DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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miércoles, 27 de junio de 2012


Según un estudio reciente, el consumo de pescado rico en ácidos grasos omega-3 podría ayudar a reducir la severidad de los síntomas de depresión.

Investigaciones anteriores han sugerido que el consumo de ciertas variedades de pescado ricas en ácidos grasos omega-3, como el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA), podría ayudar a aliviar los síntomas de la depresión. En un nuevo estudio, los científicos analizaron esta conexión mediante el examen de los datos de 10,480 hombres y mujeres que habían participado en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2005-2008. La información incluyó el consumo de pescado durante un período de 30 días así como la ingesta de EPA y DHA.

Los resultados mostraron que el consumo de pescado empanizado dio lugar a síntomas de depresión más graves. Sin embargo, un mayor consumo de EPA y DHA en pescado fresco se asoció significativamente con el experimentar menos síntomas de depresión.

Los autores concluyeron que el consumo de pescado rico en ácidos grasos omega-3 podría beneficiar a las personas que sufren de depresión. Sin embargo, se necesitan más estudios para confirmar estos hallazgos.

Los principales ácidos grasos esenciales en la dieta humana son los ácidos grasos omega-3 y omega-6. Las fuentes dietéticas de ácidos grasos omega-3 son el aceite de pescado y ciertas plantas y aceites de frutos secos. Los ácidos grasos omega-6 en la dieta provienen principalmente de las aceites de palma, soja (soya), colza y girasol. Los ácidos grasos omega-9 no se consideran esenciales, porque pueden ser producidos dentro del cuerpo. Las fuentes de los ácidos grasos omega-9 incluyen la grasa animal y el aceite de oliva. El aceite de pescado contiene el ácido graso omega-3 docosahexaenoico (DHA) y el ácido graso eicosapentaenoico (EPA). Algunas nueces, semillas (de linaza) y aceites vegetales (de canola, soya, linaza y oliva) contienen ácido alfa-linolénico (ALA), que el cuerpo puede convertir en EPA y DHA.

La relación óptima de ácidos grasos omega-6 y omega-3 es de 4:1, mientras que la dieta de los estadounidenses en general, ofrece una proporción de 20-30:1. Se ha encontrado que en los Estados Unidos, los porcentajes de DHA y EPA son más bajos que en otras naciones con menor incidencia de la enfermedad cardíaca, como por ejemplo Japón.

Si deseas seguir leyendo este artículo, pincha aquí

sábado, 28 de abril de 2012

Pon tu plato en forma: ¿Qué es una dieta balanceada?

 
Marzo es el mes de la nutrición. Por eso, en vidaysalud.com queremos darte algunas recomendaciones para que tu dieta sea balanceada, sabrosa y saludable, en la que abunden esos alimentos que tanto te gustan sin que falten todos los nutrientes que necesitas para sentirte bien y vivir más y mejor.

Comer es un placer y una necesidad. Tu cuerpo necesita nutrientes para poder desarrollarse y  funcionar correctamente, pero hay alimentos que cuando los comes en exceso pueden causar malestar y enfermedades, sino en el momento, a largo plazo.

Por eso, lo ideal sería que esas comidas que tanto te agradan sean las mismas que tu cuerpo necesita, aunque frecuentemente, ocurre lo contrario. Sin embargo, no es tan difícil cambiar este hecho y, la buena noticia, es que sólo depende de ti: “pon en forma tu plato”, como dice el lema de la Academia Americana de Nutrición y Dietética (antes conocida como Asociación Americana de Dietética) para el mes de la nutrición de este año, que se celebra en marzo desde 1973 (aunque hasta 1980 era sólo una semana).

Imagínate que tu comida favorita es la pizza o las hamburguesas. Si comieras pizza o hamburguesas todos los días, tu cuerpo estaría recibiendo siempre los mismos nutrientes y le faltarían otros. Además, la pizza tiene muchos carbohidratos y las hamburguesas mucha grasa, dos componentes que fomentan la obesidad, la diabetes y todas las complicaciones asociadas a estas condiciones.

¿Debes dejar de comer pizza, hamburguesas o esas comidas que tanto te gustan? Pues no. Uno de los errores más frecuentes a la hora de pensar en una dieta saludable es creer que todo lo que te gusta está prohibido. Por el contrario, la idea es que la comida siga siendo placentera, pero que también te permita sentirte bien, ahora y en el futuro, de modo que sea realmente la disfrutes.

Entonces, la regla número uno para lograr una dieta balanceada es que tengas en claro que cambiar no es limitar sino, por el contrario, abrirse a nuevascombinaciones de colores y sabores que pueden resultar igualmente exquisitas.

Regla número dos: no pretendas que el cambio se produzca de un día para otro, como por arte de magia. Hay cosas que son cuestión de paladar, si alguna vez has hecho alguna dieta estricta lo sabes perfectamente. ¿Cuánto tiempo te tomó recuperar el peso que habías perdido?

De hecho, no te será muy difícil poder mantener una alimentación balanceada. Por el contrario, una vez que estés convencido de que sumas y no que limitas, lo siguiente es ir incorporando nuevos ingredientes poco a poco, para que el paladar se vaya acostumbrando lentamente. ¡Veras cuánto cambias!, ¡más rápido de lo que te imaginas!

¿Pero qué cosas son las que debes ir agregando o las que no deberían faltar en tu dieta? Guarda ese libro de postres y la guía sobre como cocinar las mejores pastas. Ahora debes conocer un poco más acerca de los alimentos en general, qué nutrientes nos proporcionan y cómo seleccionarlos para mantener la salud y el buen gusto.

Los nutrientes principales que los distintos alimentos le aportan al cuerpo son: vitaminas, proteínas, carbohidratos o azúcares, grasas, fibras, minerales y ¡agua!No se te olvide agregar el agua a tu dieta. Haz la prueba: la próxima vez que sientas hambre, prueba tomar un vaso de agua. Si se te pasa el hambre, era sólo sed, que muchas veces se confunde con ganas de comer.

En cuanto a los alimentos, las frutas y las verduras son las que deberían ocupar el primer lugar en tu plato, ya que son bajas en calorías y están llenas de nutrientes como vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra (procura comer un mínimo de 5 porciones diarias).

Como fuente de fibra, también puedes elegir los alimentos integrales, como el arroz y otros granos enteros, o los panes hechos con salvado de trigo o harina integral, que son más saludables que los productos elaborados en base a las harinas refinadas.

Otro tema sumamente importante a la hora de pensar en la dieta son las grasas, que tienen mala fama pero son necesarias para la nutrición del cerebro, el corazón, el cabello, la piel y las uñas. Sólo que hay distintos tipos de grasas y algunas son más saludables que otras. Las recomendables son las que provienen de las plantas, como el aceite de canola, de oliva o del maní, y de las nueces, de las almendras y de las semillas. Los pescados también tienen ácidos grasos saludables, como el omega-3 y el omega-6.

Por el contrario, debes tener cuidado con las grasas saturadas que provienen principalmente (aunque no exclusivamente) de los alimentos de origen animal, como la carne roja y la leche entera, y también debes evitar las grasas trans que se encuentran en los productos procesados con aceites vegetales parcialmente hidrogenados, como las margarinas, las galletitas, las donas y las comidas fritas.

Con respecto a las proteínas, son importantes porque, junto con los carbohidratos, le dan energía a tu cuerpo y le permiten desarrollar las células, los tejidos y órganos con normalidad. Si no tienes suficientes proteínas, por ejemplo, se puede demorar el crecimiento, se reduce la masa muscular y se puede debilitar tu sistema de defensas, por ejemplo.

Ahora bien, una de las principales fuentes de proteínas son los alimentos de origen animal, y acabamos de decir que estos tienen ese tipo de grasas que hay que evitar. ¿En qué quedamos? Pues en encontrar el equilibrio justo, servirse porciones pequeñas y no excederse.

Además, puedes obtener proteínas de otras fuentes, como de los frijoles (habichuelas) o de las leguminosas como los garbanzos, y las lentejas, o de las nueces y las almendras y de los productos de soja o soya. Pero es mejor que evites estos productos si tienen azúcar agregada o si están fritos.

En el grupo de las proteínas también se encuentran la leche, el queso y los lácteos en general, que son más conocidos por su aporte de calcio que mantiene los huesos fuertes y sanos. Además, como decíamos antes, también tienen el tipo de grasas que hay que consumir con moderación (pero puedes seleccionar los bajos en grasa o desgrasados). Otras fuentes de calcio que puedes incluir en tu dieta son los vegetales de hojas verdes, las coles, el hinojo, los espárragos, los champiñones y los frijoles (habichuelas).

Por otro lado, recuerda que la forma en que cocinas los alimentos también es importante. Procura evitar las recetas que requieren que frías los alimentos. Selecciona las comidas horneadas, frescas o cocidas al vapor. Y recuerda no excederte ni con la sal ni con el azúcar, ya que ambos ingredientes, en general, están presentes en la mayoría de los productos y no es necesario agregarles más.

Ten en cuenta que el exceso de sal puede contribuir a la presión arterial alta mientras que consumir demasiada azúcar (especialmente si es refinada no es saludable) además de que contribuye a la obesidad y al desarrollo de la diabetes. Para reemplazar la sal, puedes agregar una variedad de condimentos, existe una variedad increíble y con una pequeña pizca puedes cambiar tus comidas. Para endulzarlas, en cambio, existen distintos endulzantes naturales y artificiales que puedes usar en lugar del azúcar tradicional.

En conclusión: Simplifica la dieta, no te compliques con recetas que no entiendas, sólo agrégale colores al plato y muchos vegetales. Come porciones de tamaño moderado y disfruta tus comidas. Además, si puedes, procura comer acompañado y préstale atención al hecho de que estas comiendo, piensa en los sabores, los aromas y la textura de los alimentos (una buena idea es apagar el televisor y la computadora, suelen hacer que comas en exceso sin darte cuenta).

Por último, no te olvides del ejercicio, que también debe ser parte de una rutina saludable. Considera incorporar las actividades que te agradan como si fueran un ingrediente más de tu dieta.

¡Anímate!, puede ser divertido y seguro será muy conveniente y más saludable, si poco a poco vas logrando que tu plato se ponga en forma

Tomado de Vida y Salud

lunes, 23 de abril de 2012

La chía podría disminuir el azúcar en la sangre

 
Según un estudio, el consumo de semillas de chía podría reducir el azúcar en la sangre después de una comida (glucemia postprandial).

La Salvia hispanica es una planta anual herbácea de la familia Lamiaceae (menta). Se cree que su origen es la América Central, donde la semilla (históricamente llamada “Eustaquio” o “chía”) era un elemento básico de la dieta azteca. Las semillas de una planta relacionada, Salvia columbariae (también llamada “chía dorada”), fueron utilizadas principalmente por los indígenas en el suroeste de los Estados Unidos. Las raíces de otra planta relacionada, la Salvia miltiorrhiza (salvia), se usan con fines medicinales en la China y en otros países.

Las semillas de la de Salvia hispanica tienen una forma ovalada, son de aproximadamente 1 mm en diámetro y son de un color que varía desde un marrón (café) oscuro a un blanco grisáceo. Según los historiadores, terminó el cultivo de la chía con la caída de la civilización azteca. Sin embargo, la chía fue redescubierta a finales de los años 1900, y ahora se cultiva comercialmente. Se cree que las semillas de Salvia hispanica son ricas en los ácidos grasos esenciales omega-3, 6 y 9 y en fibra, por lo que se promueven para varios beneficios de salud.

Hay estudios que sugieren que la incorporación de la chía común en los alimentos para pollos puede mejorar el valor nutricional de los productos de pollo por el aumento del contenido de ácidos grasos omega-3 y la disminución del contenido de colesterol en la carne y los huevos. 

Varios estudios en ratones han demostrado que la Salvia hispanica podría disminuir el colesterol sanguineo, el colesterol LDL (las lipoproteínas de baja densidad) y los triglicéridos y aumentar el colesterol HDL (las lipoproteínas de alta densidad). Además, se ha demostrado que la Salvia hispanica exhibe actividad anti-tumoral. La Salba ®, que es comercializada por Core Naturals, LLC., es la única variedad registrada de Salvia hispánica que supuestamente es cultivada selectivamente para maximizar el valor de sus nutrientes. 

Los fabricantes de la Salba ®, que es una semilla de color claro, dicen que tiene un contenido más estable de los ácidos grasos omega-3 que las semillas genéricas de chía de color oscuro. Un estudio reciente en humanos sugiere que la Salba ® podría disminuir los factores de riesgo cardiovascular en los diabéticos tipo 2. Hasta el momento, la Salba ® es la única variedad de la Salvia hispanica apoyada por evidencia clínica.

En un estudio, los investigadores se propusieron evaluar los beneficios de la semilla de chía sobre los niveles de glucosa en la sangre, que pueden afectar el riesgo de las enfermedades del corazón. Se reclutaron 11 pacientes con diabetes y se les asignó al azar a consumir pan blanco horneado con concentraciones de semillas de chía de cero gr, 7 gr, 15 gr o 24 gr. Se recolectaron muestras de sangre de los participantes después de comer.

Los resultados mostraron que los sujetos que habían comido el pan al horno con semillas de chía tenían menor glucemia posprandial (glucemia después de las comidas).

Los científicos concluyeron que las semillas de chía podrían disminuir los niveles de azúcar en la sangre después de las comidas, lo que puede disminuir el riesgo de desarrollar enfermedades del corazón en estos pacientes. Sin embargo, se necesita más investigación para entender mejor el significado de estos resultados.

Para obtener más información acerca de la chía, por favor visita nuestro Diccionario de Remedios y Tratamientos Naturales, elaborado en colaboración con Natural Standard, o utiliza la casilla de búsqueda arriba a la derecha.

Referencias
  1. Natural Standard: La Autoridad en Medicina Integral. www.naturalstandard.com.
  2. Vuksan V, Jenkins AL, Dias AG. Reduction in postprandial glucose excursion and prolongation of satiety: possible explanation of the long-term effects of whole grain Salba (Salvia Hispanica L.). Eur J Clin Nutr. 2010 Apr;64(4):436-8.
Este breve informe es solo para propósitos informativos. Su propósito es ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes sobre la salud. Esta información no debe interpretarse como un consejo médico específico. Antes de tomar decisiones terapéuticas, los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para recibir contestaciones específicas a sus preguntas sobre terapias, diagnósticos y / o enfermedades.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 18 de marzo de 2012

Un nuevo estudio apoya los efectos reductores del ajo sobre el colesterol

Un reciente estudio respalda hallazgos previos que sugieren que el ajo podría reducir el colesterol.

El ajo es una hierba culinaria que se utiliza ampliamente para el tratamiento y la prevención de enfermedades cardiovasculares y del cáncer. Hay numerosos estudios que han examinado los efectos del ajo sobre el colesterol. Pero siguen siendo desconocidos sus efectos a largo plazo sobre los lípidos o sobre la morbilidad y mortalidad cardiovascular. Otras preparaciones del ajo (como el ajo con recubrimiento entérico o el ajo crudo) no han sido bien estudiadas.

Múltiples estudios anteriores en humanos han reportado que el ajo puede reducir ligeramente el colesterol total y las lipoproteínas de baja densidad (LDL o “colesterol malo”) en corto tiempo (de 4 a 12 semanas). Sus efectos sobre la lipoproteína de alta densidad (HDL o “colesterol bueno”) no son claros. Esto sigue siendo un área de controversia.

En un nuevo estudio, los investigadores analizaron datos de 26 ensayos clínicos bien diseñados para evaluar los efectos del ajo sobre los niveles de colesterol. En general, los investigadores descubrieron que el ajo fue más eficaz para reducir el colesterol que el placebo. Los autores observaron que en comparación con los grupos de control, el ajo redujo significativamente el colesterol total y los triglicéridos. Los beneficios de ajo fueron más notables cuando se utilizó como un tratamiento a largo plazo, y en los individuos que comenzaron el tratamiento con mayores niveles de colesterol total. El ajo pareció no tener efectos significativos en los niveles de lípidos, incluyendo el colesterol HDL y LDL.

Los autores concluyeron que el ajo podría reducir el colesterol total y los triglicéridos y que puede ser considerado para las personas con riesgo de enfermedad cardíaca.

Además del ajo, varias otras terapias integrativas, como el arroz de levadura roja y el aceite de pescado, podrían reducir los niveles de colesterol.

Desde la década de 1970, los estudios en humanos han reportado que la levadura roja disminuye los niveles sanguíneos de colesterol total, LDL y triglicéridos. Los productos que contienen el extracto de arroz de levadura roja se pueden comprar, sobre todo a través del Internet. Sin embargo, estos productos pueden no ser estandarizados y sus efectos no son predecibles. Para bajar el colesterol, hay mejor evidencia para el uso de medicamentos con receta, como la lovastatina.

Hay una fuerte evidencia científica, basada en estudios en humanos, que los ácidos grasos omega-3 provenientes de los suplementos de aceite de pescado o del pescado en sí reducen significativamente los niveles de triglicéridos en sangre. Los beneficios parecen depender de la dosis. Los suplementos de aceite de pescado también parecen causar pequeñas mejoras en el colesterol HDL. Sin embargo, también se han observado aumentos en (empeoramiento de) los niveles de colesterol LDL. No está claro si el ácido alfa linolénico afecta de manera significativa los niveles de triglicéridos, y la evidencia es conflictiva en esta área. La American Heart Association (Asociación Americana del Corazón) ha publicado recomendaciones para el ácido docosahexaenoico (DHA) y el ácido eicosapentaenoico (EPA). Se debe consultar a un proveedor médico calificado antes de iniciar el tratamiento con suplementos debido al riesgo de sangrado a causa de los ácidos grasos omega-3.

Para obtener más información acerca de terapias integrales para el colesterol alto, por favor visita nuestro Diccionario de Remedios y Tratamientos Naturales, elaborado en colaboración con Natural Standard, o utiliza la casilla de búsqueda arriba a la derecha.

Referencias
  • Natural Standard: La Autoridad en Medicina Integral.www.naturalstandard.com
  • Zeng T, Guo FF, Zhang CL, et al. A meta-analysis of randomized, double-blind, placebo-controlled trials for the effects of garlic on serum lipid profiles. J Sci Food Agric. 2012 Jan 10.
La información en este breve informe es solo para propósitos informativos. Su propósito es ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes sobre la salud. Esta información no debe interpretarse como un consejo médico específico. Antes de tomar decisiones terapéuticas, los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para recibir contestaciones específicas a sus preguntas sobre terapias, diagnósticos y / o enfermedades.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 15 de febrero de 2012

La dieta mediterránea vinculada a una mayor longevidad

Según un estudio reciente, seguir una dieta mediterránea puede aumentar la longevidad de las personas mayores.

La dieta mediterránea se basa en la alimentación y los hábitos saludables de las personas que vivían en el sur de Italia, en la isla griega de Creta y en otras zonas de Grecia durante la década de los 1960s. La dieta en general incluye: frutas, verduras y grasas insaturadas “buenas”, en particular el aceite de oliva. El aceite de oliva se ha asociado con beneficios como la disminución de la presión arterial y un menor riesgo de enfermedad cardíaca. Sus defensores afirman que se puede utilizar la dieta mediterránea para disminuir el riesgo de problemas relacionados con el corazón como la presión arterial alta, el colesterol alto, los ataques cardíacos y la enfermedad de Alzheimer.

En un reciente estudio, se evaluaron la dieta y las tasas de mortalidad en 1.037 participantes de mayor edad. Los investigadores encontraron una relación significativa entre el mantenimiento de una dieta mediterránea modificada, con énfasis en el alto consumo de cereales de grano entero y ácidos grasos poliinsaturados, y un menor riesgo de muerte.

En un estudio similar efectuado en septiembre de 2011, los investigadores descubrieron que  el mantenerse fiel a cuatro factores de un estilo de vida saludable identificados se asociaba significativamente con un menor riesgo de muerte prematura en hombres y mujeres. El cumplimiento con mantener una dieta mediterránea sólo se relacionó con un riesgo significativamente menor de muerte en las mujeres, pero no en los hombres.

Las personas con alergias al látex también pueden ser alérgicas a los garbanzos u otros alimentos de la familia de las leguminosas, las cuales son comunes en la dieta mediterránea. Existe un riesgo de aumento de peso debido a una alta ingesta de grasas. Consulte con su proveedor médico calificado antes de tomar decisiones respecto a terapias y / o condiciones de salud.

Para obtener más información acerca de la dieta mediterránea, por favor visita nuestro Diccionario de Remedios y Tratamientos Naturales, elaborado en colaboración con Natural Standard, o utiliza la casilla de búsqueda arriba a la derecha.

Referencias
  • Natural Standard: La Autoridad de Medicina Integrativa. www.naturalstandard.com
  • Tognon G, Rothenberg E, Eiben G, et al. Does the Mediterranean diet predict longevity in the elderly? A Swedish perspective. Age (Dordr). 2011 Sep;33(3):439-50.
La información en este breve informe es solo para propósitos informativos. Su propósito es ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes sobre la salud. Esta información no debe interpretarse como un consejo médico específico. Antes de tomar decisiones terapéuticas, los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para recibir contestaciones específicas a sus preguntas sobre terapias, diagnósticos y / o enfermedades.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Alternativas para consumir ácidos grasos omega 3


¿Atún, salmón o suplementos? En esta edición ofrecemos alternativas para escoger los ácidos grasos omega 3, que parecen disminuir el riesgo de fallecer a consecuencia de una enfermedad cardíaca.

Una manera de hacerlo es consumiendo dos porciones de 3,5 onzas de pescado de agua fría, como el arenque, la caballa, el salmón, las sardinas y el atún. Esa es la recomendación de la Asociación Americana del Corazón, pero a algunas personas no les gusta el pescado o les preocupa las toxinas de comer pescado con regularidad.

Los suplementos ofrecen otras alternativas para ingerir ácidos grasos omega 3. El consumo de una dosis diaria de 250 a 500 miligramos (mg) de una mezcla de ácidos grasos omega 3, llamadas DHA y EPA, es una buena meta para la mayoría de gente. Una dosis diaria de 1.000 mg es lo que generalmente se recomienda para los sobrevivientes de ataque cardíaco o para la gente que padece enfermedades cardiovasculares.

Entre los diferentes suplementos están:

Los suplementos de aceite de pescado, que son una alternativa barata. Una pastilla de 500 mg que combina DHA y EPA cuesta alrededor de 10 centavos de dólar. Los estudios sobre los suplementos de aceite de pescado no han detectado la presencia de toxinas.

Suplementos de aceite de krill, que generalmente cuestan dos o cuatro veces más que los suplementos normales de aceite de pescado. Un estudio descubrió que tomando alrededor de un tercio menos de aceite de krill que de aceite de pescado, se obtenían resultados similares en los niveles sanguíneos de DHA y EPA.

Suplementos derivados de algas, cuyo costo es razonable, pero sólo ofrecen DHA.

Aceite de linaza o de nuez, que contiene la versión vegetal de los ácidos grasos omega 3, llamada ALA, y que posiblemente funciona mejor como apoyo para otras fuentes de ácidos grasos omega 3.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 9 de octubre de 2011

¿Ayuda el aceite de pescado a aliviar la depresión posparto?


Algunos estudios indican que el omega 3 que contiene el aceite de pescado puede ayudar a disminuir los síntomas de la depresión posparto. Por el contrario, otras investigaciones señalan que estos suplementos no hacen ninguna diferencia. Aquí te contamos más detalles sobre este debate para que estés mejor informada.

Tener un bebé es uno de los momentos más importantes en la vida de la mujer, pero no por eso todo es felicidad. Por el contrario, algunas desarrollan lo que se conoce como depresión posparto. Algunas mamás, tienen periodos fuertes de depresión luego del nacimiento del bebé con sensaciones negativas, como tristeza, culpa, nerviosismo y desinterés incluso hasta por el mismo niño.

La depresión posparto es diferente a la denominada “baby blues”, que es una depresión leve que afecta a alrededor del 30 por ciento de las mujeres embarazadas, que las hace sentir más sensibles que de costumbre pero que, en general, no interfiere en sus actividades y desparece luego de unas semanas.

Ante estos cambios en el estado de ánimo, algunos especialistas recomiendan consumir aceite de pescado, debido a que posee unos ácidos grasos denominados omega 3, que podrían ayudar a reducir los síntomas de la depresión posparto. Sin embargo, la evidencia científica existente hasta el momento sigue siendo contradictoria.

Mientras que algunas investigaciones afirman que las mujeres que han consumido el omega 3 presente en el aceite de pescado han tenido menos síntomas de depresión posparto, otros estudios no muestran mejoría entre las que lo han tomado y las que no. Asimismo, hay meta análisis, es decir, investigaciones que analizan y comparan distintos estudios sobre un mismo tema, que detectaron resultados variables.

Ante estos datos, la única certeza es que todavía siguen siendo necesarios nuevos estudios para probar si realmente el aceite de pescado logra reducir la depresión posparto. Mientras tanto, la mayoría de los especialistas coincide en que, consumido en cantidades apropiadas, y de preferencia a través de los alimentos naturales, el omega 3 es saludable tanto para la mamá como para el bebé.

Se le llama omega 3 a un grupo de ácidos grasos poliinsaturados que participan en algunas funciones importantes del cuerpo, como la relajación y la contracción de los músculos, la coagulación de la sangre, la digestión, la fertilidad, la división celular, el crecimiento y el movimiento del calcio y otras sustancias dentro de las células.

Entre los ácidos grasos principales en este grupo están el alfalinoléico (ALA), el eicosapentanóico (EPA) y el docosahexaenóico (DHA). El primero se encuentra en las semillas y los aceites vegetales (como los de canola, soja (soya) y lino), en verduras de hojas verdes, nueces y frijoles. Usualmente, éste se convierte en pequeñas cantidades de EPA y DHA luego de ingerirlo. Naturalmente, los ácidos EPA y DHA abundan en los pescados como el salmón, la trucha, las sardinas y el arenque. Asimismo, los omega 3 también pueden conseguirse como suplementos dietéticos que no deben consumirse sin supervisión médica.

Con respecto a los pescados, muchas embarazadas evitan comerlos por temor a la contaminación por mercurio, que puede ser dañina. Esto es cierto pero sólo para ciertos pescados grandes. Por eso deben evitar consumir, por ejemplo, pez espada, tiburón, blanquillo y caballa. Varias asociaciones y agencias están de acuerdo que comer hasta 12 onzas (que resulta un promedio de 2 comidas) a la semana de una variedad de pescado o marisco bajo en mercurio, es adecuado. Puede chequear con su agencia local. Algunos de los pescados bajos en mercurio de consumo frecuente incluyen el salmón, el atún en lata bajo en grasa, el bagre y los camarones.

La depresión posparto a veces necesita tratamientos con medicinas y apoyo terapéutico. Si notas que estás demasiado decaída, sientes que no estás en control o te sientes francamente deprimida después del nacimiento de tu bebé, no dejes de consultar con tu médico o con un especialista. Recuerda que tu bebé te necesita, así que debes cuidarte más que nunca. Si tienes dudas si necesitas ayuda, consulta con tu médico. La depresión posparto no se debe a una debilidad tuya, es una enfermedad que tiene tratamiento. Si te sientes mejor y con un estado de ánimo positivo, también podrás disfrutar más de esos fascinantes primeros meses de vida.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 27 de marzo de 2011

La vitamina E y los ácidos grasos podrían reducir los síntomas del síndrome premenstrual


Si estás cansada de los molestos síntomas que te afectan durante los días previos a tu periodo menstrual, de acuerdo a un estudio reciente, la vitamina E y los ácidos grasos podrían ayudar. Aquí te contamos más detalles al respecto y más acerca de los síntomas del síndrome premenstrual.
Todos los meses, en los días antes de su ciclo menstrual, Carolina tiende a ponerse de mal humor, se siente hinchada, le duelen sus senos y a veces también le brota algo en la cara que parece un acné adolescente pero que no tiene que ver con su verdadera edad. ¿Te sucede algo similar?
Esta situación es muy común en muchas mujeres. Se conoce como síndrome premenstrual y a veces es tan molesto que hasta llega a interferir con las actividades cotidianas de la mujer. En esos casos, debes saber que existen tratamientos para aliviar los síntomas y permitirte llevar una vida normal y desarrollar tus actividades diarias sin impedimentos.
Además, se siguen haciendo investigaciones para encontrar otras formas de disminuir los síntomas. Un estudio reciente desarrollado por unos investigadores en Brasil descubrió que un suplemento que contiene vitamina E y ácidos grasos logró reducir los síntomas del síndrome premenstrual luego de seis meses, aunque todavía se desconoce cómo los combate.
La vitamina E es una vitamina que se disuelve en las grasas y es un antioxidante. Es importante para el buen funcionamiento de muchos órganos en el cuerpo y ayuda a retardar los procesos que dañan las células. Se encuentra en muchos alimentos, como los aceites vegetales, los cereales, la carne, las aves del corral, los huevos, la fruta, las verduras y el aceite de germen de trigo.
Al respecto de los ácidos grasos, los investigadores consideran que éstos podrían afectar la producción de una sustancia química llamada prostaglandina, que reduce el efecto de la hormona conocida como prolactina, que cuando se encuentra en grandes cantidades puede causar los síntomas premenstruales. Aunque, esta es una hipótesis que todavía debe ser probada.
En cuanto al síndrome premenstrual, puede presentarse de diferentes maneras, con síntomas físicos y emocionales. ¿Cuáles de todos estos sientes tú?
Entre los síntomas físicos, están:
  • Cambios en el apetito (deseos intensos de comer ciertos alimentos)
  • Sensibilidad en los senos
  • Inflamación (hinchazón) abdominal y aumento de peso
  • Dolor de cabeza
  • Inflamación (hinchazón) en las manos o los pies
  • Cansancio
  • Problemas en la piel
  • Síntomas gastrointestinales
  • Dolor abdominal
En cuanto a los síntomas emocionales, están:
  • Depresión
  • Irritabilidad y/o arrebatos de ira
  • Episodios de llanto
  • Ansiedad
  • Confusión
  • Distanciamiento social
  • Dificultad para concentrarte
  • Insomnio
  • Disminución en el deseo sexual
Si tienes varios de estos síntomas cada vez que está por llegar tu periodo menstrual, o aunque no sean sólo unos cuántos, si esos síntomas no te dejan desarrollar tus actividades cotidianas normalmente, recuerda que no tienes porqué sufrir de ese modo todos los meses. Existen varios tratamientos que pueden ayudarte a reducir las molestias que sientes, como los que menciona este estudio o los que hemos mencionado en VidaySalud en columnas previas que anexamos al final de esta columna. Si el dolor es muy severo, podría tratarse de endometriosis u otra condición, y desde luego, tu médico te puede indicar el mejor tratamiento en tu caso. Pero no es necesario que sufras cada mes.
Tomado de Vida y Salud

martes, 30 de noviembre de 2010

El pescado y el embarazo – ¿ni mucho, ni poco?



Cuando quedas embarazada, es importante que estés alerta acerca de los alimentos que más te benefician y aquellos que pueden perjudicar el desarrollo de tu bebé. El pescado es un alimento muy importante para cualquier dieta saludable, pero durante el embarazo debes comerlo con ciertas precauciones.

El pescado es tal vez uno de los alimento que mejor reputación tiene en los libros de nutrición.
Siempre se recomienda por arriba del pollo o de la carne porque contienen una cantidad de nutrientes importantes como los ácidos Omega 3, que son excelentes para el corazón y para el cerebro. Sin embargo, a la hora de decidir cuánto pescado se puede comer durante el embarazo, todavía se genera un poco de controversia. Y no porque se pongan en tela de juicio sus excelentes propiedades nutricionales, sino porque en algunos pescados (en especial los grandes depredadores) está presente un contaminante que puede ser peligroso para el desarrollo del sistema nervioso y el cerebro del bebé: el mercurio.

Así que si estás embarazada o planeas estarlo, te invito a que tomes nota sobre cuánto pescado se recomienda consumir durante los meses de gestación, cuánto podría ser demasiado y cuánto podría ser poco.

O sea, la palabra clave es moderación. No te aconsejo que te prives de comer pescado, ya que ofrece excelentes nutrientes para tu cuerpo y el de tu bebé. Pero ten en cuenta que hay algunos que contienen más mercurio que otros, así que elige aquellos que contienen o no contienen o contienen dosis mínimas de mercurio. Veamos las recomendaciones de la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA por sus siglas en inglés) y la Agencia de Protección Ambiental (Environmental Protection Agency, EPA por sus siglas en inglés):

Pescados con contenido de mercurio muy alto (evítalo completamente):

Mero o cherna
marlin o aguja
reloj anaranjado
blanquillo camello
pez espada
tiburón
carite lucio o caballa

Pescados con contenido de mercurio alto (no comas más de 3 porciones de 6 onzas al mes):

Lubina o robalo
corbina o corvina
halibut o fletán
atún blanco, albacora blanca o bonito blanco (enlatado)
atún rojo (fresco)
corvinata real
anchoa de banco
langosta o bogavante americano

Pescado con contenido de mercurio bajo (no comas más de 6 porciones de 6 onzas al mes):

Carpa
dorado
cangrejo, centolla o jaiba
huachinango
arenque, pinchagua o sábalo
angelino o rape
perca de agua dulce
raya
bacalao
Atún (enlatado común, no blanco)
atún fresco del Pacífico

Pescado con contenido de mercurio muy bajo (disfruta 2 porciones de 6 onzas a la semana):

Anchoas o boquerones
palometa pintado o pámpano
calamares
caviar (cultivado)
cangrejo real
carbonero o coin
alitán, bagre o perro del norte
coregono
gallineta
vieira o callo de hacha
falso halibut o platija
eglefino, gallineta dorada u opa
merluza
arenque o pinchagua
langosta o langostino
sábalo común
lenguado o tambor
cangrejo de río
salmón
camarones o gambas
almejas
tilapia
ostiones u ostras
sardinas
esturión (de granja)
trucha o salvelino

Como regla general, evita los pescados grandes y depredadores, porque son los que están más expuestos al mercurio. En estos meses de embarazo, también es necesario que te olvides del pescado crudo (el sushi, el ceviche) y los moluscos (como las almejas crudas) para evitar una infección. Siempre cocina bien la comida de mar: que el pescado alcance una temperatura interna de 145° F o 67° C. Para saber si está bien cocinado, fíjate si se puede deshacer fácilmente. Los camarones, la langosta y los ostiones o vieiras deben cocinarse hasta que las conchas se abran. Las que no se abran, las debes botar.

No te olvides que el pescado es importante para el desarrollo del bebé, sólo debes evitar el consumo de aquellos que tienen mercurio. Si tienes dudas acerca de este tema, habla con tu obstetra para que indique en detalle cómo llevar una dieta saludable durante todo el proceso de embarazo.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 29 de noviembre de 2010

8 consejos para reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad de las arterias coronarias


De las enfermedades cardiovasculares, la de las arterias coronarias (EAC), o sea del corazón, es la causa principal de muerte en los hombres y las mujeres en Estados Unidos. De hecho, es la más común en todo el mundo. ¿Qué puedes hacer para prevenirla? Acá te doy algunos consejos para que tengas en cuenta si quieres tener un corazón que ande a toda marcha.

Las arterias coronarias juegan un papel muy importante en tu salud: le dan a tu corazón los nutrientes y el oxígeno que necesita a través de la sangre. Pero, ¿qué pasa si se obstruye el flujo de la sangre? Surge la llamada enfermedad de las arterias coronarias (EAC).

La causa de esta enfermedad del corazón, es la acumulación de partículas de colesterol malo, triglicéridos, ácidos grasos que forman una placa conocida como placa de ateroma que se deposita en el interior de las paredes de las arterias. A esto se le conoce como ateroesclerosis y endurece y reduce el diámetro de las arterias. A medida que las arterias se tapan más, el corazón recibe menos sangre y es entonces cuando puedes experimentar dolor en el pecho o angina de pecho, que se puede acompañar de dificultad para respirar y otros síntomas. El episodio más grave de la enfermedad de arterias coronarias es un infarto o ataque al corazón.

La enfermedad de las arterias coronarias se desarrolla durante años sin que te des cuenta.

Silenciosamente se abre campo en tu organismo, y puede que para cuando tengas los síntomas, sea demasiado tarde. Por eso, la clave está en tomar medidas preventivas al respecto. Los hábitos de vida que llevas son claves para evitar o disminuir la velocidad con la que progresa esta enfermedad del corazón. Toma nota de estos consejos y no dudes en ponerlos en práctica lo antes posible:

1.Haz ejercicio: el practicar una actividad física diariamente ayuda a reducir los factores de riesgo de la enfermedad de las arterias coronarias: como colesterol elevado, diabetes, hipertensión y obesidad.

2.Deja de fumar: si no quieres sufrir de un ataque al corazón, dile adiós al cigarrillo.

3.Lleva una dieta sana: frutas, verduras y granos integrales son la clave.

4.Controla tus niveles de colesterol: hazte una prueba para medir tu colesterol cuando cumples 20 años y cada 5 años a partir de entonces.

5.Mide tu presión sanguínea para saber si está dentro de límites normales, si está elevada toma medidas para controlarla.

6.Pierde peso, sobretodo si tienes grasa acumulada alrededor de la cintura.

7.Si tienes diabetes, mantén tus niveles de glucosa en la sangre bajo control.

8.Controla el estrés mediante prácticas como el Yoga, la meditación o los masajes, por ejemplo.

Si controlas el estrés y la ansiedad tu corazón te lo agradecerá.

Consulta con un médico sobre tus factores de riesgo para desarrollar enfermedad de las arterias coronarias, especialmente, si tienes antecedentes familiares de parientes con ataques al corazón o tienes factores de riesgo como diabetes, obesidad, hipertensión, si fumas, si tienes el colesterol y/o los triglicéridos elevados o no haces ejercicio. Recuerda que si llevas un estilo de vida saludable, ya tienes mucho terreno ganado a favor de la salud de tus arterias y por consiguiente, de tu corazón.

Tomado de Vida y Salud