DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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lunes, 25 de junio de 2012

Algunos medicamentos para el tratamiento de la osteoporosis pueden dañar la vista

Una investigación reciente ha detectado que medicamentos que se toman frecuentemente por vía oral (tomados) para prevenir o retrasar el desarrollo de la osteoporosis, podrían provocar problemas en los ojos que, si avanzan y no son tratados de manera adecuada, hasta pueden resultar en la pérdida de la visión. Sigue leyendo y descubre más detalles sobre este hallazgo.

Como siempre decimos, hay que tener mucho cuidado con todo lo que tomamos. Tratando de curar una condición, se puede afectar a otro órgano. Así lo demuestra, por ejemplo, un nuevo estudio publicado en la edición del 2 de abril del medio CMAJ, según el cual algunos medicamentos que se usan para prevenir o retrasar el desarrollo de la osteoporosis podrían dañar la visión.

Además de causar el efecto que buscan los médicos cuando las recetan, la mayoría de los medicamentos tienen otros efectos no deseados en el cuerpo, sólo que algunos de estos efectos son más evidentes que otros. En este caso, un grupo de científicos del Instituto de Investigación Infantil y Familiar y del Departamento de Medicina de la Universidad de Columbia Británica, en Canadá, decidieron analizar los efectos que pueden generar los bifosfonatos orales (como Fosamax y Actonel), que suelen ser las medicinas más recetadas para el tratamiento de la osteoporosis, una enfermedad de los huesos que se da principalmente en las mujeres luego de la menopausia, aunque también pueden sufrirla los hombres.

Para ello compararon a casi 11 mil personas que comenzaron a usar bifosfonatos orales en su tratamiento con más de 920 mil personas que no los usaban y encontraron que estas drogas, en el grupo que las usó por primera vez, podrían provocar un mayor riesgo de desarrollar enfermedades oculares inflamatorias graves, como la uveítis anterior y la escleritis, que pueden provocar discapacidad por pérdida de la visión.

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viernes, 22 de junio de 2012

Los senos fibroquísticos: lo que debes saber sobre esta condición tan común

Aunque molesta y dolorosa, es una condición benigna, bastante frecuente en las mujeres, sobre todo en sus años de fertilidad. Averigua si también tú tienes senos fibroquísticos, y qué puedes hacer para aliviar el dolor.

Si estás ya en la treintena, tal vez notes por primera vez algunos síntomas en los senos como inflamación, dolor en las axilas y abultamientos que nunca habías palpado antes y que pueden causarte incluso angustia y preocupación. Tu caso es el caso de muchas mujeres, porque en esta etapa el sistema hormonal empieza a experimentar cambios, y el nivel de las hormonas fluctúa más que antes. Estos síntomas que vienes experimentando se conocen como cambios fibroquísticos del seno (o cambios cíclicos del seno), porque se presentan con el ciclo menstrual y con él desaparecen. Son más marcados inmediatamente antes de comenzar el periodo, y más marcados en algunos ciclos que en otros.

¿Sabes a que se deben? Los expertos piensan que los cambios fibroquísticos del seno están relacionados con los cambios hormonales que ocurren durante el ciclo menstrual. Cada mes, tu cuerpo se prepara para un posible embarazo, y produce las hormonas que les indican a los senos que fabriquen leche. Las glándulas mamarias aumentan de volumen, lo que provoca los abultamientos y el dolor.

Los cambios fibroquísticos pueden presentarse en un seno o en los dos. Entre los más comunes están:
  • Inflamación de los senos.
  • Sensibilidad o dolor en los senos, que se describe a veces como dolor sordo o pesadez.
  • Dolor y molestia en las axilas.
  • Abultamientos en los senos. Las áreas quísticas están siempre en el mismo sitio, y aumentan de tamaño o se encogen en relación con el ciclo menstrual. Si ejerces presión sobre ellas las sientes más densas, y los abultamientos pueden moverse en lugar de parecer adheridos al músculo de abajo.
Los senos fibroquísticos son muy comunes y benignos. No son señales de cáncer ni conducen a él. El único problema es que hacen más difícil detectar un cáncer del seno para tomar medidas a tiempo. De ahí la importancia de que consultes con el médico si notas algunos de los siguientes signos o síntomas, sobre todo si tienes un riesgo más alto de lo normal de cáncer del seno, como antecedentes familiares de cáncer. Me refiero si alguien cercano en tu familia ha tenido cáncer, especialmente del seno. Los signos y/o síntomas son los siguientes:
  • Te duelen los senos y no se presenta tu periodo del mes. Aunque esto no es señal de cáncer, sí puede indicar que estás embarazada, y debes hacerte un examen para determinarlo.
  • Señales de infección en los senos. Esto incluye inflamación súbita de los senos, enrojecimiento o dolor, con fiebre o sin ella.
  • Secreción de pus o de sangre en los pezones.
  • Un dolor repentino y agudo en los senos sin causa aparente (como un golpe), que dura dos semanas o más.
  • Un dolor persistente o que se van incrementando en uno de los senos o en los dos, sobre todo si permanece en una área del seno.
  • Un abultamiento nuevo en un seno, que no desaparece después de tu periodo menstrual. Si no tienes periodos menstruales, ve sin demora al médico si notas un nuevo abultamiento.
  • Arrugas o pequeñas depresiones en la piel del seno o de los pezones.
No te preocupes, que hay remedios que pueden aliviar tus molestias. Algunas veces, el dolor causado por los senos fibroquísticos puede ser muy intenso, y requiere analgésicos fuertes, recetados por el médico. En casos muy severos te podría recetar una medicina que es muy efectiva para disminuir el dolor pero que tiene efectos similares a la hormona masculina, así que tiene muchos efectos secundarios (se conoce como Danazol).

Pero en la mayoría de los casos, los remedios caseros bastan para aliviar el dolor. Entre ellos, usar un sostén que les dé a tus senos un buen soporte, y tomar analgésicos (medicinas para el dolor) que no requieren receta médica, como acetaminofén (Tylenol) o ibuprofén (Advil. Motrin). Muchas mujeres también sienten alivio si reducen la grasa en su dieta y disminuyen su consumo de cafeína, aunque esto no está 100% comprobado. Es conveniente que consultes con tu médico antes de tomar suplementos, vitaminas o analgésicos (por ligeros que sean), o de hacer cambios drásticos en tu alimentación. Algunos estudios sugieren que el aceite de onagra podría ayudar. Pregúntale a tu médico. Frecuentemente los síntomas mejoran o desaparecen después de la menopausia.

En todo caso, recuerda que los senos fibroquísticos, aunque molestos por el dolor, son inofensivos y no tienen relación con el cáncer. Si los padeces, toma medidas para aliviar el dolor. Pero, aparte de eso, no necesitas tratamiento ni tienes mayores motivos de preocupación.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 2 de junio de 2012

La soya (soja) y los síntomas de la menopausia

Según un estudio reciente, el consumo de soya podría reducir los síntomas de la menopausia.

La soya o soja es una planta subtropical, oriunda del sudeste de Asia. Este miembro de la familia de los guisantes o chícharos (Fabaceae) crece de uno a cinco pies (30 a 150 cms) de alto y forma racimos de tres a cinco vainas, cada una con entre dos y cuatro granos (o fríjoles de soya). La soja ha sido un alimento básico en los países asiáticos durante al menos 5.000 años. Durante la dinastía Chou en China (1134-246 AC), se descubrieron técnicas de fermentación que permiten que la soya se prepare en formas más fáciles de digerir, tales como el tempeh, el miso y la salsa de soja tamari.

La soya contiene proteínas, isoflavonas y fibra, elementos que se consideran beneficiosos para la salud. La soja es una excelente fuente de proteínas dietéticas, incluyendo todos los aminoácidos esenciales. La soya es también una fuente de lecitina o fosfolípido. Las isoflavonas de soja y la lecitina se han estudiado científicamente en numerosas condiciones de salud. Se cree que las Isoflavonas como la genisteína tienen efectos similares al estrógeno en el cuerpo, y como resultado a veces se denominan “fitoestrógenos”.

Las fuentes comunes de las isoflavonas de soja incluyen la soja tostada, la soja verde, la harina de soya, el tempeh, el tofu, el yogurt de tofu, las salchichas de soja, el miso, la mantequilla de soya, la mantequilla de nuez de soja, el helado de soya, la leche de soya, el yogurt de soya, los tofu pups®, el queso de soya, elseitán y los fideos de soja. La harina de soja se encuentra en los embutidos españoles (chorizo, salchichón, mortadela y jamón cocido), en los buñuelos y en los cubitos de caldo. Aunque los alimentos procesados de soya (por ejemplo, las hamburguesas vegetarianas, los tofu pups®, los platillos principales sin carne, los nuggets de “pollo” de soja, los helados y las barras de energía de soya) son generalmente altos en proteínas, normalmente contienen niveles más bajos de isoflavonas.

En un nuevo estudio, los investigadores evaluaron si los suplementos de soja podrían ser útiles como una alternativa a la terapia con estrógenos. Reclutaron a 90 mujeres posmenopáusicas chinas de entre 45 y 60 años de edad, y las asignaron al azar para recibir cada día un placebo, una dosis baja de germen de soja o una dosis alta de germen de soya. Se evaluaron diversas medidas de resultado, incluyendo la frecuencia de los sofocos, antes del tratamiento y nuevamente 12 y 24 semanas después del mismo.

Los investigadores reportaron que todas las participantes experimentaron una reducción de bochornos debidos a la menopausia después del período de estudio. Las mujeres que recibieron las dosis bajas y altas de germen de soya experimentaron los mayores beneficios, en comparación con aquellas que recibieron un placebo.

El equipo de investigación concluyó que la suplementación con germen de soja puede ser beneficiosa para las mujeres que experimentan síntomas de la menopausia. Sin embargo, se necesita más evidencia antes de que se pueda recomendar al germen de soja como una alternativa potencial a la terapia con estrógenos.

La proteína de soja también ha sido investigada por sus potenciales beneficios en otros factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, en la reducción de los síntomas de la menopausia, en la pérdida de peso, en la artritis, en la mejora de la función cerebral y en la mejora del rendimiento del ejercicio. El consumo alimenticio de la soja podría disminuir el riesgo de cáncer de mama en mujeres y de cáncer de próstata en los hombres, así como de otros tipos de cáncer. Pero, en general, la evidencia de apoyo para el uso de fitoestrógenos como tratamientos para la menopausia, las enfermedades cardiovasculares, la osteoporosis (masa ósea débil) y el cáncer es limitada. El uso de la fórmula de soya se ha investigado para el tratamiento de la diarrea en los bebés y es una alternativa eficaz y segura a la fórmula de leche de vaca en la mayoría de los bebés. Debido a una escases de estudios en humanos, no existe actualmente suficiente evidencia para recomendar ni a favor ni en contra el uso de la soja para la reducción de peso.

Para obtener más información acerca de la soya o soja, por favor visita nuestro Diccionario de Remedios y Tratamientos Naturales, elaborado en colaboración con Natural Standard y nuestro canal de Diabetes o utiliza la casilla de búsqueda arriba a la derecha.

Referencias
  • Natural Standard: La Autoridad en Medicina Integral. www.naturalstandard.com
  • Ye YB, Wang ZL, Zhuo SY, et al. Soy germ isoflavones improve menopausal symptoms but have no effect on blood lipids in early postmenopausal Chinese women: a randomized placebo-controlled trial. Menopause. 2012 Jan 24.
Este breve informe es solo para propósitos informativos. Su propósito es ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes sobre la salud. Esta información no debe interpretarse como un consejo médico específico. Antes de tomar decisiones terapéuticas, los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para recibir contestaciones específicas a sus preguntas sobre terapias, diagnósticos y / o enfermedades.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 25 de febrero de 2012

La DHEA, una hormona que quizá pueda reactivar tu vida sexual

Durante la menopausia, los llamados “calores” no son necesariamente el tema que más preocupa a muchas mujeres. Aunque muchas no lo digan abiertamente, lo que en realidad les quita el sueño son los efectos que tiene la menopausia en la vida sexual. Esos síntomas que pueden haber dejado tus noches de pasión en el pasado quizá puedan aliviarse con una baja dosis de la hormona DHEA. ¡Entérate!

Es parte de la naturaleza que el deseo sexual en las mujeres disminuya cuando no hay ovulación, es decir, cuando llega la menopausia o el fin del ciclo fértil femenino. Durante esta etapa, es posible que pierdas el interés en el sexo, o que incluso, si eres activa sexualmente, tengas problemas para disfrutarlo. Esto sin duda se debe a que, durante esta etapa, los niveles de tus hormonas sexuales bajan y, en algunas mujeres, producen el desinterés y problemas físicos como dificultad para excitarse y lubricar.

De todas formas, no debes olvidar que la respuesta sexual femenina es un asunto más complejo que el sólo hecho de atravesar por la menopausia, una etapa natural y que en las mujeres, no significa el fin de su vida sexual. Para que una mujer se interese en el sexo, intervienen muchos factores, tanto físicos como emocionales.

Si estás atravesando por la menopausia y has notado que entre los síntomas se encuentran la resequedad vaginal y una disminución en el interés en el sexo, no te desanimes. Existen alternativas, como la terapia de reemplazo hormonal que pueden darte un empujoncito para volver con todo a disfrutar de los momentos de pasión con tu pareja.

Pero esa no es la única opción. Según un pequeño estudio reciente, una dosis baja de la hormona DHEA (dehidroepiandrosterona) puede ser tan efectiva como la terapia de reemplazo hormonal para combatir los síntomas sexuales durante la menopausia. Esta hormona, producida por las glándulas suprarrenales es la precursora de la producción de hormonas sexuales: los andrógenos (hormonas masculinas) y los estrógenos (hormonas femeninas).

De acuerdo con los investigadores italianos, los autores del estudio, una dosis baja de DHEA puede ser la alternativa para aquellas mujeres que no quieren someterse a una terapia de reemplazo hormonal convencional. Para el estudio, los especialistas del Departamento de Ginecología y Obstetricia de la Universidad de Pisa en Italia, analizaron durante un año a 48 mujeres. Doce de ellas recibieron dosis de 10 miligramos de DHEA una vez al día. Otras 12, probaron una combinación de terapia hormonal y otras 12 recibieron tibolone, una hormona sintética de reemplazo usada en varios países, excepto en Estados Unidos. Las 12 mujeres restantes, no querían tomar a ninguna terapia de reemplazo hormonal, así que recibieron vitamina D y calcio para prevenir la pérdida de masa en los huesos.

Al final del estudio, las mujeres que tomaron DHEA tuvieron la misma mejoría en los síntomas de la menopausia que las que recibieron la terapia hormonal o tomaron tibolone.

Vale la pena aclarar que ninguna de ellas se había quejado de problemas sexuales al principio del estudio. Sin embargo, luego de un año de tratamiento, tanto las que recibieron DHEA como terapia hormonal, reportaron tener un mejor desempeño sexual. En cambio, las que tomaron vitamina D, no reportaron ningún cambio en su vida sexual. Y por cierto, el DHEA se puede sintetizar en el laboratorio de la batata (camote) silvestre (que en inglés se conoce como wild yam), pero la batata silvestre que se vende como “DHEA natural” no se convierte en DHEA en el cuerpo.

Algo que no menciona este estudio es que no hay investigaciones acerca del efecto a largo plazo del DHEA. Como eleva los niveles de los estrógenos y los andrógenos en el cuerpo, teóricamente existe un ligero riesgo de su asociación con el desarrollo de los cánceres sensible a las hormonas, como el del seno o del ovario en las personas que tengan la predisposición. Por eso no se debe de tomar sin supervisión médica, aunque se venda sin receta.

Este es un estudio piloto, es decir, que faltan más estudios para confirmar los resultados; además de que es muy pequeño. Pero aunque sea así, abre una nueva posibilidad para muchas mujeres que se preocupan por los síntomas de la menopausia, en especial por aquellos que afectan la habilidad de disfrutar de las relaciones sexuales. Así que si te interesa, te mantendremos al tanto y también, te recomendamos consultar con tu médico con respecto a cuáles son las mejores alternativas para ti.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 24 de febrero de 2012

Alimentos que ayudan a prevenir y combatir el cáncer

¿Si supieras que puedes prevenir el cáncer cambiando un poco tu alimentación, probarías al menos? Sigue leyendo y descubre qué alimentos pueden ayudarte a alejar el peligro de esta enfermedad y a hacer que tus comidas sean mucho más saludables.

Los alimentos son el combustible que permite que cada parte del cuerpo funcione correctamente. Por eso es tan importante seleccionarlos bien. Así como hay comidas que si no se escogen y se preparan en la forma adecuada aumentan las posibilidades de que tengas presión alta o diabetes cuando tienes la predisposición a ellas, hay otras que -por el contrario- te ayudan a mantenerte joven por más tiempo, a perder el exceso de peso e incluso a combatir el cáncer.

Si bien cada alimento por sí solo no es suficiente para combatir el cáncer, los especialistas consideran que una buena combinación es una dieta basada en frutas y vegetales, que a largo plazo puede lograr resultados positivos e importantes. El Instituto Americano para la Investigación del Cáncer (AICR por sus siglas en inglés) recomienda que dos tercios de tu plato deben llenarse con frutas, legumbres, granos integrales y verduras, que combinados entre sí multiplican sus propiedades individuales en lo que los expertos denominan sinergia, o la unión de las fuerzas o energías. Es lo que en lenguaje común se llama trabajar en equipo.

Lo mejor de todo es que las alternativas son variadas y sabrosas: el tomate, el ajo, la soja (soya), las legumbres, las uvas y las fresas, los granos integrales, el repollo y las coles así como los vegetales de hojas verdes, como la espinaca y la lechuga romana, son sólo algunos ejemplos de los alimentos que tienen un historial anticancerígeno.

Por su parte, las frutas, las verduras, las legumbres y los granos integrales tienen menos calorías y ayudan a evitar el sobrepeso, que también se ha asociado al desarrollo de ciertos tipos de cáncer como el colorrectal, del esófagopáncreas,riñón y mama en las mujeres posmenopáusicas.

Muchos de estos alimentos, como las legumbres, los granos integrales, los vegetales de hojas verdes y las fresas (frutillas), también tienen un alto contenido de fibra, que ayuda a prevenir el cáncer de colon.

En particular, cada una de estas opciones tiene nutrientes diferentes que colaboran con la salud. Las legumbres, por ejemplo, como las arvejas (guisantes, chícharos), los frijoles (fréjoles, habichuelas) y las lentejas tienen ingredientes activos que juegan un papel importante en la prevención del cáncer, así como saponinas, inhibidores de proteasa y ácido fítico, que son fitoquímicos que se encuentran naturalmente en las plantas y protegen a las células del daño que puede llevar al cáncer.

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miércoles, 4 de enero de 2012

Sofocos o calores en la menopausia

Imagen tomada de internet

Los calores o sofocos de la menopausia son causados por la disminución súbita en la concentración de estrógenos lo que dilata los vasos sanguíneos aumentando la irrigación sanguínea y la temperatura durante 30 segundos hasta cinco minutos.

Usualmente causan un enrojecimiento de la piel (en especial,de la cara y del cuello), sudor profuso seguido de escalofríos y puede, incluso, existir una sensación de asfixia.

Su aparición es muy variable a lo largo del día, aunque se producen con más frecuencia durante la noche.

Estos sofocos comienzan primeramente a manifestarse en la etapa de transición hacia la menopausia llamada perimenopamía. Algunas mujeres experimentan estos sofocos durante unos meses, mientras que otras los padecen durante años.

Remedios populares

Remedio para aliviar los sofocos o calores en la menopausia #1: Consumir, tres veces al día, 2 cucharadas de semillas de alfalfa hervidas durante 10 minutos en agua con unas gotas de jugo de limón.

Remedio para aliviar los sofocos o calores en la menopausia #2: Hervir 2 cucharaditas de flor de tilo en una taza de agua. Retirar y dejar refrescar. 

Remedio para aliviar los sofocos o calores en la menopausia #3: Tomar agua caliente con una cucharadita de miel para reducirla sudoración nocturna.

Remedio para aliviar los sofocos o calores en la menopausia #4: Colocar 3 cucharadas de salvia seca en un litro de agua hirviendo y dejar reposar durante 10 minutos. Colar y beber a lo largo del día.

Remedio para aliviar los sofocos o calores en la menopausia #5: Colocar partes iguales de ortiga seca y salvia en un litro de agua que se encuentre hirviendo. Dejar reposar 15 minutos, colar y tomar el líquido. Tomar 2 infusiones diarias durante varios días seguidos. Descansa 5 días y repetir el ciclo. Mantener este ritmo mientras se aprecie mejoría.

Remedio para aliviar los sofocos o calores en la menopausia #6: Consumir alimentos ricos en isoflavonas como, por ejemplo,la soja en cualquiera de sus presentaciones yogur, bebida de soja, galletas con soja, etc.). Las isoflavonas reduce en la sangre la cantidad de FSH y LH, hormonas liberadas por el cerebro cuando hay pocos estrógenos. Por esa razón, constituyen un remedio eficaz contra los calores o sofocos durante la menopausia.

Remedio para aliviar los sofocos o calores en la menopausia #7: Colocar 2 cucharadas de damiana en una taza de agua que se encuentre hirviendo. Tomar diariamente por la noche hasta que cesen los sofocos.

Remedio para aliviar los sofocos o calores en la menopausia #8: Chupar un cubito de hielo o pasar algún objeto que contenga cubitos de hielo sobre el cuello y la cara.

Remedio para aliviar los sofocos o calores en la menopausia #9: Realizar, dos veces a la semana, un masaje circular en el abdomen con aceite esencial de salvia. No aplicar si la persona sufre de epilepsia, ya que el aceite de salvia a dosis altas puede desencadenar crisis convulsivas.

Remedio para aliviar los sofocos o calores en la menopausia #10: Realizar, una vez por semana, un masaje con aceite esencial de manzanilla romana que es una planta de las llamadas «adaptógenas» que ayuda a devolver el equilibrio al organismo.

Remedio para aliviar los sofocos o calores en la menopausia #11: Verter una cucharada de manzanilla, milenrama y de naranjo amargo en medio litro de agua que se encuentre hirviendo. Luego, dejar reposar por unos minutos. Beber dos tazas al día.


Remedio para aliviar los sofocos o calores en la menopausia #12: Tomar dong quai, ya que es una planta reguladora de los malestares femeninos siendo uno de ellos los sofocos o calores durante la menopausia. (disponible en nuestra tienda)

Recomendaciones

Usar ropa holgada de fibra natural como algodón, lino, entre otros e incluso, utilizar sábanas 100% de algodón.

Usar prendas sobrepuestas para retirarla con facilidad si se siente sofoco.

Mantener la casa fresca y ventilada especialmente en el área del dormitorio.

Evitar visitar lugares húmedos y calientes, ya que estos ambientes pueden fomentar la aparición de los calores.

Tomar bastante líquidos especialmente agua con hielo para aliviar los calores.

Evitar, en especial después de las cuatro de la tarde, alimentos o bebidas que pueden provocar calores como café, refrescos con cafeína, alcohol, vino tinto, quesos añejos, especias, cítricos y pimientos

Practicar, durante 30 minutos diarios, ejercicios como caminar o nadar.

Tomar, por la mañana, un baño de 15 minutos, con agua tibia lo que ayudará a mantenerse sin calores durante todo el día. Igualmente, resulta efectivo bañarse con agua tibia antes de acostarse

Tomar frecuentes paseos en las primeras horas de la noche con el fin de respirar aire fresco.

Practicar técnicas de relajación como el yoga o tai-chi.

Practicar la respiración profunda. Para ello, se debe inhalar durante cinco segundos y exhalar, después, durante cinco segundos. Efectúe ocho respiraciones por minuto. Se recomienda practicar la respiración profunda durante 15 minutos dos veces al día especialmente cuando se comience a sentir el sofoco.

Mantenerse en el peso ideal, ya que al eliminar los kilos de más, los síntomas de sofoco también se reducen.

Vigilar la presión arterial para que se mantenga dentro de los parámetros normales.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Aclara tus dudas sobre la histerectomía


A pesar de que es una de las operaciones ginecológicas más comunes, muchas mujeres no saben exactamente de qué se trata y tienen ideas equivocadas sobre los cambios que suceden en el cuerpo después de esta cirugía. ¿Y tú, cuánto sabes sobre la histerectomía? Para que puedas despejar tus dudas y entender más, aquí encontrarás algunos datos que debes conocer sobre esta operación ( cuando se quita el útero ) y sus consecuencias.

Posiblemente hayas escuchado hablar sobre la histerectomía, conoces a alguien que ha pasado por esta operación o eres tú misma quien está evaluando la posibilidad de hacérsela, luego de que el médico te la indicara como un posible tratamiento para tu condición.

Si este es el caso, quizá estés angustiada, asustada, confundida y hasta enojada por la situación. Y no es para menos. Pero debes saber que no estás sola. Se estima que 1 de cada 3 mujeres, únicamente en Estados Unidos, ha tenido una histerectomía antes de los 60 años de edad. A pesar de eso, muchas no saben bien en qué consiste esta operación y tienen ideas equivocadas sobre lo que les ocurrirá.

La histerectomía es una cirugía mediante la cual se extrae (saca) el útero (la matriz) de una mujer. Puede ser una histerectomía total o parcial. Se llama total cuando, además del útero, también se sacan las trompas de Falopio (que son los conductos que conectan los ovarios al útero) y los ovarios (donde se producen los óvulos que se van desprendiendo mes a mes durante la ovulación y que si no se fecundan provocan la menstruación). Y es parcial cuando sólo se saca la matriz y se dejan las trompas de Falopio y los ovarios. Esto depende de la razón por la cual se realiza la histerectomía ( o sea, la enfermedad).

El útero o matriz es el órgano en donde crecen los bebés cuando la mujer está embarazada. Por eso, luego de una histerectomía, la mujer pierde la posibilidad de quedar embarazada y deja de tener su ciclo menstrual. Si además se le quitan los dos ovarios, la mujer también entrará en la menopausia de manera repentina.

Para conocer más sobre las distintas operaciones de extracción del útero, puedes leer este artículo de VidaySalud.com en donde se analizan en más detalle.

¿Cuándo o quiénes deben hacerse una histerectomía? En general, el médico podría recomendar una histerectomía cuando una mujer tiene las siguientes condiciones:
  • Fibromas
  • Endometriosis resistente al tratamiento con medicinas o cirugía
  • Prolapso uterino (que es cuando el útero desciende o se cae hacia la vagina)
  • Cáncer del útero, del cuello del útero o de los ovarios
  • Sangrado vaginal intenso y prolongado que no puede controlarse con medicamentos o con otras cirugías
  • Complicaciones durante el parto, como sangrado incontrolable
  • Dolor crónico (prolongado) de la pelvis o adenomiosis
Si tu médico te ha sugerido que te hagas una histerectomía, debes analizar con él o ella la posibilidad de considerar otro tratamiento y debes resolver todas tus dudas sobre lo que puede ocurrirte luego de la operación. No tengas vergüenza, muchas las mujeres carecen de la información que te proporcionamos o tienen ideas erróneas con respecto a lo que sucede después de la cirugía.

Según una encuesta presentada en la Reunión Científica Anual de la Sociedad Americana de Uroginecología de este año, en la que participaron 1.273 mujeres de 18 a 59 años de edad, el 22 por ciento de las encuestadas desconocía lo que es una histerectomía y el 13 por ciento pensaba que podría quedar embarazada luego de la operación.

La encuesta también reveló que el 44 por ciento de las participantes no sabía si la histerectomía eliminaba la posibilidad de desarrollar un cáncer cervical (cuando, justamente, uno de los objetivos de esta operación es evitar el desarrollo de esa enfermedad) y el 41 por ciento pensaba que luego de esta intervención siguen siendo necesarias las pruebas para detectar el cáncer cervical, como el Papanicolau, algo que no siempre es así (pregúntale a tu médico qué pruebas y cuidados ginecológicos necesitarás luego de la operación). Es muy raro que se quite la matriz y se deje el cuello de la matriz.

Si bien estos resultados son preliminares, hasta que sean revisados y publicados en algún medio especializado, dejan ver cuáles pueden ser las principales dudas que genera este tema. Por eso, antes de decidir si te sometes o no a un procedimiento de este tipo, pregúntale a tu médico lo que puedes esperar después, si existen otras alternativas para tu tratamiento, cuáles son las ventajas y las desventajas y cuáles son las complicaciones que pueden aparecer. Asimismo, considera la posibilidad de buscar una segunda opinión, con otro(a) ginecólogo(a).

Luego, recuerda que cada mujer y cada situación son diferentes, que lo que es bueno para una, puede no serlo para otra. Si no tienes cáncer, quizás puedas probar otros tratamientos antes de llegar a la operación, pero si lo tienes, tal vez la histerectomía pueda salvarte la vida.

Por todo esto, no tengas ni temor ni vergüenza de preguntar todo lo que quieres saber, aunque te parezcan cosas sencillas u obvias, ya que se trata de una cirugía mayor que, como cualquier cirugía, tiene riesgos y puede producir cambios que una vez que ocurran, vas a notar durante toda tu vida.

Tomado de Vida y Salud

martes, 29 de noviembre de 2011

Mayo Clinic descubre que estrógeno evitaría accidentes cerebrovasculares en mujeres menopáusicas jóvenes


El estrógeno podría evitar accidentes cerebrovasculares en mujeres con menopausia prematura o temprana, dicen los científicos de Mayo Clinic. Sus hallazgos cuestionan el conocimiento tradicional de que el estrógeno es un factor de riesgo para accidentes cerebrovasculares a toda edad. El estudio se publicó en la revista “Menopause”.

Los científicos combinaron los resultados de un reciente estudio de Mayo Clinic con otros seis realizados en todo el mundo y descubrieron que el estrógeno protege de accidentes cerebrovasculares antes de los 50 años. Esa es la edad promedio aproximada para el inicio de la menopausia femenina.

“Los resultados nos sorprendieron mucho porque no los esperábamos”, comenta el autor del estudio, Dr. Walter Rocca, epidemiólogo y neurólogo. “Se ha corregido la antigua idea de que el estrógeno siempre es un problema en el cerebro”. El estrógeno puede ser un problema en las mujeres mayores, pero entre las jóvenes, podría ser importante para proteger al cerebro de accidentes cerebrovasculares, explica el médico.

El estudio conlleva implicaciones para las mujeres con menopausia prematura (antes de los 40 años) o temprana (antes de los 45 años) debido a causas naturales o por la extirpación de los ovarios. Las mujeres que pertenecen a esos grupos deben considerar recibir estrógeno hasta aproximadamente los 50 años a fin de evitar un accidente cerebrovascular, añade el Dr. Rocca.

El accidente cerebrovascular isquémico ocurre a consecuencia de la obstrucción de un vaso sanguíneo que abastece de sangre al cerebro. Según la Asociación Americana de Accidentes Cerebrovasculares, el 87 por ciento de todos los casos de accidentes cerebrovasculares corresponden a este tipo.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 11 de noviembre de 2011

¿Todavía no te has hecho la mamografía?


Estás llegando a los 40 y gozas de una salud excelente. ¡Enhorabuena! Como seguramente tendrás razones muy poderosas para amar la vida, querrás conservar esa salud para disfrutarla muchos años más. Un estilo de vida saludable y la detección a tiempo de enfermedades peligrosas, te ayudarán a lograr tu objetivo. Una de las pruebas que debes hacerte a partir de esta edad es una mamografía anual para detectar el cáncer de seno. Así lo recomienda la Sociedad Americana contra el Cáncer, ya que la detección temprana (cuando el cáncer todavía no se palpa mediante el examen manual, o no da síntomas), aumenta las probabilidades de supervivencia. En este mes de octubre, dedicado a la concientización sobre el cáncer del seno, decide a hacerte una mamografía, por tu propia salud y en nombre de una de las miles de sobrevivientes de esta enfermedad que pudieron superarlo por haberlo descubierto a tiempo.

Maricela es una mujer joven, llena de vida y de ilusiones. Hace cinco años que es sobreviviente del cáncer de seno. Todavía recuerda cuando recibió su diagnóstico después de una mamografía de rutina. Miedo, tristeza, confusión… eso fue lo que sintió al principio, pero con el tratamiento adecuado y una actitud positiva superó la enfermedad. Hoy le aconseja a todas las que quieran escucharla que se hagan una prueba de detección. “Eso fue lo que me salvó la vida”, asegura.

Según informa la American Cancer Society (Sociedad Americana contra el Cáncer), desde 1990, más y más mujeres como Maricela sobreviven el cáncer del seno en gran parte debido a las pruebas de detección como la mamografía. Infórmate aquí exactamente de qué se trata y cómo funciona.

¿Qué es la mamografía?

Se trata de una radiografía del seno y se utiliza para detectar el cáncer en una etapa temprana o para diagnosticarlo. Existen varios tipos:

La mamografía exploratoria se realiza para detectar el cáncer antes de que cause síntomas. Por lo regular se realizan dos tomas de cada seno (una desde arriba y otra de costado). Este tipo de prueba puede detectar el cáncer hasta dos años antes de que un abultamiento se pueda detectar manualmente, aumentando así las posibilidades de tratarlo con éxito.

La mamografía de diagnóstico requiere más radiografías tomadas desde diferentes ángulos para obtener fotografías más detalladas del tejido mamario y a veces se complementa con un ultrasonido. El doctor indica este tipo de mamografía cuando nota algunas señales que pueden indicar la presencia de cáncer. Estas pueden ser:

  • Un abultamiento, inflamación (hinchazón) o endurecimiento en el seno o en la axila
  • Cambio en el tamaño o forma del seno
  • Hundimientos (como hoyuelos) en la piel del seno
  • Hundimiento del pezón, o secreción del pezón (que no sea leche), especialmente si es sanguinolenta
  • Enrojecimiento o aparición de escamas en la piel del seno
  • Dolor en cualquier parte de los senos
La mamografía digital es una forma nueva de realizar tanto la mamografía exploratoria como la de rutina, pero en lugar de conservar las imágenes en una película o una cinta (de forma parecida a una cámara fotográfica), la mamografía digital guarda las imágenes en el disco duro de una computadora. Aunque la mamografía tradicional es efectiva, algunas investigaciones indican que pueden fallar en la detección de un 10 a un 20% de los casos de cáncer de seno. En un estudio publicado en el New England Journal of Medicine en el 2005, se compararon las mamografías tradicionales con las digitales. El estudio involucró a 49,000 mil mujeres sin síntomas de cáncer a las que se les practicaron los dos tipos de mamografía al principio del estudio y luego un año después. 

Al cabo de este tiempo se detectó cáncer de seno en 335 de estas mujeres. Los investigadores determinaron que las mamografías digitales fueron más efectivas en tres grupos: mujeres de menos de 50 años de edad, mujeres con senos de mayor densidad, y en mujeres en una etapa anterior a la menopausia o que habían entrado en la menopausia menos de un año antes.

No se comprobó que las mamografías digitales fueran más beneficiosas en mujeres de más de 50 años y con tejido mamario menos denso. Ambos tipos de mamografías tuvieron la misma tasa de falsos positivos (la prueba detecta algo anormal y al repetirla, no se detecta ningún problema). Aunque el estudio no pudo determinar que la mamografía digital pudiera salvar más vidas, los investigadores sí notaron que los tipos de cáncer detectados con las mamografías digitales que no se detectaron previamente con la mamografía tradicional eran los más agresivos.

¿A qué edad se deben empezar las mamografías?

No todos los expertos están de acuerdo con respecto al momento ideal para empezar a hacerse la mamografía. Las recomendaciones de la American Cancer Society para iniciar la mamografía y las otras pruebas de detección temprana son las siguientes:

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lunes, 24 de octubre de 2011

Privación de sueño: la mayoría de las causas son tratables


La falta de sueño no es parte normal del proceso de envejecimiento. La “Mayo Clinic Health Letter” analiza innumerables causas que pueden contribuir a que los ancianos sufran privación de sueño. Las causas subyacentes más comunes para no dormir suficiente son tratables y la persona puede recuperar su sueño normal.

Entre las causas para la falta de sueño están:

Trastornos del sueño: los calambres en las piernas vinculados al sueño, la apnea obstructiva del sueño, los movimientos periódicos de brazos y piernas y el síndrome de las piernas inquietas pueden interferir con el sueño. Un estudio de Mayo Clinic realizado entre ancianos descubrió que más de la mitad de 892 participantes presentaba signos de por lo menos otro trastorno del sueño diferente al insomnio.

Dolor: la dificultad para conciliar el sueño o permanecer dormido generalmente se vincula a algún dolor mal controlado, fruto de acidez estomacal, artritis, problemas de la espalda u otras afecciones.

Micción nocturna: la urgencia de orinar es una razón común para que los ancianos despierten por la noche.

Enfermedades: toser o sentir ahogo e incluso comezón puede perturbar el sueño. Las afecciones de la salud mental, como la depresión, por lo general también se vinculan con problemas para dormir.

Medicamentos: muchos fármacos pueden interferir con el sueño y entre ellos están los descongestionantes de venta libre, los analgésicos que contienen cafeína, algunos antidepresivos y los corticosteroides.

Menopausia: cerca del 50 por ciento de mujeres menopáusicas informa tener dificultad para dormir por los sofocos y sudores nocturnos.

Cuando el sueño elude, es importante conversar con el médico. Si bien los patrones de sueño pueden cambiar con la edad, en general, dormir menos de siete horas como norma es algo que interfiere con la concentración, memoria y proceso de toma de decisiones. La privación de sueño continua interfiere hasta con la capacidad de reconocer el cansancio.


Tomado de Vida y Salud

viernes, 14 de octubre de 2011

¿Alivian las tabletas de soya (soja) las molestias de la menopausia?


Los calores nocturnos, los problemas para dormir, los cambios de humor, la fragilidad en los huesos y la resequedad vaginal son algunos de los cambios y las molestias que se asocian con la menopausia. Por eso, muchas mujeres desean y necesitan ayuda para aliviarlos. Para evitar las complicaciones y los riesgos asociados con los tratamientos de reemplazo hormonal, varias han preferido utilizar los suplementos de soya (soja), un producto que hasta hace poco se consideraba efectivo para las síntomas de la menopausia. Resulta que un estudio reciente desmiente su efectividad. ¿Qué hay de cierto?

Hace un tiempo, Marianela se despertó de pronto en medio de la noche cubierta de sudor. En aquel momento lo achacó a un mal sueño, pero cuando los sudores volvieron a repetirse unas cuantas noches después, hasta se rió de su inocencia… Comprendió entonces que había comenzado “el cambio”, esa etapa en la vida de la mujer en la que se reducen los niveles de estrógeno y de progesterona (las hormonas femeninas) y comienzan entonces los achaques que afectan a 8 de cada 10 de las mujeres que la atraviesan, en mayor o menor medida. Es la temida menopausia y su antesala, la perimenopausia.

Al igual que muchas mujeres, temiendo los efectos negativos de la tradicional terapia de reemplazo hormonal, Marianela optó por buscar alivio en suplementos naturales, entre los que se encuentran las tabletas de isoflavonas de soja, una solución que ella consideró más natural y sin contraindicaciones.

La selección de Marianela cuenta con el respaldo de una parte de la comunidad científica. Que la soja (soya) resulta efectiva y segura es la conclusión a la que llegaron varios doctores españoles en una revisión de estudios presentados durante el III Congreso de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia celebrado recientemente en Granada. Según los informes, las isoflavonas de soya (soja) son eficaces a la hora de reducir los sofocos (calores) de la menopausia y pueden hacerlo hasta en un 80% si se toman en la concentración adecuada, unos 75 mg de isoflavonas de soja (soya) para ser exactos. Hay que tomarlos por medio de pastillas o preparados farmacológicos, ya que la cantidad de soja en la dieta e incluso en suplementos, no proporciona esta cantidad ideal para aliviar los síntomas.

Los científicos españoles concuerdan, además, en que las isoflavonas de soja (soya) tienen menos riesgos que la terapia hormonal sustitutiva y podrían reducir la aparición de fracturas (huesos rotos) causadas por la osteoporosis, así como prevenir riesgos cardiovasculares, según indica una investigación publicada en la revista Journal of Nutrition.

Sin embargo, no hay un consenso en cuanto a su efectividad. Un nuevo estudio publicado en Archives of Internal Medicine, concluye que las mujeres que tomaron a diario suplementos de soja durante dos años, no obtuvieron ninguna mejoría en sus síntomas en comparación con las que consumieron solamente un placebo. El estudio estuvo a cargo de investigadores del Centro de Osteoporosis de la Escuela de Medicina Miller de la Universidad de Miami, Estados Unidos, y en él participaron 248 mujeres que habían llegado recientemente a la menopausia. Durante dos años, la mitad de ellas tomó 200 mg de isoflavonas de soya (soja) a diario mientras que la otra mitad tomo píldoras de placebo. Al final del estudio, las mujeres de ambos grupos, la mayoría de ellas hispanas, habían perdido la misma cantidad de densidad ósea en la columna y en la cadera, y registraron más o menos la misma cantidad de molestias, con la excepción de un ligero aumento del porcentaje de sofocos curiosamente en el grupo que tomó las isoflavonas de soja (soya).

¿Quién tiene la razón? Quizás sean necesarios nuevos estudios, no sólo para aclarar la controversia en torno a la efectividad de las isoflavonas de soja (soya), sino para encontrar métodos efectivos y poco riesgosos para el manejo de los síntomas. Mientras tanto, te recuerdo lo que sí puedes hacer para hacer más llevaderos los sofocos y otras molestias de la menopausia:

Limita tu consumo de las bebidas alcohólicas.

Consume más bebidas frías, en lugar de calientes como el café, o el té.

Ingiere comidas más pequeñas con mayor frecuencia, para reducir el aumento de calor corporal generado cuando se come mucho de una sola vez.

Incorpora a tu dieta mayores cantidades de alimentos altos en fibra y bajos en grasa.

No fumes.

Usa ropa de algodón ligera y vístete en capas para poder quitarte algo de ropa si los sofocos te sorprenden durante el día.

Mantén tu entorno fresco y bien ventilado y al igual que con las prendas de vestir, selecciona la ropa de cama de fibras naturales como el algodón o la seda en lugar de las sintéticas.

Trata de reducir tu nivel de estrés: camina a diario, baila, haz ejercicios de relajación o meditación o escucha música relajante. Busca cualquier medio a tu alcance para reducir el estrés que inevitablemente se produce en la vida diaria.

Sigue un plan de ejercicios de acuerdo a tu horario y tu estado físico. Lo más importante es que lo realices con regularidad.

No te olvides que es muy importante que consumas mínimo 1200 mg de calcio al día o el equivalente a cuatro porciones de alimentos que contengan calcio. Siempre es mejor que obtengas el calcio en tus alimentos porque obtienes otros nutrientes. Quizá sea necesario que tomes un suplemento de vitamina D. Pregúntale a tu médico. Idealmente chequeará tu nivel en la sangre primero para asesorarte.

Dale prioridad a tu vida sexual. Las relaciones sexuales frecuentes estimulan el flujo sanguíneo a la vagina y contrarrestan la resequedad que ocurre también debido a la menopausia.

Todas estas medidas te ayudarán a manejar mejor los síntomas y hasta a mejorar tu salud. Y no dudes en consultar con tu médico si los sofocos se hacen muy intensos o las molestias te impiden llevar una vida normal. Aunque la menopausia sea un proceso natural, no tienes que enfrentarlo sola, y mucho menos en medio de la controversia en torno a las isoflavonas de soya (soja). La calidad de tu vida es muy importante y aun en la menopausia tienes derecho a disfrutarla.

Tomado de Vida y Salud

martes, 11 de octubre de 2011

Factores del estilo de vida que ayudarían a disminuir el riesgo de recurrencia del cáncer de mama


Soy sobreviviente de cáncer mama desde hace dos años. ¿Qué factores puedo cambiar en mi estilo de vida para realmente evitar una recurrencia?

RESPUESTA de la Dra. Sandhya Pruthi, Clínica para Diagnósticos Mamarios, Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos:

Como sobreviviente de cáncer de mama, usted puede tomar medidas para ayudar a disminuir el riesgo de recurrencia. Entre esas medidas están el mantener un peso sano, hacer ejercicio regularmente y restringir la cantidad de alcohol que consume. Esos cambios en el estilo de vida no sólo disminuirán la posibilidad de que reaparezca el cáncer de mama, sino que también reducirán el riesgo de que usted padezca otras enfermedades.

Entre los pasos más importantes está el mantener un peso ideal, sobre todo en los años posteriores a la menopausia. Las investigaciones plantean que el tejido graso (o tejido adiposo) es fuente de estrógeno. Muchos tipos de cáncer de mama son sensibles a las hormonas y pueden crecer más rápido ante la presencia de estrógeno. Por ello, el tener más tejido adiposo podría aumentar la posibilidad de que se desarrolle el cáncer de mama, sobre todo entre las mujeres que ya tienen antecedentes.

Mantener un peso sano o, en caso necesario, perderlo reduce el tejido graso y disminuye la cantidad de estrógeno presente en el organismo, lo que a su vez reduce el riesgo de presentar un cáncer sensible al estrógeno. Las investigaciones calculan que cuando alguien tiene un peso sano, el riesgo para cáncer de mama puede reducirse en alrededor de 26 por ciento. Si bien no existen pautas alimenticias específicas para los sobrevivientes de cáncer de mama, una alimentación bien balanceada enriquecida con frutas, cereales y verduras, así como baja en grasas y azúcares, puede ayudar a mantener un peso sano.

Una fórmula conocida como índice de masa corporal (IMC), que compara el peso con la estatura, puede servirle para determinar si su peso se encuentra dentro del rango sano. El IMC se calcula dividiendo el peso en kilogramos para la altura en metros cuadrados. En la mayoría de gente, se considera normal un IMC entre 18,5 y 24,9.

Estrechamente vinculado con el mantenimiento de un peso sano está el hacer ejercicio de forma regular. Se ha demostrado que el ejercicio disminuye los niveles de estrógeno e insulina y favorece al sistema inmune. Las evidencias son contundentes respecto a que iniciar un programa regular de ejercicio antes de la menopausia ofrece ventajas duraderas contra el cáncer de mama. Si usted aún no incorpora al ejercicio en su rutina diaria, empiece lentamente hasta lograr hacerlo durante 30 minutos mínimo, tres veces por semana. Recuerde que no necesita entrenarse para correr maratones, de manera que con caminar rápido, andar en bicicleta o nadar, usted le ofrecerá al cuerpo el ejercicio que necesita.

Las ventajas que conllevan el mantener un peso sano y hacer ejercicio regularmente van mucho más allá de disminuir el riesgo para cáncer de mama, pues también sirven de prevención para el cáncer de colon y otros tipos de cáncer gastrointestinal, aparte de cánceres ginecológicos como el cáncer de endometrio. La gordura es un factor de riesgo para todos esos tipos de cáncer.

Además, se ha demostrado claramente que perder peso y hacer ejercicio sirven para evitar enfermedades cardíacas, la principal causa de muerte femenina en Estados Unidos. Por último, se sabe que hacer ejercicio regularmente también ayuda a evitar la temida pérdida ósea, que puede conducir a la osteoporosis. Esto es importante especialmente para las mujeres que atraviesan por la menopausia y es fundamental para quienes reciben terapia contra el estrógeno (a fin de disminuir el riesgo de recurrencia del cáncer de mama), puesto que esas terapias pueden acelerar el desarrollo de la osteoporosis.

Otro cambio importante que usted puede hacer es restringir la cantidad de alcohol que consume. Las investigaciones plantean que mientras más alcohol se consuma, mayor es el riesgo de desarrollar cáncer de mama. La recomendación general es que las mujeres limiten el consumo de alcohol a un promedio de no más de una bebida alcohólica diaria (8 onzas de vino, 16 onzas de cerveza, u onza y media de otros licores fuertes).

Al seguir estas recomendaciones sobre el estilo de vida, usted podría desempeñar una función clave en la disminución del riesgo de recurrencia de su cáncer de mama. Si desea detalles sobre un programa para perder peso bueno para usted o tácticas sobre cómo restringir la ingesta de alcohol, consulte con su médico.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 28 de septiembre de 2011

El nivel de testosterona no necesariamente disminuye debido a la edad


En cuestiones de salud, el calendario paga frecuentemente los platos rotos. Hay varias condiciones que se consideran “achaques de los años”, entre ellos, la reducción de los niveles de la testosterona en los hombres de edad adulta. Ahora, una nueva hipótesis plantea la posibilidad de que es el estado de salud en general el que genera la disminución de la hormona, y no la edad. De ser así, es necesario un replanteamiento de los tratamientos actuales con testosterona. ¡Entérate aquí!

Si tus hijos o tus nietos te dicen que te estás convirtiendo en un “viejo gruñón” y tu mujer te pregunta constantemente por qué estás de mal humor, posiblemente haya una explicación para tu estado de ánimo, relacionada con los niveles de la hormona predominante en los hombres: la testosterona.

La testosterona es la hormona sexual más importante que tienen los hombres. Es la que promueve el desarrollo de los órganos reproductores masculinos y fomenta las erecciones y la conducta sexual. También causa características sexuales secundarias durante la pubertad, como el engrosamiento de la voz y el crecimiento del vello corporal y facial, y ayuda a mantener los músculos y los huesos.

A medida que los hombres envejecen, el nivel de esta hormona disminuye, lo que puede generar diversas consecuencias tanto físicas como psicológicas. A este proceso se le conoce como andropausia o menopausia masculina, que en cierta forma sería el equivalente a la menopausia en las mujeres.

A diferencia de lo que se creía hasta el momento, un nuevo estudio desarrollado por unos investigadores australianos encontró que la edad por sí sola no provoca un descenso en los niveles de la testosterona, sino que esto se relaciona con un estado de salud general en declive.

En otras palabras, luego de analizar a más de 300 hombres mayores de 40 años, los especialistas encontraron que la cantidad de testosterona en la sangre no se reducía en quienes tenían una salud óptima, lo que contradice a investigaciones anteriores que indicaban que la deficiencia de testosterona relacionada con la edad contribuía al deterioro de la salud, a la fatiga y a la pérdida del libido.

De ser así, la actual tendencia al tratamiento con testosterona sería errónea. Por eso, este estudio (cuyos resultados todavía son preliminares y deben ser revisados y aprobados por colegas de la comunidad científica), abre las puertas a una nueva línea de investigación en busca de soluciones más efectivas para este problema que hoy afecta a muchos hombres y les provoca síntomas como:

Reducción del impulso y el deseo sexual
Disfunción eréctil
Reducción en el tamaño de los testículos.
Agrandamiento de las glándulas mamarias (los pechos).
Pérdida del vello del cuerpo.
Disminución en los músculo y en la fuerza física.
Mayor acumulación de grasa (en especial en el área de la cintura).
Elevación del colesterol.
Debilitamiento de los huesos (osteoporosis) y pérdida de energía.
Alteraciones en el estado anímico (depresión, ansiedad y/o cambios de estados de ánimo).
Problemas de concentración, memoria u otras funciones cognitivas.

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