DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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jueves, 30 de agosto de 2012

Buenas razones para decirles “¡No!” a las sodas

Si la soda (el refresco) es tu bebida favorita, ¿cuántos vasos tomas a diario, o has intentado disminuir la cantidad que consumes? Si estás atrapado(a) en el dulzor de tus bebidas, aquí te damos buenas razones para abandonarlas y algunas claves para lograrlo con éxito.

“El agua es insípida, no tiene gusto a nada”, me dijo despreocupada Tina, la hija de una amiga durante un almuerzo de domingo. Luego tomó la botella de su soda preferida, llenó su vaso hasta el tope y, ciertamente, he sido yo la que ha quedado preocupada: como Tina, hay muchísimas personas ¿perteneces a este grupo?

Mucha gente está tan habituada a los sabores dulces que quitarle el dulzor a la bebida les resulta una idea imposible de concebir, aunque su cuerpo se los agradecería. Y esto no sólo es cuestión de los niños, los adultos le pueden ayudar a esos paladares mal acostumbrados también. Pero ¿cómo se puede hacer si son los mismos padres quienes no pueden dejar de llevar una soda (refresco) a la mesa, al automóvil, al parque o a esa reunión entre amigos?

En otra oportunidad, un paciente que sufría de obesidad llegó preocupado al consultorio porque le habían dicho que debía abandonar sus sodas para bajar de peso, pero le resultaba imposible. Es más, se ponía de mal humor y discutía con la gente si no tenía su soda, tanto… que pensó que era adicto.

Le expliqué que probablemente no era adicto sino que es un hábito difícil de cambiar. Una razón puede ser que los sabores dulces hacen que el cerebro desprenda ciertos químicos llamados opioides, que hacen que luego tengamos más ganas de consumir dulces. Aunque, hay es cierto que algunos estudios consideran que la cafeína que contienen algunas sodas, puede generar una mínima adicción que dificulte las cosas, si se beben sodas con cafeína y en ese caso es cuestión de dejarlas poco a poco.

Como sea, la tarea puede resultar difícil para cualquiera que esté habituado a consumir sodas, pero no por eso hay que dejar de intentarlo. Las bebidas azucaradas sólo aportan calorías “vacías” al cuerpo, sin proporcionar ningún nutriente. Esto no sólo ayuda al sobrepeso sino que además aumenta las posibilidades de que desarrolles diabetes de tipo 2, debido principalmente al azúcar que contienen y a sus efectos sobre las hormonas. Incluso, hay estudios que indican que las sodas sin azúcar, las que utilizan edulcorantes artificiales han sido vinculadas a un aumento del apetito y una dificultad para perder o mantener el peso deseado.

Además, las sodas pueden dañar a tus dientes. Tanto el azúcar como el ácido carbónico que contienen (incluso las edulcoradas artificialmente) pueden dañar el esmalte dental y causar caries.

Asimismo, ¿sabías que la mayoría de la sodas contiene fósforo y cafeína, dos agentes que se cree contribuyen al desarrollo de una enfermedad que debilita los huesos denominada osteoporosis?

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jueves, 12 de julio de 2012

La vitamina D podría reducir el riesgo de contraer enfermedades


Un nuevo estudio sugiere que los altos niveles de vitamina D en la sangre podrían estar relacionados con un menor riesgo de enfermedad.

La vitamina D se encuentra en muchas fuentes de alimentación, como el pescado, los huevos, la leche fortificada y el aceite de hígado de bacalao. El sol también contribuye significativamente a la producción diaria de vitamina D, y se piensa que tan sólo 10 minutos de exposición es lo suficiente para evitar deficiencias. El término “vitamina D” se refiere a varias formas diferentes de esta vitamina. Dos formas son importantes para los seres humanos: el ergocalciferol (vitamina D2) y el colecalciferol (vitamina D3). La vitamina D2 es sintetizada por las plantas. La vitamina D3 es sintetizada por los seres humanos en la piel cuando se exponen a los rayos ultravioleta B (UVB) del sol. Los alimentos pueden ser enriquecidos con vitamina D2 o D3.

En un nuevo estudio, los investigadores midieron los niveles sanguíneos de vitamina D en 1.621 hombres y mujeres blancos (as) mayores de 65 años. Todos los sujetos habían participado en el Estudio de Salud Cardiovascular desde la década de 1990. Durante el transcurso de 11 años, los científicos estudiaron la relación entre los niveles de vitamina D de estos individuos y las condiciones de salud graves, incluyendo fracturas de cadera, ataques cardíacos y el cáncer.

Los resultados sugieren que el riesgo de estas enfermedades aumentó cuando el nivel de vitamina D cayó por debajo de 20 nanogramos por mililitro de sangre. Además, los científicos descubrieron que el riesgo de desarrollar condiciones médicas graves cambiaba con las estaciones. En la primavera y el verano, cuando los sujetos tenían más exposición a la vitamina D del sol, sus niveles de vitamina D en la sangre tendían a ser mayores que en otoño e invierno.

Los investigadores concluyeron que el mantenimiento de niveles adecuados de vitamina D en la sangre puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedad grave. Los autores destacaron que se necesitan más estudios para comprender mejor estos resultados.

La función biológica más importante de la vitamina D es mantener un nivel normal de calcio y fósforo en la sangre. La vitamina D ayuda en la absorción de calcio, ayudando a formar y mantener huesos fuertes. Se utiliza, sola o en combinación con el calcio, para aumentar la densidad mineral ósea y disminuir las fracturas. Además, varias investigaciones recientes sugieren que la vitamina D puede proporcionar protección contra la osteoporosis, la hipertensión (presión arterial alta), el cáncer y varias enfermedades autoinmunes.

El raquitismo y la osteomalacia son enfermedades clásicas causadas por la carencia de la vitamina D. En los niños, la deficiencia de vitamina D causa raquitismo, que produce deformaciones esqueléticas. En los adultos, la deficiencia de vitamina D puede conducir a la osteomalacia, que causa debilidad muscular, además de huesos débiles. Las poblaciones que podrían estar en alto riesgo de deficiencias de vitamina D incluyen las personas de edad avanzada, los obesos, los lactantes que son amamantados en forma exclusiva y los que tienen exposición limitada al sol. Además, las personas que tienen síndromes de mala absorción de grasa (por ejemplo, la fibrosis quística) o enfermedades inflamatorias intestinales (por ejemplo, enfermedad de Crohn) están en riesgo.

Para obtener más información acerca de la vitamina D, por favor visita nuestroDiccionario de Remedios y Tratamientos Naturales, elaborado en colaboración con Natural Standard, o utiliza la casilla de búsqueda arriba a la derecha.

Referencias
  1. Álvarez-Rodríguez L, Lopez-Hoyos M, Garcia-Unzueta M, et al. Age and low levels of circulating vitamin D are associated with impaired innate immune function. J Leukoc Biol. 2012 May;91(5):829-38. Epub 2012 Feb 17.
  2. Natural Standard: La Autoridad en Medicina Integral.www.naturalstandard.com
Este breve informe es solo para propósitos informativos. Su propósito es ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes sobre la salud. Esta información no debe interpretarse como un consejo médico específico. Antes de tomar decisiones terapéuticas, los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para recibir contestaciones específicas a sus preguntas sobre terapias, diagnósticos y / o enfermedades.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 25 de junio de 2012

Algunos medicamentos para el tratamiento de la osteoporosis pueden dañar la vista

Una investigación reciente ha detectado que medicamentos que se toman frecuentemente por vía oral (tomados) para prevenir o retrasar el desarrollo de la osteoporosis, podrían provocar problemas en los ojos que, si avanzan y no son tratados de manera adecuada, hasta pueden resultar en la pérdida de la visión. Sigue leyendo y descubre más detalles sobre este hallazgo.

Como siempre decimos, hay que tener mucho cuidado con todo lo que tomamos. Tratando de curar una condición, se puede afectar a otro órgano. Así lo demuestra, por ejemplo, un nuevo estudio publicado en la edición del 2 de abril del medio CMAJ, según el cual algunos medicamentos que se usan para prevenir o retrasar el desarrollo de la osteoporosis podrían dañar la visión.

Además de causar el efecto que buscan los médicos cuando las recetan, la mayoría de los medicamentos tienen otros efectos no deseados en el cuerpo, sólo que algunos de estos efectos son más evidentes que otros. En este caso, un grupo de científicos del Instituto de Investigación Infantil y Familiar y del Departamento de Medicina de la Universidad de Columbia Británica, en Canadá, decidieron analizar los efectos que pueden generar los bifosfonatos orales (como Fosamax y Actonel), que suelen ser las medicinas más recetadas para el tratamiento de la osteoporosis, una enfermedad de los huesos que se da principalmente en las mujeres luego de la menopausia, aunque también pueden sufrirla los hombres.

Para ello compararon a casi 11 mil personas que comenzaron a usar bifosfonatos orales en su tratamiento con más de 920 mil personas que no los usaban y encontraron que estas drogas, en el grupo que las usó por primera vez, podrían provocar un mayor riesgo de desarrollar enfermedades oculares inflamatorias graves, como la uveítis anterior y la escleritis, que pueden provocar discapacidad por pérdida de la visión.

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sábado, 2 de junio de 2012

La soya (soja) y los síntomas de la menopausia

Según un estudio reciente, el consumo de soya podría reducir los síntomas de la menopausia.

La soya o soja es una planta subtropical, oriunda del sudeste de Asia. Este miembro de la familia de los guisantes o chícharos (Fabaceae) crece de uno a cinco pies (30 a 150 cms) de alto y forma racimos de tres a cinco vainas, cada una con entre dos y cuatro granos (o fríjoles de soya). La soja ha sido un alimento básico en los países asiáticos durante al menos 5.000 años. Durante la dinastía Chou en China (1134-246 AC), se descubrieron técnicas de fermentación que permiten que la soya se prepare en formas más fáciles de digerir, tales como el tempeh, el miso y la salsa de soja tamari.

La soya contiene proteínas, isoflavonas y fibra, elementos que se consideran beneficiosos para la salud. La soja es una excelente fuente de proteínas dietéticas, incluyendo todos los aminoácidos esenciales. La soya es también una fuente de lecitina o fosfolípido. Las isoflavonas de soja y la lecitina se han estudiado científicamente en numerosas condiciones de salud. Se cree que las Isoflavonas como la genisteína tienen efectos similares al estrógeno en el cuerpo, y como resultado a veces se denominan “fitoestrógenos”.

Las fuentes comunes de las isoflavonas de soja incluyen la soja tostada, la soja verde, la harina de soya, el tempeh, el tofu, el yogurt de tofu, las salchichas de soja, el miso, la mantequilla de soya, la mantequilla de nuez de soja, el helado de soya, la leche de soya, el yogurt de soya, los tofu pups®, el queso de soya, elseitán y los fideos de soja. La harina de soja se encuentra en los embutidos españoles (chorizo, salchichón, mortadela y jamón cocido), en los buñuelos y en los cubitos de caldo. Aunque los alimentos procesados de soya (por ejemplo, las hamburguesas vegetarianas, los tofu pups®, los platillos principales sin carne, los nuggets de “pollo” de soja, los helados y las barras de energía de soya) son generalmente altos en proteínas, normalmente contienen niveles más bajos de isoflavonas.

En un nuevo estudio, los investigadores evaluaron si los suplementos de soja podrían ser útiles como una alternativa a la terapia con estrógenos. Reclutaron a 90 mujeres posmenopáusicas chinas de entre 45 y 60 años de edad, y las asignaron al azar para recibir cada día un placebo, una dosis baja de germen de soja o una dosis alta de germen de soya. Se evaluaron diversas medidas de resultado, incluyendo la frecuencia de los sofocos, antes del tratamiento y nuevamente 12 y 24 semanas después del mismo.

Los investigadores reportaron que todas las participantes experimentaron una reducción de bochornos debidos a la menopausia después del período de estudio. Las mujeres que recibieron las dosis bajas y altas de germen de soya experimentaron los mayores beneficios, en comparación con aquellas que recibieron un placebo.

El equipo de investigación concluyó que la suplementación con germen de soja puede ser beneficiosa para las mujeres que experimentan síntomas de la menopausia. Sin embargo, se necesita más evidencia antes de que se pueda recomendar al germen de soja como una alternativa potencial a la terapia con estrógenos.

La proteína de soja también ha sido investigada por sus potenciales beneficios en otros factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, en la reducción de los síntomas de la menopausia, en la pérdida de peso, en la artritis, en la mejora de la función cerebral y en la mejora del rendimiento del ejercicio. El consumo alimenticio de la soja podría disminuir el riesgo de cáncer de mama en mujeres y de cáncer de próstata en los hombres, así como de otros tipos de cáncer. Pero, en general, la evidencia de apoyo para el uso de fitoestrógenos como tratamientos para la menopausia, las enfermedades cardiovasculares, la osteoporosis (masa ósea débil) y el cáncer es limitada. El uso de la fórmula de soya se ha investigado para el tratamiento de la diarrea en los bebés y es una alternativa eficaz y segura a la fórmula de leche de vaca en la mayoría de los bebés. Debido a una escases de estudios en humanos, no existe actualmente suficiente evidencia para recomendar ni a favor ni en contra el uso de la soja para la reducción de peso.

Para obtener más información acerca de la soya o soja, por favor visita nuestro Diccionario de Remedios y Tratamientos Naturales, elaborado en colaboración con Natural Standard y nuestro canal de Diabetes o utiliza la casilla de búsqueda arriba a la derecha.

Referencias
  • Natural Standard: La Autoridad en Medicina Integral. www.naturalstandard.com
  • Ye YB, Wang ZL, Zhuo SY, et al. Soy germ isoflavones improve menopausal symptoms but have no effect on blood lipids in early postmenopausal Chinese women: a randomized placebo-controlled trial. Menopause. 2012 Jan 24.
Este breve informe es solo para propósitos informativos. Su propósito es ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes sobre la salud. Esta información no debe interpretarse como un consejo médico específico. Antes de tomar decisiones terapéuticas, los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para recibir contestaciones específicas a sus preguntas sobre terapias, diagnósticos y / o enfermedades.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 11 de mayo de 2012

Enfermedades “de mujeres” que atacan a los hombres

Algunas enfermedades parecen atacar sólo a las mujeres, como el cáncer de mama y la osteoporosis. Sin embargo, estas condiciones también pueden convertirse en un problema para el sexo opuesto. Para que no te tomen por sorpresa, aquí te contamos cuáles son algunas de esas enfermedades “de mujeres” que también atacan a los hombres, y qué puedes hacer si te enteras que tienes alguna de ellas.

Hace un tiempo se consideraba que losataques cardíacos y las enfermedades del corazón en general eran condiciones que atacaban principalmente a los hombres. Hoy, en cambio, se sabe que esto no es así y muchas mujeres padecen estos problemas.

Del mismo modo, hay enfermedades que se consideran exclusivamente femeninos pero que, por el contrario, también pueden afectar a los hombres. Una de las que más sorprendentes, por ejemplo, es el cáncer de mama.

Y es que por más pequeñas que sean y desapercibidas que pasen, los varones también tienen mamas, y a veces, también desarrollan tumores que, como no se conocen o no se espera que ocurran, en general, se detectan cuando ya están avanzados.

Se estima que por cada 108 mujeres que desarrollan esta enfermedad, hay un hombre que tiene cáncer de mama. Como los varones también tienen cierta cantidad de estrógenos en su cuerpo y el cáncer del seno que desarrollan tiene receptores para los estrógenos, los hombres tienden a responder bien a los tratamientos que se basan en neutralizar el nivel de esa hormona para combatir el crecimiento del tumor.

Otra de las enfermedades que no se espera que ataque a los hombres es el lupus, una condición en la que el sistema de defensas del cuerpo ataca a sus propios tejidos por error, en vez de protegerlos de los invasores externos. De ese modo puede provocar inflamación y daño en las articulaciones, la piel, los riñones, el cerebro, la sangre, el corazón, los pulmones, el sistema digestivo y/o los ojos.

Se estima que un hombre, por cada nueve mujeres, desarrolla esta enfermedad. Una vez más, los estrógenos también parecen jugar un papel importante, ya que se cree que el lupus se relaciona con el modo en que el nivel de estas hormonas afecta el sistema de defensas. Por ejemplo, en los hombres el lupus tiende a ser más serio que en las mujeres y es especialmente más severo en los jóvenes.

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jueves, 23 de febrero de 2012

Los ejercicios más indicados para condiciones crónicas. ¿Cuál te conviene?

Si tienes algún problema de salud crónico y crees que eso te impide hacer ejercicios, sigue leyendo porque este artículo te puede interesar. Aquí te contamos qué tipo de actividades físicas te ayudan no sólo a prevenir sino también a mejorar los síntomas de enfermedades como las que afectan al corazón, la diabetes, la hipertensión y el cáncer, entre otras.

Posiblemente hayas leído o escuchado recomendaciones sobre las ventajas de hacer ejercicio y todo el bien que puede aportar a tu salud, pero aún así te cuesta crear una rutina y cumplirla, entre tantas obligaciones y cuestiones que debes atender a diario. Calma, ésta es una situación muy común, y más aún si padeces alguna enfermedad crónica que te desanime. Algunas personas dejan de hacer ejercicios porque creen que ya no están en condiciones físicas de hacerlos, y abandonan los esfuerzos.

José, por ejemplo, tiene problemas de corazón hace muchos años. Desde su primer infarto los médicos le aconsejaron que dejara el cigarrillo, que modificara su dieta y que saliera a caminar al menos media hora todos los días, para ayudar a su corazón a recuperarse.

Sin embargo, José tardó años en dejar de fumar, todavía le cuesta cuidarse con algunas comidas y su corazón se ha debilitado tanto que hoy le cuesta caminar apenas 5 minutos. A veces, mientras lee el periódico o al mirar televisión, su mente se dispersa y piensa arrepentido que su situación podría ser otra si hubiera escuchado las advertencias a tiempo.

Otro caso es el de Andrea. Desde que detectó que tiene presión alta, ha dejado de hacer ejercicio porque alguien le dijo que eso podría hacerle mal, y ella, por supuesto, tiene miedo de que así sea. Sin embargo, una rutina de actividad física es de gran ayuda para mantener una presión arterial normal y estable, sólo es necesario tener ciertos cuidados al practicar los ejercicios. Lo mismo ocurre para personas con cáncer, osteoporosis y problemas del corazón.

¿Hay algún tipo de ejercicio que sea mejor que otro para cada una de estas condiciones? Pues sí. Si bien una rutina de ejercicios suele incluir varios tipos de ejercicios, por ejemplo aeróbicos y de resistencia, algunos pueden ser más apropiados que otros de acuerdo a cada caso. Por eso siempre es importante que le consultes a tu médico qué cuidados debes tener y si debes evitar algún movimiento o esfuerzo en particular.

Los ejercicios aeróbicos, por ejemplo, han demostrado ser buenos para la enfermedad cardiaca, el nivel alto de colesterol, la diabetes, la presión alta, la apoplejía, el cáncer y las enfermedades pulmonares, aunque en algunos casos, por ejemplo, pueden recomendarte caminar en vez de correr, para no agitarte tanto.

Los ejercicios aeróbicos son aquellos de los cuales escuchamos hablar más frecuentemente. Están diseñados para aumentar la circulación de oxígeno en tu cuerpo gracias al movimiento repetitivo de los grupos de músculos largos que aumentan el ritmo del corazón.

Existen dos tipos de ejercicios aeróbicos: unos requieren el apoyo del peso corporal y hacen que los músculos trabajen contra la fuerza de la gravedad, como trotar, caminar o bailar, y otros no usan el apoyo del peso corporal y la fuerza de gravedad no juega un papel importante: es el caso de andar en bicicleta, nadar o remar.

Además, existen los que se llaman ejercicios anaeróbicos, entre los cuales se incluyen el estiramiento, el yoga y los ejercicios de resistencia con pesas, que buscan fortalecer los músculos. Esto es importante, por ejemplo, cuando tienes osteoporosis, ya que los músculos fortalecidos pueden ayudar a los huesos debilitados por la enfermedad a sostener el peso del cuerpo. En los casos de osteoporosis, además es aconsejable complementar los ejercicios de resistencia con los aeróbicos con apoyo del peso corporal.

Cuando los ejercicios de resistencia se combinan con los aeróbicos sin apoyo del peso corporal, en cambio, se convierten en una buena alternativa para combatir los síntomas de la artritis, una enfermedad de los huesos que puede ser muy dolorosa y limitar tu capacidad de moverte. Las actividades en el agua son ideales en estos casos

Estas combinaciones también son efectivas en otros casos. Así, por ejemplo, hacer los ejercicios de resistencia combinados con los aeróbicos de cualquier tipo es bueno para combatir la diabetes , el cáncer y la apoplejía o derrame cerebral, que ocurre cuando un vaso sanguíneo que lleva sangre y oxígeno al cerebro se revienta o se obstruye por una placa o un coágulo de sangre. En este último caso, además, también es importante incluir en la rutina los ejercicios de estiramiento.

Antes de iniciar una rutina de ejercicios, no te olvides consultar con tu médico. Y si hace mucho que no haces ejercicio recuerda que debes empezar poco a poco y no exigirle más a tu cuerpo de lo que puede dar. Lo importante es mantener la constancia. Si lo haces, verás que con el tiempo comenzaras a notar los buenos resultados.

Tomado de Vida y Salud

martes, 15 de noviembre de 2011

¿Qué dicen los estudios más recientes acerca de tomar vitaminas y suplementos?


Un estudio reciente a gran escala parece indicar que tomar suplementos dietéticos y multivitaminas presta en realidad pocos beneficios a la salud y en algunos casos podría resultar hasta nocivo, específicamente en el caso de las mujeres de edad madura. Otras investigaciones también han asociado ciertas vitaminas y suplementos, como la vitamina E, con un aumento en el riesgo de desarrollar cáncer de próstata. Antes de tirar tus vitaminas a la basura, lee este artículo y descubre si realmente vale la pena que tomes suplementos dietéticos.

Las vitaminas y los minerales son importantes para mantenernos saludables. Cada uno cumple una función determinada en el organismo. Cuando nos faltan, notamos sus efectos, como por ejemplo, el debilitamiento (osteoporosis) de los huesos por deficiencia de calcio. Una dieta balanceada, por lo general, nos ofrece las vitaminas y los minerales que necesitamos a diario. Pero hay una tendencia cada vez más creciente en la población a tomarlos en forma de tabletas o pastillas, y sin supervisión médica, creyendo que de esa forma estarán más saludables y estarán mejor protegidos contra enfermedades como el cáncer.Según cifras estimadas por organismos gubernamentales, al menos la mitad de los adultos en Estados Unidos toma vitaminas, minerales y otros suplementos. Este gran grupo de consumidores invierte en su compra unos $11.8 mil millones de dólares al año.

Y tú, ¿también estás tomando algún suplemento o vitamina que no te haya indicado el médico? Si es así, debes reconsiderarlo, porque ya son varios los estudios que indican que la mayoría de estas sustancias ofrecen pocos o ningún beneficio a la salud de mayoría de las personas, y en algunos casos, hasta podrían ser perjudiciales.

Así, por ejemplo, un grupo de investigadores de las universidades de Eastern Finland (en Finlandia) y de Minnesota, en Estados Unidos, encontró que el uso de multivitaminas y suplementos de vitaminas y minerales puede estar asociado a un mayor riesgo de muerte prematura, específicamente entre las mujeres de edad postmenopáusica. Los resultados del estudio se incluyeron en un informe reciente publicado en Archives of Internal Medicine.

Para llegar a estas conclusiones, el equipo analizó los datos de más de 39 mil mujeres a quienes rastrearon durante un promedio de 19 años (desde 1986 hasta el 2004). Las mujeres tenían 62 años en la fecha de comienzo del estudio y pertenecían todas al mismo grupo étnico (blancas). También se controlaron otros factores, como edad, dieta, peso, hábitos como el cigarrillo y enfermedades preexistentes para aislar el impacto de las vitaminas y los minerales. El estudio analizó el efecto de vitaminas y minerales como hierro, zinc, cobre, calcio y magnesio, ácido fólico y vitamina B6.

Al comparar las tasas de mortalidad entre las mujeres que tomaron los suplementos y las que no los tomaron, encontraron que en las que tomaban multivitaminas el riesgo de muerte prematura aumentó en un 2.4%. La mayor asociación con el riesgo de muerte anticipada se dio con el hierro, que a menudo se receta para personas con anemia. Entre las mujeres que tomaron suplementos de hierro se detectó una posibilidad del 3.9% mayor de morir a edad más temprana que en quienes no lo hacían.

¿Significa esto que los médicos deben dejar de recetar hierro o que quienes tienen anemia deben dejar de tomarlo? ¡No, absolutamente no! Por el contrario, todos necesitamos hierro para mantener una buena salud. El problema es que debe ser una cantidad equilibrada y si tomas hierro (u otro suplemento) por tu cuenta y sin control médico, puedes estar tomando más de lo que necesitas.

El único suplemento que quedó fuera de esta lista es el calcio, que mantiene los huesos fuertes y se utiliza para evitar problemas como la osteoporosis, y según el estudio fue asociado a un menor riesgo de muerte (aunque tomado en exceso pueden provocar otros problemas, como cálculos renales).

Estos datos son sumamente relevantes si se considera que, según los registros obtenidos, el uso de suplementos por la población se ha incrementado del 63% en 1986, cuando comenzó el estudio, al 85% en el 2004. Asimismo, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, el uso de estas sustancias también ha aumentado entre 1994 y 2006, del 42 al 53%.

Paralelamente, otro estudio que se hizo en el año 2009, que consideró a unas 161 mil mujeres postmenopáusicas, detectó que el uso de multivitaminas no elimina el riesgo de desarrollar cáncer ni de contraer problemas del corazón, y tampoco disminuyó la tasa de muerte.

Otro caso en el que las vitaminas probaron tener un efecto negativo es el que se refiere al exceso de vitamina E, que aumentaría las posibilidades de que los hombres desarrollen cáncer de próstata, tal como te hemos contado en detalle en este otro artículo de VidaySalud.com.

Y éstos son sólo algunos ejemplos. Las investigaciones sobre los efectos de los suplementos en la salud son variadas y los resultados tienden a ser similares. Por ejemplo:

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sábado, 29 de octubre de 2011

Suplementos dietarios que necesitan las mujeres en embarazo


Ácido fólico, calcio, hierro y zinc son algunos de ellos. Conozca sus beneficios.

“Aun en embarazo no logro subir de peso”, “luego de quedar embarazada se me cae el pelo exageradamente y las uñas se me quiebran con facilidad”, “me siento débil y sin fuerzas”, son algunas de las frases recurrentes de las mujeres durante la gestación. Aunque algunos especialistas sugieren adelantar una dieta balanceada y nutritiva, rica en proteínas, minerales y vitaminas, también recomiendan complementar la alimentación con los llamados suplementos dietarios.

Según Camilo Libos, ginecólogo de la Clínica del Country, “son ‘medicamentos’ que ayudan a suplir las necesidades de vitaminas y minerales, del bebé y de la mamá. Se deben empezar a consumir tres meses antes de la concepción del bebé para evitar posibles malformaciones”.

Los que se deberían consumir durante el periodo de gestación son: 

Ácido fólico: derivado de la vitamina B. Ayuda a prevenir malformaciones, enfermedades en el cerebro y en la columna vertebral. Si el feto sufre déficit de ácido fólico, podría padecer un tipo de anemia, nacer prematuramente o tener bajo peso al nacer. La madre incluso podría sufrir preeclampsia. Es importante tomarlo obligatoriamente hasta la semana 14 o 15.

Hierro: este oligoelemento interviene en la formación de la hemoglobina y de los glóbulos rojos. Prepara el organismo de la mujer para el momento del parto, bien sea por vía natural o por cesárea, ya que podría padecer anemia, cuyos síntomas son la fatiga, cansancio y debilidad.

Calcio: sirve para fortalecer los huesos y los dientes tanto del bebé como de la madre y la prepara para que no se descalcifique al momento del nacimiento de su hijo. Cuando una mujer no ingiere los 1.000 miligramos diarios, sus huesos podrían perder fortaleza y propiciar una osteoporosis, enfermedad que debilita los huesos.

Zinc: mineral que contribuye al correcto funcionamiento del sistema reproductivo y del desarrollo fetal. Mejora la actividad cerebral y favorece la síntesis de proteínas en el organismo.

Vitamina C: este nutriente no se almacena en el cuerpo; se elimina por la orina diariamente. Su cometido es la regeneración de los tejidos, de los huesos y de las heridas. Desarrolla acciones antiinfecciosas y antitóxicas. Favorece el desarrollo óseo del bebé y el crecimiento de los dientes.

Mujeres bajas de peso

Podrían recurrir a los suplementos en polvo que se ingieren combinados con leche u otro líquido. Son ricos en proteínas y ayudarían a la formación y el desarrollo del menor. Si, por el contrario, la madre tiene unos ‘kilitos’ adicionales, lo mejor es no consumirlos y evitar alimentos ricos en calorías, como grasas y harinas. La clave: deben ser medicados por especialistas certificados.

¿Pastillas o malteadas?

Según Eduardo Naranjo, ginecoobstetra de la Clínica de la Mujer y Hospital Universitario de la Samaritana, “generalmente las pastillas son mejor toleradas por el organismo de las mujeres. Mientras tanto, las malteadas son ricas en proteínas; algunas de ellas están enriquecidas con vitaminas y minerales, diferentes al ácido fólico, al calcio y al sulfato ferroso. Al tomarlas, se ingieren todas a la vez y no fraccionadamente, como sucede en el caso de las pastillas. Además, cuentan con niveles más altos de proteínas. Ambas opciones son válidas”.

Consumo de suplementos

Según la Encuesta Nacional de la Situación Nutricional en Colombia (Ensin 2010), un 87 por ciento de las madres de niños menores de 5 años informó haber recibido suplemento de hierro durante su último embarazo. Así mismo, un 85 por ciento reveló que también ingirió ácido fólico; la tercera lo hizo a partir del séptimo mes.

Cómo está el peso de la gestante

Una de cada seis gestantes colombianas presentó bajo peso (16,2 por ciento); las más afectadas son las adolescentes (28,6 por ciento) y las que tienen entre 19 y 24 años (20,8 por ciento). Así lo revelan datos de la Encuesta Nacional de la Situación Nutricional (Ensin 2010).

Tomado de ABC del bebé

viernes, 14 de octubre de 2011

¿Alivian las tabletas de soya (soja) las molestias de la menopausia?


Los calores nocturnos, los problemas para dormir, los cambios de humor, la fragilidad en los huesos y la resequedad vaginal son algunos de los cambios y las molestias que se asocian con la menopausia. Por eso, muchas mujeres desean y necesitan ayuda para aliviarlos. Para evitar las complicaciones y los riesgos asociados con los tratamientos de reemplazo hormonal, varias han preferido utilizar los suplementos de soya (soja), un producto que hasta hace poco se consideraba efectivo para las síntomas de la menopausia. Resulta que un estudio reciente desmiente su efectividad. ¿Qué hay de cierto?

Hace un tiempo, Marianela se despertó de pronto en medio de la noche cubierta de sudor. En aquel momento lo achacó a un mal sueño, pero cuando los sudores volvieron a repetirse unas cuantas noches después, hasta se rió de su inocencia… Comprendió entonces que había comenzado “el cambio”, esa etapa en la vida de la mujer en la que se reducen los niveles de estrógeno y de progesterona (las hormonas femeninas) y comienzan entonces los achaques que afectan a 8 de cada 10 de las mujeres que la atraviesan, en mayor o menor medida. Es la temida menopausia y su antesala, la perimenopausia.

Al igual que muchas mujeres, temiendo los efectos negativos de la tradicional terapia de reemplazo hormonal, Marianela optó por buscar alivio en suplementos naturales, entre los que se encuentran las tabletas de isoflavonas de soja, una solución que ella consideró más natural y sin contraindicaciones.

La selección de Marianela cuenta con el respaldo de una parte de la comunidad científica. Que la soja (soya) resulta efectiva y segura es la conclusión a la que llegaron varios doctores españoles en una revisión de estudios presentados durante el III Congreso de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia celebrado recientemente en Granada. Según los informes, las isoflavonas de soya (soja) son eficaces a la hora de reducir los sofocos (calores) de la menopausia y pueden hacerlo hasta en un 80% si se toman en la concentración adecuada, unos 75 mg de isoflavonas de soja (soya) para ser exactos. Hay que tomarlos por medio de pastillas o preparados farmacológicos, ya que la cantidad de soja en la dieta e incluso en suplementos, no proporciona esta cantidad ideal para aliviar los síntomas.

Los científicos españoles concuerdan, además, en que las isoflavonas de soja (soya) tienen menos riesgos que la terapia hormonal sustitutiva y podrían reducir la aparición de fracturas (huesos rotos) causadas por la osteoporosis, así como prevenir riesgos cardiovasculares, según indica una investigación publicada en la revista Journal of Nutrition.

Sin embargo, no hay un consenso en cuanto a su efectividad. Un nuevo estudio publicado en Archives of Internal Medicine, concluye que las mujeres que tomaron a diario suplementos de soja durante dos años, no obtuvieron ninguna mejoría en sus síntomas en comparación con las que consumieron solamente un placebo. El estudio estuvo a cargo de investigadores del Centro de Osteoporosis de la Escuela de Medicina Miller de la Universidad de Miami, Estados Unidos, y en él participaron 248 mujeres que habían llegado recientemente a la menopausia. Durante dos años, la mitad de ellas tomó 200 mg de isoflavonas de soya (soja) a diario mientras que la otra mitad tomo píldoras de placebo. Al final del estudio, las mujeres de ambos grupos, la mayoría de ellas hispanas, habían perdido la misma cantidad de densidad ósea en la columna y en la cadera, y registraron más o menos la misma cantidad de molestias, con la excepción de un ligero aumento del porcentaje de sofocos curiosamente en el grupo que tomó las isoflavonas de soja (soya).

¿Quién tiene la razón? Quizás sean necesarios nuevos estudios, no sólo para aclarar la controversia en torno a la efectividad de las isoflavonas de soja (soya), sino para encontrar métodos efectivos y poco riesgosos para el manejo de los síntomas. Mientras tanto, te recuerdo lo que sí puedes hacer para hacer más llevaderos los sofocos y otras molestias de la menopausia:

Limita tu consumo de las bebidas alcohólicas.

Consume más bebidas frías, en lugar de calientes como el café, o el té.

Ingiere comidas más pequeñas con mayor frecuencia, para reducir el aumento de calor corporal generado cuando se come mucho de una sola vez.

Incorpora a tu dieta mayores cantidades de alimentos altos en fibra y bajos en grasa.

No fumes.

Usa ropa de algodón ligera y vístete en capas para poder quitarte algo de ropa si los sofocos te sorprenden durante el día.

Mantén tu entorno fresco y bien ventilado y al igual que con las prendas de vestir, selecciona la ropa de cama de fibras naturales como el algodón o la seda en lugar de las sintéticas.

Trata de reducir tu nivel de estrés: camina a diario, baila, haz ejercicios de relajación o meditación o escucha música relajante. Busca cualquier medio a tu alcance para reducir el estrés que inevitablemente se produce en la vida diaria.

Sigue un plan de ejercicios de acuerdo a tu horario y tu estado físico. Lo más importante es que lo realices con regularidad.

No te olvides que es muy importante que consumas mínimo 1200 mg de calcio al día o el equivalente a cuatro porciones de alimentos que contengan calcio. Siempre es mejor que obtengas el calcio en tus alimentos porque obtienes otros nutrientes. Quizá sea necesario que tomes un suplemento de vitamina D. Pregúntale a tu médico. Idealmente chequeará tu nivel en la sangre primero para asesorarte.

Dale prioridad a tu vida sexual. Las relaciones sexuales frecuentes estimulan el flujo sanguíneo a la vagina y contrarrestan la resequedad que ocurre también debido a la menopausia.

Todas estas medidas te ayudarán a manejar mejor los síntomas y hasta a mejorar tu salud. Y no dudes en consultar con tu médico si los sofocos se hacen muy intensos o las molestias te impiden llevar una vida normal. Aunque la menopausia sea un proceso natural, no tienes que enfrentarlo sola, y mucho menos en medio de la controversia en torno a las isoflavonas de soya (soja). La calidad de tu vida es muy importante y aun en la menopausia tienes derecho a disfrutarla.

Tomado de Vida y Salud

martes, 11 de octubre de 2011

Factores del estilo de vida que ayudarían a disminuir el riesgo de recurrencia del cáncer de mama


Soy sobreviviente de cáncer mama desde hace dos años. ¿Qué factores puedo cambiar en mi estilo de vida para realmente evitar una recurrencia?

RESPUESTA de la Dra. Sandhya Pruthi, Clínica para Diagnósticos Mamarios, Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos:

Como sobreviviente de cáncer de mama, usted puede tomar medidas para ayudar a disminuir el riesgo de recurrencia. Entre esas medidas están el mantener un peso sano, hacer ejercicio regularmente y restringir la cantidad de alcohol que consume. Esos cambios en el estilo de vida no sólo disminuirán la posibilidad de que reaparezca el cáncer de mama, sino que también reducirán el riesgo de que usted padezca otras enfermedades.

Entre los pasos más importantes está el mantener un peso ideal, sobre todo en los años posteriores a la menopausia. Las investigaciones plantean que el tejido graso (o tejido adiposo) es fuente de estrógeno. Muchos tipos de cáncer de mama son sensibles a las hormonas y pueden crecer más rápido ante la presencia de estrógeno. Por ello, el tener más tejido adiposo podría aumentar la posibilidad de que se desarrolle el cáncer de mama, sobre todo entre las mujeres que ya tienen antecedentes.

Mantener un peso sano o, en caso necesario, perderlo reduce el tejido graso y disminuye la cantidad de estrógeno presente en el organismo, lo que a su vez reduce el riesgo de presentar un cáncer sensible al estrógeno. Las investigaciones calculan que cuando alguien tiene un peso sano, el riesgo para cáncer de mama puede reducirse en alrededor de 26 por ciento. Si bien no existen pautas alimenticias específicas para los sobrevivientes de cáncer de mama, una alimentación bien balanceada enriquecida con frutas, cereales y verduras, así como baja en grasas y azúcares, puede ayudar a mantener un peso sano.

Una fórmula conocida como índice de masa corporal (IMC), que compara el peso con la estatura, puede servirle para determinar si su peso se encuentra dentro del rango sano. El IMC se calcula dividiendo el peso en kilogramos para la altura en metros cuadrados. En la mayoría de gente, se considera normal un IMC entre 18,5 y 24,9.

Estrechamente vinculado con el mantenimiento de un peso sano está el hacer ejercicio de forma regular. Se ha demostrado que el ejercicio disminuye los niveles de estrógeno e insulina y favorece al sistema inmune. Las evidencias son contundentes respecto a que iniciar un programa regular de ejercicio antes de la menopausia ofrece ventajas duraderas contra el cáncer de mama. Si usted aún no incorpora al ejercicio en su rutina diaria, empiece lentamente hasta lograr hacerlo durante 30 minutos mínimo, tres veces por semana. Recuerde que no necesita entrenarse para correr maratones, de manera que con caminar rápido, andar en bicicleta o nadar, usted le ofrecerá al cuerpo el ejercicio que necesita.

Las ventajas que conllevan el mantener un peso sano y hacer ejercicio regularmente van mucho más allá de disminuir el riesgo para cáncer de mama, pues también sirven de prevención para el cáncer de colon y otros tipos de cáncer gastrointestinal, aparte de cánceres ginecológicos como el cáncer de endometrio. La gordura es un factor de riesgo para todos esos tipos de cáncer.

Además, se ha demostrado claramente que perder peso y hacer ejercicio sirven para evitar enfermedades cardíacas, la principal causa de muerte femenina en Estados Unidos. Por último, se sabe que hacer ejercicio regularmente también ayuda a evitar la temida pérdida ósea, que puede conducir a la osteoporosis. Esto es importante especialmente para las mujeres que atraviesan por la menopausia y es fundamental para quienes reciben terapia contra el estrógeno (a fin de disminuir el riesgo de recurrencia del cáncer de mama), puesto que esas terapias pueden acelerar el desarrollo de la osteoporosis.

Otro cambio importante que usted puede hacer es restringir la cantidad de alcohol que consume. Las investigaciones plantean que mientras más alcohol se consuma, mayor es el riesgo de desarrollar cáncer de mama. La recomendación general es que las mujeres limiten el consumo de alcohol a un promedio de no más de una bebida alcohólica diaria (8 onzas de vino, 16 onzas de cerveza, u onza y media de otros licores fuertes).

Al seguir estas recomendaciones sobre el estilo de vida, usted podría desempeñar una función clave en la disminución del riesgo de recurrencia de su cáncer de mama. Si desea detalles sobre un programa para perder peso bueno para usted o tácticas sobre cómo restringir la ingesta de alcohol, consulte con su médico.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 28 de septiembre de 2011

El nivel de testosterona no necesariamente disminuye debido a la edad


En cuestiones de salud, el calendario paga frecuentemente los platos rotos. Hay varias condiciones que se consideran “achaques de los años”, entre ellos, la reducción de los niveles de la testosterona en los hombres de edad adulta. Ahora, una nueva hipótesis plantea la posibilidad de que es el estado de salud en general el que genera la disminución de la hormona, y no la edad. De ser así, es necesario un replanteamiento de los tratamientos actuales con testosterona. ¡Entérate aquí!

Si tus hijos o tus nietos te dicen que te estás convirtiendo en un “viejo gruñón” y tu mujer te pregunta constantemente por qué estás de mal humor, posiblemente haya una explicación para tu estado de ánimo, relacionada con los niveles de la hormona predominante en los hombres: la testosterona.

La testosterona es la hormona sexual más importante que tienen los hombres. Es la que promueve el desarrollo de los órganos reproductores masculinos y fomenta las erecciones y la conducta sexual. También causa características sexuales secundarias durante la pubertad, como el engrosamiento de la voz y el crecimiento del vello corporal y facial, y ayuda a mantener los músculos y los huesos.

A medida que los hombres envejecen, el nivel de esta hormona disminuye, lo que puede generar diversas consecuencias tanto físicas como psicológicas. A este proceso se le conoce como andropausia o menopausia masculina, que en cierta forma sería el equivalente a la menopausia en las mujeres.

A diferencia de lo que se creía hasta el momento, un nuevo estudio desarrollado por unos investigadores australianos encontró que la edad por sí sola no provoca un descenso en los niveles de la testosterona, sino que esto se relaciona con un estado de salud general en declive.

En otras palabras, luego de analizar a más de 300 hombres mayores de 40 años, los especialistas encontraron que la cantidad de testosterona en la sangre no se reducía en quienes tenían una salud óptima, lo que contradice a investigaciones anteriores que indicaban que la deficiencia de testosterona relacionada con la edad contribuía al deterioro de la salud, a la fatiga y a la pérdida del libido.

De ser así, la actual tendencia al tratamiento con testosterona sería errónea. Por eso, este estudio (cuyos resultados todavía son preliminares y deben ser revisados y aprobados por colegas de la comunidad científica), abre las puertas a una nueva línea de investigación en busca de soluciones más efectivas para este problema que hoy afecta a muchos hombres y les provoca síntomas como:

Reducción del impulso y el deseo sexual
Disfunción eréctil
Reducción en el tamaño de los testículos.
Agrandamiento de las glándulas mamarias (los pechos).
Pérdida del vello del cuerpo.
Disminución en los músculo y en la fuerza física.
Mayor acumulación de grasa (en especial en el área de la cintura).
Elevación del colesterol.
Debilitamiento de los huesos (osteoporosis) y pérdida de energía.
Alteraciones en el estado anímico (depresión, ansiedad y/o cambios de estados de ánimo).
Problemas de concentración, memoria u otras funciones cognitivas.

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lunes, 5 de septiembre de 2011

El nivel de testosterona no necesariamente disminuye debido a la edad


En cuestiones de salud, el calendario paga frecuentemente los platos rotos. Hay varias condiciones que se consideran “achaques de los años”, entre ellos, la reducción de los niveles de la testosterona en los hombres de edad adulta. Ahora, una nueva hipótesis plantea la posibilidad de que es el estado de salud en general el que genera la disminución de la hormona, y no la edad. De ser así, es necesario un replanteamiento de los tratamientos actuales con testosterona. ¡Entérate aquí!

Si tus hijos o tus nietos te dicen que te estás convirtiendo en un “viejo gruñón” y tu mujer te pregunta constantemente por qué estás de mal humor, posiblemente haya una explicación para tu estado de ánimo, relacionada con los niveles de la hormona predominante en los hombres: la testosterona.

La testosterona es la hormona sexual más importante que tienen los hombres. Es la que promueve el desarrollo de los órganos reproductores masculinos y fomenta las erecciones y la conducta sexual. También causa características sexuales secundarias durante la pubertad, como el engrosamiento de la voz y el crecimiento del vello corporal y facial, y ayuda a mantener los músculos y los huesos.

A medida que los hombres envejecen, el nivel de esta hormona disminuye, lo que puede generar diversas consecuencias tanto físicas como psicológicas.

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domingo, 26 de junio de 2011

¿Existe o no la menopausia masculina?


Si bien los hombres atraviesan por cambios hormonales según envejecen, la mayoría no presenta síntomas a consecuencia de ello
ESTIMADA MAYO CLINIC:
¿Existe la menopausia masculina?
RESPUESTA del Dr. J. Taylor Hays, Medicina Interna General de Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos:
Menopausia quiere decir el fin de las menstruaciones y etapa fértil de la mujer a consecuencia de un fuerte descenso en la producción de la hormona femenina estrógeno por parte de los ovarios.  No existe equivalente para la menopausia en los hombres, de manera que ellos no experimentan ninguna menopausia masculina.
No obstante, los hombres sí experimentan cambios hormonales según envejecen.  Existen pruebas claras respecto a que los hombres durante toda la edad adulta gradualmente producen menos testosterona, que es la principal hormona masculina. Sin embargo, ni tomando en cuenta ese descenso vinculado a la edad, en la mayoría de hombres no deja de mantenerse el nivel de testosterona dentro de lo que se considera el rango normal y tampoco se presentan señales o síntomas.
Cuando la producción de testosterona masculina desciende por debajo de lo normal, por ejemplo, como resultado de algún medicamento para suspender la producción de testosterona a fin de tratar un cáncer de próstata, el hombre puede presentar síntomas tales como sofocos (similares a los que las mujeres sienten durante la menopausia), cansancio, problemas para dormir, dificultad para concentrarse, además de menos deseo y rendimiento sexual.  La función eréctil podría o no afectarse.
La poca producción de testosterona se conoce como hipogonadismo.  Aparte de la terapia hormonal que induce esta afección, el hipogonadismo puede heredarse o derivar de alguna lesión o infección en los testículos ocurrida anteriormente, o puede también presentarse con la edad.
Si usted sospecha que tiene nivel bajo de testosterona, acuda al médico.  Además de los síntomas arriba descritos, la afección puede disminuir la masa muscular y provocar pérdida de masa ósea (osteoporosis), similar a lo que ocurre con las mujeres posmenopáusicas.  En algunos hombres diagnosticados con hipogonadismo, la terapia para reemplazo de la testosterona puede ser útil porque detiene la pérdida de músculo y de densidad ósea.
Algunas personas se preocupan por los efectos secundarios del tratamiento, porque piensan, por ejemplo, en los esteroides anabólicos utilizados por los atletas que pueden ocasionar problemas hepáticos y de fertilizad masculina.  En cambio, para nosotros, la preocupación principal del tratamiento para reemplazo de la testosterona en hombres mayores es el crecimiento prostático y el cáncer de próstata, porque la glándula prostática crece ante la influencia de la testosterona.  A pesar de no existir muchas pruebas respecto a que los pacientes que reciben terapia para reemplazo de la testosterona corran más riesgo de cáncer de próstata, la posibilidad es un asunto que todavía no se ha resuelto.
Adicionalmente, la terapia para reemplazo de la testosterona puede producir otros efectos secundarios no deseados, entre ellos, el desarrollo de apnea obstructiva del sueño y producción excesiva de glóbulos rojos en algunos hombres.  Debido a estos riesgos, es importante que su médico converse con usted respecto a sus síntomas, mida su glóbulos sanguíneos, le examine la próstata y revise el nivel del antígeno prostático específico (PSA) en su sangre.
En hombres que claramente no producen poca testosterona porque sus niveles todavía se encuentran dentro del rango normal, no existe ninguna evidencia respecto a que la terapia para suplementar la testosterona sea útil.  Además,  las investigaciones tampoco indican que la terapia con testosterona mejore la fuerza ni masa muscular, ni las medidas del rendimiento físico.
Un análisis simple de sangre le permite a su médico diagnosticar poca producción de testosterona.  La muestra para el análisis normalmente se obtiene en la mañana, en ayunas, y por lo general se mide más de una vez porque la producción de testosterona puede variar ligeramente de un día a otro.  El diagnóstico de hipogonadismo se basa en la presencia de síntomas que plantean que existe un nivel bajo de testosterona y mínimo dos o tres análisis de sangre que muestren niveles anormalmente bajos de testosterona.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 27 de mayo de 2011

Medicamentos para la osteoporosis


Al igual que ocurre con otras partes del cuerpo, los huesos también van envejeciendo y pueden debilitarse. Como ya hemos mencionado antes en Vida y Salud, una de las enfermedades más comunes en los huesos es la osteoporosis y se presenta con más frecuencia en las mujeres. Aquí te contamos los medicamentos que tienden a recetar los médicos y otras medidas que puedes tomar para cuidar la salud de tus huesos.

Recordemos de qué se trata la osteoporosis para luego hablar de los medicamentos que la tratan: es una enfermedad silenciosa que afecta a los huesos y se produce porque los huesos tienen menos depósito de calcio del que necesitan, entonces se debilitan y se vuelven porosos (para que puedas imaginarlos, tendrían un aspecto similar a una esponja vegetal).
Se dice que la osteoporosis es silenciosa porque en general no tiene síntomas, a menos de que esté muy avanzada. Es decir que no te das cuenta que la tienes y suele detectarse cuando el problema ya existe y se produce una fractura (una quebradura) de huesos, típicamente en la cadera, la muñeca o una o varias vértebras de la columna.
Actualmente, existen distintos tipos de medicamentos que pueden ayudarte a prevenir y a tratar la osteoporosis. Tu médico puede indicarte que tomes alguno si te realiza una prueba de densidad ósea (que le indica cómo están tus huesos) y encuentra que tus huesos están débiles y tienes probabilidades de fracturarte.
Por cierto, antes de recomendarte estas medicinas, va a determinar que no haya otros problemas como hiperparatiroidismo, etc. Y también se debe cerciorar que tu nivel de vitamina D en la sangre es adecuado y que estás consumiendo suficiente calcio (idealmente en tus alimentos diariamente). Cuando esto no es posible, es cuando se recomiendan suplementos de calcio. Es más difícil obtener la vitamina D de los alimentos y no se recomienda la exposición prolongada al sol, por eso es que con frecuencia se recomiendan los suplementos de vitamina D (bajo supervisión médica) cuando el nivel se encuentra por debajo de lo normal en la sangre.
Además, no hay que olvidarse de la importancia del ejercicio, especialmente el que incluye pesas. No tienen que ser muy pesadas. De hecho nunca deben de ser de más de 15 libras o 6.8 kg. por arriba de tu cabeza si ya tienes osteoporosis. Pero el peso también fortalece tus huesos. Incluso actividades como caminar que pone el peso de tu cuerpo, la jardinería son estupendas.
Entre las medicinas más utilizadas para el tratamiento de la osteoporosis se encuentran:
  • Bisfosfonatos: se adhieren a la superficie de los huesos y retrasan su deterioro. De ese modo pueden evitar las fracturas (que se rompa en hueso) preservar la masa del hueso e incluso aumentar su densidad. Incluye el alendronato (Fosamax®), el ibandronato (Boniva®), el risedronato (Actonel®) y el ácido zoledrónico (Reclast®). Estas medicinas pueden tener efectos no deseados como vómitos y dolor de estómago, consulta con tu médico si sientes que no te caen bien. Por otro lado, si debes someterte a una cirugía dental, es importante que le menciones a tu dentista que estás tomando esta medicina. Idealmente se recomienda suspender la medicina un par de semanas antes del tratamiento dental ya que hay algo conocido como osteonecrosis de la mandíbula que sucede muy rara vez, pero cuyo riesgo disminuye si se suspende antes de procedimientos dentales invasivos. Hay estudios que sugieren que es conveniente suspender los Bifosfonatos después de tomarlos por 5 años consecutivos ya que su beneficio podría continuar después de ese tiempo.
  • Moduladores selectivos del receptor de estrógeno (SERM, por su sigla en inglés), como el raloxifeno (Evista®): retrasa  el deterioro del hueso viejo y, aunque no son hormonas, tienen un efecto en el hueso parecido al del estrógeno pero sin los riesgos que se asocian a esa hormona, como el aumento de posibilidades de tener cáncer de mama o del útero. Debes evitar tomar estos medicamentos si has tenido trombosis venosa profunda, o sea un coágulo en una vena, ya que esta medicina aumenta este riesgo.
  • Hormonas: existen distintas alternativas como las pastillas de estrógeno (Premarin®) y de estrógeno con progestina (Prempro®, Premphase®) refuerzan las hormonas naturales del cuerpo y retrasan el deterioro del hueso viejo. La teriparatida (Forteo®) ayuda al cuerpo a formar hueso nuevo con mayor rapidez de lo que se deteriora el viejo. La calcitonina (Miacalcin®, Fortical®) también retrasa el deterioro del hueso viejo.
  • Inhibidor del RANK ligand: Este es el medicamento más novedoso que acaba de aprobarse para su uso. Se aplica de forma subcutánea dos veces al año. Como los anteriores, retrasa el deterioro del hueso viejo pero su mecanismo de acción es diferente. En los estudios clínicos hasta el momento tiende a ser bastante bien tolerado, en pocos casos se ha visto dolor leve en la espalda, en las extremidades o en los músculos transitorios, infección urinaria y elevación del colesterol. En muy pocos casos se ha visto una reacción en la piel, como erupción o eczema y la osteonecrosis de la mandíbula, como con los bifosfonatos. Su nombre comercial es Prolia® (Denosumab).
Como en la mayoría de los casos la osteoporosis se detecta por sorpresa y cuando ya se ha producido una fractura de uno o varios huesos, las personas afectadas sugieren que se aumenten los programas para que se prevenga y se detecte la enfermedad a tiempo.
Habla con tu médico sobre tu salud ósea (de tus huesos), repasa tus factores de riesgo con él o ella y pregúntale si debes hacerte una prueba de la densidad ósea. Si es necesario, puede ordenarte medicamentos para ayudar a prevenir problemas en los huesos y para reducir tus probabilidades de tener fracturas a causa de la osteoporosis. Tú puedes hacer muchas cosas para mantener tus huesos sanos y fuertes, no importa la edad que tengas. Anímate, nunca es tarde para cuidar tus huesos.
Tomado de Vida y Salud