DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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domingo, 9 de octubre de 2011

¿Ayuda el aceite de pescado a aliviar la depresión posparto?


Algunos estudios indican que el omega 3 que contiene el aceite de pescado puede ayudar a disminuir los síntomas de la depresión posparto. Por el contrario, otras investigaciones señalan que estos suplementos no hacen ninguna diferencia. Aquí te contamos más detalles sobre este debate para que estés mejor informada.

Tener un bebé es uno de los momentos más importantes en la vida de la mujer, pero no por eso todo es felicidad. Por el contrario, algunas desarrollan lo que se conoce como depresión posparto. Algunas mamás, tienen periodos fuertes de depresión luego del nacimiento del bebé con sensaciones negativas, como tristeza, culpa, nerviosismo y desinterés incluso hasta por el mismo niño.

La depresión posparto es diferente a la denominada “baby blues”, que es una depresión leve que afecta a alrededor del 30 por ciento de las mujeres embarazadas, que las hace sentir más sensibles que de costumbre pero que, en general, no interfiere en sus actividades y desparece luego de unas semanas.

Ante estos cambios en el estado de ánimo, algunos especialistas recomiendan consumir aceite de pescado, debido a que posee unos ácidos grasos denominados omega 3, que podrían ayudar a reducir los síntomas de la depresión posparto. Sin embargo, la evidencia científica existente hasta el momento sigue siendo contradictoria.

Mientras que algunas investigaciones afirman que las mujeres que han consumido el omega 3 presente en el aceite de pescado han tenido menos síntomas de depresión posparto, otros estudios no muestran mejoría entre las que lo han tomado y las que no. Asimismo, hay meta análisis, es decir, investigaciones que analizan y comparan distintos estudios sobre un mismo tema, que detectaron resultados variables.

Ante estos datos, la única certeza es que todavía siguen siendo necesarios nuevos estudios para probar si realmente el aceite de pescado logra reducir la depresión posparto. Mientras tanto, la mayoría de los especialistas coincide en que, consumido en cantidades apropiadas, y de preferencia a través de los alimentos naturales, el omega 3 es saludable tanto para la mamá como para el bebé.

Se le llama omega 3 a un grupo de ácidos grasos poliinsaturados que participan en algunas funciones importantes del cuerpo, como la relajación y la contracción de los músculos, la coagulación de la sangre, la digestión, la fertilidad, la división celular, el crecimiento y el movimiento del calcio y otras sustancias dentro de las células.

Entre los ácidos grasos principales en este grupo están el alfalinoléico (ALA), el eicosapentanóico (EPA) y el docosahexaenóico (DHA). El primero se encuentra en las semillas y los aceites vegetales (como los de canola, soja (soya) y lino), en verduras de hojas verdes, nueces y frijoles. Usualmente, éste se convierte en pequeñas cantidades de EPA y DHA luego de ingerirlo. Naturalmente, los ácidos EPA y DHA abundan en los pescados como el salmón, la trucha, las sardinas y el arenque. Asimismo, los omega 3 también pueden conseguirse como suplementos dietéticos que no deben consumirse sin supervisión médica.

Con respecto a los pescados, muchas embarazadas evitan comerlos por temor a la contaminación por mercurio, que puede ser dañina. Esto es cierto pero sólo para ciertos pescados grandes. Por eso deben evitar consumir, por ejemplo, pez espada, tiburón, blanquillo y caballa. Varias asociaciones y agencias están de acuerdo que comer hasta 12 onzas (que resulta un promedio de 2 comidas) a la semana de una variedad de pescado o marisco bajo en mercurio, es adecuado. Puede chequear con su agencia local. Algunos de los pescados bajos en mercurio de consumo frecuente incluyen el salmón, el atún en lata bajo en grasa, el bagre y los camarones.

La depresión posparto a veces necesita tratamientos con medicinas y apoyo terapéutico. Si notas que estás demasiado decaída, sientes que no estás en control o te sientes francamente deprimida después del nacimiento de tu bebé, no dejes de consultar con tu médico o con un especialista. Recuerda que tu bebé te necesita, así que debes cuidarte más que nunca. Si tienes dudas si necesitas ayuda, consulta con tu médico. La depresión posparto no se debe a una debilidad tuya, es una enfermedad que tiene tratamiento. Si te sientes mejor y con un estado de ánimo positivo, también podrás disfrutar más de esos fascinantes primeros meses de vida.

Tomado de Vida y Salud

martes, 19 de abril de 2011

Ser papá puede causar estrés: ¿qué puedes hacer al respecto?


¿Quién dijo que tener un hijo causaba estrés sólo en las nuevas mamás? Los padres también sufren del estrés que trae esta nueva etapa de la vida. Si bien un hijo es una alegría y una bendición, no hay que negar que la nueva situación de paternidad puede acarrear ciertas presiones emocionales y físicas. Si te estás estrenando como papá, o si tu media naranja está embarazada, tal vez te ayude leer este artículo.
Andrés se está estrenando como papá de una hermosa niña. La felicidad de tenerla en sus brazos hizo que por un momento se olvidara del mundo a su alrededor. Pero la verdad, es que con la dicha de tener un hijo/a, también vienen nuevos retos y por supuesto, responsabilidades. Todo esto se suma a que ahora te sientes el responsable de una nueva familia, que el trabajo no para y el mundo a tu alrededor tampoco. Sería ideal que al tener un hijo todo se detuviera y pudieras tomarte un tiempo para asimilar y disfrutar de tu nuevo papel. Pero lo cierto es que la paternidad es un reto, y puede traerte preocupaciones.
Puede ser útil, como primera medida, identificar las causas de tu estrés y luego, buscar algunas soluciones. Vamos por partes:
El estrés en la paternidad puede ser causado por:
  • Enfrentarte a nuevas responsabilidades
  • Falta de tiempo para hacer tus actividades cotidianas
  • Poco tiempo de “licencia de paternidad” lo cual puede hacer que te sientas cansado por trabajar y frustrado porque no puedes pasar suficiente tiempo con tu bebé y tu compañera.
  • Falta de sueño. Ya sabes que tener un recién nacido en casa limita las horas de sueño para el papá y para la mamá y esto puede causar estrés e irritabilidad.
  • Preocupaciones financieras. El costo del hospital, la ropa, los muebles y cualquier cambio que hayas tenido que hacer en casa para ajustarte al recién nacido pueden causarte gran preocupación.
  • Menos tiempo para pasar con tu pareja y menos sexo.
  • Depresión post-parto. Sí, tal como las madres, los papás también pueden sentirse deprimidos o tristes luego del nacimiento del bebé.
¿Qué puedes hacer para aliviar el estrés causado por tu nuevo papel de padre? Aquí te doy algunas ideas:
  • Pide ayuda si la necesitas. Ya sea en el trabajo o a otros miembros de tu familia o amigos.
  • Encuentra tiempo para ‘no hacer nada’ con tu familia. El estar en casa con tu bebé y tu compañera, compartiendo un momento de calma puede relajarte.
  • Toma turnos con tu compañera para dormir. Es bueno que cuando el bebé duerme, los dos tomen una siesta también.
  • Come bien y haz ejercicio. Esto te da energía y te ayudará a aliviar el estrés.
  • Saca al menos media hora al día para estar a solas con tu compañera y hablar, tener sexo, dormir, lo que sea, pero un tiempo para los dos.
  • Ríete. Una buena risa puede ayudarte a ver las cosas desde otro punto de vista y también a relajarte. El ver una película o una serie de televisión que sea divertida puede ayudarte.
  • Aprende a decir no. Define las prioridades y no intentes ir más allá de lo que puedes hacer en este momento.
Recuerda: el tener un bebé recién nacido en casa es una tarea importante y requiere bastante trabajo. Por eso, date tiempo, busca ayuda, no te sobre exijas. Con el tiempo, tú y tu pareja se ajustarán más a la presencia de este nuevo ser y todo será más sencillo. ¡Es parte de la vida! Disfruta de esta etapa y trata de relajarte.
Tomado de Vida y Salud

domingo, 23 de enero de 2011

Depresión Posparto


¿Qué es?

El posparto se refiere al periodo inmediatamente posterior al nacimiento del bebé. Cuando una mujer tiene fuertes síntomas de depresión durante este periodo, se dice que tienen depresión posparto.

La depresión posparto no es lo mismo que la depresión leve (o baby blues) que es una condición mucho más común que afecta como a un 30% de las mujeres que dan a luz. Dado los cambios hormonales durante las semanas posteriores al nacimiento, las mujeres que acaban de ser madres a menudo están emocionalmente sensibles y tienden a llorar fácilmente. La depresión leve es molesta, pero generalmente no interfiere con las actividades de una mamá, y este estado casi siempre desaparece en unas pocas semanas.

La depresión posparto es diferente. Podría comenzar en cualquier momento durante los primeros dos meses posteriores al nacimiento. La madre se siente triste o inútil y a veces culpable y no querida. No logra concentrarse ni interesarse en nada, ni en su bebé. En algunos casos, la madre podría sentirse abrumada por las exigencias del bebé y volverse muy nerviosa. Esto podría conducir a persistentes pensamientos conflictivos u obsesiones en torno del bienestar del bebé y conductas compulsivas repetitivas, como revisar al bebé constantemente o llamar permanentemente por teléfono al pediatra para hacerle preguntas.

En una forma rara de este trastorno, que ocurre en 1 de cada 1.000 nacimientos, la madre se vuelve sicótica: que significa que ésta no puede reconocer la realidad. Esta condición a veces se denomina sicosis posparto. La madre podría tener alucinaciones (percepciones falsas, como escuchar u oler cuando no existen tales sensaciones) o delirios (creencias falsas, como la idea de que el bebé está poseído por el demonio). Esta condición es extremadamente peligrosa tanto para la madre como para el bebé, y una vez presente es muy probable que vuelva a manifestarse si la madre tiene otro hijo.

La depresión posparto afecta a alrededor de 1 en 10 de madres recientes. Una mujer es más propensa a desarrollar depresión posparto si tiene:

Antecedentes anteriores de depresión, incluidos depresión durante el embarazo
Un matrimonio problemático
Muy pocos familiares y amigos comprensivos
Dificultad para cuidar a su bebé, especialmente si este tiene problemas de salud serios.
Las madres adolescentes, especialmente de familias con escasos recursos económicos, tienen un riesgo particularmente alto de sufrir de depresión posparto.

Menos de la mitad de las mujeres que tienen depresión posparto buscan tratamiento para esta condición. Algunas madres ignoran que la depresión posparto es real y si se puede tratar. Otras creen que se espera que ellas sean felices con el bebé y están tan avergonzadas por sus síntomas que no piden ayuda.

Síntomas

Una mujer con depresión posparto puede presentar cualquiera de los siguientes síntomas:

Sentirse deprimida con ataques de llanto
Sentirse ansiosa, a veces acompañada de obsesiones y compulsiones generalmente relacionadas Con el bienestar del bebé o con cumplir con las responsabilidades de una madre
Sentirse inútil, despreciable o culpable
Sentirse irritable o abrumada
Perder interés o placer en todas las actividades, incluidos el placer de ser madre
Cambios de apetito (ya sea comer demasiado o no comer lo suficiente)
Problemas para dormir (por ejemplo dificultad para dormirse o despertarse especialmente temprano)
Sentirse decaída o agitada
Cansancio extremo más allá de la fatiga causada por cuidar al recién nacido
Poca concentración o indecisión
Pensamiento persistente sobre la muerte, incluidos el suicidio
Dificultad para cuidar al bebé
Estos síntomas podrían desarrollarse en los primeros días posteriores al nacimiento o hasta tres meses después.

Diagnóstico

Los médicos de atención primaria, los obstetras, ginecólogos y pediatras podrían detectar depresión posparto haciéndole preguntas a la madre sobre su calidad de vida. Si acaba de tener un bebé, su médico podría preguntarle sobre sus emociones, su patrón de sueño y su apetito. Si el médico de atención primaria, obstetra o ginecólogo creen que tiene síntomas de depresión posparto que han durado semanas y no han disminuido, podrían recetarle un antidepresivo o derivarla a un siquiatra. Un siquiatra podría hacerle preguntas sobre lo que siente y lo que piensa y cómo lleva adelante su vida cotidiana. Si su médico está preocupado de que sus síntomas puedan estar causados por una enfermedad, éste podría pedirle análisis de sangre para controlar si tiene anemia o baja actividad de la glándula tiroidea.

Duración

Usualmente los síntomas de la depresión posparto duran unas pocas semanas hasta que la condición se diagnostica. Sin tratamiento, los síntomas pueden durar meses. Con tratamiento, muchas mujeres se sienten mejor en cuestión de semanas.

Prevención

Si está embarazada, podría disminuir el riesgo de tener depresión posparto si antes del nacimiento se prepara para los cambios en el estilo de vida que vendrán con la maternidad.

Hable con otras madres y con su médico en términos muy prácticos y sencillos sobre los que significa cuidar a un bebé. No menosprecie el tiempo que necesitará para cuidar a su bebé. Disponga del mayor tiempo posible después del nacimiento. Además, no dude en pedir ayuda a su pareja u otras personas que la quieren.

A menudo, la depresión posparto es difícil de curar sin un tratamiento con antidepresivos. Si tiene antecedentes de depresión o depresión posparto, debería hablar con su médico antes del nacimiento sobre la posibilidad de comenzar a tomar antidepresivos tan pronto nazca su bebé.

Como regla general, los médicos tratan de disminuir la cantidad de medicación recetada durante el embarazo; no obstante, a veces los riesgos de depresión son más significativos que los riesgos que pueda sufrir el feto. Es muy importante hablar con su médico sobre lo que es más apropiado para usted y su bebé.

Tratamiento

Al igual que con otros tipos de depresión, puede ser muy beneficiosa una combinación de sicoterapia y medicación. Si una madre tiene signos de sicosis, necesitará atención médica inmediata.

Los antidepresivos más comúnmente recetados están dentro del grupo conocido como inhibidores selectivos de recaptación de serotonina (ISRS). Estos incluyen la fluoxetina (Prozac), la sertralina (Zoloft), la paroxetina (Paxil) y el citalopram (Celexa). Si está amamantando, quizá le preocupe el hecho de que podría trasmitir el medicamento al bebé a través de la leche. Por suerte, es poco probable que la mayoría de los antidepresivos tengan mucho efecto sobre el bebé porque solo una pequeña cantidad pasa a la leche materna. Lo mejor es hablar con su médico sobre las posibilidades y evaluar los riesgos y beneficios de cada una según su situación.

Un número de técnicas sicoterepéuticas podrían ayudar según sea el origen del estrés, la causa de la depresión y las preferencias personales del paciente. Cada mujer con depresión posparto necesita apoyo, así como saber lo qué es la depresión. Están disponibles varios tipos de sicoterapias.

La terapia cognitiva conductual esta diseñada para examinar y ayudar a corregir los patrones de pensamiento autocríticos e inadecuados.

La sicoterapia interpersonal, analítica y sicodinámica puede ayudar a una mujer a clasificar los conflictos en relaciones importantes o explorar los antecedentes o situaciones que podrían haber contribuido a los síntomas.

La terapia de parejas puede ayudara a la madre y al padre a resolver cómo manejar las posibles áreas de desacuerdo o cómo organizar mejor el cuidado del niño y lograr apoyo del otro.

Usted podría comenzar a sentir alivio una vez comenzado el tratamiento, no obstante a menudo tarda al menos dos a seis semanas antes de poder observar una notable mejora. Podría necesitar probar varias técnicas de sicoterapia o medicación antes de que encuentre el método que más se adecue a sus necesidades. Siga intentándolo hasta que logre la ayuda que necesita.

Cuándo llamar a un profesional

Si acaba de ser madre, póngase en contacto con su médico si desarrolla cualquier síntoma de depresión posparto, especialmente ansiedad, sensación de intensa tristeza o inutilidad, o dificultad para dormir. Llame a su médico de inmediato si tiene pensamientos sobre hacerse daño o dañar a su bebé, o si siente que ya no puede sobrellevar el cuidado de su bebé.

Pronóstico

La mayoría de las madres con depresión posparto se recuperan por completo. Esto es especialmente cierto si la enfermedad se diagnostica y se trata en su etapa inicial. Alrededor del 50% de las mujeres que se recuperan de una depresión posparto vuelven a desarrollar la enfermedad en futuros embarazos. Para disminuir el riesgo, algunos médicos sugieren a las mujeres con antecedentes de depresión posparto comenzar a tomar antidepresivos inmediatamente después del nacimiento, antes de que éstas puedan tener depresión.

Tomado de Vida y Salud