DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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jueves, 9 de agosto de 2012

6 puntos que toda persona sexualmente activa debe tener bien claro

¿Crees que lo sabes todo sobre el sexo? A veces puedes tener ideas erróneas o, simplemente, desconocer o no estar consciente del peligro que corres al involucrarte en una actividad tan placentera como ésta. El descuido o la ignorancia no te libran del riesgo, al contrario. Por eso, para que puedas evitarlo, he aquí 6 puntos que cualquier persona que es sexualmente activa debe tener bien en claro.

El sexo es uno de los placeres más agradables que además brinda varios beneficios para la salud, como mejorar el estado de ánimo y la autoestima, disminuir el estrés y ayudar a mantener el corazón sano.

Sin embargo, como las dos caras de una misma moneda, el sexo también tiene consecuencias, riesgos y peligros, que a veces hasta pueden comprometer tu vida. Por eso es importante que practiques sexo seguro y responsable, en todas las etapas de tu vida.

¿Crees que sabes todo sobre el sexo seguro? Pues sigue leyendo estos 6 puntos que cualquier persona que es sexualmente activa debe tener bien en claro. Compruébalo tú mismo(a).

1. ¿Crees que el mejor método para prevenir el embarazo son las píldoras anticonceptivas que toman las mujeres o los condones que usan los varones?

Pues no es así. Si bien esas dos son de las más efectivas, existen otras formas de evitar el embarazo, hay parches, inyecciones, el dispositivo intrauterino hormonal (DIU) y otras. Todas con sus ventajas, sus desventajas y sus riesgos. Si tienes dudas, consulta con un especialista sobre cuál es el método más apropiado para ti, de acuerdo a tus prácticas sexuales.

2. ¿Crees que los anticonceptivos de emergencia son suficientes para cuidarse del embarazo no deseado?

Presta atención. Si bien estos métodos pueden ser eficaces ante un “accidente” si se usan de manera apropiada, no hay que abusar de ellos ya que han sido desarrollados, como su nombre lo indica, para situaciones “de emergencia”.

3. ¿Crees que si tomas pastillas anticonceptivas para evitar el embarazo también te estás protegiendo contra las enfermedades venéreas o las enfermedades de transmisión sexual (ETS)?

¡Ten cuidado! Las pastillas anticonceptivas no impiden el contagio de las ETS. En este caso, el mejor método es usar condones de manera correcta y practicar sexo seguro.

4. ¿Crees que no es posible el contagio de las ETS practicando sexo oral?


Empieza a cuidarte. Tanto el dar como el recibir sexo oral son formas en que se puede transmitir o contagiar una enfermedad de transmisión sexual. La mayoría de las ETS son causadas por virus o bacterias que entran al cuerpo por cortes diminutos en la piel o a través de las mucosas durante las relaciones sexuales. Por eso, es posible que contraigas alguna ETS en cualquier tipo de actividad sexual, ya sea oral, vaginal o anal.

5. ¿Crees que sólo las parejas homosexuales están en riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual (ETS)?

Eso es un prejuicio absolutamente infundado. Como mencioné en el punto anterior, puedes contraer una enfermedad venérea (ETS) en cualquier tipo de actividad sexual, ya sea oral, vaginal o anal, sin importar si tu pareja es de tu mismo sexo o del opuesto.

6. ¿Crees que sólo los jóvenes y los adolescentes deben de preocuparse de las enfermedades de transmisión sexual (ETS)?

No te fíes. Aún cuando hayas superado los 50, no estás exento de contagiarte. ¿Sabías que se estima que el 16 por ciento de los casos nuevos de VIH/SIDA registrados en Estados Unidos corresponden a adultos mayores de 50 años y que el 25 por ciento de las personas que viven con esta enfermedad también han superado esa edad?

El VIH/SIDA es sólo una de las ETS que pueden afectar a los jóvenes y a los adultos. El espectro es muy amplio y abarca desde el herpes genital, hasta la hepatitis y el VIH/SIDA, pasando por la gonorrea, la clamidia y la sífilis, y la lista continúa.

Por eso, no importa la edad que tengas, ya sea que quieras evitar un embarazo no deseado o no, es vital que practiques el sexo seguro y responsable. ¿De qué manera?
  • Mantén relaciones sexuales sólo con otra persona que no esté infectada, que sólo tenga sexo contigo y que no use drogas intravenosas (inyectables).
  • Si no tienes una pareja estable o si tienes dudas de si tu pareja tienen alguna ETS o relaciones sexuales con alguien más, siempre usa condones.
  • Si eres mujer y tu pareja se rehúsa a usar un condón, usa un condón para mujeres. No son tan efectivos como los de los hombres, pero ofrecen cierta protección.
  • No dejes que la sangre, el semen, la orina, el flujo vaginal o la materia fecal de nadie penetre en tu ano, tu vagina o en tu boca.
  • Habla honestamente con tu pareja sobre tus prácticas sexuales, tus deseos y tus temores (más aún si sabes que tienes alguna ETS), no para presionar al otro sino para que ambos puedan elegir el mejor modo de cuidarse.
Por último, recuerda que la única manera de evitar tanto el embarazo como el contagio de alguna ETS es la abstinencia. Sin embargo, la idea no es que te prives del sexo, sino que puedas disfrutar de él sin correr peligro. Con todas estas cosas en mente, ya estás preparado(a) para vivir una vida sexual activa más segura e igualmente placentera.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 26 de noviembre de 2011

¿Cuánto sabes sobre el herpes genital?


Como un enemigo silencioso, el herpes genital puede alojarse en muchas personas sin provocar síntomas. ¿Cuánto sabes sobre esta enfermedad de transmisión sexual? Descubre los datos que no puedes dejar de conocer al respecto y disfruta de una vida sexual más plena y segura.

Cuando Marisa acudió a la consulta de su médico, estaba muy preocupada por algo extraño y molesto que le había salido cerca de la vagina. Hacía unos meses que había comenzado a salir con alguien y temía haberse contagiado, creía que quizá había adquirido alguna enfermedad. Lamentablemente, al ver la lesión de Marisa el doctor notó que, efectivamente, se trataba de una enfermedad de transmisión sexual (ETS) conocida como herpes (que pudo haberle contagiado ya sea su nueva pareja o alguna anterior con quien hubiese tenido relaciones sin protección).

¿Has oído hablar del herpes alguna vez? Muchas personas lo tienen aunque la mayoría no lo sabe, ya que esta enfermedad puede no dar síntomas. ¿Y tú, cuánto sabes sobre el herpes genital? Si puedes responder a estas sencillas preguntas, entonces sabrás lo necesario para poder protegerte y disfrutar de una vida sexual más sana y segura.

¿Es lo mismo el herpes que un virus?

Sí. De hecho, el herpes genital puede ser causado por el virus del herpes simple tipo 1 (VHS-1) o el herpes simple tipo 2 (VHS-2), aunque este último es el causante más común mientras que el VHS-1 suele ser el responsable de llagas en los labios (que los conocemos como fuegos) y en la boca.

¿El herpes genital puede ser tratado con antibióticos, como si fuera una infección provocada por una bacteria?

No. Como se trata de un tipo de virus, los antibióticos no tendrán ningún efecto sobre el herpes genital. En realidad, una vez que te has contagiado, el herpes no puede curarse. Lo que sí es posible es tratarlo con antivirales para evitar que se produzcan las lesiones o ampollas que causa y disminuir las posibilidades de contagiárselo a tu compañero o compañera.

¿Puedo contagiarme si me siento en un baño público?

No, las posibilidades de que eso ocurra son mínimas. El herpes genital, como otras ETS, se contagia a través del contacto íntimo con una persona infectada, es decir mediante sexo sin protección, ya sea vaginal, anal u oral. También puede contagiarse a través de un beso o del solo contacto con la piel.

¿Es el herpes genital un problema sólo de las mujeres?

No. Si bien este tipo de ETS se da más en las mujeres que en los hombres, muchos de ellos tienen esta enfermedad y también pueden contagiársela a sus parejas. Una persona infectada frecuentemente transmite el virus cuando las ampollas de la piel son visibles, pero el virus también puede propagarse sin que haya ningún síntoma y sin que haya llagas en la piel.

¿Me daré cuenta cuando me contagie de un herpes?

No siempre, ya que a veces esta enfermedad no da señales. Cuando sí da síntomas, estos pueden ser:
  • Picazón (comezón), ardor, dolor y pequeñas ampollas en el área genital o anal.
  • Úlceras pequeñas o llagas en la piel.
  • Dolor local si la orina toca las úlceras genitales.
  • Flujo de la vagina o la uretra.
  • Ganglios linfáticos crecidos (agrandados) o dolorosos (glándulas inflamadas) en la ingle.
  • Dolor de cabeza, fiebre, dolores musculares y malestar general.
¿Estos síntomas se incrementan con el tiempo?

No. En general, el primer episodio de herpes es el que da los síntomas más fuertes. Luego, pueden volver a aparecer en cuestión de días o semanas, y a veces la persona infectada no vuelve a tener ningún síntoma por años. Cuando los episodios de herpes son recurrentes, los síntomas pueden desencadenarse debido al estrés físico o emocional, por exposición a la luz del sol o, en las mujeres, debido al uso de anticonceptivos orales o relacionados a los períodos menstruales.

¿Puede el médico pedirme un análisis de sangre para detectar la presencia de un herpes genital?

Sí, es una de las maneras de detectarlo, junto con otros análisis de laboratorio que puede solicitarte.

¿Qué pasa si una mujer embarazada tiene herpes?

La mujer embarazada puede contagiarle el herpes al bebé durante el parto. Por eso, si tiene herpes genital o si lo contrae durante el embarazo, el médico posiblemente le recomiende tener a su bebé por cesárea.

¿Puedo evitar el contagio del herpes?

Sí, manteniendo relaciones sexuales seguras (con protección) es posible disminuir las posibilidades de contagiarte: limita el número de parejas sexuales y siempre usa preservativos a menos de que mantengas una relación monógama con una persona que no está infectada.

Si tienes dudas y temes haberte contagiado, no esperes a tener síntomas para consultar a tu médico. Y con todos estos datos en mente, no hagas que algo tan agradable como el sexo se convierta en una práctica de riesgo para tu salud, o la de la persona que tanto deseas.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 24 de noviembre de 2011

El riesgo de cáncer cervical es menor en mujeres que usan dispositivos intrauterinos


Un estudio reciente ayuda a desmentir la creencia de que los dispositivos intrauterinos, utilizados como método anticonceptivo, aumentan el riesgo de contraer cáncer cervical. De hecho, la evidencia demuestra lo contrario. Aquí te contamos más detalles sobre este descubrimiento y qué otros hábitos puedes adoptar para disminuir el riesgo de desarrollar cáncer cervical.

El cáncer de cervical o del cuello del útero es uno de los que más afecta a las mujeres en todo el mundo, luego del cáncer de mama. Por eso es una de las principales preocupaciones en cuestiones de salud de la mujer.

Un estudio reciente publicado en Lancet Oncology, encontró que, a diferencia de lo que se creía, el uso de los tradicionales DIU o dispositivos intrauterinos que se colocan para evitar el embarazo, también puede disminuir las posibilidades de desarrollar el cáncer cervical.

Asimismo, el estudio analizó la relación entre el uso del DIU y el VPH (Virus del Papiloma Humano), que es el principal causante del cáncer de cuello del útero. Del mismo modo, si bien en estos casos no resultó ser efectivo para evitar el contagio del VPH, el DIU sí actuó como barrera para disminuir el desarrollo del cáncer.

Para llegar a estos resultados, el equipo de investigación, del Institut Català d’Oncologia en Cataluña, España, analizó 26 estudios previos que incluían datos de más de 20 mil mujeres de una docena de países, a quienes siguieron por más de 10 años. Así encontraron que las que usaron un DIU durante al menos un año disminuyeron su riesgo de desarrollar cáncer cervical a la mitad. Los investigadores piensan que esta disminución puede deberse a que el poner y quitar el DIU podría destruir algunas de las células precancerosas o que quizá podría estimular al sistema de defensa a producir una respuesta inmune que ayudara a evitar que el VPH progresara a cáncer.

Como su nombre lo indica, el cáncer cervical (también conocido como del cuello del útero o del cuello de la matriz), es el que se desarrolla en esta parte del cuerpo de la mujer, denominada cérvix, que se ubica en la parte superior de la vagina.

Prácticamente todos los cánceres cervicales son causados por una infección con ciertos tipos del virus del papiloma humano (VPH), que daña lentamente las células que cubren el cuello del cérvix. El VPH es una infección muy común entre las mujeres sexualmente activas, aunque sólo pocas mujeres que se infectan con este virus desarrollan el cáncer cervical.

Las fumadoras y las mujeres que están infectadas con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) tienen más posibilidades de desarrollar anormalidades cervicales o en el cuello de la matriz si están infectadas con el VPH. Para evitar la transmisión y el desarrollo del cáncer cervical, desde hace unos años existe una vacuna contra el VPH que en algunos países se recomienda para todas las adolescentes.

En general, el cáncer del cuello del útero no produce síntomas hasta que está avanzado. Por eso es tan importante hacerse controles ginecológicos con regularidad. El/la especialista te indicará que te realices un estudio que se denomina Pap o Papanicolau, que entre otras cosas permite detectar de manera temprana el cáncer del cuello del útero o cáncer cervical (o cérvico-uterino).

Cuando se presentan síntomas, la mujer puede sentir:

  • Secreción o flujo vaginal sin color o teñido de sangre.
  • Manchado (por sangrado) después de tener relaciones sexuales o sangrados anormales.
  • En las etapas más avanzadas, puede causar dolor pélvico, pérdida del apetito y/o anemia.
Afortunadamente, hoy existen varias formas de evitar su desarrollo o disminuir las posibilidades de padecerlo. La principal es la vacuna contra el VPH, aunque esto sólo es útil en el caso de las adolescentes. Si ese no es tu caso, otras medidas pueden ayudarte a prevenir el cáncer cervical. Por ejemplo:

  • Limitar el número de parejas sexuales para reducir la posible exposición al VPH, VIH y otras enfermedades de transmisión sexual.
  • Utilizar preservativos (condones) cuando tengas relaciones sexuales, para disminuir el riesgo de infección por VPH (a menos que tengas una sola pareja sexual que no está infectada).
Además de las mencionadas, otras acciones comunes para disminuir el riesgo de desarrollar cualquier tipo de cáncer incluyen: dejar de fumar si fumas (mejor aún, nunca empezar) y llevar una dieta sana acompañada de una rutina de ejercicios. Todos estos hábitos te permitirán vivir más y mejor.

Tomado de Vida y Salud

martes, 18 de octubre de 2011

10 factores que pueden causar la pérdida del embarazo por aborto espontáneo


No es un tema ni agradable ni popular, pero la pérdida del embarazo por un aborto espontáneo es algo que le preocupa y le concierne a cualquier mujer embarazada o que planea tener un bebé. Hablemos sobre ello para despejar miedos, aclarar conceptos y para que puedas sentirte mucho más confiada y segura durante esta maravillosa etapa que es tu embarazo.

Elena comprobó hace poco que estaba embarazada. ¡Qué alegría sintió! Hacía tiempo que esperaba una noticia así. Pero después de la emoción y la euforia del principio, ha comenzado a preocuparse. Ha tenido algunas manchitas y molestias ligeras en el abdomen. Le aterra la idea de perder su embarazo. Hasta cierto punto, la preocupación de Elena es normal, ya que ni la más saludable de las mamás tiene garantías absolutas. Lo mejor que puede hacer es comunicarse estrechamente con su doctor, seguir sus recomendaciones, cuidarse bien e informarse lo más posible. Para que tú también estés informada, vamos a conversar sobre la pérdida del embarazo por aborto espontáneo al principio de la gestación.

¿Qué es, exactamente un aborto espontáneo o involuntario? Se le llama así a la pérdida del embarazo por causas naturales cuando se produce en las primeras 20 semanas de la gestación. De un 10 a un 20% de los embarazos detectados termina en un aborto espontáneo. Este porcentaje no incluye la pérdida de óvulos fertilizados que no logran implantarse adecuadamente en el útero, a veces de forma tan temprana que la mujer ni siquiera se da cuenta, y cuando empieza a sangrar piensa que tiene un período que se ha retrasado un poco o es más abundante de lo normal.

Tu gran preocupación ¿qué causa el aborto espontáneo? Puede suceder por muchas razones, pero una gran cantidad (entre un 50 y un 70% de los casos) de los que ocurren durante el primer trimestre del embarazo se deben a problemas genéticos o anormalidades cromosómicas (en los cromosomas) del óvulo fecundado, o a problemas con el desarrollo y en la implantación en el útero. Cuando la mujer tiene un aborto espontáneo por primera vez, casi nunca se hace un análisis completo (se asume que se debe a lo indicado anteriormente), pero aunque se hiciera, es difícil determinar exactamente la causa que lo produjo. Ya cuando se llega a las seis semanas de embarazo, las probabilidades de que ocurra un aborto espontáneo se reducen significativamente. Pero cuidado, hay que tener en cuenta otros factores de riesgo. Veamos cuáles son:

1. La edad: a partir de los 40 años, la mujer tiene el doble de probabilidades de sufrir un aborto espontáneo que una de 20, y se debe a que con la edad aumentan las probabilidades de concebir un bebé con irregularidades cromosómicas, que son embarazos que se pierden con más facilidad. El riesgo aumenta con cada embarazo posterior.

2. Si la mujer ha tenido más de dos abortos espontáneos seguidos.

3. Enfermedades crónicas como una diabetes mal controlada, condiciones del sistema inmunológico como el lupus, y trastornos hormonales como el síndrome del ovario poliquístico.

4. Antecedentes familiares de defectos de nacimiento o problemas genéticos, tanto por el lado de la mujer como por el lado del papá.

5. Infecciones bacterianas (como la listeria) o de enfermedades como la rubéola, paperas, sarampión, etc.

6. Hábitos como el de fumar, beber o usar drogas.

7. Uso de ciertos medicamentos (con o sin receta). Es muy importante que le comuniques a tu obstetra o al ginecólogo qué medicamentos (o suplementos) tomas.

8. Obesidad

9. Ciertos procedimientos utilizados para diagnóstico (como la amniocentesis).

10. Si te quedas embarazada a menos de 3 meses de haber dado a luz, tienes más riesgo de sufrir un aborto espontáneo.

¿Cómo puedes saber si se trata de un aborto o el sangrado es algo normal?

Si deseas seguir leyendo este artículo, pincha aquí

viernes, 12 de agosto de 2011

Qué preguntarle a tu ginecólogo



Seguro que no faltarías ni a una cita de negocios, ni a un almuerzo con una amiga de la infancia y mucho menos a una salida con tu pareja.  Igual de importante debe ser para ti el compromiso anual de visitar a tu ginecólogo. Aprovecha al máximo ese tiempo con el especialista para preguntarle todo lo que te preocupe sobre tu salud.
Probablemente la consulta de tu ginecólogo no sea el lugar al que deseas ir con más frecuencia, pero aun así, ésta es una cita a la que no debes faltar nunca: en ella el doctor te hará un examen pélvico y de los senos, tomará una muestra para la prueba del Papanicolau y discutirá contigo el método anticonceptivo que más te convenga.
Además de estos procedimientos de rutina, aprovecha la cita para hacerle cualquier pregunta que te preocupe sobre tu estado de salud.  Ten presente que no existen preguntas tontas, sólo son tontas las que no se hacen.  Por ejemplo:
  1. ¿Por qué mi período menstrual es tan irregular? Puede deberse a varias razones y habrá que ir descartándolas hasta encontrar la causa precisa.  De vez en cuando, el ciclo menstrual puede fluctuar debido a:
    • aumento o pérdida significativa de peso exceso de ejercicio
    • aumento del estrés
    • lactancia
    • dar a luz o tener un aborto espontáneo
    • abuso de la cafeína
    • Aunque estos factores son comunes y se pueden tratar, consulta siempre con tu médico en caso de saltarte uno o varios ciclos para estar seguros de la causa en tu caso particular.
  2. ¿Por qué tengo dolor al tener relaciones sexuales? Tienes que ser específica al explicar cómo y cuándo te duele. ¿Sientes presión o dolor en el momento de la penetración, a la entrada de la vagina? Entonces puede deberse a falta de lubricación vaginal, a una inflamación o infección en la vulva, a espasmos vaginales involuntarios (se conocen como vaginismo), una reacción a algún tipo de medicamentos o como resultado de lesiones por accidentes o por cirugía de la pelvis.  Si el dolor es más profundo, las causas varían desde una endometriosis, hasta fibromas, un prolapso uterino o quistes en el ovario.  Si no se encuentra una causa física, también pueden entrar en juego ciertos factores psicológicos como: ansiedad, depresión, estrés o traumas que hayan podido dejar relaciones de abuso sexual o emocional. Que no te de vergüenza. El o la ginecóloga te ayudará a encontrar y a resolver la causa de ese dolor para que puedas volver a disfrutar de tu relación sexual de una forma placentera.
  3. ¿Por qué tengo calores y sofocos? Muchas mujeres los experimentan en algún momento y no siempre tienen que deberse a la perimenopausia o a la menopausia.  Pueden deberse a otras condiciones como un problema con la tiroides.
  4. ¿Cuándo debo hacerme mi primera mamografía? Esta es una de las principales preguntas que toda mujer debe hacer.  Por lo general, se recomienda que las mujeres de 40 años en adelante se hagan una mamografía cada uno o dos años. Pero si en tu familia ha habido antecedentes de cáncer del seno, es recomendable que empieces antes a chequearte o con más frecuencia.  Cada caso es diferente. Sigue las recomendaciones de tu ginecólogo(a).
  5. ¿Es normal tener flujo vaginal? Por supuesto que sí.  El flujo vaginal arrastra afuera las células que van muriendo en las paredes de la vagina y es la forma natural del cuerpo de mantenerla limpia y saludable.  Cuando es normal es de color claro o blancuzco y no tiene olor.  Si aumenta de intensidad, cambia de color, tiene mal olor o sale sanguinolento, consulta con tu doctor.  Es posible que se trate de una infección, ya sea por hongos, o por bacterias. También puede deberse a una enfermedad transmitida sexualmente. En estos casos, hay tratamientos efectivos, pero debes atenderla lo antes posible.
  6. ¿Qué es el virus del papiloma humano? Este es el virus que se ha asociado al cáncer del cuello de la matriz o cáncer cervical (se conoce como HPV por sus siglas en inglés). También puede ocasionar verrugas en los genitales.  Se transmite de una persona a otra cuando se tienen relaciones sexuales sin protección con una persona infectada.  Muchas personas tienen el virus y no tienen cáncer cervical, pero muchas otras sí. Se considera que cada año 11,000 mujeres en los Estados Unidos reciben un diagnóstico de cáncer en el cuello del útero (o cérvix)  y que 4,000 mueren cada año de esa enfermedad sólo en este país. De acuerdo al Centro Nacional de Epidemiología (INE) en el 2002 el cuello de la matriz era la segunda causa de muerte por cáncer en el mundo en las mujeres con 450,000 nuevos diagnósticos cada año en el mundo. Y 93% de las mujeres que lo padecen estaban infectadas por el virus del papiloma humano (abreviado VPH en español. Si tienes una hija entre los 13 y los 26 años de edad, es una buena candidata para que se vacune contra el virus como recomienda el CDC (Centro de Control de Enfermedades).  Pídele al doctor que te de más información sobre la vacuna contra el VPH y sus ventajas.
  7. Llevo un año y medio tratando de concebir sin éxito. ¿Qué puedo hacer? Hay muchas razones por las que la pareja no puede concebir, y no siempre es a causa de la mujer. Será necesario empezar una serie de pruebas de fertilidad, tanto tuyas como de tu esposo. Quizás sea solamente cuestión de tiempo, o quizá sea algún otro problema físico. Pero lo más acertado es consultar cuanto antes a un especialista en fertilidad.
Seguro que tendrás otras preguntas, de acuerdo a tu salud y tus circunstancias. Es una buena idea anotar lo que te preocupa para que no se te olvide o se te pase debido a los nervios. Además de esas notas conviene que lleves otros datos: la fecha del comienzo de tu última menstruación, así como la información sobre tus antecedentes médicos y los de tu familia.
Recuerda: a tu médico no le molestará que preguntes, al contrario, lo ayudarás a realizar mejor su trabajo.  Así que no te preocupes ¡y a preguntar se ha dicho!

Tomado de Vida y Salud

jueves, 16 de junio de 2011

Las pruebas de fertilidad caseras ¿son confiables?



La fertilidad, el embarazo y otros temas relacionados son muy íntimos e importantes en cada mujer y en la vida sexual de cada pareja. Por eso muchas eligen los exámenes de fertilidad caseros o pruebas de fertilidad caseras para descubrir antes que nadie qué es lo que les está ocurriendo. Sin embargo, ¿puedes confiar en todos ellos? Parece que hay que prestar un poquito de atención, porque un estudio reciente comprobó que en algunos casos los resultados no son exactos, o sea, no son confiables. Aquí te contamos más detalles.
Andrea y Carlos lograron concebir a su primer bebé gracias a una prueba de fertilidad que les indicó el momento justo en el que Andrea estaba ovulando. Marcela, por su parte, también se enteró que estaba embarazada gracias a una prueba casera. Pero Karen y Pedro, aunque se habían entusiasmado con una prueba casera que les había prometido un varón, la ecografía indica que será una niña, ¿qué pasó?
Al parecer, no todas las pruebas caseras de fertilidad son confiables. Así encontró un estudio desarrollado por tres investigadores de Johns Hopkins Medical Institutions, en Baltimore, en Estados Unidos, mediante el cual revisaron decenas de productos disponibles en el mercado relacionados con la fertilidad, que ofrecen la posibilidad de hacerse diferentes análisis caseros antes de ir al médico, como la prueba del embarazo, pruebas genéticas y distintas mediciones para confirmar el período de ovulación.
Así, los especialistas pudieron establecer que mientras que algunas pruebas son muy confiables otras, por el contrario, no lo son tanto e incluso “confunden a los pacientes”. En detalle, los investigadores concluyeron que las pruebas o el test (como le llaman en inglés) de embarazo de venta libre que miden una hormona en la orina femenina son unos de los productos más confiables, al igual que las pruebas de fertilidad que miden las concentraciones hormonales para confirmar si una mujer está ovulando (como: el ClearPlan Easy Ovulation Test Pack, el First Response, Answer Quick y el Simple One Step Ovulation, que son algunos de los nombres comerciales con los que se venden en Estados Unidos).
Por el contrario, otros productos de venta libre para confirmar la ovulación, como los que analizan la saliva o las secreciones (el flujo) vaginales, no cuentan con análisis confiables e independientes sobre su precisión. Tampoco resultaron confiables los productos para predecir el sexo del bebé (como: Intelligender Prediction Test y Best Baby Gender Test, de venta en Estados Unidos).
Los especialistas consideran que, en algunos casos, esa falta de precisión podría ser peligrosa, ya que los resultados falsos podrían hacer que las personas no busquen la atención adecuada lo suficientemente rápido.
Los problemas de fertilidad, ya sean por causas femeninas o masculinas, son una de las principales preocupaciones de las parejas que tratan de concebir, y suelen ser más comunes de lo que se cree. Del mismo modo, la búsqueda del embarazo así como el embarazo no deseado son motivos de preocupación en muchas mujeres y en muchas parejas, al punto que afecta su vida sexual y no siempre de una forma positiva.
¿Y tú, en qué situación te encuentras? ¿Has utilizado alguna vez, alguno de estos productos? ¿Qué tal te ha ido? Si en el futuro decides utilizar alguna de estas pruebas, considera la efectividad de la prueba, busca productos de calidad y considera que estas pruebas ya sea de fertilidad, de genética o para determinar el sexo aunque podrían ayudarte, idealmente deben ser confirmadas por tu médico. No dejes de consultarlo. El o ella podrá orientarte y resolver tus dudas.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 28 de enero de 2011

Lo que debes saber sobre el flujo vaginal

Tal vez sea el último tema del que quieras hablar con tus amigas, tus familiares o tu médico. Pero el flujo vaginal es algo normal en las mujeres y merece tu atención porque cuando cambia, es un indicador de que algo puede no estar bien. Toma nota sobre qué puede cambiar el flujo vaginal y cuándo debes ir al médico.

Cuando se inicia la pubertad, es normal tener cierta cantidad de flujo vaginal o sea, secreciones provenientes de la vagina. De hecho, es posible que los notes entre 6 meses a un año antes de que te empiece tu periodo menstrual. Esto se debe a los cambios hormonales. En el cuello del útero se encuentran unas glándulas que producen un moco transparente que se puede volver blanco o amarillento cuando sale del cuerpo al entrar en contacto con el aire. Este flujo ayuda a mantener lubricada y limpia tu vagina. El flujo vaginal normal no huele a nada y es una parte natural de ser mujer.

A lo largo de tu ciclo menstrual, la cantidad y la consistencia del flujo vaginal varía dependiendo de tus niveles hormonales, es decir, por ejemplo, de cuánto estrógeno circula por tu cuerpo. También puedes notar cambios en el flujo vaginal que son normales debidos factores como:

  • Ovulación
  • Excitación sexual
  • Embarazo
  • Estrés

¿Existe el flujo vaginal anormal? Sí. Para que entiendas mejor, debes estar atenta a tres aspectos en los cuales las secreciones de la vagina pueden presentar cambios y que te dan señales que sugieren que podría haber algún problema:

  • Color: transparente, blanco, turbio, amarillo, verde
  • Consistencia: espeso, pastoso, líquido
  • Olor: normal, sin olor, de mal olor

¿Qué pasa cuando hay cambios en el flujo vaginal?

Si notas que de repente el flujo vaginal normal aumenta significativamente (y tú vas a conocer lo que es normal para ti, porque cada mujer es diferente) o cambia de consistencia, de olor o de color, puede ser que tengas algún tipo de infección.

Las causas más comunes de flujo vaginal anormal son las siguientes. Toma nota:

  • Vaginosis Bacteriana: Se produce cuando las bacterias que viven normalmente en la vagina aumentan (se reproducen en exceso), lo cual causa que las secreciones de tu vagina se vuelvan grises y con un olor similar al del pescado.
  • Enfermedades de Transmisión Sexual como Clamidia, Gonorrea, Tricomoniasis y otras.
  • Olvido de algún objeto dentro de la vagina (como un tampón, por ejemplo)
  • Cáncer del cuello uterino o cáncer de la vagina
  • Vulvo-Vaginitis infecciosas
  • Vaginitis atrófica (en mujeres después de la menopausia o cuando los niveles de estrógenos están bajos)

Pero más allá de estar atenta a los cambios del flujo vaginal, también debes prestar atención a ciertos síntomas y actuar de acuerdo a ciertas circunstancias. Debes consultar con tu médico si:

  • Además de los cambios en el flujo vaginal, tienes dolor abdominal o pélvico, o si tienes fiebre.
  • Tienes dudas sobre si pudiste haber contraído una Enfermedad de Transmisión Sexual (ETS) o estás segura de haber estado expuesta a un compañero sexual infectado con una enfermedad venérea (ETS).
  • Tienes ampollas en la vagina o en la vulva.
  • Te arde o te duele al orinar.
  • Los síntomas empeoran o duran más de una semana

El flujo vaginal no es normal en una niña que aún no ha llegado a al pubertad. Si se presentara, es importante contactar al doctor.

¿Cómo puedes prevenir los cambios en el flujo vaginal?

Ahora que tienes más información sobre el flujo vaginal, te preguntarás qué puedes hacer para evitar que cambie y te cause problemas. Estadísticamente, la mayoría de las mujeres tendrán una infección vaginal alguna vez en su vida. Sin embargo, como las causas de las infecciones vaginales que alteran el flujo son diversas, hay medidas que puedes tomar para prevenirlas:

  • Mantén tus genitales limpios y secos. La higiene siempre contribuye a una buena salud.
  • No uses duchas vaginales ni jabones perfumados. Tampoco te apliques aerosoles, perfumes o talcos en el área genital.
  • Usa SIEMPRE condón para tener relaciones sexuales.
  • Evita usar pantalones apretados. Procura que tu ropa interior sea de algodón para facilitar que el aire fluya libremente y evita el sudor excesivo que atrae bacterias y causa irritación.
  • Si tienes diabetes, procura controlar tus niveles de azúcar en la sangre. Recuerda que las mujeres diabéticas son más propensas a padecer de infecciones vaginales por hongos.

Una nota final que no debes olvidar: si cuando tu médico te dice que los cambios en el flujo vaginal se deben a una Enfermedad de Transmisión Sexual (ETS) debes informarle a tu(s) pareja(s) sexual(es) para que reciba(n) tratamiento aunque no tenga(n) síntomas, no sólo para que no te transmita(n) la enfermedad nuevamente a ti, sino para que no se la transmita(n) a otra(s) persona(s). Y otra cosa importante, un flujo vaginal anormal no debe descuidarse, hay Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) que si no se tratan pueden no sólo causar problemas serios de salud, también pueden causar infertilidad.


Tomado de Vida y Salud

lunes, 27 de diciembre de 2010

Aborto espontáneo


¿Qué es?

El aborto espontáneo es la pérdida de un embarazo antes de las 20 semanas, el momento en el que el feto podría haber sobrevivido fuera del útero. El aborto espontáneo también se llama aborto o aborto natural. En un aborto espontáneo, el cuerpo de la mujer expulsa todo o parte del feto, la placenta y el líquido que recubre al bebé.

Alrededor del 15 al 20% de los embarazos conocidos terminan en aborto espontáneo, y podría suceder mucho antes de que una mujer se de cuenta de que está embarazada. La mayoría de los abortos espontáneos suceden antes de las 16 semanas de embarazo. En la mayoría de los casos, el feto muere días o semanas antes de que se manifiesten los síntomas del aborto espontáneo. En las primeras semanas de embarazo, a veces hay aborto espontáneo porque el embrión no se formó bien dentro del feto, una situación conocida como óvulo deteriorado.

El aborto espontáneo a menudo sucede cuando el feto tiene cromosomas anormales, los cromosomas son porciones de ADN que contienen genes que determinan cómo es cada ser humano. Las anomalías cromosómicas representan aproximadamente el 50% de todos los embarazos. Alrededor del 95% de las veces, los cromosomas de los padres son normales y la anomalía genética se debe a un único error en el feto. En tales casos, el embarazo espontáneo es la manera que tiene el cuerpo de terminar un embarazo que no se desarrolla normalmente.

Los abortos espontáneos ocurren si hay problemas con la estructura interna del útero o con la fuerza del cuello uterino de la mujer. Por ejemplo, algunas mujeres nacen con un tabique divisorio que se extiende a lo largo del centro del útero. Este tabique divide todo o casi todo el útero en dos compartimientos, y un útero con esta forma no podría albergar un embarazo seguro. El útero de la mujer, que debería abrirse durante el parto para permitir expulsar al feto, a veces es demasiado débil para mantener seguro al feto dentro del útero hasta el momento del parto. Cuando el cuello uterino es demasiado débil y se abre durante el embarazo, se llama cuello incompetente. Los problemas con la estructura del útero y el problema del cuello incompetente son las causas más comunes de aborto espontáneo durante el primer periodo del segundo trimestre de embarazo (de las semanas 12 a la 20).

Otras causas de aborto espontáneo incluyen infecciones y desequilibrios hormonales. En raros casos, el sistema inmune de la mujer rechaza el feto o los anticuerpos del sistema inmune podrían causar problemas con el flujo sanguíneo en la placenta. Los trastornos del sistema inmune son responsables de los abortos espontáneos en el 5 al 10% de las mujeres que ya han tenido tres o más abortos espontáneos seguidos. Un problema bastante común con los anticuerpos que pueden conducir al aborto espontáneo se denomina “síndrome de anticuerpos antifosfolípidos”.

Las mujeres con enfermedades como diabetes mal controlada o hipotiroidismo severo (baja actividad de la tiroides) tienen un alto riesgo de tener aborto espontáneo. El contagio de la rubéola (sarampión alemán) durante el embarazo ha sido asociado con el aborto espontáneo. Los factores ambientales, como fumar cigarrillos y tomar bebidas alcohólicas durante el embarazo, podría incrementar el riesgo de sufrir un aborto espontáneo. El aborto espontáneo no está causado por las actividades físicas regulares, los accidentes menores, el ejercicio físico, las relaciones sexuales, o los tropiezos o las caídas menores.

Los abortos espontáneos y los posibles abortos espontáneos se clasifican de varias maneras:

  • Amenaza de aborto espontáneo: se considera que hay amenaza de aborto espontáneo o posible amenaza de aborto espontáneo cuando hay hemorragia (sangrado) desde el útero antes de las 20 semanas pero el cuello uterino se mantiene cerrado y el feto tiene vida.
  • Aborto natural o aborto espontáneo: se considera aborto natural, que significa que no puede detenerse, si hay hemorragia desde el útero y el cuello uterino se abre antes de las 20 semanas, pero ni el feto ni la placenta han salido aún del cuerpo de la embarazada. Las membranas alrededor del feto podrían o no haberse roto.
  • Aborto incompleto: un aborto espontáneo es incompleto cuando una porción del feto o placenta salió del cuerpo antes de las 20 semanas de gestación, pero parte de esa placenta o feto permanecen dentro del útero.
  • Aborto completo: el aborto es completo si el feto, todas las membranas alrededor del feto y la placenta son expulsados por completo fuera del cuerpo y el cuello uterino se cierra antes de las 20 semanas.
  • Aborto retenido o aborto espontáneo: un aborto retenido es un aborto espontáneo en el cual el feto ha muerto antes de las 20 semanas de gestación, pero ni el feto ni la placenta has sido expulsados del útero.
  • Aborto recurrente: se dice que una mujer tiene abortos espontáneos recurrentes después de haber tenido tres o más abortos espontáneos recurrentes seguidos. Aproximadamente el 1% de las mujeres experimentan abortos espontáneos recurrentes.
  • Óvulo deteriorado o gestación anembrionada: esto ocurre cuando el saco gestacional se forma fuera del útero, pero no hay feto después de la séptima semana de gestación.

Si un embarazo termina después de las 20 semanas, no se considera un aborto espontáneo sino un parto y si el feto no tiene vida se denomina nacimiento sin vida.

Síntomas

Los síntomas del aborto espontáneo pueden incluir:

  • hemorragia vaginal que podrían comenzar con un flujo parduzco
  • calambres en el área de la pelvis, en la parte inferior de la espalda o en el abdomen
  • disminución de los signos propios del comienzo de la gestación, como náuseas o sensibilidad en las mamas
  • dolor en la parte inferior de la espalda o del abdomen
  • tejidos o coágulos de sangre despedidos por la vagina

Diagnóstico

Si se sospecha de aborto espontáneo o ha habido aborto espontáneo, su médico le hará un examen pélvico para detectar el tamaño de su útero y determinar si el cuello uterino está abierto o cerrado. Si se va a producir un aborto espontáneo, el cuello uterino usualmente se abre y el embarazo no progresa. Si ya ha habido aborto espontáneo, el cuello uterino puede estar cerrado o abierto, según si todo el tejido fetal (del embarazo) ha salido del útero.

Los análisis de sangre se hacen para conocer su tipo de sangre y detectar el nivel de gonadotropina coriónica humana (beta-hCG), una hormona que libera la placenta en el cuerpo de la mujer embarazada. Si la cantidad de esta hormona del embarazo en su organismo es baja o si los análisis reiterados muestran que el nivel ha disminuido con el tiempo, esto es un signo de que tuvo un aborto espontáneo. Se hace una ecografía en casi todos los casos para observar si el feto está presente, si el corazón fetal late, o si existen signos de que el feto ha muerto.

Si el tejido fetal ha salido por la vagina, usted puede guardarlo en un recipiente de vidrio o plástico bien tapado para mostrárselo a su médico. Esto podría ser útil para que su médico observe el tejido, aunque no es un paso necesario para el diagnóstico del aborto espontáneo. En algunos casos, este tejido puede enviarse a un laboratorio para ser examinado con un microscopio. Esto podría ayudar a determinar la razón del aborto espontáneo o si hay aborto espontáneo completo.

Duración

Los abortos espontáneos podrían requerir que usted permanezca en su hogar y descanse durante algunos días mientras tiene un periodo menstrual abundante. La hemorragia y los calambres disminuirán gradualmente en una a dos semanas. Los abortos espontáneos que ocurren en el segundo trimestre podrían estar seguidos por una hemorragia más prolongada.

Prevención

Si usted está por tener un aborto espontáneo, usualmente puede prevenirlo. No obstante, podría disminuir las probabilidades de tener un aborto espontáneo en un futuro embarazo si usted misma se cuida, si come una dieta sana, toma suplementos de ácido fólico, hace ejercicios físicos regularmente y evita el consumo de alcohol y de cigarrillos.

Si ha tenido varios abortos espontáneos, su médico podría recomendarle que usted y su pareja se realicen análisis genéticos, exámenes como ecografías, un estudio del interior de su útero con una cámara o exámenes radiográficos especializados para determinar la forma y el tamaño de su cavidad uterina, y posiblemente un análisis de sangre para evaluar su sistema inmune. Estos exámenes pueden ayudar a identificar la razón por la cual continúa teniendo abortos espontáneos.

Tratamiento

Si hay amenaza de aborto espontáneo en el primer trimestre o apenas empieza el primer trimestre de gestación, su médico podría sugerirle que permanezca en cama, que evite los ejercicios físicos intensivos y que se abstenga de mantener relaciones sexuales durante un periodo. No se ha probado que estas medidas ayuden a prevenir un aborto espontáneo; no obstante, muchos profesionales de la salud sospechan que estas medidas a veces podrían ayudar.

Si su embarazo corre peligro debido a un cuello incompetente, podría realizarse una sutura o un punto (llamado cerclaje) alrededor del cuello uterino para ajustarlo y mantener el conducto uterino cerrado. Si se realiza un cerclaje, este usualmente se retira después de las 36 semanas de embarazo. Mientras usted tenga el cerclaje, será minuciosamente controlada.

Si tiene un aborto espontáneo retenido o incompleto, su obstetra/ginecólogo (OB/GYN, por sus siglas en inglés) podría realizar una cirugía llamada dilatación o legrado (D & C, por sus siglas en inglés) para agrandar delicadamente su cuello uterino y extraer todo tejido fetal remanente en el útero. Si está en la etapa final de su segundo trimestre de gestación, su médico probablemente la interne en un hospital e induzca el parto para que pueda parir el feto y la placenta en forma segura.

Si hay aborto espontáneo debido a un problema en la estructura interna de su útero, usted podría realizarse una cirugía para corregir ese problema antes de volver a quedar embarazada.

Cuándo llamar a un profesional

Llame de inmediato al profesional de la salud que controla su embarazo si tiene síntomas de aborto espontáneo, como hemorragia vaginal, dolor agudo, flujo vaginal de olor nauseabundo o si tiene fiebre.

Pronóstico

Sus probabilidades de tener otro aborto espontáneo dependen de la causa del aborto espontáneo. Alrededor del 90% de las mujeres que han tenido un aborto espontáneo, posteriormente tienen un embarazo saludable. No obstante, si usted continúa teniendo embarazos espontáneos, es posible que tenga problemas que necesiten atenderse, como un útero anormal, una anomalía genética o una reacción del sistema inmune. La recomendación general para las mujeres que tratan de quedar embarazadas después de un aborto espontáneo es esperar dos o tres meses antes de volver a intentar la concepción.


Tomado de Vida y Salud