DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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sábado, 26 de noviembre de 2011

¿Cuánto sabes sobre el herpes genital?


Como un enemigo silencioso, el herpes genital puede alojarse en muchas personas sin provocar síntomas. ¿Cuánto sabes sobre esta enfermedad de transmisión sexual? Descubre los datos que no puedes dejar de conocer al respecto y disfruta de una vida sexual más plena y segura.

Cuando Marisa acudió a la consulta de su médico, estaba muy preocupada por algo extraño y molesto que le había salido cerca de la vagina. Hacía unos meses que había comenzado a salir con alguien y temía haberse contagiado, creía que quizá había adquirido alguna enfermedad. Lamentablemente, al ver la lesión de Marisa el doctor notó que, efectivamente, se trataba de una enfermedad de transmisión sexual (ETS) conocida como herpes (que pudo haberle contagiado ya sea su nueva pareja o alguna anterior con quien hubiese tenido relaciones sin protección).

¿Has oído hablar del herpes alguna vez? Muchas personas lo tienen aunque la mayoría no lo sabe, ya que esta enfermedad puede no dar síntomas. ¿Y tú, cuánto sabes sobre el herpes genital? Si puedes responder a estas sencillas preguntas, entonces sabrás lo necesario para poder protegerte y disfrutar de una vida sexual más sana y segura.

¿Es lo mismo el herpes que un virus?

Sí. De hecho, el herpes genital puede ser causado por el virus del herpes simple tipo 1 (VHS-1) o el herpes simple tipo 2 (VHS-2), aunque este último es el causante más común mientras que el VHS-1 suele ser el responsable de llagas en los labios (que los conocemos como fuegos) y en la boca.

¿El herpes genital puede ser tratado con antibióticos, como si fuera una infección provocada por una bacteria?

No. Como se trata de un tipo de virus, los antibióticos no tendrán ningún efecto sobre el herpes genital. En realidad, una vez que te has contagiado, el herpes no puede curarse. Lo que sí es posible es tratarlo con antivirales para evitar que se produzcan las lesiones o ampollas que causa y disminuir las posibilidades de contagiárselo a tu compañero o compañera.

¿Puedo contagiarme si me siento en un baño público?

No, las posibilidades de que eso ocurra son mínimas. El herpes genital, como otras ETS, se contagia a través del contacto íntimo con una persona infectada, es decir mediante sexo sin protección, ya sea vaginal, anal u oral. También puede contagiarse a través de un beso o del solo contacto con la piel.

¿Es el herpes genital un problema sólo de las mujeres?

No. Si bien este tipo de ETS se da más en las mujeres que en los hombres, muchos de ellos tienen esta enfermedad y también pueden contagiársela a sus parejas. Una persona infectada frecuentemente transmite el virus cuando las ampollas de la piel son visibles, pero el virus también puede propagarse sin que haya ningún síntoma y sin que haya llagas en la piel.

¿Me daré cuenta cuando me contagie de un herpes?

No siempre, ya que a veces esta enfermedad no da señales. Cuando sí da síntomas, estos pueden ser:
  • Picazón (comezón), ardor, dolor y pequeñas ampollas en el área genital o anal.
  • Úlceras pequeñas o llagas en la piel.
  • Dolor local si la orina toca las úlceras genitales.
  • Flujo de la vagina o la uretra.
  • Ganglios linfáticos crecidos (agrandados) o dolorosos (glándulas inflamadas) en la ingle.
  • Dolor de cabeza, fiebre, dolores musculares y malestar general.
¿Estos síntomas se incrementan con el tiempo?

No. En general, el primer episodio de herpes es el que da los síntomas más fuertes. Luego, pueden volver a aparecer en cuestión de días o semanas, y a veces la persona infectada no vuelve a tener ningún síntoma por años. Cuando los episodios de herpes son recurrentes, los síntomas pueden desencadenarse debido al estrés físico o emocional, por exposición a la luz del sol o, en las mujeres, debido al uso de anticonceptivos orales o relacionados a los períodos menstruales.

¿Puede el médico pedirme un análisis de sangre para detectar la presencia de un herpes genital?

Sí, es una de las maneras de detectarlo, junto con otros análisis de laboratorio que puede solicitarte.

¿Qué pasa si una mujer embarazada tiene herpes?

La mujer embarazada puede contagiarle el herpes al bebé durante el parto. Por eso, si tiene herpes genital o si lo contrae durante el embarazo, el médico posiblemente le recomiende tener a su bebé por cesárea.

¿Puedo evitar el contagio del herpes?

Sí, manteniendo relaciones sexuales seguras (con protección) es posible disminuir las posibilidades de contagiarte: limita el número de parejas sexuales y siempre usa preservativos a menos de que mantengas una relación monógama con una persona que no está infectada.

Si tienes dudas y temes haberte contagiado, no esperes a tener síntomas para consultar a tu médico. Y con todos estos datos en mente, no hagas que algo tan agradable como el sexo se convierta en una práctica de riesgo para tu salud, o la de la persona que tanto deseas.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 20 de julio de 2011

¿Qué es la estomatitis? Tipos, causas y tratamientos de estas molestas lesiones en la boca

Si tuvieras que hacer una lista de algunas de las cosas más incómodas en la vida, ¡seguro pondrías a las lesiones en la boca en los primeros lugares! Duelen al comer, molestan al hablar y, a veces, ni te dejan dormir. Sin contar con lo horrible que se ven. Los enrojecimientos, irritaciones, aftas, fuegos, úlceras o lesiones dentro o alrededor de la boca se agrupan bajo el término de estomatitis. Aquí te explicamos los diferentes tipos de estomatitis que hay, por qué ocurren y cómo remediarlos.

Laura no puede creerlo: de nuevo le han brotado unas ampollitas sobre el labio. ¿Tendrán algo que ver con el malestar que sentía desde hace un par de días?  Lo que más le preocupa es cómo librarse de ellas. ¡Se notan tanto! Mientras que Adrián casi no ha podido comer últimamente con unas llaguitas que le han salido dentro de la boca. Lo único que puede soportar son los líquidos y quizás un puré de papas. Masticar le molesta y si come algo salado ¡ve las estrellas!  Tanto Laura como Adrián sufren de estomatitis, pero de diferente tipo.  ¿Sabes qué es?

La estomatitis, es decir, cuando se presenta una inflamación o lesión en la boca, provoca molestias y dolor que dificultan que la persona coma, hable y hasta que pueda dormir. Hay diferentes tipos de estomatitis que se clasifican según la causa que la produzca. Las más comunes son las siguientes:

Estomatitis aftosa: se caracteriza por la presencia de aftas o lesiones (pequeñas heridas o llagas), que aparecen dentro de la boca y pueden localizarse en la zona interior de los labios, las mejillas o la lengua.  Es un padecimiento muy común que puede ocurrir hasta en un 80% de la población, y se ve frecuentemente en los niños y en los adolescentes.

Aparece con lesiones rojizas, cubiertas por una capa amarillenta.  Por lo general no se acompañan de fiebre, pero tienden a recurrir. Duran entre 5 y 10 días, y no se contagian de una persona a otra.

Causas:
  • Alergias a alimentos como la nuez y el chocolate o a irritaciones producidas por los cítricos, el café y las papas (aunque no siempre puedan evitarse las recurrencias al eliminar estos alimentos de la dieta).
  • Padecimientos inflamatorios del intestino, la Enfermedad de Behcet, la mononucleosis infecciosa y fiebres de larga duración.
  • Estrés, mala nutrición, infecciones bacterianas o virales, cambios hormonales, bajos niveles de vitamina B12.
  • Irritaciones mecánicas (morder un alimento punzante, hincarse con un diente puntiagudo, etc.).
Tratamiento:
  • Si se puede identificar la causa (infección viral, bacteriana o por hongos), el médico podría recomendar un tratamiento con medicamentos específicos.
  • Si se desconoce la causa exacta, el énfasis del tratamiento reside en el alivio de los síntomas. Como por ejemplo:
  • Beber muchos líquidos
  • Enjuagar la boca con agua tibia y sal de 2 a 3 veces al día.
  • Aplicar un anestésico local como la lidocaína o la xilocaína sobre la úlcera (esto no se recomienda en los niños).
  • Aplicar una mezcla a partes iguales de peróxido de hidrógeno o de bicarbonato de sodio y agua sobre el afta
  • Si el afta aparece en las encías o en la parte interna de los labios, se puede aplicar una preparación local de corticosteroides, como el Kenalog. Otros medicamentos como el Blistex y Campho-Phenique pueden brindar alivio, especialmente si se aplican al corto tiempo de aparecer las lesiones.
  • En casos más severos se pueden utilizar tratamientos como el gel de flucinonida, la pasta antiinflamatoria Aphthasol, o un enjuague bucal con Gluconato de Clorhexidina.
  • Si las aftas aparecen con mucha frecuencia, se debe consultar al doctor para determinar si existe una deficiencia de vitamina B12.
  • Para reducir la inflamación y el dolor, se pueden emplear medicamentos antiinflamatorios como los corticosteroides, incluyendo la prednisona (ésta última debe usarse con precaución en pacientes con diabetes).
Estomatitis herpética: se presenta en forma de úlceras o ampollas rellenas de líquido que aparecen sobre o alrededor de los labios y muy rara vez en las encías o en el paladar. Comienzan con una sensación de cosquilleo, sensibilidad o quemazón antes de que broten las lesiones. Una vez que el líquido sale, se forma una costra (postilla) sobre la úlcera.  Las ampollas duran de 7 a 10 días, son muy contagiosas  y  a menudo se presentan con síntomas como los del catarro común o la gripe.

Causas:
  • La causa principal es el virus del herpes simple tipo 1. La infección inicial generalmente se presenta antes de que la persona sea adulta y se puede confundir con un episodio de gripe o catarro. Una vez que la persona se contagia, el virus permanece en el organismo por siempre de forma latente.
  • Las lesiones se reactivan por factores como el estrés, fiebre, trauma, cambios hormonales (por ejemplo, la menstruación), o la exposición al sol.  Cuando las lesiones reaparecen, tienden a ocurrir en el mismo lugar. A diferencia de las aftas, las lesiones herpéticas son contagiosas desde que la ampolla se rompe hasta que se sana completamente. Además del contagio a otras personas, el virus se puede extender a otras partes del cuerpo como los ojos o los genitales. Hay que tener cuidado y lavarse muy bien las manos, evitando frotar los ojos.
Lea el artículo completo en Vida y Salud

lunes, 16 de mayo de 2011

Una proteína de la placenta podría ayudar a combatir las enfermedades de transmisión sexual


Si bien el sexo es un placer que brinda beneficios importantes para la salud, es más importante aún mantener relaciones sexuales seguras para evitar el contagio de distintos tipos de enfermedades de transmisión sexual (ETS). Al respecto, un estudio de laboratorio reciente encontró que una proteína de la placenta podría ayudar a combatir ese riesgo en las mujeres.
Las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) son infecciones que se adquieren al tener relaciones sexuales con alguien que está infectado. Pueden ser provocadas por bacterias, parásitos o virus, y afectan tanto a los hombres como a las mujeres por igual, aunque en muchos casos los problemas de salud que provocan pueden ser más graves en las mujeres que en sus parejas del sexo masculino. Así, por ejemplo, si una mujer embarazada padece alguna ETS, puede causarle problemas de salud al bebé.
Entre las enfermedades de transmisión sexual más comunes, se encuentran:
  • Clamidia
  • Gonorrea
  • Herpes simple
  • VIH/SIDA
  • VPH (Virus del Papiloma Humano)
  • Sífilis
  • Tricomoníasis
  • Hepatitis
  • Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EIP)
Si tienes alguna ETS causada por bacterias o parásitos, el médico puede darte antibióticos u otros medicamentos para combatirla. Pero si padece alguna ETS causada por un virus (como el VPH o el VIH), no hay curación.
Y si bien algunas veces los medicamentos pueden mantener la enfermedad bajo control, lo ideal sería prevenir el contagio. Para ello, lo que se recomienda es utilizar preservativos de látex de manera correcta. Esto reduce mucho el riesgo de adquirir y contagiarse de alguna ETS, aunque no lo elimina por completo.
Al respecto, un nuevo descubrimiento deja abierta una pregunta: ¿y si el antídoto estuviera en el propio cuerpo? Según un estudio desarrollado por unos investigadores de la Universidad de Maryland en College Park, en Estados Unidos, una proteína de la placenta podría ayudar a combatir las enfermedades de transmisión sexual en las mujeres.
Además, los autores sugieren que las vacunas que provocan la producción de anticuerpos protectores en el tracto genital femenino podrían ayudar a prevenir las enfermedades transmitidas sexualmente. El tracto genital femenino (constituido por la vagina, el cérvix o cuello de la matriz, el útero o matriz y las trompas de Falopio) tiene una variedad de anticuerpos que ayudan a combatir las enfermedades, pero se desconoce cómo lo hacen.
Considerando esto, los investigadores trataron de determinar cómo los anticuerpos pasan a través de las células para alcanzar el interior del tracto genital. Así descubrieron que una proteína inmune (o inmunológica) llamada receptor Fc neonatal, conocida por su papel en el transporte de anticuerpos maternos de la placenta al flujo sanguíneo del feto, también ayuda a transportar los anticuerpos a lo largo de ciertos tejidos del tracto genital.
Si bien este hallazgo corresponde a un estudio de laboratorio, es decir que se realizó con animales, brinda nueva información para buscar curas más eficaces contra las enfermedades de transmisión sexual.
Mientras tanto, lo más importante es prevenir y para eso hay varias cosas que puedes hacer, por ejemplo:
  • Conoce a tus parejas sexuales y limita el número de ellas. Cuantas más parejas tengas (tu y/o tu o tus parejas), mayor será el riesgo de contraer una enfermedad de transmisión sexual.
  • Evita los actos sexuales arriesgados o violentos, como los que desgarran o rompen la piel. Hasta las cortadas pequeñas que no sangran permiten la entrada y la salida de gérmenes. En este sentido, el sexo anal conlleva un riesgo mayor ya que los tejidos del recto se desgarran con facilidad.
  • Usa un condón de látex de manera adecuada, cada vez que tengas sexo vaginal, oral o anal. Los condones lubricados con espermicidas no ofrecen una mayor protección. Además, el uso frecuente de ciertos espermicidas puede aumentar el riesgo de contraer VIH.
  • En algunos casos puedes vacunarte, por ejemplo, para prevenir la hepatitis B y el VPH.
Con todas estas precauciones, ya estás listo para dejarte llevar por la imaginación y el placer, y disfrutar de una vida sexual más saludable. Por supuesto, si tienes algún síntoma o notas algo extraño en tu cuerpo que creas que puede estar vinculado con alguna ETS, consulta con un especialista que pueda indicarte si en verdad existe algún problema y cómo tratarlo.
Tomado de Vida y Salud

miércoles, 9 de marzo de 2011

Sarcoma de Kaposi

¿Qué es?

El sarcoma de Kaposi es un tipo de cáncer causado por un virus llamado virus del herpes humano 8. Los tumores del sarcoma de Kaposi aparecen en forma de parches de color rojo o violeta sobre la piel, la boca, los pulmones, el hígado o las vías gastrointestinales. Esta condición fue descrita por primera vez en el año 1972 y se la consideró un tumor relativamente inofensivo y raro hasta que apareció la epidemia del SIDA. La forma más agresiva de la enfermedad, que ocurre en personas con sistemas inmunes muy debilitados, se denomina sarcoma de Kaposi relacionado con el SIDA. Con la explosión del VIH/SIDA, el sarcoma de Kaposi relacionado con el SIDA se volvió mucho más común que los otros tipos de sarcoma.

Los cuatro tipos de sarcoma de Kaposi son:

  • Sarcoma de Kaposi clásico: un tumor raro de la piel y de crecimiento leve, usualmente afecta a los hombres de Italia y a los descendientes judíos de Europa oriental.
  • Sarcoma de Kaposi africano: aunque es extremadamente raro en el resto del mundo, el sarcoma Kaposi se manifiesta más comúnmente en los hombres jóvenes de ciertos países de África ecuatorial. Usualmente es un tumor de crecimiento lento, pero en algunos casos los tumores de piel pueden ser agresivos, invadir el hueso y el tejido debajo de la piel.
  • Sarcoma de Kaposi relacionado con el tratamiento inmunosupresor: las personas que toman medicamentos inmunosupresores después de un transplante de órganos podrían desarrollar esta forma de sarcoma de Kaposi. A veces resulta beneficioso si se reduce o se cambia el medicamento inmunosupresor.
  • Sarcoma de Kaposi relacionado con el SIDA: esta enfermedad afecta a las personas con VIH/SIDA en etapas avanzadas. Usualmente aparece como un tumor que crece rápidamente y que afecta la piel, los ganglios linfáticos, las vías gastrointestinales, los pulmones, el hígado y el bazo. En Estados Unidos, el 95% de los casos afecta a los hombres bisexuales y homosexuales. Está disminuyendo la incidencia de este tumor gracias al advenimiento de la terapia retroviral altamente activa para el VIH/SIDA.


Síntomas

Los primeros síntomas del sarcoma de Kaposi son usualmente parches de color rojo, violeta o marrones, o nódulos en la piel, a menudo con apariencia de un moretón. En las clásicas formas inmunosupresora y africana del sarcoma de Kaposi, estas lesiones generalmente son de crecimiento lento y se van desarrollando con los años. A medida que la enfermedad empeora, la parte inferior de las piernas se inflama (hincha), en algunos casos, la enfermedad se diseminará a otros órganos.

En la forma de la enfermedad relacionada con el SIDA, el tumor es mucho más agresivo, a menudo crece hasta cubrir grandes áreas y formar masas parecidas a un tumor. Primero, estas lesiones son típicamente blandas y esponjosas, pero con el paso del tiempo, usualmente se vuelven duras y sólidas. La superficie del tumor podría formar úlceras abiertas, las cuales podrían infectarse. Esta enfermedad raramente aparece en la piel y a menudo afecta la boca, los ganglios linfáticos, los pulmones, el hígado, el bazo y las vías gastrointestinales. Cuando el tumor afecta los pulmones, a menudo causa tos, falta de aire y ruido al respirar. En los pulmones, la enfermedad a menudo progresa rápidamente y podría causar la muerte por insuficiencia respiratoria. No obstante, cuando la enfermedad afecta las vías gastrointestinales, raramente causa síntomas a menos que la enfermedad esté en una etapa muy avanzada. En ese caso, las personas podrían desarrollar síntomas de obstrucción intestinal (náuseas, vómitos y dolor abdominal) o sangre en la materia fecal. Si se ven afectados los ganglios linfáticos, puede haber inflamación severa, usualmente en las piernas y la cara.


Diagnóstico

Si su médico sospecha del sarcoma de Kaposi, le preguntará si usted es VIH positivo o acerca otras enfermedades que podrían suprimir su sistema inmune. Si usted no sabe si está infectado con VIH, pero tiene factores de riesgo de SIDA, su médico le recomendará realizarse el análisis de SIDA.

Si es VIH positivo, su médico le hará muchas preguntas acerca de su experiencia con esta enfermedad:

  • ¿Cuándo le diagnosticaron esta enfermedad?
  • ¿Qué medicamentos tomó o toma actualmente?
  • ¿Qué enfermedades relacionadas con el virus del VIH tuvo (infecciones oportunistas)?
  • ¿Cuáles son los resultados de sus análisis de sangre más recientes (como recuento de CD4 y carga viral)?

El sarcoma de Kaposi puede confirmarse con una biopsia. Mediante este examen, se extrae una pequeña porción de tejido para examinarla con un microscopio.

Si tiene sarcoma de Kaposi, su médico tratará de determinar el grado de diseminación al hacerle varias preguntas y al examinarlo.

  • ¿Tiene tos o falta de aire? Esto podría indicar que el cáncer ha llegado a sus pulmones.
  • ¿Se le inflaman las piernas? Esto sugiere que el cáncer ha llegado a sus ganglios linfáticos.
  • ¿Tiene náuseas, vómitos, dolores abdominales o sangre en su materia fecal? Esto sugiere que el cáncer afectó sus vías gastrointestinales.


Duración

No existe cura para el sarcoma de Kaposi. Ésta es una condición de por vida; no obstante, los síntomas mejorarán con tratamiento y con una terapia retroviral altamente activa (TAAA) para las personas con VIH/SIDA.


Prevención

No existe manera de prevenir las formas leves del sarcoma de Kaposi (clásica, africana y relacionada con el tratamiento inmunosupresor). La manera más efectiva para evitar el sarcoma de Kaposi es prevenir contagiarse con VIH. Las personas que son VIH positivos pueden disminuir su riesgo de sarcoma de Kaposi con una terapia retroviral altamente activa (TAAA).


Tratamiento

El objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas, achicar el tumor y evitar que la enfermedad empeore. El tipo de tratamiento recomendado depende del tipo de sarcoma de Kaposi, del tamaño del tumor, de la magnitud de la afección a los órganos internos, del recuento de CD4 y de la condición general del paciente. Los tratamientos incluyen:

  • Cirugía: extirpa las células cancerosas
  • Crioterapia: congela las células cancerosas para eliminarlas.
  • Quimioterapia: usa medicamentos quimioterapéuticos para eliminar las células cancerosas.
  • Radioterapia: usa radiación para eliminar las células cancerosas.
  • Terapia biológica: usa el sistema inmune del cuerpo para combatir las células cancerosas.


En personas con SIDA, las lesiones mejorarán si esta enfermedad se trata. Generalmente, esto implica tomar medicamentos antiretrovirales recetados para mejorar la función del sistema inmune.


Cuándo llamar a un profesional


Visite a un médico si observa cambios en su piel que se asemejan a la descripción del sarcoma de Kaposi. Si es VIH positivo y tiene sarcoma de Kaposi, necesitará tratamiento inmediato y su médico podría necesitar cambiar o agregar medicamentos para tratar el VIH.

Si no se hizo el análisis del VIH y cree que podría tener el sarcoma de Kaposi, es importante que hable de inmediato con su médico. Éste le contará sobre los factores de riesgo de contagio del VIH y le preguntará si tienen síntomas que sugieren VIH/SIDA, como ganglios linfáticos inflamados, sudores nocturnos, fatiga y pérdida de peso. Si tiene riesgo de tener VIH, podrían recomendarle un análisis de sangre para detectar el virus del SIDA. El diagnóstico precoz es esencial en los casos de enfermedad de VIH porque el pronóstico mejora notablemente con tratamiento.


Pronóstico

El pronóstico del sarcoma de Kaposi depende de la forma de la enfermedad. Las formas más leves son raras y se desarrollan lentamente. Las personas con sarcoma de Kaposi clásico usualmente mueren por otras causas o desarrollan un segundo tipo de cáncer, que aparece en hasta un tercio de las personas con sarcoma de Kaposi clásico. El sarcoma de Kaposi relacionado con el tratamiento inmunosupresor a menudo mejora al disminuir o cambiar la dosis del medicamento.

El factor más importante en el pronóstico del sarcoma de Kaposi relacionado con el SIDA es el nivel de deterioro del sistema inmune. El desarrollo del sarcoma de Kaposi sugiere que el sistema inmune está altamente deteriorado y las personas con esta enfermedad usualmente mueren por una infección diferente relacionada con el VIH. Las personas que siguen una terapia retroviral altamente activa (TAAA) tienen un mejor pronóstico.


Tomado de Vida y Salud

domingo, 6 de marzo de 2011

Nuevo estudio cambia antiguas creencias sobre el herpes zóster (culebrilla)

Durante décadas, la sabiduría médica sobre el herpes zóster (culebrilla) decía que se trataba de una experiencia única en la vida. Lo que normalmente se creía es que los pacientes quedaban protegidos contra una nueva recurrencia del virus del herpes zóster después de un solo evento. Sin embargo, un estudio publicado en la edición de febrero de Mayo Clinic Proceedings dice que las recurrencias del herpes zóster serían mucho más comunes de lo que los médicos sospechan.

“Se creía que las recurrencias sólo se presentaban entre la gente con sistemas inmunes comprometidos, como por ejemplo, aquellos sometidos a quimioterapia o con un cáncer de origen sanguíneo, pero ese no es el caso”, comenta la autora principal, Dra. Barbara Yawn, directora de investigaciones del Centro Médico de Olmsted en Rochester. “La recurrencia fue prevalente entre la población con capacidad inmunológica y los resultados fueron bastante sorprendentes”.

El equipo de investigación examinó los expedientes médicos (que se remontan al período entre 1996 y 2006) de casi 1.700 pacientes de más de 22 años de edad, con eventos documentados de herpes zóster. Esa afección ocasiona un tipo específico de sarpullido en la piel y dolor fuerte. Luego, buscaron en los expedientes médicos de la zona para determinar si esos pacientes recibieron en algún momento tratamiento debido a un segundo evento y les dieron un seguimiento de hasta 12 años (el seguimiento promedio fue de 8 años). Los datos revelaron un índice de recurrencia de sobre 5 por ciento, el mismo porcentaje que se anticiparía en un cohorte de las mismas edades y que presenta su primer caso de herpes zóster. Algunos pacientes han tenido hasta tres recurrencias. Al respecto, la Dra. Yawn anota lo siguiente: “Eso es sólo en 8 años y al continuar brindando seguimiento a estos pacientes durante toda su vida, la tasa de recurrencia posiblemente será muy superior a 5 por ciento”.

El estudio descubrió que las mujeres, quienes son más proclives que los hombres a tener herpes zóster, también tenían más probabilidad de presentar recurrencia de la enfermedad. A pesar de que el equipo sospechaba índices de recurrencia más altos entre pacientes mayores, la edad no pareció hacer a nadie más susceptible a sufrir otro ataque de la enfermedad. Por el contrario, los científicos descubrieron que el factor determinante más asombroso para la recurrencia era el dolor que sentían los pacientes durante el evento inicial. Quienes sentían un dolor que duraba más de 30 días a partir de la aparición del herpes zóster eran más proclives a tener recurrencias, especialmente durante los primeros tres o cuatro años posteriores al evento inicial. Eso también fue una sorpresa para el equipo de investigación. “Pensábamos que presentar un caso peor posiblemente creaba más resistencia en los pacientes hacia una segunda recurrencia, pero los datos plantearon exactamente lo opuesto”, señala la doctora Yawn.

Los resultados plantean que la vacuna contra el herpes zóster, que se sabe disminuye a la mitad la primera ocurrencia del herpes zóster, ayudaría a los pacientes a evitar un segundo evento. “Hasta ahora, no había sido posible decirles a los pacientes cuál era el riesgo de presentar herpes zóster por segunda vez, pero este estudio ofrece otro pedazo de información para que pacientes y médicos puedan conversar sobre la posibilidad de una recurrencia y considerar una táctica de prevención”, explica la Dra. Yawn.


Tomado de Vida y Salud

miércoles, 26 de enero de 2011

Embarazo en las adolescentes: el diálogo con los padres es la clave


El embarazo en las mujeres adolescentes es uno de los temas que siempre ha causado más controversia. La tasa de embarazos entre las adolescentes ha ido en aumento, algo que no se presentaba desde 1990. ¿Cómo pueden los padres jugar un papel importante a la hora de prevenir embarazos a temprana edad? En Vida y Salud te damos algunas claves sobre este tema del embarazo y la adolescencia.
El aumento de los embarazos en las adolescentes en los Estados Unidos ha disparado las alarmas nuevamente sobre el tema de la educación sexual. Un estudio realizado por el Instituto Guttmacher, reveló que el embarazo en las chicas adolescentes aumentó en un 3% en el 2006, luego de haber presentado una caída durante la década de los 90’s.
El panorama en América Latina tampoco es alentador. Según un informe de la UNICEF, a nivel mundial, el continente latinoamericano está en los primeros lugares de incidencia en los embarazos en las adolescentes. Es más, casi un 20% del total de los nacimientos en nuestros países, son producto de madres que tienen entre 15 y 19 años de edad.
Esto no significa que las chicas de ahora estén teniendo relaciones sexuales con mayor frecuencia. Según los expertos, la frecuencia de las relaciones sexuales no es la culpable de este aumento en los embarazos en las adolescentes. Esto se debe más bien, a que las adolescentes que están sexualmente activas están usando métodos anticonceptivos que no son tan efectivos, como el método del ritmo, por ejemplo. Este método está siendo adoptado por muchas chicas adolescentes que quieren prevenir sus embarazos de manera natural.
Lo que sucede es que el método del ritmo requiere de mucha precisión: saber exactamente en qué día se ovula y el abstenerse de tener relaciones sexuales ese día, unos días antes, y unos días después. La falla se presenta porque muchas adolescentes no son suficientemente responsables como para poder abstenerse de tener relaciones sexuales durante esos días, o porque no tienen ciclos menstruales regulares que les permitan poder predecir sus días fértiles con precisión. También puede ser falta de comprensión con su pareja, que por lo general es otro adolescente.
¿Qué pasa con las adolescentes Latinas en Estados Unidos?
De acuerdo con cifras publicadas en abril del 2010 por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC por sus iniciales en inglés), el embarazo en las adolescentes latinas, en contraste con las noticias del reciente aumento en Estados Unidos, ha disminuido en un 5%. Esta es la cifra más baja que se ha registrado. Sin embargo, y a pesar de esta reducción en la tasa, el embarazo entre las adolescentes latinas supera en casi el doble al promedio nacional (que ahora está en aumento). La Campaña Nacional para la Prevención del Embarazo en los Adolescentes y Embarazo no Planeado estima que el 52% de las adolescentes latinas estará embarazada a los 20 años.
Para evitar el embarazo entre nuestras adolescentes, ya sea en Estados Unidos o en los países de América Latina, la comunicación con los padres es crítica. No se trata de que hables con tu hija o hijo adolescente una vez sobre los riesgos de tener relaciones sexuales sin protección: sobre los Embarazos y las Enfermedades de Transmisión Sexual. Más bien se trata de que los padres establezcan con sus hijos un canal de comunicación constante y progresiva acerca de la sexualidad.
¿De qué hablan los padres latinos con sus hijos adolescentes?
Los estudios demuestran que los temas que los padres hispanos tocan con más frecuencia con sus hijos se refieren a la pubertad, a salir con alguien del sexo opuesto, y a los valores morales acerca de la sexualidad: los padres y las madres latinos son más conservadores y les inculcan que tener sexo cuando son muy jóvenes, va en contra de sus valores, y que la abstinencia es importante. Esto puede estar muy ligado a creencias religiosas. Pero más allá de esto es muy importante que los padres hablen con sus hijos sobre aspectos “técnicos” de la sexualidad como el uso de anticonceptivos.
Erróneamente, los padres y las madres hispanas creen que hablarles a sus hijos e hijas adolescentes sobre cómo prevenir el embarazo y las Enfermedades de Transmisión Sexual (VIH, gonorrea, sífilis, clamidia, herpes) es motivarlos a que tengan relaciones sexuales.
Los estudios también han demostrado que los padres y las madres latinas sólo hablan del sexo cuando se enfrentan a las consecuencias negativas de este: un embarazo no deseado, una enfermedad, una violación, etc. Además, se sabe que en los hogares latinos el sexo entre los adolescente tiene un nivel más alto de aprobación cuando se trata de chicos que cuando se trata de chicas. Esto es solamente producto de conductas machistas y creencias culturales. Yo los invito a que hablen por igual con su hijo y con su hija adolescente sobre cómo llevar una vida sexual responsable y sana.
Es bueno que los padres establezcan una comunicación abierta sobre la sexualidad, y tal vez la mejor forma es enfocarse en los riesgos que tiene para los adolescentes, ya que si no se tiene sexo con responsabilidad pueden tener:
  • Un embarazo no deseado. Esto puede traer muchas consecuencias emocionales para todos. Es muy temprano en la vida para hacerse responsable por otro ser humano. Hay muchas cosas que dejas de hacer, de experimentar y de disfrutar a tu edad por tener que hacerte responsable de los cuidados de un bebé. El padre de tu hijo o la madre de tu hijo puede no darte la estabilidad emocional que necesitas en una pareja.
  • Una Enfermedad de Transmisión Sexual que puede no ser curable (VIH) o que puede amenazar su vida o su capacidad de ser madre o padre en el futuro.
Es importante que respetando tus creencias religiosas hables con ellos sobre cómo pueden evitar un embarazo. La realidad es que si no se toman medidas de precaución, las consecuencias para la salud física y mental de tu hijo o hija pueden ser graves. El sexo en los adolescentes es una realidad: es mejor enfrentarla con una actitud realista sobre el tema, y estando bien informados sobre los aspectos físicos (embarazos, enfermedades) y emocionales (amor, afecto, relaciones de pareja, autoestima) del sexo.
Cuando hables con tus hijos sobre la sexualidad ten en cuenta que ellos también están pasando por una etapa en la que el sexo puede surgir de presiones en la escuela o de la necesidad de pertenecer a un grupo. Muchos adolescentes inician su vida sexual de forma muy temprana porque:
  • Piensan que tener sexo los va a hacer sentirse más atractivos(as).
  • Tienen curiosidad acerca de experimentar el placer del sexo.
  • Piensan que crearán una relación más fuerte con su novio o novia.
  • Piensan que serán más populares entre las chicas o chicos.
  • Creen que tener relaciones sexuales los hace sentirse más maduros.
A otros, el iniciar su vida sexual puede causarles conflictos emocionales porque:
  • Piensan que si tienen sexo, tendrán una mala reputación en la escuela
  • Creen que tener sexo no es moralmente aceptado
  • Piensan que se sentirán culpables
Por eso, a la hora de hablar del sexo con tus hijos debes:
  • Ser abierto: los jóvenes aprecian la sinceridad de los padres y esto hace que puedan crear confianza.
  • Mantente informado: esto hará que cada vez que tus hijos te pregunten sobre el tema, tú tengas las herramientas para que puedas explicarles.
  • Ser accesible: no importa que estés muy ocupado. La comunicación con tus hijos siempre debe ser lo más importante.
El diálogo es un factor de suma importancia cuando se trata de evitar embarazos a temprana edad. Ábrele la puerta a la comunicación con tus hijos adolescentes.

Tomado de Vida y Salud