DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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miércoles, 16 de noviembre de 2011

Alternativas para consumir ácidos grasos omega 3


¿Atún, salmón o suplementos? En esta edición ofrecemos alternativas para escoger los ácidos grasos omega 3, que parecen disminuir el riesgo de fallecer a consecuencia de una enfermedad cardíaca.

Una manera de hacerlo es consumiendo dos porciones de 3,5 onzas de pescado de agua fría, como el arenque, la caballa, el salmón, las sardinas y el atún. Esa es la recomendación de la Asociación Americana del Corazón, pero a algunas personas no les gusta el pescado o les preocupa las toxinas de comer pescado con regularidad.

Los suplementos ofrecen otras alternativas para ingerir ácidos grasos omega 3. El consumo de una dosis diaria de 250 a 500 miligramos (mg) de una mezcla de ácidos grasos omega 3, llamadas DHA y EPA, es una buena meta para la mayoría de gente. Una dosis diaria de 1.000 mg es lo que generalmente se recomienda para los sobrevivientes de ataque cardíaco o para la gente que padece enfermedades cardiovasculares.

Entre los diferentes suplementos están:

Los suplementos de aceite de pescado, que son una alternativa barata. Una pastilla de 500 mg que combina DHA y EPA cuesta alrededor de 10 centavos de dólar. Los estudios sobre los suplementos de aceite de pescado no han detectado la presencia de toxinas.

Suplementos de aceite de krill, que generalmente cuestan dos o cuatro veces más que los suplementos normales de aceite de pescado. Un estudio descubrió que tomando alrededor de un tercio menos de aceite de krill que de aceite de pescado, se obtenían resultados similares en los niveles sanguíneos de DHA y EPA.

Suplementos derivados de algas, cuyo costo es razonable, pero sólo ofrecen DHA.

Aceite de linaza o de nuez, que contiene la versión vegetal de los ácidos grasos omega 3, llamada ALA, y que posiblemente funciona mejor como apoyo para otras fuentes de ácidos grasos omega 3.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 14 de febrero de 2011

Las frutas y las verduras cuidan al corazón desde que somos niños

Posiblemente hayas escuchado o leído que tus hijos/as deben comer frutas y verduras para poder crecer sanos y fuertes. Ahora, estudios recientes han demostrado que estos alimentos también le hacen bien al corazón de los niños y les ayudan a prevenir enfermedades cardiacas cuando crezcan.

Las frutas y las verduras no son siempre las favoritas de los niños y las niñas. Muchas mamás se la pasan “luchando” para que las incorporen en su dieta, ya que sus beneficios para la salud no se pueden negar. Pero si a pesar de tu esfuerzo, el hacer que coman frutas y verduras sigue siendo casi una misión imposible, he aquí nuevos motivos para que te pongas manos a la obra y descubras nuevas estrategias para convencerlos y ayudarlos, no sólo a crecer sanos y fuertes, sino también para que se conserven saludables cuando sean adultos.

Más allá de que están cargadas de vitaminas y de antioxidantes, las frutas y las verduras pueden reducir las posibilidades de que tus hijos/as sufran del corazón cuando sean grandes. Esto fue detectado en una investigación reciente realizada en Finlandia. Específicamente, el estudio dice que comer frutas y verduras durante la infancia puede evitar o prevenir la aterosclerosis, que es uno de los pasos de la enfermedad cardíaca.

La aterosclerosis o arteriosclerosis también es conocida como el endurecimiento de las arterias (por donde pasa la sangre hasta el corazón), justamente porque cuando una persona tiene esta condición la capa interna de las arterias se vuelve más gruesa. Las arterias pierden flexibilidad, debido a que en su interior se deposita lo que se denomina placa, compuesta por colesterol, grasa y otras sustancias de la sangre.

Esto no ocurre de un día para el otro, se produce a través de un largo proceso que puede durar años e incluso décadas. En este sentido, el estudio demuestra que ya desde la infancia, la dieta puede ayudar a prevenir esta enfermedad.

Del mismo modo, otro estudio también realizado por científicos en Finlandia advierte que estas amenazas para el corazón se pueden detectar en los niños desde los 9 años. Es decir que a partir de esa edad, los niños pueden presentar factores como obesidad, colesterol y presión arterial alta, los que representan síntomas tempranos de enfermedad cardíaca y un riesgo mayor a desarrollar aterosclerosis al ser adultos.

Por todo esto, el promover una alimentación rica en frutas y verduras es, sin dudas, una decisión saludable. Se recomienda que los niños consuman por lo menos 5 tipos de frutas y verduras durante el día, de diferentes colores. Cuanto más colorido sea el plato más nutritivo resultará ser. Por ejemplo, aquí tienes algunas ideas para ponerle un toque de color a las comidas de tus niños (incluso, puedes jugar con ellos en relación a esto):

  • Rojo y rosado: manzanas, cerezas, fresas, tomates, sandías
  • Amarillo y blanco: bananas (o plátanos), piña, maíz
  • Verde: lechuga, uvas, peras, brócoli
  • Anaranjado: naranjas, zanahorias, calabaza (calabacín), melón
  • Azul y morado: ciruelas, uvas, berenjenas

Aún así, si hacer que tus hijos coman frutas y verduras te parece una tarea destinada al fracaso ¡no te rindas! Recuerda que los niños pueden llegar a probar un alimento nuevo 10 veces o más antes de aceptarlo. Por eso, aunque tus niños rechacen el alimento al principio, luego de un tiempo puede terminar gustándoles. En este punto, los padres son los más indicados para lograr este propósito, con paciencia y buscando nuevas combinaciones para motivarlos a consumir nuevos, variados y sabrosos platillos.

Recuerda, la salud de su corazón en el futuro depende de lo que comen ahora.


Tomado de Vida y Salud

lunes, 29 de noviembre de 2010

8 consejos para reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad de las arterias coronarias


De las enfermedades cardiovasculares, la de las arterias coronarias (EAC), o sea del corazón, es la causa principal de muerte en los hombres y las mujeres en Estados Unidos. De hecho, es la más común en todo el mundo. ¿Qué puedes hacer para prevenirla? Acá te doy algunos consejos para que tengas en cuenta si quieres tener un corazón que ande a toda marcha.

Las arterias coronarias juegan un papel muy importante en tu salud: le dan a tu corazón los nutrientes y el oxígeno que necesita a través de la sangre. Pero, ¿qué pasa si se obstruye el flujo de la sangre? Surge la llamada enfermedad de las arterias coronarias (EAC).

La causa de esta enfermedad del corazón, es la acumulación de partículas de colesterol malo, triglicéridos, ácidos grasos que forman una placa conocida como placa de ateroma que se deposita en el interior de las paredes de las arterias. A esto se le conoce como ateroesclerosis y endurece y reduce el diámetro de las arterias. A medida que las arterias se tapan más, el corazón recibe menos sangre y es entonces cuando puedes experimentar dolor en el pecho o angina de pecho, que se puede acompañar de dificultad para respirar y otros síntomas. El episodio más grave de la enfermedad de arterias coronarias es un infarto o ataque al corazón.

La enfermedad de las arterias coronarias se desarrolla durante años sin que te des cuenta.

Silenciosamente se abre campo en tu organismo, y puede que para cuando tengas los síntomas, sea demasiado tarde. Por eso, la clave está en tomar medidas preventivas al respecto. Los hábitos de vida que llevas son claves para evitar o disminuir la velocidad con la que progresa esta enfermedad del corazón. Toma nota de estos consejos y no dudes en ponerlos en práctica lo antes posible:

1.Haz ejercicio: el practicar una actividad física diariamente ayuda a reducir los factores de riesgo de la enfermedad de las arterias coronarias: como colesterol elevado, diabetes, hipertensión y obesidad.

2.Deja de fumar: si no quieres sufrir de un ataque al corazón, dile adiós al cigarrillo.

3.Lleva una dieta sana: frutas, verduras y granos integrales son la clave.

4.Controla tus niveles de colesterol: hazte una prueba para medir tu colesterol cuando cumples 20 años y cada 5 años a partir de entonces.

5.Mide tu presión sanguínea para saber si está dentro de límites normales, si está elevada toma medidas para controlarla.

6.Pierde peso, sobretodo si tienes grasa acumulada alrededor de la cintura.

7.Si tienes diabetes, mantén tus niveles de glucosa en la sangre bajo control.

8.Controla el estrés mediante prácticas como el Yoga, la meditación o los masajes, por ejemplo.

Si controlas el estrés y la ansiedad tu corazón te lo agradecerá.

Consulta con un médico sobre tus factores de riesgo para desarrollar enfermedad de las arterias coronarias, especialmente, si tienes antecedentes familiares de parientes con ataques al corazón o tienes factores de riesgo como diabetes, obesidad, hipertensión, si fumas, si tienes el colesterol y/o los triglicéridos elevados o no haces ejercicio. Recuerda que si llevas un estilo de vida saludable, ya tienes mucho terreno ganado a favor de la salud de tus arterias y por consiguiente, de tu corazón.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 28 de noviembre de 2010

La degeneración macular y la pérdida de la visión



La degeneración macular, también conocida como degeneración macular relacionada con la edad (AMD, por sus siglas en inglés), es la principal causa de pérdida de visión en personas de la tercera edad. En casos muy infrecuentes esta enfermedad de los ojos también puede afectar a los niños. Sigue leyendo para aprender como reconocer los síntomas de esta enfermedad de los ojos y qué se sabe acerca de cómo retardar su progresión.

La mácula es una parte de la retina. Su función es permitirnos ver detalles y colores en la parte central de nuestra visión, o sea cuando nos enfocamos directamente hacia donde nuestros ojos apuntan. La visión central se utiliza para leer, ver televisión, reconocer caras y conducir, entre otras actividades. La degeneración de la mácula causa distorsiones o una falta de claridad en esta visión central. No afecta nuestra visión periférica o lateral (hacia los lados).

No se sabe la causa precisa de la degeneración macular. Si se sabe que tiene que ver con cambios en el flujo sanguíneo dentro de la retina que causan la formación de depósitos y de nuevos vasos sanguíneos dentro de la mácula que pueden sangrar y dañar a las células que la componen. El porqué de este proceso sigue bajo investigación.

Ciertas personas tienen mayor riesgo de desarrollar AMD:

Las personas de más de 60 años de edad
Las personas de raza blanca o caucásica
Las personas con una historia familiar de degeneración macular
Las personas con alguna enfermedad cardiovascular como la presión sanguínea alta, o que hayan sufrido un ataque cardíaco o una apoplejía (derrame)
Las personas que fuman
Las personas obesas
Las mujeres tienen mayor tendencia a desarrollar degeneración macular y les puede ocurrir a una edad más joven

La detección temprana de los síntomas de la AMD es importantísima para preservar la visión. Se recomienda que todas las personas mayores de los 60 años visiten a su oftalmólogo u optometrista una vez al año para hacerse un examen completo de la vista, incluyendo una evaluación de la retina. Además, hay síntomas de alerta que no debes ignorar. Si notas alguno de los siguientes síntomas, haz cita inmediatamente con tu profesional de la salud visual:

-Se te dificulta leer
-Necesitas más luz para poder ver bien
-Tienes problemas para ver de noche
-No ves bien al conducir
-Estás teniendo problemas para reconocer las caras
-Tienes un punto ciego directamente hacia el frente de tu visión
-Tienes distorsiones en tu visión. Por ejemplo, las líneas rectas te parecen onduladas.
Así como se desconoce la causa de la degeneración macular, aún no se ha descubierto una cura. Pero sí hay varios tratamientos con láser o a base de inyecciones en el ojo que pueden ayudar a retrasar la progresión de la enfermedad. Tu oftalmólogo puede determinar si son las medidas correctas en tu caso específico. El o tu optometrista también te pueden recomendar lentes especiales para aprovechar la visión que te queda.

Me encantaría poder decirles que hay una forma comprobada para evitar la AMD. Desgraciadamente, no es así. Sin embargo, algunos estudios han demostrado que las vitamina A, C y E, junto con zinc, pueden retrasar la progresión de la enfermedad. Actualmente se están realizando estudios para ver si la luteína y la zeaxantina, dos antioxidantes que se encuentran en los vegetales de hoja verde, podrían hacer lo mismo.

Mientras tanto, sigue nuestras recomendaciones: Un examen de la vista anual si tienes más de 60 años, y mantenerte en guardia contra los síntomas de la enfermedad.

Tomado de Vida y Salud