DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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miércoles, 6 de junio de 2012

Nuevas recomendaciones para los controles del cáncer cervical

¿Te acerca ya tu cita de rutina con el ginecólogo y no estás segura de los exámenes que necesitas? Pues entérate de las nuevas guías para las pruebas de control del cáncer cervical, que están muy relacionadas con tu edad y con tus antecedentes médicos y tus antecedentes familiares.

Nuria acaba de recibir un recordatorio de su centro ginecológico de que es hora de hacer una cita para su chequeo periódico. ¿Tan pronto?, se pregunta Nuria. Le parece que fue ayer la última vez que fue a hacerse la prueba del cáncer cervical (cuello de la matriz o cuello del útero), pero es que con el trabajo y los quehaceres de la casa el tiempo se le pasa volando. Antonia, por su parte, tiene dos hijas adolescentes y se pregunta cuándo será oportuno que ellas también comiencen a chequearse. Esa es una de las varias preguntas que quiere hacerle al ginecólogo en su próxima visita.

Es muy importante que las mujeres estén muy al tanto de cuándo necesitan hacerse la prueba del cáncer cervical y cuándo empezar a hacerlo. Y más ahora que esas recomendaciones han cambiado. Ten en cuenta que, según afirma el propio CDC (o el Centro de Control y Prevención de Enfermedades en Estados Unidos), el cáncer cervical es el cáncer femenino más fácil de prevenir si se realizan las pruebas de detección con la frecuencia indicada. Además, actualmente también tenemos una vacuna te recomiendo que le preguntes a tu médico acerca de ella también, especialmente para las adolescentes.

Hasta hace poco, los profesionales de la salud recomendaban la prueba de Papanicolau cada tres años en las mujeres de entre los 21 y los 65 años. Pero estas guías han sido revisadas y se han modificado. Una versión actualizada de un estudio realizado por el U.S. Preventive Services Task Force, publicado en línea en Annals of Internal Medicine en 2003, tiene nuevas recomendaciones sobre el cáncer cervical (o del cuello del útero) para las mujeres, de acuerdo a su edad.

Según esta nueva versión (cuyos resultados son similares a los de otras organizaciones para la salud, como la Asociación Americana del Cáncer), si estás entre los 30 y los 65 años y no tienes antecedentes ni alto riesgo de cáncer cervical, tienes la opción de combinar el Papanicolau (PAP) con la prueba del virus del papiloma humano (VPH). Si ambos dan resultados negativos, es perfectamente seguro esperar un intervalo de cinco años entre un examen y otro, en lugar de que se realice cada tres años como se recomendaba previamente. (Ojo, eso no significa que no es necesario que te hagas exámenes ginecológicos con mayor frecuencia, estamos hablando del Papanicolau exclusivamente).

La razón es que ciertas cepas o tipos del virus del VPH son la causa principal del cáncer cervical, pero la infección tiene que persistir durante varios años para causar daños. Por lo tanto, puedes esperar más para hacerte el próximo examen. Además, las pruebas muy frecuentes pueden hacer más daño (por la mayor posibilidad de obtener resultados anormales, que conduzcan a otros exámenes, a veces, invasivos), que los beneficios que reporta la detección temprana de cambios precancerosos de crecimiento lento en el cuello del útero. A menudo, estos cambios precancerosos desaparecen sin ningún tratamiento, sobre todo en las mujeres jóvenes.

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martes, 5 de junio de 2012

Vacuna contra el VPH: ¿una, dos o tres dosis?

Una investigación encontró que aplicarse dos dosis de la vacuna contra el virus del papiloma humano o VPH podría brindar la misma protección contra el cáncer del cuello uterino que las tres dosis que se aplican en la actualidad. El VPH es un virus de transmisión sexual que afecta tanto a las mujeres como a los hombres. Entérate sobre los últimos detalles sobre la enfermedad y la vacuna que la combate.

El cáncer cervical es uno de los más comunes entre las mujeres, y su principal causante es el denominado Virus del Papiloma Humano (VPH), que se contagia a través del contacto sexual (incluido el sexo oral) con una persona infectada y que actualmente afecta a alrededor de 20 millones de personas, en su mayoría jóvenes. Si bien las mujeres son las que más sufren los efectos de esta enfermedad, también afecta a los hombres. A ellos puede provocarles cáncer en el ano y el pene.

Desde el año 2006 existe una vacuna contra el VPH, que se utiliza para prevenir el desarrollo del cáncer, que poco a poco se está incluyendo en los programas de vacunación oficiales de los distintos estados de la Unión Americana, así como en diferentes países de América y de Europa.

La vacuna, en la actualidad, está disponible bajo dos marcas comerciales: Gardasil y Cervarix. Ambas protegen contra los subtipos 16 y 18 del virus del VPH, que son los que generan el 70 por ciento de los cánceres del útero (de la matriz) que se detectan anualmente en todo el mundo. En total, existen más de 100 subtipos de este virus. Otros de los más peligrosos son los subtipos 6 y 11, que son los causantes del 90 por ciento de verrugas en el área genital. Contra estos dos últimos, Gardasil también ofrece protección.

Actualmente, la indicación es que se apliquen tres dosis separadas de la vacuna en el transcurso de seis meses. Pero un nuevo análisis al respecto desarrollado por investigadores del Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos encontró que dos dosis de la vacuna, e incluso una sola, brindarían la misma barrera contra el cáncer del cuello del útero que las tres dosis que se utilizan en la actualidad.

Para llegar a estos resultados, que fueron publicados en la revista Journal of the National Cancer Institute, los investigadores evaluaron los datos de un Ensayo de Vacunas de Costa Rica, en el cual participaron 7.466 mujeres que recibieron la vacuna Cervarix.

El objetivo del estudio era otro pero, aunque los investigadores tenían la intención de darles las tres dosis completas a las mujeres que participaron, por distintos motivos, el 20 por ciento de ellas sólo recibió dos dosis. También hubo algunas que recibieron sólo una dosis.

Así, al analizar la protección que tenían las mujeres luego de cuatro años, los especialistas hallaron que quienes habían recibido dos dosis de Cervarix tenían el mismo nivel de protección contra la infección con VPH que quienes había recibido tres dosis. Incluso, las mujeres que sólo se habían aplicado una dosis de la vacuna también tenían un alto nivel de protección.

Estos datos son importantes principalmente para los países en desarrollo. Como la vacuna implica un costo elevado, una reducción de las dosis significa que más mujeres podrían recibirla. Sin embargo, por el momento habrá que seguir esperando. Los investigadores aclaran que aún se necesitan más estudios para evaluar la eficacia a largo plazo de recibir menos dosis de la vacuna contra el VPH.

Mientras tanto, se siguen recomendando las tres dosis para las niñas de 9 a 11 años, ya que el efecto es mayor si se aplica antes de comenzar a tener relaciones sexuales. Luego de esa edad, y hasta los 25 años, también resulta muy útil aplicarse la vacuna.

Ante cualquier duda específica que tengas de tu caso particular, no dejes de consultar con un médico, él o ella podrá decirte qué es lo más conveniente para que tengas una vida sexual saludable.

Principales apartes tomados de Vida y Salud

miércoles, 2 de mayo de 2012

¿Sabías que la endometriosis aumenta el riesgo de tres tipos de cáncer del ovario?

Es muy posible que hayas oído hablar de la endometriosis, y tal vez no le hayas dado mayor importancia. Pero es esencial que te hagas exámenes médicos periódicamente para saber si la tienes, porque si no se atiende a tiempo, aumenta el riesgo de infertilidad y de padecer de tres tipos diferentes de cáncer de ovario.

Los períodos menstruales de Fernanda siempre fueron abundantes y dolorosos. Se acostumbró a sufrir cada mes lo que consideraba “parte de ser mujer” y pensó que no podía hacer nada para evitarlo. Hasta que en una visita al ginecólogo se enteró de que sus crisis mensuales tenían tanto nombre como solución. Fernanda — y muchas mujeres como ella — venía padeciendo de endometriosis sin siquiera sospecharlo. Es importante identificarla porque además del dolor, puede tener otras consecuencias muy serias.

La endometriosis ocurre cuando el tejido endometrial, que recubre la parte interna del útero, crece anormalmente fuera de éste, y se extiende a los ovarios y a otros órganos en las áreas pélvica y abdominal. Esta enfermedad afecta alrededor del 10% de las mujeres en edad fértil.

La endometriosis puede provocar dolor e inflamación, y es una de las mayores causas de infertilidad, pero muchas veces no da síntomas, y las mujeres no se dan ni cuenta de que la padecen. De ahí la importancia de hacerse exámenes ginecológicos regularmente. Las dos pruebas más usadas para averiguar si tienes endometriosis son el ultrasonido y las imágenes de resonancia magnética.

Aparte del dolor y la infertilidad, se han hecho estudios para evaluar la conexión entre la endometriosis y el cáncer de ovario. Pero aunque todo parecía indicar que la incidencia de cáncer dependía del tipo de tumor, los resultados hasta ahora eran contradictorios, y no se había podido llegar a una conclusión definitiva.

Eso cambió, no obstante, gracias al análisis de 13 estudios, publicado el 22 de febrero en la revista The Lancet Oncology, y realizado por unos investigadores de diferentes universidades norteamericanas en más de 23,000 mujeres. Este estudio revela que las mujeres con antecedentes de endometriosis tienen más riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer del ovario. La presencia de endometriosis aumenta en tres veces el riesgo de padecer de un tumor de células claras, y en dos veces la probabilidad de desarrollar un tumor endometrioide o un tumor seroso de bajo grado. No se detectó ninguna conexión entre la endometriosis y otros tipos de cáncer de ovario, como el carcinoma o los tumores serosos de alto grado.

¿Cuáles son sus síntomas?

Aunque le endometriosis muchas veces no da síntomas, otras veces se anuncia con uno de los más comunes: el dolor. Es importante que vayas a tu ginecólogo cuanto antes si experimentas estos síntomas:
  • Calambres o un fuerte dolor durante el periodo menstrual.
  • Dolor crónico en la pelvis o la parte baja de la espalda.
  • Dolor durante el sexo o después de las relaciones sexuales.
  • Evacuaciones dolorosas (dolor al defecar) o dolor al orinar durante el periodo menstrual.
  • Periodos menstruales muy abundantes.
  • Sangrados leves premenstruales o entre un periodo y otro.
  • Fatiga o cansancio excesivo.
Sin embargo, si padeces de endometriosis, no te alarmes. En general, el riesgo de que una mujer con endometriosis desarrolle cáncer de ovario es pequeño. La mayoría de las mujeres que sufren de endometriosis no lo desarrollan. El 20% de los tumores de células claras van precedidos de endometriosis, pero estos tumores son sólo el 10% del total de los cánceres de ovario. La utilidad de este estudio es que enfatiza la importancia de vigilar con más atención a las mujeres con endometriosis, para detectar cualquier lesión durante el examen regular del ginecólogo. El ginecólogo, por su parte, debe estar alerta ante el mayor riesgo de cáncer del ovario en las mujeres con historial de endometriosis. La buena noticia: si este cáncer se descubre a tiempo, la probabilidad de curación es de alrededor del 90%.

Ya sabes, no ignores las señales de tu cuerpo, infórmate y aprovecha los avances que aportan los científicos para poner en práctica normas preventivas que pueden evitarte complicaciones en el futuro.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 9 de abril de 2012

¿Son normales los cólicos o calambres al principio del embarazo?


Durante las primeras semanas de embarazo, es normal tener un poco de nerviosismo y ansiedad porque todo marche bien con el bebé. Por eso, ante cualquier dolor o sensación extraña, es muy probable que te preocupes. Si has tenido cólicos o calambres en la parte baja del vientre en esos primeros días, puede tratarse de los cólicos por implantación del embrión. Aquí te cuento más sobre estos cólicos y cuando debes de preocuparte.

Luisa tuvo problemas para quedar embarazada y en una ocasión, perdió al bebé en las primeras semanas de gestación. Hoy, tiene una hijita de 2 años y es una mamá feliz. Sin embargo, recuerda que esas primeras semanas de embarazo estaba muy nerviosa y que cada vez que sentía un cólico, corría al baño asustada, esperando lo peor. “Eran cólicos como de menstruación, parecidos a los que sentí cuando perdí a mi primer bebé”.

Es cierto que cuando se avecina un aborto espontáneo, los calambres en la parte baja del vientre son una señal de alarma. Pero también es cierto que un cólico o calambre durante las primeras semanas del embarazo es un signo de que todo va bien y de que el embrión se ha implantado en las paredes del útero.

Los cólicos de implantación se presentan generalmente de 6 a 12 días después de la concepción. Incluso, puede presentarse un leve sangrado que es señal de que tu bebé ya está “agarrado” a la pared y significa que las posibilidades de que sea un embarazo exitoso son mayores.

Los cólicos o calambres de implantación pueden estar acompañados o no, de un leve sangrado. Ten en cuenta que no todas las mujeres embarazadas experimentan estos cólicos, así que no te preocupes si no los sientes. Pero sí en tu caso los sientes, considera que deben durar poco: uno o dos días como máximo.

Si por el contrario, los cólicos son severos y te causan mucha molestia por varios días, puede que haya alguna otra causa y debes, sin dudarlo, consultar con tu médico para descartar cualquier problema mayor con tu embarazo. En estos casos, es muy importante que acudas al médico.

Los casos en los cuales los cólicos o calambres durante el embarazo necesitan atención inmediata incluyen:

Aborto espontáneo
  • Embarazo ectópico: (el embrión se desarrolla fuera del útero (de la matriz), por lo general en las trompas de Falopio, en los ovarios o hasta en el cuello uterino)
  • Embarazo molar: (se produce cuando un óvulo fecundado se desarrolla en un crecimiento llamado mola en lugar de un embrión normal)
De cualquier manera, te recuerdo que durante todo tu embarazo es probable que sientas cólicos debido a que los músculos que sostienen a tu útero se está expandiendo para poder sostener a tu bebé a medida que va creciendo. Y eso, por supuesto, es normal y saludable.

Si tienes cualquier duda, o si te enfrentas con algún dolor que te parece que merece tu atención, consulta de inmediato con tu médico. Más vale prevenir, sobretodo cuando se trata de tu salud y de la salud del bebé que viene en camino a alegrar tu vida.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 28 de noviembre de 2011

Vacuna contra el VPH: ¿una, dos o tres dosis?


Una investigación reciente encontró que aplicarse dos dosis de la vacuna contra el virus del papiloma humano o VPH podría brindar la misma protección contra el cáncer del cuello uterino que las tres dosis que se aplican en la actualidad. El VPH es un virus de transmisión sexual que afecta tanto a las mujeres como a los hombres. Entérate sobre los últimos detalles sobre la enfermedad y la vacuna que la combate.

El cáncer cervical es uno de los más comunes entre las mujeres, y su principal causante es el denominado Virus del Papiloma Humano (VPH), que se contagia a través del contacto sexual (incluido el sexo oral) con una persona infectada y que actualmente afecta a alrededor de 20 millones de personas, en su mayoría jóvenes. Si bien las mujeres son las que más sufren los efectos de esta enfermedad, también afecta a los hombres. A ellos puede provocarles cáncer en el ano y el pene.

Desde el año 2006 existe una vacuna que contra el VPH, que se utiliza para prevenir el desarrollo del cáncer, que poco a poco se está incluyendo en los programas de vacunación oficiales de los distintos estados de la Unión Americana, así como en diferentes países de América y de Europa.

La vacuna, en la actualidad, está disponible bajo dos marcas comerciales: Gardasil y Cervarix. Ambas protegen contra los subtipos 16 y 18 del virus del VPH, que son los que generan el 70 por ciento de los cánceres del útero (de la matriz) que se detectan anualmente en todo el mundo. En total, existen más de 100 subtipos de este virus. Otros de los más peligrosos son los subtipos 6 y 11, que son los causantes del 90 por ciento de verrugas en el área genital. Contra estos dos últimos, Gardasil también ofrece protección.

Actualmente, la indicación es que se apliquen tres dosis separadas de la vacuna en el transcurso de seis meses. Pero un nuevo análisis al respecto desarrollado por investigadores del Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos encontró que dos dosis de la vacuna, e incluso una sola, brindarían la misma barrera contra el cáncer del cuello del útero que las tres dosis que se utilizan en la actualidad.

Para llegar a estos resultados, que fueron publicados en la revista Journal of the National Cancer Institute, los investigadores evaluaron los datos de un Ensayo de Vacunas de Costa Rica, en el cual participaron 7.466 mujeres que recibieron la vacuna Cervarix.

El objetivo del estudio era otro pero, aunque los investigadores tenían la intención de darles las tres dosis completas a las mujeres que participaron, por distintos motivos, el 20 por ciento de ellas sólo recibió dos dosis. También hubo algunas que recibieron sólo una dosis.

Así, al analizar la protección que tenían las mujeres luego de cuatro años, los especialistas hallaron que quienes habían recibido dos dosis de Cervarix tenían el mismo nivel de protección contra la infección con VPH que quienes había recibido tres dosis. Incluso, las mujeres que sólo se habían aplicado una dosis de la vacuna también tenían un alto nivel de protección.

Estos datos son importantes principalmente para los países en desarrollo. Como la vacuna implica un costo elevado, una reducción de las dosis significa que más mujeres podrían recibirla. Sin embargo, por el momento habrá que seguir esperando. Los investigadores aclaran que aún se necesitan más estudios para evaluar la eficacia a largo plazo de recibir menos dosis de la vacuna contra el VPH.

Mientras tanto, se siguen recomendando las tres dosis para las niñas de 9 a 11 años, ya que el efecto es mayor si se aplica antes de comenzar a tener relaciones sexuales. Luego de esa edad, y hasta los 25 años, también resulta muy útil aplicarse la vacuna.

Si quieres conocer más detalles sobre el VPH y el cáncer cervical, así como laimportancia de recibir esta vacuna, no dejes de leer estas columnas sobre este tema aquí en VidaySalud.com.

Y ante cualquier duda específica que tengas de tu caso particular, no dejes de consultar con un médico, él o ella podrá decirte qué es lo más conveniente para que tengas una vida sexual saludable.

Tomado de Vida y Salud

martes, 18 de octubre de 2011

10 factores que pueden causar la pérdida del embarazo por aborto espontáneo


No es un tema ni agradable ni popular, pero la pérdida del embarazo por un aborto espontáneo es algo que le preocupa y le concierne a cualquier mujer embarazada o que planea tener un bebé. Hablemos sobre ello para despejar miedos, aclarar conceptos y para que puedas sentirte mucho más confiada y segura durante esta maravillosa etapa que es tu embarazo.

Elena comprobó hace poco que estaba embarazada. ¡Qué alegría sintió! Hacía tiempo que esperaba una noticia así. Pero después de la emoción y la euforia del principio, ha comenzado a preocuparse. Ha tenido algunas manchitas y molestias ligeras en el abdomen. Le aterra la idea de perder su embarazo. Hasta cierto punto, la preocupación de Elena es normal, ya que ni la más saludable de las mamás tiene garantías absolutas. Lo mejor que puede hacer es comunicarse estrechamente con su doctor, seguir sus recomendaciones, cuidarse bien e informarse lo más posible. Para que tú también estés informada, vamos a conversar sobre la pérdida del embarazo por aborto espontáneo al principio de la gestación.

¿Qué es, exactamente un aborto espontáneo o involuntario? Se le llama así a la pérdida del embarazo por causas naturales cuando se produce en las primeras 20 semanas de la gestación. De un 10 a un 20% de los embarazos detectados termina en un aborto espontáneo. Este porcentaje no incluye la pérdida de óvulos fertilizados que no logran implantarse adecuadamente en el útero, a veces de forma tan temprana que la mujer ni siquiera se da cuenta, y cuando empieza a sangrar piensa que tiene un período que se ha retrasado un poco o es más abundante de lo normal.

Tu gran preocupación ¿qué causa el aborto espontáneo? Puede suceder por muchas razones, pero una gran cantidad (entre un 50 y un 70% de los casos) de los que ocurren durante el primer trimestre del embarazo se deben a problemas genéticos o anormalidades cromosómicas (en los cromosomas) del óvulo fecundado, o a problemas con el desarrollo y en la implantación en el útero. Cuando la mujer tiene un aborto espontáneo por primera vez, casi nunca se hace un análisis completo (se asume que se debe a lo indicado anteriormente), pero aunque se hiciera, es difícil determinar exactamente la causa que lo produjo. Ya cuando se llega a las seis semanas de embarazo, las probabilidades de que ocurra un aborto espontáneo se reducen significativamente. Pero cuidado, hay que tener en cuenta otros factores de riesgo. Veamos cuáles son:

1. La edad: a partir de los 40 años, la mujer tiene el doble de probabilidades de sufrir un aborto espontáneo que una de 20, y se debe a que con la edad aumentan las probabilidades de concebir un bebé con irregularidades cromosómicas, que son embarazos que se pierden con más facilidad. El riesgo aumenta con cada embarazo posterior.

2. Si la mujer ha tenido más de dos abortos espontáneos seguidos.

3. Enfermedades crónicas como una diabetes mal controlada, condiciones del sistema inmunológico como el lupus, y trastornos hormonales como el síndrome del ovario poliquístico.

4. Antecedentes familiares de defectos de nacimiento o problemas genéticos, tanto por el lado de la mujer como por el lado del papá.

5. Infecciones bacterianas (como la listeria) o de enfermedades como la rubéola, paperas, sarampión, etc.

6. Hábitos como el de fumar, beber o usar drogas.

7. Uso de ciertos medicamentos (con o sin receta). Es muy importante que le comuniques a tu obstetra o al ginecólogo qué medicamentos (o suplementos) tomas.

8. Obesidad

9. Ciertos procedimientos utilizados para diagnóstico (como la amniocentesis).

10. Si te quedas embarazada a menos de 3 meses de haber dado a luz, tienes más riesgo de sufrir un aborto espontáneo.

¿Cómo puedes saber si se trata de un aborto o el sangrado es algo normal?

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lunes, 10 de octubre de 2011

Vacuna contra el VPH: ¿una, dos o tres dosis?


Una investigación reciente encontró que aplicarse dos dosis de la vacuna contra el virus del papiloma humano o VPH podría brindar la misma protección contra el cáncer del cuello uterino que las tres dosis que se aplican en la actualidad. El VPH es un virus de transmisión sexual que afecta tanto a las mujeres como a los hombres. Entérate sobre los últimos detalles sobre la enfermedad y la vacuna que la combate.

El cáncer cervical es uno de los más comunes entre las mujeres, y su principal causante es el denominado Virus del Papiloma Humano (VPH), que se contagia a través del contacto sexual (incluido el sexo oral) con una persona infectada y que actualmente afecta a alrededor de 20 millones de personas, en su mayoría jóvenes. Si bien las mujeres son las que más sufren los efectos de esta enfermedad, también afecta a los hombres. A ellos puede provocarles cáncer en el ano y el pene.

Desde el año 2006 existe una vacuna que contra el VPH, que se utiliza para prevenir el desarrollo del cáncer, que poco a poco se está incluyendo en los programas de vacunación oficiales de los distintos estados de la Unión Americana, así como en diferentes países de América y de Europa.

La vacuna, en la actualidad, está disponible bajo dos marcas comerciales: Gardasil y Cervarix. Ambas protegen contra los subtipos 16 y 18 del virus del VPH, que son los que generan el 70 por ciento de los cánceres del útero (de la matriz) que se detectan anualmente en todo el mundo. En total, existen más de 100 subtipos de este virus. Otros de los más peligrosos son los subtipos 6 y 11, que son los causantes del 90 por ciento de verrugas en el área genital. Contra estos dos últimos, Gardasil también ofrece protección.

Actualmente, la indicación es que se apliquen tres dosis separadas de la vacuna en el transcurso de seis meses. Pero un nuevo análisis al respecto desarrollado por investigadores del Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos encontró que dos dosis de la vacuna, e incluso una sola, brindarían la misma barrera contra el cáncer del cuello del útero que las tres dosis que se utilizan en la actualidad.

Para llegar a estos resultados, que fueron publicados en la revista Journal of the National Cancer Institute, los investigadores evaluaron los datos de un Ensayo de Vacunas de Costa Rica, en el cual participaron 7.466 mujeres que recibieron la vacuna Cervarix.

El objetivo del estudio era otro pero, aunque los investigadores tenían la intención de darles las tres dosis completas a las mujeres que participaron, por distintos motivos, el 20 por ciento de ellas sólo recibió dos dosis. También hubo algunas que recibieron sólo una dosis.

Así, al analizar la protección que tenían las mujeres luego de cuatro años, los especialistas hallaron que quienes habían recibido dos dosis de Cervarix tenían el mismo nivel de protección contra la infección con VPH que quienes había recibido tres dosis. Incluso, las mujeres que sólo se habían aplicado una dosis de la vacuna también tenían un alto nivel de protección.

Estos datos son importantes principalmente para los países en desarrollo. Como la vacuna implica un costo elevado, una reducción de las dosis significa que más mujeres podrían recibirla. Sin embargo, por el momento habrá que seguir esperando. Los investigadores aclaran que aún se necesitan más estudios para evaluar la eficacia a largo plazo de recibir menos dosis de la vacuna contra el VPH.

Mientras tanto, se siguen recomendando las tres dosis para las niñas de 9 a 11 años, ya que el efecto es mayor si se aplica antes de comenzar a tener relaciones sexuales. Luego de esa edad, y hasta los 25 años, también resulta muy útil aplicarse la vacuna.

Si quieres conocer más detalles sobre el VPH y el cáncer cervical, así como la importancia de recibir esta vacuna, no dejes de leer estas columnas sobre este tema aquí en VidaySalud.com.

Y ante cualquier duda específica que tengas de tu caso particular, no dejes de consultar con un médico, él o ella podrá decirte qué es lo más conveniente para que tengas una vida sexual saludable.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 17 de septiembre de 2011

Ser bajita tiene sus ventajas: en concreto, menor riesgo de desarrollar cáncer


¿Alguna vez has pensado que tus posibilidades de tener cáncer se relacionan, entre otras cosa, con tu estatura? Un nuevo hallazgo parece demostrar que esto es así y que, en particular, cuánto más altas son las mujeres más posibilidades tienen de desarrollar cáncer en el futuro. Sin importar cuánto midas, siempre es importante adoptar hábitos saludables para prevenir esta enfermedad. Descubre cómo en este artículo.

En mayor o menor medida, todos tenemos posibilidades de desarrollar cáncer en algún momento de la vida. De todas las enfermedades que existen, ésta es quizás la más temida, y no es para menos: a nivel mundial, es una de las principales causas de muerte. La Organización Mundial para la Salud estima que entre el 2005 y el 2015 morirán alrededor de 84 millones de personas debido al cáncer.

Las causas que provocan el cáncer pueden ser muchas y varían de una persona a otra. Y si bien entre los principales factores que provocan esta enfermedad se encuentran el tabaquismo, la obesidad y el alcoholismo, ahora los investigadores de la Universidad de Oxford, Inglaterra, han agregado una más: la estatura de las mujeres también podría influir en su aparición y desarrollo.

En particular, este estudio publicado en el revista Lancet Oncology encontró que cuánto más altura tienen las mujeres, más posibilidades tienen de desarrollar distintos tipos de cáncer (como los de colon, piel, mama, útero, ovario, riñón y la leucemia). Lo que todavía sigue siendo un misterio es a qué se debe esta relación.

Para llegar a estos resultados, los investigadores tomaron en cuenta los datos de 1,3 millones de mujeres, recopilados entre 1996 y 2001. En detalle, las cifras indicaron que tener 10 centímetros (4 pulgadas) por arriba de la altura promedio, aumenta alrededor de un 16% más las posibilidades de desarrollar cáncer. Y cuánto más alta sea la mujer, más posibilidades hay (por eso se cree que puede estar vinculado con las hormonas del crecimiento).

Además, los investigadores relacionaron los resultados obtenidos con otros estudios realizados previamente, para demostrar que estos se repetían en distintas regiones del mundo, como Australia, Asia, Europa y Norteamérica.

A pesar de estos resultados, lo cierto es que nadie está exento, no importa la estatura ni tampoco el sexo. Todos podemos ser víctimas del cáncer, por eso lo mejor es adoptar hábitos de vida saludables que, como te contamos en otro artículo de VidaySalud.com, pueden ayudarte a reducir las posibilidades de desarrollar cáncer en algún momento de tu vida. Entre ellos:

Evita el tabaquismo y el sobrepeso, lleva una dieta saludable y haz ejercicios de manera regular.
Limita el consumo del alcohol a no más de una copa (si eres mujer) o dos copas (si eres hombres) por día.
Protege tu piel de los rayos del sol y de otras radiaciones, y limita los rayos-X (las radiografías) a los que necesites exclusivamente.
Trata de no exponerte a sustancias cancerígenas, como algunos polvos, vapores, el humo del cigarrillo y ciertas sustancias químicas.
Evita la terapia de reemplazo hormonal (las hormonas femeninas) a menos que tengas síntomas importantes debidos a la menopausia y hazlo bajo supervisión médica.
Consulta con tu médico para ver si es necesario que te hagas exámenes de detección temprana, aún cuando te sientas bien.

Ahora que conoces todos estos datos, es el momento de poner manos a la obra. ¿Cuáles son los hábitos que deberías modificar y por cuál comenzarás? Recuerda que es difícil cambiar todo de golpe pero si lo haces con convicción y poco a poco, veras cómo, sin darte cuenta, pronto empezarás a notar tus logros y a disfrutar los resultados.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 27 de agosto de 2011

¿Importa o no el tamaño de la vagina?


Tradicionalmente han sido los hombres los preocupados – y hasta obsesionados – con el tamaño de su órgano sexual. ¿Les preocupa a las mujeres el tamaño de su vagina? A muchas sí, especialmente después de varios alumbramientos. ¿Debería importarles o no? ¿Influye el tamaño en el placer que experimentan ella o su pareja en la relación sexual? Exploremos un poco el asunto para despejar las dudas.
Graciela ha disfrutado siempre las relaciones con su esposo, pero desde el nacimiento de su cuarto hijo – todos nacidos por parto natural, por cierto – siente menos placer y le parece que su vagina se ha distendido.  Por pudor, no ha comentado con nadie lo que le pasa, ni siquiera a su ginecólogo.
A Marisa le pasa lo contrario: siente molestias y hasta dolor durante la penetración y se pregunta si su vagina es demasiado pequeña. Muchas mujeres como Graciela y Marisa se preocupan por el tamaño de su vagina y si éste afecta su capacidad de recibir y dar placer en el encuentro sexual, pero no se sienten cómodas hablando de este tema ya sea por vergüenza, por inhibiciones o por un tabú de índole cultural. Además de ser un tema poco comentado, la relación entre tamaño y función/satisfacción sexual no ha sido extensamente estudiada tampoco, pero sí hay datos concretos que podemos analizar. Veamos.
¿Existe un tamaño de vagina “promedio”? Las medidas usadas con mayor frecuencia son las que provienen de un estudio realizado en 1960 por Masters and Johnson’s en el que se midieron las vaginas de 100 mujeres que nunca habían estado embarazadas.  Según el estudio el tamaño de la vagina, sin estímulo, oscila entre 2.75  a 3 ¼ pulgadas (6.5 a 8 cm).  Cuando se estimula sexualmente, el tamaño de la vagina aumenta y puede oscilar entre 4.25 a 4.75 pulgadas (10 a 11.5 cm).
Además del largo, hablemos del ancho… La vagina es un órgano elástico capaz de adaptarse a distintas condiciones: es lo suficientemente estrecha como para sostener un tampón sin que éste se  corra o se salga y a la vez capaz de estirarse y expandirse lo mismo para dar entrada al pene como para permitir que pase el bebé en el momento del nacimiento.
Cuando se estira demasiado.  Es precisamente después de cada nacimiento que la vagina comienza a distenderse, cambia de tamaño y es cuando las mujeres empiezan a sentir los cambios y las molestias. Mientras más embarazos se tengan, más aumentan las probabilidades del ensanchamiento de la vagina, especialmente después de partos difíciles y prolongados. Vale la pena aclarar que la frecuencia de la relación sexual no cambia el tamaño de la vagina, como algunas personas creen.  Eso no es cierto. No importa cuántas veces se practique el sexo, o cuantas parejas haya tenido la mujer, el tamaño de su vagina no va a cambiar. Los embarazos y alumbramientos sí cambian el tono muscularde la vagina y este factor sí puede influir en la satisfacción sexual de ambos miembros de la pareja.
¿Qué consecuencias puede traer una vagina distendida? Hay varias y son:
  • las relaciones sexuales son menos satisfactorias para la mujer o para su pareja
  • el aire puede entrar o salir de la vagina, provocando un sonido incómodo y bochornoso
  • algo mucho peor: los músculos y ligamentos alrededor de la vagina se distienden y pueden ocasionar un prolapso (o descendimiento) de órganos como el útero o la vejiga.
En el caso de un prolapso, es necesario visitar al médico general o al ginecólogo para discutir el tratamiento, que la mayoría de las veces involucra la cirugía. Si éste es tu caso, no te abandones y acude enseguida. Cuando el caso se trata de una distención muscular o de los ligamentos, se puede aliviar muchísimo practicando ejercicios para fortalecer los músculos del suelo pélvico. Estos son los llamados “ejercicios de Kegel”, que se recomiendan a todas las mujeres que han dado a luz después del parto. Ahora te explicamos cómo hacerlos:
  1. Comienza por familiarizarte con los músculos que tienes que contraer: imagínate por un momento que tienes muchas ganas de orinar y que necesitas aguantar hasta que llegues al baño. Para evitar la salida del orine, contraes los músculos alrededor de la uretra. Esos son exactamente los músculos que tienes que contraer.
  2. Contrae y mantén la contracción durante 10 segundos.
  3. Relaja los músculos durante otros 10 segundos.
  4. Contrae los músculos de nuevo durante 10 segundos.
  5. Continúa los intervalos de contracción y relajamiento durante 5 minutos más o menos.
  6. Repite los ejercicios cuatro veces al día (o siempre que puedas). Puedes hacerlo lo mismo de pie que sentada o acostada.
¿Y si la vagina es demasiado pequeña o estrecha? Estadísticamente es muy poco probable que la vagina sea demasiado corta. Entre los síntomas que las mujeres asocian con una vagina pequeña   están las molestias o dolores en el momento de la penetración, pero la mayoría de las veces esto se debe a una insuficiente o indebida estimulación antes de la penetración o a distintos grados de vaginismo, una condición que no tiene nada que ver con el tamaño de la vagina. Se debe a la contracción involuntaria de los músculos vaginales lo que provoca dolor durante las relaciones sexuales. Tiene causas físicas y psicológicas, y debe consultarse al ginecólogo para resolverlo.
¿Afecta el tamaño de la vagina la calidad de las relaciones sexuales? Descartando el caso de un prolapso, definitivamente no. Tanto el tamaño de la vagina como el del pene, en realidad poco tienen que ver con la satisfacción que experimenta la pareja durante el encuentro sexual y ésta depende en gran parte de las actitudes, expectativas y habilidades ante el sexo, así como del estado general de la relación de pareja fuera del dormitorio.
Como ves, la calidad, como en tantas otras áreas de la vida, poco tiene que ver con cantidad o  tamaño. Las dimensiones de la vagina no son la excepción. Si experimentas trastornos después de un embarazo, o las relaciones sexuales te provocan molestia o dolor, consulta con tu ginecólogo. Si no, disfruta de la relación con tu pareja sin preocuparte por cosas tan relativamente poco importantes como el tamaño.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 29 de junio de 2011

Pon atención a las señales de cáncer de endometrio


Las mujeres posmenopáusicas que presentan algún sangrado vaginal anormal o manchas de sangre deben comunicarse con el médico.  Esas son unas de las señales de cáncer de endometrio, cuya prevalencia es mayor entre mujeres de 60 y 70 años.
El cáncer de endometrio no obtiene mucha atención de parte de los medios de comunicación, aunque en Estados Unidos es el cuarto cáncer más común entre mujeres, después del de mama, pulmón y colon.  Cuando el cáncer de endometrio se descubre en sus inicios, normalmente se lo puede tratar con éxito.
Entre algunas señales comunes del cáncer están:
  • Menstruaciones más largas de lo normal o sangrado entre una y otra;
  • Menstruaciones que se presentan menos de 21 días aparte o manchas de sangre durante los años anteriores a la menopausia;
  • Cualquier sangrado vaginal después de la menopausia; es decir, cuando las menstruaciones ya no se presentan;
  • Secreción vaginal de color rosa o aguada.
Algunas mujeres con cáncer de endometrio también presentan dolor pélvico, pérdida de peso inexplicable y relaciones sexuales dolorosas.  A pesar de que estos síntomas podrían vinculares a situaciones no cancerosas, deben ponerse a consideración del médico.
No existe una prueba de detección recomendada para el cáncer de endometrio.   Generalmente se realizan exámenes, tales como la obtención de imágenes por ecografía, cuando una mujer presenta síntomas.  Si el cáncer de endometrio se descubre pronto es probable que esté confinado al útero.  Con la extirpación del útero, por lo general, se elimina todo el cáncer.  Esa podría ser la razón por la que más de 90 por ciento del tiempo se trata exitosamente el cáncer de endometrio descubierto en las primeras etapas.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 27 de mayo de 2011

Medicamentos para la osteoporosis


Al igual que ocurre con otras partes del cuerpo, los huesos también van envejeciendo y pueden debilitarse. Como ya hemos mencionado antes en Vida y Salud, una de las enfermedades más comunes en los huesos es la osteoporosis y se presenta con más frecuencia en las mujeres. Aquí te contamos los medicamentos que tienden a recetar los médicos y otras medidas que puedes tomar para cuidar la salud de tus huesos.

Recordemos de qué se trata la osteoporosis para luego hablar de los medicamentos que la tratan: es una enfermedad silenciosa que afecta a los huesos y se produce porque los huesos tienen menos depósito de calcio del que necesitan, entonces se debilitan y se vuelven porosos (para que puedas imaginarlos, tendrían un aspecto similar a una esponja vegetal).
Se dice que la osteoporosis es silenciosa porque en general no tiene síntomas, a menos de que esté muy avanzada. Es decir que no te das cuenta que la tienes y suele detectarse cuando el problema ya existe y se produce una fractura (una quebradura) de huesos, típicamente en la cadera, la muñeca o una o varias vértebras de la columna.
Actualmente, existen distintos tipos de medicamentos que pueden ayudarte a prevenir y a tratar la osteoporosis. Tu médico puede indicarte que tomes alguno si te realiza una prueba de densidad ósea (que le indica cómo están tus huesos) y encuentra que tus huesos están débiles y tienes probabilidades de fracturarte.
Por cierto, antes de recomendarte estas medicinas, va a determinar que no haya otros problemas como hiperparatiroidismo, etc. Y también se debe cerciorar que tu nivel de vitamina D en la sangre es adecuado y que estás consumiendo suficiente calcio (idealmente en tus alimentos diariamente). Cuando esto no es posible, es cuando se recomiendan suplementos de calcio. Es más difícil obtener la vitamina D de los alimentos y no se recomienda la exposición prolongada al sol, por eso es que con frecuencia se recomiendan los suplementos de vitamina D (bajo supervisión médica) cuando el nivel se encuentra por debajo de lo normal en la sangre.
Además, no hay que olvidarse de la importancia del ejercicio, especialmente el que incluye pesas. No tienen que ser muy pesadas. De hecho nunca deben de ser de más de 15 libras o 6.8 kg. por arriba de tu cabeza si ya tienes osteoporosis. Pero el peso también fortalece tus huesos. Incluso actividades como caminar que pone el peso de tu cuerpo, la jardinería son estupendas.
Entre las medicinas más utilizadas para el tratamiento de la osteoporosis se encuentran:
  • Bisfosfonatos: se adhieren a la superficie de los huesos y retrasan su deterioro. De ese modo pueden evitar las fracturas (que se rompa en hueso) preservar la masa del hueso e incluso aumentar su densidad. Incluye el alendronato (Fosamax®), el ibandronato (Boniva®), el risedronato (Actonel®) y el ácido zoledrónico (Reclast®). Estas medicinas pueden tener efectos no deseados como vómitos y dolor de estómago, consulta con tu médico si sientes que no te caen bien. Por otro lado, si debes someterte a una cirugía dental, es importante que le menciones a tu dentista que estás tomando esta medicina. Idealmente se recomienda suspender la medicina un par de semanas antes del tratamiento dental ya que hay algo conocido como osteonecrosis de la mandíbula que sucede muy rara vez, pero cuyo riesgo disminuye si se suspende antes de procedimientos dentales invasivos. Hay estudios que sugieren que es conveniente suspender los Bifosfonatos después de tomarlos por 5 años consecutivos ya que su beneficio podría continuar después de ese tiempo.
  • Moduladores selectivos del receptor de estrógeno (SERM, por su sigla en inglés), como el raloxifeno (Evista®): retrasa  el deterioro del hueso viejo y, aunque no son hormonas, tienen un efecto en el hueso parecido al del estrógeno pero sin los riesgos que se asocian a esa hormona, como el aumento de posibilidades de tener cáncer de mama o del útero. Debes evitar tomar estos medicamentos si has tenido trombosis venosa profunda, o sea un coágulo en una vena, ya que esta medicina aumenta este riesgo.
  • Hormonas: existen distintas alternativas como las pastillas de estrógeno (Premarin®) y de estrógeno con progestina (Prempro®, Premphase®) refuerzan las hormonas naturales del cuerpo y retrasan el deterioro del hueso viejo. La teriparatida (Forteo®) ayuda al cuerpo a formar hueso nuevo con mayor rapidez de lo que se deteriora el viejo. La calcitonina (Miacalcin®, Fortical®) también retrasa el deterioro del hueso viejo.
  • Inhibidor del RANK ligand: Este es el medicamento más novedoso que acaba de aprobarse para su uso. Se aplica de forma subcutánea dos veces al año. Como los anteriores, retrasa el deterioro del hueso viejo pero su mecanismo de acción es diferente. En los estudios clínicos hasta el momento tiende a ser bastante bien tolerado, en pocos casos se ha visto dolor leve en la espalda, en las extremidades o en los músculos transitorios, infección urinaria y elevación del colesterol. En muy pocos casos se ha visto una reacción en la piel, como erupción o eczema y la osteonecrosis de la mandíbula, como con los bifosfonatos. Su nombre comercial es Prolia® (Denosumab).
Como en la mayoría de los casos la osteoporosis se detecta por sorpresa y cuando ya se ha producido una fractura de uno o varios huesos, las personas afectadas sugieren que se aumenten los programas para que se prevenga y se detecte la enfermedad a tiempo.
Habla con tu médico sobre tu salud ósea (de tus huesos), repasa tus factores de riesgo con él o ella y pregúntale si debes hacerte una prueba de la densidad ósea. Si es necesario, puede ordenarte medicamentos para ayudar a prevenir problemas en los huesos y para reducir tus probabilidades de tener fracturas a causa de la osteoporosis. Tú puedes hacer muchas cosas para mantener tus huesos sanos y fuertes, no importa la edad que tengas. Anímate, nunca es tarde para cuidar tus huesos.
Tomado de Vida y Salud

domingo, 1 de mayo de 2011

¿Embarazada y con los pies y los tobillos hinchados?


Durante el embarazo, tu útero no es la única parte de tu cuerpo que se está expandiendo. Podrías notar inflamación (hinchazón) en tus extremidades, específicamente en tus tobillos y en tus pies. En este artículo te contamos qué puedes hacer para disminuir o mejorar la inflamación de los tobillos y de los pies mientras esperas la llegada de tu bebé y cuándo es señal de alarma.
Andrea tiene 8 meses de embarazo y se sorprendió al verse los pies y los tobillos hinchados. “ ¿Por qué?” se preguntó al ver que ya sus zapatos no le cabían. La verdad es que como Andrea, a muchas mujeres les llama la atención la hinchazón de las extremidades durante el embarazo, pero es algo común. El nombre médico para la retención del líquido que causa la hinchazón es: edema. Lo que sucede es que todo tu cuerpo está cambiando, no es sólo tu útero el que está creciendo.
Es común que durante el embarazo se presente un poco de inflamación (hinchazón) en las extremidades. Esto está relacionado con la predisposición a retener líquidos en el cuerpo. Además, el útero está creciendo, se vuelve más pesado y dificulta la circulación de la sangre de las venas de las piernas cuando regresa al corazón para oxigenarse. Esto hace que se hinchen las piernas, los tobillos y los pies.
Se estima que el 75% de las mujeres embarazadas pueden desarrollar esta inflamación ( hinchazón de los tobillos o pies), especialmente entre los 7 y los 9 meses de gestación (en el último trimestre). También existe un pequeño porcentaje (25%) de mujeres afortunadas que nunca experimentan hinchazón o edema de las extremidades durante el embarazo, y esto también se considera normal.
Para aliviar la hinchazón de los tobillos y los pies durante el embarazo las siguientes recomendaciones te podrían ayudar:
  • No pases demasiado tiempo de pie o sentada. Si tu trabajo te lo exige, asegúrate de tomar descansos. Camina por 5 minutos, eleva los pies más arriba del corazón y mueve los tobillos para activar la circulación.
  • Si estás sentada mucho tiempo, trata de no apoyar los pies en el piso, sino de mantenerlos elevados con un taburete, una caja o un cojín.
  • Duerme de lado. El acostarte de lado ayuda a que tus riñones trabajen al máximo, eliminando los desechos líquidos para aliviar la hinchazón. Si puedes, también coloca unas almohadas debajo de tus piernas para elevarlas durante la noche. Así estimulas el retorno sanguíneo hacia el corazón.
  • Olvídate de los zapatos de moda que pueden ser incómodos. Durante el embarazo, la moda sí incomoda. Preocúpate por estar cómoda, no por usar tacones altos. Elije zapatos bajitos y amortiguados.
  • Evita acalorarte demasiado. El calor agrava la hinchazón. Trata de mantenerte fresca y si puedes, aplícate compresas frías en los pies para aliviarte.
  • Toma agua. Aunque parezca contradictorio, mientras más agua bebas, más eliminas. El mantenerte hidratada es vital durante el embarazo, así que asegúrate de tomar al menos 8 a 10 vasos de 8 onzas de líquidos (agua preferiblemente).
  • Usa medias para estimular la circulación.
  • Haz ejercicio diariamente.
Recuerda que aunque incómoda, la hinchazón o edema durante el embarazo pasará luego de que tengas a tu bebé. Si consideras que tu hinchazón no es normal, habla con tu médico. La hinchazón excesiva puede ser una señal de preeclampsia, siempre y cuando venga acompañada por otros síntomas como presencia de proteínas en la orina, aumento de peso repentino, hipertensión (presión alta), cambios en la visión y dolores de cabeza. Si notas estos síntomas también llama a tu médico de inmediato o ve a una sala de emergencia.
Tomado de Vida y Salud

martes, 29 de marzo de 2011

Endometriosis


¿Qué es?

El tejido que recubre el interior de útero se llama tejido endometrial. La endometriosis es una condición en la cual este tejido crece por fuera del útero. Generalmente la endometriosis se desarrolla en la pelvis y el abdomen, los ovarios, la superficie exterior del útero, las membranas y los ligamentos de la pelvis y el abdomen inferior, las trompas de Falopio, y los espacios entre la vejiga, el útero y el recto. Menos frecuente, el tejido endometrial crece fuera del útero o en la pared del recto, de la vejiga, de los intestinos o del apéndice. En raras ocasiones, la endometriosis se desarrolla en áreas muy alejadas del tracto reproductivo, como los pulmones, los brazos, los muslos y la piel.
El tejido endometrial fuera del útero tiende a comportarse como el revestimiento normal del útero. Puede responder a los cambios hormonales de la mujer . Puede también liberar sangre durante la menstruación, lo que puede causar dolores abdominales o pélvicos. A medida que el tejido endometrial crece, también puede interferir con la fertilidad de la mujer ya que cubre o crece dentro de los ovarios, o deforma u obstruye las trompas de Falopio. El tejido endometrial de los ovarios puede formar grandes quistes llamados endometriomas. Los endometriomas a veces se denominan quistes de chocolate porque típicamente contienen una mezcla de sangre y tejido muerto parduzco y espeso que se asemeja a chocolate.
Los investigadores tienen varias teorías respecto a la causa de la endometriosis. Según una explicación, la condición se desarrolla cuando se produce un reflujo de los líquidos menstruales que transportan partículas de tejido uterino hasta las trompas de Falopio en la pelvis, en vez de descender y salir a través de la vagina. Esto parece ser una explicación razonable de la presencia de zonas de tejido endometrial alrededor del útero y los ovarios.
Sin embargo, esto no explica por qué la endometriosis a veces se encuentra en lugares distantes como los pulmones o la piel. En estos casos, las células endometriales pueden moverse a través del torrente sanguíneo o los canales linfáticos. Otra teoría establece que ciertos tipos de células especiales, pueden transformarse en células endometriales y unirse para formar grandes depósitos de tejido endometrial.
Cualquiera que  sea la causa de la endometriosis, se cree que las defensas inmunológicas anormales influyen en su desarrollo. El sistema inmunológico aparentemente no logra identificar y destruye el tejido endometrial que crece fuera del útero donde no debería crecer, y puede estimular el crecimiento y proliferación de este tejido. Se están realizando investigaciones para comprender la relación entre el sistema inmunológico y la endometriosis.
En Estados Unidos, la endometriosis afecta entre el 10 y 20% de las mujeres en edad fértil. En promedio, la endometriosis se diagnostica alrededor de los 27 años.
En general, una mujer tiene probablemente más riesgo de tener endometriosis si se presentan cualquiera de los siguientes factores:
  • si tiene abundante flujo menstrual
  • si tiene un ciclo menstrual corto (menos de 27 días)
  • si tiene un pariente cercano con endometriosis.
El riesgo de una mujer es menor que el promedio si tiene los siguientes factores:
  • si su peso es levemente menor que el normal
  • si realiza ejercicio físico regularmente
  • si ha tenido embarazos múltiples
  • si ha usado anticonceptivos orales


Síntomas

Muchas mujeres con endometriosis no presentan ningún síntoma.
Aquellas que sí tienen síntomas pueden experimentar lo siguiente:
  • fuertes dolores menstruales, generalmente con abundante flujo menstrual
  • dolores en la pelvis y abdomen, usualmente tanto antes como durante la menstruación
  • dolor de espalda
  • dolor durante o inmediatamente después de mantener relaciones sexuales
  • goteo vaginal antes de la menstruación
  • síntomas intestinales, como dolor a l evacuar, diarrea, constipación y raramente sangre en la materia fecal
  • dolor al orinar o raramente sangre en la orina
  • infertilidad o pérdida de emberazos repetidas
En general, la gravedad de los síntomas depende de la ubicación de la endometriosis. Una mujer que solo presenta algunos pequeños parches de tejido endometrial fuera del útero puede presentar fuertes dolores pélvicos, mientras que una mujer con grandes áreas de endometriosis quizá no presente ningún tipo de síntomas.


Diagnóstico

El médico revisará sus síntomas, su historia clínica y ginecológica y todo antecedente familiar de endometriosis. Generalmente luego se hace un examen físico completo. En algunos casos, durante el examen pélvico, su médico pueda ver pequeños parches de tejido endometrial entre los ligamentos de la pelvis. Su médico también puede detectar anomalías relacionadas con la presencia de endometriosis según la posición de sus órganos pélvicos o de cuán libremente éstos se mueven. Un endometrioma en el ovario puede detectarse al realizar el examen pélvico.
Para confirmar el diagnostico, su médico puede necesitar realizar una cirugía laparoscopia pélvica para identificar tejido endometrial dentro de su pelvis o abdomen y para extirpar tejido anormal para después examinar con un microscopio. En la cirugía laparoscópica, los médicos operan mediante dos o tres cortes, en vez de realizar un corte grande como se realiza en la cirugía tradicional.


Duración

Sin tratamiento, la endometriosis es un problema prolongado que generalmente dura hasta la menopausia.


Prevención

La endometriosos no se puede prevenir. Sin embargo, la condición puede detenerse temporalmente si usted toma anticonceptivos o se embaraza.


Tratamiento

Están disponibles varias opciones de tratamiento:
  • Manejo del dolor solamente: si usted tiene dolor abdominal o pélvico leves, su médico quiza le sugiera que tome algún medicamento para el dolor sin receta, como el ibuprofeno (Advil, Motrin entre otras marcas comerciales) o el naproxeno (Aleve). Si no mejora, su médico quizá le sugiera uno de los calmantes no esteroides disponibles con receta. Existen medicamentos medicamentes más fuertes que contienen narcóticos leves, como la codeína, pero solo se recetan cuando los calmantes no esteroides no logran hacer efecto o no pueden usarse debido a los efectos secundarios o a las reacciones alérgicas. Los narcóticos presentan riesgo de dependencia y adicción a las drogas.
  • Manejo del dolor combinado con control de niveles de hormonas: algunos tratamientos disminuyen el dolor de la endometriosis porque disminuyen  los efectos de las hormonas femeninas en áreas de tejido endometrial. Los medicamentos que pueden tener este beneficio incluyen los anticonceptivos orales, las progestinas, el danazol (Danocrine) y los medicamentos llamados “agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina” como la nafarelina (Synarel) y la leuprolida (Lupron). Los agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina actúan sobre la glándula pituitaria para disminuir notablemente los niveles de la hormona femenina. Esto genera una “falsa menopausia” que permite que la endometriosis desaparezca por un tiempo.
  • Tratamientos quirúrgicos conservadores (laparoscopia y laparotomía): durante la laparoscopia, su médico quemará pequeñas áreas de tejido endometrial o usará un láser para vaporizarlas. Su médico quizá también corte todo tejido que pueda estar colocando sus órganos genitales en una posición incorrecta. Estas intervenciones a menudo se realizan durante la misma sesión de laparoscopia mediante la cual se diagnostica la endometriosis. En cambio, si usted tiene áreas más grandes de endometriosis, su médico quizá realice una cirugía abdominal tradicional mediante un gran corte. Este gran corte le dará al médico más espacio para llegar a todas las áreas de endometriosis y tratarlas dentro de su pelvis y abdomen.
  • Histerectomía (extracción del útero): en las mujeres que ya no quieren quedar embrazadas y en mujeres con fuertes dolores incapacitantes, el médico puede tratar la endometriosis extirpando su útero, junto con los ovarios y las trompas de Falopio. Esto se utilizaría como último recurso cuando no han dado resultado otros métodos.
La mejor opción de tratamiento para usted depende de varios factores, incluidos la gravedad de sus síntomas y sus planes de quedar embarazada. Por ejemplo, si usted tiene endometriosis dolorosa y está tratando de quedar embarazada y no lo logra, su médico puede recomendar que se realice un tratamiento quirúrgico tradicional con laparoscopia. Esta opción no solo puede mejorar los síntomas, sino también aumentar las posibilidades de quedar embarazada ya que los tejidos cicatrizales que están en  sus trompas y moviéndolas fuera de su posición normal pueden extirparse. Por otro lado, si usted quiere posponer su embarazo, su médico quizá le sugiera que tome anticonceptivos orales durante algunos meses para ver si esto mejora  sus síntomas.


Cuándo llamar a un profesional

Llame a su médico o ginecólogo si tiene dolor justo antes o durante su periodo menstrual, dolor abdominal o pélvico, periodos menstruales anormalmente excesivos, goteo vaginal o cualquier otro síntoma de endometriosis. Además póngase en contacto con su médico si usted está tratando de quedar embarazada o no ha quedado embarazada después de un año de relaciones sexuales sin protección.


Pronóstico

El pronóstico es bueno , especialmente cuando se diagnostica y se trata esta  condición en su etapa inicial. Los tratamientos quirúrgicos y médicos pueden aliviar el dolor de endometriosis en alrededor del 90% de las mujeres que padecen de esta enfermedad.
Aún con tratamiento, tres de cada cuatro mujeres con endometriosis leve eventualmente quedan embarazadas. De las pacientes que se hacen una laparoscopia para incrementar  la fertilidad, el 40% quedan embarazadas luego de esta intervención.
Los síntomas de endometriosis desaparecen luego de la menopausia, siempre que no se realice un tratamiento con estrógenos.
Tomado de Vida y Salud