DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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miércoles, 8 de agosto de 2012

¿La marihuana como medicamento? Si. Podría reducir algunos síntomas de la esclerosis múltiple (EM).

Según un estudio reciente, la marihuana podría reducir los espasmos musculares en las personas que tienen esclerosis múltiple (EM).

La esclerosis múltiple es una enfermedad crónica (de larga duración), progresiva y degenerativa que afecta a las fibras nerviosas en el cerebro y en la médula espinal. Se cree que la esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmune, una condición en la cual el sistema inmunológico ataca los componentes del cuerpo como si fueran ajenos.

Muchos pacientes con esclerosis múltiple experimentan espasmos, contracciones o jalones involuntarios de los músculos. En un nuevo estudio, los investigadores se propusieron determinar si el tratamiento con marihuana podría aliviar este síntoma. Se asignó al azár a 37 pacientes con esclerosis múltiple a tratamiento con marihuana o con un placebo una vez al día durante tres días. Después de un período de descanso de 11 días, los participantes que recibieron la marihuana cambiaron al placebo y viceversa. El equipo de investigación midió los cambios en la espasticidad (la propensión a tener espasmos musculares) utilizando la escala de Ashworth.

Los resultados sugirieron que el tratamiento con marihuana fue superior al placebo en cuanto al alivio de los síntomas de la espasticidad relacionada con la EM y las molestias ocasionadas por la misma. El tratamiento con marihuana redujo la espasticidad en 2,74 puntos en la escala de Ashworth y redujo el dolor en un promedio de 5.28 puntos en comparación con el placebo.

Los científicos concluyeron que el fumar marihuana podría ayudar a aliviar algunos síntomas de la EM, como la espasticidad muscular. Sin embargo, se necesitan más ensayos clínicos de alta calidad para confirmar estos hallazgos.

La marihuana o marijuana, el cáñamo y el canabis son nombres comunes de las plantas del género Cannabis. El término cáñamo se refiere a las plantas de cannabis cultivadas específicamente para la producción de papel, cuerdas y tela. Otras cepas de cannabis se utilizan para fabricar drogas recreativas y medicinales. La principal diferencia entre los principales tipos de plantas de cannabis es la cantidad del compuesto psicoactivo tetrahidrocannabinol (THC) que contienen.

El cannabis ha sido usado medicinalmente durante aproximadamente 5.000 años. Los componentes más utilizados de la hierba en la medicina tradicional son la semilla y el aceite de la semilla. El Cannabis sativa es ampliamente utilizado de forma recreativa (inhalado o tomado por vía oral) para lograr una mayor sensación de bienestar.

El Cannabis se ha estudiado para el tratamiento de una serie de condiciones, incluyendo el eczema, la epilepsia, el dolor crónico, el insomnio y los síntomas de la esclerosis múltiple. Sus ventajas más significativas han sido descubiertas en el tratamiento del dolor crónico y de los síntomas de la esclerosis múltiple.

Nota especial: La venta y el uso de la marihuana son prohibidos y penados en la mayoría de los países del mundo. No se recomienda la misma en ningún país en el cual no se haya aprobado su uso medicinal y sólo con receta y bajo supervisión médica en donde se permite.

Para obtener más información acerca de la marihuana, por favor visita nuestro Diccionario de Remedios y Tratamientos Naturales, elaborado en colaboración con Natural Standard, o utiliza la casilla de búsqueda arriba a la derecha.

Referencias
  1. Corey-Bloom J, Wolfson T, Gamst A, et al. Smoked cannabis for spasticity in multiple sclerosis: a randomized, placebo-controlled trial. CMAJ. 2012 May 14. [Epub ahead of print]
  2. Natural Standard: La Autoridad en Medicina Integral. www.naturalstandard.com
Este breve informe es solo para propósitos informativos. Su propósito es ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes sobre la salud. Esta información no debe interpretarse como un consejo médico específico. Antes de tomar decisiones terapéuticas, los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para recibir contestaciones específicas a sus preguntas sobre terapias, diagnósticos y / o enfermedades.

Tomado de Vida y Salud

martes, 8 de mayo de 2012

¿Qué hacer si tu hijo/a adolescente tiene problemas con el alcohol o las drogas?

Ser padres de un adolescente hace que surjan muchas preguntas. Es una etapa en la cual es fácil perder el control de lo que hacen tus hijos. Uno de los temores más grandes de los padres de adolescentes tiene que ver con el uso y el abuso del alcohol y de las drogas. Aquí te cuento qué puedes hacer para identificar el problema y actuar a tiempo, antes de que se conviertan en una adicción.

La adolescencia es sinónimo de experimentación. En parte, porque es la etapa en la que los jóvenes se sienten adultos sin aún serlo, y esto les abre la puerta a muchas cosas que no podían hacer antes por ser niños. Y en parte, porque la adolescencia es una especie de grito de independencia de los padres.

Pero también, es precisamente durante estos años, que la presión por usar drogas y alcohol está en su máximo nivel. Las fiestas, los amigos, todos son factores que influyen. Unas investigaciones recientes indican que el 27% de los adolescentes abusan de las drogas y del alcohol cada mes. En la lista se encuentran: la marihuana, la cocaína, el éxtasis, las bebidas alcohólicas y los medicamentos recetados o de venta libre. Pero más allá de su uso y abuso, el problema es que muchos adolescentes no se dan cuenta de que esto puede traerles graves consecuencias para su salud y su bienestar, pues estas sustancias generan dependencia.

¿Cuál es el papel de los padres? Identificar el problema. Es una buena idea tomar nota de las siguientes señales de alerta:
  • Si descubres rastros de que bebe o usa drogas en su cuarto
  • Si te das cuenta de que algunos de los medicamentos de venta libre que hay en casa están desapareciendo
  • Si tu hijo/a pide más dinero del necesario, miente o roba dinero de tu billetera
  • Si se aísla y no comparte con la familia
  • Si pierde interés en las actividades que antes le parecían interesantes
  • Si te das cuenta de que su rendimiento académico en la escuela ya no es el mismo
  • Si anda con amigos en los que tú no confías
No temas en hacerle preguntas al respecto. Aunque los adolescentes tienden a ser cerrados con sus padres, mucho más si tienen un problema de abuso de drogas o alcohol, no te rindas. Busca un momento no para discutir, sino un momento de tranquilidad, y explícale que te preocupa su comportamiento y que abusar de las sustancias de este tipo tiene consecuencias muy graves que terminarán aislándolo de sus amigos y de su familia.

Explícale que la dependencia significa que necesitará estar alcoholizado o drogado para divertirse y que salir de esa adicción puede ser difícil. Motívalo a que comparta contigo las razones por las cuales usa las drogas y el alcohol. Tal vez te des cuenta de que se debe a presión del ambiente o algún problema emocional.

Pon límites: ya no le des dinero sin saber exactamente cómo y cuándo lo va a usar, esconde los medicamentos de venta libre de tu casa, revisa su habitación (aunque esto te cueste una discusión), pues aunque es invadir su privacidad es necesario si es por su salud y bienestar.

El encontrar la causa es la herramienta principal para buscar ayuda. También es importante:
  • Que te informes: es necesario aprender más sobre las consecuencia del abuso de drogas y alcohol para poder compartir esto con tu hijo/a y no permitir que los mitos al respecto se interpongan para salir de este problema o para buscar ayuda (ya sea en la desintoxicación o la rehabilitación).
  • Que busques ayuda profesional: Es necesaria para el proceso de desintoxicación, si fuera necesario, y para salir de la adicción. Incluso si aún tu hijo/a adolescente no sufre de adicción, la ayuda de un profesional (psicólogo y/o psiquiatra) puede ser valiosa para prevenir que llegue a ese punto.
  • Que motives a tu hijo a buscar el apoyo de la familia o de un grupo especializado y que lo acompañes en el proceso. Superar el problema de alcohol y drogas durante la adolescencia puede ser un reto muy importante para tu hijo/a, por eso, el apoyo es crucial.
El amor y la comprensión son ingredientes esenciales cuando se trata de ayudar a un adolescente a superar una adicción o un problema de abuso de sustancias que puede llevar a la dependencia. Ármate de paciencia y apoya a tu hijo/a en este momento que si bien puede ser difícil, seguramente podrá ser superado. ¡No te rindas!

Tomado de Vida y Salud

martes, 20 de marzo de 2012

¿Por qué se me olvidan las cosas?

¿Te ha pasado alguna vez que no encuentras la llave de la casa o no sabes dónde dejaste los lentes? Es un problema muy común, ya que la mayoría de las personas experimentan momentos ocasionales de pérdida de la memoria, y no siempre puede achacarse a la edad. En realidad las causas son muchas, y aunque pocas veces indican problemas serios, sí pueden interferir con las actividades normales de la vida diaria.

“¿Para qué vine a esta habitación?”, o “Iba a decirte algo pero… ¡se me olvidó!” A todos nos ha pasado algo similar. Los olvidos temporales son más comunes en las personas que son naturalmente distraídas. Si eres una de ellas, el remedio es simplemente tratar de poner más atención en lo que haces. Pero la distracción o la falta de atención son una cosa, y la pérdida de la habilidad cognitiva, entre ellas la memoria, es otra.

Cuando se empiezan a tener estos episodios de olvidos breves, hay que buscar la causa. Hay muchas razones que pueden hacer que se te vayan olvidando las cosas, aunque sea de manera leve, o lo que se conoce como pérdida de la memoria transitoria. Entre las más comunes están:
  • Medicamentos. Entre ellos si tomas antidepresivos, antihistamínicos, relajantes musculares, tranquilizantes, píldoras para dormir, medicinas para combatir la ansiedad y los analgésicos (medicinas para el dolor) que se recetan después de una cirugía.
  • Alcohol. El exceso del alcohol es una causa conocida de pérdida de la memoria.
  • Tabaco. Fumar reduce la cantidad de oxígeno que llega al cerebro y, como consecuencia, perjudica el funcionamiento de la memoria.
  • Drogas. Su uso continuo provoca cambios en las sustancias químicas del cerebro, lo que dificulta recordar las cosas.
  • Falta de sueño. Tanto la cantidad del sueño como su calidad afectan la memoria. Si duermes muy poco o te despiertas con frecuencia durante la noche, puedes sentirte fatigado(a). Y el cansancio interfiere con la capacidad de captar la información y de recordarla después.
  • Depresión y ansiedad. Si estás deprimido(a), te es difícil prestar atención y concentrarte, lo que afecta la memoria. Lo mismo ocurre con la ansiedad. Cuando te sientes tenso(a), no puedes concentrarte y tu capacidad de recordar disminuye.
  • Estrés. Si la causa del estrés es un trauma emocional, puede dar lugar a la pérdida de la memoria.
  • Nutrición deficiente. Una buena nutrición es importante para el funcionamiento correcto del cerebro. Debes incluir en tu dieta proteínas y grasas de alta calidad. No te olvides, además, que la deficiencia de las vitaminas B1 y B12 puede afectar la memoria.
  • Envejecimiento. Normalmente provoca dificultad para aprender cosas nuevas, o puede que necesites más tiempo para aprenderlas. Pero no suele producir una pérdida de la memoria significativa, a no ser que vaya acompañado de alguna enfermedad.
A veces la pérdida de la memoria se produce como consecuencia de problemas más serios, y puede ser o no transitoria. Todos estos problemas requieren tratamiento médico inmediato. No te descuides y busca ayuda en cualquiera de estos casos:
  • Lesiones en la cabeza. Un golpe fuerte en la cabeza puede causar pérdida de memoria de corto o de largo plazo. Por lo regular, la memoria va regresando poco a poco.
  • Apoplejía (o accidente cerebrovascular). Ocurre cuando el suministro de sangre al cerebro se detiene debido al bloqueo de un vaso sanguíneo, o por el derrame de un vaso sanguíneo en el cerebro. La apoplejía causa a veces una pérdida temporal de la memoria. En algunos casos, el paciente recuerda con exactitud lo que ocurrió hace años, pero no lo que ocurrió el día anterior.
  • Demencia. Es la pérdida progresiva de la memoria y de otros aspectos del pensamiento, lo bastante seria como para dificultar el funcionamiento en las actividades de la vida diaria. Aunque hay varias causas (como el abuso del alcohol y las drogas), la más común es la enfermedad de Alzheimer.
Como ves, los olvidos ocasionales no tienen que ser motivo de preocupación. Pero si notas que se repiten más de la cuenta o que interfieren con tus actividades diarias, es conveniente que vayas al médico para una evaluación. Tal vez todo se resuelva fácilmente con la sustitución de un medicamento o un cambio en tus hábitos o tu estilo de vida. Y si la causa es un problema más serio, recuerda que mientras antes se detecte y se trate, más posibilidades hay de encontrar una solución.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 19 de noviembre de 2011

¿Timidez o fobia social?


Si tu hijo adolescente se aísla y no quiere salir con amigos de su edad, es posible que sea algo más que timidez. Si bien la fobia social se da en pocos casos, cuando se presenta puede generar problemas sociales y de aprendizaje. En este artículo te contamos cómo detectar esta enfermedad y qué la diferencia de la típica vergüenza que muchos pueden sentir.

¿Has escuchado hablar de la fobia social? Cuando lo que parece timidez se vuelve tan excesivo que hace que la persona evite ciertas situaciones y la interacción con los demás, puede tratarse de algo más. Es difícil reconocer cuando tu hijo o hija tiene un problema, y hay versiones que afirman que no creen que la fobia social sea realmente un problema, sino más bien timidez que debe ser superada por uno mismo o que es sólo una excusa para vender más medicamentos.

Sin embargo, esto no es así. La fobia social es una condición que puede causar complicaciones en la vida social y en el desarrollo normal de los niños y los adolescentes, aunque también puede afectar a los adultos e puede impedirles llevar una vida normal.

En busca de más información sobre esta enfermedad psiquiátrica, un grupo de investigadores del Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos examinó las tasas de timidez y de fobia social entre más de 10 mil adolescentes entre los 13 y los 18 años de edad, que participaron en una encuesta nacional.

La mitad de ellos afirmó ser tímido, y de esa mitad, sólo el 12 por ciento había tenido los síntomas de la fobia social en algún momento de su vida. Lo interesante de este estudio es que entre quienes dijeron no ser tímidos, alrededor del cinco por ciento mostró signos de ansiedad social, lo que demuestra que esta enfermedad puede no estar asociada con la timidez, aunque por sus síntomas muchas veces se las vincule.

¿Cuáles son los síntomas de la fobia social? Tal como te hemos contado en otro artículo de Vida y Salud, las principales señales de esta enfermedad son:
  • Tener un miedo constante y excesivo de ser observado y juzgado por los demás.
  • Sentir timidez e incomodidad al sentirse observado durante una charla, en un baile o en otra situación en la que se participe.
  • Sentir una incomodidad o temor tan grande en situaciones sociales que éstas pueden llegar a provocar dolor de estómago, palpitaciones, mareo y deseos de llorar.
  • Tener miedo de hablarle a otras personas, como a compañeros de clase o de trabajo.
  • Tener palpitaciones, náuseas, sudor y sentimientos de vergüenza y humillación desencadenadas por situaciones sociales.
Todos estos síntomas y estas sensaciones son reales y en verdad pueden hacer que la persona se sienta muy mal. Por eso es importante no confundirlo con una simple timidez como la que tiene muchas personas, y muchos adolescentes y que es fácil de vencer y de superar.

Si bien se trata de una minoría, algunos adolescentes (también niños y adultos), tienen este problema y no pueden resolverlo por sí mismos. Lo peor de todo es que la fobia social puede interferir con el aprendizaje y con su normal desarrollo, e incrementa las posibilidades de que estos jóvenes recurran al alcohol o a las drogas en busca de algo que los haga sentir más seguros ante esas situaciones que para ellos son tan estresantes.

Lo bueno de todo esto es que, una vez detectada, la fobia social puede tratarse y quienes la sufren pueden volver a tener una buena vida social y a divertirse como cualquier adolescente. Para ello existen distintos tratamientos que pueden incluir terapias psicológicas, medicamentos y técnicas de relajación, entre otras alternativas.

El apoyo de los padres y las personas cercanas es fundamental para salir adelante. Si notas que tu niño tiene una timidez exagerada, fuera de lo común que lo hace reaccionar de manera extrema ante situaciones que no deberían serlo, es importante que pidas ayuda y lo acompañes con un profesional calificado para que se descarte fobia social y para que encuentre una solución que le permita disfrutar una de las etapas más gratificantes de la vida.

Tomado de Vida y Salud

martes, 25 de octubre de 2011

Neuronas espejo: células cerebrales con empatía


Los científicos identificaron células cerebrales especializadas, llamadas neuronas espejo, que desempeñan una función en la empatía, la socialización y las adicciones.

La Mayo Clinic Health Letter revisa el conocimiento actual sobre las neuronas espejo, identificadas accidentalmente hace casi dos décadas. Los científicos estudiaban la actividad cerebral en los monos cuando descubrieron que las mismas neuronas se encendían al alcanzar su propia comida que cuando veían a otro mono hacer lo mismo.

Desde entonces, los estudios radiológicos del cerebro han demostrado la presencia y posible ubicación de las neuronas espejo en el encéfalo humano. Se cree que las neuronas espejo permiten a la gente adoptar el punto de vista de otra persona e interpretar sus intenciones.

Los científicos analizaron lo que podría ocurrir cuando las neuronas espejo no funcionan según lo esperado. Una de las afecciones de particular importancia es el autismo, porque la persona que lo padece tiene dificultades con la interacción social. Los estudios han demostrado que la gente con síntomas graves de autismo presenta menor actividad en los sistemas de neuronas espejo.

Para contrarrestar la menor actividad de las neuronas espejo en los niños autistas, los terapeutas emplearon una terapia de imitación del comportamiento, en la que el terapeuta imita las acciones del niño autista para promover la participación social. Los resultados de este abordaje han sido alentadores.

Las neuronas espejo podrían ser la razón por la que es tan difícil dejar una adicción, sea al tabaco, alcohol o drogas. Los científicos observaron las imágenes cerebrales generadas en fumadores mientras miraban videos de gente fumando o abriendo un paquete de cigarrillos y luego también de alguien abriendo una lata de soda o bebiéndola. Las imágenes cerebrales revelaron más actividad de las neuronas espejo mientras veían el video relacionado con el tabaquismo.

La comunidad científica no se pone de acuerdo respecto a la función de las neuronas espejo y, ni siquiera, sobre si en realidad existen o no. Sin embargo, eso no es sorprendente por el aspecto complejo de las funciones cerebrales. Se continúa investigando sobre muchas de las dudas existentes respecto a la posible relación entre las neuronas espejo con el aprendizaje, el procesamiento de emociones y la empatía.


Tomado de Vida y Salud

sábado, 1 de octubre de 2011

8 formas de ayudar a un adolescente ansioso e inseguro


Como tu hijo adolescente no hay dos: como la mayoría de los padres lo consideras capaz, inteligente, lleno de potencial y con toda una hermosa vida por delante. Por eso te sorprende y te preocupa que se retraiga, que no tenga amigos, se agobie con las responsabilidades del colegio o se sienta inútil, feo o que nadie – ¡ni siquiera tú! – lo quiera. ¿Qué puedes hacer tú en el proceso? Aquí te brindo unos cuantos consejos.

Ya Luisa no sabe qué hacer. Su hija de 14 años le preocupa enormemente. Casi no se comunica con ella, se encierra en su mundo por horas y no tiene amigas. Todos los comentarios sobre si misma son negativos: se considera torpe, fea e incapaz de hacer nuevas amistades. Y en cuanto a la escuela, peor: “¿Para qué estudiar si de todas formas no voy a pasar el examen?” ¿Qué puede hacer Luisa para ayudar a su hija? ¿Cómo hacerle ver que nadie la odia ni la rechaza y que todo eso está en su mente? Los padres de los adolescentes, sobre todo los que se muestran ansiosos e inseguros, se hacen ésa y otras preguntas similares muchas veces. Para aliviar la situación, aquí encontrarás unos cuantos consejos útiles.

Entrenando a tu hijo a manejar sus sentimientos de ansiedad y de inseguridad

¿Qué hace un entrenador deportivo? Le brinda al atleta o al jugador su experiencia en el campo de juego, le ayuda a ejercitarse físicamente, le enseña a jugar dentro de un equipo y a dar lo mejor de sí mismo, pero a la hora del partido, tiene que dejarlo ir solo al terreno de juego a enfrentarse a su oponente. Tu función como padre es parecida: debes enseñarle a volar, pero tu hijo debe emprender el vuelo por sí mismo. Si se muestra ansioso, tu deber es ayudarlo a lidiar con su ansiedad, pero tienes que dejarlo experimentar y a aprender de esos momentos de frustración por sí solo. Se dice fácil, pero la realidad puede resultarte abrumadora. La tarea se te facilitará si tienes en cuenta lo siguiente:

1. Controla tus propios sentimientos: si tu hijo se muestra ansioso o inseguro, lo primero que tienes que hacer es controlar tus propios sentimientos de ansiedad relacionados con tu hijo. ¿Te preocupa que no pueda pasar un examen? ¿Qué sufra por los comentarios de sus compañeros de la escuela? Aunque te resulte difícil, tienes que alejarte emocionalmente de la situación para poder prestarle apoyo. Para aliviar tu propia ansiedad, comparte tus sentimientos con tu pareja, con una amiga o con un familiar de confianza. Cuando verbalizamos una situación, podemos analizarla más objetivamente. Si tu hijo se queja de una situación real o imaginaria, trata de mostrarte lo más tranquilo(a) posible y ayúdalo a enfocarla de forma positiva.

2. Demuéstrale mucho amor y comprensión: es la mejor medicina para cualquier problema, especialmente para los adolescentes. Incluso cuando tu hijo pueda decirte frases muy hirientes, está lidiando con sus propias ambivalencias y temores. Repítele hasta el cansancio que lo amas y que cuenta con todo tu apoyo de forma incondicional. Demuéstralo con acciones: dedícale tiempo e invítalo a desahogar lo que le preocupa. Si recuerdas algún momento de tu propia vida en la que pasaste por una experiencia similar (una discusión con las amigas, la ruptura con un enamorado, dificultades en la escuela), cuéntasela y dile también como la solucionaste.

3. Ofrécele apoyo pero déjale su propio espacio: lo más fácil del mundo es pasar esa raya tan sutil en la que los padres invaden la privacidad del hijo. Tienes que aprender a “leer” los mensajes de tu hijo para saber cuándo quiere hablar o cuando prefiere estar solo. No lo interpretes como un rechazo, sino como parte de su propio proceso de independencia.

4. Enfatiza sus puntos positivos y lo que hace bien: a veces, tratando de ayudar, somos demasiado críticos y exigentes y nos olvidamos de resaltar lo positivo de la otra persona, especialmente los hijos. Con frecuencia, los padres de los adolescentes solamente notan los problemas y hasta caen en el hábito de darles solamente reacciones y críticas negativas. Tu hijo responderá mucho mejor si tu reacción a sus acciones es positiva. Tampoco exageres: si saca buenas notas, felicítalo y hasta piensa en premiarlo de alguna manera. Pero no le digas que es un genio, cuando sabes bien que no es cierto.

5. Apóyalo, pero dále campo libre: si tu hijo tiene que tomar una decisión, dale un consejo pero no decidas por él. Las consecuencias de nuestras acciones son las mejores maestras en la vida y ésa es una lección importante que tu hijo debe aprender por sí solo.

6. Ayúdalo a neutralizar sus sentimientos de ansiedad: si tu hijo te plantea una situación que le produce ansiedad o inseguridad (hablar ante su clase, lidiar con el rechazo de una amiga(o), por ejemplo), escucha con atención y no le restes importancia a sus sentimientos, aunque te parezcan exagerados. Cálmalo diciéndole que es normal sentirse ansioso ante una situación semejante o lo que haces tú para lidiar con tus nervios en una situación difícil: salir a caminar para despejar la mente, respirar profundamente, escuchar música que te haga sentir bien). Si el niño está pasando por una situación realmente difícil, como la separación de los padres u otro problema familiar, considera buscar ayuda profesional (el pediatra, el consejero de la escuela, o un terapista).

7. No lo ridiculices: aunque pienses que tu hijo exagera, para él el problema en realidad es enorme. Especialmente cuando se trata de sus sentimientos, debes demostrar respeto y consideración. Aunque se trate de algo simple como la queja cada mañana de que no tiene nada que ponerse o nada le queda bien, o el pelo está horrible, para un adolescente, una imagen mala de sí mismo es un gran problema. En lugar de decirle que no tiene razón y de que está equivocado(a), quizá puedes neutralizar la situación coincidiendo con él en que muchas personas se sienten así. Si te es posible, quizá puedan salir a a comprar un par de piezas que le gusten y así puede planear qué se puede poner la noche anterior y evitar la angustia la mañana siguiente.

8. No niegues sus sentimientos: es otra de las situaciones difíciles para los padres. Si el adolescente te dice que se siente feo(a) y que nada le queda bien, la primera reacción es decirle que no, que está equivocada(o) totalmente. Recuerda que los adolescentes a veces tienen una percepción distorsionada de sí mismos y también se encuentran bajo la presión de la publicidad y de la imagen que los medios o sus compañeros, les imponen. Sigue brindándole comentarios positivos siempre que sea posible.

Recuerda que la ansiedad y la inseguridad pueden también tener síntomas físicos. Estos pueden traducirse en dolores de cabeza, de estómago o falta de energía. Consulta con el pediatra para descartar cualquier otra causa o condición física que los pueda provocar.

Hay otras manifestaciones que debes tener en cuenta y que pueden indicar que el adolescente necesita ayuda profesional:

Exceso de ansiedad
Subida o pérdida de peso repentina
Sentimientos de profunda tristeza
Sus calificaciones bajan repentinamente
Falta de motivación
Baja auto estima
Dificultad para dormir

Si notas varios de estos síntomas, pide ayuda de inmediato. La inseguridad excesiva, unida a sentimientos de baja autoestima puede conducir a comportamientos autodestructivos como el uso de drogas, de alcohol o trastornos como la bulimia y la anorexia.

De nuevo, te animo a armarte de paciencia y a recordar que la transición de niño a joven adulto no es fácil. Demuéstrale todo el amor que sientes a tu hijo(a) para que sepa que, aunque deba caminar por sus propios medios, tú irás a su lado.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 26 de septiembre de 2011

Los trastornos de salud mental son la causa principal de discapacidad entre los adolescentes


¿Recuerdas el famoso poema de Rubén Darío que empieza: “Juventud, divino tesoro…”? Es esa precisamente la imagen que las personas que ya han pasado esa etapa de la vida, las películas, la publicidad y los medios de comunicación tienen de la adolescencia y la juventud: años hermosos, mágicos y divertidos en que todo está por suceder. Pero para muchos de nuestros adolescentes y de nuestros jóvenes no todo es color de rosa, según un informe reciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que afirma que los trastornos en la salud mental son la causa principal de discapacidad entre los integrantes de este grupo.

Lidia está muy preocupada por su hijo de 17 años, y con razón. Desde hace un tiempo se aísla durante horas en su habitación, y tiene muy poco contacto y comunicación con el resto de la familia. Anda desaliñado y ha perdido interés en los estudios. ¿Por qué desperdicia así lo mejor de su vida si tiene todo para ser feliz?, se pregunta ella.

Roberto, de 23, graduado universitario, se siente frustrado y deprimido: no encuentra trabajo en ninguna parte a pesar de sus excelentes calificaciones. Berta, de 19, no concibe divertirse si no consume mucho alcohol. Todas sus amigas hacen lo mismo y no hacen caso de los consejos y recriminaciones de los padres.

Estos no son casos aislados sino que, desafortunadamente son cada vez más frecuentes en todos los países del mundo.

Un estudio reciente desarrollado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que la salud mental es una de las principales causas de discapacidad entre los adolescentes y los jóvenes, precisamente ésos que pensamos deben ser los más felices, fuertes, entusiastas y optimistas ante el futuro. Las causas de la alta incidencia de las enfermedades mentales entre los jóvenes pueden ser muchas y no están definidas por el estudio. Lo que sí se sabe es que el 45% de los afectados por un trastorno mental tienen entre 10 y 24 años de edad.

De acuerdo a estas cifras, las enfermedades neuro-psiquiátricas como la depresión, la esquizofrenia y el trastorno bipolar, así como el abuso de alcohol, constituyen la causa principal de discapacidad entre los jóvenes de todo el mundo, seguidas por las lesiones producidas en accidentes y por las enfermedades infecciosas, como el VIH o la malaria. Por eso los padres deben estar muy atentos. Tienen que aprender a reconocer los síntomas de estas enfermedades para que puedan ayudar a sus hijos.

¿Cómo distinguir una preocupación pasajera de la depresión? La depresión se caracteriza por la presencia de cinco o más de las siguientes señales: tristeza, pérdida de interés o placer en las actividades, pérdida o aumento de peso, dificultad para dormir o sueño excesivo, falta de energía, falta de autoestima e ideas de muerte o de suicidio.

Si deseas leer todo el artículo, por favor, pincha aquí

viernes, 2 de septiembre de 2011

¿Sufres de migraña? El bótox viene al rescate


La misma toxina botulínica que se utiliza para reducir las líneas de expresión y las arrugas y hasta para combatir el exceso de sudoración en las axilas, tiene una nueva aplicación: aliviar las migrañas. Entérate de los detalles y determina si este tratamiento es para ti.

Los que sufren de migraña saben que no se trata de un dolor de cabeza común y corriente: típicamente es un dolor intenso de un lado de la cabeza, que frecuentemente se acompaña de náuseas y/o vómitos, mayor sensibilidad a la luz y al sonido, en ocasiones puede haber trastornos con la vista (por ejemplo, falta de visión momentánea) y los síntomas pueden prolongarse durante varias horas. Se calcula que alrededor del 2.4% de la población mundial padece de migraña crónica y que el 58% de dicha población tiene dificultades para realizar sus actividades diarias y cumplir con las responsabilidades de su empleo. Entre las enfermedades más discapacitantes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) le otorga a la migraña crónica la posición número 19, por lo que cualquier tratamiento efectivo para combatirla es más que bienvenido.

Después de comprobarse su efectividad mediante varios estudios clínicos, la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) aprobó a fines del pasado 2010 el uso del bótox para aliviar la migraña crónica en pacientes que la sufren por lo menos 15 días al mes y cuyos dolores se prolonguen más de 4 horas.

La terapia del bótox debe ser recetada y aplicada por un neurólogo. Aquí te proporcionamos más detalles:

Está indicada solamente para pacientes que sufren de migraña crónica al menos 15 días al mes. La toxina botulínica (onabotulinumtoxin A, producida por la misma bacteria que causa el botulismo), no parece tener el mismo efecto positivo en pacientes que sufren 14 migrañas o menos al mes o en pacientes con otro tipo de dolor de cabeza.

Consiste en inyectar pequeñas dosis de bótox alrededor de la cabeza, específicamente en los lugares que las migrañas atacan con más frecuencia: la frente, las sienes o la parte posterior de la cabeza.

Aunque no se conoce exactamente el mecanismo por el cual el bótox alivia la migraña, se supone que disminuye la presión sobre los nervios e interrumpe el ciclo de dolor y espasmo de los mismos, lo que conduce a una mejoría del dolor.

La paralización de los músculos tratados con bótox puede durar de 3 a 6 meses. El alivio de los dolores de migraña, sin embargo, pueden durar de 1 a 3 meses. Las inyecciones no trabajan instantáneamente: toman de 2 a 7 días en alcanzar el máximo efecto. En casos muy extremos el efecto no tiene lugar hasta un mes después de la inyección. El paciente debe regresar al médico 30 días después de la primera aplicación para evaluar los resultados en su caso...

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miércoles, 10 de agosto de 2011

Entérate de los síntomas del abuso infantil


Ahora que estamos en temporada de campamentos de verano y nuestro hijos ya no están todo el tiempo bajo nuestros ojos, es importante que estés alerta por si ocurre algún tipo de abuso infantil. La agencia Safe Horizon es una de las agencias de servicios sociales más grandes en los Estados Unidos y te aconseja que te informes de los síntomas de abuso infantil, los cuales incluyen:
  1. Heridas o lesiones inexplicables: las heridas o quemaduras inexplicables, son una señal visible de un abuso. Además es normal que el niño no sepa dar una razón convincente de cómo fue que se hizo daño.
  2. Cambios de comportamiento: El abuso puede cambiar trastornos en el comportamiento de los niños.  Los niños abusados se ven deprimidos, asustados, o hasta agresivos.
  3. De vuelta a los comportamientos de antes: Los niños abusados tienden a volver a comportarse como cuando eran más pequeños y puede que se orinen en la cama, se chupen el dedo, o le tengan miedo a la oscuridad.
  4. Miedo de volver a casa: Los niños abusados pueden expresar temor o ansiedad de salir de la escuela, o de ir a lugares con la persona que los está abusando.
  5. Cambios de apetito: El estrés, la ansiedad y el miedo causado por el abuso afectan el apetito de los niños. Esto puede resultar en pérdida o ganancia de peso.
  6. Cambios de sueño: Los niños abusados puede que tengan pesadillas más frecuentes o les sea difícil dormir, por lo cual se ven cansados y fatigados.
  7. Cambios en el rendimiento y asistencia escolar: Los niños abusados pueden tener más dificultad para concentrarse en la escuela y tienen muchas faltas de asistencia.
  8. Falta de cuidado personal o higiene: Los niños abusado se ven muy descuidados. Se visten con ropa sucia, andan sucios y con mal olor.
  9. Comportamientos de alto riesgo: Es muy común que la víctima de abuso se envuelva en actividades de alto riesgo como las drogas, el alcohol y las armas.
  10. Comportamientos sexuales inapropiados: Los niños que han sido abusados, típicamente expresan comportamientos sexuales y usan un lenguaje sexual explícito.
Algunas señales de abuso son más obvias que otras, pero lo más importante es que confíes en tus instintos. Si sospechas de algún tipo de abuso, contacta a las autoridades inmediatamente.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 7 de agosto de 2011

¿Ni gota de deseo? Lo que tú y tu pareja pueden hacer


El cansancio, el estrés, los niños, la rutina y hasta algunas enfermedades… todos esos factores se convierten en los enemigos del deseo sexual. Si tu pareja y tú están en un punto muerto, hay formas de recuperar tanto las energías como el interés. ¡No lo dejen para después!
La “eterna luna de miel” es sencillamente un mito y sería poco realista esperar vivir siempre un romance de telenovela, o una tórrida relación como las que vemos en las pantallas del cine.  Es normal que una pareja experimente altos y bajos en su relación sexual, así que tu pareja no es la excepción,.  Sin embargo, tampoco es normal y mucho menos  saludable quedarse en “cero”, sin ganas ni energías para el encuentro amoroso.
Hay muchos factores que contribuyen a desinflar la libido, esa energía vital y natural que nos induce a buscar y a disfrutar el encuentro sexual.  Dedica unos minutos para analizar cuáles de los siguientes factores pueden estar afectando tu situación:
  • Estrés, ansiedad y angustia: las presiones del trabajo, el desempleo, el nivel de ingresos, las deudas, la inseguridad ante el futuro, el estado de salud propio o de un ser querido, entre otras causas, generan un nivel elevado de estrés que no conduce a un estado de ánimo propicio al encuentro sexual.
  • ¿Qué tal anda el resto de la relación? Los conflictos sin resolver, los resentimientos, peleas o discusiones por causa de los niños, los suegros, el dinero y cómo se gasta…todo eso se va acumulando como una pared entre ambos dificultando la comunicación efectiva y disminuyendo la intimidad. El resultado: menos sexo y menos satisfacción en el encuentro de pareja.
  • Exceso de alcohol y uso de drogas: una copa puede hacernos perder inhibiciones y hasta ponernos alegres. Pero en exceso, el alcohol y las llamadas drogas recreativas puede ocasionar el efecto contrario: puede dificultar las erecciones y la respuesta sexual saludable.
  • ¿Están durmiendo bien? Cualquier cosa que esté afectándoles el sueño (las mismas razones que les causan estrés), en su entorno laboral o familiar, o problemas físicos como la apnea del sueño, los puede mantener agotados y puede robarles las energías, las mismas que necesitan para las relaciones sexuales.  Recuerda que la fatiga y el sexo son incompatibles.
  • Cambios en la familia: ¿Tienen parientes viviendo con ustedes? ¿Han regresado uno o varios hijos a la casa y han perdido su acostumbrada privacidad? O quizás se trate de un bebé que ha llegado a la familia y ahora duerme en la cama con ustedes. Ni los niños ni la familia tienen por qué afectar el sexo, a no ser que contribuyan a interrumpir la intimidad y la privacidad necesarias para el encuentro sexual.
  • ¿Toman algún medicamento?  Muchos pueden afectar la libido, entre ellos algunos de los  antidepresivos,  de los antihistamínicos y de los que controlan la presión arterial. También repercuten en la libido algunos de los tratamientos de quimioterapia y del SIDA.
  • Disfunción eréctil: la preocupación por “quedar bien” en el acto sexual puede generar estrés y ansiedad en el hombre lo que puede desencadenar un descenso de la libido
  • Menopausia: un desajuste de los niveles hormonales durante esta etapa también puede traducirse en menos interés y energías para hacer el amor
  • Problemas de autoestima: el exceso de peso, la obesidad, el descuido personal contribuyen a que tengamos una imagen muy baja de nosotros mismos y puede causar mucha frialdad en la cama.
  • Depresión: cuando estamos deprimidos no tenemos deseos de nada, mucho menos para hacer el amor. Puede tratarse de una condición crónica o temporal, provocada lo mismo por un desequilibrio químico permanente que por un evento transitorio.
¿Ya descubriste algunos que te afectan a ti? El primer paso es identificar el problema. El segundo: tratar de resolverlo. ¿Qué pueden hacer?

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jueves, 28 de julio de 2011

Los videojuegos y los adolescentes ¿cuándo se vuelve una adicción?


¿Es dañino jugar con videojuegos? Varios estudios analizan los posibles efectos que los adelantos tecnológicos pueden generar en los adolescentes que disfrutan con ellos. Unos estudios detectaron que los juegos de video pueden tener algunos riesgos para la salud. Aquí te contamos más detalles sobre este hallazgo y cómo detectar cuando el juego se está convirtiendo en una adicción.
La tecnología brinda cada vez más opciones de entretenimiento, sobre todo para los adolescentes que suelen ser los usuarios apasionados de estos adelantos. Sin embargo, no todo es alegría y diversión en el mundo de los videojuegos. Este es un tema que ha generado incontables páginas de investigaciones y debates.
Un estudio reciente sobre el juego y la salud de los adolescentes, desarrollado por unos investigadores de la Escuela de Medicina de Yale, encontró que existen riesgos relacionados con la salud debidos al juego, particularmente en las adolescentes mujeres. Esto significa que si bien la mayoría de los adolescentes que juegan son varones, cuando se trata de relacionar el juego con la salud, son las mujeres jugadoras quienes tienden a ser más violentas, involucrarse en serios pleitos (peleas) y llevar armas a la escuela.
Los investigadores también detectaron que una pequeña porción de los adolescentes que adoran los juegos de video tienen problemas para dejar de jugar, una sensación irresistible de jugar o una tensión que sólo se alivia jugando. Y aunque la cantidad era realmente pequeña, los adolescentes que presentaban esta característica, tanto los hombres como las mujeres, tendían a tener otras conductas preocupantes como fumar regularmente, usar drogas o involucrarse en peleas.
Se estima que entre el 7% y 11% de los chicos que juegan con videojuegos tienen problemas reales al punto de ser considerados enfermizos, ya que afectan su desempeño en la vida escolar, social, familiar y psicológica. Así encontró otro estudio que se dio a conocer recientemente, desarrollado por investigadores de la Universidad Estatal de Iowa, en los Estados Unidos.
Tal como en la investigación realizada por científicos de Yale, en este caso también se demostró que el 10% de los jóvenes (una pequeña porción) que se divierten con los videojuegos sufren de depresión, de ansiedad, de fobias sociales y tiene un bajo rendimiento escolar, muchas de estas condiciones derivan de su conducta frente a este pasatiempo. Por eso, los especialistas concluyeron que esta adicción es diferente a otras (ya que afecta varios aspectos de la vida), y encontraron que cuando los chicos logran superarla comienzan a disminuir la depresión, la ansiedad y las fobias sociales.
Si tienes hijos/as, seguramente sabrás lo difícil que resulta ponerles límites a la hora de utilizar videojuegos. Ten en cuenta que sólo una pequeña porción de quienes juegan convierten al entretenimiento en una adicción pero si estás preocupado/a, considera estos síntomas que pueden indicar alarma. Observa si tu hijo/a:

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lunes, 25 de julio de 2011

Dile no a los mensajes de texto mientras conduces


Parece que hoy en día, tanto los adultos como los adolescentes no pueden vivir sin hablar por su celular y enviar mensajes de texto. Si observas en la calle, la gente camina enviando mensajes, y lo que es más peligroso aún, conduce mientras los envía. Si eres adolescente y empezaste a conducir, seguramente no quieres dejar a un lado tu teléfono, aunque estés en medio del tráfico. Pero ¡no te confíes! El hacer dos cosas que requieren tanta atención al mismo tiempo puede causar accidentes y tragedias. No envíes mensajes de texto mientras conduces: es una combinación fatal.
Los jóvenes creen que son inmortales. Por alguna razón, los adolescentes siempre piensan que no les va a pasar nada. Cuando sus padres les advierten de los riesgos que existen fuera de la casa, hacen caso omiso y de verdad están convencidos de que jamás les va a suceder a ellos y que tienen toda la vida por delante. Si bien es cierto que a esta edad comienzan a vivir una serie de experiencias nuevas, esto no quiere decir que la adolescencia garantice ningún tipo de inmortalidad. Por eso, es necesario que estés al tanto de los riesgos para tu salud de actividades que pueden parecerte tan inofensivas y cotidianas, como la combinación de mandar mensajes de texto y manejar, por ejemplo.
El conducir un auto, coche o carro exige toda tu atención. En la calle hay otros coches, peatones, semáforos que cambian, señales de tráfico (o de alto), hasta gatos que se atraviesan… puede pasar de todo. Por eso, hay que estar alertas al 100%. Sin embargo los adolescentes (y los adultos no se escapan tampoco) que empiezan a conducir, piensan que tienen todo dominado y que pueden hacer varias cosas al tiempo: por eso, se animan a sacar su teléfono y mandar mensajes de texto a sus amigos, al tiempo que aprietan el acelerador cuando van en la autopista o en una calle.
¡Ten cuidado! A pesar de que pienses que no es gran cosa, manejar o conducir enviando mensajes de texto al mismo tiempo es muy peligroso y puede causar desde pequeñas heridas hasta accidentes trágicos. Tu cerebro, por más joven y despierto que sea, no está diseñado para prestar el 100% de atención a dos tareas al mismo tiempo. Cuando mandas mensajes tienes que pensar en lo que vas a decir, en oprimir las teclas para armar las palabras, y todo eso interfiere sin duda en tu estado de alerta frente a lo que pasa con el tráfico alrededor tuyo, además que quitas tu vista de lo que está pasando en frente de ti.

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sábado, 9 de julio de 2011

¿Tu hijo tiene labio leporino? La cirugía temprana es la mejor solución

                                                                                               Foto: archivo particular



Claro que amas a tu hijo con todo tu corazón, no importa en qué condiciones haya llegado. Pero el  bebé nació con labio leporino, uno de los defectos congénitosmás comunes. Y aunque los doctores ya te han hablado de cómo se puede corregir mediante la cirugía, te preguntas cómo se afectará la expresión de su carita, su capacidad de hablar y de comer, su relación con los demás…Aquí te explicamos por qué ocurre, y por qué la cirugía temprana es la mejor solución.
El bebé ya tiene casi un mes y en un par de semanas está programada la cirugía para corregir el labio leporino.  O estás embarazada, y mediante la ecografía, el obstetra detectó que la niña que esperas llegará con ese defecto congénito.  No te desesperes. No estás sola.  Tan solo en los Estados Unidos unos 7,000 bebés presentan labio leporino y/o paladar hendido cada año. Esto tiene solución. Lo más importante es actuar cuanto antes.
Los expertos están de acuerdo en que un diagnóstico prenatal acertado, una cirugía realizada lo antes posible y un cuidado bien coordinado entre un equipo de especialistas, son factores vitales para garantizar que los niños que nacen con labio leporino o paladar hendido superen exitosamente el problema.
Según el Dr. Richard Redett, cirujano plástico reconstructivo pediátrico, y codirector de la Clínica Craneofacial y de Paladar Hendido del Centro Infantil Johns Hopkins, la ecografía (o el sonograma) durante el embarazo puede detectar el defecto en la mayoría de los casos.  Redett señala que las investigaciones han demostrado que la cirugía temprana ayuda a que el niño pueda desarrollar mejor su capacidad para hablar en el futuro, y que ésta debe efectuarse antes de que el bebé cumpla un año de edad.  Después de la cirugía, se recomienda un tratamiento combinado entre especialistas en otorrinolaringología ( de oídos, nariz y garganta), especialistas del habla, ortodontistas y psicólogos pediátricos.
Esto es, a grandes rasgos, lo que proponen los expertos.  Vamos ahora a explicarte qué es, por qué ocurre y cómo evitarlo.
¿Qué es, esencialmente, el labio leporino? ¿O el paladar hendido?  Ambos son defectos congénitos (de nacimiento) que ocurren cuando el tejido que forma el paladar (o el cielo de la boca), y el labio superior no se unen antes del nacimiento. Lo mismo puede ser un pequeño corte sobre el labio que una ranura mucho más profunda que va desde el labio hasta el paladar y la nariz. El labio leporino a menudo va acompañado del paladar hendido, es decir, con una fisura en el velo del paladar que comunica la boca con la cavidad nasal.  Ambos afectan no sólo el aspecto físico del bebé, sino su capacidad de alimentarse y luego, de hablar. También aumentan las posibilidades de tener infecciones en el oído.
¿Sabes por qué ocurren? Por lo general, se deben a problemas genéticos hereditarios, aunque existen otras causas como consumo de drogas o medicamentos durante el embarazo, y contacto con virus o toxinas en ese período.
La cirugía para corregir el labio leporino y/o el paladar hendido se realiza casi siempre entre las 6 semanas y los 9 meses de edad y algunas veces, en casos muy severos, se necesita una segunda operación.  El paladar hendido por lo general se cierra durante el primer año de vida. En algunas ocasiones se usa una prótesis (una extensión artificial) temporal para cerrar el paladar, lo que le permite al bebé alimentarse normalmente hasta que se pueda realizar la cirugía.
Coordina visitas con especialistas del habla, dentistas, ortodontistas y otorrinolaringólogos para evitar y/o corregir algunas complicaciones que pueden surgir más adelante en la vida del niño a raíz del labio leporino y/o del paladar hendido: aparición de caries (picaduras en los dientes), desplazamiento de los dientes, problemas de audición (para escuchar), infecciones del oído o dificultades con el habla. Se recomienda la ayuda de un psicoterapeuta (psicólogo) si el niño(a) muestra problemas de autoestima.
Si te preguntas cómo puede evitarse, el doctor Redett recomienda lo siguiente:
  • Si planeas un embarazo, toma 400 microgramos de ácido fólico al día (empezando mínimo 3 meses antes de planear el embarazo)
  • Evita fumar durante el embarazo, y evita el humo de segunda mano.
  • Si tomas algún medicamento, comunícaselo cuanto antes a tu obstetra. Algunas medicinas aumentan el riesgo de sufrir defectos congénitos.
  • Si en tu familia o en la de tu esposo hay historial (antecedentes familiares) de labio leporino o paladar hendido, habla con tu médico para que te hagan las pruebas necesarias para detectarlos durante el embarazo.
Ya tienes en tus manos la información para tomar los pasos necesarios relacionados al labio leporino o al paladar hendido. Si te sientes abrumada, busca un grupo de apoyo con padres que han enfrentado un problema similar. Recuerda que no hay problema que tu hijo no pueda superar con la ayuda de un equipo médico adecuado y todo el amor que con seguridad recibirá de ti.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 25 de junio de 2011

¿Qué harías si tu hijo o hija es homosexual?


Aunque a la mayoría puede parecerles algo obvio, para muchos adolescentes, descubrir su identidad sexual pueden no ser una tarea tan sencilla. ¿Es normal que se sienta atraído por alguien del mismo sexo o por personas de ambos sexos? ¿debería fijarse sólo en parejas del sexo opuesto? Aquí encontrarás las principales preguntas y respuestas acerca de la orientación sexual y la homosexualidad, para que puedas acompañar a tu hijo o hija en esta etapa en la que está definiendo su personalidad.
“¿Me gusta o no me gusta, quiero o no quiero, qué quiero?” Es normal que los adolescentes se cuestionen sobre su identidad sexual e incluso que tengan dudas y busquen respuestas. Al mismo tiempo, también es una realidad que muchas veces los niños y los jóvenes molestan a sus compañeros llamándolos “gay”, aunque éstos no lo sean, y que todavía existe un prejuicio social fuerte con respecto a quienes se sienten atraídos por personas del mismo sexo.
Con todo esto, es probable que los padres se sientan incómodos hablando sobre estos temas con sus hijos y hasta les cueste aceptar la orientación sexual que los jóvenes definan, si no es la que los padres hubiesen preferido. ¿Qué puedes hacer en estos casos? Lo mejor siempre es hablar y, si necesitas, prepararte para hacerlo. Ten en cuenta que conversar y preguntarse sobre cuestiones relacionadas con la sexualidad es algo importante y necesario para cualquier adolescente, no importa cuál sea su orientación sexual.
Al no poder hablar abiertamente sobre su sexualidad, los jóvenes tienden a perder su autoestima, a deprimirse y a tener otro tipo de problemas emocionales, que pueden impulsarlos a adoptar hábitos nocivos como el alcohol y las drogas e incluso, a llegar a pensar en el suicidio.
En los Estados Unidos, durante los últimos años se han reportado varios casos en los que ha habido casos de adolescentes que se han quitado la vida luego de que se expuso su homosexualidad (por ejemplo a través de un video divulgado en el Internet) o por que fueron víctimas de burlas. Unos estudios realizados por unos científicos de la Universidad de Illinois, de la Universidad Northwestern en Illinois y del Centro de Salud Howard Brown en Chicago, habla de que los adolescentes homosexuales o gay son más propensos a sufrir problemas psicológicos, emocionales y mentales. Estoy segura de que tú no quieres que tus hijos sufran de este tipo de problemas. Por eso, ayuda a erradicar el prejuicio que existe en relación a la homosexualidad, para que se deje de ver como un tema prohibido; de esa forma establecerás un lazo de comunicación con tu hijo(a) adolescente.
Además, piensa que si no lo hablan contigo, seguramente encontrarán información sobre el tema en la televisión, en el Internet, a través de otros compañeros y en muchos otros lados. Allí pueden encontrar información errónea y un mundo de prejuicios. Entonces, ¿quién mejor que tú para hablar sobre sexualidad con tus hijos?
Aprovecha todas las oportunidades de diálogo que encuentres. Muchas veces no hace falta sentarse a hablar del sexo, incluso si lo haces de manera planificada puede que lo tomen como un sermón más, le quiten relevancia y no te presten atención.
Por el contrario, es posible que a ellos les interese saber qué piensas sobre el tema y, tarde o temprano, te darán la ocasión para que puedas iniciar la conversación. Trata de estar atento y no dejes pasar esas oportunidades. Piensa en la edad de tu hijo o hija y busca el modo de expresarte en forma clara y comprensible para él o ella, evitando los prejuicios sobre una orientación u otra (homosexualidad o heterosexualidad).
Si te enteras que tu hijo o hija adolescente es lesbiana o gay, lo mejor que puedes hacer es darle todo tu apoyo y demostrarle que, independientemente de su orientación sexual, el amor es más fuerte y tú siempre estarás a su lado para demostrárselo.
Recuerda que no existe una “cura” para la homosexualidad, eso se pensaba en el pasado. Ahora se sabe que la homosexualidad no es una enfermedad. Hace varias décadas que la Asociación Americana de Psiquiatría reconoció a la homosexualidad como un comportamiento humano normal y que otras organizaciones de salud se han adherido a esta idea. Incluso, se ha demostrado que tratar de reorientar la preferencia sexual puede ser dañino y causar más problemas emocionales.
Tampoco te “culpes” por la orientación sexual que ha elegido tu hijo o tu hija. La idea de que la homosexualidad es el resultado de una mala crianza es otro de los mitos erróneos que nunca han sido comprobados. En cambio, se considera que hay factores genéticos, sociales e individuales que pueden influir en este proceso, ya sea por separado o combinados entre sí.
El descubrir la identidad sexual es una etapa que puede ser difícil y confusa, sobre todo si la persona tiene temores y prejuicios. Pero piensa que también puede ser riesgosa, por eso es importante que acompañes a tus hijos en este proceso y los apoyes no sólo en el descubrimiento de su orientación sexual sino también en el aprendizaje sobre el sexo y en cómo tener una vida sexual sana y segura.

Tomado de Vida y Salud