DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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lunes, 17 de octubre de 2011

Los implantes de silicona para los senos son seguros y seguirán en el mercado


Un panel asesor de la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos recientemente confirmó que los implantes de silicona utilizados en las cirugías de reconstrucción del seno, así como para aumentar el tamaño de los mismos, no causan riesgos en la salud de las mujeres salvo en casos muy aislados. También ofreció recomendaciones para evitar complicaciones a largo plazo. ¿Quieres saber cuáles son?

De acuerdo a la FDA entre 5 y 10 millones de mujeres actualmente tienen implantes del seno en el mundo. Así que ¡buenas noticias para todas ellas!, ya sean las que los utilizan como parte de la reconstrucción del seno después de una mastectomía o las mujeres de más de 22 años de edad que los usan para aumentar el tamaño de los mismos, todas sin duda, se sienten más atractivas y han mejorado su autoestima. Pues bien, el pasado mes de agosto, la FDA añadió un capítulo más a la que sin duda ha sido una historia de reconciliación entre esa agencia estadounidense y los implantes de silicona.

Como se suponía que los implantes estaban relacionados con un aumento en la incidencia de enfermedades como el cáncer y el lupus, estuvieron prohibidos durante 14 años en el mercado estadounidense hasta el 2006. En ese año, la FDA aprobó los implantes rellenos con gel de silicona de Allergan y Mentor (hasta el momento las únicas dos compañías que fabrican implantes de silicona en los Estados Unidos). A partir de entonces, esta agencia le pidió a estos fabricantes que realizaran estudios tanto de seguridad como del funcionamiento de los implantes. Desde el 2006 hasta la fecha, las compañías Allergan y Mentor han realizado seis estudios sobre la seguridad de los implantes y sus resultados son los que la FDA ha utilizado para efectuar su reciente evaluación y emitir sus recomendaciones. Los puntos más importantes son los siguientes:

Los estudios realizados hasta el momento demuestran que los implantes de silicona no representan un mayor riesgo de cáncer del seno, ni de enfermedad del tejido conectivo. Sin embargo, la FDA sí recomienda seguir realizando estudios clínicos de mayor duración.

Los implantes del seno conllevan un factor de riesgo de un tipo de linfoma (un tumor del sistema linfático) que no es muy común, llamado linfoma anaplásico de células grandes, pero las probabilidades de contraerlo son muy bajas. El oncólogo o el cirujano plástico pueden proporcionarle a la paciente más información al respecto.

Los funcionarios de la FDA advierten que los implantes no duran indefinidamente y que casi la mitad de las mujeres que tienen implantes necesitan que se les saquen en un plazo de 10 años después de la cirugía inicial. Según los informes, una de cada cinco mujeres con implantes de silicona para aumentar el tamaño del seno, necesitará que le extraigan los implantes debido a complicaciones. Y hasta la mitad de las mujeres que necesitan los implantes para una reconstrucción, tendrán que sacarlos en el mismo período de tiempo. Las autoridades estiman que mientras más tiempo tenga la mujer los implantes, más posibilidades tiene de tener complicaciones en el futuro.

Las mujeres deben estar alertas a la aparición de ciertas complicaciones. Una muy común es el endurecimiento del área que rodea al implante. Una revisión manual del seno basta para detectar el endurecimiento y debe llevarse a cabo con regularidad. Si se produce esto, es posible que haya que recurrir a otra una cirugía para extraer el implante.

Otras complicaciones que pueden presentarse son la ruptura de los implantes, las arrugas del tejido de la mama, la asimetría de los senos, dificultad en la cicatrización, dolor e infección.

La FDA recomienda que las mujeres programen visitas de seguimiento con sus doctores para evaluar el estado de los implantes. Recomienda, además, el uso de MRI (imágenes de resonancia magnética) para detectar rupturas potenciales. La paciente debe estar al tanto de cualquier cambio (dolor, inflamación, asimetría o endurecimiento), y notificar cuando antes a su médico o al cirujano que se han tenido esos síntomas.

Las recomendaciones y los resultados se refieren a los implantes de silicona, no a los de solución salina.

Entre las metas de la FDA se encuentran el realizar estudios más amplios y exhaustivos para evaluar el desempeño de los implantes de silicona a largo plazo y sus repercusiones en la salud de la paciente.

Ya sabes que lo más importante: es estar alerta ante la presencia de síntomas, así como consultar al médico si notas cualquier irregularidad y tener presente que posiblemente tengas que reemplazar los implantes del seno en un plazo aproximado de 10 años para proteger tu salud, especialmente si tienes implantes de silicona.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 21 de julio de 2011

Lipofilling o relleno con grasa: otra técnica para reconstruir la mama

Más de 254,000 mujeres reciben un diagnóstico de cáncer del seno cada año tan sólo en los Estados Unidos. ¿Te imaginas lo difícil y doloroso que es recibir una noticia así? Pero hay buenos pronósticos para las que necesiten una mastectomía como parte del tratamiento y posteriormente una reconstrucción del seno. Un estudio realizado en Italia ha determinado que el uso de la grasa como relleno de la mama es otro método  que probablemente no influye en la reincidencia del cáncer primario después de la operación. Los estudios continúan, aquí te informamos.

Gisela es una sobreviviente del cáncer del seno. Ha enfrentado valientemente a la enfermedad y se mantiene bien informada sobre las alternativas de tratamiento, las ventajas que brindan y los riesgos que implican. El próximo paso en su recuperación será una cirugía reconstructiva del seno. Junto con la ilusión de recuperar su figura y volver poco a poco a llevar una vida normal, Gisela siente también la preocupación de que el cáncer regrese de nuevo.

Su médico le ha explicado los distintos métodos que se emplean comúnmente para rellenar la nueva mama: usando implantes de silicona, implantes de solución salina y grasa. Por lo general se utiliza un implante para la reconstrucción primaria y se rellena alrededor con pequeñas cantidades de grasa para darle al seno una apariencia y una textura más natural.  Este  método se conoce como lipofilling y se utiliza también con éxito en cirugías de otras partes del cuerpo como el rostro y los glúteos.

Un trabajo de investigación realizado por Jean Ives Petit, del Instituto Europeo Oncológico de Milán, Italia — y cuyos resultados han sido publicados en Annals of Oncology — desmiente la hipótesis de que el lipofilling estimule la reincidencia del cáncer. Como las células de la grasa tienen capacidad de regenerarse, se sospechaba que podían favorecer el crecimiento de las células tumorales y favorecer la recurrencia del cáncer original. Según el estudio, Gisela y otras candidatas a la reconstrucción del seno pueden estar tranquilas.

Lea el artículo completo en Vida y Salud

jueves, 23 de junio de 2011

Los anticonceptivos orales disminuyen el riesgo de cáncer de ovario en portadoras de BRCA1 y BRCA2


Tengo 37 años y una mutación del gen BRCA1.  No tengo hijos, ni pienso embarazarme pronto.  Mi médico me recetó anticonceptivos orales porque dice que ayudarán a protegerme contra el cáncer de ovario.  Sin embargo, leí que la píldora anticonceptiva es peligrosa para quienes tienen antecedentes familiares de cáncer de mama.  ¿Qué recomiendan ustedes?
RESPUESTA de la Dra. Myra Wick, Obstetricia y Ginecología de Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos:
Se ha demostrado que los anticonceptivos orales disminuyen el riesgo de cáncer de ovario entre las mujeres portadoras de mutaciones del gen BRCA1 y BRCA2, aunque según usted bien lo anota, algunas investigaciones también indican que los anticonceptivos orales podrían aumentar el riesgo para cáncer de mama.  No obstante, los expertos médicos especializados en esa área, en consenso general, dicen que la disminución del riesgo de cáncer de ovario supera cualquier riesgo mayor para cáncer de mama entre las portadoras del gen BRCA1 y BRCA2 que toman anticonceptivos orales.
A mediados de la década de los años 90, los científicos descubrieron que dos mutaciones genéticas, la BRCA1 y la BRCA2, aumentaban significativamente el riesgo femenino de desarrollar cáncer de mama u ovario.  Desde entonces, se han desarrollado una variedad de métodos para ayudar a disminuir esos riesgos, entre ellos, la administración de medicamentos (quimioterapia preventiva), la extirpación de tejido mamario sano (mastectomía profiláctica) y la extirpación de trompas de Falopio y ovarios sanos (salpingo-ooforectomía profiláctica).
El consumo de anticonceptivos orales también se han vinculado a una disminución grande en el riesgo de presentar cáncer de ovario entre las mujeres portadoras de la mutación genética BRCA, con una reducción de 50 por ciento en el riesgo.  No obstante, han surgido algunas dudas respecto al uso de anticonceptivos orales en portadoras de BRCA, debido a la posible conexión entre dichos anticonceptivos y mayor riesgo para cáncer de mama.  De todas maneras, hasta el momento dicha relación no se aclara completamente.
Algunos estudios han planteado que el riesgo mayor para cáncer de mama podría vincularse al tiempo durante el cual una mujer toma anticonceptivos orales, siendo solamente quienes los toman por cinco años o más quienes corren mayor riesgo.  Otra investigación descubrió una correlación entre las portadoras de BRCA que dejaron de tomar los anticonceptivos orales 10 años antes del diagnóstico y un aumento en el riesgo de cáncer de mama.  Sin embargo, es difícil determinar si dicho aumento fue por los anticonceptivos orales, o debido al tiempo transcurrido (porque el riesgo para cáncer de mama entre las portadoras de BRCA aumenta con el tiempo) o por algún otro factor que no se ha tomado en cuenta.
Son las investigaciones más recientes las que han indicado que la diferencia podría estar en el tipo de anticonceptivo oral. Un análisis realizado en el año 2010 revisó 2.855 casos de cáncer de mama en mujeres con una mutación del gen BRCA.  El estudio descubrió que corrían más riesgo de cáncer de mama quienes consumían anticonceptivos orales antes de 1975, cuando las dosis hormonales en las pastillas anticonceptivas eran mucho más altas que ahora.  El mismo estudio no descubrió ninguna evidencia de riesgo mayor entre las mujeres que consumen las fórmulas más recientes de anticonceptivos orales con menos dosis hormonales.
Por lo tanto y teniendo en mente estos resultados, recomiendo a las mujeres con una mutación del gen BRCA y que todavía tengan sus ovarios que tomen anticonceptivos orales, aunque sea por un plazo corto.  A su edad, usted también debería considerar seriamente la extirpación de los ovarios para disminuir el riesgo de un futuro cáncer.  La recomendación general es cualquier mujer en su situación se someta a cirugía, una vez que termine con la maternidad o alcance los 35 ó 40 años.
Después de la extirpación ovárica, el riesgo para cáncer de ovario entre las portadoras del gen BRCA desciende a cerca de 95 por ciento (no es 100 por ciento porque existe un riesgo pequeño de que se desarrolle un cáncer similar en aquel tejido que reviste la cavidad abdominal y comparte su origen embrionario con los ovarios, o sea el peritoneo, que permanece allí después de la cirugía).  Además, la extirpación de los ovarios disminuye el riesgo para cáncer de mama en 50 por ciento.
Es labor complicada tomar en consideración todos los problemas vinculados a la mutación del gen BRCA.  Si todavía no lo ha hecho, le sugiero que busque un ginecólogo, y posiblemente un ginecólogo oncólogo o un genetista médico, que conozca sobre el tema.  Esa persona puede ayudarla a revisar las investigaciones e información disponible, además de programar detecciones regulares para cáncer, de manera que se preste atención a todas sus preocupaciones y necesidades.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 13 de marzo de 2011

¿Pueden los implantes del seno causar cáncer?

Muchas mujeres en todo el mundo se han puesto implantes de mama (de silicona o salinos) para aumentar sus senos o para una reconstrucción por una mastectomía (si les quitaron un seno) a causa de un cáncer de mama. Ya sea por razones estéticas o de salud, estos implantes están en el ojo del huracán por una alerta proporcionada por los funcionarios del gobierno de Estados Unidos en materia de salud. Aquí te contamos de qué se trata.

Nadie puede negar que los implantes de seno son un gran invento. Es más, no son cosa de esta época. El primer implante de seno data de 1895 y fue elaborado con el propio tejido adiposo (de la grasa) de la mujer. Desde entonces a la fecha, la ciencia ha inventado distintas maneras de hacer que los implantes sean más seguros y más cómodos para las mujeres. Por eso es que existen varios materiales, entre los más comunes están los salinos y los de silicona.

La primera prótesis (o pieza) hecha a base de silicona fue desarrollada por dos cirujanos plásticos en Houston, Texas (Thomas Cronin y Frank Gerow) en 1961. Desde entonces, las agencias reguladoras en cuestiones de salud, han analizado con cuidado sus características para saber si son seguras para las pacientes interesadas. Al principio, se impusieron muchas restricciones para su uso, pero en el 2006, la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) finalmente les dio el visto bueno.

Los implantes salinos fueron fabricados en Francia durante los años 60 y por mucho tiempo fueron los más usados en Estados Unidos, debido a que tenían menores restricciones que los de silicona. Esto, a pesar de que los implantes salinos (aunque también logran buenos resultados) tienen más posibilidades de tener complicaciones cosméticas. No fue así en otros países del mundo, en donde los implantes salinos se usaban rara vez.

Sin embargo, esta misma agencia que se encarga de supervisar todos los medicamentos y alimentos que están en el mercado en Estados Unidos, es la que hoy ha dado a conocer esta información acerca de la posibilidad de un nuevo riesgo. Según información divulgada en enero de este año, la FDA ha encontrado una posible relación entre los implantes salinos y de silicona con una forma de cáncer (que no es muy común) conocida como Linfoma Anaplástico de Células Grandes (LACG).

Este tipo de cáncer afecta la piel y los ganglios linfáticos y se desarrolla en el tejido de cicatrización que crece alrededor del implante. La FDA está solicitando a todos los médicos que reporten los casos que identifiquen para poder establecer si hay una relación con los implantes y para emprender nuevas investigaciones. Hasta ahora se conoce 60 casos de mujeres que visitaron a sus respectivos médicos en diferentes países por presentar dolor, inflamación (hinchazón), bultos y otros problemas en el área de la cirugía. Es un número muy pequeño de casos considerando que se calcula que alrededor de 10 millones de mujeres en todo el mundo han tenido implantes de seno de los diferentes tipos ya sea por razones cosméticas o por cáncer. Pero, se cree que podría haber una relación ya que la incidencia de este cáncer es sólo de 3 mujeres en 100 millones de mujeres que no tienen implantes de mama.

El tratamiento en algunos casos de las mujeres que tenían implantes de mama en quienes se detectó este cáncer fue simplemente quitar el implante de seno, el cáncer y la cicatriz y con eso se curó el cáncer. En otros, fue necesario dar quimioterapia y/o radiación.

Por ahora, se debe hacer más investigación para confirmar si existe la asociación entre este tipo de cáncer y los implantes de seno. Si tienes implantes de mama, no te angusties, no te los tienes que quitar, pero si notas cualquier molestia, dolor o inflamación o cualquier cambio en tus senos, visita a tu médico.


Tomado de Vida y Salud

martes, 4 de enero de 2011

Tipos de cirugía para el tratamiento del cáncer de mama

Aprovechando que todos los días hay que crear conciencia sobre el cáncer de mama, este artículo te habla sobre los diferentes tipos de cirugía que hay disponibles como parte del tratamiento para el cáncer del seno. Infórmate sobre estas opciones, pero sobretodo, recuerda que la detección temprana a través del auto examen y las visitas frecuentes al médico, salva cada año miles de vidas. ¡No te descuides!

En Vida y Salud siempre hemos recalcado la importancia de la detección temprana cuando se trata de combatir al cáncer del seno. Como llegó el nuevo año para crear conciencia acerca de este tipo de cáncer, es importante que recordemos el auto examen. Tú más que nadie conoces tus senos, y si encuentras alguna irregularidad, puedes acudir al médico de inmediato para que te examine, aunque como sabes, aunque no notes cambios, la evaluación médica y la mamografía periódica también son indispensables. Ya sabes que mientras más temprano se detecta, hay más opciones de un tratamiento exitoso y de que salgas airosa de esta batalla.

Si acaso te diagnosticaran con cáncer, existen opciones para el tratamiento del cáncer del seno. Estas dependen del tipo de cáncer, el lugar del seno donde se ubica y de la etapa en la que se encuentra. Pero lo más seguro es que la cirugía sea una de las opciones para el tratamiento del cáncer de seno. Cada caso es diferente, y cada mujer distinta, es por eso que aquí te cuentamos a grandes rasgos de qué se tratan los diferentes tipos de cirugía, pero sólo tú y tu médico podrán decidir cuál es la mejor opción para ti.

  1. Lumpectomía: también conocida como “cirugía conservadora”, este procedimiento extrae solamente el tumor canceroso y una zona a su alrededor, por seguridad. También es probable que se extraiga algún ganglio axilar. La idea de esta cirugía es conservar (como su nombre lo indica) la apariencia general del seno. Se complementa con tratamiento de radioterapia. No todas las mujeres con cáncer de mama califican para este tipo de cirugía, sobretodo si tienen más de un área cancerosa en el seno.
  2. Mastectomía parcial: En este tipo de cirugía se quita la masa cancerosa con parte del tejido que está a su alrededor, además de parte del recubrimiento de los músculos del tórax y algunos ganglios linfáticos. En estos casos, la radioterapia frecuentemente se recomienda por seis a ocho semanas una vez que se completa la recuperación de la cirugía.
  3. Mastectomía total: Como su nombre lo indica, este tipo de intervención quita el seno completo, pero no los ganglios linfáticos, si es que no han sido afectados por el cáncer. Esta cirugía se hace como prevención adicional a la reaparición del cáncer del seno.
  4. Mastectomía radical modificada: esta cirugía quita el tejido mamario en su totalidad junto con el pezón y los ganglios linfáticos de la axila. Los músculos del pecho o tórax no se tocan. En muchas ocasiones, a las pacientes que son sometidas a esta cirugía se les hace una reconstrucción del seno usando tejido de su abdomen o usando una prótesis mamaria ( una pieza artificial).

Gracias a la tecnología de hoy en día, el impacto emocional de este tipo de cirugías se reduce porque se cuenta con herramientas para reconstruir la apariencia del seno. No te olvides de hablar con tu médico acerca de las diferentes opciones para que tengas la información que necesitas en tu caso particular y, si tienes dudas, pide una segunda opinión de otro oncólogo.

No te desanimes, más bien siéntete feliz de que existe esta posibilidad y de que puedes darle la pelea a esta enfermedad.


Tomado de Vida y Salud