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lunes, 9 de abril de 2012

¿Son normales los cólicos o calambres al principio del embarazo?


Durante las primeras semanas de embarazo, es normal tener un poco de nerviosismo y ansiedad porque todo marche bien con el bebé. Por eso, ante cualquier dolor o sensación extraña, es muy probable que te preocupes. Si has tenido cólicos o calambres en la parte baja del vientre en esos primeros días, puede tratarse de los cólicos por implantación del embrión. Aquí te cuento más sobre estos cólicos y cuando debes de preocuparte.

Luisa tuvo problemas para quedar embarazada y en una ocasión, perdió al bebé en las primeras semanas de gestación. Hoy, tiene una hijita de 2 años y es una mamá feliz. Sin embargo, recuerda que esas primeras semanas de embarazo estaba muy nerviosa y que cada vez que sentía un cólico, corría al baño asustada, esperando lo peor. “Eran cólicos como de menstruación, parecidos a los que sentí cuando perdí a mi primer bebé”.

Es cierto que cuando se avecina un aborto espontáneo, los calambres en la parte baja del vientre son una señal de alarma. Pero también es cierto que un cólico o calambre durante las primeras semanas del embarazo es un signo de que todo va bien y de que el embrión se ha implantado en las paredes del útero.

Los cólicos de implantación se presentan generalmente de 6 a 12 días después de la concepción. Incluso, puede presentarse un leve sangrado que es señal de que tu bebé ya está “agarrado” a la pared y significa que las posibilidades de que sea un embarazo exitoso son mayores.

Los cólicos o calambres de implantación pueden estar acompañados o no, de un leve sangrado. Ten en cuenta que no todas las mujeres embarazadas experimentan estos cólicos, así que no te preocupes si no los sientes. Pero sí en tu caso los sientes, considera que deben durar poco: uno o dos días como máximo.

Si por el contrario, los cólicos son severos y te causan mucha molestia por varios días, puede que haya alguna otra causa y debes, sin dudarlo, consultar con tu médico para descartar cualquier problema mayor con tu embarazo. En estos casos, es muy importante que acudas al médico.

Los casos en los cuales los cólicos o calambres durante el embarazo necesitan atención inmediata incluyen:

Aborto espontáneo
  • Embarazo ectópico: (el embrión se desarrolla fuera del útero (de la matriz), por lo general en las trompas de Falopio, en los ovarios o hasta en el cuello uterino)
  • Embarazo molar: (se produce cuando un óvulo fecundado se desarrolla en un crecimiento llamado mola en lugar de un embrión normal)
De cualquier manera, te recuerdo que durante todo tu embarazo es probable que sientas cólicos debido a que los músculos que sostienen a tu útero se está expandiendo para poder sostener a tu bebé a medida que va creciendo. Y eso, por supuesto, es normal y saludable.

Si tienes cualquier duda, o si te enfrentas con algún dolor que te parece que merece tu atención, consulta de inmediato con tu médico. Más vale prevenir, sobretodo cuando se trata de tu salud y de la salud del bebé que viene en camino a alegrar tu vida.

Tomado de Vida y Salud

martes, 18 de octubre de 2011

10 factores que pueden causar la pérdida del embarazo por aborto espontáneo


No es un tema ni agradable ni popular, pero la pérdida del embarazo por un aborto espontáneo es algo que le preocupa y le concierne a cualquier mujer embarazada o que planea tener un bebé. Hablemos sobre ello para despejar miedos, aclarar conceptos y para que puedas sentirte mucho más confiada y segura durante esta maravillosa etapa que es tu embarazo.

Elena comprobó hace poco que estaba embarazada. ¡Qué alegría sintió! Hacía tiempo que esperaba una noticia así. Pero después de la emoción y la euforia del principio, ha comenzado a preocuparse. Ha tenido algunas manchitas y molestias ligeras en el abdomen. Le aterra la idea de perder su embarazo. Hasta cierto punto, la preocupación de Elena es normal, ya que ni la más saludable de las mamás tiene garantías absolutas. Lo mejor que puede hacer es comunicarse estrechamente con su doctor, seguir sus recomendaciones, cuidarse bien e informarse lo más posible. Para que tú también estés informada, vamos a conversar sobre la pérdida del embarazo por aborto espontáneo al principio de la gestación.

¿Qué es, exactamente un aborto espontáneo o involuntario? Se le llama así a la pérdida del embarazo por causas naturales cuando se produce en las primeras 20 semanas de la gestación. De un 10 a un 20% de los embarazos detectados termina en un aborto espontáneo. Este porcentaje no incluye la pérdida de óvulos fertilizados que no logran implantarse adecuadamente en el útero, a veces de forma tan temprana que la mujer ni siquiera se da cuenta, y cuando empieza a sangrar piensa que tiene un período que se ha retrasado un poco o es más abundante de lo normal.

Tu gran preocupación ¿qué causa el aborto espontáneo? Puede suceder por muchas razones, pero una gran cantidad (entre un 50 y un 70% de los casos) de los que ocurren durante el primer trimestre del embarazo se deben a problemas genéticos o anormalidades cromosómicas (en los cromosomas) del óvulo fecundado, o a problemas con el desarrollo y en la implantación en el útero. Cuando la mujer tiene un aborto espontáneo por primera vez, casi nunca se hace un análisis completo (se asume que se debe a lo indicado anteriormente), pero aunque se hiciera, es difícil determinar exactamente la causa que lo produjo. Ya cuando se llega a las seis semanas de embarazo, las probabilidades de que ocurra un aborto espontáneo se reducen significativamente. Pero cuidado, hay que tener en cuenta otros factores de riesgo. Veamos cuáles son:

1. La edad: a partir de los 40 años, la mujer tiene el doble de probabilidades de sufrir un aborto espontáneo que una de 20, y se debe a que con la edad aumentan las probabilidades de concebir un bebé con irregularidades cromosómicas, que son embarazos que se pierden con más facilidad. El riesgo aumenta con cada embarazo posterior.

2. Si la mujer ha tenido más de dos abortos espontáneos seguidos.

3. Enfermedades crónicas como una diabetes mal controlada, condiciones del sistema inmunológico como el lupus, y trastornos hormonales como el síndrome del ovario poliquístico.

4. Antecedentes familiares de defectos de nacimiento o problemas genéticos, tanto por el lado de la mujer como por el lado del papá.

5. Infecciones bacterianas (como la listeria) o de enfermedades como la rubéola, paperas, sarampión, etc.

6. Hábitos como el de fumar, beber o usar drogas.

7. Uso de ciertos medicamentos (con o sin receta). Es muy importante que le comuniques a tu obstetra o al ginecólogo qué medicamentos (o suplementos) tomas.

8. Obesidad

9. Ciertos procedimientos utilizados para diagnóstico (como la amniocentesis).

10. Si te quedas embarazada a menos de 3 meses de haber dado a luz, tienes más riesgo de sufrir un aborto espontáneo.

¿Cómo puedes saber si se trata de un aborto o el sangrado es algo normal?

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lunes, 22 de agosto de 2011

Buena noticia: hay nuevos avances en la detección del cáncer del ovario


El cáncer del ovario es el que más muertes produce de todos los que afectan al sistema reproductivo femenino.  Se estima que una de cada 57 mujeres en los Estados Unidos desarrollará este tipo de cáncer, que puede tratarse de manera eficaz si se detecta a tiempo. Pero desafortunadamente, la mayoría de las veces se detecta cuando ya se encuentra en una etapa avanzada. Cuanto más conozcan los médicos sobre su origen y cuanto antes pueda detectarse, más aumentan las posibilidades de supervivencia. Por eso cualquier avance en la detección de éste y cualquier otro tipo de cáncer es una victoria de la comunidad médica y un rayo de esperanza para las pacientes.  Veamos las buenas noticias que aporta un estudio reciente.
Cada año,14,000 mujeres fallecen debido al cáncer de ovario en los Estados Unidos solamente. Esta tasa de mortalidad tan alta se debe en gran parte a que no da síntomas en la primera etapa y a la escasez de pruebas clínicas para detectarlo. Por esta razón a la mayoría de las pacientes se le detecta el cáncer de ovario en una etapa ya avanzada, como demuestran los resultados de una prueba realizada por el National Cancer Institute y que se presentaron en junio de este año 2011.  Precisamente para poder detectar lo antes posible al cáncer de ovario, dicho instituto ha subvencionado una serie de estudios en varios centros y hospitales de los Estados Unidos.
Uno de ellos, realizado en el Bringham and Women’s Hospital, de Boston, Massachusetts, detectó que la mayoría de los cánceres del ovario de tipo seroso (un tipo de cáncer del ovario que es mortal), se originan en las fimbrias de las trompas de Falopio (que son las extremidades filamentosas al final de las mismas y que rozan  los ovarios), en lugar de originarse en la superficie del ovario en sí.
El descubrimiento es significativo porque impulsa nuevos estudios que se centrarán en las trompas de Falopio y su relación con el cáncer del ovario y además porque los médicos podrán optar por eliminar ya sea las trompas en su totalidad o solamente las fimbrias como un tipo de cirugía preventiva para reducir los riesgos de las mujeres ya propensas a contraer un cáncer de tipo seroso.
Mientras continúan las investigaciones, conviene que sepas si tienes algún factor de riesgo que te predisponga a este tipo de cáncer. Estos son: 1) el haber tenido alguien cercano a la familia con este tipo de cáncer; 2) ser obesa y 3) recibir terapia de reemplazo hormonal.
Si tienes un alto riesgo de contraerlo, habla con tu doctor sobre las siguientes formas de prevenirlo:
  • Tomar anticonceptivos orales, ligarte las trompas o que te hagan una histerectomía (quitarte el útero, la matriz)
  • Cirugía (quitarte los ovarios sanos de forma preventiva).

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jueves, 23 de junio de 2011

Los anticonceptivos orales disminuyen el riesgo de cáncer de ovario en portadoras de BRCA1 y BRCA2


Tengo 37 años y una mutación del gen BRCA1.  No tengo hijos, ni pienso embarazarme pronto.  Mi médico me recetó anticonceptivos orales porque dice que ayudarán a protegerme contra el cáncer de ovario.  Sin embargo, leí que la píldora anticonceptiva es peligrosa para quienes tienen antecedentes familiares de cáncer de mama.  ¿Qué recomiendan ustedes?
RESPUESTA de la Dra. Myra Wick, Obstetricia y Ginecología de Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos:
Se ha demostrado que los anticonceptivos orales disminuyen el riesgo de cáncer de ovario entre las mujeres portadoras de mutaciones del gen BRCA1 y BRCA2, aunque según usted bien lo anota, algunas investigaciones también indican que los anticonceptivos orales podrían aumentar el riesgo para cáncer de mama.  No obstante, los expertos médicos especializados en esa área, en consenso general, dicen que la disminución del riesgo de cáncer de ovario supera cualquier riesgo mayor para cáncer de mama entre las portadoras del gen BRCA1 y BRCA2 que toman anticonceptivos orales.
A mediados de la década de los años 90, los científicos descubrieron que dos mutaciones genéticas, la BRCA1 y la BRCA2, aumentaban significativamente el riesgo femenino de desarrollar cáncer de mama u ovario.  Desde entonces, se han desarrollado una variedad de métodos para ayudar a disminuir esos riesgos, entre ellos, la administración de medicamentos (quimioterapia preventiva), la extirpación de tejido mamario sano (mastectomía profiláctica) y la extirpación de trompas de Falopio y ovarios sanos (salpingo-ooforectomía profiláctica).
El consumo de anticonceptivos orales también se han vinculado a una disminución grande en el riesgo de presentar cáncer de ovario entre las mujeres portadoras de la mutación genética BRCA, con una reducción de 50 por ciento en el riesgo.  No obstante, han surgido algunas dudas respecto al uso de anticonceptivos orales en portadoras de BRCA, debido a la posible conexión entre dichos anticonceptivos y mayor riesgo para cáncer de mama.  De todas maneras, hasta el momento dicha relación no se aclara completamente.
Algunos estudios han planteado que el riesgo mayor para cáncer de mama podría vincularse al tiempo durante el cual una mujer toma anticonceptivos orales, siendo solamente quienes los toman por cinco años o más quienes corren mayor riesgo.  Otra investigación descubrió una correlación entre las portadoras de BRCA que dejaron de tomar los anticonceptivos orales 10 años antes del diagnóstico y un aumento en el riesgo de cáncer de mama.  Sin embargo, es difícil determinar si dicho aumento fue por los anticonceptivos orales, o debido al tiempo transcurrido (porque el riesgo para cáncer de mama entre las portadoras de BRCA aumenta con el tiempo) o por algún otro factor que no se ha tomado en cuenta.
Son las investigaciones más recientes las que han indicado que la diferencia podría estar en el tipo de anticonceptivo oral. Un análisis realizado en el año 2010 revisó 2.855 casos de cáncer de mama en mujeres con una mutación del gen BRCA.  El estudio descubrió que corrían más riesgo de cáncer de mama quienes consumían anticonceptivos orales antes de 1975, cuando las dosis hormonales en las pastillas anticonceptivas eran mucho más altas que ahora.  El mismo estudio no descubrió ninguna evidencia de riesgo mayor entre las mujeres que consumen las fórmulas más recientes de anticonceptivos orales con menos dosis hormonales.
Por lo tanto y teniendo en mente estos resultados, recomiendo a las mujeres con una mutación del gen BRCA y que todavía tengan sus ovarios que tomen anticonceptivos orales, aunque sea por un plazo corto.  A su edad, usted también debería considerar seriamente la extirpación de los ovarios para disminuir el riesgo de un futuro cáncer.  La recomendación general es cualquier mujer en su situación se someta a cirugía, una vez que termine con la maternidad o alcance los 35 ó 40 años.
Después de la extirpación ovárica, el riesgo para cáncer de ovario entre las portadoras del gen BRCA desciende a cerca de 95 por ciento (no es 100 por ciento porque existe un riesgo pequeño de que se desarrolle un cáncer similar en aquel tejido que reviste la cavidad abdominal y comparte su origen embrionario con los ovarios, o sea el peritoneo, que permanece allí después de la cirugía).  Además, la extirpación de los ovarios disminuye el riesgo para cáncer de mama en 50 por ciento.
Es labor complicada tomar en consideración todos los problemas vinculados a la mutación del gen BRCA.  Si todavía no lo ha hecho, le sugiero que busque un ginecólogo, y posiblemente un ginecólogo oncólogo o un genetista médico, que conozca sobre el tema.  Esa persona puede ayudarla a revisar las investigaciones e información disponible, además de programar detecciones regulares para cáncer, de manera que se preste atención a todas sus preocupaciones y necesidades.

Tomado de Vida y Salud

martes, 29 de marzo de 2011

Endometriosis


¿Qué es?

El tejido que recubre el interior de útero se llama tejido endometrial. La endometriosis es una condición en la cual este tejido crece por fuera del útero. Generalmente la endometriosis se desarrolla en la pelvis y el abdomen, los ovarios, la superficie exterior del útero, las membranas y los ligamentos de la pelvis y el abdomen inferior, las trompas de Falopio, y los espacios entre la vejiga, el útero y el recto. Menos frecuente, el tejido endometrial crece fuera del útero o en la pared del recto, de la vejiga, de los intestinos o del apéndice. En raras ocasiones, la endometriosis se desarrolla en áreas muy alejadas del tracto reproductivo, como los pulmones, los brazos, los muslos y la piel.
El tejido endometrial fuera del útero tiende a comportarse como el revestimiento normal del útero. Puede responder a los cambios hormonales de la mujer . Puede también liberar sangre durante la menstruación, lo que puede causar dolores abdominales o pélvicos. A medida que el tejido endometrial crece, también puede interferir con la fertilidad de la mujer ya que cubre o crece dentro de los ovarios, o deforma u obstruye las trompas de Falopio. El tejido endometrial de los ovarios puede formar grandes quistes llamados endometriomas. Los endometriomas a veces se denominan quistes de chocolate porque típicamente contienen una mezcla de sangre y tejido muerto parduzco y espeso que se asemeja a chocolate.
Los investigadores tienen varias teorías respecto a la causa de la endometriosis. Según una explicación, la condición se desarrolla cuando se produce un reflujo de los líquidos menstruales que transportan partículas de tejido uterino hasta las trompas de Falopio en la pelvis, en vez de descender y salir a través de la vagina. Esto parece ser una explicación razonable de la presencia de zonas de tejido endometrial alrededor del útero y los ovarios.
Sin embargo, esto no explica por qué la endometriosis a veces se encuentra en lugares distantes como los pulmones o la piel. En estos casos, las células endometriales pueden moverse a través del torrente sanguíneo o los canales linfáticos. Otra teoría establece que ciertos tipos de células especiales, pueden transformarse en células endometriales y unirse para formar grandes depósitos de tejido endometrial.
Cualquiera que  sea la causa de la endometriosis, se cree que las defensas inmunológicas anormales influyen en su desarrollo. El sistema inmunológico aparentemente no logra identificar y destruye el tejido endometrial que crece fuera del útero donde no debería crecer, y puede estimular el crecimiento y proliferación de este tejido. Se están realizando investigaciones para comprender la relación entre el sistema inmunológico y la endometriosis.
En Estados Unidos, la endometriosis afecta entre el 10 y 20% de las mujeres en edad fértil. En promedio, la endometriosis se diagnostica alrededor de los 27 años.
En general, una mujer tiene probablemente más riesgo de tener endometriosis si se presentan cualquiera de los siguientes factores:
  • si tiene abundante flujo menstrual
  • si tiene un ciclo menstrual corto (menos de 27 días)
  • si tiene un pariente cercano con endometriosis.
El riesgo de una mujer es menor que el promedio si tiene los siguientes factores:
  • si su peso es levemente menor que el normal
  • si realiza ejercicio físico regularmente
  • si ha tenido embarazos múltiples
  • si ha usado anticonceptivos orales


Síntomas

Muchas mujeres con endometriosis no presentan ningún síntoma.
Aquellas que sí tienen síntomas pueden experimentar lo siguiente:
  • fuertes dolores menstruales, generalmente con abundante flujo menstrual
  • dolores en la pelvis y abdomen, usualmente tanto antes como durante la menstruación
  • dolor de espalda
  • dolor durante o inmediatamente después de mantener relaciones sexuales
  • goteo vaginal antes de la menstruación
  • síntomas intestinales, como dolor a l evacuar, diarrea, constipación y raramente sangre en la materia fecal
  • dolor al orinar o raramente sangre en la orina
  • infertilidad o pérdida de emberazos repetidas
En general, la gravedad de los síntomas depende de la ubicación de la endometriosis. Una mujer que solo presenta algunos pequeños parches de tejido endometrial fuera del útero puede presentar fuertes dolores pélvicos, mientras que una mujer con grandes áreas de endometriosis quizá no presente ningún tipo de síntomas.


Diagnóstico

El médico revisará sus síntomas, su historia clínica y ginecológica y todo antecedente familiar de endometriosis. Generalmente luego se hace un examen físico completo. En algunos casos, durante el examen pélvico, su médico pueda ver pequeños parches de tejido endometrial entre los ligamentos de la pelvis. Su médico también puede detectar anomalías relacionadas con la presencia de endometriosis según la posición de sus órganos pélvicos o de cuán libremente éstos se mueven. Un endometrioma en el ovario puede detectarse al realizar el examen pélvico.
Para confirmar el diagnostico, su médico puede necesitar realizar una cirugía laparoscopia pélvica para identificar tejido endometrial dentro de su pelvis o abdomen y para extirpar tejido anormal para después examinar con un microscopio. En la cirugía laparoscópica, los médicos operan mediante dos o tres cortes, en vez de realizar un corte grande como se realiza en la cirugía tradicional.


Duración

Sin tratamiento, la endometriosis es un problema prolongado que generalmente dura hasta la menopausia.


Prevención

La endometriosos no se puede prevenir. Sin embargo, la condición puede detenerse temporalmente si usted toma anticonceptivos o se embaraza.


Tratamiento

Están disponibles varias opciones de tratamiento:
  • Manejo del dolor solamente: si usted tiene dolor abdominal o pélvico leves, su médico quiza le sugiera que tome algún medicamento para el dolor sin receta, como el ibuprofeno (Advil, Motrin entre otras marcas comerciales) o el naproxeno (Aleve). Si no mejora, su médico quizá le sugiera uno de los calmantes no esteroides disponibles con receta. Existen medicamentos medicamentes más fuertes que contienen narcóticos leves, como la codeína, pero solo se recetan cuando los calmantes no esteroides no logran hacer efecto o no pueden usarse debido a los efectos secundarios o a las reacciones alérgicas. Los narcóticos presentan riesgo de dependencia y adicción a las drogas.
  • Manejo del dolor combinado con control de niveles de hormonas: algunos tratamientos disminuyen el dolor de la endometriosis porque disminuyen  los efectos de las hormonas femeninas en áreas de tejido endometrial. Los medicamentos que pueden tener este beneficio incluyen los anticonceptivos orales, las progestinas, el danazol (Danocrine) y los medicamentos llamados “agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina” como la nafarelina (Synarel) y la leuprolida (Lupron). Los agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina actúan sobre la glándula pituitaria para disminuir notablemente los niveles de la hormona femenina. Esto genera una “falsa menopausia” que permite que la endometriosis desaparezca por un tiempo.
  • Tratamientos quirúrgicos conservadores (laparoscopia y laparotomía): durante la laparoscopia, su médico quemará pequeñas áreas de tejido endometrial o usará un láser para vaporizarlas. Su médico quizá también corte todo tejido que pueda estar colocando sus órganos genitales en una posición incorrecta. Estas intervenciones a menudo se realizan durante la misma sesión de laparoscopia mediante la cual se diagnostica la endometriosis. En cambio, si usted tiene áreas más grandes de endometriosis, su médico quizá realice una cirugía abdominal tradicional mediante un gran corte. Este gran corte le dará al médico más espacio para llegar a todas las áreas de endometriosis y tratarlas dentro de su pelvis y abdomen.
  • Histerectomía (extracción del útero): en las mujeres que ya no quieren quedar embrazadas y en mujeres con fuertes dolores incapacitantes, el médico puede tratar la endometriosis extirpando su útero, junto con los ovarios y las trompas de Falopio. Esto se utilizaría como último recurso cuando no han dado resultado otros métodos.
La mejor opción de tratamiento para usted depende de varios factores, incluidos la gravedad de sus síntomas y sus planes de quedar embarazada. Por ejemplo, si usted tiene endometriosis dolorosa y está tratando de quedar embarazada y no lo logra, su médico puede recomendar que se realice un tratamiento quirúrgico tradicional con laparoscopia. Esta opción no solo puede mejorar los síntomas, sino también aumentar las posibilidades de quedar embarazada ya que los tejidos cicatrizales que están en  sus trompas y moviéndolas fuera de su posición normal pueden extirparse. Por otro lado, si usted quiere posponer su embarazo, su médico quizá le sugiera que tome anticonceptivos orales durante algunos meses para ver si esto mejora  sus síntomas.


Cuándo llamar a un profesional

Llame a su médico o ginecólogo si tiene dolor justo antes o durante su periodo menstrual, dolor abdominal o pélvico, periodos menstruales anormalmente excesivos, goteo vaginal o cualquier otro síntoma de endometriosis. Además póngase en contacto con su médico si usted está tratando de quedar embarazada o no ha quedado embarazada después de un año de relaciones sexuales sin protección.


Pronóstico

El pronóstico es bueno , especialmente cuando se diagnostica y se trata esta  condición en su etapa inicial. Los tratamientos quirúrgicos y médicos pueden aliviar el dolor de endometriosis en alrededor del 90% de las mujeres que padecen de esta enfermedad.
Aún con tratamiento, tres de cada cuatro mujeres con endometriosis leve eventualmente quedan embarazadas. De las pacientes que se hacen una laparoscopia para incrementar  la fertilidad, el 40% quedan embarazadas luego de esta intervención.
Los síntomas de endometriosis desaparecen luego de la menopausia, siempre que no se realice un tratamiento con estrógenos.
Tomado de Vida y Salud

miércoles, 19 de enero de 2011

¿Por qué duele la pelvis?



No sólo el período puede provocarnos molestias intensas debajo del ombligo. Existen diferentes causas del dolor en la pelvis que nos pueden estar quitando el sueño. Algunas de ellas tienen más riesgos que otras, no todas se relacionan con el ciclo menstrual y pueden afectar a distintos órganos.

Casi todas las mujeres hemos experimentado lo que algunas llaman “dolor en los ovarios” cuando tenemos el periodo menstrual (la regla). Incluso, nuestro ciclo menstrual puede provocarnos molestias durante, antes y entre los períodos menstruales. Pero no por eso todos los dolores que suframos en el área de la pelvis necesariamente están relacionados con esto.

Existen varias causas que pueden provocarnos dolor en la pelvis, algunas tienen más riesgos que otras, y pueden ser producto de condiciones en distintos órganos de la zona, como el útero, los ovarios, las trompas de Falopio, la vagina, el tracto urinario, los intestinos y el recto.

El tratamiento varía de acuerdo a lo que esté causando el dolor: puede ser un problema de fertilidad, algún desorden digestivo leve o incluso una alerta que indique un problema que requiera tratamiento de emergencia.

A continuación encontrarás algunas de las posibles causas del dolor pélvico:

Apendicitis: una inflamación en un tejido conectado al intestino grueso o colon denominado Apéndice. Además de dolor del lado derecho del abdomen, los síntomas incluyen vómitos y fiebre. Muchas veces se confunde con un trastorno gastrointestinal, pero es muy importante detectarlo a tiempo, ya que si tienes el apéndice inflamado e infectado deberán quitártelo con una operación de urgencia. De otro modo, puede romperse y desparramar la infección dentro del abdomen (esto se conoce como peritonitis), provocando complicaciones que hasta pueden poner en riesgo tu vida.

Colon irritable: se trata de un trastorno digestivo crónico que puede producir dolor recurrente, cólicos, inflamación, diarrea y/o constipación. No se conocen las causas de este padecimiento pero hay diversas maneras de controlar los síntomas, que incluyen cambios en la dieta, control del estrés y medicamentos.

Cálculos renales: son piedras de sal y minerales que se depositan en la orina, pueden ser tan pequeñas como un grano de arena y tan grandes como una pelota de golf. Pueden causar mucho dolor y la orina se vuelve de color rosada o roja.

Infección urinaria: se produce cuando algún germen ingresa al tracto urinario y puede causar problemas en cualquier parte de la uretra (el tubito por donde sale la orina) a la vejiga, pasando por el útero y hasta el riñón. Los síntomas incluyen dolor en la pelvis, ganas frecuentes de orinar y dolor al hacerlo, fiebre, náuseas, vómitos y dolor en el lado derecho o izquierdo de la parte baja de la espalda.

Dolor pélvico crónico: se produce debajo del ombligo, se mantiene por lo menos durante seis meses y puede interferir en las actividades de la vida diaria.

Embarazo ectópico: es otra situación que requiere tratamiento de emergencia. Se produce cuando un embrión comienza a crecer fuera del útero, generalmente en una de las trompas de Falopio. Los síntomas pueden incluir dolor pélvico, cólicos, sangrado vaginal, náuseas y mareos.

Inflamación pélvica: es una infección en la pelvis, a veces asociada con enfermedades por transmisión sexual, que puede causar daños permanentes en el útero, los ovarios y las trompas de Falopio, y constituye una de las principales causas de la infertilidad femenina. Los síntomas incluyen dolor abdominal, pélvico, fiebre y dolor durante el sexo o al orinar. Se trata con antibióticos y en casos muy severos podría requerir cirugía.

Quistes en los ovarios: en la mayoría de los casos son inocuos, frecuentemente no dan síntomas y desaparecen solos sin necesidad de tratamiento, pero si se detectan, necesitan monitoreo por tu médico. Cuando se tienen síntomas pueden causar dolor pélvico, aumento de peso y necesidad de orinar con frecuencia. Dependiendo de sus características y su tamaño es su tratamiento. Si se rompen o sangran, por ejemplo puede ser doloroso. La mayoría son benignos, pero necesitan supervisión.

Fibroma uterino: en general no causan problemas pero algunas mujeres pueden experimentar presión en el vientre, dolor en la parte baja de la espalda, menstruaciones dolorosas, dolor al tener sexo y problemas para quedar embarazada.

Hay otras causas como endometriosis, etc. Si eres de las que sufre todos los meses de dolor en la pelvis, probablemente ya conozcas de qué se tratan los malestares relacionados con el ciclo menstrual y sabrás diferenciarlos si se presenta alguna otra condición. Lo mismo si tienes o has tenido dolor pélvico por algún otro motivo, como infección urinaria o colon irritable, posiblemente ya sepas diferenciar los síntomas.

De todos modos, es conveniente que estés atenta a las señales que te envía tu cuerpo y no esperes para ir al médico únicamente cuando sientas algo diferente o fuera de lo normal. Ve preventivamente simplemente para despejar dudas, para obtener un diagnóstico y un tratamiento si tienes alguna molestia. Habla con tu médico acerca de tu dolor, él o ella te podrían dar recomendaciones para que te sientas mejor.
Tomado de Vida y Salud