitud de padres permisivos o ausentes.
Por otro lado, una investigación sobre temas similares (realizada en el Centro de Trastornos del Sueño del Centro Médico JFK de Edison en Nueva Jersey) detectó que los adolescentes que siguen usando los celulares, las computadoras (ordenadores) y otros aparatos electrónicos a escondidas, después de haberse acostado supuestamente a dormir, tuvieron más probabilidades de sufrir trastornos del sueño que causan otras dificultades como déficit de atención con hiperactividad, alteraciones del estado de ánimo, ansiedad, depresión y mal funcionamiento cognitivo (cuando la mente no funciona bien y las habilidades del pensamiento se alteran) durante el día.
La vida en la red cada vez nos afecta más en la vida real. Hay un mundo virtual en el cual las personas siguen actuando como tales, de acuerdo a las posibilidades que les brinda la tecnología. Esto es mucho más notorio para quienes no conocen el mundo sin las denominadas tecnologías de la comunicación, que se apropian de ellas de manera natural y generan nuevos usos, muchas veces que ni nos imaginamos los que nacimos cuando estos adelantos ni siquiera existían en las películas de ciencia ficción.
El asesorarse y el promover un uso seguro de estos medios quizás sea la mejor manera de estar atentos y prevenidos ante estos riesgos y peligros.
lunes, 13 de diciembre de 2010
¿A qué se deben los períodos menstruales irregulares?

Si bien muchas mujeres no esperan con emoción la menstruación, la mayoría se da cuenta de la importancia de este sangrado cuando de repente, un mes cualquiera, no aparece o aparece cuando menos lo esperabas. ¿Qué sucede cuando tienes períodos menstruales irregulares o cesan de repente? Empecemos por entender la mecánica del ciclo menstrual, que a propósito, es un proceso fascinante.
Durante la vida fértil de la mujer, los óvulos maduran dentro de los ovarios en un ciclo que dura por lo general 28 días (esto varía de mujer a mujer, e incluso de período en período). En el día 5 de ese ciclo, aproximadamente 20 óvulos empiezan a madurar dentro de los folículos de los ovarios. Estos folículos son una especie de sacos llenos de líquido. Cuando se acerca el día 14, habitualmente uno de los folículos madura antes que los demás y entonces, deja salir al óvulo maduro para que sea fecundado. ¿Qué pasa con los demás folículos? Se marchitan y son reabsorbidos por el cuerpo. En cambio, el folículo maduro, se transforma en lo que se conoce como “cuerpo lúteo” que es el encargado de producir la hormona progesterona, para preparar al útero para que reciba al óvulo fecundado.
Pero si el óvulo no es fecundado, entonces se desintegra y muere. De la misma forma, el cuerpo lúteo, se marchita, lo cual hace que el endometrio (la capa interna del útero) se desprenda y se produzca el sangrado de la menstruación.
- ¿Qué significa tener un ciclo menstrual regular? Que el intervalo entre los períodos menstruales es constante. Como mencioné antes, por lo general es de 28 días, pero dependiendo de la mujer, puede ser cada 20 a 35 días.
- ¿Qué significa tener un ciclo menstrual irregular? Que el intervalo entre los períodos menstruales varía cada mes. Es decir, a veces te llega cada 28 días, a veces cada 20, a veces cada 30.
El tener irregularidades en la menstruación es muy común, yo lo veo en mi práctica todo el tiempo. Las causas pueden ser desde insignificantes hasta algo que requiere tratamiento. Por ejemplo, si eres adolescente, podría suceder que las hormonas de tu cuerpo fluctúen y tarden un tiempo en coordinarse y encontrar un equilibrio. Por eso, es normal que durante la adolescencia, tu período sea irregular, o que en ocasiones no llegue.
Y antes de entrar en materia, recuerda que la causa principal para que no te llegue la menstruación, es el embarazo. Así que si no te llega la “esperada visita” asegúrate de que no sea un bebé en camino.
Ahora sí, toma nota de las causas más comunes de los períodos menstruales irregulares:
- Los desórdenes alimenticios como la anorexia y la bulimia.
- Aumento o pérdida excesiva de peso. La delgadez extrema y la obesidad causan que tu ciclo menstrual sea irregular o incluso, que desaparezca.
- Estrés o problemas emocionales.
- Problemas hormonales (como cuando la tiroides no funciona bien, por ejemplo).
- Viajar.
- Hacer demasiado ejercicio: si eres atleta y entrenas muy intensamente, dejarás de menstruar porque el cuerpo quiere sobrevivir y ahorrar energía. La menstruación quita energía.
- Problemas en los órganos que se encuentran en la pelvis (como los ovarios poliquísticos, por ejemplo)
- Medicamentos como la píldora o la pastilla anticonceptiva pueden afectar la frecuencia y/o intensidad de la menstruación.
- Amamantar.
Se pueden tener irregularidades y dejar de menstruar debido a una condición llamada “Insuficiencia o falla prematura del ovario” que indica que una mujer puede dejar de tener sus periodos antes de los 40 años. Esta condición puede ser causada por radiación, cirugía o quimioterapia, en el caso de que se tenga cáncer.
No te olvides que si tienes una vida sexual activa y no quieres quedar embarazada, debes usar un método anticonceptivo en el que puedas confiar para que los períodos irregulares no te traigan una sorpresa. También, recuerda que aunque tu período desaparezca por un tiempo, esto no te protege de que puedas quedar embarazada, aún estás en riesgo. Si no estás planeando tener un bebé ¡Cuídate!
Y como siempre, te recomiendo que si tienes dudas sobre qué está causando tus períodos menstruales irregulares, debes consultar con tu médico. No sea que detrás de eso, haya alguna condición seria que requiera tratamiento. ¡La salud es lo primero!
Tomado de Vida y Salud



