DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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viernes, 6 de julio de 2012

Depresión y relación sexual: ¿pareja incompatible?

Para participar en una relación sexual satisfactoria y plena hacen falta motivación y energías, ingredientes que la depresión, especialmente la de tipo clínico, roba a manos llenas a la persona. ¿Cuáles son entonces las alternativas del que sufre de depresión clínica? ¿Debe resignarse a la falta de satisfacción o existe luz al final del túnel?

Mariana lleva meses sufriendo de una profunda depresión por la pérdida de su trabajo y ha tenido que recurrir al uso de antidepresivos. Aunque ha visto una leve mejoría, ni las finanzas del hogar, ni su matrimonio han podido recuperarse de esta etapa. Y es lógico. Mariana ya no tiene ingresos, y tampoco ganas para compartir con su familia, ¡mucho menos para el sexo! A su esposo comprensión no le falta, pero el desgano y la apatía de Mariana están comenzando a afectar la relación.

Hay muchas personas en casos similares, encerradas en el círculo vicioso de la depresión y el desgano sexual. Este no es el único efecto de la depresión en la relación de pareja, también se asocia con trastornos como la disfunción eréctil en el hombre y la incapacidad de llegar al orgasmo en la mujer. Así que si padeces de depresión clínica y experimentas a la vez problemas sexuales, no te falta compañía. Pero hay un rayo de esperanza: los médicos generalmente pueden tratar los problemas sexuales a la vez que tratan la depresión.

La conexión entre los problemas sexuales y la depresión.

¿Sabías que el cerebro es uno de los órganos sexuales más sensibles? Pues así es, porque el deseo sexual empieza precisamente en el cerebro, y continúa hacia abajo gracias a los neurotransmisores. Estos son unos químicos especiales del cerebro, que aumentan la comunicación entre sus células, y producen más flujo de sangre a los órganos sexuales. El problema: si hay depresión u otros desórdenes nerviosos, esos químicos del cerebro se desequilibran. Por lo tanto, muchos hombres y mujeres que padecen de depresión, se quejan de que su deseo sexual (o libido) o es muy bajo o no desaparece. Eso, naturalmente, perjudica las relaciones íntimas.

¿Causan problemas sexuales los antidepresivos?

Cuando se tiene depresión, especialmente si esta persiste o afecta la vida diaria, tomar antidepresivos es podría ser necesario para levantar el ánimo de la persona o para mejorar su autoestima. Pero, ¿qué ocurre? Que hay algunos antidepresivos que tienen efectos secundarios no deseados. Y esos efectos secundarios, en algunas personas, a veces resultan en problemas sexuales.

Lo que ocurre: para levantar el ánimo de una persona con depresión, los antidepresivos cambian el equilibrio de los químicos del cerebro. Pero esos mismos químicos están involucrados con la respuesta sexual del organismo. Los antidepresivos cambian también ese equilibrio, y eso puede traducirse en ocasiones, en disfunción sexual. Y, al parecer, los efectos secundarios de los antidepresivos se incrementan cuando se aumenta la dosis del medicamento. Veamos algunos de los problemas sexuales que con más frecuencia se asocian al uso de algunos antidepresivos:
  • Incapacidad de iniciar el sexo o de disfrutarlo.
  • Disfunción eréctil (DE) en los hombres.
  • Disminución del deseo sexual.
  • Incapacidad de llegar al orgasmo.
Hay maneras de lidiar con los efectos secundarios de los medicamentos sin perjudicar el tratamiento. Los antidepresivos más nuevos funcionan de modo diferente, y frecuentemente no afectan la función sexual. Tu médico podría recetarte uno de los nuevos antidepresivos, que te permitirá tener una vida sexual plena. Otra solución si requieres uno de los antidepresivos que tiene efectos secundarios no deseados, es tomar medicamentos para mejorar la función sexual junto con ese antidepresivo. Es cuestión de que hables con tu médico. En todo caso, nunca debes dejar de tomar por tu cuenta el medicamento antidepresivo que te recetó el médico, es importante que hables con él o ella. Algunos antidepresivos deben reducirse poco a poco. Idealmente el antidepresivo debe de ser recetado por un especialista.

¿Qué puedes hacer si notas que el antidepresivo que tomas estás perjudicando tus relaciones íntimas? En primer lugar, discutir el asunto con tu pareja. Y luego hablar francamente con tu médico, explicándole con claridad lo que ocurre, y pidiéndole consejo para resolver la situación. Animo. Con tiempo y paciencia, te sentirás mejor.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 27 de octubre de 2011

Posturas adecuadas para tener sexo en el embarazo, según el trimestre


Consejos sobre posiciones y elementos que debe tener en cuenta la pareja.

Cada vez que se le pregunta a un sexólogo o a un ginecoobstetra si las mejores relaciones sexuales se tienen durante el embarazo, su respuesta es afirmativa. Obviamente, con algunas excepciones. Pero, en general, la desinhibición, el incremento de la libido y las características eróticas y sensuales de la gestante hacen que estos momentos sean más placenteros.

Martha Mejía, sicóloga, especialista en sexología de la Universidad de Barcelona, dice que, “en la medida que una mujer no esté contraindicada durante el embarazo, puede tener relaciones sexuales. Como no hay ninguna cohibición, ni temor, no habría ninguna razón para que se abstuviera; además, muchas embarazadas reportan que tienen una libido muy alta y se sienten liberadas porque pueden tener sexo espontáneamente. Se sienten más eróticas y esa situación hay que aprovecharla”.

Por otro lado, “dentro de los cambios fisiológicos del embarazo, el flujo sanguíneo de la pelvis aumenta en forma considerable y esto va a permitir que haya una mayor sensibilidad en las zonas genitales y aumente la posibilidad de estimulación en las zonas erógenas. Esto hace que algunas mujeres puedan experimentar durante el embarazo sus ‘mejores’ relaciones”, agrega el ginecoobstetra y perinatólogo Álvaro Cano Quiñones.

En este sentido, es importante tener en cuenta las circunstancias y los cambios fisiológicos que tendrá la mujer, según el trimestre de embarazo. Por eso, los especialistas dan recomendaciones según la etapa que viva la mujer y los cambios que se presenten en su cuerpo:

I Trimestre

El estómago no ha crecido; por eso, la mujer aún tiene mucha movilidad, versatilidad y flexibilidad. Se aconseja una vida sexual muy activa, porque está liviana y puede hacer movimientos que no la agoten.

“Sabemos que el bebé, desde que se ha concebido, está protegido y resguardado. Así que no nos debemos preocupar por el daño que le podamos causar. En los primeros meses, está al fondo y en proceso de formación”, explica la especialista.

¿Hasta qué punto puede haber la penetración? ¿Se puede lastimar al bebé? Se preguntarán varias madres. Pues bien, Martha Mejía explica que cualquier penetración plena y normal no alcanzaría a hacerle daño.

No obstante, tenga en cuenta que en esta etapa son más frecuentes las pérdidas (en las primeras 12 semanas los óvulos fecundados se pierden hasta un 20 por ciento). “Si pasara algo así que coincidiera con el acto sexual, se podrían crear sentimientos de culpa o reproches. Aunque, en realidad, muy posiblemente no tenga nada que ver”, asegura el doctor Cano.

Durante este trimestre, aumenta el deseo considerablemente; según la experta, los cambios físicos hacen que la mujer se sienta “sexual, femenina, deseada y deseable. Tiene una disposición total. Y es el momento en el que hay más erotismo en el entorno de la relación de pareja”.

Tomado de ABC del bebé

miércoles, 28 de septiembre de 2011

El nivel de testosterona no necesariamente disminuye debido a la edad


En cuestiones de salud, el calendario paga frecuentemente los platos rotos. Hay varias condiciones que se consideran “achaques de los años”, entre ellos, la reducción de los niveles de la testosterona en los hombres de edad adulta. Ahora, una nueva hipótesis plantea la posibilidad de que es el estado de salud en general el que genera la disminución de la hormona, y no la edad. De ser así, es necesario un replanteamiento de los tratamientos actuales con testosterona. ¡Entérate aquí!

Si tus hijos o tus nietos te dicen que te estás convirtiendo en un “viejo gruñón” y tu mujer te pregunta constantemente por qué estás de mal humor, posiblemente haya una explicación para tu estado de ánimo, relacionada con los niveles de la hormona predominante en los hombres: la testosterona.

La testosterona es la hormona sexual más importante que tienen los hombres. Es la que promueve el desarrollo de los órganos reproductores masculinos y fomenta las erecciones y la conducta sexual. También causa características sexuales secundarias durante la pubertad, como el engrosamiento de la voz y el crecimiento del vello corporal y facial, y ayuda a mantener los músculos y los huesos.

A medida que los hombres envejecen, el nivel de esta hormona disminuye, lo que puede generar diversas consecuencias tanto físicas como psicológicas. A este proceso se le conoce como andropausia o menopausia masculina, que en cierta forma sería el equivalente a la menopausia en las mujeres.

A diferencia de lo que se creía hasta el momento, un nuevo estudio desarrollado por unos investigadores australianos encontró que la edad por sí sola no provoca un descenso en los niveles de la testosterona, sino que esto se relaciona con un estado de salud general en declive.

En otras palabras, luego de analizar a más de 300 hombres mayores de 40 años, los especialistas encontraron que la cantidad de testosterona en la sangre no se reducía en quienes tenían una salud óptima, lo que contradice a investigaciones anteriores que indicaban que la deficiencia de testosterona relacionada con la edad contribuía al deterioro de la salud, a la fatiga y a la pérdida del libido.

De ser así, la actual tendencia al tratamiento con testosterona sería errónea. Por eso, este estudio (cuyos resultados todavía son preliminares y deben ser revisados y aprobados por colegas de la comunidad científica), abre las puertas a una nueva línea de investigación en busca de soluciones más efectivas para este problema que hoy afecta a muchos hombres y les provoca síntomas como:

Reducción del impulso y el deseo sexual
Disfunción eréctil
Reducción en el tamaño de los testículos.
Agrandamiento de las glándulas mamarias (los pechos).
Pérdida del vello del cuerpo.
Disminución en los músculo y en la fuerza física.
Mayor acumulación de grasa (en especial en el área de la cintura).
Elevación del colesterol.
Debilitamiento de los huesos (osteoporosis) y pérdida de energía.
Alteraciones en el estado anímico (depresión, ansiedad y/o cambios de estados de ánimo).
Problemas de concentración, memoria u otras funciones cognitivas.

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martes, 27 de septiembre de 2011

El sexo después del cáncer


El recibir la noticia de que tienes cáncer puede ser impactante y puede causarte varios estados de ánimo, desde desolación hasta ira. Luego, posiblemente te preocupes por el diagnóstico, el tratamiento y todo lo que te ocurrirá y cuando todo pase posiblemente pienses: ¿y ahora cómo será la vida sexual, después del tratamiento? Aquí te contamos más detalles sobre este tema.

Radiaciones, quimioterapia, controles y exámenes frecuentes e incluso hasta alguna operación que hayan sido parte de tu tratamiento contra el cáncer posiblemente hagan que ahora tu cuerpo se sienta diferente. Es más, quizás hasta haya cambiado tu forma completa de ver el mundo y de relacionarte con los demás.

Ahora que lo más difícil ha terminado quizá te preguntes, ¿cómo sigue la vida después de una experiencia tan fuerte? y ¿cómo será el sexo después de un tratamiento de cáncer? Lo cierto es que el sexo puede ser un factor alentador que te permita mantener una buena calidad de vida; por eso, no le des la espalda, después de todo lo que has pasado, no es el momento de rendirse.

Ahora, es importante que vuelvas a conectarte con tu cuerpo y tus sensaciones, que descubras qué cosas te causan placer y cuáles no y que mantengas una buena comunicación con tu pareja para que juntos descubran nuevas formas de generarse placer.

Sin embargo, es cierto que el camino puede no resultar sencillo y a lo mejor te sientas un poco confundido/a y desorientado/a al respecto. A pesar de que la sexualidad es muy importante para todas las personas, muchas veces en la consulta con el especialista no se considera este tema: los médicos lo pasan por alto y muchos pacientes se sienten avergonzados de mencionarlo o piensan que como el médico no lo hace es porque no debe ser importante. Sin embargo, esto no es así. El sexo y la sexualidad son importantes y reconfortantes para mantener una buena calidad de vida, aún después del cáncer.

Muchas veces, los medicamentos y el tratamiento mismo contra el cáncer pueden hacer que te sientas cansado/a, desganado/a y que tu deseo sexual disminuya. Las mujeres pueden sentir resequedad vaginal, pero ese es sólo un ejemplo. Dependiendo del problema, deberás buscar la solución hasta encontrar lo que te haga sentir mejor. ¡No te rindas!

Otras veces, el tratamiento puede modificar tu apariencia física, como la caída del cabello tras la quimioterapia, la cicatriz que pueda dejarte alguna operación, a algunas mujeres puede faltarles un pecho y algunos hombres experimentan impotencia después de una cirugía para el cáncer de próstata. Estas situaciones pueden ser deprimentes y angustiantes, y seguramente te lleve un tiempo hasta que te acostumbres a verte y a sentirte diferente, pero con el apoyo necesarios podrás salir adelante.

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sábado, 24 de septiembre de 2011

¿Ni gota de deseo? Lo que tú y tu pareja pueden hacer


El cansancio, el estrés, los niños, la rutina y hasta algunas enfermedades… todos esos factores se convierten en los enemigos del deseo sexual. Si tu pareja y tú están en un punto muerto, hay formas de recuperar tanto las energías como el interés. ¡No lo dejen para después!

La “eterna luna de miel” es sencillamente un mito y sería poco realista esperar vivir siempre un romance de telenovela, o una tórrida relación como las que vemos en las pantallas del cine. Es normal que una pareja experimente altos y bajos en su relación sexual, así que tu pareja no es la excepción,. Sin embargo, tampoco es normal y mucho menos saludable quedarse en “cero”, sin ganas ni energías para el encuentro amoroso.

Hay muchos factores que contribuyen a desinflar la libido, esa energía vital y natural que nos induce a buscar y a disfrutar el encuentro sexual. Dedica unos minutos para analizar cuáles de los siguientes factores pueden estar afectando tu situación:

Estrés, ansiedad y angustia: las presiones del trabajo, el desempleo, el nivel de ingresos, las deudas, la inseguridad ante el futuro, el estado de salud propio o de un ser querido, entre otras causas, generan un nivel elevado de estrés que no conduce a un estado de ánimo propicio al encuentro sexual.

¿Qué tal anda el resto de la relación? Los conflictos sin resolver, los resentimientos, peleas o discusiones por causa de los niños, los suegros, el dinero y cómo se gasta…todo eso se va acumulando como una pared entre ambos dificultando la comunicación efectiva y disminuyendo la intimidad. El resultado: menos sexo y menos satisfacción en el encuentro de pareja.

Exceso de alcohol y uso de drogas: una copa puede hacernos perder inhibiciones y hasta ponernos alegres. Pero en exceso, el alcohol y las llamadas drogas recreativas puede ocasionar el efecto contrario: puede dificultar las erecciones y la respuesta sexual saludable.

¿Están durmiendo bien? Cualquier cosa que esté afectándoles el sueño (las mismas razones que les causan estrés), en su entorno laboral o familiar, o problemas físicos como la apnea del sueño, los puede mantener agotados y puede robarles las energías, las mismas que necesitan para las relaciones sexuales. Recuerda que la fatiga y el sexo son incompatibles.

Cambios en la familia: ¿Tienen parientes viviendo con ustedes? ¿Han regresado uno o varios hijos a la casa y han perdido su acostumbrada privacidad? O quizás se trate de un bebé que ha llegado a la familia y ahora duerme en la cama con ustedes. Ni los niños ni la familia tienen por qué afectar el sexo, a no ser que contribuyan a interrumpir la intimidad y la privacidad necesarias para el encuentro sexual.

¿Toman algún medicamento? Muchos pueden afectar la libido, entre ellos algunos de los antidepresivos, de los antihistamínicos y de los que controlan la presión arterial. También repercuten en la libido algunos de los tratamientos de quimioterapia y del SIDA.

Disfunción eréctil: la preocupación por “quedar bien” en el acto sexual puede generar estrés y ansiedad en el hombre lo que puede desencadenar un descenso de la libido

Menopausia: un desajuste de los niveles hormonales durante esta etapa también puede traducirse en menos interés y energías para hacer el amor

Problemas de autoestima: el exceso de peso, la obesidad, el descuido personal contribuyen a que tengamos una imagen muy baja de nosotros mismos y puede causar mucha frialdad en la cama.

Depresión: cuando estamos deprimidos no tenemos deseos de nada, mucho menos para hacer el amor. Puede tratarse de una condición crónica o temporal, provocada lo mismo por un desequilibrio químico permanente que por un evento transitorio.

¿Ya descubriste algunos que te afectan a ti? El primer paso es identificar el problema. El segundo: tratar de resolverlo. ¿Qué pueden hacer?

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lunes, 5 de septiembre de 2011

El nivel de testosterona no necesariamente disminuye debido a la edad


En cuestiones de salud, el calendario paga frecuentemente los platos rotos. Hay varias condiciones que se consideran “achaques de los años”, entre ellos, la reducción de los niveles de la testosterona en los hombres de edad adulta. Ahora, una nueva hipótesis plantea la posibilidad de que es el estado de salud en general el que genera la disminución de la hormona, y no la edad. De ser así, es necesario un replanteamiento de los tratamientos actuales con testosterona. ¡Entérate aquí!

Si tus hijos o tus nietos te dicen que te estás convirtiendo en un “viejo gruñón” y tu mujer te pregunta constantemente por qué estás de mal humor, posiblemente haya una explicación para tu estado de ánimo, relacionada con los niveles de la hormona predominante en los hombres: la testosterona.

La testosterona es la hormona sexual más importante que tienen los hombres. Es la que promueve el desarrollo de los órganos reproductores masculinos y fomenta las erecciones y la conducta sexual. También causa características sexuales secundarias durante la pubertad, como el engrosamiento de la voz y el crecimiento del vello corporal y facial, y ayuda a mantener los músculos y los huesos.

A medida que los hombres envejecen, el nivel de esta hormona disminuye, lo que puede generar diversas consecuencias tanto físicas como psicológicas.

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domingo, 7 de agosto de 2011

¿Ni gota de deseo? Lo que tú y tu pareja pueden hacer


El cansancio, el estrés, los niños, la rutina y hasta algunas enfermedades… todos esos factores se convierten en los enemigos del deseo sexual. Si tu pareja y tú están en un punto muerto, hay formas de recuperar tanto las energías como el interés. ¡No lo dejen para después!
La “eterna luna de miel” es sencillamente un mito y sería poco realista esperar vivir siempre un romance de telenovela, o una tórrida relación como las que vemos en las pantallas del cine.  Es normal que una pareja experimente altos y bajos en su relación sexual, así que tu pareja no es la excepción,.  Sin embargo, tampoco es normal y mucho menos  saludable quedarse en “cero”, sin ganas ni energías para el encuentro amoroso.
Hay muchos factores que contribuyen a desinflar la libido, esa energía vital y natural que nos induce a buscar y a disfrutar el encuentro sexual.  Dedica unos minutos para analizar cuáles de los siguientes factores pueden estar afectando tu situación:
  • Estrés, ansiedad y angustia: las presiones del trabajo, el desempleo, el nivel de ingresos, las deudas, la inseguridad ante el futuro, el estado de salud propio o de un ser querido, entre otras causas, generan un nivel elevado de estrés que no conduce a un estado de ánimo propicio al encuentro sexual.
  • ¿Qué tal anda el resto de la relación? Los conflictos sin resolver, los resentimientos, peleas o discusiones por causa de los niños, los suegros, el dinero y cómo se gasta…todo eso se va acumulando como una pared entre ambos dificultando la comunicación efectiva y disminuyendo la intimidad. El resultado: menos sexo y menos satisfacción en el encuentro de pareja.
  • Exceso de alcohol y uso de drogas: una copa puede hacernos perder inhibiciones y hasta ponernos alegres. Pero en exceso, el alcohol y las llamadas drogas recreativas puede ocasionar el efecto contrario: puede dificultar las erecciones y la respuesta sexual saludable.
  • ¿Están durmiendo bien? Cualquier cosa que esté afectándoles el sueño (las mismas razones que les causan estrés), en su entorno laboral o familiar, o problemas físicos como la apnea del sueño, los puede mantener agotados y puede robarles las energías, las mismas que necesitan para las relaciones sexuales.  Recuerda que la fatiga y el sexo son incompatibles.
  • Cambios en la familia: ¿Tienen parientes viviendo con ustedes? ¿Han regresado uno o varios hijos a la casa y han perdido su acostumbrada privacidad? O quizás se trate de un bebé que ha llegado a la familia y ahora duerme en la cama con ustedes. Ni los niños ni la familia tienen por qué afectar el sexo, a no ser que contribuyan a interrumpir la intimidad y la privacidad necesarias para el encuentro sexual.
  • ¿Toman algún medicamento?  Muchos pueden afectar la libido, entre ellos algunos de los  antidepresivos,  de los antihistamínicos y de los que controlan la presión arterial. También repercuten en la libido algunos de los tratamientos de quimioterapia y del SIDA.
  • Disfunción eréctil: la preocupación por “quedar bien” en el acto sexual puede generar estrés y ansiedad en el hombre lo que puede desencadenar un descenso de la libido
  • Menopausia: un desajuste de los niveles hormonales durante esta etapa también puede traducirse en menos interés y energías para hacer el amor
  • Problemas de autoestima: el exceso de peso, la obesidad, el descuido personal contribuyen a que tengamos una imagen muy baja de nosotros mismos y puede causar mucha frialdad en la cama.
  • Depresión: cuando estamos deprimidos no tenemos deseos de nada, mucho menos para hacer el amor. Puede tratarse de una condición crónica o temporal, provocada lo mismo por un desequilibrio químico permanente que por un evento transitorio.
¿Ya descubriste algunos que te afectan a ti? El primer paso es identificar el problema. El segundo: tratar de resolverlo. ¿Qué pueden hacer?

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sábado, 23 de julio de 2011

Una vida sexual plena durante la perimenopausia


La perimenopausia es la etapa que precede a la menopausia y tiene tan mala fama como su sucesora. Y no es para menos, ya que puede llegar acompañada por irregularidad de los períodos menstruales, cambios en el estado de ánimo, mal humor, confusión, calores, malestares y en algunos casos, disminución del apetito sexual. Si te encuentras cerca de esta etapa de la vida o estás atravesándola ya, y te preocupa de qué forma puede afectar tu relación de pareja, aquí te ofrecemos algunos consejos que te ayudarán a disfrutar de una vida sexual satisfactoria durante este proceso de cambio, además de sugerencias para aliviar los síntomas más molestos.
La perimenopausia es una etapa de transición que puede traer muchos cambios en tu vida, algunos de los cuales podrían afectar tu sexualidad y tu relación de pareja. Eso no significa que no puedas sentirte atractiva ni llevar una vida sexual activa y satisfactoria. Veamos qué puedes hacer:
  • Durante la perimenopausia comienzan a disminuir los niveles de estrógeno. Como consecuencia, el tejido vaginal va a ir cambiando, se hará más delgado y más reseco.  Esto podría causar molestias, y hasta dolor, durante la relación sexual. Si necesitas para mantener lubricada tu vagina, podrías experimentar usando lubricantes solubles en agua o a base de silicona, que se venden sin receta médica.
  • Tener relaciones sexuales regularmente resulta beneficioso en esta etapa. La actividad sexual incrementa el flujo de sangre a los genitales, lo que te ayudaría a prevenir y a demorar precisamente la aparición de los cambios vaginales que causan molestias.
  • Recuerda que la actividad sexual no se limita al coito. Tu pareja y tú pueden explorar y beneficiarse de otras formas de dar y recibir placer: masajes, baños de inmersión, caricias más prolongadas. ¡Sean creativos!
  • Mantén abierta la comunicación con tu pareja. Explícale cómo te sientes y sé honesta en cuanto a lo que prefieres y lo que te desagrada. Mientras más cerca te sienta emocionalmente de tu pareja, más disfrutarás de tus relaciones sexuales.
  • A medida que envejecemos, tardamos más en excitarnos sexualmente. Tu pareja y tú deberán invertir más tiempo e imaginación en estimularse antes del acto sexual.
  • Si notas que tu deseo o libido disminuye, y la falta de apetito sexual te preocupa, consulta con su médico de cabecera o con tu ginecólogo. ¿Estás tomando algún tipo de medicamento que tenga este efecto secundario? Algunos antidepresivos y el estrógeno por vía oral reducen la libido. Tu médico puede ayudarte a encontrar alternativas. También puede indicarte los medicamentos que suplan las hormonas que tu cuerpo produce en menor cantidad. Es preferible que no te auto recetes. Consulta siempre con un profesional antes de tomar cualquier medicina.
  • ¿Has considerado “educarte” sexualmente hablando? En la biblioteca pública y en las librerías hay secciones completas de publicaciones de autoayuda relacionadas con la sexualidad y la salud en general. Quizás éste sea el momento de recurrir a libros y a dispositivos que te ayuden a ti y a tu pareja a experimentar con nuevas posiciones y formas de darse placer mutuamente. Es posible que descubras relaciones más plenas y más satisfactorias que nunca.
  • Aunque tus períodos o menstruación dejen de ser regulares, todavía existe la posibilidad de un embarazo. No abandones la protección o el uso de anticonceptivos en esta etapa.
  • Dedícale tiempo y no abandones tu apariencia física: una dieta sana,  y los ejercicios regulares te mantendrán en buena forma física. Si te sientes atractiva y deseable, tus relaciones amorosas mejorarán.

Clic en Vida y Salud para leer el artículo completo

domingo, 5 de junio de 2011

Disfunción Eréctil: 10 factores que pueden estar “matando” tu erección


La mayoría de los hombres le temen a la disfunción eréctil, que sucede cuando el pene no puede ponerse o mantenerse erecto para el acto sexual. Existen muchos factores que pueden interferir para que tengas una erección normal y exitosa. Aquí encontrarás algunos de ellos, varios fácilmente están bajo tu control.
Muchos hombres reportan no haber podido tener una erección, al menos una vez en su vida. Pueden ser hombres completamente sanos, pero a veces, existen factores emocionales o físicos que pueden afectarlos y como consecuencia no se produce la erección. Entre los factores más comunes que pueden estar matando tu erección se encuentran los siguientes, para que tomes medidas al respecto:
  1. Alcohol. Si piensas que tomarte unas copas de más te ayudará a relajarte y estimularán tu deseo sexual, esto es un error. El alcohol es un depresor del sistema nervioso, por lo cual afecta la respuesta sexual tanto en los hombres como en las mujeres. Sus efectos son temporales, pero el consumo excesivo de alcohol sí puede ser una causa definitiva de la disfunción eréctil. Beber con moderación está bien, pero si te pasas de tragos, sabrás que la respuesta en la cama, no es la mejor.
  2. Estrés. ¿Quién se siente sexy cuando está pensando que no tienen trabajo o que mañana tiene una reunión muy importante con el jefe? No creo que muchos. El estrés causa diferentes reacciones en el cuerpo y puede interferir con tus erecciones. Por eso, lo mejor a la hora del sexo es relajarse y no estar pensando en eso. Si es un tema recurrente, busca ayuda profesional.
  3. Drogas y medicamentos. El uso de drogas ilegales como la cocaína y la marihuana afecta la respuesta sexual en los hombres. De la misma manera algunos medicamentos y algunas hierbas pueden afectar tu capacidad para mantener una erección. Entre ellos, ciertos medicamentos para la presión arterial, la depresión y para el dolor. Consulta con tu médico sobre los efectos secundarios de los medicamentos que tomes y evita el uso de drogas ilícitas (ilegales).
  4. Tener una imagen negativa de ti mismo. La baja auto estima o la imagen negativa que tienes de ti mismo, afectará tu desempeño en la cama. Si no te gusta lo que ves en el espejo, pensarás que resultas poco atractivo para tu pareja y eso afectará tu erección a la hora del sexo.
  5. Ansiedad. Por lo general muchos hombres sienten ansiedad sobre cómo será su desempeño en la cama. Están tan preocupados por si serán buenos a la hora del sexo que esto puede inhibir por completo su erección.
  6. Sobrepeso. Además de afectar la imagen que tienes de ti mismo y tu amor propio, estar pasado de peso influye en tu capacidad para tener una erección. Los hombres gordos producen menos testosterona, la hormona responsable del deseo sexual y la potencia de las erecciones. Además, las libras o kilos de más pueden causar hipertensión o presión arterial alta, lo cual puede causar problemas con la circulación  y esto puede provocar disminución en el flujo de la sangre hacia el pene, que es indispensable para tener una erección.
  7. Problemas de salud. Condiciones como la diabetes, la presión arterial alta, esclerosis múltiple, endurecimiento de las arterias (arterioesclerosis), problemas con la vejiga y cirugía de la próstata pueden causar problemas a la hora de tener una erección.
  8. Problemas con tu pareja. El enojo, la tristeza, las peleas, la falta de confianza, todos estos factores influyen en la disfunción eréctil. Es difícil hacer el amor cuando no te estás llevando bien con tu pareja, ya que esto disminuye la atracción hacia la otra persona.
  9. Depresión. Si tienes en cuenta que el principal órgano sexual es el cerebro, entenderás que si tienes depresión, los químicos encargados de enviar mensajes de respuesta sexual a tus órganos genitales, no están funcionando bien, en una forma balanceada. De ahí que muchos hombres con depresión pierdan su deseo sexual o libido. A esto se suma que muchos de los medicamentos antidepresivos también contribuyen a la disfunción eréctil.
  10. Estilo de vida. Una mala alimentación, dormir poco, no hacer ejercicio y fumar pueden influir en tu deseo sexual y pueden interferir en tu capacidad para tener una erección satisfactoria. Así que es el momento de que evalúes tu estilo de vida para poder establecer si estos factores están contribuyendo a tus problemas para lograr la erección.
El hablar sobre la disfunción eréctil puede resultar vergonzoso para muchos hombres. Pero no debe ser así. El discutir este problema con tu médico es indispensable para poder encontrar la solución. Muchas veces la disfunción eréctil es un reflejo de un problema de salud más serio, por ejemplo, puede ser el primer síntoma de un problema cardiovascular. Mientras más pronto lo hagas, más rápido podrás encontrar la causa de tu disfunción eréctil y entonces, podrás seguir un tratamiento adecuado y disfrutar plenamente de tu vida sexual.
Tomado de Vida y Salud

martes, 5 de abril de 2011

Cómo mantener la intimidad al avanzar en edad


Muchas personas de 65 a 85 años de edad permanecen sexualmente activas y piensan que la sexualidad es una parte importante de su vida.  Sin embargo, con la edad, la sexualidad también puede constituir un reto.  El  ”Mayo Clinic Health Letter” examina algunos de los retos y soluciones para cultivar el deseo sexual más adelante en la vida.
Las enfermedades que afectan la salud y bienestar general de hombres y mujeres pueden interferir con la sexualidad.  La diabetes, la hipertensión y el colesterol alto pueden afectar al sistema cardiovascular y durante las actividades que despiertan el deseo sexual es necesario que la sangre circule con fuerza.  Por otro lado, las afecciones de las articulaciones, como la osteoartritis y la artritis reumatoide, podrían dificultar los movimientos u ocasionar dolor.  Además, es común que entre las personas mayores disminuya el deseo sexual (la libido).
En las mujeres, los cambios corporales que normalmente ocurren pueden alterar el deseo sexual.  Por ejemplo, la disminución en los niveles de estrógeno deriva en un afinamiento de los tejidos vaginales y menos lubricación en la vagina.  Estos cambios podrían reducir el deseo sexual debido al dolor o molestia que se presenta durante la estimulación sexual.  Con la edad, los orgasmos normalmente suelen ser más callados.
En los hombres, los niveles de testosterona disminuyen gradualmente con el tiempo y eso significa que podrían requerir más tiempo para tener una erección o que ésta podría no ser tan firme.  La disfunción eréctil es más común conforme un hombre avanza en edad.
No obstante, el deseo por intimidad emocional vence a la edad y, por ello, el enfoque sobre una relación física puede cambiar cada vez más hacia una de tipo emocional.  Debido a ese cambio, las personas mayores tienden a aproximarse entre sí para satisfacer su intimidad sexual, aunque ni el deseo ni el orgasmo sean iguales que antes.  Si bien no es posible retroceder el tiempo, Mayo Clinic Health Letter describe maneras de mejorar la experiencia sexual más adelante en la vida.
Comunicación: las parejas necesitan hablar abiertamente sobre cualquier problema físico, así como respecto a los cambios en la función sexual o en el placer por el sexo.
Alternativas femeninas: existen productos de venta sin receta médica que ayudan con la sequedad vaginal propia de la menopausia.  Entre las alternativas están los humectantes a base de agua (Replens) o los lubricantes sin glicerina como el System Jo H20 ó el Slippery Stuff.  Otra alternativa es el estrógeno vaginal que se expende bajo receta médica.
Alternativas masculinas: existe la disponibilidad de fármacos como el sildenafil (Viagra), tadalafil (Cialis) y vardenafil (Levitra) para tratar la disfunción eréctil.  Sin embargo, éstos no afectan la libido.
Otros medicamentos: los antidepresivos, los fármacos opiáceos para aliviar el dolor y los medicamentos para la hipertensión podrían afectar negativamente sobre la función sexual.  Un médico podría ofrecerle otras alternativas de tratamiento.
Ejercicio: hacer ejercicio regularmente puede mejorar el nivel de energía y también ayudar con el flujo sanguíneos hacia los genitales.
Consejería: un terapeuta capacitado puede ofrecerle instrucción, sugerencias e intervenciones personalizadas que puedan ayudarle a tratar sus problemas sexuales.
Tomado de Vida y Salud

domingo, 27 de marzo de 2011

La vitamina E y los ácidos grasos podrían reducir los síntomas del síndrome premenstrual


Si estás cansada de los molestos síntomas que te afectan durante los días previos a tu periodo menstrual, de acuerdo a un estudio reciente, la vitamina E y los ácidos grasos podrían ayudar. Aquí te contamos más detalles al respecto y más acerca de los síntomas del síndrome premenstrual.
Todos los meses, en los días antes de su ciclo menstrual, Carolina tiende a ponerse de mal humor, se siente hinchada, le duelen sus senos y a veces también le brota algo en la cara que parece un acné adolescente pero que no tiene que ver con su verdadera edad. ¿Te sucede algo similar?
Esta situación es muy común en muchas mujeres. Se conoce como síndrome premenstrual y a veces es tan molesto que hasta llega a interferir con las actividades cotidianas de la mujer. En esos casos, debes saber que existen tratamientos para aliviar los síntomas y permitirte llevar una vida normal y desarrollar tus actividades diarias sin impedimentos.
Además, se siguen haciendo investigaciones para encontrar otras formas de disminuir los síntomas. Un estudio reciente desarrollado por unos investigadores en Brasil descubrió que un suplemento que contiene vitamina E y ácidos grasos logró reducir los síntomas del síndrome premenstrual luego de seis meses, aunque todavía se desconoce cómo los combate.
La vitamina E es una vitamina que se disuelve en las grasas y es un antioxidante. Es importante para el buen funcionamiento de muchos órganos en el cuerpo y ayuda a retardar los procesos que dañan las células. Se encuentra en muchos alimentos, como los aceites vegetales, los cereales, la carne, las aves del corral, los huevos, la fruta, las verduras y el aceite de germen de trigo.
Al respecto de los ácidos grasos, los investigadores consideran que éstos podrían afectar la producción de una sustancia química llamada prostaglandina, que reduce el efecto de la hormona conocida como prolactina, que cuando se encuentra en grandes cantidades puede causar los síntomas premenstruales. Aunque, esta es una hipótesis que todavía debe ser probada.
En cuanto al síndrome premenstrual, puede presentarse de diferentes maneras, con síntomas físicos y emocionales. ¿Cuáles de todos estos sientes tú?
Entre los síntomas físicos, están:
  • Cambios en el apetito (deseos intensos de comer ciertos alimentos)
  • Sensibilidad en los senos
  • Inflamación (hinchazón) abdominal y aumento de peso
  • Dolor de cabeza
  • Inflamación (hinchazón) en las manos o los pies
  • Cansancio
  • Problemas en la piel
  • Síntomas gastrointestinales
  • Dolor abdominal
En cuanto a los síntomas emocionales, están:
  • Depresión
  • Irritabilidad y/o arrebatos de ira
  • Episodios de llanto
  • Ansiedad
  • Confusión
  • Distanciamiento social
  • Dificultad para concentrarte
  • Insomnio
  • Disminución en el deseo sexual
Si tienes varios de estos síntomas cada vez que está por llegar tu periodo menstrual, o aunque no sean sólo unos cuántos, si esos síntomas no te dejan desarrollar tus actividades cotidianas normalmente, recuerda que no tienes porqué sufrir de ese modo todos los meses. Existen varios tratamientos que pueden ayudarte a reducir las molestias que sientes, como los que menciona este estudio o los que hemos mencionado en VidaySalud en columnas previas que anexamos al final de esta columna. Si el dolor es muy severo, podría tratarse de endometriosis u otra condición, y desde luego, tu médico te puede indicar el mejor tratamiento en tu caso. Pero no es necesario que sufras cada mes.
Tomado de Vida y Salud

lunes, 8 de noviembre de 2010

Remedios naturales para aumentar tu deseo sexual



¿Te gustaría mejorar tus relaciones sexuales con tu pareja? ¿Quieres incrementar tu deseo sexual? ¿Quieres conocer algunos remedios naturales que funcionan y no ponen en peligro tu salud y cuáles pueden poner en peligro tu salud? Aquí te contamos para que disfrutes a pleno de tus relaciones sexuales.

Frecuentemente se reciben cartas de lectores con preguntas relacionadas a temas de salud sexual. Muchos quieren darle vitalidad a sus relaciones de pareja. Otros quieren saber si los productos que se venden “como el Viagra” sin receta que son de hierbas funcionan igual que el que se vende con receta. Las mujeres quieren saber si hay un equivalente de Viagra para ellas. Esta columna es en respuesta a varias de estas preguntas.

Para empezar, en las relaciones de pareja la parte emocional es tan importante como la parte física para que se encienda ese fuego. Muchas veces es necesario mejorar esa comunicación fuera de la cama para que mejore en la cama. Recuerda que el cerebro también participa en el sexo. Lo que piensas y te imaginas en tu mente tiene mucho que ver. Tienes que poner de tu parte, se creativo(a), planea cosas diferentes, divertidas, asegúrate de que sean cosas que compartes con tu pareja y que él o ella disfruta también.

Crea el ambiente adecuado y asegúrate de tomar el tiempo necesario. Recuerda que las mujeres necesitan más tiempo que los hombres para estar listas antes de la penetración. Hay momentos en que es mejor esperar: si uno de los dos está demasiado cansado o demasiado estresado, por ejemplo.

Sabemos que no hay una base científica real para los alimentos afrodisíacos, pero puede ser divertido. Y, si te funcionan como placebo, estos no te van a hacer daño. Una de las definiciones de placebo que me encontré es “un tratamiento falso, algo que mejora la condición de la persona simplemente porque la persona tiene la expectativa de que le va a ayudar. Y entre más piensa que le va a ayudar, más le ayuda.” Sin embargo ten precaución con las bebidas alcohólicas. Estas pueden quitarte las inhibiciones al principio pero si te sobrepasas pueden limitar o impedir tu funcionamiento sexual.

Desde luego estamos hablando de mejorar una relación en donde no hay impedimentos desde el punto de vista físico. Si alguien realmente tiene dificultades para tener una erección, es indispensable que visite a su doctor o doctora porque podría ser signo de que tenga un problema médico como disminución en el flujo de sangre a su órgano masculino y quizá se trate de un problema cardiovascular, de hipertensión o de diabetes que se está manifestando en disfunción eréctil como primer síntoma. Independientemente de que necesite o elija tomar Viagra, Cialis o Levitra o no, es importante que lo revisen. Es diferente querer aumentar la pasión a tener un problema físico.

En el caso de una mujer, si el problema es que tiene dolor durante la penetración y es algo reciente, es importante que la revisen también para descartar que no vaya a tener una infección o que no se trate de algo hormonal en donde la falta de lubricación esté contribuyendo a su falta de interés sexual.

Y desde luego que también existe la posibilidad que ciertas medicinas o suplementos puedan tener efectos secundarios que disminuyan el deseo sexual y esto se debe hablar con el médico también.

Pero hay ciertas cosas que me gustaría compartir en relación a tratamientos alternativos de los que se han hecho estudios científicos y que tenemos información:

Ginkgo. Este suplemento también ha demostrado incrementar el flujo de sangre hacia el pene. Si estás tomando antidepresivos, y tienes efectos sexuales secundarios, podría mejorarlos. Consulta con tu médico antes de tomarla. Sin embargo, Ginkgo también puede aumentar el sangrado y está contraindicada en personas que toman anticoagulantes.

Ejercicios para los músculos pélvicos. Existe un tipo de ejercicio que se recomienda para las mujeres: los ejercicios de Kegel. Estos consisten en apretar los músculos de la vagina, por cinco segundos, como si estuvieras tratando de aguantar los deseos de orinar. Repite este ejercicio varias veces al día y observarás los resultados en la posibilidad de sentir más placer a la hora de tener relaciones sexuales.

Lo que no debes hacer. También han aparecido productos naturales que ayudan a mejorar el desempeño sexual pero de los cuales no hay suficiente evidencia científica. Un caso específico es el Yohimbe, una planta africana a la que se le atribuyen buenos resultados, pero de la cual también se conoce que incrementa el ritmo cardiaco y la presión arterial.

Por cierto, no todos los suplementos que consigues en el mercado que se venden sin receta son netamente naturales. Se han encontrado productos que se hacen llamar “naturales” pero que en realidad contienen un alto nivel de pesticidas. Desgraciadamente en este momento no hay una agencia que los regule como la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus iniciales en inglés) regula a los medicamentos que requieren receta y lo que dice la etiqueta no es 100% confiable.

La FDA ha publicado una lista de productos que recomienda que NO se consuman y que actualmente están disponibles a la venta como “Viagras naturales”. Toma nota:

Actra-Rx
Actra-Sx
Libidus
Nasutra
Neophase
Vigor-25
Yilishen
Zimaxx
4Everon
Liviro3
Lycium Barbarum L
Adam Free
Powermania
HS Joy of Love
NaturalUp
Blue Steel
Erextra
Super Shangai
StronTestis
Shangai Ultra
Lady Shangai
Shangai Regular
Hero
Naturale Super Plus
Xiadafl VIP tablets
True Man
LibieXtreme
Libimax X liquid
Herbal Disian

Si ha disminuido tu libido o tienes falta de deseo sexual y no entiendes la razón, consulta a tu médico. En ocasiones puede ser una causa física que se puede corregir, si se descarta algo físico, él o ella te pueden orientar. A veces la asesoría de psicólogo o psicoterapeuta puede ser muy útil.
Y recuerda que, aunque algunas hierbas y suplementos pueden ayudar, otros pueden ser perjudiciales para tu salud. Asesórate, infórmate y disfruta de tu sexualidad con tu pareja.

Tomado de Salud y vida