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miércoles, 6 de junio de 2012

Nuevas recomendaciones para los controles del cáncer cervical

¿Te acerca ya tu cita de rutina con el ginecólogo y no estás segura de los exámenes que necesitas? Pues entérate de las nuevas guías para las pruebas de control del cáncer cervical, que están muy relacionadas con tu edad y con tus antecedentes médicos y tus antecedentes familiares.

Nuria acaba de recibir un recordatorio de su centro ginecológico de que es hora de hacer una cita para su chequeo periódico. ¿Tan pronto?, se pregunta Nuria. Le parece que fue ayer la última vez que fue a hacerse la prueba del cáncer cervical (cuello de la matriz o cuello del útero), pero es que con el trabajo y los quehaceres de la casa el tiempo se le pasa volando. Antonia, por su parte, tiene dos hijas adolescentes y se pregunta cuándo será oportuno que ellas también comiencen a chequearse. Esa es una de las varias preguntas que quiere hacerle al ginecólogo en su próxima visita.

Es muy importante que las mujeres estén muy al tanto de cuándo necesitan hacerse la prueba del cáncer cervical y cuándo empezar a hacerlo. Y más ahora que esas recomendaciones han cambiado. Ten en cuenta que, según afirma el propio CDC (o el Centro de Control y Prevención de Enfermedades en Estados Unidos), el cáncer cervical es el cáncer femenino más fácil de prevenir si se realizan las pruebas de detección con la frecuencia indicada. Además, actualmente también tenemos una vacuna te recomiendo que le preguntes a tu médico acerca de ella también, especialmente para las adolescentes.

Hasta hace poco, los profesionales de la salud recomendaban la prueba de Papanicolau cada tres años en las mujeres de entre los 21 y los 65 años. Pero estas guías han sido revisadas y se han modificado. Una versión actualizada de un estudio realizado por el U.S. Preventive Services Task Force, publicado en línea en Annals of Internal Medicine en 2003, tiene nuevas recomendaciones sobre el cáncer cervical (o del cuello del útero) para las mujeres, de acuerdo a su edad.

Según esta nueva versión (cuyos resultados son similares a los de otras organizaciones para la salud, como la Asociación Americana del Cáncer), si estás entre los 30 y los 65 años y no tienes antecedentes ni alto riesgo de cáncer cervical, tienes la opción de combinar el Papanicolau (PAP) con la prueba del virus del papiloma humano (VPH). Si ambos dan resultados negativos, es perfectamente seguro esperar un intervalo de cinco años entre un examen y otro, en lugar de que se realice cada tres años como se recomendaba previamente. (Ojo, eso no significa que no es necesario que te hagas exámenes ginecológicos con mayor frecuencia, estamos hablando del Papanicolau exclusivamente).

La razón es que ciertas cepas o tipos del virus del VPH son la causa principal del cáncer cervical, pero la infección tiene que persistir durante varios años para causar daños. Por lo tanto, puedes esperar más para hacerte el próximo examen. Además, las pruebas muy frecuentes pueden hacer más daño (por la mayor posibilidad de obtener resultados anormales, que conduzcan a otros exámenes, a veces, invasivos), que los beneficios que reporta la detección temprana de cambios precancerosos de crecimiento lento en el cuello del útero. A menudo, estos cambios precancerosos desaparecen sin ningún tratamiento, sobre todo en las mujeres jóvenes.

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miércoles, 30 de noviembre de 2011

Aclara tus dudas sobre la histerectomía


A pesar de que es una de las operaciones ginecológicas más comunes, muchas mujeres no saben exactamente de qué se trata y tienen ideas equivocadas sobre los cambios que suceden en el cuerpo después de esta cirugía. ¿Y tú, cuánto sabes sobre la histerectomía? Para que puedas despejar tus dudas y entender más, aquí encontrarás algunos datos que debes conocer sobre esta operación ( cuando se quita el útero ) y sus consecuencias.

Posiblemente hayas escuchado hablar sobre la histerectomía, conoces a alguien que ha pasado por esta operación o eres tú misma quien está evaluando la posibilidad de hacérsela, luego de que el médico te la indicara como un posible tratamiento para tu condición.

Si este es el caso, quizá estés angustiada, asustada, confundida y hasta enojada por la situación. Y no es para menos. Pero debes saber que no estás sola. Se estima que 1 de cada 3 mujeres, únicamente en Estados Unidos, ha tenido una histerectomía antes de los 60 años de edad. A pesar de eso, muchas no saben bien en qué consiste esta operación y tienen ideas equivocadas sobre lo que les ocurrirá.

La histerectomía es una cirugía mediante la cual se extrae (saca) el útero (la matriz) de una mujer. Puede ser una histerectomía total o parcial. Se llama total cuando, además del útero, también se sacan las trompas de Falopio (que son los conductos que conectan los ovarios al útero) y los ovarios (donde se producen los óvulos que se van desprendiendo mes a mes durante la ovulación y que si no se fecundan provocan la menstruación). Y es parcial cuando sólo se saca la matriz y se dejan las trompas de Falopio y los ovarios. Esto depende de la razón por la cual se realiza la histerectomía ( o sea, la enfermedad).

El útero o matriz es el órgano en donde crecen los bebés cuando la mujer está embarazada. Por eso, luego de una histerectomía, la mujer pierde la posibilidad de quedar embarazada y deja de tener su ciclo menstrual. Si además se le quitan los dos ovarios, la mujer también entrará en la menopausia de manera repentina.

Para conocer más sobre las distintas operaciones de extracción del útero, puedes leer este artículo de VidaySalud.com en donde se analizan en más detalle.

¿Cuándo o quiénes deben hacerse una histerectomía? En general, el médico podría recomendar una histerectomía cuando una mujer tiene las siguientes condiciones:
  • Fibromas
  • Endometriosis resistente al tratamiento con medicinas o cirugía
  • Prolapso uterino (que es cuando el útero desciende o se cae hacia la vagina)
  • Cáncer del útero, del cuello del útero o de los ovarios
  • Sangrado vaginal intenso y prolongado que no puede controlarse con medicamentos o con otras cirugías
  • Complicaciones durante el parto, como sangrado incontrolable
  • Dolor crónico (prolongado) de la pelvis o adenomiosis
Si tu médico te ha sugerido que te hagas una histerectomía, debes analizar con él o ella la posibilidad de considerar otro tratamiento y debes resolver todas tus dudas sobre lo que puede ocurrirte luego de la operación. No tengas vergüenza, muchas las mujeres carecen de la información que te proporcionamos o tienen ideas erróneas con respecto a lo que sucede después de la cirugía.

Según una encuesta presentada en la Reunión Científica Anual de la Sociedad Americana de Uroginecología de este año, en la que participaron 1.273 mujeres de 18 a 59 años de edad, el 22 por ciento de las encuestadas desconocía lo que es una histerectomía y el 13 por ciento pensaba que podría quedar embarazada luego de la operación.

La encuesta también reveló que el 44 por ciento de las participantes no sabía si la histerectomía eliminaba la posibilidad de desarrollar un cáncer cervical (cuando, justamente, uno de los objetivos de esta operación es evitar el desarrollo de esa enfermedad) y el 41 por ciento pensaba que luego de esta intervención siguen siendo necesarias las pruebas para detectar el cáncer cervical, como el Papanicolau, algo que no siempre es así (pregúntale a tu médico qué pruebas y cuidados ginecológicos necesitarás luego de la operación). Es muy raro que se quite la matriz y se deje el cuello de la matriz.

Si bien estos resultados son preliminares, hasta que sean revisados y publicados en algún medio especializado, dejan ver cuáles pueden ser las principales dudas que genera este tema. Por eso, antes de decidir si te sometes o no a un procedimiento de este tipo, pregúntale a tu médico lo que puedes esperar después, si existen otras alternativas para tu tratamiento, cuáles son las ventajas y las desventajas y cuáles son las complicaciones que pueden aparecer. Asimismo, considera la posibilidad de buscar una segunda opinión, con otro(a) ginecólogo(a).

Luego, recuerda que cada mujer y cada situación son diferentes, que lo que es bueno para una, puede no serlo para otra. Si no tienes cáncer, quizás puedas probar otros tratamientos antes de llegar a la operación, pero si lo tienes, tal vez la histerectomía pueda salvarte la vida.

Por todo esto, no tengas ni temor ni vergüenza de preguntar todo lo que quieres saber, aunque te parezcan cosas sencillas u obvias, ya que se trata de una cirugía mayor que, como cualquier cirugía, tiene riesgos y puede producir cambios que una vez que ocurran, vas a notar durante toda tu vida.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 12 de marzo de 2011

Examen de Papanicolau o “Pap” anormal: ¿tengo cáncer cervical?

No necesariamente. Si bien el examen de Papanicolau que se conoce como “Pap” es un examen que se realiza para detectar si hay células cancerosas en el cuello del útero, si los resultados son anormales, eso no siempre significa que tienes cáncer, lo más probable es que no lo sea. Hay varios factores que pueden hacer que el resultado no sea normal. Aquí te contamos en más detalles.

Hace dos noches que Marita no puede dormir. Su ginecóloga le dijo que su Papanicolaou (o Pap, como también se lo conoce) le salió anormal o “positivo” (en este caso positivo no indica que está bien sino lo contrario: el resultado de un Pap es normal cuando es “negativo”) y aunque no le dio ningún tratamiento por el momento, más que realizarse un nuevo Pap luego de unos meses, ella igual se quedó preocupada.

Su pregunta es – ¿Tendré cáncer cervical?

Lo más probable es que no sea así, si así fuera, su doctora se lo habría dicho. Y si bien es cierto que el Papanicolau es un estudio médico de rutina que se realiza para detectar la aparición temprana del cáncer cervical o de cuello de útero, también es cierto que su resultado puede ser anormal por otros motivos y que en general, ese es el caso.

Si las células del cérvix o del cuello del útero o matriz (en la parte baja del útero, entre éste y la vagina) vistas en el Papanicolau no son normales, es posible que tu médico simplemente te diga que son “anormales”. De acuerdo a la forma de esas células bajo el microscopio -muy pocas veces son cancerosas-, la condición tiene diferentes nombres, displasia, lesión intraepitelial escamosa (SIL) o neoplasia intraepitelial cervical (CIN), por ejemplo.

Independientemente del nombre que reciban las células, en la mayoría de los casos, el resultado anormal del Papanicolau es causado por el VPH (el virus del papiloma humano), un grupo de virus de transmisión sexual que se relaciona con el cáncer del cuello del útero (o cáncer cérvico-uterino).

El VPH, en general, no da síntomas (aunque a veces pueden aparecer verrugas en la vagina). Por el contrario, si el resultado anormal lo causa otro tipo de virus o infección, es probable que sí sientas diferentes síntomas: como dolor, un olor fuerte, enrojecimiento o irritación, entre otros.

En general, si los cambios son causados por el VPH, desaparecen solos y no requieren de tratamiento. Por eso, si la anormalidad es ambigua (equívoca) o menor, el médico puede pedirte que te repitas el examen, para determinar si necesitas un seguimiento, o podría realizarte una colposcopía u otros estudios para examinar la vagina y el cérvix (el cuello de la matriz).

Para realizar una colposcopía se utiliza un instrumento parecido a un microscopio, llamado colposcopio, que no penetra en el cuerpo. El médico cubre el cérvix con una solución de vinagre diluido. Esto hace que las áreas anormales se pongan blancas. Si la colposcopía encuentra tejido anormal, el médico podría realizar un raspado endocervical (del interior del cuello de la matriz) o una biopsia, para extraer (quitar) una pequeña cantidad de tejido y examinarlo con un microscopio en un laboratorio.

En ese caso, si el laboratorio encuentra que células anormales tienen una probabilidad alta de convertirse en cáncer, entonces sí el médico te indicará un tratamiento médico a seguir, para evitar que esas células se conviertan en un cáncer invasor.

Ahora que sabes un poco más, seguramente comprendas mejor la importancia de realizarte exámenes de Papanicolau regulares. Y si el resultado de tu Papanicolau es anormal, no dudes en consultar con tu médico sobre qué significa la anormalidad en tu caso particular y qué medidas te recomienda seguir.

Si bien muchas mujeres con ciertos tipos de resultados anormales no necesitan tratamiento, sino sólo seguimiento, es importante que te hagas los exámenes de Papanicolaou para la detección de estos problemas para, de ser necesario, tratarlos tempranamente para prevenir que se desarrolle un cáncer.

Pero antes de angustiarte y pensar lo peor ante un resultado anormal, recuerda que debes hablar con tu ginecólogo o ginecóloga. El o ella te dará las respuestas a tus inquietudes.


Tomado de Vida y Salud