DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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viernes, 27 de julio de 2012

El ejercicio podría reducir el riesgo de Alzheimer


Un nuevo estudio reafirma que el ejercicio podría reducir el riesgo de desarrollar Alzheimer. En este caso, cualquier movimiento es válido para mantener la memoria activa en los hombres y en las mujeres en lo que llaman, “la tercera edad” y en particular, a partir de los 80 años de edad. Sigue leyendo para que estés al tanto sobre estos hallazgos.

Se estima que actualmente hay más de 36 millones de personas en el mundo que padecen la enfermedad de Alzheimer y, según el Reporte Mundial de Alzheimer 2009, se proyecta que — a menos que ocurra un gran avance médico — la demencia crecerá a casi el doble cada 20 años y rondará los 66 millones de enfermos en 2030 y más de 115 millones a mediados de siglo.

El Alzheimer es uno de los tipos de demencia más comunes (y temidos) que se produce con la edad. Daña las funciones intelectuales del cerebro (memoria, orientación, deducciones) y hace que, poco a poco y progresivamente, las personas vayan perdiendo la memoria a corto plazo y comiencen a sentir más vívidos los hechos ocurridos en la juventud y hasta en la niñez.

En etapas más avanzadas de la enfermedad, es posible que quienes sufren de Alzheimer pierdan la capacidad para desarrollar las actividades del día a día, y hasta pueden dejar de reconocer a sus amigos y a sus seres queridos.

¿Es posible frenar el avance de esta enfermedad? Como siempre, si llevas un estilo de vida saludable podrás mantener una mejor calidad de vida por más tiempo. Y el caso del Alzheimer no es una excepción.

Según una investigación que fue publicada en el medio especializado Neurology, el ejercicio diario podría ayudar a las personas mayores de 80 años de edad a disminuir el riesgo de desarrollar Alzheimer o a sufrir un declive mental.

Y lo mejor de todo es que no hace falta salir a correr o caminar a diario porque cualquier tipo de actividad ayuda, aun las más ligeras como lavar los platos, cocinar y ordenar la casa. Jugar a las cartas también resulta ser bueno para mantener al cerebro en acción, así como mover una silla de ruedas de un lugar a otro.

Para llegar a estos resultados, un grupo de investigadores les pidió a 716 personas de 82 años como promedio, que no sufrían de demencia, que usaran durante diez días un dispositivo que monitorea y graba toda la actividad. Además, se les pidió a los participantes que, una vez al año, durante tres años y medio, respondieran a unos cuestionarios que evaluaban el desempeño mental y medían la memoria y las capacidades del pensamiento.

Así detectaron que quienes sólo tenían una actividad física diaria del 10 por ciento tenían más del doble de posibilidades de desarrollar Alzheimer que aquéllos que superaban ese porcentaje. Y en este caso, todo tipo de actividad física era útil para marcar la diferencia: desde lavarse las manos hasta subir unos escalones de más, o caminar con la mascota hasta el árbol de la esquina.

Esta no es la primera vez que se relaciona el ejercicio con la buena memoria. Por ejemplo, en una edición del 2011 te habíamos contado acerca de otro estudio realizado en la Mayo Clinic que fue publicado en “Mayo Clinic Proceedings”, según el cual cualquier tipo de ejercicio que haga latir al corazón podría reducir el riesgo de desarrollar demencia y haría más lento el avance de la enfermedad una vez que empieza.

Si quieres mantener tu mente activa para evitar el la pérdida de la memoria que suele ocurrir con el paso de los años, además de mantenerte en movimiento y llevar una dieta saludable, también puedes probar algunos ejercicios para tener una memoria a prueba de olvidos.

Por último, recuerda que no es fácil vivir con Alzheimer ni convivir con alguien que sufre esta enfermedad pues tanto los síntomas, los olvidos, los errores, e incluso las reacciones de los demás, pueden ser muy angustiantes para quienes la sufren.

Es importante que tengas mucha paciencia y busques modos de ayudarte a recordar las tareas de la vida cotidiana. Y si es alguien a quien quieres quien está atravesando el desarrollo o tiene la enfermedad del Alzheimer, llénate de amor y ayúdalo a sobrellevar este padecimiento de la manera más amena y amorosa posible.

Tomado de Vida y Salud

martes, 29 de mayo de 2012

Para cuidar tu memoria, cierta familia de frutas es tu mejor aliado

Un estudio reciente ha detectado que comer arándanos, moras, cerezas, frutillas (fresas) y otros tipos de bayas como parte de una dieta regular, puede ayudar a mantener las funciones cerebrales y a prevenir la pérdida de la memoria relacionada con la edad.

Además de ser exquisitas e ideales para acompañar los postres y los helados, las frutas de la familia de las bayas (en la que se incluyen los arándanos, las moras, las cerezas y las frutillas o fresas), se caracterizan por su aporte de vitamina C, que entre otras cosas ayuda a disminuir el estrés; los polifenoles que ayudan a deducir las grasas y los antioxidantes, que protegen y reparan a las células del daño normal que se va produciendo a medida que envejecemos.

Ahora, un nuevo estudio ha relacionado el consumo de estas frutas con una mejoría en el funcionamiento del cerebro y en cierta ayuda en la prevención de la pérdida de la memoria relacionada con la edad, una de las principales causas de otra enfermedad conocida como Alzheimer.

Y si bien para combatir los efectos del paso del tiempo sobre la memoria existen ejercicios y otras acciones que puedes tener en cuenta, ahora también se sabe que comer todo tipo de bayas puede contribuir.

Para llegar a esos resultados, un equipo de investigadores norteamericanos (del Centro de Investigaciones de Nutrición Humana y el Envejecimiento USDA-ARS y de la Publicación sobre Química de la Agricultura y los Alimentos) analizó otros estudios que se habían hecho previamente, tanto en animales como en humanos, sobre los efectos de las bayas en el funcionamiento cerebral y el comportamiento.

Así, pudieron concluir que los estudios – tanto en animales como en humanos – sugieren que comer bayas produce buenos efectos sobre las señales del cerebro relacionadas con la inflamación y la muerte celular, lo que se traduciría en un posible retraso de los desordenes mentales producidos por la edad, como el Alzheimer y la demencia.

¿Cómo logran esto las sabrosas frutas? Según los investigadores, esto ocurre por dos motivos principales, uno de ellos es la gran cantidad de antioxidantes que contienen. El otro es que estas frutas modifican el modo en que las neuronas se comunican entre sí, lo que podría evitar la inflamación que puede dañar las células del cerebro.

¿Te gustan las fresas (frutillas), las moras y otras frutas de la misma familia? Pues no te prives. Estas exquisitas y saludables opciones no sólo son buenas para tu memoria, también te aportan vitaminas. Hasta existen pruebas de que las fresas (frutillas) específicamente, podrían proteger al estómago del alcohol y ayudar a mejorar los tratamientos contra las úlceras. Al menos así lo comprobó un grupo de investigadores europeos, en un experimento con ratas cuyos resultados fueron publicados a fines del 2011 en la revista PLoS ONE.

Todos estos estudios se han realizado con el objeto de conocer cada vez más la forma en que los alimentos pueden ayudarnos a vivir más y mejor. Y aunque todavía queda mucho camino por recorrer en esta búsqueda, no hay motivos para no disfrutar de una rica porción de bayas, y por supuesto combinarla con una dieta variada y saludable, sin olvidar esa rutina de ejercicios que tan bien te hacen y tanto te divierten.

Tomado de Vida y Salud

martes, 20 de marzo de 2012

¿Por qué se me olvidan las cosas?

¿Te ha pasado alguna vez que no encuentras la llave de la casa o no sabes dónde dejaste los lentes? Es un problema muy común, ya que la mayoría de las personas experimentan momentos ocasionales de pérdida de la memoria, y no siempre puede achacarse a la edad. En realidad las causas son muchas, y aunque pocas veces indican problemas serios, sí pueden interferir con las actividades normales de la vida diaria.

“¿Para qué vine a esta habitación?”, o “Iba a decirte algo pero… ¡se me olvidó!” A todos nos ha pasado algo similar. Los olvidos temporales son más comunes en las personas que son naturalmente distraídas. Si eres una de ellas, el remedio es simplemente tratar de poner más atención en lo que haces. Pero la distracción o la falta de atención son una cosa, y la pérdida de la habilidad cognitiva, entre ellas la memoria, es otra.

Cuando se empiezan a tener estos episodios de olvidos breves, hay que buscar la causa. Hay muchas razones que pueden hacer que se te vayan olvidando las cosas, aunque sea de manera leve, o lo que se conoce como pérdida de la memoria transitoria. Entre las más comunes están:
  • Medicamentos. Entre ellos si tomas antidepresivos, antihistamínicos, relajantes musculares, tranquilizantes, píldoras para dormir, medicinas para combatir la ansiedad y los analgésicos (medicinas para el dolor) que se recetan después de una cirugía.
  • Alcohol. El exceso del alcohol es una causa conocida de pérdida de la memoria.
  • Tabaco. Fumar reduce la cantidad de oxígeno que llega al cerebro y, como consecuencia, perjudica el funcionamiento de la memoria.
  • Drogas. Su uso continuo provoca cambios en las sustancias químicas del cerebro, lo que dificulta recordar las cosas.
  • Falta de sueño. Tanto la cantidad del sueño como su calidad afectan la memoria. Si duermes muy poco o te despiertas con frecuencia durante la noche, puedes sentirte fatigado(a). Y el cansancio interfiere con la capacidad de captar la información y de recordarla después.
  • Depresión y ansiedad. Si estás deprimido(a), te es difícil prestar atención y concentrarte, lo que afecta la memoria. Lo mismo ocurre con la ansiedad. Cuando te sientes tenso(a), no puedes concentrarte y tu capacidad de recordar disminuye.
  • Estrés. Si la causa del estrés es un trauma emocional, puede dar lugar a la pérdida de la memoria.
  • Nutrición deficiente. Una buena nutrición es importante para el funcionamiento correcto del cerebro. Debes incluir en tu dieta proteínas y grasas de alta calidad. No te olvides, además, que la deficiencia de las vitaminas B1 y B12 puede afectar la memoria.
  • Envejecimiento. Normalmente provoca dificultad para aprender cosas nuevas, o puede que necesites más tiempo para aprenderlas. Pero no suele producir una pérdida de la memoria significativa, a no ser que vaya acompañado de alguna enfermedad.
A veces la pérdida de la memoria se produce como consecuencia de problemas más serios, y puede ser o no transitoria. Todos estos problemas requieren tratamiento médico inmediato. No te descuides y busca ayuda en cualquiera de estos casos:
  • Lesiones en la cabeza. Un golpe fuerte en la cabeza puede causar pérdida de memoria de corto o de largo plazo. Por lo regular, la memoria va regresando poco a poco.
  • Apoplejía (o accidente cerebrovascular). Ocurre cuando el suministro de sangre al cerebro se detiene debido al bloqueo de un vaso sanguíneo, o por el derrame de un vaso sanguíneo en el cerebro. La apoplejía causa a veces una pérdida temporal de la memoria. En algunos casos, el paciente recuerda con exactitud lo que ocurrió hace años, pero no lo que ocurrió el día anterior.
  • Demencia. Es la pérdida progresiva de la memoria y de otros aspectos del pensamiento, lo bastante seria como para dificultar el funcionamiento en las actividades de la vida diaria. Aunque hay varias causas (como el abuso del alcohol y las drogas), la más común es la enfermedad de Alzheimer.
Como ves, los olvidos ocasionales no tienen que ser motivo de preocupación. Pero si notas que se repiten más de la cuenta o que interfieren con tus actividades diarias, es conveniente que vayas al médico para una evaluación. Tal vez todo se resuelva fácilmente con la sustitución de un medicamento o un cambio en tus hábitos o tu estilo de vida. Y si la causa es un problema más serio, recuerda que mientras antes se detecte y se trate, más posibilidades hay de encontrar una solución.

Tomado de Vida y Salud

martes, 17 de enero de 2012

Los mejores 7 alimentos para mejorar la memoria

Memoria
¿Les ha pasado alguna vez que olvidan algo que hicieron pocos días atrás o inclusive horas atrás?

Creo que a todos nos ha pasado en algún momento. Y no es de extrañar, cada día nos vemos sujetos a nuevas situaciones que se ganan un lugar más en nuestro cerebro amenazando con afectar nuestra memoria. Las causas son muchas: estrés, muchas cosas en la cabeza, preocupaciones, planes, falta de sueño, situaciones que remediar, eventos a los cuales asistir, deberes cotidianos y demás.

Mi abuela siempre me lo decía: “Dennis, no has perdido la cabeza porque la tenés pegada al cuerpo”. Y es cierto, muchas veces nos pasa que olvidamos cosas super importantes y no es nada bueno cuando nuestra falta de memoria llega a afectar a las personas que nos rodean, nuestro trabajo, estudios y deberes.

La buena noticia es que existen métodos nutricionales que nos pueden ayudar a mantenerla activa y evitar que nos falle a mediano o largo plazo. Para eso les recomiendo incluir en su dieta los siguientes 7 alimentos, así que apúntenlos muy bien para que no se les olvide la próxima vez que vayan al supermercado.

Alimentos para mejorar la memoria
  • PESCADO: Estudios han demostrado que personas que consumen pescado al menos una vez a la semana sufren un descenso 10% más lento de su memoria a personas que no lo consumen. Una vez más el pescado aparece en una lista por sus beneficios y verán que no es el único.
  • ARÁNDANOS: Si tienen la dicha de tener acceso a este exquisito fruto, no duden de probarlo, no solo es un gran antioxidante sino que se ha demostrado que adultos que consumen diariamente jugo de arándanos han experimentado una mejora siginificante en su memoria.
  • TÉ VERDE: ¿Se acuerdan cómo el té verde ayuda a perder peso? Expertos han demostrado que también ayuda a mejorar la memoria, por eso es bueno beber al menos una taza de té verde al día. Se ha demostrado también que funciona contra el cáncer y hasta contra las caries.
  • BRÓCOLI: A muchos no les gusta, pero la verdad a mi me encanta. El consumo del brocoli les puede ayudar a decrementar la pérdida de memoria. Si no les gusta el brócoli, también pueden consumir coliflor, coles de bruselas, repollo y espinaca… aunque lo mejor sería que las consuman todas ¿no?
  • HUEVOS: Los huevos contienen un nutriente llamado colina, el cual ayuda al funcionamiento del corazón, de la membrana celular y la memoria. ¿Quieren más razones para consumir huevos? Pueden empezar revisando este artículo sobre cómo perder peso.
  • FRÍJOLES: Los frijoles son una fuente rica en ácido fólico, el cual se ha demostrado que ayuda a mejorar la memoria si se consume en forma constante. Otros alimentos donde se puede encontrar ácido fólico son vegetales de hoja (como brocoli, repollo y espinaca), frutas cítricas y granos enteros.
  • CANELA: Si señoras y señores, la canela vuelve a aparecer en nuestras listas. Ya habíamos visto cómo ayuda en la lucha por la pérdida de peso y ahora tenemos que su consumo mejora la memoria y el poder cerebral de acuerdo a estudios hechos en una univerdida de Virgina del Oeste (EE.UU.). Lo increíble de la canela es que el solo olerla ayuda a mejorar la memoria… increíble no?
Así que aquí los tienen… ¿Qué les han parecido? ¿Ya consumen todos estos o solo algunos? Dejen sus comentarios!

PD: Si no entendieron la imagen del pez, les recomiendo que vean la película Buscando a Nemo, les aseguro que se divertirán con Dory.

Tomado de Cuerpo al Dente

domingo, 6 de noviembre de 2011

¿Qué tiene que ver el azúcar en la sangre con la salud mental?


Un estudio reciente ha encontrado una estrecha relación entre la diabetes y la demencia. Las personas que sufren de diabetes tienen muchas más posibilidades de desarrollar problemas en sus funciones cerebrales, a medida que pasa el tiempo. Aquí te contamos más detalles sobre este hallazgo y cómo cuidar algo tan delicado como la mente.

La diabetes es una enfermedad que afecta a más de 346 millones de personas en todo el mundo. Se manifiesta a través de una elevación en el nivel de glucosa o azúcar en la sangre, ya que el cuerpo no produce o no utiliza de manera eficiente la insulina, que es la hormona que ayuda a transformar la glucosa en energía en el cuerpo.

Si no se controla, la diabetes puede generar diferentes problemas de salud con el tiempo, como ceguera, insuficiencia o falla renal (en los riñones), enfermedades cardiacas, problemas de circulación y hasta la muerte. Por ejemplo, la Organización Mundial para la Salud, estima que en el año 2004 fallecieron 3,4 millones de personas a consecuencias de la diabetes.

A estas complicaciones, ciertos estudios suman la posibilidad de desarrollar demencia, algo que ha sido reconfirmado a través de un nuevo y amplio seguimiento desarrollado en Japón, a través del cual científicos de ese país han comprobado que las personas con diabetes tienen un riesgo significativamente más elevado de desarrollar todos los tipos de demencia, incluyendo la enfermedad de Alzheimer.

Para llegar a estos resultados, que fueron publicados en la edición del 20 de septiembre de la revista Neurology, unos investigadores de la facultad de postgrados en ciencias médicas de la Universidad de Kyushu en Fukuoka analizaron a más de mil personas, tanto hombres como mujeres, mayores de 60 años de edad, durante once años.

La demencia en sí no es una enfermedad específica sino que se refiere a un grupo de síntomas causados por trastornos que afectan las funciones del cerebro. Por ejemplo, las personas con demencia pueden volverse incapaces de llevar a cabo actividades normales como vestirse o comer, pueden perder su capacidad para resolver problemas o controlar sus emociones, pueden tener cambios de personalidad y hasta imaginarse o ver cosas que no existen.

Otro síntoma frecuente de la demencia es la pérdida de la memoria, pero no te alarmes, muchas personas tienen este problema y no sufren demencia. Las personas con demencia tienen problemas serios con dos o más funciones cerebrales, como la memoria y el lenguaje.

La demencia puede desarrollarse debido a diferentes problemas de salud, como la enfermedad de Alzheimer o un ataque o derrame cerebral también conocido como apoplejía. Si bien no hay cura para la demencia, actualmente existen varios medicamentos que permiten tratar estos problemas y reducir los síntomas o hacer más lento el avance de la enfermedad.

Mientras tanto, ¿hay algo que puedas hacer para prevenir su desarrollo? Claro que sí, ya que si bien hay cuestiones genéticas que influyen en la demencia, también hay factores relacionados con el estilo de vida que potencian las posibilidades de sufrirla.

Por ejemplo, se considera que los adultos mayores que mantienen una vida activa y una dieta saludable, que controlan su presión sanguínea, su peso y el nivel de azúcar en la sangre, tienen menos peligro de desarrollar demencia. Esto es así ya que el cerebro, como otras partes del cuerpo, requiere estimulación y ejercicio para mantener su funcionamiento.

Ahora que tienes esta información, tienes un motivo más para incorporar hábitos de vida saludables que no sólo te ayudarán a estar sano por más tiempo sino que también pueden ayudarte a mantenerte de buen humor y con una mente bien clara.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 29 de agosto de 2011

Cuando el Alzheimer llama a la puerta: aprende a reconocerlo


Después del cáncer, es la enfermedad más temida en el mundo, y es fácil entender por qué: esta enfermedad del cerebro, que es irreversible y progresiva, va destruyendo poco a poco la memoria, la capacidad de pensar y de realizar hasta las tareas más simples y cotidianas. Se deja de ser quien es paulatinamente, día a día, diluyéndose los recuerdos y el conocimiento en un lento apagamiento de la identidad. Es una enfermedad muy difícil para los pacientes y para sus familias. Actualmente afecta a 5.4 millones de norteamericanos y el número va en aumento. Es importante que aprendas a reconocer sus señales para que tanto el que la sufre como la familia se preparen física y emocionalmente para enfrentar la enfermedad.
El Alzheimer puede tocar a la puerta de cualquier familia. Según datos de laAsociación de Alzheimer (Alzheimer´s Association), una persona en los Estados Unidos desarrolla la enfermedad cada 69 segundos. Y para mediados de este siglo, se calcula que sea todavía más rápido: 1 persona se verá afectada cada 33 segundos. Se asocia por lo general con la vejez, pero lo cierto es que también se puede desarrollar en personas más jóvenes, en sus 30, 40 y 50 años.  Con estadísticas semejantes urge encontrar respuestas a esta enfermedad que es la sexta causa de muerte en los Estados Unidos.
Durante el pasado mes de julio, 5,000 científicos de todas partes del mundo se reunieron en París para asistir a la Conferencia Internacional de la Alzheimer’s Association para presentar los resultados de sus investigaciones con el fin de entender mejor la enfermedad, cómo surge y cómo combatirla.
Durante el encuentro, los investigadores del Harvard School of Public Healthdieron a conocer los resultados de un estudio según el cual: el Alzheimer es la enfermedad más temida en todo el mundo después del cáncer. Pero aunque el temor alcanzara un nivel alto, la negación de la enfermedad ha bajado. En una encuesta realizada entre casi 3,000 adultos en Alemania, Polonia, España, Francia y Estados Unidos, 8 de cada 10 están dispuestos a buscar ayuda o llevar a un ser querido al doctor cuando aparezcan las primeras señales de la enfermedad. ¿Ayuda en algo el diagnóstico cuando no hay cura? Por supuesto que sí, y el público se está concientizando cada vez más. Es importante detectarla a tiempo para empezar un tratamiento para mejorar los síntomas, y preparar e informar adecuadamente al paciente y a su familia sobre la pérdida de la memoria y sus consecuencias. En otras palabras, disminuir el sufrimiento tanto físico como emocional de todos los involucrados.
La Alzheimer’s Association ha preparado una lista con las 10 señales principales de aviso. Es importante que las conozcas y te familiarices para detectarlas en un ser querido. Ten en cuenta que hay una diferencia entre las señales del Alzheimer y los cambios típicos que trae consigo la vejez.  Te los indicamos también para que no los confundas.
10 señales que anuncian al Alzheimer
  1. Se presentan cambios en la memoria que trastornan y dificultan las actividades diarias. Esta es una de las señales más comunes, especialmente el olvido de la información reciente. La persona comienza a olvidar fechas o eventos importantes, pregunta la misma información una y otra vez, necesita recordatorios y ayuda (notas, avisos) y la ayuda de los familiares para  cosas que antes podía realizar solo(a).  Si la pérdida de la memoria es sencillamente un síntoma de vejez, la persona puede olvidar nombres o citas, pero las recuerda más adelante.
  2. Dificultad para planificar o para resolver problemas. Algunas personas tienen problemas para seguir una receta, balancear una chequera, o hacer sus pagos mensuales. No pueden concentrarse bien y se demoran en hacer las cosas mucho más que antes. Si se trata de un síntoma de vejez, la persona puede equivocarse ocasionalmente, pero no siempre.
  3. Dificultad para realizar tareas habituales en el hogar, el empleo, o mientras se divierten.  Las personas con Alzheimer a menudo olvidan cómo llegar a un lugar perfectamente conocido, seguir los pasos de una asignación en el trabajo, o incluso las reglas de su juego favorito. Las personas con síntomas de la vejez, en cambio, pueden necesitar ayuda para grabar un programa por televisión, por ejemplo, pero pueden seguir su vida con normalidad.
  4. ...
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lunes, 21 de marzo de 2011

Las chicas y el deporte: belleza, salud, felicidad y más


En la adolescencia, las chicas se preocupan por su apariencia y por atraer al sexo opuesto. También por tener un cuerpo bonito, o por no engordar. Algunas practican deportes, pero otras no se animan porque les aburre, no encuentran uno que les guste o porque les puede parecer un poco masculino. Cualquiera que sea tu razón para no practicar deportes durante la pubertad, ¡no vale! Al contrario, el deporte es un excelente aliado con un sin fin de beneficios. Aquí te contamos.
Claudia cuenta cómo jugaba tenis rigurosamente hasta los 13 años. Entonces, dejó la raqueta, porque le divertía más ir al centro comercial con sus amigas, ir a fiestas, o simplemente dormir. Pero hoy, a sus 25 años, se arrepiente. Según ella, si no hubiera dejado el tenis, tal vez hoy estaría más en forma y su adolescencia también habría sido más feliz.
Es sabido que la actividad regular es excelente para los chicos y las chicas adolescentes. Tal vez los jóvenes son los que más juegan deportes, porque esto les da la sensación de pertenecer a un grupo y también los hace ser más atractivos al sexo opuesto. Las chicas en cambio, a veces se inclinan por actividades suaves, o piensan que con salir a dar una vuelta a la manzana, van a estar en forma. Sin embargo, la Fundación para Deportes de la Mujer, en Estados Unidos, descubrió que además de divertirse y estar en forma, el practicar algún deporte durante la pubertad, trae otros beneficios para las adolescentes. ¡Toma nota!
  1. Practicar deportes te da confianza en ti misma. La actividad física, y por consiguiente, los deportes, siempre traen beneficios físicos y mentales. El deporte, además, trae beneficios sociales porque te vincula (te relaciona y te acerca) con otros chicos y chicas que lo practican. Tener más amigos/as, estar en forma, mantener un peso saludable y sobre pasar los retos del deporte, sin duda te ayudan a sentirte más segura de ti misma. Y eso, resulta muy atractivo para todo el mundo, en especial, para el sexo opuesto.
  2. Pertenecer a un grupo te da herramientas para el futuro. El trabajar en equipo y tener algún entrenador o mentor, hace que en el futuro sea más fácil para ti trabajar en grupo en cualquier tipo de proyecto. Además, establecer metas y ganar juegos o partidos hace que practiques para lo que será el éxito cuando seas mayor.
  3. Hacer deporte te dará mejores resultados en la escuela. A diferencia de lo que muchas chicas piensan, que el deporte les va a quitar tiempo del estudio, se ha comprobado que a las adolescentes que practican algún deporte les va mejor académicamente en la escuela y tienden a terminar sus estudios y a graduarse con más frecuencia que aquellas que no hacen deportes. El ejercicio no sólo te trae ventajas en el campo físico, también es excelente para tu desempeño en el salón de clase ya que mejora la memoria y aumenta la capacidad de aprender y de concentrarte.
Además de estos tres beneficios, engancharte con algún deporte te trae enormes beneficios físicos para el futuro: por ejemplo, previene la osteoporosis, la obesidad, la diabetes, y las enfermedades cardíacas. Y como si esto fuera poco, también te trae beneficios emocionales: ayuda a combatir el estrés y es te levanta el ánimo de forma natural.
¡Pero esto no es todo! Unos estudios recientes demuestran que los adolescentes (tanto los chicos como las chicas) que practican deportes describen que su salud es mejor en todos los aspectos: física, mental y emocionalmente; además de sentirse más felices y satisfechos con su vida.
Así que si como a Claudia te gusta ir a caminar por el centro comercial, o ver películas con tus amigas, no hay problema, pero no dejes también de incorporar algún deporte en tu vida. Piénsalo: ¿Qué deporte te gusta? Tiene que haber alguno que te llame la atención y te motive. Ya verás que una vez que empieces, te hará sentir más feliz y obtendrás todos los beneficios que mencionamos. ¡Hacer ejercicio vale al pena!
Tomado de Vida y Salud

viernes, 18 de marzo de 2011

Depresión: ¿un síntoma previo a la enfermedad de Parkinson?

Cuando la tristeza y el mal humor se prolongan por mucho tiempo pueden transformarse en depresión. Esto, en personas mayores de 60 años, puede ser un síntoma de algo más profundo: la enfermedad de Parkinson. En efecto, la depresión es un padecimiento asociado a esta enfermedad que muchas veces se presenta incluso antes de los signos visibles del Parkinson.

Raúl era un hombre divertido y alegre, además de aprovechar sus días libres con su mujer, una de las cosas que más le gustaban era incorporar a sus nietos en cada paseo o plan que hacía y jugar con ellos a cualquier cosa que se les ocurriera.

Cuando Raúl cumplió sus 60 años algo le pasó. Esos números tan redondos estallaron en su cabeza como bombas y de repente comenzó a sentirse “viejo”, empezó a hacer cálculos y se preguntaba cuánto tiempo de vida le quedaría, la idea de la muerte comenzó a tomar fuerza en sus pensamientos y sentía que le quedaban pocos años para disfrutar con su familia y sus amigos. Por supuesto, eso fue hace mucho tiempo y todavía hoy sus nietos — que ya están mayores — van a visitarlo con frecuencia.

En aquel entonces, Raúl se deprimió mucho y su angustia y temor a la muerte no cesaban. Luego de un tiempo comenzaron a manifestarse otros síntomas que finalmente resultaron ser producto de la llamada enfermedad de Parkinson. La depresión es algo muy común en las personas que padecen esta enfermedad y generalmente se manifiesta como una señal previa a los signos que son visibles.

La enfermedad de Parkinson pertenece a un grupo de enfermedades llamadas trastornos del movimiento. Es un trastorno que afecta a las neuronas (a las células) que controlan los movimientos musculares mediante la producción de una sustancia química llamada dopamina, que es la encargada de enviar las señales que ayudan a coordinar los movimientos.

En los enfermos de Parkinson estas neuronas mueren o no funcionan correctamente. Por eso los síntomas de la enfermedad de Parkinson son básicamente 4:

  • Temblor: en las manos, los brazos, las piernas, la mandíbula y la cara.
  • Rigidez: en los brazos, las piernas y el tronco.
  • Lentitud: en los movimientos.
  • Inestabilidad corporal: problemas de equilibrio y coordinación.

Los síntomas y signos de la enfermedad de Parkinson no se producen de un día para otro sino que comienzan lenta y gradualmente. El signo más notorio es el de los temblores, pero no ocurre en todos los casos. Con el tiempo, pueden aparecer otros signos y síntomas asociados a esta enfermedad, que se presentan de manera diferente en cada persona. Entre ellos:

  • Dificultad para tragar y masticar.
  • Cambios en el habla.
  • Problemas urinarios o estreñimiento.
  • Problemas en la piel.
  • Problemas para dormir.
  • Calambres musculares.
  • Fatiga y pérdida de la energía.
  • Disfunción sexual.
  • Problemas con el pensamiento y la memoria, y en casos muy avanzados, demencia.

Este tipo de síntomas hacen que todo sea más costoso para quienes padecen la enfermedad de Parkinson, desde levantarse por las mañanas hasta conversar con un vecino, escribir un correo electrónico o leer el periódico. Por eso, es frecuente que tengan cambios de humor, cansancio, irritabilidad y depresión sin una razón aparente.

La depresión es un trastorno del estado de ánimo que afecta los pensamientos y las acciones de las personas. En el caso de quienes padecen la enfermedad de Parkinson, ésta puede presentarse antes y durante la enfermedad, pero puede ser tratada y controlada con terapia y medicamentos.

Por el contario, si la depresión dura por periodos prolongados en las personas que tienen Parkinson, puede potenciar otros síntomas relacionados, como son:

  • Trastornos del sueño
  • Incapacidad de encontrar placer en las cosas
  • Cambios en el apetito
  • Dificultad para concentrarse
  • Fatiga
  • Ansiedad
  • Cambios en el estado de ánimo
  • Autoestima baja
  • Pensamientos de muerte

Ocasionalmente, en algunas personas, como efecto secundario al tratamiento, pueden aparecer otros síntomas como alucinaciones, paranoia y creencias falsas. Cuando esto sucede, el médico y la familia podrán distinguir si es debido a la medicina o al avance de la enfermedad. Si es la medicina, al suspenderse, desaparecen estos síntomas.

Aún cuando los síntomas de la enfermedad no sean tantos ni tan avanzados, la dificultad en los movimientos y la coordinación pueden hacer difícil la convivencia el Parkinson, no sólo por parte de quien la padece sino también de los familiares y las personas que acompañan a los enfermos.

En este sentido, algunos estudios han demostrado que las personas cercanas a los pacientes que padecen de la enfermedad de Parkinson, como los hijos o los hermanos, tienen más posibilidades de desarrollar depresión o ansiedad.

Por eso, ya sea que tú padezcas de la enfermedad de Parkinson o vivas con un ser querido que tiene esta condición, nunca está de más asesorarte sobre cómo sobrellevar esta situación. La enfermedad de Parkinson es un padecimiento crónico, es decir que no tiene cura. Sin embargo, con un tratamiento adecuado es posible controlarlo para mantener una mejor calidad de vida.

Tomado de Vida y Salud

sábado, 15 de enero de 2011

La marihuana y sus efectos


¿Has oído hablar del cáñamo? Tal vez te suene conocido o tal vez no tengas idea de que se trata de una planta que da unas flores (cogollo) muy apetecidas por muchas personas, incluyendo los adolescentes. Se trata de la marihuana, o cannabis, como también se le conoce.

El uso de la marihuana como sustancia psicoactiva (que altera el sistema nervioso central y altera la conciencia), no es nuevo. Es más, su uso es ancestral (nuestros antepasados la usaban) ya que existe desde muchos años antes de Cristo. Muchas tribus indígenas la usaban en sus rituales como un agente adivinatorio, para sedar el dolor e incluso, esta planta se usaba (todavía) para fabricar telares y papel. Pero más allá de que hasta pueda usarse para preparar platillos en la cocina, el consumo de la marihuana (o “maría”, “bareta”, “mota”, como se le conoce comúnmente) es ilegal y puede tener consecuencias físicas y emocionales.
Durante la adolescencia es común que estés expuesto a esta sustancia, y tal vez por el hecho de que es una planta y de que incluso se recomiende su uso por razones médicas en algunas circunstancias, pienses que la marihuana es inofensiva. Pero la realidad es que la marihuana produce efectos psicoactivos y medicinales debido a que contiene unos compuestos químicos llamados cannabinoides, de los cuales el principal es el delta-9- tetrahidrocannabinol, o THC. Esta sustancia es la responsable de que al consumirla, ya sea a través de un cigarro armado o liado (porro, cacho, bareto, joint, depende del país) u otros medios, te pueda causar una sensación de bienestar que se conoce como “estar high”, “contento”, “embalado” , “colocado”, “de subidón” o en “un viaje”.

Pero la sensación de bienestar y alegría que produce la marihuana al llegar al cerebro y liberar dopamina (la sustancia asociada con el bienestar y el placer) es pasajera y en cambio puede producirte otros efectos secundarios — especialmente si se usa frecuentemente — que son negativos. Entre ellos:

Retraso en los reflejos o la capacidad de reaccionar
Problemas para recordar (afecta la memoria)
Dificultad para concentrase
Somnolencia
Ansiedad
Paranoia
Percepción alterada del tiempo
Aumento del apetito
Temblores
Náusea y dolor de cabeza
Dificultad para respirar
Cambios en los órganos reproductivos
Disminución del flujo del oxígeno al cerebro
Daño en los pulmones (debido a su inhalación)
Ojos rojos
Los efectos que tiene el uso de la marihuana o cannabis en el cerebro son importantes. Tu cerebro adolescente, aún está en desarrollo. ¿Tú crees que vale la pena que fumes marihuana y alteres tu capacidad de aprender y de memorizar? ¿Vale la pena que desde tu adolescencia establezcas una adicción o co-dependencia? Piénsalo.

Además, el uso prolongado de la marihuana puede hacer que pierdas interés en las relaciones con tus seres queridos, la escuela, el trabajo y en otras actividades como el deporte o la música. Eso sin contar que por ser ilegal, puede causarte problemas en esas áreas o puede meterte en problemas si es que por ejemplo, manejas o conduces bajo su influencia. Obviamente no es recomendable que lo hagas porque tus reflejos se hacen más lentos y al no tener reacciones rápidas, puedes verte involucrado/a en un accidente.

Si te interesa aprender más sobre el tema, habla con tus padres o con un especialista al respecto. Es bueno que te mantengas informado/a acerca de la marihuana y puedas tomar decisiones que no afecten tu salud ni tu desarrollo.

Tomado de Vida y Salud

martes, 14 de diciembre de 2010

Caminar para salvar la memoria

No sólo los juegos de ingenio ayudan a mantener activo nuestro cerebro. Unas investigaciones recientes detectaron que caminar entre 9 y 15 kilómetros (entre 5 y 9 millas) por semana puede ayudarnos a preservar la memoria y a evitar enfermedades cerebrales que pueden presentarse con la edad. ¿Ya te estás preparando para salir a caminar?

Si eres de los que cree que pasar horas haciendo crucigramas y ejercicios mentales te ayuda a agilizar y a mantener activa tu memoria, he aquí una nueva actividad que puede contribuir a lograr ese objetivo y, si la practicas, también te ayudará a mantenerte saludable. ¿Por qué? Porque se trata simplemente de caminar; pero específicamente, caminar entre 9 y 15 kilómetros (5 y 9 millas) por semana.

¡Así es! Un ejercicio tan sencillo como caminar, que trae enormes beneficios físicos, también es bueno para tu memoria. Los datos surgen de un estudio reciente publicado en la revista Neurology, según el cual unos investigadores de la Universidad de Pittsburgh liderados por Kirk I. Erickson detectaron que la materia gris del cerebro no se reduce cuando se realiza dicha cantidad de ejercicio.

Aunque se trata de un estudio por observación, los investigadores concluyeron que mientras más se camina, más materia gris se tendrá luego de una década o más, en las regiones del cerebro que son esenciales para el conocimiento.

Además, destacaron que la relación entre caminar y el volumen de la materia gris parece darse sólo en personas que caminan con regularidad distancias relativamente grandes, que equivalen de 9.6 kilómetros a 14.5 kilómetros por semana. Por el contrario, el sobre exigirse y caminar más de la cuenta no demostró tener más beneficios cognitivos (para la mente y el pensamiento).

Del mismo modo, el caminar también puede fomentar la conectividad de los circuitos cerebrales, que tiende a reducirse a medida que envejecemos. Esa conectividad es la que nos permiten realizar las acciones cognitivas cotidianas, como manejar un coche. Así lo detectó otro estudio, en este caso dirigido por Arthur F. Kramer, de la Universidad de Illinois, y publicado en la revista Frontiers in Aging Neuroscience.

Así se suman más evidencias de cómo el ejercicio físico ayuda a mantener la buena salud. En efecto, se considera que realizar alguna actividad entre 30 y 60 minutos por semana permite, entre otras cosas:

  • Mantener las capacidades de pensar, razonar y aprender, en personas sanas
  • Mejorar la memoria, el razonamiento y el juicio, en personas con Alzheimer o deficiencias cognitivas; y
  • Demorar el inicio del Alzheimer en personas con riesgo a desarrollar esta enfermedad

¿Por qué ocurre esto? Una hipótesis indica que la actividad física parece mantener el flujo sanguíneo necesario para que el cerebro funcione como corresponde y, de ese modo, nos permita desempañarnos normalmente.

¿Y tú, cuánto caminas a diario? ¿Sabías que caminar, además, tiene muchos otros beneficios para la salud? Es sabido que ejercitarse es saludable no sólo para perder o mantener peso sino también para cuidar nuestro sistema circulatorio y el corazón, así como prevenir o controlar la diabetes y el colesterol, fortalecer los pulmones, prevenir ataques al corazón y derrames cerebrales, reducir la presión sanguínea, mejorar el tono muscular de piernas y el abdomen, reducir el estrés y la tensión, disminuir el dolor artrítico y detener el deterioro del tejido de los huesos.

¿Qué esperas, necesitas más excusas para empezar a caminar regularmente?


Tomado de Vida y Salud

lunes, 13 de diciembre de 2010

El poder de la remolacha (o betabel)

La remolacha (o betabel) es una verdura deliciosa que trae excelentes beneficios para la salud. Unos hallazgos científicos nuevos indican que el consumo de jugo o zumo de remolacha, no es sólo bueno para el cuerpo, sino también para la mente. Algunas investigaciones ya sugerían que la remolacha mejora el rendimiento físico. Ahora, los descubrimientos también indican que el jugo de la remolacha estimula el rendimiento mental y podría ayudar, por ejemplo, a combatir la demencia.

Antes de hacer ejercicio, a Marcos le gusta tomar un vaso de jugo de remolacha, para tener más rendimiento durante su actividad física. ¿Se te hace extraño? Tal vez nunca consideraste tomar este jugo, porque no es muy común. Pero Marcos, que adora hacer deporte, cambió el jugo de naranja por este zumo rojizo luego de leer que algunas investigaciones con deportistas demostraron que la remolacha ayuda a aumentar la resistencia y el rendimiento físico.

Pero Marcos no es un caso aislado. Chris Craver, un corredor profesional inglés de 46 años, tomó jugo de remolacha durante una semana antes de correr en el ultra-maratón de Escocia, en el cual se había propuesto superar su propio record del año anterior: correr 224 kilómetros en 24 horas. Y ciertamente lo logró, corrió 12.8 km más, como si hubiera incrementado sus ejercicios de entrenamiento. El deportista dice que este logro se debe a la remolacha y cree que, de no ser por ella, tendría que haber entrenado durante todo el año para lograr los mismos resultados.

Estas ideas están avaladas por varios estudios que demuestran que el jugo de la remolacha ayuda a incrementar el rendimiento físico. Esto se debe a los nitratos que contiene esta raíz, que también están presentes en otros vegetales como el apio, el repollo (o col), la lechuga, las espinacas y otras verduras de hojas verdes.

Los nitritos no son ni vitaminas ni proteínas, ni mucho menos grasas. Son sales, específicamente, sales del ácido nítrico. Cuando comemos alimentos ricos en nitratos, este se convierte en nitrito dentro de nuestra boca. El nitrito también es una sal, pero en este caso del ácido nitroso.

Lo importante de esto es que los investigadores detectaron que los nitritos pueden ser de gran ayuda para nuestro organismo, ya que destapan los vasos sanguíneos del cuerpo incrementando el flujo sanguíneo, lo cual permite que el oxígeno llegue a ciertas áreas a donde puede ser difícil que tenga acceso.

Así, por ejemplo, hay investigaciones que encontraron una relación entre el consumo de remolacha (betabel) y la disminución de la presión sanguínea, ¿gracias a qué sustancia? Por supuesto: los nitratos (o nitritos).

Estos descubrimientos también hacían suponer que el consumo de la remolacha, así como de otros alimentos ricos en nitratos, podría beneficiar a la gente mayor o con problemas cardiovasculares, respiratorios o metabólicos.

Y en busca de más respuestas, un grupo de investigadores del Translational Science Center de la Universidad Wake Forest de los Estados Unidos realizó un estudio nuevo y logró corroborar que dicho aumento en la oxigenación y el flujo sanguíneo no sólo beneficia al rendimiento muscular sino que también llega al cerebro y permitiría, entre otras cosas, combatir los síntomas de demencia que pueden presentarse con la edad.

Cuando envejecemos, ciertas áreas del cerebro no reciben un flujo sanguíneo adecuado, lo que estaría relacionado con la aparición de la demencia y otros trastornos cognitivos que se presentan con la edad.

Este descubrimiento aporta nuevos datos para cuidar la memoria y mantener el cerebro activo. A quienes les recomiendan realizar ejercicios mentales, se sumaron las caminatas de 10 kilómetros semanales y ahora también el zumo de remolacha.

Así que si te habías olvidado de la remolacha, no dudes en incorporar su jugo en tu dieta, para tener una mejor salud física y mental.


Tomado de Vida y Salud

miércoles, 8 de diciembre de 2010

¿Puedo tomar alcohol durante mi embarazo?

La recomendación sigue siendo que no, aunque un estudio reciente detectó que el consumo ligero de este tipo de bebidas luego del tercer mes de embarazo no daña el desarrollo normal del bebé. Pero esta investigación puede llevar a confusiones. Sigue leyendo para que, si te llegaras a cruzar con este estudio, sepas en detalle lo que dice y así no corras el riesgo de confiarte y terminar por hacerle daño a tu bebé.

El alcohol y el embarazo son como el agua y el aceite. Seguramente sabrás que una de las primeras recomendaciones si estás embarazada, es que te despidas de las copas. Pero, recientemente, muchos medios publicaron una noticia que puede causar interrogantes y hasta confusión en relación al tema de tomar alcohol durante el embarazo: “Las mujeres que toman una o dos bebidas alcohólicas por semana durante el embarazo no dañan el desarrollo del comportamiento o intelectual de sus hijos”.

¿Significa esto que puedes salir a festejar sin preocuparte o que puedes tomar alcohol cada vez que te plazca? ¡Por supuesto que no! Se sigue recomendando evitar el alcohol durante todo el embarazo.

Entonces, ¿de dónde surge la afirmación de que las bebidas alcohólicas (en moderación) durante el embarazo no son tan malas?

Estos datos surgen de un estudio desarrollado por unos científicos británicos, que consideraron una muestra representativa de 11,513 niños británicos que nacieron entre septiembre del 2000 y enero del 2002, cuyas madres fueron consultadas sobre sus hábitos en relación con las bebidas alcohólicas durante el embarazo y sobre la conducta de sus hijos a los 3 años. Además, a los 5 años se midió formalmente el avance conductual e intelectual de los niños.

Las madres fueron clasificadas como abstemias (que no bebieron ninguna bebida alcohólica), bebedoras ligeras (1 o 2 copas por semana), moderadas (entre 3 y 6 copas semanales) y fuertes o compulsivas (7 o más copas de alcohol por semana o seis copas de una vez).

En base a esta clasificación, lo que los investigadores del University College de Londres detectaron es que “hasta los 5 años no hay mayor riesgo de resultados negativos en el desarrollo socio-emocional o cognitivo en los niños nacidos de madres que bebían no más de una o dos unidades de alcohol por semana durante el embarazo”. Es decir, que los hijos de las “bebedoras ligeras” (o que toman alcohol ocasionalmente) no tuvieron problemas a la hora de desarrollarse emocionalmente, de interactuar en la sociedad, ni de comprender el mundo que los rodea.

Pero si bien no se encontraron grandes consecuencias en el desarrollo de los niños nacidos de madres que bebieron con moderación, mi recomendación es que NO consumas alcohol durante el embarazo. ¿La razón? existen muchos más estudios científicos que sí demuestran los efectos que puede tener el consumo de alcohol en exceso durante el embarazo, que tiene efectos dañinos en el feto e incluso, que puede llevar a discapacidad y a problemas médicos permanentes en el niño después del nacimiento.

Si estás tentada, recuerda que el alcohol que tú bebes también lo consume tu bebé, ya que el alcohol viaja a través de la sangre hasta la placenta, que es el órgano que se desarrolla durante el embarazo para proporcionarle los nutrientes al feto.

Y como el alcohol se asimila (descompone) mucho más lentamente en el cuerpo del bebé que en un adulto, el nivel de alcohol en la sangre del bebé permanecerá elevado por más tiempo que en la madre, lo cual es muy peligroso y puede causarle daños de por vida.

¿Cuáles son los daños que puede causar el alcohol en tu bebé? Los efectos o consecuencias se conocen como Trastornos del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF) o Síndrome del Alcoholismo Fetal (SAF) e incluyen problemas físicos, de conducta y de aprendizaje. Por ejemplo: crecimiento deficiente mientras el bebé está en el útero y después de nacer, problemas de succión y del sueño cuando son bebés, disminución del tono muscular y mala coordinación, defectos cardíacos, problemas de audición, de la vista, de los riñones y de los huesos. Características faciales anormales (como un espacio liso entre la nariz y la parte superior del labio), cabeza pequeña, estatura y peso más bajos que el promedio, conducta hiperactiva, dificultad para prestar atención, mala memoria, discapacidades en el aprendizaje y retrasos en el habla y el lenguaje.

La buena noticia es que todo esto se puede prevenir al 100%. Evitando el alcohol durante el embarazo cuidas la salud de tu bebé y la tuya. Una vez que haya nacido, ya habrá tiempo para brindar.


Tomado de Vida y Salud