- Picazón (comezón), ardor, dolor y pequeñas ampollas en el área genital o anal.
- Úlceras pequeñas o llagas en la piel.
- Dolor local si la orina toca las úlceras genitales.
- Flujo de la vagina o la uretra.
- Ganglios linfáticos crecidos (agrandados) o dolorosos (glándulas inflamadas) en la ingle.
- Dolor de cabeza, fiebre, dolores musculares y malestar general.
Líneas de Atención personalizada 312 387 32 23 - PBX. 750 00 60. Mails: luzyvidaexpress@gmail.com o leoncico03@gmail.com. Cra 52 C No. 35-26 sur, barrio El Tejar - Bogotá D.C., Colombia
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sábado, 26 de noviembre de 2011
¿Cuánto sabes sobre el herpes genital?
miércoles, 20 de julio de 2011
¿Qué es la estomatitis? Tipos, causas y tratamientos de estas molestas lesiones en la boca
- Alergias a alimentos como la nuez y el chocolate o a irritaciones producidas por los cítricos, el café y las papas (aunque no siempre puedan evitarse las recurrencias al eliminar estos alimentos de la dieta).
- Padecimientos inflamatorios del intestino, la Enfermedad de Behcet, la mononucleosis infecciosa y fiebres de larga duración.
- Estrés, mala nutrición, infecciones bacterianas o virales, cambios hormonales, bajos niveles de vitamina B12.
- Irritaciones mecánicas (morder un alimento punzante, hincarse con un diente puntiagudo, etc.).
- Si se puede identificar la causa (infección viral, bacteriana o por hongos), el médico podría recomendar un tratamiento con medicamentos específicos.
- Si se desconoce la causa exacta, el énfasis del tratamiento reside en el alivio de los síntomas. Como por ejemplo:
- Beber muchos líquidos
- Enjuagar la boca con agua tibia y sal de 2 a 3 veces al día.
- Aplicar un anestésico local como la lidocaína o la xilocaína sobre la úlcera (esto no se recomienda en los niños).
- Aplicar una mezcla a partes iguales de peróxido de hidrógeno o de bicarbonato de sodio y agua sobre el afta
- Si el afta aparece en las encías o en la parte interna de los labios, se puede aplicar una preparación local de corticosteroides, como el Kenalog. Otros medicamentos como el Blistex y Campho-Phenique pueden brindar alivio, especialmente si se aplican al corto tiempo de aparecer las lesiones.
- En casos más severos se pueden utilizar tratamientos como el gel de flucinonida, la pasta antiinflamatoria Aphthasol, o un enjuague bucal con Gluconato de Clorhexidina.
- Si las aftas aparecen con mucha frecuencia, se debe consultar al doctor para determinar si existe una deficiencia de vitamina B12.
- Para reducir la inflamación y el dolor, se pueden emplear medicamentos antiinflamatorios como los corticosteroides, incluyendo la prednisona (ésta última debe usarse con precaución en pacientes con diabetes).
- La causa principal es el virus del herpes simple tipo 1. La infección inicial generalmente se presenta antes de que la persona sea adulta y se puede confundir con un episodio de gripe o catarro. Una vez que la persona se contagia, el virus permanece en el organismo por siempre de forma latente.
- Las lesiones se reactivan por factores como el estrés, fiebre, trauma, cambios hormonales (por ejemplo, la menstruación), o la exposición al sol. Cuando las lesiones reaparecen, tienden a ocurrir en el mismo lugar. A diferencia de las aftas, las lesiones herpéticas son contagiosas desde que la ampolla se rompe hasta que se sana completamente. Además del contagio a otras personas, el virus se puede extender a otras partes del cuerpo como los ojos o los genitales. Hay que tener cuidado y lavarse muy bien las manos, evitando frotar los ojos.
lunes, 16 de mayo de 2011
Una proteína de la placenta podría ayudar a combatir las enfermedades de transmisión sexual
- Clamidia
- Gonorrea
- Herpes simple
- VIH/SIDA
- VPH (Virus del Papiloma Humano)
- Sífilis
- Tricomoníasis
- Hepatitis
- Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EIP)
- Conoce a tus parejas sexuales y limita el número de ellas. Cuantas más parejas tengas (tu y/o tu o tus parejas), mayor será el riesgo de contraer una enfermedad de transmisión sexual.
- Evita los actos sexuales arriesgados o violentos, como los que desgarran o rompen la piel. Hasta las cortadas pequeñas que no sangran permiten la entrada y la salida de gérmenes. En este sentido, el sexo anal conlleva un riesgo mayor ya que los tejidos del recto se desgarran con facilidad.
- Usa un condón de látex de manera adecuada, cada vez que tengas sexo vaginal, oral o anal. Los condones lubricados con espermicidas no ofrecen una mayor protección. Además, el uso frecuente de ciertos espermicidas puede aumentar el riesgo de contraer VIH.
- En algunos casos puedes vacunarte, por ejemplo, para prevenir la hepatitis B y el VPH.
miércoles, 9 de marzo de 2011
Sarcoma de Kaposi

¿Qué es?
El sarcoma de Kaposi es un tipo de cáncer causado por un virus llamado virus del herpes humano 8. Los tumores del sarcoma de Kaposi aparecen en forma de parches de color rojo o violeta sobre la piel, la boca, los pulmones, el hígado o las vías gastrointestinales. Esta condición fue descrita por primera vez en el año 1972 y se la consideró un tumor relativamente inofensivo y raro hasta que apareció la epidemia del SIDA. La forma más agresiva de la enfermedad, que ocurre en personas con sistemas inmunes muy debilitados, se denomina sarcoma de Kaposi relacionado con el SIDA. Con la explosión del VIH/SIDA, el sarcoma de Kaposi relacionado con el SIDA se volvió mucho más común que los otros tipos de sarcoma.
Los cuatro tipos de sarcoma de Kaposi son:
- Sarcoma de Kaposi clásico: un tumor raro de la piel y de crecimiento leve, usualmente afecta a los hombres de Italia y a los descendientes judíos de Europa oriental.
- Sarcoma de Kaposi africano: aunque es extremadamente raro en el resto del mundo, el sarcoma Kaposi se manifiesta más comúnmente en los hombres jóvenes de ciertos países de África ecuatorial. Usualmente es un tumor de crecimiento lento, pero en algunos casos los tumores de piel pueden ser agresivos, invadir el hueso y el tejido debajo de la piel.
- Sarcoma de Kaposi relacionado con el tratamiento inmunosupresor: las personas que toman medicamentos inmunosupresores después de un transplante de órganos podrían desarrollar esta forma de sarcoma de Kaposi. A veces resulta beneficioso si se reduce o se cambia el medicamento inmunosupresor.
- Sarcoma de Kaposi relacionado con el SIDA: esta enfermedad afecta a las personas con VIH/SIDA en etapas avanzadas. Usualmente aparece como un tumor que crece rápidamente y que afecta la piel, los ganglios linfáticos, las vías gastrointestinales, los pulmones, el hígado y el bazo. En Estados Unidos, el 95% de los casos afecta a los hombres bisexuales y homosexuales. Está disminuyendo la incidencia de este tumor gracias al advenimiento de la terapia retroviral altamente activa para el VIH/SIDA.
Síntomas
Los primeros síntomas del sarcoma de Kaposi son usualmente parches de color rojo, violeta o marrones, o nódulos en la piel, a menudo con apariencia de un moretón. En las clásicas formas inmunosupresora y africana del sarcoma de Kaposi, estas lesiones generalmente son de crecimiento lento y se van desarrollando con los años. A medida que la enfermedad empeora, la parte inferior de las piernas se inflama (hincha), en algunos casos, la enfermedad se diseminará a otros órganos.
En la forma de la enfermedad relacionada con el SIDA, el tumor es mucho más agresivo, a menudo crece hasta cubrir grandes áreas y formar masas parecidas a un tumor. Primero, estas lesiones son típicamente blandas y esponjosas, pero con el paso del tiempo, usualmente se vuelven duras y sólidas. La superficie del tumor podría formar úlceras abiertas, las cuales podrían infectarse. Esta enfermedad raramente aparece en la piel y a menudo afecta la boca, los ganglios linfáticos, los pulmones, el hígado, el bazo y las vías gastrointestinales. Cuando el tumor afecta los pulmones, a menudo causa tos, falta de aire y ruido al respirar. En los pulmones, la enfermedad a menudo progresa rápidamente y podría causar la muerte por insuficiencia respiratoria. No obstante, cuando la enfermedad afecta las vías gastrointestinales, raramente causa síntomas a menos que la enfermedad esté en una etapa muy avanzada. En ese caso, las personas podrían desarrollar síntomas de obstrucción intestinal (náuseas, vómitos y dolor abdominal) o sangre en la materia fecal. Si se ven afectados los ganglios linfáticos, puede haber inflamación severa, usualmente en las piernas y la cara.
Diagnóstico
Si su médico sospecha del sarcoma de Kaposi, le preguntará si usted es VIH positivo o acerca otras enfermedades que podrían suprimir su sistema inmune. Si usted no sabe si está infectado con VIH, pero tiene factores de riesgo de SIDA, su médico le recomendará realizarse el análisis de SIDA.
Si es VIH positivo, su médico le hará muchas preguntas acerca de su experiencia con esta enfermedad:
- ¿Cuándo le diagnosticaron esta enfermedad?
- ¿Qué medicamentos tomó o toma actualmente?
- ¿Qué enfermedades relacionadas con el virus del VIH tuvo (infecciones oportunistas)?
- ¿Cuáles son los resultados de sus análisis de sangre más recientes (como recuento de CD4 y carga viral)?
El sarcoma de Kaposi puede confirmarse con una biopsia. Mediante este examen, se extrae una pequeña porción de tejido para examinarla con un microscopio.
Si tiene sarcoma de Kaposi, su médico tratará de determinar el grado de diseminación al hacerle varias preguntas y al examinarlo.
- ¿Tiene tos o falta de aire? Esto podría indicar que el cáncer ha llegado a sus pulmones.
- ¿Se le inflaman las piernas? Esto sugiere que el cáncer ha llegado a sus ganglios linfáticos.
- ¿Tiene náuseas, vómitos, dolores abdominales o sangre en su materia fecal? Esto sugiere que el cáncer afectó sus vías gastrointestinales.
Duración
No existe cura para el sarcoma de Kaposi. Ésta es una condición de por vida; no obstante, los síntomas mejorarán con tratamiento y con una terapia retroviral altamente activa (TAAA) para las personas con VIH/SIDA.
Prevención
No existe manera de prevenir las formas leves del sarcoma de Kaposi (clásica, africana y relacionada con el tratamiento inmunosupresor). La manera más efectiva para evitar el sarcoma de Kaposi es prevenir contagiarse con VIH. Las personas que son VIH positivos pueden disminuir su riesgo de sarcoma de Kaposi con una terapia retroviral altamente activa (TAAA).
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas, achicar el tumor y evitar que la enfermedad empeore. El tipo de tratamiento recomendado depende del tipo de sarcoma de Kaposi, del tamaño del tumor, de la magnitud de la afección a los órganos internos, del recuento de CD4 y de la condición general del paciente. Los tratamientos incluyen:
- Cirugía: extirpa las células cancerosas
- Crioterapia: congela las células cancerosas para eliminarlas.
- Quimioterapia: usa medicamentos quimioterapéuticos para eliminar las células cancerosas.
- Radioterapia: usa radiación para eliminar las células cancerosas.
- Terapia biológica: usa el sistema inmune del cuerpo para combatir las células cancerosas.
En personas con SIDA, las lesiones mejorarán si esta enfermedad se trata. Generalmente, esto implica tomar medicamentos antiretrovirales recetados para mejorar la función del sistema inmune.
Cuándo llamar a un profesional
Visite a un médico si observa cambios en su piel que se asemejan a la descripción del sarcoma de Kaposi. Si es VIH positivo y tiene sarcoma de Kaposi, necesitará tratamiento inmediato y su médico podría necesitar cambiar o agregar medicamentos para tratar el VIH.
Si no se hizo el análisis del VIH y cree que podría tener el sarcoma de Kaposi, es importante que hable de inmediato con su médico. Éste le contará sobre los factores de riesgo de contagio del VIH y le preguntará si tienen síntomas que sugieren VIH/SIDA, como ganglios linfáticos inflamados, sudores nocturnos, fatiga y pérdida de peso. Si tiene riesgo de tener VIH, podrían recomendarle un análisis de sangre para detectar el virus del SIDA. El diagnóstico precoz es esencial en los casos de enfermedad de VIH porque el pronóstico mejora notablemente con tratamiento.
Pronóstico
El pronóstico del sarcoma de Kaposi depende de la forma de la enfermedad. Las formas más leves son raras y se desarrollan lentamente. Las personas con sarcoma de Kaposi clásico usualmente mueren por otras causas o desarrollan un segundo tipo de cáncer, que aparece en hasta un tercio de las personas con sarcoma de Kaposi clásico. El sarcoma de Kaposi relacionado con el tratamiento inmunosupresor a menudo mejora al disminuir o cambiar la dosis del medicamento.
El factor más importante en el pronóstico del sarcoma de Kaposi relacionado con el SIDA es el nivel de deterioro del sistema inmune. El desarrollo del sarcoma de Kaposi sugiere que el sistema inmune está altamente deteriorado y las personas con esta enfermedad usualmente mueren por una infección diferente relacionada con el VIH. Las personas que siguen una terapia retroviral altamente activa (TAAA) tienen un mejor pronóstico.
Tomado de Vida y Salud
domingo, 6 de marzo de 2011
Nuevo estudio cambia antiguas creencias sobre el herpes zóster (culebrilla)

Durante décadas, la sabiduría médica sobre el herpes zóster (culebrilla) decía que se trataba de una experiencia única en la vida. Lo que normalmente se creía es que los pacientes quedaban protegidos contra una nueva recurrencia del virus del herpes zóster después de un solo evento. Sin embargo, un estudio publicado en la edición de febrero de Mayo Clinic Proceedings dice que las recurrencias del herpes zóster serían mucho más comunes de lo que los médicos sospechan.
“Se creía que las recurrencias sólo se presentaban entre la gente con sistemas inmunes comprometidos, como por ejemplo, aquellos sometidos a quimioterapia o con un cáncer de origen sanguíneo, pero ese no es el caso”, comenta la autora principal, Dra. Barbara Yawn, directora de investigaciones del Centro Médico de Olmsted en Rochester. “La recurrencia fue prevalente entre la población con capacidad inmunológica y los resultados fueron bastante sorprendentes”.
El equipo de investigación examinó los expedientes médicos (que se remontan al período entre 1996 y 2006) de casi 1.700 pacientes de más de 22 años de edad, con eventos documentados de herpes zóster. Esa afección ocasiona un tipo específico de sarpullido en la piel y dolor fuerte. Luego, buscaron en los expedientes médicos de la zona para determinar si esos pacientes recibieron en algún momento tratamiento debido a un segundo evento y les dieron un seguimiento de hasta 12 años (el seguimiento promedio fue de 8 años). Los datos revelaron un índice de recurrencia de sobre 5 por ciento, el mismo porcentaje que se anticiparía en un cohorte de las mismas edades y que presenta su primer caso de herpes zóster. Algunos pacientes han tenido hasta tres recurrencias. Al respecto, la Dra. Yawn anota lo siguiente: “Eso es sólo en 8 años y al continuar brindando seguimiento a estos pacientes durante toda su vida, la tasa de recurrencia posiblemente será muy superior a 5 por ciento”.
El estudio descubrió que las mujeres, quienes son más proclives que los hombres a tener herpes zóster, también tenían más probabilidad de presentar recurrencia de la enfermedad. A pesar de que el equipo sospechaba índices de recurrencia más altos entre pacientes mayores, la edad no pareció hacer a nadie más susceptible a sufrir otro ataque de la enfermedad. Por el contrario, los científicos descubrieron que el factor determinante más asombroso para la recurrencia era el dolor que sentían los pacientes durante el evento inicial. Quienes sentían un dolor que duraba más de 30 días a partir de la aparición del herpes zóster eran más proclives a tener recurrencias, especialmente durante los primeros tres o cuatro años posteriores al evento inicial. Eso también fue una sorpresa para el equipo de investigación. “Pensábamos que presentar un caso peor posiblemente creaba más resistencia en los pacientes hacia una segunda recurrencia, pero los datos plantearon exactamente lo opuesto”, señala la doctora Yawn.
Los resultados plantean que la vacuna contra el herpes zóster, que se sabe disminuye a la mitad la primera ocurrencia del herpes zóster, ayudaría a los pacientes a evitar un segundo evento. “Hasta ahora, no había sido posible decirles a los pacientes cuál era el riesgo de presentar herpes zóster por segunda vez, pero este estudio ofrece otro pedazo de información para que pacientes y médicos puedan conversar sobre la posibilidad de una recurrencia y considerar una táctica de prevención”, explica la Dra. Yawn.
Tomado de Vida y Salud
miércoles, 26 de enero de 2011
Embarazo en las adolescentes: el diálogo con los padres es la clave

- Un embarazo no deseado. Esto puede traer muchas consecuencias emocionales para todos. Es muy temprano en la vida para hacerse responsable por otro ser humano. Hay muchas cosas que dejas de hacer, de experimentar y de disfrutar a tu edad por tener que hacerte responsable de los cuidados de un bebé. El padre de tu hijo o la madre de tu hijo puede no darte la estabilidad emocional que necesitas en una pareja.
- Una Enfermedad de Transmisión Sexual que puede no ser curable (VIH) o que puede amenazar su vida o su capacidad de ser madre o padre en el futuro.
- Piensan que tener sexo los va a hacer sentirse más atractivos(as).
- Tienen curiosidad acerca de experimentar el placer del sexo.
- Piensan que crearán una relación más fuerte con su novio o novia.
- Piensan que serán más populares entre las chicas o chicos.
- Creen que tener relaciones sexuales los hace sentirse más maduros.
- Piensan que si tienen sexo, tendrán una mala reputación en la escuela
- Creen que tener sexo no es moralmente aceptado
- Piensan que se sentirán culpables
- Ser abierto: los jóvenes aprecian la sinceridad de los padres y esto hace que puedan crear confianza.
- Mantente informado: esto hará que cada vez que tus hijos te pregunten sobre el tema, tú tengas las herramientas para que puedas explicarles.
- Ser accesible: no importa que estés muy ocupado. La comunicación con tus hijos siempre debe ser lo más importante.

