DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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domingo, 29 de enero de 2012

7 Tips para hacer compras y mantenerte en forma

tips para hacer compras
Ok ya tienes el plan dietético para bajar de peso o aumentar masa muscular que conseguiste de tu nutricionista o en alguna página de internet; ya tienes la rutina de ejercicios que debes realizar todas las semanas y ya tienes la motivación necesaria para empezar y mantenerte dedicado a tus metas….

Pero todavía queda algo que debes vencer… y no es la vagancia, no es el clima, no son los “errores” que puedes cometer en el camino, no son los antojos. Tienes otro gran enemigo, y ese se llama…

EL SUPERMERCADO 

Porque puedes tener la dieta perfecta escrita en papel, pero si no te sabes controlar a la hora de hacer tus compras diarias/semanales/mensuales en el supermercado, puedes terminar saboteando tus metas.

Por eso, pon atención a los siguientes tips para hacer compras que te ayudarán a manterte en forma:
  • LISTA DE COMPRAS: Lo primero que debes hacer antes de ir al supermercado es hacer la lista de lo que necesitas y cuando digo necesitas me refiero a los alimentos que ya sabes son parte de tu dieta y de lo que planeas (más o menos) cocinar en la(s) próxima(s) semana(s). De esta forma cuando llegues al supermercado no solo ahorrarás un montón de tiempo, sino que no te desviarás comprando comida basura, comprarás solo comida saludable y tu motivación estará al tope sabiendo que estás comprando todo eso que te hará manenerte en línea con tus metas y eventualmente lograr lo que quieres.
  • MANTENTE EN LA PERIFERIA: Si te has dado cuenta, la mayoría de los alimentos sanos en el supermercado están en su periferia: vegetales, frutas, legumbres, carne, pollo, pescado, mariscos, cerdo, huevos, etc. ¿Necesitas más que eso? Es probable que sí, pero no muchas cosas. Por eso haz que tu carrito al final de la jornada se vea lleno en su mayoría con productos de la periferia, y los que no (como arroz integral, pasta de tomate, pasta integral, condimentos, fríjoles) ve directo a ellos, ponlos en el carrito y vámonos! :)
  • COMPRA A MONTÓN: Si tu bolsillo te lo permite, compra alimentos a montón. Esto quiere decir paquetes grandes de alimentos. Es común encontrar paquetes grandes de polllo o carne por ejemplo, o mejor aún, frutas o verduras que si las compras en cantidades grandes te salen con descuento. Esto no solo ayudará a tu bolsillo sino que tendrás más de esos alimentos saludables que ya sabes necesitarás y consumirás.
  • LEE LOS INGREDIENTES: Si vas a comprar productos en caja, bolsa, botella o lata, tómate 30 segundos y lee las instrucciones al lado y reverso del paquete. Trata de evitar los que tengan azúcar, jarabe de maíz de alta fructosa o aceite vegetal. Vigila las cantidades de sodio y sal que poseen, los aditivos, saborizantes artificiales, las calorías, etc. Por último: Si tiene más de 10 ingredientes, ni lo toques. Si es algo que no hubieran reconocido tus abuelos cuando eran jóvenes, ni lo mires.
  • NO TE VAYAS A LO FAMOSO: La publicidad es engañosa y gracias a ella es común que cuando hacemos las compras tomamos el producto de marca cool o que la mayoría compra. Esto no es bueno siempre. Mira las otras marcas, inspecciona sus ingredientes como en el punto anterior y evalúa cuál es tu mejor opción. Puede que hasta te ahorres unas monedas y obtengas productos de mejor calidad.
  • VISITA MERCADOS: No solo de supermercados vive el hombre, lo malo es que estamos acostumbrados a visitarlos. En muchas ciudades y pueblos hay un mercadito o feria local con productos de agricultores muchísimo más frescos, de mejor calidad y sabor de los que encontramos en el supermercado (y hasta más baratos!). Así que deja tu vagancia de lado y dedica un día a la semana a visitar estos mercaditos y adquiere buenos productos de calidad. Si empiezas a visitarlos frecuentemente puedes llegar a hacer amistad con los vendedores, te tendrán confianza y hasta podrás obtener descuentos en sus productos.
  • LIMITA TUS VISITAS: Por último, trata de visitar el supermercado no más de una vez por semana. Una costumbre que no me entra en la cabeza aquí en Austria es que la gente está acostumbrada a ir al supermercado a diario o “pormediario”. Entre más veces vayas al supermercado, más veces estarás tentado(a) a comprar productos que no necesitas y afectarán tu nutrición. Así que si puedes ir al supermercado y hacer las compras de la quincena, estupendo!
Ir al supermercado no tiene que ser una actividad rutinaria o aburrida. Con estos tips podrás convertirla en una actividad más en tu lucha por conseguir ese cuerpo que siempre has deseado o simplemente mejorar la nutrición que tienes actualmente y podrás ir al supermercado con total motivación!

Tomado de Cuerpo al Dente

lunes, 16 de enero de 2012

Top 5 beneficios del chocolate

beneficios del chocolate negro
El chocolate negro (no el de leche ni el blanco) posee grandes beneficios para tu salud. Para muchos esto les sonará como sorpresa y para otros como una noticia caída del cielo, pero OJO a como toman esta nota.

El chocolate negro o cacao puede ser bueno para ti. Estudios a lo largo de los últimos años han demostrado que comer chocolate negro ayuda a mejorar la salud cardiovascular. Posee tantos o más antioxidantes que los arándanos o el té verde. Estos antioxidantes ayudan a absorber los radicales libres, esas moléculas malvadas que causan enfermedades cardíacas y otros problemas de salud como la celulitis.

Pero como dije, hay que tener cuidado y no engañarse, tampoco es para salir corriendo al supermercado de la esquina a comprar kilo y medio de chocolate.

El chocolate bueno para tu salud es el negro. Estudios han demostrado que la leche que viene con los chocolates normales (o inclusive la que te tomarías junto a un chocolate negro), interrumpe la absorción de los antioxidantes que trae consigo el chocolate, desperdiciando todos esos beneficios del chocolate.

Pero si lo consumes puro (o bastante puro), los beneficios del chocolate negro son muchos! Aquí te comparto…

Los Top 5 beneficios del chocolate (negro)
  • Es una fuente rica de antioxidantes: como lo mencioné, el chocolate está lleno de componentes naturales llamados antioxidantes, los cuales se ha demostrado que protejen tu cuerpo y promueven una buena salud. Los antioxidantes son conocidos por reducir el riesgo de contraer una gran serie de enfermedades, desde enfermedades del corazón hasta cáncer. Ayudan también a mejorar el flujo sanguíneo, un buen control de los niveles de colesterol sano y hasta reducir el nivel de presión sanguínea.
  • Beneficia tu corazón: Tener un corazón sano implica tener una buena circulación de la sangre, es decir, tener arterias bien abiertas que eviten el bloqueo de la circulación sanguínea, y es aquí donde el choclate hace una buena labor. Los componentes naturales del chocolate ayudan a relajar y abrir las arterias, bajando la presión sanguínea y liberando de presión al corazón. Todo gracias a los antioxidantes.
  • Ayuda a controlar el azúcar en la sangre: El chocolate tiene fama de ser dulce, pero el chocolate negro, tiene un índice glicémico tan bajo que no afecta el nivel de azúcar en la sangre. Y no solo eso, el chocolate negro y el cacao poseen un tipo de antioxidante llamado flavonol, el cual ayuda a mantener un buen funcionamiento en las células para controlar el nivel de azúcar en la sangre.
  • Posee minerales vitales. El chocolate y el cacao son alimentos hechos a base de plantas y esto les provee de forma natural minerales que son importantes para tu salud. Una barra de chocolate negro te provee cantidades altas (pero saludables) de cobre, magnesio, calcio, hierro y potasio. Todos minerales vitales par mantener un buen estado de salud.
  • Ayuda a tu cerebro: El chocolate nos hace sentir bien, pero no sabemos por qué exactamente. Lo que sabemos es que hay una serie de componentes que tienen cierto efecto en nuestro cerebro. Ellos son la teobromina, cafeína y feniletilamina. Lateobromina es un estimulante natural pero no tan fuerte como la cafeína, pero se ha demostrado que sirve para aliviar la tos por ejemplo. No hay mucho que decir de los efectos de la cafeína en nuestro sistema nervioso (eso ya todos lo sabemos) pero puedo contarte que una barra de 50 g de chocolate negro posee 27mg de cafeína. Por último la feniletalamina, la cual puede ser la causante de ese sentimiento plancentero al comer chocolate. La feniletalamina libera endorfinas en tu cerebro, esos químicos que te hacen sentir super bien. Se dice que cuando uno está enamorado el cerebro libera feniletalamina… ves la relación que hay y por qué a las mujeres les gusta tanto el chocolate? :)
Pero como cualquier alimento, debe ser consumido con moderación, el chocolate negro puede ser bueno, pero también posee cierta cantidades de calorías que no deben ser consumidas en exceso. Y como en todo, el consumo de calorías que consumimos debe ser balanceado con la cantidad de calorías que quemamos.

Por eso es que el tener una buena alimentación y una actividad física más alta de lo normal, te permite disfrutar de este tipo de placeres más frecuentemente a como si solo te mueves de tu casa a la oficina, al supermercado o al centro comercial.

Tomado de Cuerpo al Dente

sábado, 7 de enero de 2012

5 pasos para lograr ese cuerpo que tanto sueñas

Imagen tomada de internet

Lograr ese cuerpo que sueñas es posible. Tu lo sabes, siempre lo has sabido pero no lo has querido aceptar. Y no solo ese cuerpo que sueñas es algo que puedes lograr, prácticamente cualquier anhelo o meta que tengas la puedes lograr, todo es cuestión de hacer un paro en seco y retomar el rumbo de tu vida.Los siguientes 5 pasos te servirán no solo a lograr ese cuerpo que sueñas sino que te servirán de base para CUALQUIER meta que tengas, solo analiza su lógica y aplícala en cualquier campo que necesites. Todo está en tomar las riendas de tu vida de nuevo y jugar las cartas como se debe.

5 pasos para lograr ese cuerpo que tanto sueñas

Mentalidad Ganadora

Todo empieza en la mente. Ya sea que quieras bajar X kilos de peso, tener una mejor condición física o aumentar x kilos en masa muscular, tienes que estar convencido(a) de que puedes lograrlo. Tienes que darte cuenta que tu puedes hacerlo y que vas a lograrlo.

Debes levantarte cada día con tu meta a un nivel en el cual tu sabes que lo puedes lograr. Visualízate a ti mismo en ese cuerpo que sueñas, piensa en que tan bien te sentirás contigo mismo(a) y el respeto y admiración que recibirás de otras personas al ver como lograste lo que te planteaste. Visualiza como te quieres ver en 3, 6 o 12 meses. Visualiza como quieres verte en 5, 10 o 20 años. Mira todo de forma clara, créetelo y ejecuta todos los pasos necesarios teniendo esa imagen en tu mente todos los días hasta lograrlo.

Debes creer en que lograrás tus metas inclusive antes de empezar.

Ten claras tus metas

El decir “quiero verme mejor” no es suficiente. El sentirnos y vernos mejor tiene muchos aspectos a su alrededor.

Mi consejo es: toma papel y lápiz y empieza a enlistar todas esas cosas que quieres lograr yque irán relacionadas con tu plan, desde algo tan simple como” “poder estar en la playa en traje de baño y sin vergüenza” hasta algo más complicado como “correr la maratón de X km el próximo XX en XXX”. Enlista todo lo que quieres lograr contigo mismo, lo que quieres que otras personas vean en ti.

Así, cada vez que logres alcanzar una de tus metas, podrás tacharla de la lista y celebrar tus logros. Cada vez que sientas que quieres dejar todo botado y que ya no puedes más, échale un ojo a tu lista y recuerda por qué empezaste todo esto y recarga tus pilas de motivación.

Al final cuando logres tener toda una lista de metas logradas, te sentirás increíble!

Debes tener un plan

Esto es de lo más importante. Tu no puedes simplemente empezar a hacer ejercicio y empezar a “comer menos” y esperar ver los resultados que quieres.

Debes tener un plan y mantenerte apegado a él. Si tu sueño es tener un mejor cuerpo, los 2 aspectos más importantes son la dieta y el ejercicio. Debes consultar a un experto en la materia que te recomiende un plan alimenticio y un a rutina de ejercicios a largo plazo. Puede ser un nutricionista, un entrenador o algún método que consigas en internet y que tenga una buena reputación.

Al tener estos 2, podrás planear desde el dia 1 como vas a lograr tus metas poco a poco. Si tus metas son menos complicadas, haz tu mismo tu plan, pero hazlo! El tener un plan te da un rumbo a seguir para lograr tus metas.

No hay una rutina perfecta o una dieta perfecta, pero lo importante es que escojas o elabores una y te atengas a ella. Puede que tengas que modificarla a medio camino, pero como todo, es un proceso de aprendizaje donde descubirás que funciona mejor en ti.

Cuéntaselo a los demás

Si has decidido emprender el viaje hacia un nuevo estilo de vida, cuéntaselo a tus amigos más cercanos y familiares. Si te atreves aún más, cuéntalo en tu red social preferida, como Facebook.

El saber que otras personas saben de tus planes te dará una especie de presión extra (o presión social) para poder lograr lo que quieres. Aquellos que están más cerca tuyo te preguntarán de vez en cuando cómo vas y si tus resultados se empiezan a ver, estarán más interesados en cómo lo estás logrando.

Podrás llegar a ser fuente de inspiración para otros y al final cuando logres lo que prometiste, te admirarán por ello y hasta los podrás aconsejar en cómo lograr lo mismo.

Cree en ti mismo(a). Siempre. 

A lo largo de tu camino es posible que te topes con personas que intentarán echar a bajo tu motivación y por ende tus sueños. Verás personas que no creerán en ti, que se burlarán de tus sueños, de lo que quieres lograr.

También habrá otra persona, la peor de todas, que intentará sabotear tus sueños, que te hará sentirte débil, vulnerable y te dirá: “no te engañes más…” y querrá traerte de vuelta a tu vida “normal” que has tenido por tanto tiempo. Esa persona eres tú (o al menos ese diablito rojo encima de tu hombro). Debes creer en ti mismo desde hoy hasta el último de tus días. Cada vez que levantes una pesa, cada vez que prepares una receta, cada vez que tomes una decisión.. cree en ti mismo. Entre más te lo creas más fácil te será todo. No dejes que otras personas decidan por ti. No dejes que otras personas te digan lo que puedes o no puedes hacer.

Tu tienes el control sobre tu vida, tu futuro. Tu tomas tus propias decisiones, desea tus metas con todas tus ganas, mantén esa motivación en alto y verás como nadie podrá detenerte.

Lee estos 5 pasos/consejos varias veces, una y otra vez. Léelos al menos 2 veces por semana y vuelve a ellos en varias etapas del camino. Empieza de una vez el primer día del resto de tu vida y celebra a lo GRANDE cada éxito que logres.

El cuerpo y vida que soñaste está a 5 pasos. El cuándo tomarás el primero está en ti.

Tomado de cuerpo al dente

domingo, 3 de julio de 2011

Para perder peso, fije una meta


Fije una meta para perder peso, ya sea 20, 30 ó 40 libras (10, 15 o 20 kilos), y empiece a trabajar.

Parece que fuera algo muy directo, pero el fijarse metas para perder peso no es tan sencillo como suena.  Si sus metas son muy altas, se decepcionará; pero si no tiene claro un objetivo probablemente no ocurrirá nada.
A continuación le ofrecemos un método para fijar metas que promueve el control eficaz del peso.  Su plan debe ser específico, medible, alcanzable, realista y registrable.
Específico: Defina exactamente qué es lo que desea lograr, cómo lo hará, y el tiempo en el cual desea alcanzarlo.  Es aconsejable planificar una serie de metas que se sustenten una a otras en lugar de fijar una gran meta que lo abarque todo.  Una meta pequeña podría ser comer al menos una porción de fruta a diario.
Medible: Asegúrese de poder saber que alcanzó su meta.  Si su meta es caminar por 30 minutos a diario, lleve un reloj mientras camina para que pueda tomar el tiempo.
Alcanzable: Pregúntese si la meta es razonable.  ¿Se ha dado suficiente tiempo y recursos?  Es mejor triunfar haciendo un cambio pequeño por semana, que intentar hacer demasiado, fracasar y abandonarlo.
Realista: Fije sus metas según sus capacidades y considere también sus limitaciones  ¿Es realista planificar hacer ejercicio por dos horas diarias cuando nunca antes ha hecho ejercicio por tanto tiempo?
Registrable: Busque la forma de llevar un registro de su progreso, que podría ser un diario de alimentación o de ejercicios.
Por último, concéntrese en alcanzar sus metas de desempeño más que los objetivos finales.  Las metas de desempeño, como aumentar su ingesta de verduras o caminar una cantidad específica de kilómetros por semana, puede ayudarlo a lograr un peso saludable.  El éxito se mide por el nivel de dominio de cada actividad.  Los objetivos finales, como perder una cantidad específica de libras por semana, pueden conducirlo a sentir frustración y desilusión.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 4 de mayo de 2011

Nuevas pautas alimenticias enfocadas en la obesidad


Obesidad o mala nutrición es el dilema que viven muchas personas en Estados Unidos, dice la “Mayo Clinic Women’s HealthSource”. El artículo trata sobre las pautas alimenticias del año 2010 para los estadounidenses y ofrece otras actualizaciones sobre la obesidad. Sin embargo, la información es útil sin importar el país en el que uno vive.
Las pautas, publicadas cada cinco años por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) y por el Departamento de Salud y Servicios Humanos, se enfocan sobre la obesidad.  El informe anota que la epidemia de obesidad amerita atención inminente y constituye “la única gran amenaza a la salud pública de este país”.
Entre los puntos más destacados del artículo están los siguientes:
Hay más cantidad de obesos, pues hace diez años ningún estado de los Estados Unidos tenía tasas de obesidad de 30 por ciento o superiores.  Hoy en día, nueve estados superan esa cifra y ningún estado ha alcanzado el antiguo objetivo de una tasa de obesidad menor a 15 por ciento.
Los factores que contribuyen a las crecientes tasas de obesidad son el consumo excesivo de alimentos y bebidas con alto contenido calórico y bajo valor nutritivo, así como la falta de actividad física.  La mayoría de calorías que se consumen diariamente en Estados Unidos proviene de alimentos que no son muy recomendables y, entre ellos, los cinco principales son: los postres a base de masas (pasteles, galletas y rosquillas dulces), la soda, las bebidas deportivas y las energéticas, así como la pizza.  Esto ha llevado a una situación en la cual muchos estadounidenses aunque son obesos, también son malnutridos.
Comer más verduras, puesto que la recomendación es procurar ingerir verduras, frutas y cereales integrales.  Esos alimentos llenan, son bajos en calorías y contienen muchos nutrientes necesarios para una buena salud.
Ingerir menos grasas sólidas y azúcar, entre las que están las grasas saturadas y transaturadas que añaden más calorías a la alimentación y suben los niveles de colesterol, además de aumentar el riesgo de sufrir un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular.  Las pautas recomiendan restringir el consumo de grasas saturadas a menos de 7 por ciento de las calorías diarias, evitar los productos comerciales con grasas transaturadas y reducir al mínimo el consumo de azúcar.  Las grasas saturadas están presentes en al carne y los productos lácteos; mientras que las grasas transaturadas están en las papas fritas, las rosquillas dulces, las galletas, las papas fritas de bolsa, la margarina en barra y la manteca.
Hacer actividad física de manera regular, ya que las pautas recomiendan un mínimo de 2,5 horas de actividad física moderada (caminata rápida) ó 1,25 horas de actividad vigorosa (correr o trotar) por semana.
Tomado de Vida y Salud

viernes, 15 de abril de 2011

Desórdenes alimenticios: un problema en aumento entre los adolescentes y los niños


Observa a tus hijo/as: ¿Comen poco o demasiado, corren al baño después de cada comida  y hacen demasiado ejercicio? Quizás debas observar con más cuidado. Unas estadísticas recientes demuestran que los trastornos alimenticios como la bulimia y la anorexia están incrementando entre los adolescentes y los niños, tanto en los varones como en las mujeres. Pero los trastornos alimenticios no sólo son los que los hacen ver más delgados: la obesidad también está aumentando y también se considera un desorden de la alimentación.
Tan solo bastó un chiste aparentemente inofensivo respecto a su cuerpo, por parte del chico que le gustaba, para que Lucila comenzara a obsesionarse por esos supuestos kilos (o libras) de más que, en realidad, ni siquiera existían, ya que su peso era normal. Se enteró de que una amiga del colegio contaba las calorías de los alimentos que consumía y que así había logrado bajar de peso y mantenerse, y no dudó en conseguir también su propia tabla de calorías para ponerse en acción.
Al poco tiempo, Lucila comía tan pocas calorías que había adelgazado varios kilos y no sólo estaba delgada sino también débil y enferma. No obstante, ella se seguía viendo “gordita” y esa idea quedó instalada en su cabeza durante muchos años. Tuvo que someterse a varios tratamientos y aprender mucho sobre cómo alimentarse de manera sana, para poder mantener un peso adecuado y una buena salud.
Lo que le ocurrió a Lucila durante su adolescencia se conoce como Anorexia Nerviosa. Se trata de un trastorno alimenticio en el cual la persona comienza a comer cada vez menos ya que se ve y se siente con sobrepeso. El dejar de comer puede generar diferentes problemas de salud, en algunos casos muy graves: puede causar daño a órganos vitales como el corazón y el cerebro; el pelo, las uñas y los huesos se pueden volver quebradizos; la piel puede volverse seca y a veces amarilla; y, en el caso de las mujeres, los períodos menstruales pueden volverse irregulares o interrumpirse.
Un caso diferente fue el de su compañera de curso Nicole, que solía comer en exceso todo lo que le apetecía: golosinas, helados, comida chatarra… Lucila la envidiaba por eso –cómo no iba a hacerlo, si ella no comía nada-; pero un día se dio cuenta de que cada vez que Nicole terminaba de comer corría al baño acelerada. Aunque nadie lo supiera, Nicole se encerraba para provocarse el vómito y así eliminar las calorías de más que había ingerido. Luego, se sometía a intensas sesiones de ejercicios aérobicos, que podían durar varias horas por día.
En el caso de Nicole, si bien no estaba ni débil ni tan delgada y en apariencia su cuerpo estaba bien, también escondía otro de los trastornos alimenticios más comunes en las jóvenes y las adolescentes, que se conoce como bulimia nerviosa. Este trastorno alimenticio es igualmente perjudicial ya que vomitar de manera continua puede causar pérdidas importantes de minerales, arritmias cardíacas (latidos irregulares del corazón) que ponen en peligro la vida, causan problemas en los dientes e inflamación de la garganta. Además, los períodos menstruales también pueden volverse irregulares.
Los casos como los de Lucila y Nicole son cada vez más comunes entre las jóvenes y las adolescentes, y no sólo en mujeres. Si bien es cierto que por el momento estos trastornos alimenticios suelen darse más en ellas, también han comenzado a ser cosa de los hombres, que ya representan hasta el 10% de los casos registrados.
La edad en que se presentan estos trastornos también se está expandiendo y hoy es preocupante la cantidad de niñas que también comienzan a sufrir trastornos alimenticios. Según un estudio desarrollado por el Agency for Healthcare Research and Quality , la cantidad de casos de niños y niñas menores de 12 años que requirieron hospitalización por complicaciones derivadas de desórdenes alimenticios se ha incrementado un 119% de 1999 a 2006.
Paralelamente, los especialistas indican que así como se han incrementado los casos de niños y adolescentes con trastornos alimenticios, también ha crecido la obesidad infantil. El comer demasiado y mal, es también un reflejo de un problema emocional. Sin duda, ambos problemas son preocupantes y deben ser debidamente tratados para evitar trastornos graves.
La mejor forma de lograrlo es que tú también te asesores sobre cuáles son los buenos hábitos alimenticios y comiences a promoverlos en tu familia. Hay muchas formas, incluso divertidas, de descubrir nuevos sabores y compartir la mesa con tus hijos.
Te aconsejo que te mantengas alerta y vigiles de cerca qué, cómo y cuándo comen tus hijos/as adolescentes, para que si hay alguna señal que te inquiete, puedas tomar medidas al respecto.
Tomado de Vida y Salud

martes, 22 de marzo de 2011

¿Estás engordando por comer tarde en la noche?

Existen varias posiciones en cuanto a comer tarde, sobre todo cuando se trata de bocadillos luego de la cena. Muchos consideran que este hábito es la causa de los kilos o libras de más, otros lo consideran el fracaso de sus dietas y algunos, por el contrario, no encuentran nada malo en este hábito. Aquí hablamos de este tema y de algunos descubrimientos que demostrarían por qué quizá comer de noche podría contribuir, pero no dejes de cenar. Sigue leyendo.

Cansada de probar dietas mágicas y milagrosas para adelgazar, que por supuesto no hacían efecto, Marisa decidió intentar su propio método. Había hecho la dieta de la luna, la del atún, la de líquidos y agua. Toda dieta que encontraba o le sugerían, ella la probaba y terminaba frustrada.

Entonces, un día llegó a la errónea conclusión de que para adelgazar debía dejar de consumir calorías y, por lo tanto, había que evitar comer. Así programó su propia dieta: tomaba un jugo de naranja o un vaso de leche al despertar y aguantaba lo más que podía sin comer, a la hora del almuerzo trataba de tomar un yogurt o alguna colación y por la tarde tomaba té o café con edulcorante “para matar la ansiedad” tratando de aguantar lo más posible sin comer.

Pero tal ritmo alimenticio solo duró unos días. En seguida comenzó a levantarse por la noche, mientras todos dormían, a comer cualquier cosa que encontrara en el refrigerador, sin importar si era dulce o salada. A veces se despertaba con hambre, otras en cambio, el dolor de estómago no la dejaba dormir hasta que comía algo.

De ese modo, Marisa no sólo no perdió un solo gramo de sino que estuvo a punto de enfermarse. Uno de los errores más comunes es creer que debes dejar de comer para adelgazar. Por el contrario, ¿se te ha ocurrido que puedes perder tus libras o kilos de más comiendo frecuentemente a lo largo de todo el día?

En este punto, los especialistas coinciden en que es preferible comer más durante el día que por la noche, por la sencilla razón de que las calorías que ingieres en las horas en que estas despierta y activa puedes consumirlas con la misma actividad que realizas. Por la noche, en cambio, luego de cenar te vas a dormir y el cuerpo consume muy pocas de las calorías que has ingerido, con lo cual el excedente se acumula en tu cuerpo.

Esto no significa que debas eliminar la cena ni mucho menos. Ese es otro mito que se formó en torno a esta comida tan importante. Por el contrario, los especialistas recomiendan comer alimentos livianos de noche, pero nunca dejar de hacerlo. En lo posible, sí se aconseja evitar los bocadillos posteriores a la cena, que en general suelen ser altos en calorías y no aportan nutrientes: como chocolates, dulces, galletas y ese tipo de comidas que sí hacen que tus esfuerzos fracasen.

Lo interesante es que unos estudios recientes realizados en ratas parecen corroborar la hipótesis de que en ellas, quienes ingieren calorías durante la noche tienden a ganar hasta el doble del peso que quienes comen durante el día, y no sólo por el consumo de calorías sino también porque es posible que se produzca una interrelación entre la temperatura corporal, el ciclo de sueño y una hormona llamada leptina, que suprime la sensación de hambre. Sin embargo, por el momento, estos descubrimientos son preliminares y faltan hacer más investigaciones al respecto para comprobar qué es lo que ocurre específicamente en las personas cuando comen de más por la noche.

Lo que sí es un hecho es lo que se denomina síndrome de alimentación nocturna, que a menudo se confunde con un problema de sueño cuando no lo es. Consiste en levantarse por la noche a comer, algo similar a lo que le ocurría a Marisa, y si lo padeces no te permite descansar bien.

Teniendo todo esto en cuenta, recuerda que lo más importante es llevar una dieta balanceada y saludable, prestando atención al tamaño de las porciones y desde luego acompañada de una rutina de ejercicios. Si quieres mantenerte en forma y conservar tu salud, no te dejes llevar por las dietas de moda, si tienes dudas, siempre puedes consultar a tu médico o a un dietista registrado que puede orientarte en base a las características propias de tu cuerpo, a tus costumbres y a las libras o kilos que quieras perder. Quizás te sorprendas y descubras que una buena dieta te permitirá disfrutar nuevos sabores y comer bien mientras adelgazas. Y lo principal, es que te sentirás mejor y estarás invirtiendo en tu salud.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 14 de febrero de 2011

Las frutas y las verduras cuidan al corazón desde que somos niños

Posiblemente hayas escuchado o leído que tus hijos/as deben comer frutas y verduras para poder crecer sanos y fuertes. Ahora, estudios recientes han demostrado que estos alimentos también le hacen bien al corazón de los niños y les ayudan a prevenir enfermedades cardiacas cuando crezcan.

Las frutas y las verduras no son siempre las favoritas de los niños y las niñas. Muchas mamás se la pasan “luchando” para que las incorporen en su dieta, ya que sus beneficios para la salud no se pueden negar. Pero si a pesar de tu esfuerzo, el hacer que coman frutas y verduras sigue siendo casi una misión imposible, he aquí nuevos motivos para que te pongas manos a la obra y descubras nuevas estrategias para convencerlos y ayudarlos, no sólo a crecer sanos y fuertes, sino también para que se conserven saludables cuando sean adultos.

Más allá de que están cargadas de vitaminas y de antioxidantes, las frutas y las verduras pueden reducir las posibilidades de que tus hijos/as sufran del corazón cuando sean grandes. Esto fue detectado en una investigación reciente realizada en Finlandia. Específicamente, el estudio dice que comer frutas y verduras durante la infancia puede evitar o prevenir la aterosclerosis, que es uno de los pasos de la enfermedad cardíaca.

La aterosclerosis o arteriosclerosis también es conocida como el endurecimiento de las arterias (por donde pasa la sangre hasta el corazón), justamente porque cuando una persona tiene esta condición la capa interna de las arterias se vuelve más gruesa. Las arterias pierden flexibilidad, debido a que en su interior se deposita lo que se denomina placa, compuesta por colesterol, grasa y otras sustancias de la sangre.

Esto no ocurre de un día para el otro, se produce a través de un largo proceso que puede durar años e incluso décadas. En este sentido, el estudio demuestra que ya desde la infancia, la dieta puede ayudar a prevenir esta enfermedad.

Del mismo modo, otro estudio también realizado por científicos en Finlandia advierte que estas amenazas para el corazón se pueden detectar en los niños desde los 9 años. Es decir que a partir de esa edad, los niños pueden presentar factores como obesidad, colesterol y presión arterial alta, los que representan síntomas tempranos de enfermedad cardíaca y un riesgo mayor a desarrollar aterosclerosis al ser adultos.

Por todo esto, el promover una alimentación rica en frutas y verduras es, sin dudas, una decisión saludable. Se recomienda que los niños consuman por lo menos 5 tipos de frutas y verduras durante el día, de diferentes colores. Cuanto más colorido sea el plato más nutritivo resultará ser. Por ejemplo, aquí tienes algunas ideas para ponerle un toque de color a las comidas de tus niños (incluso, puedes jugar con ellos en relación a esto):

  • Rojo y rosado: manzanas, cerezas, fresas, tomates, sandías
  • Amarillo y blanco: bananas (o plátanos), piña, maíz
  • Verde: lechuga, uvas, peras, brócoli
  • Anaranjado: naranjas, zanahorias, calabaza (calabacín), melón
  • Azul y morado: ciruelas, uvas, berenjenas

Aún así, si hacer que tus hijos coman frutas y verduras te parece una tarea destinada al fracaso ¡no te rindas! Recuerda que los niños pueden llegar a probar un alimento nuevo 10 veces o más antes de aceptarlo. Por eso, aunque tus niños rechacen el alimento al principio, luego de un tiempo puede terminar gustándoles. En este punto, los padres son los más indicados para lograr este propósito, con paciencia y buscando nuevas combinaciones para motivarlos a consumir nuevos, variados y sabrosos platillos.

Recuerda, la salud de su corazón en el futuro depende de lo que comen ahora.


Tomado de Vida y Salud

martes, 11 de enero de 2011

7 factores que pueden hacerte aumentar de peso y no se relacionan con la dieta


Además de cuidarte con la alimentación y hacer ejercicios, hay otros factores que pueden afectar tu peso. Aquí te contamos qué cosas pueden hacer que aumentes de peso, que no se relacionan con los alimentos. ¡Te vas a sorprender!

¿Te preguntas qué pasa contigo que a pesar de cuidarte casi obsesivamente con las comidas y hacer ejercicios dos veces por semana no logras bajar de peso o lo haces muy lentamente? ¿Te cuesta comprender por qué esa amiga que se la pasa tomando gaseosas (sodas, refrescos) y comiendo papas fritas y chocolates se mantiene tan flaca, e incluso sin hacer gimnasia?

La respuesta es que, además de la dieta y el ejercicio, hay otros factores que generan obesidad de los que en general se conoce poco. Si eres de las que se la pasa haciendo dieta para controlar su peso, he aquí algunos datos que te pueden interesar: 7 factores que pueden incrementar tu peso, que no se relacionan con los alimentos.

1.El estilo de vida de las madres. Los niños con madres que trabajan mucho tienden a ser más obesos que aquellos cuyas madres están más tiempo en casa, ocupándose de las tareas y los cuidados del hogar. Lo mismo ocurre con niños que fueron concebidos por madres mayores de edad o que durante el embarazo consumieron muchos alimentos altos en grasas.

2.La infancia. Los niños que fueron operados de las amígdalas (que se llaman también anginas en algunos países) tienden a aumentar de peso luego de la operación. Asimismo, quienes contrajeron un tipo de virus del resfrío denominado Adenovirus 36 cuando eran niños, tienden a tener sobrepeso cuando son adultos.

3.Los genes. Los científicos continúan encontrando y descubriendo ciertos genes que se relacionan con la obesidad. En este caso, el aumento de peso se relaciona con cuestiones de herencia.

4.El medio ambiente. Algunas investigaciones han demostrado que vivir expuestos a ciertos contaminantes y pesticidas pueden ayudar a aumentar la obesidad.

5.El aire acondicionado. Las personas que viven en lugares climatizados no necesitan que su cuerpo haga ningún esfuerzo por mantenerse más fresco o más caliente. En esos casos, algunas investigaciones demostraron que también hay tendencia a la obesidad.

6.El sueño. Las personas que no duermen bien o descansan mal pueden aumentar de peso, así como aquellas que dejan la luz prendida de noche. Esto se debe a que la falta de sueño puede provocar varios cambios hormonales así como estimular el apetito e incrementar el cansancio, lo que hará que evitemos hacer ejercicios.

7.Los medicamentos. Algunos medicamentos pueden causar aumento de peso, por ejemplo algunos que se utilizan para controlar la diabetes, la hipertensión o la depresión, entre otros.

¿Estás pensando cuál de todas estas cosas puede ser la que te está complicando la dieta? No te desanimes, la clave siempre está en mantener una dieta saludable acompañada por una rutina de ejercicios, no sólo para mantener la silueta sino también para vivir más sanos.

Pero si ves que esto no te ayuda con los kilos o las libras de más y te preocupa el tema, no dudes en consultar a tu médico para que pueda ayudarte con un tratamiento que se ajuste a tus necesidades particulares. El o ella podrían orientarte acerca de cuáles son los factores que sabotean tu campaña para bajar de peso.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 11 de diciembre de 2010

Los Cólicos en los Bebés y los Probióticos

Con mucha frecuencia los bebés tienen cólicos. Recientemente se encontró que el darles una dosis de probióticos, como el Lactobacillus reiteri, podría reducir y mejorar los síntomas de los cólicos infantiles. En Vida y Salud te informamos acerca de los probióticos, dónde se encuentran y los cólicos en los bebés.

Los probióticos son microorganismos vivos que se agregan a un alimento, permaneciendo activos en el intestino y ejerciendo efectos importantes en su funcionamiento. Tomados en cantidades suficientes tienen efectos muy beneficiosos, como ayudar al equilibrio de la flora intestinal. No son dañinos, excepto en los casos en que se dan a individuos que tienen inmunodeficiencias.

Entre los alimentos que contienen esta clase de microorganismos y que por tanto son probióticos están: los yogurt frescos, otras leches fermentadas, el kéfir, el jocoque, algunos jugos y bebidas con soya. Algunos alimentos ya contienen los probióticos y a algunos se les agrega durante su preparación.

Existen diversas formas farmacéuticas de algunos probióticos. Por ejemplo: los hay en forma de píldoras, cápsulas o polvos, aunque la principal vía de administración es a través de los alimentos probióticos, y las bacterias más usadas y estudiadas son bacterias lácticas y los microorganismos ligados a los productos lácteos.

De todas maneras sólo algunas especies de bacterias lácticas y otras que no lo son entran en la categoría de probióticos, dado que entre otras exigencias el microorganismo debe permanecer vivo y con un número importante para sobrevivir las barreras que le opone el sistema digestivo.

Los dos grupos principales los son los Lactobacillus y los Bifidobacterium. Dentro de estas especies están algunas cepas de Lactobacillus acidophilus, Lactobacillus casei, Lactobacillus rhamnosus, Bifidobacterium bifidus, Bifidobacterium longum, etc.

Los probióticos son similares a los microorganismos que se encuentran en el intestino humano. También se les conoce como “bacterias amigables¨ o “bacterias buenas”.

La mejor definición de los probióticos es que son organismos vivos que cuando se ingieren en cantidades correctas tienen un beneficio en la salud de la persona.

La mayoría de los probióticos son bacterias similares a las que se encuentran en el intestino de la gente, en especial en los bebés que son amamantados. En los últimos años cada vez se usan e ingieren mas probióticos.

Para mantener una buena salud es importante el balance del cuerpo y los microorganismos. Las “bacterias amigables” son importantes para el desarrollo del sistema inmune y para la protección contra los organismos que causan enfermedades.

Algunas persona usan los probióticos después de haber usado antibióticos, para tratar una enfermedad, en especial después de enfermedades intestinales como diarreas, enfermedades inflamatorias del intestino, e infecciones de la piel.

El Centro Nacional para Medicina Alternativa y Complementaria reporta que hay beneficios de usar los probióticos para tratar la diarrea, prevenir infecciones urinarias, tratar el síndrome de intestino irritable, disminuir la duración de la infección por Clostridium difficile, por Helicobacter pylori y en algunos casos de dermatitis en los niños. Pero no queda claro que tanto curan las enfermedades o si se trata de un efecto placebo.

Se necesita más información para saber si los probióticos son seguros en todos los niños pequeños, en los ancianos y en gente con enfermedades del sistema inmune. Y unos estudios recientes parecen concluir que ayudan a disminuir los cólicos en los bebés.

Los efectos secundarios de los probióticos son menores y generalmente son gases e inflamación abdominal.

Te recuerdo que es importante que consultes a tu médico antes de tomar probióticos.


Tomado de Vida y Salud

viernes, 10 de diciembre de 2010

Una Cena Colorida

Sabías que según los colores que tengan los vegetales y las frutas te proporcionan diferentes vitaminas y minerales?

Hemos escuchado a los nutricionistas decir que mientras más colorido es un plato de comida, es mucho mejor porque el color de las frutas y las verduras está relacionada con la composición química del alimento y, por tanto, también con sus propiedades nutritivas.

Llena de color tus comidas incluyendo siempre una ensalada que combine vegetales de diferentes colores y texturas que aporten beneficios nutricionales.


El color verde se debe a la presencia de la clorofila y en algunos casos a los glucosinolatos. Este último componente se ha relacionado con la reducción de la prevalencia de algunos tipos de cáncer.
Color característico de la mayoría de las verduras que conocemos, aportan vitaminas, minerales y fibra, favoreciendo el bienestar general de tu organismo.

Verduras y frutas como los aguacates, manzanas verdes, uvas verdes, kiwis, limones, peras verdes,
brócoli y alcachofas entre otras, son representantes de las verduras de este color.

En general, estos alimentos aportan pocas calorías y son una buena fuente de vitaminas, minerales
y fibra.


Aunque el color sea blanco, estas frutas y verduras, contienen muchas vitaminas. Dentro de este grupo podemos mencionar las cebollas, plátanos, ajo, peras, espárragos blancos, duraznos, coliflor, papas, ajo, jengibre y champiñones.

Las propiedades de estos componentes son muy beneficiosas para el sistema circulatorio. Previenen las enfermedades cardiovasculares, regulan la presión sanguínea, reducen el colesterol y además previenen la
diabetes.


Las uvas, la berenjena y el rábano, tienen acción antioxidante, es decir, pueden ayudar a disminuir el
riesgo de algún daño a las células de nuestro organismo.


Entre las frutas y verduras rojas encontramos las manzanas rojas, cerezas, uvas rojas, frambuesas, fresas, sandía, rábanos, cebollas moradas entre otras.

Estos alimentos de color rojo contienen licopeno, tanto los de color rojo suave como los de color rojo intenso y los rojos oscuros pasando a morado.


Las frutas y verduras con estos colores, ayudan a mantener una visión adecuada y a fortalecer el sistema inmune, gracias a su vitamina A y C.

Contienen también flavonoides, un componente con propiedades antivíricas, antiinflamatorias, antihistamínicas y antioxidantes.

Los alimentos en este grupo incluyen el melón, toronja, lima, mangos, duraznos, naranjas, papayas, duraznos, peras amarillas, piña, mandarinas, zanahorias, pimentones amarillos, papas (criollas) y la calabaza amarilla.

Tomado de Taeq

domingo, 21 de noviembre de 2010

Niños con diabetes en el colegio: ¿misión imposible?



Un niño con diabetes debe cuidarse y mantener el control sobre su alimentación en todo momento. Eso incluye las horas que pasa en el colegio o la escuela, donde la tentación puede ser mayor al ver a otros niños que consumen alimentos que para él o ella pueden ser perjudiciales. Además, debe realizarse controles o quizás tenga que medicarse en ese período de tiempo. ¿Cómo puedes ayudarlo a sobrellevar estas tareas de una manera más amena?

Un niño con diabetes debe tener cuidados especiales para controlar su enfermedad en todo momento, tanto en la casa como en el colegio. Esto no sólo implica aprender a seleccionar las comidas más apropiadas, sin saltarse ninguna, sino también otros cuidados, como controlar sus niveles de azúcar en la sangre o aplicarse insulina en los momentos adecuados, saber qué cuidados debe tomar al hacer ejercicios y a quién recurrir en caso de que se sienta mal.

Como primera medida, es útil organizar y planificar cómo resolvería situaciones que podrían ser riesgosas mientras el niño está en el colegio y compartir con él la información que, acorde a su edad, esté capacitado para comprender.

Por ejemplo, las mediciones durante el horario escolar podría realizarlas solo o con ayuda de algún adulto, al igual que las aplicaciones de insulina. En este segundo caso, es importante que tu hijo sepa cuándo y a quién debe recurrir cuando llegue el momento. Del mismo modo, si detecta que tiene un nivel alto o bajo de azúcar en la sangre, debe tener muy claro adónde o a quién pedir ayuda.

Otra de las principales preocupaciones que probablemente tengas si tu hijo tiene diabetes es el tema de la alimentación. Cuando el niño o la niña están en casa, tú puedes controlar qué y cuánto come, pero en el colegio es distinto. Allí, además, hay máquinas expendedoras que pueden proveer botanas y golosinas en cualquier momento, mientras que la oferta de la cafetería también puede resultar una tentación nociva. ¿Qué puedes hacer al respecto?

Una posibilidad es preparar la comida en casa para que tu hijo la lleve al colegio. Si ese es el caso, recuerda consultarle a él o ella qué prefiere comer y qué quisiera llevar: la mejor manera de hacerlo es armar el menú en conjunto, para que tenga la posibilidad de elegir y opinar sobre lo que más le gusta.

De todos modos, no hace falta que esto se repita a diario. En general, las cafeterías tienen varias selecciones y seguramente incluyan alimentos apropiados para quienes padecen diabetes. Para que estés tranquilo(a), consulta en el colegio cuál será el menú (muchos los publican en sus páginas del Internet) y en base a eso puedes decidir y explicarle a tu hijo(a) cuáles son las mejores opciones para él o ella y decidir juntos.

En todo momento, estimúlalo(a) a comer frutas y cereales en lugar de botanas y golosinas y transmítele la importancia de que sus almuerzos sean variados y bajos en grasas. Del mismo modo, las bebidas deben ser sin azúcar y la leche descremada. Durante el almuerzo, incluso, es preferible que elija agua en vez de jugos o gaseosas (sodas).

Todas estas sugerencias alimenticias se aplican tanto en el colegio como en la casa, así que promuévelas también en el hogar. Si tienes otros hijos explícales de qué se trata la diabetes y las ventajas que tiene una alimentación más sana para todos . Pero especialmente con tu hijo o hija que padece de diabetes, no dudes en hablar abiertamente del tema y dejarlo que se exprese libremente en cuanto a sus temores y a sus sensaciones con respecto a la enfermedad.

Recuerda que la alimentación para él es parte del tratamiento (como si fuera medicina) y debe ser sana y respetando los horarios. Pero esta idea puede transmitírsela con metáforas que un niño pueda comprender mejor. Por ejemplo, puedes decirle que el alimento para él es como el combustible para un vehículo, que le dará energía y fuerzas para realizar las actividades que desee, pero si elige un combustible que no es el adecuado, el vehículo puede descomponerse y eso mismo puede ocurrirle a su cuerpo.

Siguiendo estos consejos, no hay motivo para que el niño no pueda llevar una vida saludable y disfrutar el colegio, sus amistades y actividades cotidianas.

Recuerda que la diabetes no se puede curar, pero es una condición que se puede controlar.
Tomado de Vida y Salud

viernes, 12 de noviembre de 2010

Tres simples hábitos saludables te protegen contra el cáncer de mama


La prevención del cáncer de mama está en tus manos. No importa si tienes antecedentes de este tipo de cáncer en tu familia. Si sigues tres sencillos consejos, puedes evitar que el cáncer del seno se desarrolle en tu cuerpo. Sigue leyendo y entérate de los resultados de una nueva investigación al respecto.

Si tu mamá, tu abuela, tu tía o tu hermana tienen cáncer del seno, tus alarmas deben estar encendidas. Existe un componente hereditario que puede hacer que seas más propensa a desarrollarlo. Pero, ¿qué pensarías si te dijera que solamente con seguir 3 simples hábitos puedes darle la batalla a la genética?

¡Así es! Un nuevo estudio realizado por la Universidad de Rochester en Nueva York, encontró que hay tres cosas que pueden ayudarte a que te protejas de desarrollar cáncer del seno aunque tengas historia familiar de este tipo de cáncer, en especial si ya pasaste por la menopausia:

1.Hacer ejercicio con regularidad

2.Mantener un peso sano

3.Beber alcohol en moderación, o eliminarlo.

¿Cuál de todos estos te cuesta seguir? El primero y el segundo, sin duda van de la mano y se conectan con una buena alimentación. Si no haces ejercicio, nunca es tarde para empezar. No tienes que empezar haciendo un triatlón, puedes comenzar saliendo a caminar diariamente por media hora, haciendo yoga, montando bicicleta, o practicando algún deporte como natación o tenis. Lo importante es que estés en movimiento por al menos 40 minutos o una hora al día. Esto te ayudará a mantenerte dentro de un peso saludable (de acuerdo a tu estatura y a tu edad).

Y si te gusta acompañar tu cena con una copa de vino, puedes seguir haciéndolo. Sólo recuerda no excederte: el límite de alcohol recomendado para una mujer, de acuerdo a la Asociación Americana del Cáncer, es de una copa al día.

Los investigadores quisieron realizar este estudio para demostrarle a las mujeres que están genéticamente predispuestas a desarrollar cáncer de mama, que no todo está fuera de su control. Para lograr su objetivo, analizaron a casi 2,000 mujeres entre las edades de 50 y 79 años, durante un poco más de 5 años.

Pero las buenas noticias que trae esta investigación no lo son sólo para aquellas mujeres que tienen una historia familiar de cáncer del seno. El estudio, publicado en este mes de octubre en la revista Breast Cancer Research, también indica que poner en práctica estos tres puntos es igualmente beneficioso para cualquier mujer.

La conclusión es clara: seguir estos tres hábitos saludables reduce el riesgo del cáncer de seno en las mujeres con y sin historia familiar de éste tipo de cáncer. Para ser más específicos, entre aquellas mujeres que tenían antecedentes familiares de cáncer de mama que siguieron estos tres hábitos, sólo 6 de cada 1,000 desarrollaron cáncer en un período de un año. Mientras que 7 de cada 1,000 mujeres con estas mismas características que no siguieron estos hábitos, desarrollaron cáncer en el mismo período.

El caso de las mujeres sin antecedentes familiares de cáncer de mama que sí siguieron estos hábitos, es diferente, ya que aproximadamente 3.5 mujeres de cada 1,000 fueron diagnosticadas con cáncer de seno en el curso de un año; comparado con 4.6 de cada 1,000 que no siguieron ninguno de estos hábitos saludables y desarrollaron cáncer de mama.

Estos resultados demuestran que los hábitos saludables como hacer ejercicio, tener un peso sano y beber en moderación, sí tienen un efecto que se puede medir en cuanto a la incidencia del cáncer del seno.

Así que si pensabas que si por el hecho de tener historia familiar de cáncer de mama, estabas también condenada a sufrirlo, es hora de que cambies tu manera de pensar.

Mejor empieza a practicar estos 3 sencillos hábitos y reducirás el riesgo de padecer de este tipo de cáncer que tanto afecta a las mujeres.
Tomado de Vida y Salud

jueves, 11 de noviembre de 2010

5 mitos errados sobre los carbohidratos


Papa, arroz, pan, pasta, frijoles, banano y bizcocho… el escuchar nombrar esos alimentos o verlos en tu plato cuando estás a dieta, es como si te nombraran a tu peor enemigo. ¿Realmente son tan malos los carbohidratos? Los nutricionistas y los dietistas expertos dicen que no. Entérate para que puedas incluirlos en tu dieta sin sentir que la estás traicionando.

Mito # 1. Los carbohidratos son las “harinas”.



Este es el primer mito que necesitas derrumbar, pues no es del todo cierto. Aunque es cierto que la mayoría de las harinas contienen carbohidratos, también se encuentra en los dulces, los granos (fríjoles, lentejas, maíz) y los cereales (como la avena). Pero además, también hay carbohidratos en ciertas verduras y ciertas frutas con alto contenido de almidones y fructosa (azúcar de las frutas) como la zanahoria, la manzana, el banano o guineo, entre otros. E incluso, la misma leche y los productos lácteos contienen carbohidratos.

¿Realmente pueden ser tan malos todos estos alimentos? Sigue leyendo para que te enteres.

Mito # 2. Los carbohidratos engordan.

¡No seas injusto! Cuando comes, tu cuerpo digiere los carbohidratos para obtener azúcar, su principal fuente de energía. Pero no creas que es lo mismo que el azúcar que endulza tu café. El azúcar del cuerpo se llama glucosa y es algo así como su combustible.

Evidentemente, los alimentos que proporcionan azúcar y calorías a tu cuerpo, deben comerse con precaución. Pero no es justo catalogar a todos los carbohidratos como alimentos que engordan o culparlos de nuestro sobrepeso. Los culpables somos nosotros mismos pues no sabemos cuáles comer, en qué cantidad y cómo.

En primer lugar, es importante diferenciar los carbohidratos “más saludables” de los “menos saludables”. En segundo lugar, si comes muchos carbohidratos pero mantienes una vida sedentaria, ¿qué crees que hará el cuerpo con la energía y las calorías extra? ¡Obviamente acumularlas! Y en tercer lugar, muchas veces no son los carbohidratos los que engordan, sino cómo los preparas y con qué los acompañas, como por ejemplo las papas fritas con catsup (ketchup) o el bizcocho con crema dulce encima.

Mito # 3. No hay carbohidratos saludables.



¡Falso! Lamentablemente los carbohidratos que más conocemos o que más acostumbramos comer, son los que menos beneficios traen, pues sólo brindan azúcar a tu cuerpo y carecen de fibra y otros nutrientes. Estos son los carbohidratos refinados, como la harina blanca o el arroz blanco, y el azúcar refinada con la que se preparan tantos postres.

Pero es posible elegir carbohidratos “saludables”. Estos son los carbohidratos que están compuestos principalmente de fibra, como los granos y los cereales integrales, los vegetales y las frutas. La fibra es excelente para la salud y además para tu dieta porque te da una sensación de saciedad que te evita comer en exceso. Además, los alimentos integrales así como las frutas y verduras están llenos de vitaminas y minerales muy beneficiosos para tu cuerpo.

Mito # 4. Si dejas de comer carbohidratos, adelgazas inmediatamente.

Esto puede ser verdad, pero no sucede exclusivamente con los carbohidratos. Cuando dejas de comer cualquier alimento rico en calorías con seguridad bajarás de peso. Lo mismo sucede con las dietas bajas en grasas o las dietas vegetarianas, por ejemplo.

Si sueles comer muchos carbohidratos habitualmente, al desaparecerlos por completo de tu dieta, tu cuerpo sentirá esa ausencia y empezará a buscar energía en otras fuentes de reserva que hay en tu cuerpo, como la grasa acumulada. Como resultado vas a perder peso. Pero… ¿a qué costo? El siguiente mito te ayudará a comprender los riesgos de dejar de comer carbohidratos.

Mito # 5. El dejar de comer carbohidratos es saludable.



Todo depende. En efecto, el comer carbohidratos en exceso, o comer únicamente carbohidratos refinados o procesados, no es saludable pues aumenta los niveles de azúcar en tu sangre más rápido que otros, y te brinda calorías de más que tu cuerpo no quema y que se acumulan haciéndote aumentar de peso.

Pero, el dejar de comer carbohidratos por completo tampoco lo es. Según el Instituto de Medicina, los carbohidratos deberían ser entre el 45% y el 60% de las calorías que comes a diario (entre 6 y 11 porciones), para cumplir con los requisitos nutricionales de tu cuerpo. Cuando dejas de recibir esa cantidad, a tu cuerpo le podrían faltar nutrientes y fibra que necesita para funcionar adecuadamente, especialmente por la limitación de frutas (que también son carbohidratos) y eso podría causarte problemas digestivos como estreñimiento.

Además, ¿sabías que los deportistas tienen una dieta basada en carbohidratos? ¡Sí! Muchos deportistas llevan una dieta alta en carbohidratos antes de una competencia de resistencia, pues éstos los llenan de la energía que necesitan para rendir al máximo. Si lo hacen los deportistas, debe ser porque no son tan malos como muchos piensan, ¿no crees?

Tomado de Vida y Salud