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DESPACHOS A TODO EL PAÍS
lunes, 23 de julio de 2012
Errores que hay que evitar al conservar los alimentos
viernes, 1 de junio de 2012
Consejos para una buena nutrición cuando tienes cáncer
jueves, 31 de mayo de 2012
Una dieta llena de color te da una piel más bella
lunes, 26 de marzo de 2012
El agua: parte fundamental de tu dieta
lunes, 27 de febrero de 2012
El potasio y la dieta después de un ataque al corazón
- Las verduras de hojas verdes y las coles, como la acelga, la espinaca, el brócoli y los repollitos (o coles) de Bruselas.
- Varias frutas como las uvas (y las uvas pasas o pasas), las moras, los albaricoques (duraznos), los plátanos (bananos), los dátiles y el kiwi. También las frutas cítricas, como las naranjas y las toronjas o pomelos (y sus jugos).
- Los vegetales de raíz o tubérculos como las zanahorias, la remolacha (betabel o betarraga), las papas (patatas), las batatas (boniato dulce o camote) y las calabazas (ahuyama).
- El tomate en todas sus formas: natural, en salsa, puré o jugo.
- El aguacate (palta), los guisantes (arvejas, chícharos) y frijoles (porotos, frejoles, habichuelas) secos y las nueces.
sábado, 31 de diciembre de 2011
20 consejos para disminuir el número de calorías
martes, 20 de diciembre de 2011
¿Es posible perder peso comiendo más?
- Los alimentos de alta densidad energética o mayor contenido calórico son las harinas blancas refinadas (pan blanco, pasta, pasteles), carnes y quesos procesados, dulces y caramelos; helado, papitas fritas y otras botanas o “snacks” de paquete como doritos, cheetos, etc. Es decir, toda la comida chatarra que tiene poco valor nutricional y en cambio, si se queda en tu cuerpo para hacerte ganar peso.
- Los alimentos de baja densidad energética, por su parte, son los que siempre he recalcado aquí que son los mejores: frutas, verduras, pescado, avena, granos enteros, productos lácteos bajos en grasa, soya y frijoles (habichuelas), entre otros.
- Agua. Muchas frutas y verduras tienen más del 50% del contenido de agua, lo cual les da volumen pero significa pocas calorías.
- Fibra. Los granos enteros y otras legumbres y frutas tienen mucha fibra, es decir que toman más tiempo para ser digeridas y te dejan satisfecho/a por más tiempo.
- Vegetales. Incorpóralos como parte de la salsa de tus pastas, en tus sándwiches, como botana, pasabocas o snack; haz que sean lo que predomina en tu plato.
- Frutas: cómelas solas, mejor que en jugo y selecciona mejor las frescas. Agrégalas a tu menú diario como postre o acompañamiento. También son una excelente opción para picar algo entre comidas.
- Carbohidratos. Son necesarios, pero elígelos bien. Opta por los granos enteros (integrales): pan, arroz y pasta integral, cereal de granos integrales.
- Proteínas. Incluye aquellos alimentos altos en su contenido pero bajos en calorías como el pescado, las legumbres (frijoles, lentejas) y pollo sin piel.
- Lácteos: elige los bajos en grasa.
- Grasas. Las nueces y el aguacate contienen grasas buenas para la salud. Controla las porciones, ya que más de una porción pequeña tiene muchas calorías. Cocina tus alimentos con aceites saludables como el de canola.
jueves, 17 de noviembre de 2011
El porcentaje de proteínas en tu dieta puede ayudarte a controlar el peso
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Listeria y listeriosis: ¡fuera de mi cocina!
domingo, 3 de julio de 2011
Para perder peso, fije una meta
miércoles, 22 de junio de 2011
Picante y puré de vegetales: ¿la clave para comer más y perder peso?
- Pimentón: para carnes, pollo, pescados, guisados, sopas, salsas y vegetales.
- Estragón: para huevos, pollo, pescado, papas, aderezos, sopas y salsas de crema.
- Tomillo: para carnes, pescado, pollo, sopas y guisados, ensaladas de vegetales y aderezos.
- Nuez moscada: para pollo, guisados, sopas de crema, frutas y vegetales (excepto coles o repollos).
- Albahaca y orégano: para pollo, pescado, carnes, vegetales, pasta, sopas y ensaladas.
- Romero: para carnes, pollo, pescado, sopas, guisados y coles (repollos).
miércoles, 4 de mayo de 2011
Nuevas pautas alimenticias enfocadas en la obesidad
jueves, 24 de marzo de 2011
Extraer el jugo de frutas y verduras: algunas supuestas ventajas son exageración

Los jugos de frutas y verduras ofrecen muchos beneficios para la salud, pero no existe ninguna evidencia contundente respecto a que “extraer el jugo” sea más sano que comer frutas o verduras enteras, indica la edición de febrero de “Mayo Clinic Health Letter”.
La extracción del jugo implica utilizar algún aparato para licuar las frutas y verduras crudas. Si bien beber a tragos un vaso de líquido puede ser sabroso y sano, ciertos alegatos respecto a la extracción de jugos son exagerados.
Mayo Clinic Health Letter trata sobre algunas de las aseveraciones respecto a la extracción de jugos que no logran mantenerse en pie al analizarlas. A continuación se mencionan algunos de estos alegatos y la verdad respecto a ellos:
Mito: El cuerpo absorbe más nutrientes de los jugos: esto se basa en la teoría de que la fibra, generalmente filtrada en los jugos, es demasiado fuerte para el sistema digestivo y afecta la digestión de los nutrientes de frutas y verduras.
Realidad: La verdad es precisamente lo opuesto. El sistema digestivo necesita fibra para funcionar adecuadamente y permanecer sano.
Mito: Los jugos ayudan a eliminar las toxinas del cuerpo
Realidad: No existe ninguna prueba convincente que sustente esta aseveración. El hígado y los riñones procesan y eliminan eficazmente las toxinas.
Mito: Beber jugos ayuda a perder peso
Realidad: La pérdida (o ganancia) de peso es asunto de las calorías que se consumen o queman. Los jugos preparados en casa pueden contener gran cantidad de azúcar natural y ser altos en calorías.
Mito: El jugo es económico
Realidad: Las máquinas para preparar jugos pueden costar entre 30 y 300 dólares. En el caso de quienes beben jugo con frecuencia, el coste de preparar jugos en casa, con el tiempo, podría ser menor que comprar jugos 100 por ciento puros. Sin embargo, el gasto en el supermercado puede fácilmente aumentar debido a la cantidad de frutas y verduras necesarias para preparar el jugo. El abordaje más económico sería el consumo de frutas y verduras enteras.
Tomado de Vida y Salud
sábado, 5 de marzo de 2011
Comer sin carne más a menudo: las fuentes alternas de proteína favorecen a la salud

Sin lugar a dudas, toda dieta sana puede ocasionalmente incluir un bistec o una chuleta; aunque quienes principalmente se alimentan con productos vegetales tienen niveles sanguíneos menores de colesterol y menos riesgo de enfermedad cardíaca, obesidad y diabetes tipo 2.
La edición correspondiente al mes de mayo 2010 deMayo Clinic Women’s HealthSource ofrece las siguientes alternativas para ampliar el repertorio de comidas sin carne:
- Leguminosas y legumbres: las arvejas (chícharos), frijoles, lentejas y maní (cacahuates) pueden formar parte de muchos tipos de platos, desde fideo con verduras y legumbres cortadas hasta sopas, estofados, burritos y tacos.
- Tofu: hecho con leche de soja cuajada, el tofu puede reemplazar a la carne en los revoltijos al estilo chino y cazuelas. Se lo puede marinar con anticipación o también se lo puede congelar, descongelar y desmenuzar para que tenga una consistencia similar a la carne molida.
- Tempeh: esta pasta de soja (soya) fermentada viene en forma de torta y es masticable. Se lo puede freír, hornear o cocer al vapor; también es posible cortarlo en tajadas para preparar sándwiches a la parilla y en pedazos grandes o chicos para preparar pinchos, cazuelas y guisos.
- Proteína vegetal texturizada: es hecha de harina de soja procesada o seca y se mezcla con agua o caldo para uso en recetas de cocina.
- Seitán: es un derivado del gluten de trigo que se procesa para que parezca carne y, a veces, se lo conoce como pato o pollo “falso”. El seitán puede prepararse en casa, ya sea haciéndolo desde el principio o con alguna mezcla, y hasta comprarse listo para comer. Se lo puede agregar a guisos o se lo puede preparar al estilo stroganoff y a la barbacoa.
- Quinua: este grano es una fuente proteica de alta calidad, pues contiene todos los aminoácidos esenciales. La quinua puede utilizarse igual que el arroz, en ensaladas y cazuelas.
- Frutos secos y semillas: a pesar de que contengan muchas calorías, los frutos secos y semillas añaden proteína a las ensaladas, salsas y otros platos. Las mantequillas de frutos secos pueden reemplazar la carne en la preparación de sándwiches.
El consumir menos carne no significa preocuparse por no ingerir suficiente proteína. No es para una mujer difícil cumplir con las recomendaciones sobre el consumo diario de proteína (alrededor de 45 gramos) a través de la ingesta de una variedad de verduras, legumbres, leguminosas, granos y frutos secos. Los huevos y productos lácteos también son buenas fuentes de proteína.
Tomado de Vida y Salud
lunes, 14 de febrero de 2011
Las frutas y las verduras cuidan al corazón desde que somos niños

Posiblemente hayas escuchado o leído que tus hijos/as deben comer frutas y verduras para poder crecer sanos y fuertes. Ahora, estudios recientes han demostrado que estos alimentos también le hacen bien al corazón de los niños y les ayudan a prevenir enfermedades cardiacas cuando crezcan.
Las frutas y las verduras no son siempre las favoritas de los niños y las niñas. Muchas mamás se la pasan “luchando” para que las incorporen en su dieta, ya que sus beneficios para la salud no se pueden negar. Pero si a pesar de tu esfuerzo, el hacer que coman frutas y verduras sigue siendo casi una misión imposible, he aquí nuevos motivos para que te pongas manos a la obra y descubras nuevas estrategias para convencerlos y ayudarlos, no sólo a crecer sanos y fuertes, sino también para que se conserven saludables cuando sean adultos.
Más allá de que están cargadas de vitaminas y de antioxidantes, las frutas y las verduras pueden reducir las posibilidades de que tus hijos/as sufran del corazón cuando sean grandes. Esto fue detectado en una investigación reciente realizada en Finlandia. Específicamente, el estudio dice que comer frutas y verduras durante la infancia puede evitar o prevenir la aterosclerosis, que es uno de los pasos de la enfermedad cardíaca.
La aterosclerosis o arteriosclerosis también es conocida como el endurecimiento de las arterias (por donde pasa la sangre hasta el corazón), justamente porque cuando una persona tiene esta condición la capa interna de las arterias se vuelve más gruesa. Las arterias pierden flexibilidad, debido a que en su interior se deposita lo que se denomina placa, compuesta por colesterol, grasa y otras sustancias de la sangre.
Esto no ocurre de un día para el otro, se produce a través de un largo proceso que puede durar años e incluso décadas. En este sentido, el estudio demuestra que ya desde la infancia, la dieta puede ayudar a prevenir esta enfermedad.
Del mismo modo, otro estudio también realizado por científicos en Finlandia advierte que estas amenazas para el corazón se pueden detectar en los niños desde los 9 años. Es decir que a partir de esa edad, los niños pueden presentar factores como obesidad, colesterol y presión arterial alta, los que representan síntomas tempranos de enfermedad cardíaca y un riesgo mayor a desarrollar aterosclerosis al ser adultos.
Por todo esto, el promover una alimentación rica en frutas y verduras es, sin dudas, una decisión saludable. Se recomienda que los niños consuman por lo menos 5 tipos de frutas y verduras durante el día, de diferentes colores. Cuanto más colorido sea el plato más nutritivo resultará ser. Por ejemplo, aquí tienes algunas ideas para ponerle un toque de color a las comidas de tus niños (incluso, puedes jugar con ellos en relación a esto):
- Rojo y rosado: manzanas, cerezas, fresas, tomates, sandías
- Amarillo y blanco: bananas (o plátanos), piña, maíz
- Verde: lechuga, uvas, peras, brócoli
- Anaranjado: naranjas, zanahorias, calabaza (calabacín), melón
- Azul y morado: ciruelas, uvas, berenjenas
Aún así, si hacer que tus hijos coman frutas y verduras te parece una tarea destinada al fracaso ¡no te rindas! Recuerda que los niños pueden llegar a probar un alimento nuevo 10 veces o más antes de aceptarlo. Por eso, aunque tus niños rechacen el alimento al principio, luego de un tiempo puede terminar gustándoles. En este punto, los padres son los más indicados para lograr este propósito, con paciencia y buscando nuevas combinaciones para motivarlos a consumir nuevos, variados y sabrosos platillos.
Recuerda, la salud de su corazón en el futuro depende de lo que comen ahora.
Tomado de Vida y Salud




