DESPACHOS A TODO EL PAÍS

DESPACHOS A TODO EL PAÍS
Mostrando entradas con la etiqueta inflamación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta inflamación. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de marzo de 2012

La leche desnatada (descremada) enriquecida podría aliviar los síntomas de la gota

Según un nuevo estudio, el beber leche descremada enriquecida podría reducir la inflamación asociada con la gota.

La leche es una fuente importante de calcio. El calcio es el mineral más abundante en el cuerpo humano y se encuentra principalmente en los dientes y los huesos. Este elemento es importante para la contracción muscular, la constricción y la relajación de los vasos sanguíneos, la secreción hormonal y la señalización por el sistema nervioso.

Los investigadores reclutaron a 150 pacientes con ataques de gota recurrentes. Se dividieron en tres grupos. Uno de los grupos recibió lactosa en polvo, uno recibió leche descremada enriquecida y uno recibió leche descremada sin enriquecer. Los científicos registraron ataques de gota durante un periodo de tres meses.

Al cabo de tres meses, los ataques de gota habían mejorado en los tres grupos. Sin embargo, los investigadores encontraron la mejora más significativa en los pacientes que habían recibido la leche descremada enriquecida. Estas personas experimentaron menos dolor en comparación con los de los otros dos grupos.

Los investigadores concluyeron que el consumo de leche descremada enriquecida podría ayudar a reducir los síntomas de la gota. Sin embargo, se necesitan más pruebas para confirmar esta asociación.

La gota es una forma de artritis muy dolorosa que causa que las articulaciones se vuelvan rojas, hinchadas y rígidas. Los síntomas son más propensos a desarrollarse en el dedo gordo del pie. Los tobillos, los talones, las rodillas, las muñecas, los dedos y los codos son otras articulaciones comúnmente afectadas. Las personas suelen experimentar un ataque agudo de gota, es decir, los síntomas se presentan súbitamente y desaparecen después de un par de semanas.

Este tipo de artritis se produce cuando hay demasiado ácido úrico en la sangre. El ácido úrico es un producto de desecho que se forma cuando el cuerpo descompone las purinas, que son sustancias químicas que se encuentran comúnmente en las carnes rojas, el pollo y el pescado. En las personas sanas, el ácido úrico se descompone continuamente con el fin de mantener niveles normales en la sangre. El sexo del paciente, su composición genética, los cambios hormonales, la dieta y algunos medicamentos pueden causar que el cuerpo produzca demasiado ácido úrico o impedir que lo descomponga. Los síntomas de la gota se pueden tratar, y los medicamentos y los cambios de estilo de vida pueden ayudar a prevenir ataques de gota recurrentes.

Para obtener más información acerca de la gota, por favor visita nuestro Diccionario de Remedios y Tratamientos Naturales, elaborado en colaboración con Natural Standard, o utiliza la casilla de búsqueda arriba a la derecha.

Referencias
  • Dalbeth N, Ames R, Gamble G, et al. Effects of skim milk powder enriched with glycomacropeptide and G600 milk fat extract on frequency of gout flares: a proof-of-concept randomised controlled trial. Ann Rheum Dis doi:10.1136/annrheumdis-2011-200156
  • Natural Standard: La Autoridad en Medicina Integral. www.naturalstandard.com.
La información en este breve informe es solo para propósitos informativos. Su propósito es ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes sobre la salud. Esta información no debe interpretarse como un consejo médico específico. Antes de tomar decisiones terapéuticas, los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para recibir contestaciones específicas a sus preguntas sobre terapias, diagnósticos y / o enfermedades.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Las mujeres jóvenes con artritis reumatoide corren más riesgo de sufrir fracturas óseas


Las mujeres menores de 50 años que sufren de artritis reumatoide corren más riesgo de fracturarse los huesos que quienes no padecen la afección, indica un estudio de Mayo Clinic presentado durante la reunión científica anual del Colegio Americano de Reumatología en Chicago. A pesar de que los hombres que padecen artritis reumatoide también corren más riesgo de fracturas, los científicos descubrieron que para ellos el peligro parece surgir cuando tienen más edad.

La artritis reumatoide puede derivar en inflamación crónica y debilitante de las articulaciones y de otras partes del cuerpo. La gente de más de 50 años que sufre esta afección es más proclive a sufrir fracturas óseas fruto de una caída y, a veces, hasta por una leve tensión como toser. Sin embargo, poco se sabe sobre el riesgo de fracturas entre los pacientes menores de 50 años.

Los científicos estudiaron dos grupos, cada uno compuesto por 1.155 adultos procedentes de la misma comunidad: un grupo correspondía a pacientes recién diagnosticados con artritis reumatoide y el otro, a gente sin la afección. Se cotejó a las personas de acuerdo con su sexo y fecha de nacimiento con alguien del otro grupo y, con el transcurso del tiempo, se examinaron los expedientes médicos de cada par con el fin de revisar si sufrían nuevas fracturas no vinculadas al cáncer o a un traumatismo grave. Las mujeres y hombres que padecían artritis reumatoide eran más proclives que sus contrapartes a sufrir nuevas fracturas, sin importar a qué edad se les diagnosticara la enfermedad.

Las mujeres diagnosticadas con artritis reumatoide antes de los 50 años eran más propensas que sus contrapartes sin la afección a sufrir la primera fractura incluso antes de cumplir la quinta década. Si bien los hombres con artritis reumatoide también eran más vulnerables a las fracturas, el peligro de sufrirlas no aumentaba sino hasta que cumplían más edad.

“Entender lo que contribuye al riesgo de sufrir fracturas en todos los enfermos de artritis reumatoide, mujeres jóvenes entre ellos, nos ayudará a prevenirlas mejor”, comenta la investigadora principal, Dra. Shreyasee Amin, reumatóloga de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota. Las mujeres menores de 50 años con artritis reumatoide deben saber que si bien son jóvenes, necesitan tener más cuidado para evitar fracturas, añade la doctora.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 25 de agosto de 2011

¿Dolor o picazón en las orejas? Puede ser una infección del oído


Si uno siente comezón o dolor dentro de la oreja, podría tratarse de una infección del oído externo.  La edición de agosto de “Mayo Clinic Health Letter” trata sobre las infecciones del oído externo y cómo tratarlas o evitarlas.
La infección del oído externo se conoce también como otitis externa y generalmente es producto de una infección bacteriana que invade la capa de piel que recubre el conducto auditivo.  Entre las señales y síntomas de una infección del oído externo podrían estar el sentir comezón en el conducto auditivo, tener una sensación de llenura en el oído y que salga un líquido claro o pus del oído.
Un tratamiento oportuno normalmente erradica la infección y, por lo general, consiste en limpiar de desechos y pus al conducto auditivo externo a fin de que las gotas puedan llegar a la zona infectada.  Según el tipo y gravedad de la infección, normalmente se recetan gotas para los oídos junto a otros tratamientos, como soluciones ácidas para restaurar el ambiente antibacteriano del oído, un antibiótico para combatir a las bacterias, un esteroide para reducir la inflamación o algún antimicótico.
“Mayo Clinic Health Letter” le ofrece las siguientes sugerencias para evitar las infecciones del oído externo:
  • Oídos secos: séquese con cuidado los oídos después de nadar o bañarse, porque el agua que permanece dentro del conducto auditivo puede descomponer el cerumen normal y volver al conducto vulnerable a infecciones bacterianas.
  • Evitar raspones: cuando uno se rasca con el dedo o con un hisopo pueden dañarse los delicados tejidos del conducto auditivo.
  • Evitar irritaciones: proteja los oídos con motas de algodón cuando utilice rociador para el cabello o tinte, pues la reacción a un producto para el cabello o a las joyas puede provocar alergias o afecciones de la piel que, a su vez, promueven irritación.
  • Descanse un poco de los audífonos: no se ponga los audífonos durante un rato para permitir que se sequen los oídos.
No se debe ignorar un dolor o molestia en el oído.  Una de las complicaciones graves de las infecciones del oído externo es presentar una infección fuerte y agresiva que puede diseminarse hacia el cartílago y hueso del cráneo.  Si bien esa complicación es más común entre los ancianos, los diabéticos y quienes tienen debilitado su sistema inmune,  cuando no se trata la infección, ésta puede convertirse en mortal.

Tomado de Vida y Salud

martes, 21 de junio de 2011

Haces ejercicio y te duele: ¿Es una lesión o “dolor sano”?



El hacer ejercicios es algo saludable y entretenido que ayuda a mantenerte en forma y de buen humor. Sin embargo, un movimiento equivocado puede provocarte una lesión. Por eso, aquí te contamos cómo puedes saber si lo que sientes es “dolor sano”, propio del ejercicio, o si te has lesionado, y qué conviene hacer en esos casos.
Si quieres iniciar una rutina de actividades físicas, no trates de hacer tanto ejercicio de golpe, todo junto y exigiendo más de lo que tu cuerpo puede hacer. Quizá recuerdes que ya te hemos dado esta sugerencia en artículos previos aquí en Vida y Salud, pero nunca está de más repetirla, pues los especialistas recomiendan hacer ejercicio regularmente, mantener la rutina a lo largo del tiempo e ir incrementando el nivel de actividad a medida que el cuerpo se va fortaleciendo (pero aún así, casi nadie está libre de lesiones).
En general, muchas personas que tienen una vida sedentaria, de repente, quieren verse mejor y perder esos kilos o libras de más. Así es que empiezan con mucho entusiasmo pero, al mismo tiempo, a hacer demasiado, corriendo riesgos que podrían evitarse.
¿Por qué? Porque si no estás acostumbrado a hacer ejercicio lo más probable es que tus músculos estén débiles. Esto no significa que tú seas débil sino que el cuerpo se ha desacostumbrado a ciertos movimientos y si le exiges que los haga en forma brusca puedes lesionarte, que es justo lo opuesto a lo que estas buscando, que es verte y sentirte mejor.
Por supuesto, si hace mucho tiempo que no ejercitas y un día pasas 15 minutos haciendo el Step, otro tanto corriendo sobre la cinta y luego con abdominales, es muy probable que luego te duelan los músculos al caminar o al hacer otras actividades.
Esto es normal y no causa complicaciones. El problema está en cómo puedes diferenciar cuando se trata de una molestia propia del ejercicio y cuándo se trata de una lesión que necesita que suspendas el ejercicio e incluso que busques tratamiento médico.
Para que puedas distinguir una condición o un dolor de otro, aquí te contaremos algunas cosas que te pueden ayudar:
  • Las molestias del denominado “dolor sano” no aparecen mientras haces el ejercicio sino uno o dos días después. Por eso la recomendación es que dejes de hacer ejercicio si sientes dolor mientras te ejercitas.
  • Si comienzas a hacer ejercicio cuando tienes molestias o “dolor sano”, este desaparecerá luego de 10 o 15 minutos de ejercitar. Por el contrario, si es una lesión el dolor continúa y puede empeorar.
  • La mayoría de las lesiones que se producen al hacer ejercicio provocan inflamación (hinchazón), que en general se acompañan además del dolor, de enrojecimiento de la piel. Los dolores musculares propios del ejercicio no causan inflamación ni enrojecimiento.
  • A veces, podrías sentir que estas inflamado(a) pero no se nota por fuera. En esos casos, para darte cuenta si tienes una lesión puedes tratar de mover la articulación resentida y comprarla con la otra. En general no podrás moverla tanto, o sea no lograrás extenderla, flexionarla igual, no abarcará la misma área cuando tratas de moverla en las diferentes direcciones. Además, la parte lesionada podría estar más débil.
  • Si al presionar sobre alguna parte te produce dolor y esto no ocurre en el mismo punto del lado opuesto del cuerpo, es posible que tengas una lesión que necesita atención médica.
  • El dolor en las articulaciones rara vez tiene que ver con los músculos. Es importante que consultes a un especialista si te duelen las rodillas, los tobillos, las muñecas o los codos.
  • Si sientes entumecimiento u hormigueo en alguna parte, no lo dejes pasar. Ese tipo de sensación suele estar relacionada con una compresión de los nervios, lo cual indica que podrías tener una lesión grave.
Cuando antes comiences a cuidarte si sientes dolor, más rápido desaparecerá cualquier problema. Ten en cuenta que la mayoría de las lesiones sanan solas con reposo, si te aplicas hielo y si mantienes elevado el lugar lesionado. Sin embargo, si el dolor no desaparece luego de una semana, consulta a un especialista para que pueda indicarte el tratamiento adecuado. Y desde luego, no te esperes si tienes cualquier duda o si el dolor o la inflamación aumentan.
Si prestas atención a tu cuerpo y atiendes cualquier lesión rápidamente, podrás volver pronto a tu rutina de ejercicios y podrás mantener el estilo de vida sano que has elegido.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 22 de mayo de 2011

¿Debo ponerle aretes a mi bebita?


Quiero ponerle aretes a mi beba de 1 mes. ¿Dónde debo llevarla para hacerle los agujeros y cómo debo cuidarle las orejas después?
La Academia Americana de Pediatría recomienda que se espere a que su nena esté lo suficientemente madura para que pueda entender que se le están perforando las orejitas, para que se pueda cuidar y que el riesgo de infección sea menor. Si no quizá valga la pena esperar a que cumpla 2 ó 3 meses. De esta forma habrá recibido sus primeras vacunas y su sistema de defensas estará mejor preparado.
Definitivamente lo mejor es hacerlo en la oficina de su pediatra, y no en un sitio en donde el riesgo de infección sea mayor, o de que incluso exista el riesgo de que le vayan a transmitir hepatitis o alguna otra enfermedad. Dicho esto, el riesgo de infección siempre existe porque las nenitas tienden a tocarse los oídos. Para evitarlo, va a ser importante que la técnica sea la adecuada, que tenga ciertos cuidados en casa y que seleccione los aretes correctos.
Con respecto a los aretes, es mejor que seleccione los de oro o acero. Estos compuestos tienden a causar menos alergias que el níquel, por ejemplo, lo que disminuye el riesgo de que les dé picazón, ya que si eso ocurre se van a rascar, lo que aumenta la posibilidad de infección. Sin embargo, algunas personas son alérgicas al oro. Por cierto, si nota enrojecimiento, erupción o inflamación, es importante que consulte a su médico de inmediato. En muchas ocasiones es necesario quitarle los aretes por un tiempo.
Otra precaución que hay que tener al seleccionar los aretes es que no sean del tipo que la nena se pueda quitar sola, que se los pueda meter a la boca y se pueda ahogar.
En cuanto a los cuidados, debe seguir las indicaciones de su médico, que podrían incluir la limpieza frecuente con alcohol o agua oxigenada de los aretitos y los agujeritos hasta que sanen y también se termine la picazón.
Tomado de Vida y Salud

miércoles, 13 de abril de 2011

El dolor en las articulaciones de los dedos comúnmente es el primer síntoma de la artritis reumatoide


¿Cómo puedo saber si el dolor que siento en las articulaciones de los dedos de las manos es artritis u otra cosa?  ¿Ayudarían las inyecciones de cortisona a aliviar el dolor de las articulaciones e hinchazón de los dedos?  En caso negativo, ¿qué otras alternativas tengo?
RESPUESTA de la Dra. Nisha Manek, Reumatología, Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos:
Parece que usted efectivamente tiene artritis reumatoide.  El dolor en las articulaciones de los dedos de las manos es el síntoma inicial típico de esta enfermedad.  Si usted realmente padece artritis reumatoide, hay varias alternativas de tratamiento eficaces, entre las cuales están las inyecciones de cortisona.
No existe ningún examen ni síntoma que por sí solo confirme la artritis reumatoide.  El médico diagnostica esa enfermedad en base, sobre todo, al historial médico del paciente y al examen clínico.  El dolor y la rigidez en las articulaciones generalmente empieza en las manos y en los pies, afectando ambos lados del cuerpo.  El dolor y la rigidez podrían aumentar lentamente en el transcurso de pocas semanas; pero en ciertos casos, los síntomas se presentan rápido, casi de un día para el otro.  Conforme avanza la enfermedad, los hombros, codos, rodillas, caderas, mandíbula y cuello se ven afectados.  Otros síntomas también pueden ser los siguientes:
  • El dolor se alivia con calor.  El tomar una ducha o un baño en agua caliente generalmente ayuda.
  • Manos enrojecidas e hinchadas
  • Cansancio
  • Articulaciones sensibles
  • Fiebre
  • Pérdida de peso
A fin de confirmar el diagnóstico, el médico podría solicitar análisis de sangre para medir el proceso inflamatorio del organismo.  Esos resultados ofrecen pistas importantes porque la artritis reumatoide es el resultado de un revés en el sistema inmunológico y no es fruto del desgaste natural de las articulaciones.
En la artritis reumatoide, el sistema inmunológico ataca el revestimiento de las articulaciones (sinovio), que es lo que las permite moverse sin tropiezos.  El sinovio se inflama e hincha, produciendo dolor con el movimiento.  Esa inflamación hace que el sistema inmune trabaje aún más, derivando en mayor hinchazón e inflamación.  Si no se administra un tratamiento para interrumpir ese ciclo, la artritis reumatoide termina por causar daños y deformidades en las articulaciones, además de restringir la capacidad de la persona de utilizar las articulaciones afectadas.
A pesar de que no se entienda qué trastrueca el sistema inmune, ciertos genes pueden aumentar la susceptibilidad de una persona hacia la enfermedad.  Además, las enfermedades, los factores ambientales y el estilo de vida también desempeñan una función.  El hábito de fumar cigarrillos, por ejemplo, parece acelerar al sistema inmune y si usted fuma, es importante que deje de hacerlo.
No existe cura para la artritis reumatoide, pero la mayoría de gente logra controlar la enfermedad y lleva una vida activa.  Durante la última década, el tratamiento se ha vuelto más diligente y agresivo.  Normalmente se empieza con una combinación de medicamentos para mantener bajo control a la enfermedad lo antes posible.  El plan inicial de tratamiento podría incluir inyecciones de cortisona y la administración prolongada de lo que se conoce como fármaco antirreumático modificador de la enfermedad.  Por otro lado, también se pueden considerar otros medicamentos y a continuación le ofrezco información sobre algunas alternativas:
Cortisona: la cortisona oral disminuye rápida y eficazmente la inflamación de las articulaciones y puede administrarse durante un período corto.  La cortisona, que también se conoce como esteroides o prednisona, podría también inyectarse en las articulaciones, incluso en las de los dedos.  (Como nota aparte menciono que dos médicos de Mayo Clinic ganaron un Premio Nobel por el descubrimiento de este medicamento todavía importante).
Fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FARME): esta categoría representa el tratamiento principal para la artritis reumatoide.  Con el transcurso del tiempo, los fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad detienen el avance de la artritis reumatoide y salvan a las articulaciones y otros tejidos de daños permanentes.  Los medicamentos que generalmente se emplean son la hidroxicloroquina (Plaquenil) y el metotrexato (Rheumatrex, Trexall).
Inhibidores del factor de necrosis tumoral alfa: el factor de necrosis tumoral (FNT) alfa es una proteína producida por los glóbulos blancos, que activa el sistema inmune.  Por lo general, los inhibidores del factor de necrosis tumoral alfa se emplean conjuntamente con los fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad.  Entre los medicamentos de esta categoría están el infliximab (Remicade) y el etanercept (Enbrel).
Colabore estrechamente con su reumatólogo para determinar el abordaje terapéutico que mejor funcione para usted.  Existen muchas alternativas capaces de aliviar los síntomas de inmediato y de controlar la enfermedad a largo plazo.
Tomado de Vida y Salud

jueves, 31 de marzo de 2011

Los aros de metal en la boca incrementan el riesgo de infecciones


Si estás pensando en hacerte una perforación en la boca o un piercing, para cinco minutos a leer este artículo y descubre cuáles son los riesgos que corres y cómo prevenirlos. Si te decides a hacerlo, es preferible que elijas aros de plástico, ya que los de metal han demostrado incrementar las posibilidades de que contraigas infecciones.
Hacerse piercings o perforaciones para lucir aros en diferentes partes del cuerpo forma parte de las nuevas costumbres que están de moda entre los jóvenes y los adolescentes, que encuentran en esta práctica un signo de distinción, de identificación de grupo y hasta de coquetería y belleza, como una mera cuestión estética.
Así, los tradicionales aros en las orejas hoy parecen obsoletos y los lugares del cuerpo que lucen estos accesorios son tan variados como sorprendentes. Además, su aplicación se volvió más dolorosa y riesgosa, en las nuevas zonas elegidas: la boca, el ombligo, los pezones e incluso el área genital, entre otras.
Por eso, antes de decidir si te harás perforaciones o piercings y en dónde, es importante que te informes para estar al tanto de los riesgos que conlleva este proceso.
Por ejemplo, entre los lugares preferidos recientemente se encuentran la lengua y la boca. Paradójicamente, si de salud se trata, esta es una de las peores zonas que debes considerar.
¿Por qué? En principio, porque la boca es uno de los principales centros de infecciones. Allí habitan millones de bacterias y una perforación en la boca incrementa el riesgo de que se te infecte, y que esa infección pase a otras partes de tu cuerpo y cause complicaciones aún mayores como abscesos cerebrales (cuando se va al cerebro), o una infección en el corazón denominada endocarditis. Este tipo de infecciones pueden producirse durante las semanas posteriores a la perforación o varios meses después. Otras infecciones que se pueden transmitir incluyen la hepatitis C y el VIH.
Además, los piercings en la boca conllevan los riesgos normales de cualquier piercing, entre los cuales puede haber dolor, inflamación (hinchazón) – y si la lengua se hincha puede bloquear las vías respiratorias -, sangrado incontrolable, daño en los nervios y en este caso también aumento en la secreción de saliva.
Por eso es sumamente importante que antes de hacerte un piercing en cualquier parte del cuerpo –y sobre todo en la boca – analices bien el sitio en dónde te lo van a colocar, quién te lo va a colocar, las condiciones de higiene del lugar y las garantías que te dan. Y si las ganas y el impulso son más fuertes y decides colocarte algún aro en la boca o en la lengua, también debes tener en cuenta el tipo de aro que utilizarás.
Los aros de metal – de acero inoxidable y de titanio – en la boca acumulan más cantidad de bacterias y de ese modo incrementan el riesgo de contraer infecciones que los pernos de plástico o de teflón. Así lo demostrario investigaciones recientes realizadas por Profesionales de la Universidad Médica de Innsbruck, en Austria.
Además, los especialistas advierten que los aros en la boca, de cualquier material, pueden provocar lesiones y dificultades para hablar. Y una vez que el proceso de cicatrización haya finalizado, la misma joyería puede dañar tanto los dientes como el tejido de la encía. En efecto, se considera que los aros de metal pueden romper los dientes. Y aunque los de plástico, tienen menor riesgo de hacerlo, este riesgo se elimina por completo.
El daño a los tejidos de la encía es más común con las perforaciones en los labios, ya que la parte posterior de la joyería que se fija adentro de la boca puede irritar el tejido, y si el metal o plástico descansa sobre la encía puede erosionarla y desgastarla al moverse de un lado a otro.
Por eso, los especialistas no recomiendan las perforaciones en la zona de la boca. Pero si la tentación es más fuerte o si ya tienes piercings en la boca, es importante que mantengas una buena higiene y que te hagas controles periódicos con tu dentista para verificar que las encías y el tejido que las rodean y que tocan el metal o el plástico no estén lesionados o infectados, y si hay algún inconveniente, detectarlo lo antes posible para evitar complicaciones mayores.
Tomado de Vida y Salud

lunes, 28 de febrero de 2011

Tú puedes contra el asma

¿Qué tienen en común Elizabeth Taylor, Beethoven y Dennis Rodman? Aunque hagas un gran esfuerzo, aparentemente, no vas a encontrar mucho. Elizabeth Taylor se hizo famosa por sus actuaciones y sus bellos ojos violetas, Beethoven es un grande de la música universal y Rodman, un excelente y excéntrico jugador de básquetbol. Pero como caras vemos, y lo demás no sabemos, el tema que los une a todos, a pesar de sus diferencias, es una enfermedad respiratoria: el asma.

Cuando alguien padece de asma los bronquios se contraen o inflaman e impiden el paso del aire a los pulmones. Los síntomas del asma pueden ser causados por alérgenos o irritantes que hacen que las vías respiratorias se obstruyan. Quienes sufren de asma experimentan dificultad para respirar, silbidos en el pecho, tos y sensación de pecho apretado. El asma es una condición crónica, que en palabras simples, significa que no tiene cura. Sin embargo, existen maneras de prevenirla y tratarla. Si no, ¿cómo jugaría básquetbol Dennis Rodman? Él, como tantos otros deportistas y celebridades, han encontrado la manera de manejar su condición y han logrado alcanzar sus sueños.

Por eso, es bueno siempre estar en contacto con el médico y tomar los medicamentos que te indique, a veces aunque te sientas bien. Además es muy importante que identifiques los factores que te causan un ataque: los irritantes o alérgenos que van desde el polen hasta el aire frío y contaminado. Es importante prevenir y tratar a tiempo los síntomas para evitar un ataque severo que te lleve a emergencias o requiera hospitalización.

Según la Asociación Americana de Asma y Alergias, los hispanos tenemos un riesgo más elevado de sufrir de asma, debido a que vivimos en áreas que pueden estar más contaminadas. Se estima que en Estados Unidos el 80% de los hispanos vivimos en áreas que no cumplen con los estándares de calidad del aire de la EPA (Agencia de Protección del Ambiente), comparado con el 65% de los afro americanos y el 57% de los blancos no hispanos.

El asma también se ha vuelto un problema muy común en los niños, especialmente en aquellos que están expuestos al humo del tabaco, que nacieron pesando menos de lo normal, que tienen historia familiar de asma o que viven en un área urbana con índices de contaminación alta. De hecho, el asma es la principal causa de ausentismo en la escuela.

¡Es hora de darle la importancia que esta enfermedad merece para bajar su incidencia! Para que te des una idea de lo que sucede cada día en Estados Unidos debido a ella:

  • 40,000 personas faltan a la escuela o al trabajo por causa del asma
  • 30,000 tiene un ataque de asma
  • 5,000 personas van a la sala de emergencia debido al asma.
  • 11 personas mueren de asma.

Podemos modificar las estadísticas que tienen a los hispanos encabezando las cifras de asmáticos en el país. Previniéndola y controlándola, puedes hacer que el asma no se interponga entre tú y tus sueños. ¡A respirar mejor!


Tomado de Vida y Salud