DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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sábado, 7 de julio de 2012

¿Tienes diabetes? 10 razones para que hagas ejercicio


Todas las personas, sin importar ni la edad ni las aptitudes físicas, reciben innumerables beneficios si llevan una vida activa, ¡hasta los que tienen una condición crónica! Si la tuya es la diabetes, con seguridad tu doctor te habrá indicado que necesitas hacer ejercicio como parte de tu tratamiento para el control de la misma. ¿Le has hecho caso? No lo dejes para después. Hay razones muy poderosas por las que debes tomarte en serio esa recomendación.

Medir la glucosa (el nivel de azúcar) en tu sangre, administrarte insulina o tomar tus medicamentos, regular tus porciones… con tantas cosas que debes recordar a diario, ¿quién piensa en hacer ejercicio? Reconsidera. El ejercicio realizado de forma constante y regular puede ser un arma excelente para controlar tu diabetes. En lugar de usar tu condición como excusa para acomodarte en un butacón, hazle frente y motívate a proteger y conservar tu salud.

Aquí te damos 10 razones muy poderosas, respaldadas por la American Diabetes Association (Asociación Americana de la Diabetes), por las que los diabéticos en particular deben hacer ejercicio.
  1. Mejor control del nivel de la glucosa en la sangre. La actividad física ayuda a quemar calorías (por lo tanto a usar más glucosa o azúcar como combustible). También hace que el cuerpo sea más sensible a la insulina, por lo que utiliza más eficazmente la que produce tu cuerpo o la que te inyectas.
  2. Presión arterial más baja. El ejercicio ayuda a tu corazón a bombear la sangre con más fuerza y con un ritmo más lento.
  3. Mejor control de los niveles de los lípidos (grasas) en la sangre.Mediante el ejercicio puedes reducir tu nivel de colesterol de baja densidad (LDL) o colesterol “malo” y el de los triglicéridos, mientras que aumentas el del colesterol de alta densidad (HDL) o colesterol “bueno” que ayuda a proteger tu corazón.
  4. Reduce la cantidad de medicamentos o de insulina que necesitas tomar. Como el ejercicio te ayuda a perder peso y a mejorar el control de tu glucosa, con el tiempo puedes necesitar menos insulina o medicamentos.
  5. Pérdida de sobrepeso. Una rutina regular de ejercicio te ayuda primero a perder las libras o kilos de más y/o a mantener el peso en su nivel correcto al quemar las calorías adicionales. Es importante que consultes a tu doctor antes de seleccionar un plan de ejercicios, para que él o ella te aconsejen acerca qué tipo de ejercicio es el mejor para tu condición y tu estado físico.
  6. Disminuye los riesgos de otros problemas de salud. El ejercicio puede reducir tu riesgo de sufrir un ataque cardíaco o un accidente cardiovascular. Además, reduce la pérdida de densidad ósea y ayuda a prevenir algunos tipos de cáncer.
  7. Más energía y mejor sueño. Te sentirás con más ánimo y energía para realizar tus actividades diarias y de noche podrás descansar mucho mejor.
  8. Menos estrés, ansiedad y depresión. El cuerpo no es el único que se beneficia con la actividad física. Con un cuerpo fortalecido mejora también tu estado de ánimo. ¡Haz la prueba!
  9. Músculos y huesos más fuertes. Esto puedes lograrlo haciendo ejercicios de resistencia, ya sea con pesas ligeras, o con bandas de resistencia, que puedes obtener a precios módicos y que puedes usar en la comodidad de tu hogar, sin necesidad de utilizar máquinas o equipos sofisticados.
  10. Mayor flexibilidad. Al poco tiempo de comenzar a ejercitarte, verás el cambio en tu cuerpo, que poco a poco se hará más flexible. Podrás moverte mejor y sin experimentar molestias.
Y ahora, unas palabras de advertencia para las personas diabéticas como tú que deseen comenzar una rutina de ejercicios físicos:
  • Lo más importante es que consultes con tu médico primero para determinar el tipo de ejercicio que más te conviene (aeróbicos, de resistencia, estiramiento, o una combinación de ellos) y el grado de intensidad de los mismos.
  • Seguramente tu médico te aconsejará que revises tu nivel de glucosa en la sangre antes y después de ejercitarte. Y la razón es ésta: al hacer ejercicio, el cuerpo necesita energía adicional (en forma de glucosa) para los músculos en movimiento. Cuando realizas ejercicios moderados de forma continua, los músculos necesitan hasta unas 20 veces más la cantidad normal de glucosa que normalmente utilizan. Esto puede bajar tu nivel de glucosa en la sangre. Por otro lado, el ejercicio intenso, puede tener el efecto opuesto, ya que el cuerpo lo interpreta como una forma de estrés y libera hormonas que le avisan al organismo que debe aumentar la cantidad de glucosa para brindarle más energía a los músculos. Si te sucede esto, es posible que necesites administrarte insulina después de una sesión intensa.
  • Si tu nivel de glucosa en la sangre es muy elevado, pospón la sesión de ejercicios hasta que llegue a un nivel normal.
  • Utiliza el tipo de calzado y calcetines apropiados. Procura que no te produzcan ni roces ni ampollas.
  • Bebe bastante líquido antes, durante y después de la sesión de ejercicios.
  • Ten a la mano algún tipo de alimento o merienda (snack) en caso de que tu nivel de glucosa se baje demasiado después de ejercitarte.
Y por último, no te desesperes si no ves resultados de inmediato. Todas las cosas llevan su tiempo, ¡hasta los beneficios del ejercicio! Si eres constante y paciente, en pocas semanas empezarás a notar los cambios favorables en el control de tu diabetes.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 23 de junio de 2012

¿Hay relación entre una bacteria estomacal y la diabetes tipo 2?

Al parecer, sí. Un grupo de investigadores ha descubierto que una bacteria que provoca úlceras en el estomago aumenta las posibilidades de desarrollar esta enfermedad crónica que afecta a alrededor de 346 millones de personas en todo el mundo.

La diabetes podría estar relacionada con una bacteria denominada Helicobacter pylori (H.pylori), que es la responsable de causar úlceras, gastritis y hasta cáncer del estómago. Esto de acuerdo a un estudio reciente publicado en la edición del 14 de marzo del Journal of Infectious Diseases.

Para llegar a esa conclusión, unos investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York, en Estados Unidos, analizaron los datos de más de 13 mil personas que participaron en dos encuestas nacionales de salud y nutrición de ese país.

Los científicos encontraron que quienes tenían la bacteria H. pylori también tenían niveles elevados de un indicador de los niveles de glucosa en la sangre, denominado hemoglobina glicosilada (HbA1c), que es un marcador de la diabetes y de una condición denominada síndrome metabólico. El síndrome metabólico se caracteriza por la presión alta , una elevación del azúcar y de ciertas grasas en la sangre (los triglicéridos, mientras el colesterol bueno o HDL se encuentra por debajo de lo normal), así como obesidad en el área de la cintura (un diámetro mayor de 40 pulgadas o 102 cm. en los hombres y mayor de 35 pulgadas u 88 cm. En las mujeres) . La bacteria H. pylori también podría afectar los niveles de dos hormonas estomacales que ayudan a regular la glucosa (el azúcar en la sangre).

Estos datos son importantes si consideras que más de la mitad de la población mundial está infectada con la bacteria H. pylori, que generalmente se contrae durante la infancia. Se transmite de una persona a otra, por contacto directo con la saliva o la materia fecal (un ambiente limpio y libre de gérmenes puede ayudar a disminuir el riesgo de contraerla), y sólo se localiza en el estómago y los intestinos. Una vez allí, la H. pylori puede debilitar la cubierta protectora del estómago y, de ese modo, le permite a los jugos gástricos que puedan irritar la mucosa del estómago y pueden causar inflamación, erosiones y úlceras en el estómago.

La diabetes, por su parte, se ha convertido en uno de los principales problemas de salud pública, ya que está relacionada con el sedentarismo característico de la sociedad actual y con la obesidad, que actualmente también afecta a millones de personas en todo el mundo.

La diabetes es una condición silenciosa que si no se controla, puede tener efectos peligrosos a largo plazo, como problemas con la visión, dificultad para sanar las heridas (especialmente en los pies), problemas cardiovasculares, incluyendo el corazón y en el sistema nervioso, y daños en los riñones. Ten en cuenta que muchas veces la diabetes no da síntomas. Por eso lo ideal modificar tu estilo de vida y hacerte controles médicos periódicos si eres de los que tienen mayor riesgo de desarrollarla. En este grupo se encuentran los obesos, aquellos cuyos padres o hermanos tienen diabetes y quienes llevan un estilo de vida sedentario. Recuerda que la mejor forma de combatirla es mantener una alimentación saludable, baja en grasas y carbohidratos, acompañada por una rutina de ejercicios.

Pero ahora hay algo más que puedes hacer para mantener a raya la diabetes y es ir a la raíz de la causa de esa gastritis que no se te quita: si notas sangre al defecar, dolor abdominal, indigestión o acidez frecuente, puede deberse a una infección por la bacteria H. pylori. Acude a tu médico y para que te haga pruebas de laboratorio para descartar su presencia y si la tienes, que te de tratamiento apropiado con la combinación de antibióticos que te indique para eliminarla.

Los estudios, como el que te presentamos en esta nota, te brindan más información. Ahora ya estás avisado(a) de que la causa de tus trastornos estomacales (si es la H. Pylori) podría a largo plazo, contribuir a que desarrolles diabetes. Ponte en manos de tu médico lo antes posible para erradicar la bacteria de tu organismo si la tienes. No esperes y aprovecha esta información para proteger lo más valioso que tienes: tu salud.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 28 de mayo de 2012

Los trastornos que afectan a las glándulas salivales

Si no fuera por las glándulas salivales que permiten que la boca se te haga agua cuando vez un manjar delicioso, la digestión no sería tan fácil. En este articulo te contamos cuáles son los principales trastornos que las afectan y cuáles son los signos de alerta que debes tener en cuenta.

El cuerpo es como un perfecto sistema de engranajes en el que cada pieza es necesaria y cumple su función. Si piensas en la digestión, por ejemplo, ¿qué es lo primero que te viene a la cabeza? Posiblemente el estómago, ¿verdad? Pues claro, porque allí es donde los alimentos son procesados y se convierten en los nutrientes que necesita el cuerpo para poder funcionar y desarrollarse correctamente.

Sin embargo, el estómago no es el único órgano que interviene en la digestión, el proceso de digerir los alimentos comienza en la boca, en donde cada parte es esencial: los dientes, la lengua, las encías y hasta unas pequeñas glándulas que muchas veces hasta nos olvidamos que existen, pero que tienen una misión importante que cumplir.

Estamos hablando de las glándulas salivales que, como su nombre lo indica, son las encargadas de producir la saliva que ayudará a ablandar los alimentos para que sea más fácil masticarlos y tragarlos, para que pasen al estómago. En cuanto a la digestión, la saliva produce enzimas como la ptialina que actúa sobre los almidones en los alimentos para que se conviertan en maltosa dextrina y la lipasa salival, que actúa sobre los triglicéridos en los alimentos para convertirlos en mono y di-glicéridos. Además, la saliva limpia la boca y contiene anticuerpos que pueden matar gérmenes.

Existen tres pares de glándulas salivales. Las dos más grandes son las glándulas parótidas, que se ubican una en cada mejilla, en frente de los oídos. Luego están las glándulas sublinguales, que se ubican debajo del piso de la boca, y las glándulas sub-mandibulares, que se encuentran en la parte posterior de la boca, en ambos lados de la mandíbula.

La saliva llega a la boca desde estas glándulas por unas especies de puertas denominadas ductos o conductos, que se abren en varias partes de la boca. Cuando las glándulas se irritan o se inflaman, o se obstruyen por algún motivo, y la saliva no puede llegar correctamente a la boca, puedes tener los siguientes síntomas:
  • Mal sabor en la boca
  • Molestia o dificultad para abrir la boca, o una disminución en la capacidad para abrirla.
  • Boca seca.
  • Sabor desagradable o anormal.
  • Dolor en la cara o en la boca.
  • Inflamación de la cara o del cuello, o inflamación (hinchazón) en frente de las orejas.
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lunes, 21 de mayo de 2012

El alcohol y la salud cardiaca

La ingesta moderada de alcohol ejerce efectos positivos para la salud cardiaca, pero en exceso, puede ocasionar otros problemas de salud graves.

Leí que consumir alcohol puede ejercer un efecto positivo sobre el corazón, pero que beber demasiado alcohol puede dañarlo. ¿Es cierto eso, y de serlo, cuánto es demasiado?

RESPUESTA del Dr. Donald Hensrud, Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos:

Las investigaciones han demostrado que el consumo moderado de alcohol puede ser provechoso para la salud cardíaca. En la mayoría de personas, si bien consumir cantidades más que moderadas de alcohol no aumenta demasiado el riesgo de sufrir problemas cardíacos, puede conducir a otras enfermedades graves.

Si usted consume alcohol, la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) le recomienda limitarse solamente al promedio diario de una bebida para las mujeres, y de dos para los hombres. Ha recibido mucha atención el hecho de que el vino tinto parece ser especialmente beneficioso; sin embargo, los estudios han demostrado que las ventajas para la salud del alcohol generalmente son iguales, sin importar si es vino, cerveza o licor.

Si usted no consume alcohol, nadie le recomendará que empiece a hacerlo por razones médicas. Usted puede modificar su estilo de vida, realizando cambios sanos para el corazón que no incluyen consumir alcohol.

El alcohol puede ejercer varios efectos positivos sobre la salud de la sangre y vasos sanguíneos, o sea el sistema cardiovascular, por las siguientes razones: primero, los estudios han descubierto que consumir alcohol en moderación aumenta las lipoproteínas de alta densidad (HDL) o colesterol “bueno” que ayuda a transportar y descomponer el colesterol adicional de la sangre que, de otra manera, obstruiría las arterias. Segundo, el alcohol actúa como anticoagulante, haciendo menos factible la formación de coágulos sanguíneos en las arterias. Por último, la ingesta moderada de alcohol también puede disminuir la inflamación en todo el cuerpo, y ejercer un efecto positivo sobre el sistema cardiovascular.

Al combinar estos factores, el resultado es una tasa menor de enfermedades cardiovasculares entre las personas que consumen cantidades moderadas de alcohol, que entre quienes no beben nada de alcohol. Aparte de los beneficios cardíacos, el consumo moderado de alcohol puede disminuir ligeramente el riesgo para diabetes tipo 2, accidente cerebrovascular o enfermedad de Alzheimer.

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lunes, 23 de abril de 2012

La chía podría disminuir el azúcar en la sangre

 
Según un estudio, el consumo de semillas de chía podría reducir el azúcar en la sangre después de una comida (glucemia postprandial).

La Salvia hispanica es una planta anual herbácea de la familia Lamiaceae (menta). Se cree que su origen es la América Central, donde la semilla (históricamente llamada “Eustaquio” o “chía”) era un elemento básico de la dieta azteca. Las semillas de una planta relacionada, Salvia columbariae (también llamada “chía dorada”), fueron utilizadas principalmente por los indígenas en el suroeste de los Estados Unidos. Las raíces de otra planta relacionada, la Salvia miltiorrhiza (salvia), se usan con fines medicinales en la China y en otros países.

Las semillas de la de Salvia hispanica tienen una forma ovalada, son de aproximadamente 1 mm en diámetro y son de un color que varía desde un marrón (café) oscuro a un blanco grisáceo. Según los historiadores, terminó el cultivo de la chía con la caída de la civilización azteca. Sin embargo, la chía fue redescubierta a finales de los años 1900, y ahora se cultiva comercialmente. Se cree que las semillas de Salvia hispanica son ricas en los ácidos grasos esenciales omega-3, 6 y 9 y en fibra, por lo que se promueven para varios beneficios de salud.

Hay estudios que sugieren que la incorporación de la chía común en los alimentos para pollos puede mejorar el valor nutricional de los productos de pollo por el aumento del contenido de ácidos grasos omega-3 y la disminución del contenido de colesterol en la carne y los huevos. 

Varios estudios en ratones han demostrado que la Salvia hispanica podría disminuir el colesterol sanguineo, el colesterol LDL (las lipoproteínas de baja densidad) y los triglicéridos y aumentar el colesterol HDL (las lipoproteínas de alta densidad). Además, se ha demostrado que la Salvia hispanica exhibe actividad anti-tumoral. La Salba ®, que es comercializada por Core Naturals, LLC., es la única variedad registrada de Salvia hispánica que supuestamente es cultivada selectivamente para maximizar el valor de sus nutrientes. 

Los fabricantes de la Salba ®, que es una semilla de color claro, dicen que tiene un contenido más estable de los ácidos grasos omega-3 que las semillas genéricas de chía de color oscuro. Un estudio reciente en humanos sugiere que la Salba ® podría disminuir los factores de riesgo cardiovascular en los diabéticos tipo 2. Hasta el momento, la Salba ® es la única variedad de la Salvia hispanica apoyada por evidencia clínica.

En un estudio, los investigadores se propusieron evaluar los beneficios de la semilla de chía sobre los niveles de glucosa en la sangre, que pueden afectar el riesgo de las enfermedades del corazón. Se reclutaron 11 pacientes con diabetes y se les asignó al azar a consumir pan blanco horneado con concentraciones de semillas de chía de cero gr, 7 gr, 15 gr o 24 gr. Se recolectaron muestras de sangre de los participantes después de comer.

Los resultados mostraron que los sujetos que habían comido el pan al horno con semillas de chía tenían menor glucemia posprandial (glucemia después de las comidas).

Los científicos concluyeron que las semillas de chía podrían disminuir los niveles de azúcar en la sangre después de las comidas, lo que puede disminuir el riesgo de desarrollar enfermedades del corazón en estos pacientes. Sin embargo, se necesita más investigación para entender mejor el significado de estos resultados.

Para obtener más información acerca de la chía, por favor visita nuestro Diccionario de Remedios y Tratamientos Naturales, elaborado en colaboración con Natural Standard, o utiliza la casilla de búsqueda arriba a la derecha.

Referencias
  1. Natural Standard: La Autoridad en Medicina Integral. www.naturalstandard.com.
  2. Vuksan V, Jenkins AL, Dias AG. Reduction in postprandial glucose excursion and prolongation of satiety: possible explanation of the long-term effects of whole grain Salba (Salvia Hispanica L.). Eur J Clin Nutr. 2010 Apr;64(4):436-8.
Este breve informe es solo para propósitos informativos. Su propósito es ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes sobre la salud. Esta información no debe interpretarse como un consejo médico específico. Antes de tomar decisiones terapéuticas, los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para recibir contestaciones específicas a sus preguntas sobre terapias, diagnósticos y / o enfermedades.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 18 de marzo de 2012

Un nuevo estudio apoya los efectos reductores del ajo sobre el colesterol

Un reciente estudio respalda hallazgos previos que sugieren que el ajo podría reducir el colesterol.

El ajo es una hierba culinaria que se utiliza ampliamente para el tratamiento y la prevención de enfermedades cardiovasculares y del cáncer. Hay numerosos estudios que han examinado los efectos del ajo sobre el colesterol. Pero siguen siendo desconocidos sus efectos a largo plazo sobre los lípidos o sobre la morbilidad y mortalidad cardiovascular. Otras preparaciones del ajo (como el ajo con recubrimiento entérico o el ajo crudo) no han sido bien estudiadas.

Múltiples estudios anteriores en humanos han reportado que el ajo puede reducir ligeramente el colesterol total y las lipoproteínas de baja densidad (LDL o “colesterol malo”) en corto tiempo (de 4 a 12 semanas). Sus efectos sobre la lipoproteína de alta densidad (HDL o “colesterol bueno”) no son claros. Esto sigue siendo un área de controversia.

En un nuevo estudio, los investigadores analizaron datos de 26 ensayos clínicos bien diseñados para evaluar los efectos del ajo sobre los niveles de colesterol. En general, los investigadores descubrieron que el ajo fue más eficaz para reducir el colesterol que el placebo. Los autores observaron que en comparación con los grupos de control, el ajo redujo significativamente el colesterol total y los triglicéridos. Los beneficios de ajo fueron más notables cuando se utilizó como un tratamiento a largo plazo, y en los individuos que comenzaron el tratamiento con mayores niveles de colesterol total. El ajo pareció no tener efectos significativos en los niveles de lípidos, incluyendo el colesterol HDL y LDL.

Los autores concluyeron que el ajo podría reducir el colesterol total y los triglicéridos y que puede ser considerado para las personas con riesgo de enfermedad cardíaca.

Además del ajo, varias otras terapias integrativas, como el arroz de levadura roja y el aceite de pescado, podrían reducir los niveles de colesterol.

Desde la década de 1970, los estudios en humanos han reportado que la levadura roja disminuye los niveles sanguíneos de colesterol total, LDL y triglicéridos. Los productos que contienen el extracto de arroz de levadura roja se pueden comprar, sobre todo a través del Internet. Sin embargo, estos productos pueden no ser estandarizados y sus efectos no son predecibles. Para bajar el colesterol, hay mejor evidencia para el uso de medicamentos con receta, como la lovastatina.

Hay una fuerte evidencia científica, basada en estudios en humanos, que los ácidos grasos omega-3 provenientes de los suplementos de aceite de pescado o del pescado en sí reducen significativamente los niveles de triglicéridos en sangre. Los beneficios parecen depender de la dosis. Los suplementos de aceite de pescado también parecen causar pequeñas mejoras en el colesterol HDL. Sin embargo, también se han observado aumentos en (empeoramiento de) los niveles de colesterol LDL. No está claro si el ácido alfa linolénico afecta de manera significativa los niveles de triglicéridos, y la evidencia es conflictiva en esta área. La American Heart Association (Asociación Americana del Corazón) ha publicado recomendaciones para el ácido docosahexaenoico (DHA) y el ácido eicosapentaenoico (EPA). Se debe consultar a un proveedor médico calificado antes de iniciar el tratamiento con suplementos debido al riesgo de sangrado a causa de los ácidos grasos omega-3.

Para obtener más información acerca de terapias integrales para el colesterol alto, por favor visita nuestro Diccionario de Remedios y Tratamientos Naturales, elaborado en colaboración con Natural Standard, o utiliza la casilla de búsqueda arriba a la derecha.

Referencias
  • Natural Standard: La Autoridad en Medicina Integral.www.naturalstandard.com
  • Zeng T, Guo FF, Zhang CL, et al. A meta-analysis of randomized, double-blind, placebo-controlled trials for the effects of garlic on serum lipid profiles. J Sci Food Agric. 2012 Jan 10.
La información en este breve informe es solo para propósitos informativos. Su propósito es ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes sobre la salud. Esta información no debe interpretarse como un consejo médico específico. Antes de tomar decisiones terapéuticas, los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para recibir contestaciones específicas a sus preguntas sobre terapias, diagnósticos y / o enfermedades.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 15 de enero de 2012

7 razones por las que el azúcar es malo

el azuar es malo
Azúcar azúcar… Cuántas buenas memorias están ligadas al azúcar. Esos helados, gelatinas, queques de cumpleaños, confites, galletas, etc etc etc… Por un tiempo o en una estricta moderación está bien, pero mucha gente se pasa.

El azúcar (junto con otro montón de alimentos o suplementos como el JMAF) como ya todos sabemos es causante de una de las enfermedades de mayor expansión en el mundo entero: la obesidad.

Y es que no importa cuánta información se difunda en internet, televisión, radio y medios escritos, los productores de alimentos siempre encuentran la forma de atraer clientes y con más y nuevos productos que los benefician a ellos y a nadie más.

Por eso, si aún no te queda claro el por qué el azúcar es malo, te comparto las 7 razones más importantes del por qué debes evitarlo o disminuir al máximo su consumo:

7 razones por las que el azúcar es malo
  • Entre más azúcar consumamos, más dependencia creamos hacia él. ¿Por qué creen que consumimos tanto azúcar? Hagan la prueba de dejar de consumir azúcar en sus miles de formas y verán como cada vez les hace menos y menos falta.
  • Mucha azúcar aumenta los niveles de colesterol. Estudios demuestran que el alto consumo de azúcar provoca el aumento de triglicéridos y disminuye los niveles de colesterol bueno.
  • Ayuda a contraer la diabetes. En términos simples, entre más azúcar consumimos más y más insulina deber ser producida por nuestro páncreas para bajar los niveles de azúcar de nuestra sangre, hasta llegar a tal punto en que no puede generar la cantidad necesaria y nos veremos dependiendes a la insulina. ¿Resultado? Tendremos diabetes.
  • Deprime el sistema inmunológico. Cuando consumimos una cantidad alta de azúcar en forma de refresco, barra de chocolate o postre, afectamos temporalmente la capacidad de nuestro sistema inmunológico de responder a cualquier desafío que éste pueda tener.
  • Promueve la inflamación. La inflamación usual es una respuesta de nuestro sistema inmunológico, lo cual no es malo, pero el alto consumo de azúcar promueve una excesiva, inapropiada e inútil inflamación la cual sí puede provocar envejecimiento y enfermedades.
  • Afecta la salud de los niños. Si hay algo que he notado en estos últimos años es la cantidad de niños y niñas con obesidad temprana. Lo curioso es que al menos el 50% de los que he visto siempre andan en la mano algo que los ayuda a mantener esa forma, casi siempre en la forma de una Coca-Cola o refresco dulce. He visto inclusive hermanos pequeños pelearse a lloriqueos y patadas por una lata de gaseosa. Y de niños van pa’ grandes.
  • Provoca caries. Esta muchos lo saben pero aun así siguen ignorándola. Puedo apostar que los dentistas han hecho su buen recaudo en los últimos 30 años poniendo calzas dentales, limpiando dientes y reparándolos. El consumo de azúcar mezclado con una mala higiene dental hace que las paredes de nuestros dientes se deterioren gracias a las bacterias que viven en nuestra boca y se activan con cualquier carbohidrato (lo cual pasa en los primeros 20-30 minutos luego de haber comido.
Creo que no hace falta mencionar de nuevo que el azúcar ayuda a provocar obesidad ¿cierto?  Espero que no. Otro aspecto de la obesidad es que crea muchos problemas de autoestima, tanto en hombres como en mujeres (aunque eso es más relacionado con nuestra sociedad actual) pero aún así, es un problema que podemos evitar.

Como se los decía en el primer punto, les recomiendo bajar el consumo de azúcar más y más, no solo en su café o té, sino en bebidas gaseosas, refrescos de frutas embotellados, helados, postres, queques, pasteles, confites, cocteles y demás, les aseguro que se harán menos dependiendes del dulce.

Si buscan alternativas a endulzantes, les recomiendo el Stevia o Steviva, es un endulzante natural que pueden encontrar en tiendas naturistas o en internet, es bajo en calorías y libre de culpas.

Tomado de Cuerpo al Dente

domingo, 8 de enero de 2012

Cómo bajar triglicéridos en 7 pasos

Imagen tomada de internet

¿Qué son los triglicéridos? 

Los triglicéridos, en términos simples, son una forma de grasa que se aloja en nuestro torrente sanguíneo, que se deriva usualmente del azúcar y grasa que consumimos.

¿Cuáles son las consecuencias de tener los triglicéridos altos?

Entre sus principales consecuencias está el riesgo de contraer diabetes y elevar el riesgo de adquirir una enfermedad cardíaca, inclusive un paro cardíaco.

¿Cuáles son las causas más usuales de tener los triglicéridos altos?
  • Aumento de peso.
  • Envejecimiento
  • Genética
  • Abuso de Alcohol
  • Una diabetes poco controlada
  • Consumir más calorías de las que se queman
  • Enfermedades del hígado
  • Consumo de alimentos altos en grasa.
  • Fumar
  • Algunas medicinas como estrógeno, pastillas anticonceptivas y esteroides.
  • Otras enfermedades
¿Cómo saber si tengo los triglicéridos altos?

Debes ir donde un médico o un laboratorio y pedir un que te hagan un examen de sangre o hemograma y especificar para qué lo quieres.

Cuando te den los resultados, puedes consultar con tu doctor los resultados. Los niveles usuales son:

Normal: Menos de 150 mg/dL
Limítrofe alto: Menos de 199 mg/dL
Alto: 200 a 499 mg/dL
Muy alto: 500mg/DL o superior

¿Cómo bajar los triglicéridos?

Muchos médicos suelen recetar varios tipos de medicamentos, pero si lo tuyo son los métodos naturales, te recomiendo seguir los siguientes pasos:
  • Identifica todas esos alimentos que incrementan los niveles de triglicéridos en tu sangre.  Entre ellos están todos los alimentos altos en azúcar, que posean Jarabe de Maíz de Alta Fructosa, aditivos o preservantes. Evita también las bebidas alcohólicas y el cigarrillo. Sustituye el azúcar por Steviva, un endulzante natural y súper bajo en calorías.
  • Elimina todos estos tipos de alimentos de tu dieta cuanto antes. Debes evitar a toda costa comer en restaurantes de comida rápida donde por lo general hay altos en grasa y endulzantes. Las bebidas gaseosas y los jugos de frutas “naturales” están cargados con todo tipo de endulzantes dañinos.
  • Limpia tu cuerpo con alimentos altos en fibra, como por ejemplo la espinaca, brócoli, y coliflor. Algunas frutas como la manzana, albaricoque, ciruelas y pasas son buenas fuentes de fibra. La fibra además de hacernos sentir satisfechos por más tiempo, ayuda a eliminar toxinas y excesos de grasa en nuestro cuerpo. 
  • Bota al basurero o regala toda esa comida dañina que tengas en tu propia casa. Toda la comida que se encuentra en nuestra cocina terminará siendo consumida por nosotros mismos o por alguien en nuestra casa, así que si es dañina, por qué tenerla? Esto aplica de igual manera si estás tratando de perder peso
  • Incluye pescado en tu dieta. Los altos niveles de ácidos grasos esenciales (como el Omega-3) que poseen algunos pescados como el salmón ayudan a reducir los triglicéridos. Podrías también considerar tomar cápsulas de Omega-3 si tu consumo no es lo suficientemente alto. Una cápsula al día será suficiente. Puedes conseguirlas en la mayoría de farmacias. 
  • Consume los alimentos en la forma más natural posible, especialmente los vegetales, frutas y legumbres (dependiendo el caso por supuesto). Si deseas cocinar algo, lo mejor es que los cocines al vapor, no importa si es vegetal o animal. Si lo deseas cocinar de otra forma que sea hervido, asado u horneado. Si optas por freír algo, hazlo con aceite de coco, de palma o de oliva. Evita a toda costa los aceites vegetales como el típico aceite de maíz.
  • Empieza a realizar ejercicio. Esto no solo te ayudará a disminuir tus niveles altos de triglicéridos, te ayudará a tener una mejor salud en general. Puedes salir a caminar, trotar, correr, andar en bicicleta, ir al gimnasio o practicar el deporte que más te gusta. Opciones hay muchas.
Si realizas todos estos pasos estarás en muy buen camino hacia bajar tus triglicéridos. Como en todo, la parte más importante está en lo que consumes día a día.

Por cierto, si crees que comerte un huevo con todo y yema aumentará tu nivel de colesterol alto, estás equivocado(a)! Las yemas son saludables y hasta te pueden ayudar a aumentar el colesterol bueno. Puedes leer más en el artículo ¿Clara o Yema? ¿Cuál es más nutritiva?

Algunos de estos pasos te serán más difíciles que otros, especialmente si estás acostumbrado(a) a no realizar cero actividad física y a consumir mucha comida chatarra, pero acuérdate que es tu vida la que está en juego, y si tu familia tiene una nutrición similar a la tuya es posible que ellos lleguen a tener un destino similar al tuyo.

Lo bueno de estos pasos es que no solo te ayudarán a reducir tus niveles de grasa, sino que te ayudarán a llevar una vida 200% más sana. Empezarás a ver buenos resultados en tu salud, en tu estado anímico, en tus ganas de vivir tu vida de una mejor manera y además un mejoramiento en tu aspecto físico.

Tomado de cuerpo al dente

martes, 27 de diciembre de 2011

El aceite de pescado y el cáncer de próstata

Imagen tomada de internet

Un estudio reciente sugiere que una dieta baja en grasa junto con suplementos de aceite de pescado podrían disminuir la progresión del cáncer de próstata.

El aceite de pescado contiene ácido docosahexaenoico (DHA, por sus siglas en inglés) y ácido eicosapentaenoico (EPA por sus siglas en inglés). Hay evidencia favorable de varios estudios que sugieren que la ingesta de las cantidades recomendadas de DHA y EPA — al comer pescado o al tomar suplementos de aceite de pescado — reduce los triglicéridos, el riesgo de muerte, los infartos de miocardio, los ritmos anormales del corazón peligrosos y los accidentes cerebrovasculares en personas con enfermedad cardiovascular conocida. También reduce la acumulación de placas ateroscleróticas (“endurecimiento de las arterias”), y disminuye levemente la presión arterial.

En un nuevo estudio, 55 pacientes que se someterían a una prostatectomía radical fueron asignados al azar, de cuatro a seis semanas antes de la cirugía, a una dieta baja en grasas con 5 gramos de aceite de pescado al día, o a una dieta de control. Los niveles del factor de crecimiento similar a la insulina en la sangre, una medida del riesgo de cáncer de próstata, fueron evaluados como la medición de resultado primaria.

Los investigadores no reportaron haber hallado diferencias entre los grupos en cuanto al riesgo de cáncer de próstata. Sin embargo, los autores encontraron que la dieta baja en grasas con cápsulas de aceite de pescado resultó en la disminución de la proliferación del cáncer de próstata. Se necesita más investigación antes de que se pueden establecer conclusiones.

Para obtener más información sobre el aceite de pescado, por favor visita nuestro Diccionario de Remedios y Tratamientos Naturales, elaborado en colaboración con Natural Standard, o utiliza la casilla de búsqueda arriba a la derecha.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 8 de diciembre de 2011

¿Necesita tu hijo una prueba de colesterol?


La Academia Americana de Pediatría recomienda que se les realicen pruebas del colesterol solamente a los niños con antecedentes familiares de problemas cardiovasculares y colesterol alto, así como a los que están obesos, a los que padecen de diabetes o de hipertensión. 

Sin embargo, un panel del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre ha presentado una nueva propuesta: revisar de forma rutinaria el nivel del colesterol de los niños entre los 9 y los 11 años, antes de la pubertad. ¿Con qué fin? Con el de detectar la elevación del colesterol y así prevenir enfermedades y complicaciones cardíacas desde una edad temprana. ¿Qué opinas tú?

Desde el nacimiento, los padres atienden todas las necesidades del niño e incluso empiezan a planear su futuro. Muchos comienzan desde muy temprano a buscar el colegio ideal, abren una cuenta de ahorros para sus estudios, o compran una póliza de seguros para la protección de la familia. ¿Cuántos se preocupan por sentar desde la infancia las bases de una buena salud, especialmente la del corazón? Los niños del presente se enfrentan a un estilo de vida cada vez más sedentario y más propenso a las comidas rápidas, de bajo contenido alimenticio, pero que son verdaderas bombas de calorías, grasas y sodio. 

No es una coincidencia que estemos viviendo una epidemia de obesidad infantil con consecuencias muy serias: más casos de diabetes, hipertensión y niveles altos de colesterol en niños cada vez más jóvenes. Si no se controla la tendencia, se multiplicarán en un futuro cercano las enfermedades cardíacas y los ataques cerebrovasculares y las víctimas serán esos mismos niños.

Tomando ese panorama en cuenta, un panel del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre presentó unas nuevas recomendaciones durante la conferencia más reciente de la Asociación Americana de Cardiología. El panel estima que todos los niños entre las edades de 9 y 11 años deben someterse a exámenes de sangre para detectar niveles altos de colesterol y sugieren que vuelvan a examinarse de nuevo entre los 17 y los 21 años. Estos exámenes permitirían descubrir y tratar el colesterol alto en una etapa temprana, evitando el endurecimiento de las arterias (arterioesclerosis), una de las causas principales de la enfermedad cardíaca.

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viernes, 28 de octubre de 2011

Malnutrición en el embarazo pone en riesgo la salud de la madre y el bebé


Es fundamental prepararse, antes de tener un bebé. Por eso es tan importante tener una valoración nutricional.

Pensar en el embarazo no solamente es imaginarse su final: el bebé en brazos de los padres. La gestación es más que eso. Es cuidado y amor pero, sobre todo, planeación. Por lo tanto, se hace fundamental que los padres asistan a la cita preconcepcional, donde le realizarán todos los exámenes médicos pertinentes.

Dentro de ellos existe uno fundamental y es la valoración alimenticia. En esta se diagnosticará el estado nutricional de los padres, en especial el de la mujer.

Según Claudia Angarita, nutricionista y presidenta del Centro Colombiano de Nutrición, la importancia de esta cita, previa al embarazo, radica en que en ella se podría detectar cualquier enfermedad o complicación alimenticia, con el fin de llevar a buen término nueve meses.

“Lo más importante de un embarazo es llegar a él, desde sus inicios, con el sistema nutricional controlado: peso, triglicéridos, colesterol, azúcar, grasas y demás. De esto dependerá que durante los nueve meses la madre cumpla sus necesidades y las del bebé”.

Las especialistas consultadas les recuerdan a las mujeres el consumo de ácido fólico mínimo tres meses antes de embarazarse. Durante la gestación, es primordial el aporte de grasos esenciales como el Omega 3 y 6, además de los alimentos ricos en vitaminas A, B, C, en hierro y el zinc.

Recuerde. Acuda a la cita preconcepcional y permita verificar su estado nutricional, prevenga la desnutrición, el sobrepeso u obesidad. Asesórese de un especialista. Nunca se autodirija una dieta. Corregir las anomalías a tiempo es la solución.

Malnutrición durante el embarazo

Adriana Salamanca, médica especialista en metabolismo y nutrición, asegura que la mala nutrición puede ser el resultado de una disminución de la ingestión (desnutrición) o de un aporte excesivo (hipernutrición).

Ambas condiciones son el resultado de un desequilibrio entre las necesidades corporales y el consumo de nutrientes esenciales.

“Para evitar ese tipo de complicaciones, la madre debe contemplar un plan de tres comidas principales y dos refrigerios que contengan todos los grupos alimenticios: proteínas (carne, pollo, huevo, etc.), un energético ( tubérculos, harinas, etc.) y un regulador(verduras y frutas)”, indica Salamanca.

Este sería el plan nutricional ideal para todas las mujeres. Lo fundamental, según la nutricionista Clara Rojas, es que la madre tenga en cuenta que el especialista será el encargado de determinar la cantidad de calorías que necesite la embarazada, ya que depende de cada peso.

“Es normal que durante el embarazo la madre aumente de peso. De acuerdo con la tabla de vigilancia nutricional, la mujer con desnutrición debería subir entre 12 y 18 kilos; la de peso normal, entre 10 a 13 kilos. La que tiene sobrepeso, entre 7 a 10 kilos y la obesa, de 6 a 7 kilos. Sin embarg o, esto lo decidirá debidamente la nutricionista”, indica Rojas.

Estos kilos de más los ganará la mujer con el aumento de las calorías que deberá consumir diariamente. Durante los dos primeros trimestres lo normal es el incremento de 300 calorías más de las normales y en el último semestre y durante la lactancia, 500 calorías más diarias.

Esas cifras son para personas que tienen un peso controlado. Para las que sufren de desnutrición, la especialista Claudia Angarita afirma que es esencial brindar un suplemento nutricional. Para aquellas que tienen sobrepeso o que lo han alcanzado durante el embarazo, es preciso limitarles la ingesta de azúcar y postres. Es fundamental elegir carbohidratos como cereales integrales, pasta, arroz y arepa de maíz. Prefiera el aceite de oliva y de canola y evite las grasas y salsas”, indica Angarita.

Y para las que tienen diagnosticado obesidad, aunque en ellas se podría complicar un embarazo, se puede manejar con alimentación. Según la especialista Adriana Salamanca, se debe restringir la ingesta de calorías.

“Tanto la obesidad como la desnutrición traen riesgos de hipertensión arterial, diabetes gestacional, enfermedades renales, cardiorrespiratorias y autoinmunes, posibles abortos, entre otras”, afirma Salamanca.

Si usted considera que tiene sobrepeso o está a un paso de la obesidad y tiene planes de quedar embarazada, visite al médico lo antes posible.

Cuidarse previamente, planear su embarazo, llegar a él con un peso ideal y controlarlo durante la gestación es lo ideal. Esto se logrará con una alimentación adecuada, guiada por un especialista.

De usted dependerá el buen desarrollo físico y mental de su pequeño. Así que practique alguna actividad física y prepárese de la mejor manera para recibir en su vientre a ese ser que lo enamorará.

‘Tips’ de alimentación

Adriana Salamanca, médica especialista en metabolismo y nutrición, entrega las pautas para una alimentación saludable: 

• Desayuno
Fruta.
Cereal.
Yogur o kumis natural.

• Nueves y onces
Queso o fruta.


Tomado de ABC del bebé

jueves, 20 de octubre de 2011

El ejercicio tras la cirugía bariátrica mejora el metabolismo de la glucosa


Una nueva investigación confirma que practicar ejercicios luego de haberse sometido a una cirugía para bajar de peso no sólo ayuda al control de la obesidad sino también a disminuir la respuesta del cuerpo frente a los niveles del azúcar en la sangre. Sigue leyendo para que conozcas todos los detalles.

La dieta no lo es todo a la hora de perder peso. Si bien es un factor fundamental para lograr un peso saludable, es igualmente importante acompañarla con una rutina de ejercicios que mantengan el cuerpo en movimiento. Sin embargo, muchas veces no es fácil lograr el peso deseado. De hecho, la obesidad es una de las enfermedades no transmisibles que más preocupaciones genera en todo el mundo, ya que con ella aparecen otros problemas de salud, como la diabetes, el colesterol alto y otras condiciones que, a largo plazo, pueden afectar al corazón.

Cuando el exceso de peso es tan elevado que pone en riesgo la vida de la persona, entonces la denominada cirugía bariátrica puede ser una alternativa.

La cirugía bariátrica ayuda a la gente muy obesa a perder peso, ya que limita la cantidad de comida que cabe en el estómago, lo que hace que la persona se sienta satisfecha tras comer muy poco. A veces, esta cirugía también limita las calorías y los nutrientes que el cuerpo puede absorber, y por eso se deben tomar suplementos vitamínicos.

Existen distintos tipos de cirugías bariátricas y todos tienen riesgos, por eso es importante analizar con el médico si te conviene o no someterte a este tratamiento, que luego requerirá cambios importantes de varios hábitos de por vida. En general, las personas se someten a este tipo de cirugía cuando han probado otros métodos para perder peso y no han tenido éxito o, cuando tienen problemas serios de salud causados por la obesidad.

Lo positivo es que, asociado a los riesgos, la cirugía bariátrica también ofrece varios beneficios: podría resolver varios problemas de salud y mejorar las condiciones de vida de las personas. Por ejemplo:


• Mejora o elimina la presión alta o hipertensión.

• Ayuda a normalizar el nivel de grasas en la sangre, lo que reduce el colesterol de densidad baja o LDL (colesterol malo) y los triglicéridos, y aumenta el colesterol de densidad alta o HDL (colesterol bueno).

• Mejora la fertilidad de la mujer y reduce los efectos del síndrome de los ovarios poliquísticos, un trastorno en el que la mujer tiene un nivel elevado de las hormonas masculinas y mayor riesgo de tener menstruación irregular o ausente, infertilidad y diabetes.

• Aumenta la producción de la testosterona en el hombre.

Pero todos estos beneficios no se logran sin esfuerzo. Quienes han pasado por esta experiencia saben lo compleja que es la recuperación. Prácticamente, deben aprender a comer nuevamente, como si fueran bebés, y junto a la dieta descubren qué tan importante es el ejercicio.

Al respecto, un estudio reciente publicado en la revista Obesity reafirma esta idea y añade casos nuevos en los que el ejercicio luego de esta cirugía no sólo ayuda a mantener el peso sino también a mejorar el metabolismo en la diabetes tipo 2.

Los investigadores del Centro Médico de la Universidad de Texas, en Estados Unidos, analizaron a un grupo de personas obesas que se habían sometido a esta cirugía y encontraron que quienes hicieron ejercicio también tuvieron un mayor gasto de energía durante la actividad física moderada y demostraron una disminución significativa en la respuesta de la glucosa (el azúcar) después de las comidas, así como otras mejoras en la calidad de vida.

Además, los investigadores descubrieron que los pacientes tienden a cumplir más con las recomendaciones nutricionales si guardan un registro diario de sus alimentos, anotando todo lo que comen y beben.

¿Cuál es tu condición? ¿Estás pensando en hacerte una cirugía para adelgazar? Recuerda que tiene riesgos y que los cambios posteriores serán para siempre, que implicará una modificación en tu estilo de vida.

Y si de mejorar los hábitos se trata, no hace falta esperar. Cualquiera que sea tu caso, tanto si sabes de qué se trata esta cirugía o todavía estás pensando en qué hacer, lo cierto que es el ejercicio regular que acompaña una dieta saludable, siempre puede ayudar a mejorar tu imagen y a sentirte fuerte y lleno de vida.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 2 de octubre de 2011

Alimentos saludables para tu corazón


Una forma sencilla de ayudar al buen funcionamiento del corazón – que hasta puede resultar muy agradable – es seleccionar alimentos saludables que no sólo te permitan mantener un peso adecuado sino también contribuyan a reducir la presión arterial y la cantidad de azúcar y colesterol en la sangre. En el mes de septiembre se celebra el Día Mundial del Corazón, y para unirnos al empeño de mantenerlo sano, te ofrecemos una serie de consejos para sepas qué comer para cuidarlo y para que los compartas con tus familiares y tus amigos.

Las enfermedades cardiovasculares son las que más muertes provocan en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las personas que mueren por algún problema de este tipo cada año superan los 17,1 millones. Por eso, el 28 de septiembre se celebra el Día Mundial del Corazón, el objeto es promover los métodos que reduzcan al mínimo los factores de riesgo que pueden afectarlo, como el exceso de peso y la falta de ejercicio regular.

En VidaySalud.com nos sumamos a esta campaña mundial, y desde aquí te contamos cómo elegir alimentos que te ayuden a mantener un corazón sano y fuerte. Si recuerdas el plato sugerido por la Agencia de Medicamentos y Alimentos (conocida como FDA por sus siglas en inglés) en abril de este año, la mitad está compuesta por frutas y verduras y un cuarto por alimentos que contengan fibra, como arroz integral o pan de salvado. Asimismo, incluye una porción de productos lácteos y sólo un cuarto del plato está destinado a las carnes y proteínas de origen animal.

Uno de los factores importantes a la hora de seleccionar alimentos para proteger el corazón es mirar las etiquetas de los productos y corroborar las cantidades o proporciones de grasas, azúcar, sal o sodio y calcio. De todos estos componentes, debes elegir los que tengan menos grasas, azúcar y sal o sodio y más calcio, vitaminas y fibra.

También debes aprender a diferencias los distintos tipos de grasas. Evita los productos con grasas hidrogenadas o trans (un tipo de grasa en que los fabricantes transforman la grasa líquida en sólida), utiliza manteca sólo de vez en cuando y, cuando quieras usar aceite, elige los más saludables, como los de oliva y canola.

Además, ¡ten cuidado! Cuando leas las etiquetas, presta atención a las que adviertan “sin grasa” o “sin colesterol”. Aunque puedan parecer muy saludables, no siempre lo son. ¿Por qué? Muchas veces estos productos tienen un alto contenido de azúcar, no son bajos en calorías y pueden elevar tus niveles de triglicéridos (otras grasas) en la sangre.

La dieta mediterránea es un ejemplo de una alternativa saludable no sólo para el corazón sino también para la salud en general. Un artículo reciente publicado en la revista del Colegio Americano de Cardiología se refiere a un estudio que analiza los resultados de 50 investigaciones que la presentan como un “seguro de vida” para tener un corazón sano y la asocian con la disminución de la mortalidad a causa de enfermedades del corazón, diabetes tipo 2, obesidad y algunos tipos de cáncer.

En la dieta mediterránea predominan las frutas, verduras, cereales integrales y productos lácteos bajos en grasa. A diferencia de la dieta que seguimos en los países de América, sólo consumen carnes rojas de tanto en tanto y en pequeñas cantidades. En su reemplazo, comen pescados, aves, frutos secos y legumbres cada semana. Asimismo, en vez de los aceites de maíz, girasol o manteca, utilizan principalmente aceite de oliva. Por otro lado, el consumo de alcohol es (y debe ser) moderado.

Ahora que sabes todo esto, ¿por qué no renuevas tu alacena? Que nunca falten los ingredientes para un corazón saludable:
Frutas y verduras frescas o congeladas sin azucarar.
Alternativas lácteas y no lácteas bajas en grasas y no hidrogenadas.
Frutos secos y semillas crudas y variadas.
Aceites variados: de oliva, canola, nuez, cacahuate o maní y sésamo; aerosoles para cocinar sin materias grasas y sustitutos de grasas para hornear, como el puré de higos y la salsa de manzana.
Vinagres variados: arroz, vino rojo, balsámico, sidra de la manzana y frambuesa.
Hierbas, condimentos y especias de todo tipo: ¡deja volar tu imaginación!
Edulcorantes artificiales o sustitutos del azúcar, como la miel y la stevia.
Legumbres y cereales, de preferencia integrales, ya que son más saludables y contienen más fibras.
Panes y pastas de harinas integrales, de soja (soya) o maíz.
Salsas y conservas sin grasa o bajas en grasa y con la menor cantidad de sal o sodio posible.
Sopas y caldos bajos en sodio.
Comidas congeladas sin sal ni azúcar añadidas.
Carne, aves de corral y sustitutos de carne, sin piel y con poca grasa.
Pescados variados: como salmón, caballa, tilapia, trucha, arenques y atún.

Recuerda que el 80% de los infartos y de los accidentes cerebrovasculares (derrames cerebrales) prematuros pueden evitarse, entre otras cosas, con una dieta sana. Si la acompañas de una actividad física regular y evitas el consumo de tabaco o dejas de fumar, tu corazón, de seguro, estará más sano.

Y aun con estos cambios en tu estilo de vida, no dejes de controlar regularmente tu presión arterial, el nivel de azúcar en tu sangre y el nivel de lípidos o colesterol, que son de los principales enemigos del corazón.

Tomado de Vida y Salud