DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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domingo, 6 de mayo de 2012

El ejercicio y los errores de principiante. ¡Evítalos!

¿Estás listo(a) para hacer ejercicio? ¡Te felicito! Es uno de los requisitos principales para tener una buena salud. Pero ¡cuidado! No creas que simplemente ponerte un par de tenis o inscribirte en un gimnasio lo harán todo por ti. Más allá de la voluntad, debes evitar caer en ciertos errores que cometen especialmente los principiantes, cuando se trata de hacer ejercicio. Toma nota y no caigas en ellos, para sacarle el mejor provecho a tu rutina.

La suerte del principiante no necesariamente es evidente en quienes deciden iniciar una rutina de ejercicios. El afán de perder peso o estar en forma rápidamente o las ganas de sentirse activo(a) pueden hacer que hagas ejercicio sin pensar en la técnica. Cuando hablo de técnica, me refiero a la manera correcta de hacer ejercicio para obtener los mayores beneficios posibles en tu organismo. No es lo mismo hacer abdominales haciendo fuerza con el cuello, que hacerlos, como su nombre lo indica, con el abdomen. Sin embargo, muchas personas se engañan pensando que hacen ejercicio cuando en realidad pueden estar perdiendo el tiempo y de paso, haciéndole daño a su cuerpo. ¡Cuidado! Aquí te cuento cuáles son los errores más comunes para que los tengas en cuenta y evites caer en ellos:
  • Deja la lectura para otro momento: actualizarte en tus lecturas por diversión o por estudio mientras te ejercitas en la caminadora eléctrica, no es una buena idea mientras estás en movimiento, pues te quita la concentración del ejercicio. Para que el ejercicio de resultados, es necesario pensar en lo que estás haciendo, respirar, acelerar tu ritmo, etc. ¡No te distraigas!
  • Caminar con pesas no es tan bueno como piensas. En realidad, muchas personas comprometen de esta forma la posición de su espalda, pues tienden a inclinarse hacia adelante, lo cual pone presión en los tobillos, los cuadriceps y las rodillas (canillas) sin beneficiar a los brazos o a la espalda.
  • Agarrarte muy fuerte de las máquinas de ejercicios hace que no ejercites los músculos necesarios. Es decir, si estás en la caminadora o trotadora sujetando muy fuerte a las barras de los lados para no caerte, estás haciendo trampa, pues la idea es que tus piernas sean las que te sostienen. De igual manera, si te inclinas hacia adelante no logras un buen resultado. En lugar de agarrarte, simplemente posa tus dedos sobre la barra y pon la trotadora a una velocidad que tus piernas puedan manejar.
  • Pensar que el ejercicio cardiovascular es suficiente… ¡es un error! Para estar en forma necesitas ejercicios de flexibilidad y de resistencia para tonificar los músculos ya que empiezan a perder su masa a la edad de 30 años.
  • Hacer abdominales con el cuello: he visto a muchas personas en el gimnasio haciendo abdominales sin utilizar el abdomen: hacen fuerza en el cuello y en el tronco. Cuando hagas abdominales, concéntrate en el abdomen. De allí tiene que salir la fuerza para levantarte. De lo contrario, no lograrás nada más que un dolor de cuello insoportable.
  • Evitar calentar antes de ejercitarte es poner a tus músculos en riesgo de sufrir lesiones, y a tu corazón, lo pones a trabajar muy rápido sin previo aviso. El calentamiento es indispensable para una buena sesión de ejercicios.
  • De la misma manera, toma tiempo para descansar al final de tu sesión de ejercicios. Necesitas el enfriamiento y el estiramiento para evitar que tus músculos te duelan.
Y por supuesto, a la hora de hacer cualquier rutina de ejercicios, no te olvides que hidratarte es indispensable. Antes, durante y después. ¿Un consejo? siempre elige el agua en vez de otras bebidas.

Teniendo en cuenta estas recomendaciones, no vas a caer en los errores de principiante y estarás en el camino a mejorar tu condición física.

De nuevo, si te decidiste a empezar una rutina de ejercicios ¡felicitaciones! Es un regalo para tu salud.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 2 de octubre de 2011

Alimentos saludables para tu corazón


Una forma sencilla de ayudar al buen funcionamiento del corazón – que hasta puede resultar muy agradable – es seleccionar alimentos saludables que no sólo te permitan mantener un peso adecuado sino también contribuyan a reducir la presión arterial y la cantidad de azúcar y colesterol en la sangre. En el mes de septiembre se celebra el Día Mundial del Corazón, y para unirnos al empeño de mantenerlo sano, te ofrecemos una serie de consejos para sepas qué comer para cuidarlo y para que los compartas con tus familiares y tus amigos.

Las enfermedades cardiovasculares son las que más muertes provocan en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las personas que mueren por algún problema de este tipo cada año superan los 17,1 millones. Por eso, el 28 de septiembre se celebra el Día Mundial del Corazón, el objeto es promover los métodos que reduzcan al mínimo los factores de riesgo que pueden afectarlo, como el exceso de peso y la falta de ejercicio regular.

En VidaySalud.com nos sumamos a esta campaña mundial, y desde aquí te contamos cómo elegir alimentos que te ayuden a mantener un corazón sano y fuerte. Si recuerdas el plato sugerido por la Agencia de Medicamentos y Alimentos (conocida como FDA por sus siglas en inglés) en abril de este año, la mitad está compuesta por frutas y verduras y un cuarto por alimentos que contengan fibra, como arroz integral o pan de salvado. Asimismo, incluye una porción de productos lácteos y sólo un cuarto del plato está destinado a las carnes y proteínas de origen animal.

Uno de los factores importantes a la hora de seleccionar alimentos para proteger el corazón es mirar las etiquetas de los productos y corroborar las cantidades o proporciones de grasas, azúcar, sal o sodio y calcio. De todos estos componentes, debes elegir los que tengan menos grasas, azúcar y sal o sodio y más calcio, vitaminas y fibra.

También debes aprender a diferencias los distintos tipos de grasas. Evita los productos con grasas hidrogenadas o trans (un tipo de grasa en que los fabricantes transforman la grasa líquida en sólida), utiliza manteca sólo de vez en cuando y, cuando quieras usar aceite, elige los más saludables, como los de oliva y canola.

Además, ¡ten cuidado! Cuando leas las etiquetas, presta atención a las que adviertan “sin grasa” o “sin colesterol”. Aunque puedan parecer muy saludables, no siempre lo son. ¿Por qué? Muchas veces estos productos tienen un alto contenido de azúcar, no son bajos en calorías y pueden elevar tus niveles de triglicéridos (otras grasas) en la sangre.

La dieta mediterránea es un ejemplo de una alternativa saludable no sólo para el corazón sino también para la salud en general. Un artículo reciente publicado en la revista del Colegio Americano de Cardiología se refiere a un estudio que analiza los resultados de 50 investigaciones que la presentan como un “seguro de vida” para tener un corazón sano y la asocian con la disminución de la mortalidad a causa de enfermedades del corazón, diabetes tipo 2, obesidad y algunos tipos de cáncer.

En la dieta mediterránea predominan las frutas, verduras, cereales integrales y productos lácteos bajos en grasa. A diferencia de la dieta que seguimos en los países de América, sólo consumen carnes rojas de tanto en tanto y en pequeñas cantidades. En su reemplazo, comen pescados, aves, frutos secos y legumbres cada semana. Asimismo, en vez de los aceites de maíz, girasol o manteca, utilizan principalmente aceite de oliva. Por otro lado, el consumo de alcohol es (y debe ser) moderado.

Ahora que sabes todo esto, ¿por qué no renuevas tu alacena? Que nunca falten los ingredientes para un corazón saludable:
Frutas y verduras frescas o congeladas sin azucarar.
Alternativas lácteas y no lácteas bajas en grasas y no hidrogenadas.
Frutos secos y semillas crudas y variadas.
Aceites variados: de oliva, canola, nuez, cacahuate o maní y sésamo; aerosoles para cocinar sin materias grasas y sustitutos de grasas para hornear, como el puré de higos y la salsa de manzana.
Vinagres variados: arroz, vino rojo, balsámico, sidra de la manzana y frambuesa.
Hierbas, condimentos y especias de todo tipo: ¡deja volar tu imaginación!
Edulcorantes artificiales o sustitutos del azúcar, como la miel y la stevia.
Legumbres y cereales, de preferencia integrales, ya que son más saludables y contienen más fibras.
Panes y pastas de harinas integrales, de soja (soya) o maíz.
Salsas y conservas sin grasa o bajas en grasa y con la menor cantidad de sal o sodio posible.
Sopas y caldos bajos en sodio.
Comidas congeladas sin sal ni azúcar añadidas.
Carne, aves de corral y sustitutos de carne, sin piel y con poca grasa.
Pescados variados: como salmón, caballa, tilapia, trucha, arenques y atún.

Recuerda que el 80% de los infartos y de los accidentes cerebrovasculares (derrames cerebrales) prematuros pueden evitarse, entre otras cosas, con una dieta sana. Si la acompañas de una actividad física regular y evitas el consumo de tabaco o dejas de fumar, tu corazón, de seguro, estará más sano.

Y aun con estos cambios en tu estilo de vida, no dejes de controlar regularmente tu presión arterial, el nivel de azúcar en tu sangre y el nivel de lípidos o colesterol, que son de los principales enemigos del corazón.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 24 de abril de 2011

¿Se te subió la presión arterial? Puede ser culpa de las bebidas azucaradas


Las bebidas azucaradas que suelen ser tan deliciosas pueden tener efectos no tan agradables para tu salud. Aquí te contamos más acerca de algunas investigaciones recientes que relacionan el consumo de las bebidas azucaradas con un aumento en la presión arterial, uno de los principales factores de riesgo para las enfermedades del corazón.
Si eres de las personas que siempre prefieres las sodas o las bebidas azucaradas para acompañar tus comidas y tus bocadillos, debes saber que tu elección no es tan saludable. Las bebidas azucaradas no solamente contienen más calorías y pocos nutrientes, sino que también pueden elevar tu presión arterial. Así lo demuestran nuevos estudios al respecto.
La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre sobre las paredes de las arterias. Para medirla, se considera el momento en que el corazón expulsa la sangre hacia tu cuerpo para oxigenarlo, que determina el nivel más alto de presión (a esto se llama presión sistólica) y el momento en que el corazón está en reposo, entre un latido y otro, cuando la presión baja (a esto se le llama presión diastólica).
De acuerdo a los niveles de presión arterial que se registren, se considera que la presión arterial es normal o adecuada cuando se mantiene entre menos de 120 (presión diastólica) / 80 (presión sistólica). Cuando la presión arterial es superior a 140 (presión sistólica) / 90 (presión diastólica) se considera que está elevada y, si este es tu caso, deberías modificar tu estilo de vida y consultar con tu médico para ver si necesitas tomar medicamentos para bajar dichos niveles.
La presión arterial alta es uno de los principales riesgos para el desarrollo de la enfermedad cardíaca, ya que si bien puede no dar síntomas es una de las causantes de lo que se denomina aterosclerosis y enfermedad arterial coronaria, que se produce cuando las paredes de las arterias se vuelven más gruesas por el depósito de grasas en ellas. Algo así como el sarro que se forma en las cañerías.
Al engrosarse las paredes de las arterias, la sangre tiene menos espacio para pasar, lo que aumenta la presión sobre las paredes y limita la cantidad de sangre que llega al corazón, lo que además, puede causar la formación de coágulos sanguíneos que en algún momento de su recorrido pueden no encontrar espacio para pasar y detienen el flujo de sangre que debería llegar al corazón. O, esos depósitos de grasa y otras sustancias en las paredes de las arterias, que se llaman placa, también pueden partirse y un pedazo puede desprenderse y viajar por la arteria. Cuando esto ocurre (ya sea que el coágulo, el pedazo de placa viaje y tape la arteria, o simplemente que la placa se engruese tanto que ya no deje pasar la sangre) se producen los llamados infartos o ataques cardíacos. Por eso es tan importante controlar la presión arterial.
En relación con las bebidas edulcoradas o bebidas dulces, una investigación reciente encontró que las personas que consumen más glucosa y fructosa (dos tipos de endulzantes que se contienen estas bebidas) tienen niveles de presión arterial más elevados. Esto era más notorio aún en personas que consumían altos niveles de azúcar y de sodio (el sodio es la sal que está presente no sólo en los alimentos sino también en las bebidas, ya sea de manera natural o agregada).

Asimismo, los investigadores encontraron que quienes están acostumbrados a consumir más bebidas azucaradas, en general tienen una dieta menos saludable que quienes no lo hacen. Además, estas bebidas agregan más calorías al cuerpo lo que puede potenciar la obesidad, otro de los factores más importantes que ponen en riesgo la salud del corazón.
Y tú, ¿qué tipo de bebidas eliges y cómo es tu dieta en general? Si tienes sobre peso y eres de los que no pueden dejar de tomar sodas, intenta limitar su consumo y reemplazarlo por sodas sin azúcar o, mejor aún, por agua. Si lo logras, es posible que en poco tiempo comiences a notar los beneficios. Anímate, vale la pena intentarlo.
Tomado de Vida y Salud

sábado, 9 de abril de 2011

Dormir menos o mal es malo para el corazón


El trabajo, las responsabilidades, la familia, los amigos: demasiadas cosas que atender en tan sólo 24 horas. Los días resultan cada vez más cortos y con ellos también se acortan las horas dedicadas al sueño. Si esto te parece conocido, tomate unos minutos para leer este artículo y descubre porqué dormir es bueno para el corazón.
Si crees que el hombre de la casa debe ser fuerte y vigoroso, que no puede parar un minuto ni perder tiempo descansando o durmiendo, deberías comenzar a replantearte este pensamiento contradictorio.
¿Por qué contradictorio? Porque dormir no es de vagos ni haraganes (a menos que pases todo el día echado en la cama, claro). El dormir y descansar correctamente es algo clave para ser el hombre fuerte y vigoroso que deseas ser.
Tanto, que dormir menos o mal puede causarte problemas serios de salud, comenzando con el corazón. Al respecto, un estudio reciente desarrollado por unos investigadores de la Universidad Brown de Providence, Rhode Island, en los Estados Unidos, encontró que el dormir menos se asocia con un engrosamiento de la pared de la arteria carótida del cuello en los hombres, que es uno de los signos más significativos de enfermedad cardíaca.
Esta no es la única vez que un estudio se refiere a la necesidad que tiene nuestro cuerpo de dormir bien. Otras investigaciones ya lo han mencionado, como una desarrollada por profesionales de la Universidad Carnegie Mellon, también en Los Estados Unidos, según la cual dormir menos de siete horas por noche incrementa tres veces las posibilidades de contraer un resfrío, mientras que descansando aún menos tiempo, el riesgo aumenta cinco veces.
Otro dato que hay que considerar es que es necesario descansar bien. Esto se refiere a dormir profundamente y lograr que el cuerpo verdaderamente se relaje y recupere la energía. Muchos hombres suelen levantarse varias veces por la noche o tienen problemas a la hora de dormir como por ejemplo, roncan o padecen de apnea del sueño (esto provoca que se corte la respiración durante algunos segundos). Aunque no lo noten si no les permite descansar correctamente, les afecta y puede afectar su salud.
Otro motivo que perjudica al buen dormir es la televisión. Muchos tienen la costumbre de mirar televisión antes de ir a dormir pero el cansancio los vence y se duermen frente a la pantalla. En estos casos, el cuerpo tampoco descansaría como debiera.
Acerca de este tema, otra investigación realizada en roedores detectó cierta relación entre dormir expuesto a luces (como las que genera la televisión) y la depresión. Esto sucedería porque la luz que el cuerpo recibe al dormir podría afectar al hipocampo (una parte del cerebro que se encarga, entre otras cosas, de regular los ciclos de noche y de día, tanto en los hámsters como en los humanos).
¿Todavía sigues pensando que el realizar actividades sin parar es señal de fortaleza? Imagínate si mantuvieras el coche encendido todo el tiempo, consumiría mucho combustible y sus piezas se romperían más rápido, ¿verdad?
Pues algo similar ocurre con tu cuerpo. No sólo necesita alimentarse para funcionar, también es necesario detenerlo a diario y para que descanse correctamente, para que todas sus partes se recuperen y para puedan volver a arrancar al día siguiente.
No dudes más ni sientas culpas: apaga las luces y… a dormir como un hombre.
Tomado de Vida y Salud

jueves, 31 de marzo de 2011

Los aros de metal en la boca incrementan el riesgo de infecciones


Si estás pensando en hacerte una perforación en la boca o un piercing, para cinco minutos a leer este artículo y descubre cuáles son los riesgos que corres y cómo prevenirlos. Si te decides a hacerlo, es preferible que elijas aros de plástico, ya que los de metal han demostrado incrementar las posibilidades de que contraigas infecciones.
Hacerse piercings o perforaciones para lucir aros en diferentes partes del cuerpo forma parte de las nuevas costumbres que están de moda entre los jóvenes y los adolescentes, que encuentran en esta práctica un signo de distinción, de identificación de grupo y hasta de coquetería y belleza, como una mera cuestión estética.
Así, los tradicionales aros en las orejas hoy parecen obsoletos y los lugares del cuerpo que lucen estos accesorios son tan variados como sorprendentes. Además, su aplicación se volvió más dolorosa y riesgosa, en las nuevas zonas elegidas: la boca, el ombligo, los pezones e incluso el área genital, entre otras.
Por eso, antes de decidir si te harás perforaciones o piercings y en dónde, es importante que te informes para estar al tanto de los riesgos que conlleva este proceso.
Por ejemplo, entre los lugares preferidos recientemente se encuentran la lengua y la boca. Paradójicamente, si de salud se trata, esta es una de las peores zonas que debes considerar.
¿Por qué? En principio, porque la boca es uno de los principales centros de infecciones. Allí habitan millones de bacterias y una perforación en la boca incrementa el riesgo de que se te infecte, y que esa infección pase a otras partes de tu cuerpo y cause complicaciones aún mayores como abscesos cerebrales (cuando se va al cerebro), o una infección en el corazón denominada endocarditis. Este tipo de infecciones pueden producirse durante las semanas posteriores a la perforación o varios meses después. Otras infecciones que se pueden transmitir incluyen la hepatitis C y el VIH.
Además, los piercings en la boca conllevan los riesgos normales de cualquier piercing, entre los cuales puede haber dolor, inflamación (hinchazón) – y si la lengua se hincha puede bloquear las vías respiratorias -, sangrado incontrolable, daño en los nervios y en este caso también aumento en la secreción de saliva.
Por eso es sumamente importante que antes de hacerte un piercing en cualquier parte del cuerpo –y sobre todo en la boca – analices bien el sitio en dónde te lo van a colocar, quién te lo va a colocar, las condiciones de higiene del lugar y las garantías que te dan. Y si las ganas y el impulso son más fuertes y decides colocarte algún aro en la boca o en la lengua, también debes tener en cuenta el tipo de aro que utilizarás.
Los aros de metal – de acero inoxidable y de titanio – en la boca acumulan más cantidad de bacterias y de ese modo incrementan el riesgo de contraer infecciones que los pernos de plástico o de teflón. Así lo demostrario investigaciones recientes realizadas por Profesionales de la Universidad Médica de Innsbruck, en Austria.
Además, los especialistas advierten que los aros en la boca, de cualquier material, pueden provocar lesiones y dificultades para hablar. Y una vez que el proceso de cicatrización haya finalizado, la misma joyería puede dañar tanto los dientes como el tejido de la encía. En efecto, se considera que los aros de metal pueden romper los dientes. Y aunque los de plástico, tienen menor riesgo de hacerlo, este riesgo se elimina por completo.
El daño a los tejidos de la encía es más común con las perforaciones en los labios, ya que la parte posterior de la joyería que se fija adentro de la boca puede irritar el tejido, y si el metal o plástico descansa sobre la encía puede erosionarla y desgastarla al moverse de un lado a otro.
Por eso, los especialistas no recomiendan las perforaciones en la zona de la boca. Pero si la tentación es más fuerte o si ya tienes piercings en la boca, es importante que mantengas una buena higiene y que te hagas controles periódicos con tu dentista para verificar que las encías y el tejido que las rodean y que tocan el metal o el plástico no estén lesionados o infectados, y si hay algún inconveniente, detectarlo lo antes posible para evitar complicaciones mayores.
Tomado de Vida y Salud

domingo, 20 de marzo de 2011

Los medicamentos para disminuir el colesterol también podrían ser buenos para la próstata

¿Es cierto que los medicamentos para disminuir el colesterol pueden ayudar a disminuir la probabilidad de tener cáncer de próstata?

RESPUESTA del Dr. R. Jeffrey Karnes, Urología, Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos:

Un estudio recientemente publicado, en efecto, descubrió que los hombres que tomaban estatinas (fármacos ampliamente recetados para disminuir el colesterol) tenían menos probabilidad de que se les diagnostique con cáncer de próstata que quienes no tomaban estatinas. Antes de realizar cualquier recomendación basada en estos resultados, es preciso investigar más; aunque parece que aquello que es bueno para el corazón, también lo es para la próstata.

En este estudio, publicado en la edición de agosto de 2010 de The Journal of Urology (La revista de Urología), los científicos de Mayo Clinic dieron seguimiento a 2.447 hombres durante más de 15 años. Entre los hombres que consumieron estatinas, sólo 6 por ciento recibió el diagnóstico de cáncer de próstata, mientras que quienes no tomaron estatinas tenían el triple de probabilidad de desarrollar cáncer de próstata. El planteamiento, por tanto, es que el consumo de estatinas podría evitar el desarrollo de este tipo de cáncer.

Las estatinas son medicamentos que actualmente se utilizan para disminuir el colesterol y ayudar a evitar un ataque cardíaco y/o un accidente cerebrovascular en pacientes con alto riesgo. No se sabe exactamente por qué se vincula a las estatinas con menos riesgo de cáncer de próstata, pero posiblemente sean muchos los factores que intervienen en esto. Primero, la hormona masculina llamada testosterona y derivada del colesterol propicia el desarrollo del cáncer de próstata; de manera que cuando se emplean estatinas para rebajar el colesterol, la testosterona también podría disminuir, reduciendo el riesgo de cáncer de próstata. Segundo, los científicos han observado en el laboratorio que las estatinas logran evitar la división de las células cancerosas y que, de hecho, hasta ocasionan la muerte de algunas células cancerosas.

Los resultados de este estudio son preliminares y es necesario investigar más para determinar si las estatinas pueden proteger contra el cáncer de próstata. Sin embargo, por ahora, esta investigación parece indicar que existe alguna correlación entre salud cardíaca y menos riesgo de cáncer de próstata.

Los resultados son importantes porque el cáncer de próstata es el tipo más común de cáncer masculino en Estados Unidos, que anualmente extermina a alrededor de 30.000 ó 40.000 hombres en este país. Además, aunque uno de cada seis hombres en Estados Unidos desarrolle cáncer de próstata, muchos más presentan enfermedades cardíacas. La causa principal de enfermedad y muerte entre hombres con cáncer de próstata en Estados Unidos es, en realidad, la enfermedad cardiovascular.

Si bien es difícil predecir con exactitud cómo funcionará la correlación entre estatinas y cáncer de próstata, de manera general se sabe que un estilo de vida más sano conlleva menos probabilidad de presentar cáncer de próstata, otras enfermedades urológicas y diferentes problemas de salud, tales como enfermedades cardíacas.

Por lo tanto y con estos resultados en mente, lo sabio es llevar un estilo de vida sano para el corazón, con o sin estatinas. Un estilo de vida sano, en general, consiste en hacer ejercicio durante al menos 150 minutos por semana, dejar de fumar, controlar el estrés y alimentarse sanamente. Una buena alimentación para el corazón normalmente incluye cereales integrales, carnes, aves y pescados magros, además de por lo menos cinco porciones diarias de frutas y verduras. El seguir estas pautas no sólo es importante para la salud de la próstata, sino de la persona en general.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 27 de febrero de 2011

Zumba, la manera más divertida de hacer ejercicio

Si te cuesta mucho hacer ejercicio porque odias las rutinas tradicionales que se ofrecen en los gimnasios, esta nueva disciplina es para ti. El ejercitarte con música y alegría puede ser la clave para mantenerte en forma. El secreto de esto se llama ¡Zumba!

No podemos negar que a nosotros los latinos nos encanta la pachanga, las fiestas y los bailes. En nuestros países, bailar es parte de la cultura: nos alegra, nos relaja y es una de las mejores maneras que hay para celebrar con amistades y familiares. La música latina es tan alegre que apenas se escuchan las primeras notas, es casi imposible resistirse al movimiento.

Un día, en Cali, Colombia, al coreógrafo e instructor de gimnasio, Alberto “Beto” Pérez, se le olvidó la música que tenía preparada para su clase de aeróbicos. Gracias a ese descuido, tuvo que improvisar con una mezcla de discos que llevaba en su auto. Por esa casualidad descubrió la fórmula que lo haría famoso después en Bogotá, Miami y ahora en todo el mundo: el mezclar el ejercicio con la pachanga, es lo que hoy se conoce como Zumba.

El olvido de ese día se volvió una moda: desde el 2005 este coreógrafo, junto con otras dos personas, escribieron un manual de entrenamiento, hicieron videos y empezaron a ofrecer certificación de entrenamiento en Zumba. Hoy se calcula que hay 25,000 instructores en 40 países.

La Zumba es una rutina aeróbica que cada día cobra más fanáticos en varios países, precisamente porque es la forma más divertida de hacer ejercicio: ¿Te imaginas hacer movimientos al ritmo de merengue, salsa, reggaeton, flamenco y hasta belly dancing?

La Zumba no incorpora coreografías complicadas ni difíciles de seguir. Su clave es la simplicidad: con unos pocos pasos que se repiten, todo el mundo se mueve con facilidad y hasta se olvidan de que están en una clase de aeróbicos. Además, esta disciplina trabaja con intervalos, es decir, acelerando el ritmo y luego parando, porque de esa manera se queman más calorías.

Toma nota de varios de los beneficios de practicar la Zumba:

  • Pierdes peso y reduces medidas
  • Mejoras tu postura y tu equilibrio
  • Tonificas tus músculos
  • Fortaleces tu corazón y tus pulmones
  • Mejoras tu coordinación
  • Quemas calorías y grasa corporal
  • Aumentas tu resistencia y tu aguante
  • Te sientes alegre (¡Zumba es un excelente ejercicio mental!)

Para muchos, esta rutina aeróbica es más una filosofía: mucha gente adora estas clases ya que son una forma de liberarse del estrés, de bailar porque les gusta o de compartir un rato divertido con otros.

Cualquiera que sea la razón, es válida y saludable. Así que si te cuesta mucho hacer ejercicio porque te aburres, ¿por qué no te pones a “zumbar”? Tal vez te cambiará la vida hacer ejercicio mientras te diviertes. Siempre querrás más, lo cual es sin duda de mucho beneficio para tu salud en general.


Tomado de Salud y Vida

lunes, 14 de febrero de 2011

Las frutas y las verduras cuidan al corazón desde que somos niños

Posiblemente hayas escuchado o leído que tus hijos/as deben comer frutas y verduras para poder crecer sanos y fuertes. Ahora, estudios recientes han demostrado que estos alimentos también le hacen bien al corazón de los niños y les ayudan a prevenir enfermedades cardiacas cuando crezcan.

Las frutas y las verduras no son siempre las favoritas de los niños y las niñas. Muchas mamás se la pasan “luchando” para que las incorporen en su dieta, ya que sus beneficios para la salud no se pueden negar. Pero si a pesar de tu esfuerzo, el hacer que coman frutas y verduras sigue siendo casi una misión imposible, he aquí nuevos motivos para que te pongas manos a la obra y descubras nuevas estrategias para convencerlos y ayudarlos, no sólo a crecer sanos y fuertes, sino también para que se conserven saludables cuando sean adultos.

Más allá de que están cargadas de vitaminas y de antioxidantes, las frutas y las verduras pueden reducir las posibilidades de que tus hijos/as sufran del corazón cuando sean grandes. Esto fue detectado en una investigación reciente realizada en Finlandia. Específicamente, el estudio dice que comer frutas y verduras durante la infancia puede evitar o prevenir la aterosclerosis, que es uno de los pasos de la enfermedad cardíaca.

La aterosclerosis o arteriosclerosis también es conocida como el endurecimiento de las arterias (por donde pasa la sangre hasta el corazón), justamente porque cuando una persona tiene esta condición la capa interna de las arterias se vuelve más gruesa. Las arterias pierden flexibilidad, debido a que en su interior se deposita lo que se denomina placa, compuesta por colesterol, grasa y otras sustancias de la sangre.

Esto no ocurre de un día para el otro, se produce a través de un largo proceso que puede durar años e incluso décadas. En este sentido, el estudio demuestra que ya desde la infancia, la dieta puede ayudar a prevenir esta enfermedad.

Del mismo modo, otro estudio también realizado por científicos en Finlandia advierte que estas amenazas para el corazón se pueden detectar en los niños desde los 9 años. Es decir que a partir de esa edad, los niños pueden presentar factores como obesidad, colesterol y presión arterial alta, los que representan síntomas tempranos de enfermedad cardíaca y un riesgo mayor a desarrollar aterosclerosis al ser adultos.

Por todo esto, el promover una alimentación rica en frutas y verduras es, sin dudas, una decisión saludable. Se recomienda que los niños consuman por lo menos 5 tipos de frutas y verduras durante el día, de diferentes colores. Cuanto más colorido sea el plato más nutritivo resultará ser. Por ejemplo, aquí tienes algunas ideas para ponerle un toque de color a las comidas de tus niños (incluso, puedes jugar con ellos en relación a esto):

  • Rojo y rosado: manzanas, cerezas, fresas, tomates, sandías
  • Amarillo y blanco: bananas (o plátanos), piña, maíz
  • Verde: lechuga, uvas, peras, brócoli
  • Anaranjado: naranjas, zanahorias, calabaza (calabacín), melón
  • Azul y morado: ciruelas, uvas, berenjenas

Aún así, si hacer que tus hijos coman frutas y verduras te parece una tarea destinada al fracaso ¡no te rindas! Recuerda que los niños pueden llegar a probar un alimento nuevo 10 veces o más antes de aceptarlo. Por eso, aunque tus niños rechacen el alimento al principio, luego de un tiempo puede terminar gustándoles. En este punto, los padres son los más indicados para lograr este propósito, con paciencia y buscando nuevas combinaciones para motivarlos a consumir nuevos, variados y sabrosos platillos.

Recuerda, la salud de su corazón en el futuro depende de lo que comen ahora.


Tomado de Vida y Salud

sábado, 29 de enero de 2011

“¿Quéeeeee?” ¿Joven y sordo?

Si eres adolescente, seguramente te gusta escuchar música todo el tiempo y en cualquier lugar. Si es así, es importante que conozcas los posibles efectos de exponer tus oídos a niveles de música elevados durante periodos prolongados. Infórmate mejor y cuida tus oídos. De esta manera podrás llegar a viejo con una buena audición.

No hay nada más divertido que escuchar la música que te agrada. La música te relaja, te ayuda a sentirte mejor y en algunos casos te libera del estrés, la tensión y la ansiedad. Desde la infancia, las personas tienen una conexión con la música, pero es en la pubertad y en la adolescencia, cuando los jóvenes comienzan a elegir la música que desean escuchar. La música es como una banda sonora que acompaña a los jóvenes y a los adolescentes adonde quiera que van. Es común encontrarlos conectados a sus iPods, Mp3, iPhones, entre otros reproductores de música. Aunque están conectados todo el día, no sienten que les duelen los oídos, pero desafortunadamente su audición sí se ve afectada.

Algunos adolescentes prefieren poner los equipos de música en el auto a todo volumen, mientras que la mayoría, permanecen horas y horas conectados a sus audífonos. Lo que muchos jóvenes no consideran, es que el estar conectado a los audífonos todo el tiempo o que el escuchar la música a un volumen muy alto, puede causarles problemas de audición.

Recientemente se llevó a cabo un estudio en la Universidad de Ghent en Bélgica, bajo el liderazgo de la doctora Hannah Kempler. Este estudio encontró que los aparatos como los iPods y otros reproductores de música, pueden ser potencialmente dañinos para los oídos. A corto plazo, este tipo de aparatos puede causarte daños que llevan a la pérdida de la audición. ¿Te imaginas quedarte sordo a tan corta edad?

Lo que sucede es que cuando te expones a niveles de ruido altos o incluso moderados, los nervios y las células de la parte interna del oído se ven severamente afectados. En algunos casos, se genera un daño tan grave que estas células se llegan a destruir. Esta destrucción es lo que ocasiona la sordera o falta de audición.

¿Cuántas horas crees que son necesarias para comenzar a experimentar daños en la audición? En realidad no son tantas como te imaginas. Estos investigadores estudiaron los cambios en la audición de 21 personas expuestas a diferentes tipos de volúmenes al utilizar sus MP3. En el estudio se utilizaron los audífonos tradicionales, y aquellos que se ponen dentro del oído. Los hallazgos del estudio son impresionantes. El estudio encontró que los participantes mostraron cambios temporales en su audición, luego de escuchar una hora de música pop-rock en sus aparatos portátiles. ¿Te imaginas? Con sólo una hora de música a todo volumen, puedes afectar tu audición. Imagínate, entonces, lo que puede pasar cuando pasas horas enteras conectado a tus audífonos con el volumen de la música a todo lo que da.

También debes tener cuidado con los altos niveles de ruido en los conciertos, en las competencias deportivas y en cualquier tipo de evento en donde haya una gran amplificación del sonido. Estas situaciones también pueden ocasionarte daños relacionados con la audición.

¿Cómo puedes saber si tu audición se está afectando?

La respuesta a tu pregunta es sencilla. En realidad tú mismo comenzarás a darte cuenta de la dificultad que encuentras para escuchar a las personas, particularmente en lugares donde hay ruido.

  • Si la gente que está cerca necesita gritar, en lugar de hablar para que puedas entender, es por que pasa algo.
  • Si te das cuenta que constantemente estás preguntando o pidiendo que se te repita lo que te han dicho, es posible que hayas comenzado a tener daños en tu audición.
  • Si la gente a tu alrededor alcanza a escuchar la música que sale de tus audífonos y tú la escuchas a un nivel normal, seguramente algo no anda muy bien.
  • También, es posible que comiences a notar ruidos o ciertos timbres que en realidad no vienen de afuera, sino del interior de tu oído.

No esperes a tener síntomas, la prevención es una decisión más inteligente.

Si te gusta escuchar música, hay solución

Si te estoy hablando acerca de estos graves daños en los oídos, no es para dejes de escuchar la música que te gusta, pero si para que estés más atento cuando lo haces. No quiere decir que tengas que deshacerte de tu iPod o de tu reproductor de sonido. Pero puedes tomar medidas empezando hoy para evitar la pérdida de la audición.

  • Tiempo. Escucha tu música en tu iPod o en tu reproductor de música, no hay problema, pero no por no más de una hora y a un volumen tolerable.
  • Volumen tolerable: si te gusta escuchar música a todo lo que da, trata de disminuir el volumen. En lugar de escucharlo al 100%, escúchalo al 80%, es decir el nivel 8 del volumen.
  • Menos volumen, más tiempo: si escuchas tu música al nivel de volumen 6 o menos, podrás aprovechar tu iPod por más tiempo. Es más, puedes utilizarlo a este volumen, durante todo el día.

Una recomendación especial

¿Sabías que los imanes que están en el interior de los audífonos son incompatibles con los marcapasos? Así que si tú o alguien que conoces tiene un marcapasos, recuerda que no es una buena idea que ambos estén cerca. No pongas los audífonos cerca del corazón, podrías comenzar a sentir palpitaciones y a tener otros efectos secundarios.

La pubertad y la adolescencia son etapas para comenzar a experimentar y a conocer la vida. Sin embargo, no tomes decisiones sin pensar que te afectarán negativamente por el resto de tu vida. Puedes vivir una adolescencia apasionante y saludable a la vez. Si cuidas tus oídos podrás seguir disfrutando de la música que te gusta y que te hace feliz durante toda tu vida.


Tomado de Vida y Salud

martes, 21 de diciembre de 2010

El tener sobrepeso influye en tu salud oral

A las conocidas razones para mantenerse en línea se agrega una más: el riesgo de desarrollar periodontitis, la inflamación crónica de las encías, de los ligamentos y de los huesos que sostienen a los dientes y que constituye la causa principal de la pérdida de los dientes en los adultos.

En general, nos acordamos de cuidar nuestra boca cuando nos duele una caries (una picadura de un diente o una muela) o no podemos comer helado porque nos hace ver las estrellas. Sin embargo, varios estudios comienzan a demostrar posibles relaciones entre las enfermedades bucales con otras que tienen más riesgos para nuestra salud.

Hace unos meses te contamos sobre un estudio realizado en Inglaterra, publicado en la revista British Medical Journal, que demostró que quienes mantienen sus dientes y sus encías sanas tienen menos posibilidades de sufrir ataques cardíacos.

Ahora, unos hallazgos nuevos indican una relación entre las enfermedades periodontales (de las encías) con la obesidad. En este sentido, el mantener un peso saludable y el hacer ejercicio también ayuda a proteger la boca, además de los consabidos beneficios en general que esto trae para tu organismo, como por ejemplo, el reducir la posibilidad de desarrollar diabetes tipo 2.

Dos de esos descubrimientos, detectados por unos investigadores de las universidades de Harvard y Puerto Rico, fueron presentados durante las 87a Reunión General de la Asociación Internacional de Investigación Dental (IADR, por sus siglas en inglés).

Uno consideró a 37,000 hombres que fueron evaluados a largo plazo, teniendo en cuenta factores de salud y nutrición, que detectó que quienes estaban obesos (de acuerdo al índice de masa corporal o IMC-que en inglés se abrevia BMI por sus iniciales en este idioma) tenían un 29% más de posibilidades de desarrollar periodontitis.

El otro tomó en cuenta la altura, el peso y la circunferencia de la cintura en casi 150 hombres y mujeres mayores de 70 años, para evaluar si existía alguna asociación entre el exceso de grasa y la enfermedad periodontal. En efecto, luego de analizar la información considerando todos los datos, los investigadores determinaron que los adultos mayores con niveles elevados de grasa abdominal tenían una incidencia significativamente más alta de periodontitis.

También, otra investigación realizada por la Universidad de Florida en los Estados Unidos, publicada en el Journal of Periodontology, encontró que la salud general y la salud bucal están relacionadas, por lo cual las personas que quieren mantener dientes fuertes deben lograr un peso adecuado y hacer alguna actividad física.

Al respecto, Samuel Low, el autor principal, explicó que la mala salud general aumenta el riesgo de desarrollar periodontitis, una inflamación crónica de las encías, de los ligamentos y los huesos que sostienen a los dientes.

La periodontitis no sólo constituye la principal causa de la pérdida de los dientes en los adultos sino que algunas investigaciones la relacionan con enfermedades del corazón, con la diabetes y con la artritis reumatoide.

A medida que las investigaciones continúan demostrando una relación más estrecha entre la salud del cuerpo en general y la de la boca, se vuelve más importante el prestarle atención a nuestros dientes y encías y el cuidarlos debidamente todos los días, no sólo cepillándolos luego de cada comida, al levantarse y antes de ir a dormir, sino también haciendo ejercicios regularmente y evitando el sobrepeso.


Tomado de Vida y Salud

martes, 9 de noviembre de 2010

Alimentación saludable = erecciones saludables


La solución para tu disfunción eréctil y la clave para prevenirla, empieza con una buena alimentación que beneficie también a tu corazón. Si tu sistema cardiovascular está sano, te aseguro que no tendrás problemas a la hora de tener una erección. Para no llevarte sorpresas en la cama, elige bien lo que pones en la mesa.

El pene y el corazón, están ligados. Y no hablo del tema romántico o del enamoramiento, aunque esto sería ideal: tener sexo con la persona que quieres. Sin embargo, sabemos que el deseo sexual no siempre está atado a los sentimientos y que simplemente se despierta cuando te siente atraído físicamente hacia otra persona. De ahí que se diga que los hombres tienen dos cabezas: una que piensa y la otra, la cabeza del pene, que no piensa, sino reacciona.

Pero como te decía al principio, el corazón y el pene tienen una relación estrecha. Lo que pasa con la salud del corazón se refleja en la capacidad de la erección que tiene tu pene. ¿Quieres proteger tu erección y tu desempeño sexual? Entonces, empieza también en cuidar tu salud cardiovascular.

¿Cuál es el secreto principal para proteger tu erección? ¡está en la mesa!

Tu erección refleja tu alimentación: La potencia de tu erección y la capacidad de prevenir la disfunción eréctil que viene con la edad, tiene una relación muy importante con lo que comes. La próxima vez que vayas a pedir carne asada con papas fritas, piensa en que esto puede afectar tu desempeño sexual. Aunque dicen que algunos alimentos incrementan el deseo sexual (los afrodisíacos), otros te garantizan un mejor desempeño sexual. Una dieta rica en frutas y verduras, (como la dieta mediterránea o una dieta exclusivamente vegetariana) es la mejor aliada de tus erecciones. La razón es sencilla: las comidas ricas en grasas (fritos y procesados) impiden con el tiempo el flujo de la sangre desde y hacia el corazón. Y como el pene se logra su erección gracias a que se llena de sangre, pues…. aplica el sentido común: si la sangre no llega, no hay erección.

Varios estudios recientes demuestran que los hombres que siguen una dieta Mediterránea (con frutas, vegetales, granos integrales, pescado, aceite de oliva, vino y nueces) tienen un mejor desempeño sexual y menos riesgo de desarrollar disfunción eréctil.

El llevar una dieta sana, repercute directamente en tu peso. Si mantienes un peso saludable, evitarás complicaciones como la diabetes tipo 2, que con el tiempo, puede dañar los nervios, esto también puede causar disfunción eréctil.

Además, una dieta rica en vegetales, frutas y grasas saludables, evita que aumente tu colesterol y ayuda a que mantengas una presión arterial normal. Si tienes colesterol alto y presión arterial elevada, los vasos sanguíneos se dañan, incluyendo aquellos que llegan hasta tu pene para llenarlo de sangre y ponerlo erecto. Por eso, cuando pienses en la salud de tu pene y de tu vida sexual, recuerda que está directamente ligada a la salud de tu corazón y tus vasos sanguíneos.

Tu pene está ligado a tu corazón, y los dos, a tu alimentación. La próxima vez que hagas una cena romántica, ¡no te olvides de ellos! Tu desempeño en la cama, será mucho mejor.

Tomado de Salud y Vida