- Embarazo ectópico: (el embrión se desarrolla fuera del útero (de la matriz), por lo general en las trompas de Falopio, en los ovarios o hasta en el cuello uterino)
- Embarazo molar: (se produce cuando un óvulo fecundado se desarrolla en un crecimiento llamado mola en lugar de un embrión normal)
Líneas de Atención personalizada 312 387 32 23 - PBX. 750 00 60. Mails: luzyvidaexpress@gmail.com o leoncico03@gmail.com. Cra 52 C No. 35-26 sur, barrio El Tejar - Bogotá D.C., Colombia
DESPACHOS A TODO EL PAÍS
lunes, 9 de abril de 2012
¿Son normales los cólicos o calambres al principio del embarazo?
miércoles, 21 de marzo de 2012
La acupuntura: una alternativa para ayudarte a quedar embarazada
martes, 29 de noviembre de 2011
Mayo Clinic descubre que estrógeno evitaría accidentes cerebrovasculares en mujeres menopáusicas jóvenes
jueves, 20 de octubre de 2011
El ejercicio tras la cirugía bariátrica mejora el metabolismo de la glucosa
jueves, 22 de septiembre de 2011
Salud de la Mujer - Sistema urinario
lunes, 22 de agosto de 2011
Buena noticia: hay nuevos avances en la detección del cáncer del ovario
- Tomar anticonceptivos orales, ligarte las trompas o que te hagan una histerectomía (quitarte el útero, la matriz)
- Cirugía (quitarte los ovarios sanos de forma preventiva).
domingo, 26 de junio de 2011
¿Existe o no la menopausia masculina?
jueves, 23 de junio de 2011
Los anticonceptivos orales disminuyen el riesgo de cáncer de ovario en portadoras de BRCA1 y BRCA2
martes, 29 de marzo de 2011
Endometriosis
¿Qué es?
- si tiene abundante flujo menstrual
- si tiene un ciclo menstrual corto (menos de 27 días)
- si tiene un pariente cercano con endometriosis.
- si su peso es levemente menor que el normal
- si realiza ejercicio físico regularmente
- si ha tenido embarazos múltiples
- si ha usado anticonceptivos orales
Síntomas
- fuertes dolores menstruales, generalmente con abundante flujo menstrual
- dolores en la pelvis y abdomen, usualmente tanto antes como durante la menstruación
- dolor de espalda
- dolor durante o inmediatamente después de mantener relaciones sexuales
- goteo vaginal antes de la menstruación
- síntomas intestinales, como dolor a l evacuar, diarrea, constipación y raramente sangre en la materia fecal
- dolor al orinar o raramente sangre en la orina
- infertilidad o pérdida de emberazos repetidas
Diagnóstico
Duración
Prevención
Tratamiento
- Manejo del dolor solamente: si usted tiene dolor abdominal o pélvico leves, su médico quiza le sugiera que tome algún medicamento para el dolor sin receta, como el ibuprofeno (Advil, Motrin entre otras marcas comerciales) o el naproxeno (Aleve). Si no mejora, su médico quizá le sugiera uno de los calmantes no esteroides disponibles con receta. Existen medicamentos medicamentes más fuertes que contienen narcóticos leves, como la codeína, pero solo se recetan cuando los calmantes no esteroides no logran hacer efecto o no pueden usarse debido a los efectos secundarios o a las reacciones alérgicas. Los narcóticos presentan riesgo de dependencia y adicción a las drogas.
- Manejo del dolor combinado con control de niveles de hormonas: algunos tratamientos disminuyen el dolor de la endometriosis porque disminuyen los efectos de las hormonas femeninas en áreas de tejido endometrial. Los medicamentos que pueden tener este beneficio incluyen los anticonceptivos orales, las progestinas, el danazol (Danocrine) y los medicamentos llamados “agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina” como la nafarelina (Synarel) y la leuprolida (Lupron). Los agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina actúan sobre la glándula pituitaria para disminuir notablemente los niveles de la hormona femenina. Esto genera una “falsa menopausia” que permite que la endometriosis desaparezca por un tiempo.
- Tratamientos quirúrgicos conservadores (laparoscopia y laparotomía): durante la laparoscopia, su médico quemará pequeñas áreas de tejido endometrial o usará un láser para vaporizarlas. Su médico quizá también corte todo tejido que pueda estar colocando sus órganos genitales en una posición incorrecta. Estas intervenciones a menudo se realizan durante la misma sesión de laparoscopia mediante la cual se diagnostica la endometriosis. En cambio, si usted tiene áreas más grandes de endometriosis, su médico quizá realice una cirugía abdominal tradicional mediante un gran corte. Este gran corte le dará al médico más espacio para llegar a todas las áreas de endometriosis y tratarlas dentro de su pelvis y abdomen.
- Histerectomía (extracción del útero): en las mujeres que ya no quieren quedar embrazadas y en mujeres con fuertes dolores incapacitantes, el médico puede tratar la endometriosis extirpando su útero, junto con los ovarios y las trompas de Falopio. Esto se utilizaría como último recurso cuando no han dado resultado otros métodos.
Cuándo llamar a un profesional
Pronóstico
martes, 15 de marzo de 2011
Descubiertos cuatro posibles riesgos para cáncer de ovario

Un estudio internacional sitúa variaciones genéticas claves
Un consorcio de investigadores sobre cáncer descubrió cuatro sitios de cambios genéticos en los cromosomas, que posiblemente alteran el riesgo de una mujer para desarrollar cáncer de ovario. Los resultados aparecen en Nature Genetics, en un artículo escrito por un investigador de Mayo Clinic.
Los científicos dicen que si bien queda más por conocer sobre el funcionamiento de las zonas cromosómicas específicas que están implicadas en la susceptibilidad, los descubrimientos les permiten acercarse bastante hacia una evaluación personalizada del riesgo para cáncer de ovario. En el futuro, se podría ofrecer mayor supervisión o medidas de prevención a las mujeres que corren el riesgo más alto debido a éstos y otros cambios hereditarios.
“Al investigar el genoma, nos topamos con algunas sorpresas en los cromosomas 2, 3 y 17”, comenta la Dra. Ellen Goode, epidemióloga genética de Mayo Clinic y autora principal del trabajo. “Mientras nos encontrábamos examinando a los sospechosos normales dentro de una zona del cromosoma 8, encontramos que los polimorfismos de un solo nucleótido vinculados con el riesgo para cáncer de ovario se ubicaban bastante lejos de los relacionados con el riesgo para otros tipos de cáncer, lo que plantea que éstos podrían actuar a través de un mecanismo diferente”. Los polimorfismos de un solo nucleótido (SNP, por sus siglas en inglés) son variaciones genéticas comunes que, en este caso, se vinculan con el riesgo de cáncer.
Los resultados provienen de un estudio de asociación del genoma completo (GWAS, por sus siglas en inglés) que abarcó tres continentes. Luego del estudio inicial en más de 1.700 casos, los investigadores dieron seguimiento al asunto mediante un estudio en más de 24.000 mujeres. Circunscribieron la atención a nueve zonas y confirmaron que tres sitios (lugares en el cromosoma) eran mucho más fuertes que el resto, además de un cuarto “significado próximo a todo el genoma”. Estos sitios en particular se vinculan con el cáncer seroso de ovario, tipo más agresivo y común de los cuatro principales de la enfermedad.
En un segundo estudio, los autores del Ovarian Cancer Association Consortium(Consorcio de la Asociación para Cáncer de Ovario) encontraron otro sitio en el cromosoma 19, hecho también publicado en la misma edición de Nature Genetics. Además, otro trabajo también publicado en la misma edición, cuyo coautor es el científico de Mayo Clinic, Dr. Fergus Couch, descubrió polimorfismos de un solo nucleótido modificadores del cáncer de mama en el gen BRCA1.
Muchos de esos genes en cuestión portan mutaciones que alteran el cáncer de ovario y el de mama, aumentando así el riesgo de algunas mujeres.
Tomado de Vida y Salud
miércoles, 19 de enero de 2011
¿Por qué duele la pelvis?

No sólo el período puede provocarnos molestias intensas debajo del ombligo. Existen diferentes causas del dolor en la pelvis que nos pueden estar quitando el sueño. Algunas de ellas tienen más riesgos que otras, no todas se relacionan con el ciclo menstrual y pueden afectar a distintos órganos.
Casi todas las mujeres hemos experimentado lo que algunas llaman “dolor en los ovarios” cuando tenemos el periodo menstrual (la regla). Incluso, nuestro ciclo menstrual puede provocarnos molestias durante, antes y entre los períodos menstruales. Pero no por eso todos los dolores que suframos en el área de la pelvis necesariamente están relacionados con esto.
Existen varias causas que pueden provocarnos dolor en la pelvis, algunas tienen más riesgos que otras, y pueden ser producto de condiciones en distintos órganos de la zona, como el útero, los ovarios, las trompas de Falopio, la vagina, el tracto urinario, los intestinos y el recto.
El tratamiento varía de acuerdo a lo que esté causando el dolor: puede ser un problema de fertilidad, algún desorden digestivo leve o incluso una alerta que indique un problema que requiera tratamiento de emergencia.
A continuación encontrarás algunas de las posibles causas del dolor pélvico:
Apendicitis: una inflamación en un tejido conectado al intestino grueso o colon denominado Apéndice. Además de dolor del lado derecho del abdomen, los síntomas incluyen vómitos y fiebre. Muchas veces se confunde con un trastorno gastrointestinal, pero es muy importante detectarlo a tiempo, ya que si tienes el apéndice inflamado e infectado deberán quitártelo con una operación de urgencia. De otro modo, puede romperse y desparramar la infección dentro del abdomen (esto se conoce como peritonitis), provocando complicaciones que hasta pueden poner en riesgo tu vida.
Colon irritable: se trata de un trastorno digestivo crónico que puede producir dolor recurrente, cólicos, inflamación, diarrea y/o constipación. No se conocen las causas de este padecimiento pero hay diversas maneras de controlar los síntomas, que incluyen cambios en la dieta, control del estrés y medicamentos.
Cálculos renales: son piedras de sal y minerales que se depositan en la orina, pueden ser tan pequeñas como un grano de arena y tan grandes como una pelota de golf. Pueden causar mucho dolor y la orina se vuelve de color rosada o roja.
Infección urinaria: se produce cuando algún germen ingresa al tracto urinario y puede causar problemas en cualquier parte de la uretra (el tubito por donde sale la orina) a la vejiga, pasando por el útero y hasta el riñón. Los síntomas incluyen dolor en la pelvis, ganas frecuentes de orinar y dolor al hacerlo, fiebre, náuseas, vómitos y dolor en el lado derecho o izquierdo de la parte baja de la espalda.
Dolor pélvico crónico: se produce debajo del ombligo, se mantiene por lo menos durante seis meses y puede interferir en las actividades de la vida diaria.
Embarazo ectópico: es otra situación que requiere tratamiento de emergencia. Se produce cuando un embrión comienza a crecer fuera del útero, generalmente en una de las trompas de Falopio. Los síntomas pueden incluir dolor pélvico, cólicos, sangrado vaginal, náuseas y mareos.
Inflamación pélvica: es una infección en la pelvis, a veces asociada con enfermedades por transmisión sexual, que puede causar daños permanentes en el útero, los ovarios y las trompas de Falopio, y constituye una de las principales causas de la infertilidad femenina. Los síntomas incluyen dolor abdominal, pélvico, fiebre y dolor durante el sexo o al orinar. Se trata con antibióticos y en casos muy severos podría requerir cirugía.
Quistes en los ovarios: en la mayoría de los casos son inocuos, frecuentemente no dan síntomas y desaparecen solos sin necesidad de tratamiento, pero si se detectan, necesitan monitoreo por tu médico. Cuando se tienen síntomas pueden causar dolor pélvico, aumento de peso y necesidad de orinar con frecuencia. Dependiendo de sus características y su tamaño es su tratamiento. Si se rompen o sangran, por ejemplo puede ser doloroso. La mayoría son benignos, pero necesitan supervisión.
Fibroma uterino: en general no causan problemas pero algunas mujeres pueden experimentar presión en el vientre, dolor en la parte baja de la espalda, menstruaciones dolorosas, dolor al tener sexo y problemas para quedar embarazada.
Hay otras causas como endometriosis, etc. Si eres de las que sufre todos los meses de dolor en la pelvis, probablemente ya conozcas de qué se tratan los malestares relacionados con el ciclo menstrual y sabrás diferenciarlos si se presenta alguna otra condición. Lo mismo si tienes o has tenido dolor pélvico por algún otro motivo, como infección urinaria o colon irritable, posiblemente ya sepas diferenciar los síntomas.
De todos modos, es conveniente que estés atenta a las señales que te envía tu cuerpo y no esperes para ir al médico únicamente cuando sientas algo diferente o fuera de lo normal. Ve preventivamente simplemente para despejar dudas, para obtener un diagnóstico y un tratamiento si tienes alguna molestia. Habla con tu médico acerca de tu dolor, él o ella te podrían dar recomendaciones para que te sientas mejor.
lunes, 17 de enero de 2011
La terapia hormonal, la menopausia y el cáncer del ovario

Si ya se acerca el momento de tu menopausia o ya estás atravesando por esta fase, tal vez habrás escuchado hablar sobre la terapia de reemplazo hormonal para reducir los efectos secundarios de la menopausia. Pero ¡cuidado! Unos estudios recientes sugieren que esta terapia de reemplazo hormonal puede estar ligada al desarrollo del cáncer del ovario. Sigue leyendo, porque tu salud está primero.
La menopausia es una fase en la vida de la mujer en la cual termina su ciclo fértil. Puede darse entre los 45 y los 55 años y se debe a que los ovarios dejan de producir óvulos (huevos), y se disminuye la producción de las hormonas femeninas: la progesterona y el estrógeno. La menstruación puede hacerse menos frecuente y en determinado momento, desaparece por completo.
Si tú estás en ese momento de tu vida, te apuesto a que tus amigas o familiares ya te han advertido que la menopausia no siempre viene sola. Durante la menopausia, muchas mujeres (no todas) desarrollan algunos síntomas que puede ser incómodos como oleadas de calor (conocidos como calores o bochornos), problemas para dormir, dolores de cabeza y disminución del deseo sexual, entre otros. Para que estos síntomas sean menos severos, se creó la llamada “Terapia de reemplazo hormonal” que consiste en dar a las mujeres que están en la menopausia, una dosis extra de las hormonas femeninas que su cuerpo está dejando de producir.
Es probable que más de una de tus amigas o conocidas haya tomado esta terapia y tú te estarás preguntando si es buena o no; si es para ti o si es mejor buscar otra manera de aliviar tus síntomas.
Si bien por muchos años se pensó que esta terapia hormonal traía grandes beneficios, con el paso del tiempo y la aparición de estudios al respecto, la comunidad científica ha llegado a la conclusión de que los riesgos que implica la terapia de reemplazo hormonal durante la menopausia, en la mayoría de las mujeres, son mayores que los beneficios.
Justamente, un estudio reciente habla de que esta terapia de reemplazo está relacionada con el incremento del 29% en el riesgo de desarrollar cáncer del ovario.
Unos investigadores de la Universidad de Oxford en Inglaterra, analizaron datos tomados de más de 126,920 mujeres post-menopáusicas para corroborar si había alguna relación entre el cáncer del ovario y la terapia de reemplazo hormonal. Estas mujeres no tenían antecedentes de cáncer y no les habían quitado (operado) sus ovarios.
Durante los 9 años que duró el seguimiento, hubieron 424 casos de cáncer del ovario. Luego de analizar variables como el peso, la estatura y otros hábitos de las mujeres como fumar o tomar ciertos medicamentos, los investigadores se encontraron con estas cifras:
Aproximadamente 45% de las mujeres diagnosticadas con cáncer habían tomado terapia hormonal.
69% de ellas tomaron una combinación de estrógeno y progesterona; 18% tomaron sólo estrógeno, y el resto, otras preparaciones de terapia hormonal.
Las mujeres que tomaron la terapia de reemplazo hormonal por 5 años o más tuvieron un 45% más de riesgo de desarrollar cáncer del ovario comparado con las que nunca tomaron esa terapia.
En base a estos resultados, la comunidad médica está de acuerdo en que la recomendación es que, si es necesario tomar hormonas de reemplazo por la severidad de los síntomas de la menopausia (independientemente del tipo de hormonas), se debe hacer por un corto tiempo, o no tomarlas.
Consulta con tu médico sobre qué es lo mejor para tu caso, pero ahora sabes que hay riesgos y que probablemente es mejor aguantar los efectos de la menopausia, si los tienes, que enfrentarte con un problema de salud que puede ser grave, como el cáncer del ovario.



