DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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jueves, 10 de mayo de 2012

8 formas de acelerar tu metabolismo

Cada vez que comes un rico bocadillo o bebes un trago de jugo o zumo de frutas, tu cuerpo empieza a trabajar para procesar las sustancias nutritivas que acabas de ingerir. Ese proceso es el metabolismo, y a través de él tu cuerpo recibe energía y el combustible que necesita para vivir. Aquí te damos algunos consejos para activarlo y hacerlo más eficiente. Aprende a acelerar tu metabolismo.

Cada vez que lees un artículo sobre dieta o nutrición mencionan al metabolismo. Pero, ¿sabes exactamente en qué consiste? Pues se trata de las reacciones químicas que suceden en las células de tu cuerpo que transforman o convierten las sustancias nutritivas de los alimentos en la energía que necesitas para vivir, no sólo para moverte y pensar, sino inclusive estando en reposo. Necesitamos energía para la respiración, la digestión, la fabricación de la masa muscular, el almacenamiento de la grasa, la circulación de la sangre…. La energía que no se utiliza, se “guarda” en el cuerpo en forma de grasa.

El metabolismo basal es el consumo mínimo de energía que requiere el cuerpo para vivir cuando está en reposo. Este consumo mínimo varía de persona a persona. El metabolismo basal es el responsable de que dos individuos con actividades y dietas iguales no tengan el mismo peso.

La tasa metabólica es la velocidad en que el organismo utiliza la energía disponible (o quema las calorías). En general, mientras más músculo y menos grasa tenga tu cuerpo, más rápida es tu tasa metabólica. Los hombres suelen tener una tasa metabólica más alta que las mujeres, ya que el cuerpo femenino tiene más grasa y menos músculo que el masculino. Pero el sexo no es lo único que determina la tasa metabólica. Tu herencia genética es importantísima (las personas que tienen un metabolismo rápido no engordan por mucho que coman, mientras que a las que tienen un metabolismo lento les es difícil perder o bajar de peso). También cuenta tu estilo de vida, en especial la dieta que llevas y tu actividad física. Además, a partir de los 40 años, la tasa metabólica tiende a hacerse más lenta, porque se pierde masa muscular.

¿Sabes qué órgano del cuerpo regula el metabolismo? La tiroides, porque produce hormonas que influyen en casi todos los aspectos del funcionamiento del cuerpo: la rapidez o la lentitud con las que queman las calorías, la creación de proteínas, el almacenamiento de grasa, etc. Por eso, los trastornos de la tiroidespueden provocar problemas del metabolismo.

Cuando el metabolismo es rápido, la grasa no tiende a almacenarse en el cuerpo y la persona no engorda. Cuando es lento, la grasa se almacena y la persona engorda.

Veamos ahora los factores que aceleran tu metabolismo. Si tu metabolismo es lento, hay varias cosas que pueden acelerarlo:
  1. Haz ejercicios. Tu cuerpo está constantemente quemando calorías, aunque esté en reposo. Pero aun en momentos de descanso, la tasa metabólica es más alta en las personas con más masa muscular. Los ejercicios con pesas, que aumentan la masa muscular, son especialmente efectivos.
  2. Bebe agua. El cuerpo necesita agua para quemar calorías. Si estás deshidratada (o), tu metabolismo se hace más lento. Trata de beber varios vasos de agua al día.
  3. En vez de comidas abundantes y espaciadas, ingiere comidas pequeñas varias veces al día. Pero asegúrate de no ingerir menos de 1,200 calorías al día, o se haría más lenta tu tasa metabólica
  4. Sazona tus comidas con ingredientes picantes. Una cucharada de ají (chile) picante rojo o verde triturado, por ejemplo, acelera temporalmente tu tasa metabólica.
  5. Tu cuerpo quema más calorías cuando hace la digestión de proteínas que cuando digiere grasas o carbohidratos. Come alimentos ricos en proteína (carne de res magra, pescado, pavo, pechuga de pollo, tofu, nueces, frijoles, huevos, productos lácteos bajos en grasa).
  6. Aunque por corto tiempo y tomado con moderación, el café acelera la tasa metabólica. Una taza de café por la mañana es como una inyección que aumenta tu energía y tu poder de concentración.
  7. También el té verde aumenta la tasa metabólica por un par de horas. Beber de dos a cuatro tazas al día hace que el cuerpo queme un 17% más calorías de lo normal.
  8. Evita las dietas relámpago (menos de 1,200 calorías al día). Estas dietas te ayudan a bajar de peso (a veces a expensas de una buena nutrición), pero esa pérdida de peso proviene de la masa muscular. Y recuerda que mientras menor sea tu masa muscular, más lento es tu metabolismo.
Aunque es cierto que los genes, el sexo y la edad tienen gran importancia en la tasa metabólica y no te es posible cambiar esos factores, sí puedes influir en ella poniendo en práctica los consejos anteriores. Y, sobre todo, mantente activo(a), haz ejercicio. Si estás ocho horas sentado(o)a detrás de una computadora en el trabajo, ocho horas durmiendo y tres horas sentado(a) mirando la televisión, es difícil que tu metabolismo cambie. Aparte de la actividad de la vida diaria, ¡muévete! Camina, corre, baila, ve al parque a jugar con los niños… Cualquier actividad que te ponga en movimiento te ayuda a crear masa muscular, y a convertir tu cuerpo en una máquina para quemar calorías. Y eso, definitivamente, acelera tu metabolismo.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 3 de mayo de 2012

El consumo de arroz blanco relacionado con la diabetes

Un nuevo estudio sugiere que el alto consumo de arroz blanco podría estar relacionado con un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

La diabetes, también conocida como diabetes mellitus, es una enfermedad crónica con la cual el cuerpo es incapaz de producir suficiente insulina y descomponer correctamente el azúcar (la glucosa) en la sangre. La glucosa proviene de los alimentos y es utilizada por las células para obtener energía. La glucosa también se produce en el hígado. La insulina es una hormona producida por el páncreas, una glándula grande que se encuentra detrás del estómago. La insulina es necesaria para pasar el azúcar al interior de las células donde se puede utilizar para generar la energía necesaria para los procesos corporales. Después de la digestión de los alimentos, la glucosa pasa al torrente sanguíneo. Para que la glucosa ingrese en las células, la insulina debe estar presente.

A lo largo del páncreas hay grupos de células llamados islotes de Langerhans. Los islotes se componen de varios tipos de células, incluyendo las células beta productoras de insulina. Cuando los individuos sanos comen, las células beta en el páncreas automáticamente producen la cantidad correcta de insulina para transportar la glucosa desde la sangre a las células del cuerpo. Pero en las personas con diabetes el páncreas produce poca insulina o ninguna, o las células no responden adecuadamente a la insulina que se produce. La glucosa se acumula en la sangre, fluye hacia la orina, y sale del cuerpo en la orina. Por lo tanto, el cuerpo pierde su principal fuente de combustible a pesar de que la sangre contiene grandes cantidades de glucosa. La glucosa también puede interactuar con las células, especialmente las de los vasos sanguíneos muy estrechos. Este proceso puede dar lugar a neuropatías y disminución de la función inmune.

En un nuevo estudio, los científicos revisaron estudios previos que evaluaban una posible asociación entre el consumo de arroz blanco y la diabetes. Los datos revisados fueron recolectados a lo largo de 22 años, evaluando un total de 352,384 participantes.

Los investigadores encontraron que un total de 13,284 casos de diabetes se habían desarrollado entre los sujetos durante el período de estudio. Los participantes en los países asiáticos, especialmente los de China y Japón, consumían de tres a cuatro raciones de arroz al día, en comparación con los de los países occidentales, que consumían de una a dos porciones diarias. Los investigadores encontraron que quienes consumían mayores cantidades de arroz blanco tenían un riesgo mayor de desarrollar diabetes tipo 2.

Los científicos concluyeron que las poblaciones asiáticas pueden ser particularmente susceptibles a la diabetes tipo 2 debido a que tienden a consumir más arroz blanco en comparación con otras regiones del mundo. Sin embargo, se necesitan más pruebas para evaluar mejor estos resultados.

Para obtener más información acerca de la diabetes, por favor visita nuestroDiccionario de Remedios y Tratamientos Naturales, elaborado en colaboración con Natural Standard y nuestro canal de Diabetes o utiliza la casilla de búsqueda arriba a la derecha.

Referencias
  1. Hu EA, Pan A, Malik V, et al. White rice consumption and risk of type 2 diabetes: meta-analysis and systematic review. BMJ. 2012 Mar 15;344:e1454. doi: 10.1136/bmj.e1454.
  2. Natural Standard: La Autoridad en Medicina Integral. www.naturalstandard.com
Este breve informe es solo para propósitos informativos. Su propósito es ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes sobre la salud. Esta información no debe interpretarse como un consejo médico específico. Antes de tomar decisiones terapéuticas, los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para recibir contestaciones específicas a sus preguntas sobre terapias, diagnósticos y / o enfermedades.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 30 de marzo de 2012

El narcicismo puede resultar muy perjudicial para la salud

Se dice comúnmente que alguien es narcisista cuando se elogia mucho a sí mismo y es muy egocéntrico. Sin embargo, éste no es un simple calificativo. En realidad se refiere a un desorden de la personalidad que debe ser tratado por un especialista. Un nuevo estudio ha encontrado que los hombres que sufren esta condición también tienden a sufrir más el estrés. En consecuencia, el narcisismo no sólo afectaría la conducta, sino también la salud física, en especial de los hombres.

Quererse a sí mismo y tener una autoestima elevada está muy bien y es muy saludable. Pero los excesos son siempre negativos, especialmente del engañoso amor que impulsa a alguien a sentirse el centro del universo. Cuando alguien se quiere demasiado o se elogia a sí mismo todo el tiempo, y reclama continuamente la atención y admiración de los demás, puede estar mostrando señales de un desorden de la personalidad llamado narcisismo.

El narcisismo es un desorden de la personalidad que pueden sufrir tanto los hombres como las mujeres. Lo puedes detectar porque se trata de las personas que se creen superiores, y a quienes los sentimientos y las opiniones de los demás o no les importan o les importan muy poco.

Sin embargo, a pesar de que a simple vista aparentan tener mucha seguridad, detrás de esa confianza esconden un amor propio muy frágil y vulnerable: los narcisistas no soportan ni la más mínima crítica, y suelen tener comportamientos dramáticos y emotivos que pueden ser exagerados y teatrales.

Este problema no sólo parece afectar la conducta de estas personas sino también su salud, en especial la de los hombres. Un estudio reciente desarrollado por unos investigadores de las Universidades de Michigan y de Virginia, en Estados Unidos, ha encontrado que los hombres que tenían dos rasgos narcisistas negativos bien marcados (el sentido de tener derecho a un trato preferencial y la explotación), también tenían niveles más elevados de cortisol, una hormona del estrés que puede provocar presión arterial alta y problemas cardiacos.

Aunque tanto los hombres como las mujeres pueden presentar las características narcisistas, según este estudio que fue publicado en la edición en línea del 23 de enero de la revista PLoS ONE, la respuesta del cortisol y del estrés no se notó en las mujeres que participaron en la investigación.

Para analizar la forma en que el narcisismo puede afectar la salud de quienes lo padecen, los investigadores evaluaron las respuestas de 106 estudiantes universitarios que completaron un cuestionario que medía cinco componentes del narcisismo. Asimismo, los científicos midieron los niveles del cortisol dos veces en la saliva de los estudiantes, para evaluar los niveles basales de la hormona.

De esta forma, los autores hallaron niveles elevados de cortisol sólo en los hombres con un narcisismo enfermizo. Paralelamente, tres de los cinco componentes de la personalidad del narcisismo se consideraron útiles o saludables: el liderazgo/autoridad, la superioridad/arrogancia y el ensimismamiento/admiración por uno mismo.

Según explicaron los investigadores, los narcisistas también tienden a ser personas creativas con niveles bajos de depresión, pero las opiniones frágiles sobre ellos mismos pueden llevarlos a reaccionar a la defensiva y a recurrir a la agresión cuando su sentido de superioridad se ve amenazado. Otros comportamientos característicos de los narcisistas son:
  • Sentirse superiores a los demás y exagerar sus logros y sus talentos
  • Estar preocupados con fantasías de éxito, poder, belleza, inteligencia o amor ideal
  • Esperar que los demás siempre hagan su voluntad y aprovecharse de otros para lograr sus propias metas
  • Ser incapaces de reconocer los sentimientos o las emociones de los otros y referirse a los demás de manera despectiva
  • Tener un interés obsesivo en sí mismo y perseguir, principalmente, metas egoístas
  • Ser envidiosos y sentir celos o pensar que todo el mundo los envidia
  • Tener problemas para mantener una relación estable y sana
  • Centrar las conversaciones en ellos mismos y creer que todo lo suyo es lo mejor (el mejor trabajo, el mejor auto y la mejor casa, por ejemplo)
Estos hallazgos no quieren decir que el narcisismo provoca el estrés, tampoco han encontrado por qué los hombres narcisistas tienden a sufrir estrés y las mujeres no, pero los investigadores consideran que puede estar relacionado con factores culturales, ya que socialmente la masculinidad se asocia con arrogancia y dominio.

Todavía hacen falta datos más precisos sobre estas condiciones que pueden afectar la salud de los hombres. Y mientras las investigaciones continúan, está en tus manos el poder de mejorar tus relaciones y disminuir el estrés. Si crees que detrás de tu ego se esconde un hombre vulnerable o si notas que algún colega, amigo o familiar sufre de este problema, no dejes de recomendarle que visite a un especialista, con un buen tratamiento es posible bajarse del pedestal y realmente elevar la autoestima.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 21 de marzo de 2012

La acupuntura: una alternativa para ayudarte a quedar embarazada

El tratar de quedar embarazada y no poder, trae mucha ansiedad y estrés a la pareja. Los tratamientos de fertilidad pueden dejarte exhausta emocionalmente y afectar seriamente a la economía familiar. Si no has podido tener un bebé y quieres lograrlo, tal vez te interese saber que la acupuntura puede ayudarte. Aquí te cuento los detalles.

Gabriela y su esposo decidieron que querían tener un hijo al cumplir dos años de casados. Pensando que lo iban a lograr fácilmente, empezaron a tener relaciones sexuales sin cuidarse. Sin embargo, al cabo de un año, no sucedía nada. Frustrados, decidieron acudir al médico para hacerse exámenes y buscar alternativas a su aparente infertilidad. Luego de varios tratamientos y de afrontar los altos costos que implican, aún seguían sin poder concebir. Estresados, casi en bancarrota, decidieron posponer el tema y tratar de pensar en otras alternativas: adopción, asistencia con donación de óvulos, etc. Sin embargo, se sorprendieron al enterarse de que existe una opción para ayudar a concebir, que no es invasiva y además con una historia milenaria: la acupuntura.

¿De qué se trata la acupuntura? Es la inserción de varias agujas muy delgadas en diferentes puntos del cuerpo. Nació en China hace miles de años y ha sido una práctica regular en Oriente.

Esta práctica está basada en la creencia de que el cuerpo contiene una energía vital llamada qi (chi), que recorre el cuerpo a través de ciertos caminos. Se cree que el desequilibrio en el flujo del qi es la causa de las enfermedades. Las agujas que se insertan en el cuerpo, tienen la misión de buscar el balance de nuevo y permitir que se active la capacidad natural de curación que tiene el cuerpo.

Unos especialistas del Centro de Fertilidad de la Universidad de Nueva York aseguran que aunque no hay evidencias científicas claras de los beneficios de la acupuntura sobre la fertilidad, ésta ha ayudado a muchas mujeres a quedar embarazadas. La clave parece estar en que la acupuntura alivia el estrés (causado por los intentos fallidos y la idea de no ser madre) y aumenta las posibilidades de concebir debido a que mejora el flujo sanguíneo hacia los ovarios y el útero.

También se cree que la acupuntura ayuda a activar al cerebro para que segregue las hormonas que estimulan a los ovarios, a las glándulas adrenales o suprarrenales y a otros órganos involucrados en la reproducción. Además, puede ayudar en el caso de infertilidad masculina, pues estimula la producción de esperma.

Dos estudios diferentes (uno publicado en Acupuncture in Medicine y el otro en la revista Journal of Endocrinological Investigation) encontraron que la acupuntura es beneficiosa incluso el día en que un embrión es implantado en el útero de una mujer (reproducción asistida). También encontraron que las mujeres con el síndrome de ovario poliquístico se beneficiaron con esta práctica. Además ratificaron que la acupuntura también es buena para los hombres que tienen problemas de fertilidad.

Con esta información, puedes explorar otra alternativa para ayudarte a quedar embarazada. Ya sea que tú o tu pareja tengan problemas para concebir, o que a pesar de los estudios médicos no encuentren con certeza la razón por la que aún no quedas embarazada, la acupuntura te podría ayudar a que te relajes y a que sigas teniendo pensamientos positivos en cuanto a tener un bebé.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 25 de noviembre de 2011

La leptina: una hormona que puede llegar a mejorar el estado de ánimo


Conocida como la hormona que regula el apetito, la leptina también influye en otros aspectos del organismo. Un nuevo estudio relaciona los niveles elevados de esta hormona con una disminución en la depresión y en la ansiedad, concretamente en las mujeres. Te invitamos a conocer estos hallazgos sobre el funcionamiento de la leptina.

Mientras que algunas personas pierden el apetito cuando están deprimidas, muchas otras tienden a comer compulsivamente cuando están tristes o ansiosas. ¿Alguna vez te has preguntado por qué ocurre eso? Una posible respuesta a esa pregunta podría estar relacionada con una hormona denominada leptina, que participa en la regulación del apetito y que también está asociada con los estados depresivos y la ansiedad.

El término leptina proviene del griego leptos, que significa delgado. Se utiliza para denominar a una hormona que se libera cuando la cantidad de grasa almacenada en la sangre aumenta y funciona como una señal que informa al cerebro que el cuerpo ya tiene bastante comida, disminuyendo el apetito y haciéndolo sentir satisfecho.

Así, esta hormona juega un papel importante en el control del peso de una persona. Muchos obesos, por ejemplo, tienen concentraciones elevadas de leptina en la sangre pero en la mayoría de los casos son resistentes a ella, lo que modifica la sensación de saciedad. Por el contrario, en personas delgadas, el nivel de leptina en general es bajo.

Desde su descubrimiento desde hace relativamente poco tiempo (1994), la mayoría de las investigaciones en torno a la leptina se han centrado en su papel como factor regulador del peso corporal. Estudios posteriores descubrieron que también influye en otros procesos del cuerpo, como la reproducción, las defensas, la formación de los vasos sanguíneos, el desarrollo de ciertas enfermedades crónicas como la diabetes y ahora también la depresión.

Un estudio reciente que se dio a conocer en el encuentro anual de la Sociedad de Endocrinología el pasado mes de junio en Boston, Estados Unidos, encontró que la leptina podría reducir el nivel de ansiedad y mejorar la depresión, al menos en las mujeres.

Para analizar el poder antidepresivo de la leptina, los investigadores del Hospital General de Massachusetts y la Escuela de Medicina de Harvard, también en Boston, consideraron los valores de producción de esta hormona en relación con síntomas de ansiedad y depresión en más de 60 voluntarias, entre las cuales algunas tenían anorexia nerviosa (una enfermedad que se produce cuando la persona voluntariamente deja de comer), otras tenían amenorrea (es decir que dejaron de menstruar, aunque no tenían problemas de peso), otras eran obesas sin problemas de salud y el resto no tenía problemas ni de peso ni de salud.

Así, tras analizar a las voluntarias, el equipo encontró que en ciertas condiciones en las cuales el nivel de leptina es típicamente bajo, como en la anorexia y la amenorrea, parece haber un aumento de ansiedad y de depresión. Asimismo, los niveles más altos de leptina se vincularon con una reducción en los síntomas de ansiedad y depresión, algo que resultó ser independiente del peso corporal de las mujeres.

Estos hallazgos significan un paso de avance en la comprensión del funcionamiento de esta hormona. Hacen falta futuras investigaciones que permitan determinar si la leptina puede usarse con éxito en el tratamiento en los casos de depresión. Confiemos que sí.

Tomado de Vida y Salud

martes, 22 de noviembre de 2011

¿Manchas en la piel? Cuando el melasma o cloasma afecta tu cutis


Quisieras que tu cutis (la piel de tu cara) se viera tan perfecto y parejo como el de las modelos de las revistas, pero desde hace un tiempo te han brotado unas manchas de color café (marrón) en la frente, y sobre todo en las mejillas que empeoran cuando te expones al sol. Una de tus amigas también las tiene, pero le brotaron durante el embarazo y ahora no sabe qué hacer para eliminarlas. No se desesperen. Esa condición llamada melasma (en las mujeres embarazadas se llama cloasma), puede mejorarse con el tratamiento adecuado. Pero para empezar, ambas deben protegerse muy bien de los rayos del sol.

El cutis frecuentemente es el reflejo de nuestros hábitos, o de ciertas circunstancias en nuestra vida. Por ejemplo, el melasma, que consiste en la aparición de manchas o áreas de hiperpigmentación en la cara, es un trastorno de la piel muy común, que afecta casi siempre a las mujeres jóvenes y con más frecuencia a las de piel canela. Los hombres pueden tenerlo también pero se ve sólo en un 10% de los casos. Veamos qué es esta condición y cómo se presenta.

El melasma es una hiperpigmentación de la piel, una mancha oscura de color café o grisáceo que no da ningún otro síntoma (ni dolor, ni picazón, por ejemplo), pero que puede resultar muy molesta a nivel estético ya que afecta principalmente el rostro. ¿Qué lo produce? Las causas principales incluyen:

La exposición al sol, por lo general sin protección, por eso es más frecuente en climas tropicales.

Cambios hormonales, como la fluctuación en los niveles de las hormonas femeninas, el estrógeno y la progesterona. Por eso es tan frecuente durante los embarazos (resulta tan común que lo llaman “la máscara o la marca del embarazo”). Cuando aparece durante la gestación se denomina cloasma.

Se presenta también en algunas mujeres que toman pastillas anticonceptivas o en las que reciben terapia de reemplazo hormonal durante la menopausia.

Lo causa también el uso de productos que irritan la piel y/o que estimulan la producción de melanina (es el pigmento que le da el color a la piel y es el responsable del bronceado).

Las personas con predisposición genética o con historia familiar de melasma tienen más riesgo de padecer esta condición.

Cuando aparece adopta uno de estos patrones:

Centrofacial: en el centro de la cara. Es el más común e incluye la frente, las mejillas, la parte superior de los labios, la nariz y la barbilla.

Malar: la parte más protuberante (prominente) de las mejillas

Mandibular: en el contorno del hueso de la mandíbula

También hay cuatro tipos de pigmentación asociados con el melasma:

Epidérmico: se caracteriza por exceso de melanina en las capas superficiales de la piel (o epidermis).

Dérmico: este tipo se reconoce por la presencia de melanófagos (células que se alimentan de la melanina) en la dermis, que es la capa de la piel que se encuentra debajo de las capas superficiales.

Mixto: que incluye una mezcla de los dos anteriores.

Un cuarto tipo, sin clasificar, que se caracteriza por un exceso de melanocitos en las personas de piel oscura.

El diagnóstico y tratamiento

El dermatólogo (o el médico que es el especialista de la piel), evaluará la piel de tu cara para determinar la profundidad del melasma en tu caso particular. Para eso usará una lámpara que se conoce como lámpara de Wood. Si es necesario descartar alguna otra condición en tu piel, y lo considera necesario, podría tomar una biopsia (un pedacito de piel bajo anestesia local) para enviarla al laboratorio para que se analice bajo el microscopio. Con la evaluación de la lámpara y/o los resultados de la biopsia (de ser necesario) podrá determinar el tratamiento indicado.

A veces, el melasma puede desaparecer por sí solo si lo desencadenó algo como una elevación hormonal, como el embarazo, o el uso de pastillas anticonceptivas. Si se descontinúan las pastillas, por ejemplo, o al final del embarazo, el melasma se puede ir desvaneciendo con el tiempo. Pero casi siempre hace falta ayuda adicional. Las formas de tratamiento más comunes del melasma incluyen:

Lo primero y lo más importante, dentro de lo posible, es evitar la exposición al sol y usar siempre una crema de protección solar y/o sombreros y gorras cuando estés en exteriores. Usa una crema con protector de FPS (factor de protección solar) de 30 o más, que debes aplicarte diariamente, idealmente 20 minutos antes de salir de tu casa.

La aplicación de cremas a base de hidroquinona (HQ) al 2% de venta libre (Esotérica y Porcelana), o al 4% por receta (Obagi Clear, Glyquin, Tri-Luma y Solaquin). Las cremas al 2% se aplican dos veces al día sobre las manchas oscuras y son, por lo general, muy efectivas y menos irritantes que las cremas al 4%. Este tipo de tratamiento se recomienda en todos los tipos de melasma, pero el tipo epidérmico responde particularmente bien, ya que la pigmentación está más cerca de la superficie de la piel.

En caso de melasma que sea más profundo y/o severo se puede emplear una combinación de cremas que contengan tretinoina (ácido retinoico), ácido kójico y ácido azelaico para aclarar el colorido del cutis. El uso de estas cremas durante mucho tiempo puede ocasionar irritación en la piel. Siempre sigue cuidadosamente las instrucciones del envase o del dermatólogo.

En algunos casos se recomienda cremas con esteroides tópicas (que se aplican en la piel de la cara), la exfoliación química con ácido glicólico.

El melasma también puede tratarse con rayos láser para eliminar la pigmentación oscura, pero el tratamiento con láser no resulta efectivo en todos los casos. En algunos hasta los empeora por lo que deben aplicarse con mucha precaución y siempre por un dermatólogo.

Cualquiera que sea el tratamiento seleccionado y mientras éste dure, debes evitar la exposición el sol. Las mujeres embarazadas y las que están amamantando deberán posponer el tratamiento para evitar riesgos relacionados con el desarrollo del feto o del recién nacido. En esos casos, es necesario recurrir a las bases y a los correctores cosméticos para emparejar el cutis hasta que se pueda utilizar un tratamiento efectivo.

Con disciplina en el tratamiento y evitando la exposición al sol tendrás las mejores posibilidades de que la piel de tu cara regrese a su coloración original. Finalmente recuerda que esta condición no es un problema médico, es una cuestión cosmética, a pesar de que algunos le llaman manchas hepáticas o del hígado. Cuida tu cutis con esmero para que puedas ofrecerles a todos tu mejor cara

Tomado de Vida y Salud

lunes, 21 de noviembre de 2011

Los alimentos orgánicos: ¿son un lujo o una buena opción para ti?


Para la mayoría, el término orgánico significa mejor. Como los alimentos clasificados así se suponen que deben estar libres de aditivos, pesticidas, hormonas y otros productos químicos, se consideran más sanos, más nutritivos, de mejor calidad, y por ende, mejores para la salud. Pero una ojeada a los precios del supermercado basta para darnos cuenta de que están fuera del alcance de la mayoría de los presupuestos familiares, y más aún, en medio de una crisis económica. ¿Vale la pena sacrificarse y comprar alimentos orgánicos? No es una pregunta fácil, pero intentaremos buscarle respuesta.

Es hermoso ver crecer a los animales y a las plantas. Y gratificante contribuir a su desarrollo y prosperidad. Pero empujados por la vida moderna que aglomera a la población en torno a las grandes ciudades y la rodea de cemento, automóviles y carreteras, la vida rural y las tareas agrícolas son cada vez cosas más lejanas y desconocidas ¿Cuántos niños han visto crecer a una gallina, poner un huevo u ordeñar una vaca? Quizás nunca hayan visto a un animal de granja “real” y los conozcan sólo a través de las imágenes en los libros o en la televisión. ¿Cuántas personas han sembrado o recogido no ya una cosecha, sino el fruto de una sola plantita? Y sin embargo, hoy más que nunca, la población está más consciente de lo que se lleva a la boca y más al tanto del uso de los pesticidas, las hormonas y los aditivos que se agregan a los alimentos, y que pueden tener una repercusión directa en su salud.

Las personas que compran productos orgánicos buscan fundamentalmente dos cosas: que la producción del alimento sea más ecológica y que éste sea más seguro de consumir. Pero con los costos cada vez más altos, ¿se justifica el precio de los alimentos orgánicos?

Cada vez que visitas el supermercado y planeas tus menús, tienes la opción de adquirir un producto orgánico y el mismo tipo pero cultivado de manera convencional. ¿Por qué la diferencia de precio? En primer lugar, el cultivo de los alimentos orgánicos está regulado. Los agricultores necesitan certificaciones especiales para vender sus productos como orgánicos, y para obtenerlas tienen que mantener registros de producción, usar tierras que no han sido tratadas químicamente durante al menos tres años, usar semillas orgánicas, así como cumplir con regulaciones que evitan la contaminación de las cosechas.

Un mayor control de la forma de producción, implica mayor costo para el productor que se extiende entonces al consumidor, pero a cambio éste recibe las siguientes ventajas:

En lugar de usar fungicidas, herbicidas y fertilizantes sintéticos para combatir las plagas, los agricultores deben usar métodos naturales como trampas, barreras e insectos predadores (que se alimente de la plaga que se quiere combatir). Por lo tanto, no tienes que preocuparte que haya residuos químicos en la cáscara, en las hojas y en otras partes de las frutas, las hortalizas y los vegetales.

Además, tampoco tienes que preocuparte porque el producto haya sido obtenido mediante la ingeniería genética. (Que esto, de acuerdo a muchos expertos es polémico, ya que piensan que no causa daños a la salud).

Los animales de la ganadería que han crecido de manera convencional, por lo general han recibido hormonas y antibióticos que se pueden pasar a la carne (de res, cerdo o pollo), a los huevos o a la leche que consumes diariamente. El uso de hormonas y de antibióticos no se permite cuando se trata de la cría del ganado orgánico.

Muchos afirman que los productos orgánicos son más nutritivos y más saludables que los convencionales, pero no hay ninguna evidencia científica de que esto sea cierto. El Departamento de Agricultura estadounidense (USDA), tampoco respalda esta creencia, limitándose tan sólo a certificar a un producto como orgánico o no, y a mantener los niveles del uso de pesticidas dentro de los límites considerados seguros, así como los residuos que quedan en los alimentos.

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jueves, 3 de noviembre de 2011

El autoexamen: una forma de defenderte del cáncer del seno


El mes de octubre ha sido designado como el Mes de la Concientización del Cáncer del Seno, el segundo en incidencia entre las mujeres en Estados Unidos (lo sobrepasa sólo el cáncer de la piel), y la quinta causa de muerte entre ellas. Es un enemigo formidable, pero que puede derrotarse si se detecta a tiempo con la ayuda del autoexamen de los senos y la mamografía. En esta sección nos enfocaremos principalmente en el autoexamen, que puedes hacer cómodamente en tu casa, sin ningún equipo especial y sin costo: solamente debes dedicarle tiempo y dominar la técnica que te explicamos. Tienes en tus manos los medios para ayudar a proteger tu vida: aprovéchalos al máximo y proponte hacer todo lo posible por no ser una víctima más del cáncer del seno.

Seguramente entre los miembros de tu familia, tus amistades o tus compañeras de trabajo conoces a alguna mujer que padece de cáncer del seno, que essobreviviente de ese tipo de cáncer o que ha fallecido debido a él. Todas las mujeres, independientemente de su edad y de su procedencia étnica, tienen riesgo de desarrollarlo, algunas más que otras, pero nadie, ni tú misma, está 100% a salvo. Considera estas cifras: según la Sociedad Americana del Cáncer, este año se estima que habrá por lo menos 230.480 casos nuevos de cáncer del seno y entre ésos, se calcula que morirán unas 39.520 mujeres. La buena noticia es que durante los últimos 20 años, las muertes por cáncer del seno han venido reduciéndose en gran medida, según los expertos, por los avances en ladetección y la prevención del cáncer, así como los tratamientos disponibles para combatirlo.

¿Quieres aprender a defenderte de este tipo de cáncer? Entonces debes familiarizarte con el autoexamen del seno y con la mamografía (en otra sección aparte nos enfocaremos más en esta prueba). Estas son las recomendaciones de la Sociedad Americana del Cáncer:

Una mamografía anual a partir de los 40 años, y recomienda que se continúe anualmente mientras se mantenga en buenas condiciones de salud.

Un examen clínico del seno (CBE por sus siglas en inglés) como parte de su examen físico anual por un profesional, cada 3 años entre los 20 y los 30 años y cada 3 años a partir de los 40 años de edad.

Un autoexamen periódico del seno a partir de los 20 años (con el entendimiento que este examen tiene sus limitaciones) y reportar cualquier cambio a su médico de inmediato

El examen clínico del seno, ¿qué es?

Consiste en la evaluación de los senos por un médico o profesional de la salud, y se realiza como parte de un examen ginecológico de rutina, para detectar anormalidades, masas o bultos en las mamas. El médico evaluará el aspecto, el tamaño y la textura de la piel. Luego, palpará los senos con la yema de los dedos para analizar la textura de los mismos, para determinar si hay bultos oquistes (si los hay, si duelen, si son firmes, si se pueden mover). Palpará primero un seno y luego otro, y revisará también los pezones (para ver si tienen alguna secreción o líquido) y el área del axila (para ver si hay aumento en el tamaño de los ganglios linfáticos). Este es un buen momento para que te indique cómo realizar tú misma el autoexamen en casa, para conversar sobre tus factores de riesgo y qué puedes hacer para disminuir tu riesgo de desarrollar el cáncer del seno.

El autoexamen: cómo se hace

Es parecido al examen clínico, pero lo realizas tú en la comodidad de tu casa. Te conviene hacerlo de forma rutinaria a partir de los 20 años, se recomienda una vez al mes. Elige un momento del mes en que los senos no estén inflamados, una semana o dos después de tu período menstrual. Si ya has dejado de menstruar, puedes elegir cualquier día del mes, pero te será más fácil si estableces una rutina, por ejemplo, la primera semana de cada mes, o cada 3 meses. Así no se te olvida. Hace tiempo se pensaba que era mejor realizarlo de pie, pero en la actualidad, conviene realizar parte del examen acostada para que el tejido mamario se esparza de forma pareja sobre el pecho. Existen tres posiciones básicas para realizar un examen completo y minucioso de los senos (aunque recuerda que el autoexamen no reemplaza el examen del profesional ni la mamografía):

ACOSTADA:

Acuéstate con una almohada o una toalla doblada bajo el hombro derecho.
Dobla el brazo derecho y colócalo bajo la cabeza
Con la mano izquierda, palpa el seno derecho, utilizando las yemas de tres dedos (el índice, medio y anular) para detectar abultamientos o masas.
Ve cambiando los dedos de lugar como si estuvieras dando un masaje de arriba hacia abajo
Presiona cada área del seno haciendo pequeños movimientos circulares y ejerciendo tres tipos de presión. La más ligera y suave para analizar el tejido más cerca de la piel. Una presión mediana, te servirá para revisar la parte intermedia del tejido. La más intensa llegará hasta el nivel más profundo y más cercano a las costillas.
Usa dos dedos para comprimir suavemente el pezón y observa si hay secreción.
Repite el proceso en el lado izquierdo.

DE PIE ANTE UN ESPEJO

Esta parte del examen te permitirá detectar cambios en la apariencia de los senos. Quítate la ropa de la cintura para arriba y colócate de pie ante un espejo con los brazos relajados a los costados del cuerpo. Procura que el lugar esté bien iluminado. Si es necesario, acerca una lámpara o enciende todas las luces del cuarto de baño o el dormitorio. Observa detenidamente los senos. ¿Qué estás buscando? Cambios en la apariencia de los pezones, por ejemplo, o algún hoyuelo o cambio en la piel. Mírate desde distintos ángulos y posiciones de los brazos. Cuando el examen se realiza con regularidad, es cuando más se notan las posibles diferencias: cambios en el color de la piel o del pezón, o si surge alguna protuberancia.

DE PIE CON EL BRAZO LEVANTADO HACIA EL COSTADO

Esta posición te permite revisar mejor el área de la axila.
Levanta un brazo a la altura del hombro.
Con la mano opuesta, examina la axila. Estarás tratando de localizar masas, abultamientos o protuberancias, igual que hiciste con los senos.
Repite por el lado opuesto.

¿Qué hacer si notas algo irregular?

Supongamos que sientes un bulto que no tenías antes. No tienes por qué asustarte. A veces, los abultamientos pueden deberse a infecciones, a lesiones en el seno, a crecimientos que no cancerosos como un fibroadenoma, o a pequeños quistes que contienen líquido y que cambian de tamaño durante el ciclo menstrual y se conocen como cambios fibroquísticos de la mama. Muchas mujeres los tienen y como están asociados a los cambios hormonales, se acentúan justo antes y al comienzo del ciclo menstrual. Pero definitivamente, si sientes un bulto en el seno definitivamente debes consultar a tu médico cuanto antes para saber de qué se trata.

También debes consultar al médico si tienes alguno de estos síntomas o de estas señales:
Dolor en un seno que no esté relacionado con el período menstrual
Descubres un abultamiento, cambio o protuberancia que antes no tenías
Uno de los senos se siente hinchado, caliente y se ve enrojecido
Los pezones segregan líquido sanguinolento
Te palpas un abultamiento en la axila o cerca de la clavícula

El objetivo principal del autoexamen del seno es que te familiarices con el aspecto y la textura de tus senos. No importa el tamaño, si un seno es un poco más grande que el otro, esos son detalles estéticos que, al menos en relación al cáncer, no son importantes. Sí es fundamental que aprendas a conocer muy bien tu cuerpo. Eso te permitirá detectar cualquier cambio, y reportarlo rápidamente a tu médico, por insignificante que te parezca. Aprende a hacerte el autoexamen y podrás defender mejor tu vida. Pero recuerda que el autoexamen no reemplaza el examen por un profesional ni la mamografía.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 20 de octubre de 2011

El ejercicio tras la cirugía bariátrica mejora el metabolismo de la glucosa


Una nueva investigación confirma que practicar ejercicios luego de haberse sometido a una cirugía para bajar de peso no sólo ayuda al control de la obesidad sino también a disminuir la respuesta del cuerpo frente a los niveles del azúcar en la sangre. Sigue leyendo para que conozcas todos los detalles.

La dieta no lo es todo a la hora de perder peso. Si bien es un factor fundamental para lograr un peso saludable, es igualmente importante acompañarla con una rutina de ejercicios que mantengan el cuerpo en movimiento. Sin embargo, muchas veces no es fácil lograr el peso deseado. De hecho, la obesidad es una de las enfermedades no transmisibles que más preocupaciones genera en todo el mundo, ya que con ella aparecen otros problemas de salud, como la diabetes, el colesterol alto y otras condiciones que, a largo plazo, pueden afectar al corazón.

Cuando el exceso de peso es tan elevado que pone en riesgo la vida de la persona, entonces la denominada cirugía bariátrica puede ser una alternativa.

La cirugía bariátrica ayuda a la gente muy obesa a perder peso, ya que limita la cantidad de comida que cabe en el estómago, lo que hace que la persona se sienta satisfecha tras comer muy poco. A veces, esta cirugía también limita las calorías y los nutrientes que el cuerpo puede absorber, y por eso se deben tomar suplementos vitamínicos.

Existen distintos tipos de cirugías bariátricas y todos tienen riesgos, por eso es importante analizar con el médico si te conviene o no someterte a este tratamiento, que luego requerirá cambios importantes de varios hábitos de por vida. En general, las personas se someten a este tipo de cirugía cuando han probado otros métodos para perder peso y no han tenido éxito o, cuando tienen problemas serios de salud causados por la obesidad.

Lo positivo es que, asociado a los riesgos, la cirugía bariátrica también ofrece varios beneficios: podría resolver varios problemas de salud y mejorar las condiciones de vida de las personas. Por ejemplo:


• Mejora o elimina la presión alta o hipertensión.

• Ayuda a normalizar el nivel de grasas en la sangre, lo que reduce el colesterol de densidad baja o LDL (colesterol malo) y los triglicéridos, y aumenta el colesterol de densidad alta o HDL (colesterol bueno).

• Mejora la fertilidad de la mujer y reduce los efectos del síndrome de los ovarios poliquísticos, un trastorno en el que la mujer tiene un nivel elevado de las hormonas masculinas y mayor riesgo de tener menstruación irregular o ausente, infertilidad y diabetes.

• Aumenta la producción de la testosterona en el hombre.

Pero todos estos beneficios no se logran sin esfuerzo. Quienes han pasado por esta experiencia saben lo compleja que es la recuperación. Prácticamente, deben aprender a comer nuevamente, como si fueran bebés, y junto a la dieta descubren qué tan importante es el ejercicio.

Al respecto, un estudio reciente publicado en la revista Obesity reafirma esta idea y añade casos nuevos en los que el ejercicio luego de esta cirugía no sólo ayuda a mantener el peso sino también a mejorar el metabolismo en la diabetes tipo 2.

Los investigadores del Centro Médico de la Universidad de Texas, en Estados Unidos, analizaron a un grupo de personas obesas que se habían sometido a esta cirugía y encontraron que quienes hicieron ejercicio también tuvieron un mayor gasto de energía durante la actividad física moderada y demostraron una disminución significativa en la respuesta de la glucosa (el azúcar) después de las comidas, así como otras mejoras en la calidad de vida.

Además, los investigadores descubrieron que los pacientes tienden a cumplir más con las recomendaciones nutricionales si guardan un registro diario de sus alimentos, anotando todo lo que comen y beben.

¿Cuál es tu condición? ¿Estás pensando en hacerte una cirugía para adelgazar? Recuerda que tiene riesgos y que los cambios posteriores serán para siempre, que implicará una modificación en tu estilo de vida.

Y si de mejorar los hábitos se trata, no hace falta esperar. Cualquiera que sea tu caso, tanto si sabes de qué se trata esta cirugía o todavía estás pensando en qué hacer, lo cierto que es el ejercicio regular que acompaña una dieta saludable, siempre puede ayudar a mejorar tu imagen y a sentirte fuerte y lleno de vida.

Tomado de Vida y Salud

martes, 11 de octubre de 2011

Factores del estilo de vida que ayudarían a disminuir el riesgo de recurrencia del cáncer de mama


Soy sobreviviente de cáncer mama desde hace dos años. ¿Qué factores puedo cambiar en mi estilo de vida para realmente evitar una recurrencia?

RESPUESTA de la Dra. Sandhya Pruthi, Clínica para Diagnósticos Mamarios, Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos:

Como sobreviviente de cáncer de mama, usted puede tomar medidas para ayudar a disminuir el riesgo de recurrencia. Entre esas medidas están el mantener un peso sano, hacer ejercicio regularmente y restringir la cantidad de alcohol que consume. Esos cambios en el estilo de vida no sólo disminuirán la posibilidad de que reaparezca el cáncer de mama, sino que también reducirán el riesgo de que usted padezca otras enfermedades.

Entre los pasos más importantes está el mantener un peso ideal, sobre todo en los años posteriores a la menopausia. Las investigaciones plantean que el tejido graso (o tejido adiposo) es fuente de estrógeno. Muchos tipos de cáncer de mama son sensibles a las hormonas y pueden crecer más rápido ante la presencia de estrógeno. Por ello, el tener más tejido adiposo podría aumentar la posibilidad de que se desarrolle el cáncer de mama, sobre todo entre las mujeres que ya tienen antecedentes.

Mantener un peso sano o, en caso necesario, perderlo reduce el tejido graso y disminuye la cantidad de estrógeno presente en el organismo, lo que a su vez reduce el riesgo de presentar un cáncer sensible al estrógeno. Las investigaciones calculan que cuando alguien tiene un peso sano, el riesgo para cáncer de mama puede reducirse en alrededor de 26 por ciento. Si bien no existen pautas alimenticias específicas para los sobrevivientes de cáncer de mama, una alimentación bien balanceada enriquecida con frutas, cereales y verduras, así como baja en grasas y azúcares, puede ayudar a mantener un peso sano.

Una fórmula conocida como índice de masa corporal (IMC), que compara el peso con la estatura, puede servirle para determinar si su peso se encuentra dentro del rango sano. El IMC se calcula dividiendo el peso en kilogramos para la altura en metros cuadrados. En la mayoría de gente, se considera normal un IMC entre 18,5 y 24,9.

Estrechamente vinculado con el mantenimiento de un peso sano está el hacer ejercicio de forma regular. Se ha demostrado que el ejercicio disminuye los niveles de estrógeno e insulina y favorece al sistema inmune. Las evidencias son contundentes respecto a que iniciar un programa regular de ejercicio antes de la menopausia ofrece ventajas duraderas contra el cáncer de mama. Si usted aún no incorpora al ejercicio en su rutina diaria, empiece lentamente hasta lograr hacerlo durante 30 minutos mínimo, tres veces por semana. Recuerde que no necesita entrenarse para correr maratones, de manera que con caminar rápido, andar en bicicleta o nadar, usted le ofrecerá al cuerpo el ejercicio que necesita.

Las ventajas que conllevan el mantener un peso sano y hacer ejercicio regularmente van mucho más allá de disminuir el riesgo para cáncer de mama, pues también sirven de prevención para el cáncer de colon y otros tipos de cáncer gastrointestinal, aparte de cánceres ginecológicos como el cáncer de endometrio. La gordura es un factor de riesgo para todos esos tipos de cáncer.

Además, se ha demostrado claramente que perder peso y hacer ejercicio sirven para evitar enfermedades cardíacas, la principal causa de muerte femenina en Estados Unidos. Por último, se sabe que hacer ejercicio regularmente también ayuda a evitar la temida pérdida ósea, que puede conducir a la osteoporosis. Esto es importante especialmente para las mujeres que atraviesan por la menopausia y es fundamental para quienes reciben terapia contra el estrógeno (a fin de disminuir el riesgo de recurrencia del cáncer de mama), puesto que esas terapias pueden acelerar el desarrollo de la osteoporosis.

Otro cambio importante que usted puede hacer es restringir la cantidad de alcohol que consume. Las investigaciones plantean que mientras más alcohol se consuma, mayor es el riesgo de desarrollar cáncer de mama. La recomendación general es que las mujeres limiten el consumo de alcohol a un promedio de no más de una bebida alcohólica diaria (8 onzas de vino, 16 onzas de cerveza, u onza y media de otros licores fuertes).

Al seguir estas recomendaciones sobre el estilo de vida, usted podría desempeñar una función clave en la disminución del riesgo de recurrencia de su cáncer de mama. Si desea detalles sobre un programa para perder peso bueno para usted o tácticas sobre cómo restringir la ingesta de alcohol, consulte con su médico.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 28 de septiembre de 2011

El nivel de testosterona no necesariamente disminuye debido a la edad


En cuestiones de salud, el calendario paga frecuentemente los platos rotos. Hay varias condiciones que se consideran “achaques de los años”, entre ellos, la reducción de los niveles de la testosterona en los hombres de edad adulta. Ahora, una nueva hipótesis plantea la posibilidad de que es el estado de salud en general el que genera la disminución de la hormona, y no la edad. De ser así, es necesario un replanteamiento de los tratamientos actuales con testosterona. ¡Entérate aquí!

Si tus hijos o tus nietos te dicen que te estás convirtiendo en un “viejo gruñón” y tu mujer te pregunta constantemente por qué estás de mal humor, posiblemente haya una explicación para tu estado de ánimo, relacionada con los niveles de la hormona predominante en los hombres: la testosterona.

La testosterona es la hormona sexual más importante que tienen los hombres. Es la que promueve el desarrollo de los órganos reproductores masculinos y fomenta las erecciones y la conducta sexual. También causa características sexuales secundarias durante la pubertad, como el engrosamiento de la voz y el crecimiento del vello corporal y facial, y ayuda a mantener los músculos y los huesos.

A medida que los hombres envejecen, el nivel de esta hormona disminuye, lo que puede generar diversas consecuencias tanto físicas como psicológicas. A este proceso se le conoce como andropausia o menopausia masculina, que en cierta forma sería el equivalente a la menopausia en las mujeres.

A diferencia de lo que se creía hasta el momento, un nuevo estudio desarrollado por unos investigadores australianos encontró que la edad por sí sola no provoca un descenso en los niveles de la testosterona, sino que esto se relaciona con un estado de salud general en declive.

En otras palabras, luego de analizar a más de 300 hombres mayores de 40 años, los especialistas encontraron que la cantidad de testosterona en la sangre no se reducía en quienes tenían una salud óptima, lo que contradice a investigaciones anteriores que indicaban que la deficiencia de testosterona relacionada con la edad contribuía al deterioro de la salud, a la fatiga y a la pérdida del libido.

De ser así, la actual tendencia al tratamiento con testosterona sería errónea. Por eso, este estudio (cuyos resultados todavía son preliminares y deben ser revisados y aprobados por colegas de la comunidad científica), abre las puertas a una nueva línea de investigación en busca de soluciones más efectivas para este problema que hoy afecta a muchos hombres y les provoca síntomas como:

Reducción del impulso y el deseo sexual
Disfunción eréctil
Reducción en el tamaño de los testículos.
Agrandamiento de las glándulas mamarias (los pechos).
Pérdida del vello del cuerpo.
Disminución en los músculo y en la fuerza física.
Mayor acumulación de grasa (en especial en el área de la cintura).
Elevación del colesterol.
Debilitamiento de los huesos (osteoporosis) y pérdida de energía.
Alteraciones en el estado anímico (depresión, ansiedad y/o cambios de estados de ánimo).
Problemas de concentración, memoria u otras funciones cognitivas.

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sábado, 24 de septiembre de 2011

¿Ni gota de deseo? Lo que tú y tu pareja pueden hacer


El cansancio, el estrés, los niños, la rutina y hasta algunas enfermedades… todos esos factores se convierten en los enemigos del deseo sexual. Si tu pareja y tú están en un punto muerto, hay formas de recuperar tanto las energías como el interés. ¡No lo dejen para después!

La “eterna luna de miel” es sencillamente un mito y sería poco realista esperar vivir siempre un romance de telenovela, o una tórrida relación como las que vemos en las pantallas del cine. Es normal que una pareja experimente altos y bajos en su relación sexual, así que tu pareja no es la excepción,. Sin embargo, tampoco es normal y mucho menos saludable quedarse en “cero”, sin ganas ni energías para el encuentro amoroso.

Hay muchos factores que contribuyen a desinflar la libido, esa energía vital y natural que nos induce a buscar y a disfrutar el encuentro sexual. Dedica unos minutos para analizar cuáles de los siguientes factores pueden estar afectando tu situación:

Estrés, ansiedad y angustia: las presiones del trabajo, el desempleo, el nivel de ingresos, las deudas, la inseguridad ante el futuro, el estado de salud propio o de un ser querido, entre otras causas, generan un nivel elevado de estrés que no conduce a un estado de ánimo propicio al encuentro sexual.

¿Qué tal anda el resto de la relación? Los conflictos sin resolver, los resentimientos, peleas o discusiones por causa de los niños, los suegros, el dinero y cómo se gasta…todo eso se va acumulando como una pared entre ambos dificultando la comunicación efectiva y disminuyendo la intimidad. El resultado: menos sexo y menos satisfacción en el encuentro de pareja.

Exceso de alcohol y uso de drogas: una copa puede hacernos perder inhibiciones y hasta ponernos alegres. Pero en exceso, el alcohol y las llamadas drogas recreativas puede ocasionar el efecto contrario: puede dificultar las erecciones y la respuesta sexual saludable.

¿Están durmiendo bien? Cualquier cosa que esté afectándoles el sueño (las mismas razones que les causan estrés), en su entorno laboral o familiar, o problemas físicos como la apnea del sueño, los puede mantener agotados y puede robarles las energías, las mismas que necesitan para las relaciones sexuales. Recuerda que la fatiga y el sexo son incompatibles.

Cambios en la familia: ¿Tienen parientes viviendo con ustedes? ¿Han regresado uno o varios hijos a la casa y han perdido su acostumbrada privacidad? O quizás se trate de un bebé que ha llegado a la familia y ahora duerme en la cama con ustedes. Ni los niños ni la familia tienen por qué afectar el sexo, a no ser que contribuyan a interrumpir la intimidad y la privacidad necesarias para el encuentro sexual.

¿Toman algún medicamento? Muchos pueden afectar la libido, entre ellos algunos de los antidepresivos, de los antihistamínicos y de los que controlan la presión arterial. También repercuten en la libido algunos de los tratamientos de quimioterapia y del SIDA.

Disfunción eréctil: la preocupación por “quedar bien” en el acto sexual puede generar estrés y ansiedad en el hombre lo que puede desencadenar un descenso de la libido

Menopausia: un desajuste de los niveles hormonales durante esta etapa también puede traducirse en menos interés y energías para hacer el amor

Problemas de autoestima: el exceso de peso, la obesidad, el descuido personal contribuyen a que tengamos una imagen muy baja de nosotros mismos y puede causar mucha frialdad en la cama.

Depresión: cuando estamos deprimidos no tenemos deseos de nada, mucho menos para hacer el amor. Puede tratarse de una condición crónica o temporal, provocada lo mismo por un desequilibrio químico permanente que por un evento transitorio.

¿Ya descubriste algunos que te afectan a ti? El primer paso es identificar el problema. El segundo: tratar de resolverlo. ¿Qué pueden hacer?

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