DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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viernes, 30 de marzo de 2012

El narcicismo puede resultar muy perjudicial para la salud

Se dice comúnmente que alguien es narcisista cuando se elogia mucho a sí mismo y es muy egocéntrico. Sin embargo, éste no es un simple calificativo. En realidad se refiere a un desorden de la personalidad que debe ser tratado por un especialista. Un nuevo estudio ha encontrado que los hombres que sufren esta condición también tienden a sufrir más el estrés. En consecuencia, el narcisismo no sólo afectaría la conducta, sino también la salud física, en especial de los hombres.

Quererse a sí mismo y tener una autoestima elevada está muy bien y es muy saludable. Pero los excesos son siempre negativos, especialmente del engañoso amor que impulsa a alguien a sentirse el centro del universo. Cuando alguien se quiere demasiado o se elogia a sí mismo todo el tiempo, y reclama continuamente la atención y admiración de los demás, puede estar mostrando señales de un desorden de la personalidad llamado narcisismo.

El narcisismo es un desorden de la personalidad que pueden sufrir tanto los hombres como las mujeres. Lo puedes detectar porque se trata de las personas que se creen superiores, y a quienes los sentimientos y las opiniones de los demás o no les importan o les importan muy poco.

Sin embargo, a pesar de que a simple vista aparentan tener mucha seguridad, detrás de esa confianza esconden un amor propio muy frágil y vulnerable: los narcisistas no soportan ni la más mínima crítica, y suelen tener comportamientos dramáticos y emotivos que pueden ser exagerados y teatrales.

Este problema no sólo parece afectar la conducta de estas personas sino también su salud, en especial la de los hombres. Un estudio reciente desarrollado por unos investigadores de las Universidades de Michigan y de Virginia, en Estados Unidos, ha encontrado que los hombres que tenían dos rasgos narcisistas negativos bien marcados (el sentido de tener derecho a un trato preferencial y la explotación), también tenían niveles más elevados de cortisol, una hormona del estrés que puede provocar presión arterial alta y problemas cardiacos.

Aunque tanto los hombres como las mujeres pueden presentar las características narcisistas, según este estudio que fue publicado en la edición en línea del 23 de enero de la revista PLoS ONE, la respuesta del cortisol y del estrés no se notó en las mujeres que participaron en la investigación.

Para analizar la forma en que el narcisismo puede afectar la salud de quienes lo padecen, los investigadores evaluaron las respuestas de 106 estudiantes universitarios que completaron un cuestionario que medía cinco componentes del narcisismo. Asimismo, los científicos midieron los niveles del cortisol dos veces en la saliva de los estudiantes, para evaluar los niveles basales de la hormona.

De esta forma, los autores hallaron niveles elevados de cortisol sólo en los hombres con un narcisismo enfermizo. Paralelamente, tres de los cinco componentes de la personalidad del narcisismo se consideraron útiles o saludables: el liderazgo/autoridad, la superioridad/arrogancia y el ensimismamiento/admiración por uno mismo.

Según explicaron los investigadores, los narcisistas también tienden a ser personas creativas con niveles bajos de depresión, pero las opiniones frágiles sobre ellos mismos pueden llevarlos a reaccionar a la defensiva y a recurrir a la agresión cuando su sentido de superioridad se ve amenazado. Otros comportamientos característicos de los narcisistas son:
  • Sentirse superiores a los demás y exagerar sus logros y sus talentos
  • Estar preocupados con fantasías de éxito, poder, belleza, inteligencia o amor ideal
  • Esperar que los demás siempre hagan su voluntad y aprovecharse de otros para lograr sus propias metas
  • Ser incapaces de reconocer los sentimientos o las emociones de los otros y referirse a los demás de manera despectiva
  • Tener un interés obsesivo en sí mismo y perseguir, principalmente, metas egoístas
  • Ser envidiosos y sentir celos o pensar que todo el mundo los envidia
  • Tener problemas para mantener una relación estable y sana
  • Centrar las conversaciones en ellos mismos y creer que todo lo suyo es lo mejor (el mejor trabajo, el mejor auto y la mejor casa, por ejemplo)
Estos hallazgos no quieren decir que el narcisismo provoca el estrés, tampoco han encontrado por qué los hombres narcisistas tienden a sufrir estrés y las mujeres no, pero los investigadores consideran que puede estar relacionado con factores culturales, ya que socialmente la masculinidad se asocia con arrogancia y dominio.

Todavía hacen falta datos más precisos sobre estas condiciones que pueden afectar la salud de los hombres. Y mientras las investigaciones continúan, está en tus manos el poder de mejorar tus relaciones y disminuir el estrés. Si crees que detrás de tu ego se esconde un hombre vulnerable o si notas que algún colega, amigo o familiar sufre de este problema, no dejes de recomendarle que visite a un especialista, con un buen tratamiento es posible bajarse del pedestal y realmente elevar la autoestima.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Que la burla y el acoso por compañeros o compañeras no hagan que bajen tus calificaciones


Es comprensible que no puedas concentrarte y que tu rendimiento escolar se vea afectado si tus compañeros o compañeras en el colegio te acosan o te molestan. Si estás en esta situación, debes saber que está en tus manos resolver la situación: hay muchas cosas que puedes hacer y no necesitas estar solo(a) en este proceso. Esta es una llamada de aviso para ti y para tus padres: pide ayuda y busca una solución segura.

¡Ánimo! Las cosas pueden y van a mejorar. El soportar las burlas de tus compañeros o de otros chicos del colegio es muy difícil y puede ser doloroso. Hasta es posible que debas tolerar amenazas que pueden asustarte y hacer que llores una tarde completa o que pases la noche en vela angustiado y pensando en qué puedes hacer para evitarlos.

Si te está pasando algo así, entonces eres víctima de acosos e intimidaciones que pueden afectar no sólo tu estado de ánimo sino también tus calificaciones y incluso, el desarrollo de tu personalidad.

Un estudio reciente desarrollado por unos investigadores de la Universidad Estatal de Ohio, en Estados Unidos, ha encontrado que los adolescentes de secundaria que sufren acoso por parte de sus compañeros tienen retrocesos en sus calificaciones, en especial cuando se trata de los alumnos de origen afroamericano o latino, que son discriminados.

Para llegar a estos resultados, los investigadores compararon los índices académicos de 9.590 estudiantes de 580 secundarias de ese país, a los que se les preguntó si habían experimentado acoso en el décimo curso (primero de preparatoria). Así descubrieron que, comparado con quienes no fueron acosados, los niños acosados experimentaron un descenso de 0.049 puntos en su índice académico entre el noveno y el doceavo curso.

Además, según este estudio que fue presentado en la reunión anual de la Asociación Americana de Sociología (American Sociological Association), el efecto del acoso fue más notorio entre los estudiantes afroamericanos e hispanos con alto rendimiento. Por ejemplo, los estudiantes afroamericanos que tenían un índice académico de 3,5 en el noveno curso y fueron acosados en el décimo tuvieron un descenso de 0,3 puntos para el doceavo. El descenso fue de 0,5 puntos para los estudiantes hispanos que tenían un índice académico de 3,5 y que fueron acosados en el décimo curso.

Esta es una de las razones por las cuales debes estar alerta y tener el coraje de enfrentar situaciones difíciles o riesgosas, de las cuales muchas veces no podrás salir sin ayuda, ya sea de otro compañero y especialmente de los adultos como tus padres, tus profesores y los directores de tu colegio.

Recuerda que puedes ser acosado o intimidado de diferentes maneras, tanto en el mundo físico como a través de las redes sociales, donde fácilmente puedes quedar expuesto ante el resto de tus compañeros.

A veces, incluso, la intimidación puede confundirse con camaradería y en realidad no es más que presión. Por ejemplo, si tu grupo de amigos te insiste que hagas algo que no quieres hacer o se burlan de ti porque no le encuentras la gracia a algo que para ellos puede ser signo de poder en el colegio, como molestar a otro compañero tímido que acaba de ingresar al curso.

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viernes, 14 de enero de 2011

Los niños y la timidez: ¿cuándo hay que preocuparse?



Ser tímido o extrovertido son rasgos de la personalidad y formas de ser. Hay niños/as a quienes les cuesta un poco más relacionarse con los demás y tener amigos/as. Pero esto no necesariamente significa que es un problema. Aquí te cuento cuándo la timidez es un asunto para preocuparse y cuándo no. Sigue leyendo para que tengas una mejor idea sobre la timidez en los niños.

Alicia está preocupada porque su hija de 4 años es tímida. Según ella, le cuesta socializar con otros niños y tarda tiempo en entrar en confianza para jugar y sentirse cómoda. Incluso, Alicia dice que su hija es tímida con los adultos y que siempre que se le acercan a hacerle un mimo, su hijita corre a esconderse detrás de ella. Muchos padres y madres, como Alicia, piensan que la timidez en los niños es un problema. Pero eso depende. Ser tímido e introvertido es tan normal como ser extrovertido. Son simplemente, maneras de ser diferentes.

Por eso, si te preocupa que tu hijo/a sea introvertido/a, es importante conocer la respuesta a la pregunta ¿cuánta timidez es normal en un niño? De esa manera no tomarás decisiones apresuradas ni te preocuparás más de la cuenta.

La timidez es normal en tu hijo/a si:

Se mantiene callado/a y tímido/a cuando está con personas que no conoce y al enfrentar situaciones nuevas. Sin embargo, luego de un tiempo, se relaja y puede estar cómodo con estas personas y/o en estas situaciones.
Tiene amigos, aunque sean pocos.
No le gusta ser el centro de atención o interactuar con gente en grupos grandes, pero lo puede hacer perfectamente en grupos pequeños de personas.

Por lo general, los niños/as que son tímidos en los niveles normales, no van a tener problemas para relacionarse con otros en su adultez. Además, puede ser que su temperamento reservado se deba a que alguno de los padres es tímido o introvertido. Como dije antes, es una manera de ser, y no necesariamente un comportamiento anormal. Sin embargo, es indispensable aclarar que la timidez en los niños sí puede convertirse en un problema en el caso de que:

Interfiera con la habilidad de tu hijo/a para hacer amigos y para desenvolverse en la escuela. Por ejemplo: que no quiera ir a la escuela y tenga problemas para relacionarse con los profesores o maestros.

Produzca ansiedad y miedo. Muchos niños que se encuentran en situaciones nuevas pueden tener ataques de ansiedad o pueden inmovilizarse por el miedo.

Haga que tu hijo/a esté muy solo/a y tenga baja autoestima.

Si la timidez de tu hijo/a está interfiriendo en sus actividades cotidianas, puede ser que se trate de una fobia social o un desorden de ansiedad. En este caso, lo mejor es llevar al niño o a la niña a una evaluación con el pediatra o con un psicólogo infantil para ver qué tratamiento o medidas se pueden tomar al respecto.

Recuerda que el apoyo de los padres es fundamental cuando se trata de la timidez infantil. Tú puedes brindarle seguridad a tu hijo/a si lo preparas para las situaciones sociales en las que piensas que se va a sentir incómodo/a, hablándole de las personas que estarán ahí, diciéndole que no hay nada que temer, y asegurándote de ir con él o ella o de que haya alguna persona de su confianza en el lugar.

También puedes motivarlo a interactuar en pequeños grupos, puedes invitar a otros niños a jugar a casa, llevarlo al parque y decirle que comparta con otros niños. Poco a poco, verás que se siente cómodo/a y que puede establecer relaciones con los demás sin tener miedo.

Anímalo/a cuando hace algo que está fuera de su rutina; recuérdale que los demás son como él y que tener amigos e interactuar es divertido.

La timidez no es mala si no interfiere en su desarrollo, es otra forma de ser. Ser excesivamente extrovertido y ‘socialmente agresivo’ tampoco es lo deseable si es que esto interfiere en su vida normal. Por eso, lo mejor es que haya un equilibrio.

Ayuda a tu hijo/a, apóyalo/a y, si crees que su timidez no es normal, no dudes en consultar con un especialista. Pero dale tiempo y ten paciencia. Los niños están descubriendo el mundo y descubriendo su lugar en él.
Tomado de Salud y Vida