DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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martes, 26 de junio de 2012

Recetas para la vida – ¿Porque será que mi familia no comparte mis éxitos?

¿Es envidia, competencia, incomprensión o simplemente mala comunicación?

“Familia… querida, amada, única” siempre un tema especial y delicado. Cada quien su propia historia y sus características tan peculiares. No hay dos familias iguales ya que cada una tiene su sazón único. Las reuniones familiares siempre provocan sentimientos encontrados, emociones gratas, alegrías, rencuentros; por el otro, traen viejos recuerdos, malos entendidos, resentimientos, rivalidades y frustraciones. Aprender a disfrutar la familia es importante ya que cuando esta nos contiene los integrantes se fortalecen, se nutren y encuentran un lugar seguro para crecer, cuando no la tienen estos lazos son difíciles de encontrar y generalmente la persona sufre y siente un gran vacío difícil de llenar…

Nadia no es la excepción; ella pertenece a una familia numerosa, llena de primos, tíos, abuelos, sobrinos, etc. Se acerca el viaje que cada año hace la familia. Ella no sabe si prefiere quedarse sola en su departamento y evitar los pleitos y los malos ratos que pasa en cada reunión familiar.

Ella es una muchacha talentosa y con grandes éxitos para la edad que tiene, cuenta con un buen trabajo que le permite mantenerse sola. Su vida, en general es buena, cualquier madre estaría orgullosa.

Sin embargo, los ojos de la propia Madre no siempre son los ojos de todos aquellos que nos rodean. Los éxitos de uno no son siempre motivo de celebración para los demás, incluso cuando se trata de parientes y amigos. Cada quien tiene su historia y sus propios problemas; algunos por falta de oportunidades, otros por tener poca motivación o menos recursos y aún otros, por dificultades personales. El regocijo y los relatos de la persona exitosa pueden generar sentimientos de competencia, inseguridad, pueden llevar a reproches, irritación y comparaciones. Esto es precisamente lo que le sucede a Nadia cada vez se junta con su familia.

Después de unas cuantas copas, comienzan a salir los trapitos al aire, cada quien habla lo que siente. Hay algunos que se burlan de ella, otros le reprochan y riñen, habrá algunos que ni siquiera se involucran, pero en general la familia parece no festejar el éxito de esta mujer.

Ciertamente cuando la persona está orgullosa de sus logros, tiene un brillo especial, está satisfecha, actúa de forma animada y en algunos casos se llega a embriagar de sus éxitos, olvidándose de voltear a ver a las personas que la rodean. Sin querer y en este caso, esto puede hacer sentir incómodos a los familiares y hasta puede pasar como si la persona exitosa esta actuando con soberbia y falta de atención.

Si la persona exitosa utiliza la prudencia y recuerda continuamente que el verdadero éxito es aquel que la engrandece sin deslumbrar o incomodar a sus seres queridos, seguramente encontrara la humildad necesaria para poder compartir sus logros sin deslumbrar a nadie.

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miércoles, 23 de mayo de 2012

La comida rápida y los productos de panadería y confitería podrían aumentar el riesgo de depresión

Según un nuevo estudio, las personas que consumen una gran cantidad de comida rápida y de productos horneados podrían tener un mayor riesgo de sufrir de la depresión.

La depresión o el trastorno depresivo es una enfermedad que afecta al organismo, al estado de ánimo y a los pensamientos. La depresión se considera un trastorno del estado de ánimo. Los desequilibrios en tres neurotransmisores (químicos cerebrales), incluyendo la serotonina, la norepinefrina y la dopamina, están ligados a la depresión.

La depresión afecta la manera en que una persona come y duerme, la manera en que uno se siente sobre sí mismo (autoestima) y la forma de pensar acerca de situaciones de la vida. A diferencia de las experiencias emocionales normales de tristeza, de pérdida o de los estados de ánimo pasajeros, los trastornos depresivos son persistentes y pueden interferir significativamente con los pensamientos, el comportamiento, el estado de ánimo, la actividad y la salud física de un individuo.

En un nuevo estudio, los investigadores analizaron los datos de 8964 personas para evaluar la posible asociación entre el consumo de comida rápida y procesada, y de productos horneados y el riesgo de depresión. La comida rápida incluye las hamburguesas, las salchichas y las pizzas. Los productos horneados incluyen alimentos procesados como el pan dulce, las donas y los croissants.

Los investigadores encontraron que después de un promedio de seguimiento de 6,2 años, 493 de los participantes habían desarrollado depresión. Los individuos que habían consumido la mayor cantidad de comida rápida tuvieron un riesgo significativamente mayor de desarrollar depresión que aquellos que consumían menos. También se relacionó un alto consumo de productos horneados con un mayor riesgo para la depresión.

Se necesitan investigaciones adicionales para entender mejor estos resultados.

Para obtener más información acerca de la depresión, por favor visita nuestroDiccionario de Remedios y Tratamientos Naturales, elaborado en colaboración con Natural Standard y nuestro canal de Diabetes o utiliza la casilla de búsqueda arriba a la derecha.

Referencias
  • Natural Standard: La Autoridad en Medicina Integral. www.naturalstandard.com.
  • Sánchez-Villegas A, Toledo E, de Irala J, et al. Fast-food and commercial baked goods consumption and the risk of depression. Public Health Nutr. 2012 Mar;15(3):424-32.
Este breve informe es solo para propósitos informativos. Su propósito es ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes sobre la salud. Esta información no debe interpretarse como un consejo médico específico. Antes de tomar decisiones terapéuticas, los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para recibir contestaciones específicas a sus preguntas sobre terapias, diagnósticos y / o enfermedades.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 30 de marzo de 2012

El narcicismo puede resultar muy perjudicial para la salud

Se dice comúnmente que alguien es narcisista cuando se elogia mucho a sí mismo y es muy egocéntrico. Sin embargo, éste no es un simple calificativo. En realidad se refiere a un desorden de la personalidad que debe ser tratado por un especialista. Un nuevo estudio ha encontrado que los hombres que sufren esta condición también tienden a sufrir más el estrés. En consecuencia, el narcisismo no sólo afectaría la conducta, sino también la salud física, en especial de los hombres.

Quererse a sí mismo y tener una autoestima elevada está muy bien y es muy saludable. Pero los excesos son siempre negativos, especialmente del engañoso amor que impulsa a alguien a sentirse el centro del universo. Cuando alguien se quiere demasiado o se elogia a sí mismo todo el tiempo, y reclama continuamente la atención y admiración de los demás, puede estar mostrando señales de un desorden de la personalidad llamado narcisismo.

El narcisismo es un desorden de la personalidad que pueden sufrir tanto los hombres como las mujeres. Lo puedes detectar porque se trata de las personas que se creen superiores, y a quienes los sentimientos y las opiniones de los demás o no les importan o les importan muy poco.

Sin embargo, a pesar de que a simple vista aparentan tener mucha seguridad, detrás de esa confianza esconden un amor propio muy frágil y vulnerable: los narcisistas no soportan ni la más mínima crítica, y suelen tener comportamientos dramáticos y emotivos que pueden ser exagerados y teatrales.

Este problema no sólo parece afectar la conducta de estas personas sino también su salud, en especial la de los hombres. Un estudio reciente desarrollado por unos investigadores de las Universidades de Michigan y de Virginia, en Estados Unidos, ha encontrado que los hombres que tenían dos rasgos narcisistas negativos bien marcados (el sentido de tener derecho a un trato preferencial y la explotación), también tenían niveles más elevados de cortisol, una hormona del estrés que puede provocar presión arterial alta y problemas cardiacos.

Aunque tanto los hombres como las mujeres pueden presentar las características narcisistas, según este estudio que fue publicado en la edición en línea del 23 de enero de la revista PLoS ONE, la respuesta del cortisol y del estrés no se notó en las mujeres que participaron en la investigación.

Para analizar la forma en que el narcisismo puede afectar la salud de quienes lo padecen, los investigadores evaluaron las respuestas de 106 estudiantes universitarios que completaron un cuestionario que medía cinco componentes del narcisismo. Asimismo, los científicos midieron los niveles del cortisol dos veces en la saliva de los estudiantes, para evaluar los niveles basales de la hormona.

De esta forma, los autores hallaron niveles elevados de cortisol sólo en los hombres con un narcisismo enfermizo. Paralelamente, tres de los cinco componentes de la personalidad del narcisismo se consideraron útiles o saludables: el liderazgo/autoridad, la superioridad/arrogancia y el ensimismamiento/admiración por uno mismo.

Según explicaron los investigadores, los narcisistas también tienden a ser personas creativas con niveles bajos de depresión, pero las opiniones frágiles sobre ellos mismos pueden llevarlos a reaccionar a la defensiva y a recurrir a la agresión cuando su sentido de superioridad se ve amenazado. Otros comportamientos característicos de los narcisistas son:
  • Sentirse superiores a los demás y exagerar sus logros y sus talentos
  • Estar preocupados con fantasías de éxito, poder, belleza, inteligencia o amor ideal
  • Esperar que los demás siempre hagan su voluntad y aprovecharse de otros para lograr sus propias metas
  • Ser incapaces de reconocer los sentimientos o las emociones de los otros y referirse a los demás de manera despectiva
  • Tener un interés obsesivo en sí mismo y perseguir, principalmente, metas egoístas
  • Ser envidiosos y sentir celos o pensar que todo el mundo los envidia
  • Tener problemas para mantener una relación estable y sana
  • Centrar las conversaciones en ellos mismos y creer que todo lo suyo es lo mejor (el mejor trabajo, el mejor auto y la mejor casa, por ejemplo)
Estos hallazgos no quieren decir que el narcisismo provoca el estrés, tampoco han encontrado por qué los hombres narcisistas tienden a sufrir estrés y las mujeres no, pero los investigadores consideran que puede estar relacionado con factores culturales, ya que socialmente la masculinidad se asocia con arrogancia y dominio.

Todavía hacen falta datos más precisos sobre estas condiciones que pueden afectar la salud de los hombres. Y mientras las investigaciones continúan, está en tus manos el poder de mejorar tus relaciones y disminuir el estrés. Si crees que detrás de tu ego se esconde un hombre vulnerable o si notas que algún colega, amigo o familiar sufre de este problema, no dejes de recomendarle que visite a un especialista, con un buen tratamiento es posible bajarse del pedestal y realmente elevar la autoestima.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 23 de marzo de 2012

Recetas Para la Vida – Bella al precio que sea

Por Iliana Berezovsky y Becky Krinsky

Buscar desesperadamente lucir bella para sentirse bien, para que aquellos que nos rodean puedan admirar nuestra imagen, sin importar los medios para conseguirlo, tomar cualquier pastilla o tratamiento aunque pongamos en peligro nuestra vida, es ridículo.

Lo es. Sin embargo, es difícil juzgar a la gente cuando se desconocen los múltiples motivos que puedan llevarla a tomar decisiones incomprensibles, desesperadas y hasta enfermizas. No se puede pensar que lo que cada uno hace tiene exclusivamente un motivo único ya que la complejidad de la vida complica y enreda las elecciones que se toman.

A pesar de todo, es vital recordarnos que la vida es lo más valioso que tenemos. Hay que cuidarla por sobretodos los problemas, deseos y fantasías. Sin vida no hay nada.

Nora se enfermó gravemente, casi pierde la vida y también se destruyó su matrimonio; todo por la obsesión de estar bella y delgada. El precio de la belleza le costó muy caro.

Nora siempre tuvo problemas con el peso hasta que una vez conoció a un médico que le recetó unas pastillas que le quitaban el apetito y finalmente pudo bajar de peso. Pronto comenzó a lucir esbelta y atractiva. De repente comenzó a sentirse muy halagada y su autoestima parecía crecer con cada kilo que perdía; un sentimiento nuevo y emocionante.

Las pastillas se convirtieron en una necesidad. Nora tomaba cada vez más y más hasta el punto que su alimentación consistía en pastillas, café y cigarros. Pero eso no le importaba demasiado ya que su figura espigada y el poder lucir la vestimenta la llenaban de satisfacción.

Su marido nunca cuestionó el método con el que su mujer obtuvo su bella figura. Su familia estaba un poco preocupada pero admiraba y comentaba acerca del gran sacrificio que esta mujer hacía. Nora siempre ocultó la verdad, nunca aclaró cuantas pastillas tomaba y qué hacía realmente para conservar esa linda figura.

Un día Nora acudió al médico y para su sorpresa, descubrió que tenía cáncer en la tiroides causado en gran parte por tantas anfetaminas y mala nutrición. Afortunadamente fue un diagnóstico atinado en el momento en que el cáncer comenzaba a desarrollarse. Nora obtuvo tratamiento médico y para salir adelante tuvo que someterse a un programa de desintoxicación. Además, se comprometió a nunca jamás tomar pastillas para controlar el apetito.

El proceso fue muy duro y el sufrimiento de Nora, de sus padres y de sus hermanos fue inmenso. Su marido, en cambio,no quiso intervenir ni apoyar a su esposa en este duro pesar. Nora sintió un gran dolor al saber que su compañero era feliz con una mujer de plástico, pero que no estaba dispuesto a apoyarla en los momentos difíciles así como tampoco podía ver más allá de la belleza física ni comprender el sentido de la verdadera belleza. No lograba encontrar un nuevo sentido a la relación.

Finalmente Nora tuvo el valor de separarse de su marido. Actualmente es una mujer que goza de salud y que disfruta la vida. Quizá no es una mujer delgada como antes pero aprendió con su experiencia dolorosa, a aceptarse a sí misma y a valorar lo que tiene.

La Receta:

La fuente de la Belleza

Ingredientes:

1 taza de actitud positiva
2 gotitas de paz interna
1 manojo de sonrisas continuas
1 pizca de cuidado personal
2 gajos generosidad
1 rebanada de salud

Condimentos: Ejercicio, estudio y buenos hábitos

Precaución: La obsesión por verse bella puede llegar a convertirse en una distracción que impide cultivar otros aspectos que son iguales o aún más importantes.

Modo de preparación:
  1. Hay que aceptar y valorar los atributos personales. Cada uno tiene un algo que lo distingue y lo hace único. Reconocer, destacar y fortalecer estos aspectos da un toque de distinción que marca la diferencia y nutre la autoestima. Todas las personas tienen algo que las hace auténticamente bellas e inigualables.
  2. La verdadera belleza es un buen valor siempre que no se centre sólo en el aspecto físico sino que se integre con el sentido de la vida y con la espiritualidad. La esencia de la belleza radica en la armonía, donde se mezcla la simetría de lo interno y lo externo, se balancean y complementan los contrastes de la personalidad, los intereses, los deseos y la realidad. Cuando se logra crear una armonía entre lo físico y lo espiritual la belleza es mucho más profunda que el simple alcance visual.
  3. La apariencia externa atrae, seduce y mantiene el interés. Es importante sentirse bella y cuidar el cuerpo ya que se trata de una carta de presentación y es el platillo que contiene al alma. Sin embargo, hay que recordar que el cuerpo es mortal y el alma vive en la eternidad.
“La cara se convierte en la expresión del rostro, del carácter que llevamos dentro. Es el conjunto de lo que somos, sentimos y como nos vemos; la belleza que sólo el corazón puede percibir”

Tomado de Vida y Salud

jueves, 29 de septiembre de 2011

Distimia


¿Qué es?

La distimia, también llamada trastorno distímico, es una forma de depresión. Es menos severo que la depresión grave, pero a menudo dura más tiempo. Muchas personas con este tipo de depresión cuentan haber estado depresivos desde que tienen memoria, o que tienen la sensación de entrar y salir del estado depresivo todo el tiempo.

Los síntomas de la distimia son similares a aquellos de la depresión grave, aunque tienden a ser menos intensos. En ambas condiciones, una persona puede sentirse decaída o irritable, sentir disminución en el placer y pérdida de energía. Se sienten relativamente desmotivados y desconectados del mundo. El apetito y el peso pueden aumentar y disminuir. La persona puede dormir demasiado o tener problemas para dormir y hasta para concentrarse. La persona puede también ser indecisa o pesimista, o tener una autoimagen baja.

Los síntomas pueden convertirse en un episodio completo de depresión grave. Esta situación a veces se denomina “depresión doble” porque un segundo problema (el episodio de depresión grave) se superpone con la sensación inusual de bajo estado de ánimo. Las personas con distimia tienen más posibilidades que el promedio de desarrollar depresión grave.

Mientras que la depresión grave a menudo ocurre por episodios, la distimia es más constante, dura largos periodos y a veces comienza en la niñez. Como resultado, una persona con distimia tiende a creer que la depresión es parte de su carácter. La persona quizá ni siquiera piense en hablar de su problema de depresión con los médicos, familiares o amigos.

La distimia, al igual que la depresión, tiende a ser hereditaria. Es dos a tres veces más frecuente en mujeres que en hombres. Algunas personas con distimia han tenido una gran pérdida durante la niñez, como la muerte del padre o de la madre. Otros manifiestan tener estrés crónico. Pero a menudo es difícil saber si las personas con distimia están bajo más estrés que otras personas o si la distimia los hace captar más estrés que el resto de las personas.

Síntomas

El principal síntoma de la distimia es el bajo estado de ánimo y tristeza por tiempo prolongado.

Las personas con distimia también pueden ser irritables. Otros síntomas incluyen:

aumento y disminución del apetito y el peso
falta de sueño o demasiadas horas de sueño
fatiga o poca energía
baja autoestima
dificultad para concentrarse
indecisión
desesperanza o pesimismo

Diagnóstico...

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lunes, 26 de septiembre de 2011

Los trastornos de salud mental son la causa principal de discapacidad entre los adolescentes


¿Recuerdas el famoso poema de Rubén Darío que empieza: “Juventud, divino tesoro…”? Es esa precisamente la imagen que las personas que ya han pasado esa etapa de la vida, las películas, la publicidad y los medios de comunicación tienen de la adolescencia y la juventud: años hermosos, mágicos y divertidos en que todo está por suceder. Pero para muchos de nuestros adolescentes y de nuestros jóvenes no todo es color de rosa, según un informe reciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que afirma que los trastornos en la salud mental son la causa principal de discapacidad entre los integrantes de este grupo.

Lidia está muy preocupada por su hijo de 17 años, y con razón. Desde hace un tiempo se aísla durante horas en su habitación, y tiene muy poco contacto y comunicación con el resto de la familia. Anda desaliñado y ha perdido interés en los estudios. ¿Por qué desperdicia así lo mejor de su vida si tiene todo para ser feliz?, se pregunta ella.

Roberto, de 23, graduado universitario, se siente frustrado y deprimido: no encuentra trabajo en ninguna parte a pesar de sus excelentes calificaciones. Berta, de 19, no concibe divertirse si no consume mucho alcohol. Todas sus amigas hacen lo mismo y no hacen caso de los consejos y recriminaciones de los padres.

Estos no son casos aislados sino que, desafortunadamente son cada vez más frecuentes en todos los países del mundo.

Un estudio reciente desarrollado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que la salud mental es una de las principales causas de discapacidad entre los adolescentes y los jóvenes, precisamente ésos que pensamos deben ser los más felices, fuertes, entusiastas y optimistas ante el futuro. Las causas de la alta incidencia de las enfermedades mentales entre los jóvenes pueden ser muchas y no están definidas por el estudio. Lo que sí se sabe es que el 45% de los afectados por un trastorno mental tienen entre 10 y 24 años de edad.

De acuerdo a estas cifras, las enfermedades neuro-psiquiátricas como la depresión, la esquizofrenia y el trastorno bipolar, así como el abuso de alcohol, constituyen la causa principal de discapacidad entre los jóvenes de todo el mundo, seguidas por las lesiones producidas en accidentes y por las enfermedades infecciosas, como el VIH o la malaria. Por eso los padres deben estar muy atentos. Tienen que aprender a reconocer los síntomas de estas enfermedades para que puedan ayudar a sus hijos.

¿Cómo distinguir una preocupación pasajera de la depresión? La depresión se caracteriza por la presencia de cinco o más de las siguientes señales: tristeza, pérdida de interés o placer en las actividades, pérdida o aumento de peso, dificultad para dormir o sueño excesivo, falta de energía, falta de autoestima e ideas de muerte o de suicidio.

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domingo, 25 de septiembre de 2011

La autoconfianza y la empatía mejoran el sexo


Olvídate de lo que otros piensen de ti: ¿te consideras una persona interesante o atractiva o tienes dudas sobre tu aspecto físico y de tu capacidad de agradarle a los demás? ¿Eres capaz de identificarte o solidarizarte con los sentimientos de terceras personas? Del tipo de respuesta que des dependen muchas cosas. Un alto grado de seguridad, autoconfianza y empatía te ayudarán a desenvolverte con mayor soltura en tus relaciones sociales, laborales e interpersonales, ¡y hasta en tu relación sexual! Así lo ha demostrado un estudio reciente que relaciona estas cualidades con el placer que le brindas y te brinda tu pareja.

El mantener una autoestima elevada es importante para poder funcionar normalmente en todos los ámbitos de la vida. Incluso en el sexo: la seguridad y la confianza en uno mismo parece mejorar el goce y el placer en la cama, así como la empatía con el compañero o la compañera con quien se está disfrutando la relación.

Esto ya lo sospechábamos: es difícil poder disfrutar plenamente un encuentro íntimo si estás preocupado(a) o acomplejado/a por tu imagen, si se te nota el exceso de peso (o de delgadez), o lo que tu pareja pueda pensar de cualquier parte de tu cuerpo de la que no te sientas seguro(a). Pues bien, eso que ya nos dictaba el sentido común ha sido comprobado por una investigación reciente que consideró la opinión de más de 3.200 hombres y mujeres de entre 18 y 26 años de edad al ser consultados sobre su autoestima, la confianza en uno mismo, la autonomía o fortaleza para seguir las convicciones personales, y la empatía o capacidad de asumir la perspectiva del otro en relación al placer en las relaciones sexuales.

De ese modo, los investigadores de la Facultad de Salud Pública de la Johns Hopkins en Baltimore, Estados Unidos, encontraron que la empatía influye positivamente en el placer sexual tanto en los hombres como en las mujeres jóvenes. En ellas, además, la autonomía y la autoestima también parecían contribuir al placer.

Según Adena Galinsky, coautora del estudio, el punto más importante es la asociación entre la empatía y el disfrute sexual. Coinciden con ella el resto de los investigadores y afirman que la empatía a su vez aumenta la motivación de complacer a la pareja de muchas formas diferentes, no solamente en las relaciones sexuales. Además, la persona disfruta “indirectamente” al dar placer al otro. Esto de por sí refuerza la calidad de toda la interacción de pareja.

Y a ti, ¿cómo te va en este sentido? Cualquier relación por buena que sea, puede mejorar y conviene siempre salirse de la rutina. Pon un poco de ganas e interés para demostrarle a tu pareja cuán importante es para ti y que estás “en sintonía” con sus sentimientos:

Demuéstralo con hechos. Prepara una actividad romántica: una cena que le guste, su música favorita, ese restaurante que siempre ha querido visitar.

Escucha atentamente. Estimula a tu pareja a que hable de lo que le gusta y lo que no le agrada, lo que pueden mejorar entre ambos. La comunicación efectiva comienza por una buena disposición a escuchar.

Dedícale tiempo. Nada surge del vacío. Si no riegas “la plantita” de la relación, se secará.
Mucho respeto, por favor. Ese es el cimiento de cualquier buena relación, mucho más de la relación de pareja. Sean delicados y corteses el uno con el otro.

¿Y si es tu autoestima la que necesita un impulso? Cultivarla es un proceso, no se logra de la noche a la mañana. Es más, hay que alimentarla, al igual que tu relación, ¡todos los días! Aquí te ofrezco algunas sugerencias:

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sábado, 3 de septiembre de 2011

Como ayudar a un niño con Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH o TADH) ¡sin rendirse en el intento!


Si tu hijo, que siempre ha sido inquieto y no puede concentrarse en nada más allá de unos minutos, acaban de diagnosticarle que sufre del Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad, ¡No te desesperes! Aquí te ofrecemos algunas sugerencias para que la convivencia con el niño sea más efectiva, tranquila y segura.

El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH o TADH), es uno de los trastornos del comportamiento más comunes entre los niños de edad escolar que afecta unas tres veces más a varones que a niñas, aunque no se sabe exactamente por qué. Se caracteriza por la falta de concentración, la actividad constante, la impaciencia y la impulsividad que muchas veces ponen en peligro a los niños. Aunque entienden lo que se espera de ellos, tienen dificultad para ejecutar las tareas que se les asignan. Esto dificulta no solamente la convivencia en el hogar, sino el desempeño en la escuela porque se les hace muy difícil permanecer sentados y prestar atención.

Es importante que sepas que criar a un niño con TDAH representa un gran desafío, pero tú puedes llevar a cabo la tarea con paciencia y mucho amor. Tu hijo no es ni malo ni malcriado, sencillamente sufre de un desorden de la conducta que no es su culpa ni la de sus padres tampoco. Con un tratamiento adecuado y reglas firmes y claras tanto en el hogar como en la escuela, los niños con TADAH pueden mejorar y aprender a manejar sus síntomas exitosamente.

Algunas estrategias que pueden ayudarte con un niño que sufre este trastorno son:

Los niños con TDAH necesitan ante todo orden y rutina. Crea un horario de actividades y colócalo en un lugar visible. Incluye en este programa los detalles diarios, desde la hora de despertarse hasta la de acostarse, incluidos los momentos de hacer la tarea o los de diversión, como aquéllos en los que mirará televisión o jugará con la computadora. Haz que el niño se familiarice con este horario y si hay algún cambio, explícaselo con anterioridad.

Establece reglas claras para la convivencia en el hogar (y escríbelas). Es importante que el niño sepa qué pasará si no obedece o no las cumple.

Para darle instrucciones al niño, sé directa y no uses explicaciones muy largas o complicadas. La clave es utilizar mensajes claros, concisos y concretos. Háblale pausadamente y mirándole a los ojos. Luego, pídele que repita las indicaciones para corroborar que ha captado correctamente el mensaje.

A la hora de poner límites, haz que sean realmente efectivos. En lugar de alzar la voz o pegarle, usa castigos o cancelación de privilegios. Con los niños más pequeños, utiliza otros métodos, como alejarlos de un comportamiento negativo distrayendo su atención o ignorarlos durante unos minutos para no reforzar el comportamiento todavía más con una reacción desmedida de tu parte.

Si el niño se porta bien, recompensa sus logros y comportamientos positivos.

Ayuda a tu hijo a ser organizado con sus cosas: ubica siempre cada cosa en un mismo lugar. De ese modo, también lo ayudarás a evitar que pierda objetos.

Cuando vaya a hacer su tarea, o necesite concentrarse en algo, evita las posibles distracciones, como la televisión, la radio y los juegos en la computadoras. Divide la tarea en porciones, para que aproveche mejor los períodos de concentración. Si comienza por sus áreas más fuertes y las termina con éxito, reforzará su autoestima y podrá enfocarse mejor en el resto. Procura, como mencionamos anteriormente, hacer la tarea a la misma hora y en el mismo lugar, para seguir una rutina predecible y que le resulte familiar.

Si el niño tiene que elegir algo, (ropa, comida o juguetes por ejemplo), limita las opciones. Dos alternativas son más que suficientes y evitan que el niño se sienta aturdido o sobre estimulado.
Ayuda a tu hijo a descubrir su talento, ya sea en los deportes, el arte, la música o cualquier otra actividad. Esto lo ayudará a sentirse bien consigo mismo y con los demás.

Evita referirte a él de forma negativa con otras personas y mucho menos cuándo él esté presente. Tampoco lo avergüences delante de otras personas ni lo compares con sus hermanos ni con sus amiguitos.

Asegúrate de que el niño esté siempre bajo la supervisión de un adulto y habla regularmente con sus maestros y sus profesores para estar al tanto de su desempeño en el colegio.

Habla con otros padres de niños con TADH, aprende más sobre este trastorno y no dudes en pedir todo el asesoramiento que necesites. Entre más sepas, mejor será para toda la familia.
Participa en grupos de apoyo y/o de terapia familiar o individual para perfeccionar técnicas de disciplinas y maneras positivas de reaccionar ante la conducta de los niños.

Recuerda que un hijo con TDAH necesita orden, rutina y disciplina. Surgirán momentos difíciles, pero puedes superarlos con información, comprensión y amor. No te desanimes: ¡tu hijo te necesita!

Tomado de Vida y Salud

viernes, 26 de agosto de 2011

Recetas Para la Vida – Midiendo el valor de las palabras


Las palabras pueden herir, cuidado con lo que se habla.
“La vida y la muerte se encuentran en poder de la lengua” (Rey Salomón).  Si bien hay veces que  uno no dice cosas que debería  decir, es más común decir cosas que uno no debería decir.  Por medio de las palabras podemos construir o destruir la autoestima de una persona., Una palabra bondadosa, positiva y amable siempre logra más que una ofensa o una crítica.
Cuando uno habla tiene que estar muy consciente de que dice, como lo dice  y  a quien se lo dice, sin olvidar quien más lo está escuchando. Es importante cuidarse al hablar. Las  palabras son un arma poderosa.
Lily y su hijo  llegaron  a la comida familiar. Como era costumbre, se encontraban reunidos todos sus familiares.  Se encontraban conversando alegremente mientras esperaban pacientemente el sabroso almuerzo preparado por Raquel, la matriarca de la familia. Parecían estar teniendo una charla divertida y ligera.
Lily, no tenía ánimo o paciencia para ese tipo de conversación. Al contrario, se sentía furiosa, no pasaron ni dos minutos cuando le empezaron a brotar rápidamente las palabras llenas de rabia de su boca: “¡Casi no puedo creer lo que hizo este cretino! ¿Qué se puede esperar de alguien tan bajo y sin escrúpulos? ¡No se qué estaba pensando el día que me casé con él! ¡Nada bueno puede salir de alguien así! ¡Ya me decían que no era bueno para nada!, mal nacido y con pocas intenciones de hacer algo de su vida.”
Lily lloraba desconsoladamente, sentía aberración por su ex marido, Ramón. Él la había herido, le había arruinado sus planes, sus ilusiones y sus expectativas habían sido truncadas repentinamente. Encima, Lily recién había descubierto que mientras estaba casada, Ramón la había engañado nada menos que con su mejor amiga.
Su familia coincidió con ella e inmediatamente comenzaron a difamar a su ex esposo . Todos estaban de acuerdo que este hombre era de lo peor. Raquel, la madre, dijo que desde el primer momento que lo conoció, le había caído mal, siempre le había parecido poco hombre, un ruin embustero, Ella le había advertido a su hija que este hombre la iba a hacer sufrir. “Era perezoso para trabajar y se veía que es tacaño con su dinero. Lily, ¿te acuerdas que te dije que de él no ibas a recibir ni un centavo?”
La hermana de Lily contó como Ramón siempre le dio mala espina. “Desde que me conoció coqueteaba conmigo. Salió igual a su propio padre, un viejo rabo verde. Cualquiera te hubiera dicho que no podía darte nada bueno.”
En ese momento se escucharon unos bajos gemidos. Todas las miradas se dirigieron hacia el niño de Lily que hacía esfuerzo por esconder y secar las lágrimas que le corrían por las mejillas. Cuando el niño  pudo recuperar su aliento dijo con una voz temblorosa y quebrantada por el dolor: “Esa basura de la que están hablando es mi papá”.
La familia enmudeció y la casa quedó sumida en un profundo silencio…

La Receta:

“Midiendo el valor de las palabras”
Ingredientes:...

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sábado, 25 de junio de 2011

¿Qué harías si tu hijo o hija es homosexual?


Aunque a la mayoría puede parecerles algo obvio, para muchos adolescentes, descubrir su identidad sexual pueden no ser una tarea tan sencilla. ¿Es normal que se sienta atraído por alguien del mismo sexo o por personas de ambos sexos? ¿debería fijarse sólo en parejas del sexo opuesto? Aquí encontrarás las principales preguntas y respuestas acerca de la orientación sexual y la homosexualidad, para que puedas acompañar a tu hijo o hija en esta etapa en la que está definiendo su personalidad.
“¿Me gusta o no me gusta, quiero o no quiero, qué quiero?” Es normal que los adolescentes se cuestionen sobre su identidad sexual e incluso que tengan dudas y busquen respuestas. Al mismo tiempo, también es una realidad que muchas veces los niños y los jóvenes molestan a sus compañeros llamándolos “gay”, aunque éstos no lo sean, y que todavía existe un prejuicio social fuerte con respecto a quienes se sienten atraídos por personas del mismo sexo.
Con todo esto, es probable que los padres se sientan incómodos hablando sobre estos temas con sus hijos y hasta les cueste aceptar la orientación sexual que los jóvenes definan, si no es la que los padres hubiesen preferido. ¿Qué puedes hacer en estos casos? Lo mejor siempre es hablar y, si necesitas, prepararte para hacerlo. Ten en cuenta que conversar y preguntarse sobre cuestiones relacionadas con la sexualidad es algo importante y necesario para cualquier adolescente, no importa cuál sea su orientación sexual.
Al no poder hablar abiertamente sobre su sexualidad, los jóvenes tienden a perder su autoestima, a deprimirse y a tener otro tipo de problemas emocionales, que pueden impulsarlos a adoptar hábitos nocivos como el alcohol y las drogas e incluso, a llegar a pensar en el suicidio.
En los Estados Unidos, durante los últimos años se han reportado varios casos en los que ha habido casos de adolescentes que se han quitado la vida luego de que se expuso su homosexualidad (por ejemplo a través de un video divulgado en el Internet) o por que fueron víctimas de burlas. Unos estudios realizados por unos científicos de la Universidad de Illinois, de la Universidad Northwestern en Illinois y del Centro de Salud Howard Brown en Chicago, habla de que los adolescentes homosexuales o gay son más propensos a sufrir problemas psicológicos, emocionales y mentales. Estoy segura de que tú no quieres que tus hijos sufran de este tipo de problemas. Por eso, ayuda a erradicar el prejuicio que existe en relación a la homosexualidad, para que se deje de ver como un tema prohibido; de esa forma establecerás un lazo de comunicación con tu hijo(a) adolescente.
Además, piensa que si no lo hablan contigo, seguramente encontrarán información sobre el tema en la televisión, en el Internet, a través de otros compañeros y en muchos otros lados. Allí pueden encontrar información errónea y un mundo de prejuicios. Entonces, ¿quién mejor que tú para hablar sobre sexualidad con tus hijos?
Aprovecha todas las oportunidades de diálogo que encuentres. Muchas veces no hace falta sentarse a hablar del sexo, incluso si lo haces de manera planificada puede que lo tomen como un sermón más, le quiten relevancia y no te presten atención.
Por el contrario, es posible que a ellos les interese saber qué piensas sobre el tema y, tarde o temprano, te darán la ocasión para que puedas iniciar la conversación. Trata de estar atento y no dejes pasar esas oportunidades. Piensa en la edad de tu hijo o hija y busca el modo de expresarte en forma clara y comprensible para él o ella, evitando los prejuicios sobre una orientación u otra (homosexualidad o heterosexualidad).
Si te enteras que tu hijo o hija adolescente es lesbiana o gay, lo mejor que puedes hacer es darle todo tu apoyo y demostrarle que, independientemente de su orientación sexual, el amor es más fuerte y tú siempre estarás a su lado para demostrárselo.
Recuerda que no existe una “cura” para la homosexualidad, eso se pensaba en el pasado. Ahora se sabe que la homosexualidad no es una enfermedad. Hace varias décadas que la Asociación Americana de Psiquiatría reconoció a la homosexualidad como un comportamiento humano normal y que otras organizaciones de salud se han adherido a esta idea. Incluso, se ha demostrado que tratar de reorientar la preferencia sexual puede ser dañino y causar más problemas emocionales.
Tampoco te “culpes” por la orientación sexual que ha elegido tu hijo o tu hija. La idea de que la homosexualidad es el resultado de una mala crianza es otro de los mitos erróneos que nunca han sido comprobados. En cambio, se considera que hay factores genéticos, sociales e individuales que pueden influir en este proceso, ya sea por separado o combinados entre sí.
El descubrir la identidad sexual es una etapa que puede ser difícil y confusa, sobre todo si la persona tiene temores y prejuicios. Pero piensa que también puede ser riesgosa, por eso es importante que acompañes a tus hijos en este proceso y los apoyes no sólo en el descubrimiento de su orientación sexual sino también en el aprendizaje sobre el sexo y en cómo tener una vida sexual sana y segura.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 21 de marzo de 2011

Las chicas y el deporte: belleza, salud, felicidad y más


En la adolescencia, las chicas se preocupan por su apariencia y por atraer al sexo opuesto. También por tener un cuerpo bonito, o por no engordar. Algunas practican deportes, pero otras no se animan porque les aburre, no encuentran uno que les guste o porque les puede parecer un poco masculino. Cualquiera que sea tu razón para no practicar deportes durante la pubertad, ¡no vale! Al contrario, el deporte es un excelente aliado con un sin fin de beneficios. Aquí te contamos.
Claudia cuenta cómo jugaba tenis rigurosamente hasta los 13 años. Entonces, dejó la raqueta, porque le divertía más ir al centro comercial con sus amigas, ir a fiestas, o simplemente dormir. Pero hoy, a sus 25 años, se arrepiente. Según ella, si no hubiera dejado el tenis, tal vez hoy estaría más en forma y su adolescencia también habría sido más feliz.
Es sabido que la actividad regular es excelente para los chicos y las chicas adolescentes. Tal vez los jóvenes son los que más juegan deportes, porque esto les da la sensación de pertenecer a un grupo y también los hace ser más atractivos al sexo opuesto. Las chicas en cambio, a veces se inclinan por actividades suaves, o piensan que con salir a dar una vuelta a la manzana, van a estar en forma. Sin embargo, la Fundación para Deportes de la Mujer, en Estados Unidos, descubrió que además de divertirse y estar en forma, el practicar algún deporte durante la pubertad, trae otros beneficios para las adolescentes. ¡Toma nota!
  1. Practicar deportes te da confianza en ti misma. La actividad física, y por consiguiente, los deportes, siempre traen beneficios físicos y mentales. El deporte, además, trae beneficios sociales porque te vincula (te relaciona y te acerca) con otros chicos y chicas que lo practican. Tener más amigos/as, estar en forma, mantener un peso saludable y sobre pasar los retos del deporte, sin duda te ayudan a sentirte más segura de ti misma. Y eso, resulta muy atractivo para todo el mundo, en especial, para el sexo opuesto.
  2. Pertenecer a un grupo te da herramientas para el futuro. El trabajar en equipo y tener algún entrenador o mentor, hace que en el futuro sea más fácil para ti trabajar en grupo en cualquier tipo de proyecto. Además, establecer metas y ganar juegos o partidos hace que practiques para lo que será el éxito cuando seas mayor.
  3. Hacer deporte te dará mejores resultados en la escuela. A diferencia de lo que muchas chicas piensan, que el deporte les va a quitar tiempo del estudio, se ha comprobado que a las adolescentes que practican algún deporte les va mejor académicamente en la escuela y tienden a terminar sus estudios y a graduarse con más frecuencia que aquellas que no hacen deportes. El ejercicio no sólo te trae ventajas en el campo físico, también es excelente para tu desempeño en el salón de clase ya que mejora la memoria y aumenta la capacidad de aprender y de concentrarte.
Además de estos tres beneficios, engancharte con algún deporte te trae enormes beneficios físicos para el futuro: por ejemplo, previene la osteoporosis, la obesidad, la diabetes, y las enfermedades cardíacas. Y como si esto fuera poco, también te trae beneficios emocionales: ayuda a combatir el estrés y es te levanta el ánimo de forma natural.
¡Pero esto no es todo! Unos estudios recientes demuestran que los adolescentes (tanto los chicos como las chicas) que practican deportes describen que su salud es mejor en todos los aspectos: física, mental y emocionalmente; además de sentirse más felices y satisfechos con su vida.
Así que si como a Claudia te gusta ir a caminar por el centro comercial, o ver películas con tus amigas, no hay problema, pero no dejes también de incorporar algún deporte en tu vida. Piénsalo: ¿Qué deporte te gusta? Tiene que haber alguno que te llame la atención y te motive. Ya verás que una vez que empieces, te hará sentir más feliz y obtendrás todos los beneficios que mencionamos. ¡Hacer ejercicio vale al pena!
Tomado de Vida y Salud

viernes, 18 de marzo de 2011

Depresión: ¿un síntoma previo a la enfermedad de Parkinson?

Cuando la tristeza y el mal humor se prolongan por mucho tiempo pueden transformarse en depresión. Esto, en personas mayores de 60 años, puede ser un síntoma de algo más profundo: la enfermedad de Parkinson. En efecto, la depresión es un padecimiento asociado a esta enfermedad que muchas veces se presenta incluso antes de los signos visibles del Parkinson.

Raúl era un hombre divertido y alegre, además de aprovechar sus días libres con su mujer, una de las cosas que más le gustaban era incorporar a sus nietos en cada paseo o plan que hacía y jugar con ellos a cualquier cosa que se les ocurriera.

Cuando Raúl cumplió sus 60 años algo le pasó. Esos números tan redondos estallaron en su cabeza como bombas y de repente comenzó a sentirse “viejo”, empezó a hacer cálculos y se preguntaba cuánto tiempo de vida le quedaría, la idea de la muerte comenzó a tomar fuerza en sus pensamientos y sentía que le quedaban pocos años para disfrutar con su familia y sus amigos. Por supuesto, eso fue hace mucho tiempo y todavía hoy sus nietos — que ya están mayores — van a visitarlo con frecuencia.

En aquel entonces, Raúl se deprimió mucho y su angustia y temor a la muerte no cesaban. Luego de un tiempo comenzaron a manifestarse otros síntomas que finalmente resultaron ser producto de la llamada enfermedad de Parkinson. La depresión es algo muy común en las personas que padecen esta enfermedad y generalmente se manifiesta como una señal previa a los signos que son visibles.

La enfermedad de Parkinson pertenece a un grupo de enfermedades llamadas trastornos del movimiento. Es un trastorno que afecta a las neuronas (a las células) que controlan los movimientos musculares mediante la producción de una sustancia química llamada dopamina, que es la encargada de enviar las señales que ayudan a coordinar los movimientos.

En los enfermos de Parkinson estas neuronas mueren o no funcionan correctamente. Por eso los síntomas de la enfermedad de Parkinson son básicamente 4:

  • Temblor: en las manos, los brazos, las piernas, la mandíbula y la cara.
  • Rigidez: en los brazos, las piernas y el tronco.
  • Lentitud: en los movimientos.
  • Inestabilidad corporal: problemas de equilibrio y coordinación.

Los síntomas y signos de la enfermedad de Parkinson no se producen de un día para otro sino que comienzan lenta y gradualmente. El signo más notorio es el de los temblores, pero no ocurre en todos los casos. Con el tiempo, pueden aparecer otros signos y síntomas asociados a esta enfermedad, que se presentan de manera diferente en cada persona. Entre ellos:

  • Dificultad para tragar y masticar.
  • Cambios en el habla.
  • Problemas urinarios o estreñimiento.
  • Problemas en la piel.
  • Problemas para dormir.
  • Calambres musculares.
  • Fatiga y pérdida de la energía.
  • Disfunción sexual.
  • Problemas con el pensamiento y la memoria, y en casos muy avanzados, demencia.

Este tipo de síntomas hacen que todo sea más costoso para quienes padecen la enfermedad de Parkinson, desde levantarse por las mañanas hasta conversar con un vecino, escribir un correo electrónico o leer el periódico. Por eso, es frecuente que tengan cambios de humor, cansancio, irritabilidad y depresión sin una razón aparente.

La depresión es un trastorno del estado de ánimo que afecta los pensamientos y las acciones de las personas. En el caso de quienes padecen la enfermedad de Parkinson, ésta puede presentarse antes y durante la enfermedad, pero puede ser tratada y controlada con terapia y medicamentos.

Por el contario, si la depresión dura por periodos prolongados en las personas que tienen Parkinson, puede potenciar otros síntomas relacionados, como son:

  • Trastornos del sueño
  • Incapacidad de encontrar placer en las cosas
  • Cambios en el apetito
  • Dificultad para concentrarse
  • Fatiga
  • Ansiedad
  • Cambios en el estado de ánimo
  • Autoestima baja
  • Pensamientos de muerte

Ocasionalmente, en algunas personas, como efecto secundario al tratamiento, pueden aparecer otros síntomas como alucinaciones, paranoia y creencias falsas. Cuando esto sucede, el médico y la familia podrán distinguir si es debido a la medicina o al avance de la enfermedad. Si es la medicina, al suspenderse, desaparecen estos síntomas.

Aún cuando los síntomas de la enfermedad no sean tantos ni tan avanzados, la dificultad en los movimientos y la coordinación pueden hacer difícil la convivencia el Parkinson, no sólo por parte de quien la padece sino también de los familiares y las personas que acompañan a los enfermos.

En este sentido, algunos estudios han demostrado que las personas cercanas a los pacientes que padecen de la enfermedad de Parkinson, como los hijos o los hermanos, tienen más posibilidades de desarrollar depresión o ansiedad.

Por eso, ya sea que tú padezcas de la enfermedad de Parkinson o vivas con un ser querido que tiene esta condición, nunca está de más asesorarte sobre cómo sobrellevar esta situación. La enfermedad de Parkinson es un padecimiento crónico, es decir que no tiene cura. Sin embargo, con un tratamiento adecuado es posible controlarlo para mantener una mejor calidad de vida.

Tomado de Vida y Salud