DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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sábado, 12 de mayo de 2012

Manos frescas para que te ejercites por más tiempo

Tener las manos frescas durante el ejercicio permite practicarlo más cómodamente y por más tiempo. Así lo demuestra un reciente estudio que considera la experiencia de un grupo de mujeres que utilizó un dispositivo especial para refrescar sus manos. ¿Sientes que la transpiración te hace abandonar tu rutina? Si la respuesta es afirmativa y te interesa este tema, aquí te contamos más detalles sobre este hallazgo y cómo puedes refrescar tus manos con un método casero y súper accesible.

Si tus manos comienzan a transpirar mientras haces ejercicios y te provocan una sensación desagradable, pueden sabotear tu sesión. De ese modo, tu esfuerzo por perder esos kilos (libras) de más y mantenerte en forma puede hacerse, literalmente, agua.

Así lo ha detectado un estudio reciente desarrollado por unos investigadores de la Universidad de Stanford en California, en Estados Unidos, según el cual las mujeres con sobrepeso que usaron un dispositivo para refrescar sus manos tuvieron mas resistencia que las que habían utilizado un mecanismo para mantenerlas tibias.

Para llegar a estos resultados, que fueron presentados en la reunión anual de Epidemiologia y Prevención/Nutrición, Actividad Física y Metabolismo 2012, de la Asociación Americana del Corazón (AHA), que este año se realizó en San Diego. Los especialistas analizaron a 24 mujeres obesas de entre 30 y 45 años, durante 12 semanas (4 meses).

Para este estudio, que no trataba de analizar la pérdida de peso sino la comodidad al hacer gimnasia, las participantes fueron divididas en dos grupos, las de uno debían sostener un aparato que refrescaba sus manos y las del otro, por el contrario, debieron sostener un dispositivo que las mantenía templadas.

Así, los investigadores detectaron que las mujeres que usaron el aparato refrescante tendían a ejercitarse por más tiempo que sus compañeras que tenían el equipo tibio. Incluso, hubo más casos de abandono dentro del grupo que mantenía sus manos templadas. Además, las mujeres que sostuvieron el dispositivo refrescante perdieron 3 pulgadas (más de 7 centímetros) de la cintura y redujeron en 5 minutos el tiempo que necesitaban para caminar 1,5 millas (casi 2,5 kilómetros).

El estudio fue desarrollado con costosos dispositivos para enfriar las manos denominados AVAcore CoreControl (cuyo precio de mercado ronda los 3 mil dólares). Pero si no tienes dinero para acceder a uno de ellos o simplemente no deseas gastar tanto en un aparato así, no te desanimes y olvídate de poner a este motivo como excusa para abandonar tu rutina de ejercicios: una botella de agua congelada puede resolver este problema de manera sencilla y económica. Incluso, puedes ir tomando el agua a medida que se va derritiendo, y de ese modo, también evitarás la deshidratación.

Ahora que conoces la importancia de mantener las manos frescas mientras practicas tu rutina de ejercicios, puedes hacer que tu esfuerzo sea más ameno y duradero. ¿Alguna vez te habías puesto a pensar en esto? ¿Te molestan las manos transpiradas mientras haces ejercicios?

Si el calor es un problema a la hora de poner el cuerpo en movimiento, pon manos a la obra y busca el modo de enfriarlas, pues funcionan como reguladoras de la temperatura corporal. Como demuestra este estudio, mantener las manos frescas puede darte energía por más tiempo para prolongar y mejorar tu rendimiento físico actual.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 17 de noviembre de 2011

El porcentaje de proteínas en tu dieta puede ayudarte a controlar el peso


Si vigilas tu dieta y llevas un control de las calorías que consumes, magnífico. Seguro que has venido utilizando la tradicional fórmula de contar calorías para evitar consumir más de las que gastas. Al parecer, tan importante como el total de las calorías es la procedencia de las mismas. Según un estudio reciente, la cantidad de las proteínas que ingieres puede jugar un papel muy importante a la hora de mantener el peso. ¿Cómo andan tus cuentas?

Llevar una dieta balanceada, acompañada de una rutina de ejercicios es el modo más recomendable para mantener un peso saludable y un buen estado físico en general. Hasta ahora, una de las formas principales de controlar el peso consiste en mantener a raya el número de las tan nombradas y desprestigiadas calorías. Pero éste no es el único factor que debes tener en cuenta. Un nuevo estudio publicado en PloS One, desarrollado por investigadores de la Universidad de Sidney, en Australia ha detectado un vínculo importante entre las proteínas y el éxito de una dieta para mantener el peso y que a la vez te deje satisfecha(o).

Para comprenderlo mejor, primero hay que entender qué son las calorías y qué las proteínas, cuáles son las diferencias entre ambas y qué función cumple cada una en el cuerpo humano, ya que ambas son necesarias (y sí, las calorías también).

La proteína es una sustancia que se encuentran en cada célula viva del cuerpo, donde cumple funciones importantes como construir y reparar la piel, los músculos y los órganos. Por eso es necesario consumir proteínas provenientes de los alimentos. Por ejemplo, obtenemos las proteínas en la carne, los productos lácteos, las nueces y de algunos granos o leguminosas.

La caloría, en cambio, es una unidad de medida que permite saber cuánta energía contienen, en este caso, los alimentos. Todos los alimentos aportan calorías, algunos más y otros menos, y todos necesitamos consumir calorías para tener energía. Sin embargo, comer demasiadas calorías y no consumirlas puede hacer que aumentes de peso. Por eso han sido tan despreciadas a la hora de pensar en bajar esos kilos o libras de más.

Ahora bien, los alimentos están compuestos de diferentes sustancias que aportan distintas cantidades de calorías. Así, por ejemplo, por cada gramo de proteínas que tenga un producto brindará 4 calorías, mientras que cada gramo de grasa aportará 9 calorías y cada gramo de carbohidratos también aportará cuatro calorías.

Teniendo en cuenta estos valores, los investigadores de Australia trataron de detectar si el consumo de proteína afectaba el total de calorías ingeridas, por lo que les pidieron a un grupo de mujeres y de hombres delgados con una edad promedio de 24 años que llevaran unas dietas con distintos niveles totales de proteínas: específicamente 10%, 15% y 25%. Los participantes comieron sus comidas durante 4 días en el centro de investigaciones, pero además de la comidas controladas, tuvieron acceso sin restricciones a otros tipos de alimentos adicionales (todo lo que comieron se registró debidamente). Los resultados fueron los siguientes: mientras más se reducía el porcentaje de proteínas (hasta el más bajo con un 10%), los hombres y las mujeres tendieron a comer más carbohidratos y alimentos ricos en grasa, aumentando así el riesgo de aumentar peso. Cuando el nivel de proteínas subió (15% a 25%) no hubo diferencia en el peso independientemente del total de calorías ingeridas.

Según el equipo de investigadores, una de las razones que justifican estos resultados es que las personas se sienten más satisfechas (saciadas) al consumir proteínas y por eso cuando las comen en menor cantidad, tienden a buscar otros productos que las reemplacen, principalmente a base de grasas o carbohidratos. La conclusión es obvia: comer más proteínas satisface más, por lo que tendemos a comer menos cantidades y por lo tanto, a engordar menos.

Por eso, tal como lo expresan estos hallazgos, lo ideal es que el 15% de las calorías de la dieta que comemos, provengan de las proteínas. Pero ¿cómo puedes hacer el cálculo? No es tan difícil. Por ejemplo, si estás siguiendo una dieta de dos mil calorías diarias para mantener tu peso, el 15 por ciento son 300 calorías que deberías obtener de proteínas. Recuerda que cada gramo de proteína tiene 4 calorías, con lo cual deberías consumir 74 gramos de proteínas (y para saber cuántas proteínas tiene cada alimento puedes orientarte leyendo las etiquetas de los productos).

Por último, recuerda acompañar las proteínas de origen animal con frutas y verduras. Llevar una dieta balanceada es importante no sólo para mantener el peso sino también la buena salud, mientras que tener una rutina de ejercicios también es de gran ayuda a la hora de pensar en alcanzar y sostener el peso que tanto te gustaría tener.

Si tienes alguna condición de salud en particular, como diabetes, problemas del corazón, colesterol alto o enfermedad celíaca, por nombrar algunos ejemplos, no dudes en consultar con tu médico antes de hacer cambios en tu dieta, para que pueda indicarte el modo más apropiado de modificar tu alimentación sin afectar tu salud.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Unos ejercicios pueden ayudar a quienes sufren de insuficiencia cardíaca crónica


Un estudio reciente ha demostrado que un entrenamiento muscular adecuado puede ayudar a las personas que tienen problemas del corazón. Estos hallazgos son un nuevo aporte que permitiría diseñar tratamientos más precisos para disminuir los síntomas de esta condición. No te esperes para después, ¡ponte en movimiento ahora mismo!

¿Temes hacer ejercicios porque tienes problemas del corazón? Quizás no debas resignarte ni puedas seguir usando esta idea como excusa para quedarte descansando. Por el contrario, el ejercicio físico es una de las recomendaciones para mantener al sistema circulatorio sano, sólo que las personas que tienen problemas cardiovasculares deben hacerlos siguiendo las indicaciones de su médico.

Buscando movimientos más apropiados que ayuden al corazón, un nuevo estudio publicado en la revista Journal of the American College of Cardiology, confirmó que un entrenamiento adecuado puede ayudar a quienes sufren insuficiencia cardíaca crónica.

En detalle, un grupo de investigadores de Italia y de Estados Unidos descubrieron que el ejercitar los músculos pequeños mejora el flujo de oxígeno y la capacidad de hacer ejercicio, dos factores que benefician al sistema circulatorio en sí.

La insuficiencia cardíaca crónica se produce porque el corazón no puede bombear suficiente sangre a todo el cuerpo, lo que puede provocar acumulación de sangre y líquidos en los pulmones, retención de líquido en los pies, los tobillos y las piernas (llamado edema), cansancio y falta de aire, entre otras condiciones.

Para llevar a cabo el estudio, los investigadores hicieron un seguimiento de doce hombres, seis de los cuales sufrían insuficiencia cardíaca crónica, que participaron en un programa de ocho semanas de ejercicios aislados de los músculos pequeños (extensiones de la rodilla) y de todo el cuerpo (ciclismo).

Los investigadores examinaron la estructura muscular, el transporte del oxígeno y el funcionamiento metabólico de los hombres (que es el modo en que el organismo procesa la energía que obtiene de los alimentos), antes y después de completar el programa.

Luego, compararon los hallazgos que encontraron en quienes sufrían de insuficiencia cardíaca crónica con los que no padecían la condición y les solicitaron a quienes tenían problemas del corazón que completaran otro régimen de ejercicio de los músculos pequeños, de ocho semanas, para poder comparar los resultados.

Así detectaron que el rendimiento cardiaco durante el ejercicio de los músculos pequeños fue similar en todos los participantes, antes y después de las ocho semanas de entrenamiento, pero no ocurrió lo mismo con el transporte del oxígeno.

Antes del entrenamiento, la cantidad máxima de oxígeno que llegaba a los músculos de las piernas era significativamente más baja en los hombres con insuficiencia cardiaca crónica. Felizmente, luego de las ocho semanas de ejercicio, la cantidad de oxígeno que llegaba a esos músculos aumentó aproximadamente un 54 por ciento, al mismo nivel que los hombres que no tenían problemas en el corazón.

Según los investigadores, estos hallazgos indican que, con el estímulo adecuado, los músculos esqueléticos pueden adaptarse y responder al ejercicio, aún en pacientes con insuficiencia cardiaca crónica. De ser así, estos descubrimientos podrían ayudar a desarrollar mejores estrategias de tratamiento y rehabilitación para quienes sufren problemas similares.

La insuficiencia cardíaca, en general, está provocada por otros problemas de salud, como presión sanguínea alta, diabetes y la denominada enfermedad de las arterias coronarias (EAC), que se produce cuando las arterias que llevan la sangre hasta el corazón se endurecen y se estrechan.

Para cuidar la salud del corazón, la recomendación de los especialistas es seguir una dieta saludable acompañada de una rutina de ejercicios diarios, que no sólo te permitirán vivir más sino también mejor.

Tomado de Vida y Salud

jueves, 13 de octubre de 2011

Como reducir el estrés mientras dejas de fumar


Dejar de fumar puede parecerte lo más difícil del mundo, ¡lo has intentado tantas veces sin éxito! Pero no debes darte por vencido(a). ¡Anímate! Las ventajas son muchas y los beneficios para tu salud serán aún mayores. ¿Qué esperas para disfrutarlos? Si te provoca tensión tan sólo pensar que no podrás encender un cigarrillo más, y temes que la ansiedad no te permita lograr tu objetivo, he aquí algunas claves para reducir el estrés mientras dejas de fumar.

Dejar de fumar es un gran logro. Ya sabes que el tabaco le hace mucho daño a tu salud y a la de quienes deben respirar el humo de los cigarrillos que tú fumas. Seguramente has escuchado que este hábito le hace daño a tus pulmones, al corazón y a la piel, que aumenta las posibilidades de que tengas cáncer en el futuro, por sólo mencionar algunas de sus consecuencias negativas.

Lo dicen hasta las cajetillas de cigarrillos: “El fumar es perjudicial para la salud”. Pero todo eso no es suficiente para que tomes la decisión y abandones el hábito para siempre. Tampoco te ayuda pensar que el cigarrillo te deja mal olor, que afecta tu sentido del olfato, que te genera un gasto extra innecesario y muchos otros factores que van más allá de la salud.

Si nada hace que puedas dejar el hábito y ya lo has intentado antes, y la ansiedad y la tensión que te genera el solo hecho de privarte de un cigarrillo hace que vuelvas a caer en la tentación, he aquí siete claves para combatir el estrés mientras dejas de fumar, para que la próxima vez que te enfrentes a esta situación no te rindas ante una nube de humo.

Regla número 1: cambia tu forma de pensar. Dejar de fumar no tiene por qué ser tan difícil, sólo que estás tan acostumbrado(a) a escucharlo que te has convencido de que no podrás vivir sin un cigarrillo en la mano. Sin embargo, es posible que seas una persona exitosa que alcanza las metas que se propone, e incluso que cuida mucho su salud, excepto que no puedes dejar el tabaco. Piénsalo de este modo: dejas de fumar cada vez que apagas un cigarrillo, ¿qué es lo que te lleva a prender otro? ¿es la ansiedad?

Regla número 2: sé prevenido(a). Si vas a tomar la decisión de dejar el tabaco, ten en cuenta que te esperan unas semanas difíciles. En realidad, se considera que la adicción física al cigarrillo desaparece luego de los primeros días o semanas de abandonarlo. Sin embargo, muchas veces los nervios son traicioneros y la tentación es más fuerte. Debes de estar consciente de esto y prepárate para enfrentarte a eso. Algo que puede ayudarte, por ejemplo, es pensar en una buena razón para dejar de fumar, la que más te estimule a no retomar el hábito ante situaciones difíciles y, por ejemplo, repetírtelo a ti mismo(a) cuando estés en una fiesta donde sabes que habrá otros fumadores y tú, en contra de lo que todos esperan, esta vez dirás: “No, gracias, ya no fumo”.

Regla número 3:...

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viernes, 19 de agosto de 2011

¡Ojo! Los pacientes obesos con diabetes 2 no se benefician con la leptina


Según un estudio nuevo, las personas obesas con un diagnóstico reciente de diabetes tipo 2 no reciben beneficios de la hormona leptina, independientemente de cuánto pesen y de las libras o kilos que pierdan. Los investigadores detectaron que un tratamiento a base de esta hormona no modifica la sensibilidad a la insulina en esos casos.
¿Nunca  has oído hablar de la leptina? Probablemente haya muchas personas que también la desconozcan. Se trata de una hormona, descubierta recientemente en 1994, que entra en el torrente sanguíneo al aumentar el nivel de grasa contenido en las células grasas (o adipocitos). La función principal de la leptina es inhibir el apetito, en otras palabras, le avisa al cerebro que ya ha “comido” lo suficiente.  Es la responsable de que nos sintamos satisfechos, “con la barriguita llena”.
Así, esta hormona juega un papel importante en el peso de una persona ya que no solamente controla la sensación de saciedad sino que ayuda a regular también el consumo de la energía.  Las personas obesas, en su mayoría, aunque tienen concentraciones elevadas de leptina en la sangre, son resistentes a ella (de la misma forma en que los diabéticos son resistentes a la insulina), por lo que se les afecta el mecanismo de sensación de saciedad y de utilización de la energía del cuerpo (es decir, comen más y gastan menos calorías).
Desde su descubrimiento  hace unos 17 años, la mayoría de las investigaciones en torno a la leptina se centraron en su papel como factor regulador del peso corporal, aunque estudios posteriores describieron  que también influye en otros procesos del cuerpo, como la reproducción, las defensas y la formación de los vasos sanguíneos.
La regulación de la secreción de leptina se produce a largo plazo, principalmente por variación del nivel de masa corporal y efectos estimulantes de la insulina.
La insulina es otra hormona que libera el páncreas y que juega un papel esencial en la regulación del azúcar en la sangre. En las personas que padecen de diabetes esta regulación no se realiza correctamente. Por eso, en algunos casos, las personas deben inyectarse insulina.

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martes, 31 de mayo de 2011

La meditación puede ayudarte a mejorar tu rendimiento en el colegio


Si no te está yendo tan bien cómo quisieras en tus estudios, aquí te presentamos una alternativa que puede ayudarte a mejorar tu capacidad de concentrarte y aprender: la meditación. ¿Se te había ocurrido? Sigue leyendo y entérate lo que se ha descubierto en investigaciones recientes sobre este tema.
Si crees que la meditación es aburrida, que es algo que sólo le gusta a la gente grande y que no tiene nada que ver con tu estilo de vida moderna, activa, llena de actividades y de reuniones sociales, te sugiero que tomes dos minutos para leer este artículo, especialmente si no te está yendo tan bien en el colegio cómo tú quisieras.
¿Por qué? Porque un nuevo estudio desarrollado por unos investigadores de la Universidad Maharishi de Administración, en California, Estados Unidos, demostró que la meditación trascendental podría ayudar a mejorar el rendimiento académico en los adolescentes, sobre todo en los cursos de matemática y de inglés.
Para ello consideraron el desempeño de alrededor de 200 alumnos de un colegio estatal en California, que tenían problemas para aprobar estas dos materias: inglés y matemáticas, y encontraron que quienes practicaban el programa de meditación transcendental mejoraron su rendimiento y sus calificaciones en ambos temas.
Si te estás preguntando de qué se trata la meditación trascendental, te cuento: es una práctica que te lleva a un estado de una tranquilidad mental y a otras vivencias espirituales, pues se enfoca en estar en el momento presente. Existen distintos tipos de meditación que generan efectos diferentes, por eso algunas personas aplican estas técnicas para obtener beneficios en distintos aspectos, como la salud y la educación. Esto dio lugar a que cada vez más investigadores se dedicaran a buscar una relación entre la meditación y esos  aspectos de la vida.
La meditación está asociada con estados de relajación física que pueden ser utilizados para aliviar el estrés, la ansiedad y otros síntomas del cuerpo, así como para producir cambios en la mente, que pueden ser utilizados para observarse a uno mismo, aprender a controlar la conducta o los impulsos y descubrir cuándo tu forma de pensar hace que seas autodestructivo/a o que te dañes a ti mismo/a.
Relacionado con la conducta y el pensamiento, los investigadores han desarrollado estudios en distintos países para vincular la meditación con la educación y encontraron resultados positivos. Por ejemplo, algunos análisis realizados en Estados Unidos por el Inner Resilience Program, en Nueva York, consideraron a estudiantes de hasta 11 años de edad y demostraron que la meditación en las aulas había logrado mejorar la confianza de los niños en sí mismos y su capacidad para relacionarse con el mundo.
En otro estudio que comparaba los hallazgos de más de 100 investigaciones al respecto, se comprobó que los estudiantes que recibieron el aprendizaje social y emocional dentro y fuera del aula mostraron importantes mejoras en su comportamiento: no sólo dominaron las habilidades para tranquilizarse y desenvolverse mejor, sino que también aprendieron con más eficacia y sus notas fueron más altas.
¿Todavía piensas que la meditación no es para ti? Pues hay más. Otras investigaciones trataron de evaluar cómo estas técnicas te pueden ayudar a mantenerte más sano, teniendo en cuenta que la salud emocional (es decir, tus emociones y tus sentimientos) afectan a la salud del cuerpo.
Tu cuerpo responde a la manera en la que piensas, sientes y actúas. Si estas estresado, ansioso o enojado, tu cuerpo tratara de decirte que algo no anda bien. Por eso, cuando tienes problemas emocionales es posible que el sistema de defensas de tu organismo se  debilite y, por ejemplo, podrías tener más resfriados y otras infecciones. Además, en esos tiempos difíciles es posible que te sientas desganado/a y no cuides tu salud como debieras, podrías no tener deseos de hacer ejercicio, comer mal y hasta abusar del alcohol, el tabaco u otras drogas (algo que, desafortunadamente, es bastante común durante la adolescencia).
Por todo esto, es importante que trates de reconocer tus emociones y comprender por qué las estás teniendo. Y si no tienes tiempo de empezar algún tipo de meditación (aunque algunas requieren ejercicios que pueden resultar muy entretenidos), aquí te sugiero algunas cosas sencillas que puedes empezar a aplicar para mejorar tu salud emocional y, de paso, sentirte más concentrado/a y con más energía para absorber nuevos conocimientos y mejorar tu rendimiento en los estudios y en la escuela:
  • Expresa tus sentimientos para que las personas que te quieren puedan saber qué cosas te molestan. Aunque debes considerar que quienes te rodean no siempre podrán ayudarte, a veces podría ser necesario que busques ayuda profesional.
  • Trata de que tu vida sea equilibrada y no te obsesiones con los problemas que puedan conducirte a sentimientos negativos. Es importante que aprendas a lidiar con los problemas pero también que puedas enfocarte en las cosas positivas de tu vida.
  • Procura ser tolerante cuando te enfrentes a los problemas y eleva la imagen que tienes de ti mismo/a.
  • Cuida tu salud. Para estar bien emocionalmente también hay que estarlo físicamente. Trata de que tus comidas sean saludables, duerme suficiente y haz ejercicios regularmente.
Hay muchos recursos para estar bien emocional y físicamente. La meditación es una de ellas. Tu mismo/a encontrarás cuáles son las cosas que te hacen bien y, cuando las descubras, no las abandones, te ayudarán para llevar una adolescencia sana y feliz, incluyendo un mejor rendimiento en la escuela.
Tomado de Vida y Salud

lunes, 25 de abril de 2011

El impacto de los teléfonos celulares o móviles en tu cerebro


Continúa la preocupación acerca del efecto que tiene el uso de los teléfonos celulares en la salud. A propósito, un estudio reciente detectó que los teléfonos móviles o celulares sí tienen un impacto en el funcionamiento del cerebro. Sigue leyendo para que estés al día sobre este tema.
Uno de los desarrollos tecnológicos cuyo uso se ha expandido en todo el mundo es el teléfono móvil o teléfono celular. ¿Te acuerdas de como era la vida cuando no existían estos teléfonos celulares personales que hoy podemos llevar con nosotros a todos lados? Es difícil de imaginarnos no tenerlos disponibles hoy en día.
Desde el momento mismo en que aparecieron estos aparatos surgió un interrogante que hoy sigue sin resolverse con claridad: ¿qué impacto tienen en el cerebro las ondas electromagnéticas que utilizan estos dispositivos? ¿son nocivas? ¿pueden provocar cáncer? En resumidas cuentas, la pregunta que sigue flotando en el aire es: ¿es seguro hablar por el celular?
Para poder establecer comunicaciones de manera inalámbrica, los teléfonos móviles utilizan lo que se conoce como ondas electromagnéticas, las que mediante radiaciones que llevan el mismo nombre transportan la energía a través del espacio.
Existen distintos tipos de ondas electromagnéticas, como la luz, las ondas del radio, las microondas (que son las que utilizan los aparatos con esta denominación para calentar alimentos) y los rayos ultravioletas. Algunas de estas ondas, incluso, se utilizan para realizar estudios o tratamientos médicos de manera controlada y segura, como los rayos X y los rayos gamma y las partículas alfa en los tratamientos de radioterapia.
En este sentido, es sabido que las ondas electromagnéticas pueden provocar cambios sobre el cuerpo. Lo que se desconoce en el caso particular de los teléfonos celulares es si lo hacen o no, y si es así, qué efecto tienen en el organismo y si esos cambios son perjudiciales. Por eso muchas personas consideran que el uso de estos dispositivos puede incrementar el riesgo de contraer cáncer cerebral.
La respuesta a esta preocupación se está investigando prácticamente desde el surgimiento mismo de la telefonía móvil y, lamentablemente, todavía no tiene una resolución certera que deje a los usuarios tranquilos.
Recientemente, un nuevo estudio publicado en el Journal of the American Medical Association,( la revista de la Asociación Médica Estadounidense), comprobó que una conversación de una hora por el celular estimula las áreas del cerebro más cercanas a la antena del teléfono, aunque todavía no se sabe si esos efectos constituye un riesgo para la salud a largo plazo.
Este descubrimiento representa un nuevo aporte a este tema tan controversial. Hace unos años, por ejemplo, algunos investigadores norteamericanos alertaban sobre la necesidad de prevenir, aún cuando todavía se desconoce a ciencia cierta los efectos de estos dispositivos sobre la salud, y citaban estudios desarrollados por unos científicos europeos y de otras partes del mundo que sí sugerían una relación directa entre el uso de los teléfonos celulares y el desarrollo del cáncer.
Por el momento, las dudas continúan y no hay mucho por hacer. Algunos especialistas sugieren incluir carteles de advertencia en estos equipos (similares a los que figuran en los paquetes de cigarrillos).
A nivel individual, lo mejor que puedes hacer quizás sea limitar el uso del celular lo más posible, sobre todo en los niños y en los adolescentes, en donde se considera que el impacto puede ser mayor. Otras medidas preventivas que podrías tomar son:
  • Busca siempre un lugar donde la cobertura sea máxima, para evitar que tu móvil emita a la máxima potencia
  • Aleja el equipo del cuerpo mientras se establece la llamada, dado que es el momento en que emite con más potencia
  • Utiliza auriculares o la función manos libres para evitar acercar el teléfono a la cabeza
  • Evita, en lo posible, llevarlo encendido y pegado al cuerpo (especialmente cerca de los riñones, el corazón y los genitales)
  • Envía más mensajes de texto y habla menos
  • Habla por períodos cortos de tiempo (por ejemplo, si hablas dos horas por día es preferible que lo hagas en varias llamadas de unos cuantos minutos cada una y no en dos de una hora cada una)
  • No hables en lugares rodeados de metales, como automóviles o medios de transporte público, ya que las ondas electromagnéticas rebotan en las paredes y les cuesta salir de allí. Si de todos modos tiene que hablar, recuerda abrir siempre las ventanillas.
A pesar de estas dudas, se estima que actualmente existen alrededor de 5,000 millones de teléfonos móviles en uso en todo el mundo. Mientras tanto, las investigaciones continúan en busca de una respuesta segura que nos permita hablar con tranquilidad, en todo momento y desde cualquier lugar.
Tomado de Vida y Salud

miércoles, 6 de abril de 2011

Los hombres también fingen orgasmos


Mucho se habla de la sexualidad en la mujer y de su capacidad para fingir orgasmos. Por el contrario, es poco lo que se sabe al respecto de los hombres. Sin embargo, algunos estudios comenzaron a indagar sobre este tema y detectaron que, si bien la erección hace que fingir un orgasmo sea más difícil, algunos se las buscan para lograrlo. Aquí te contamos más detalles sobre la sexualidad masculina y por qué los hombres también fingen orgasmos.
Aunque parezca extraño y hasta complicado, los hombres también pueden y se las buscan para fingir orgasmos. Algunas encuestas analizan esta actitud en personas de ambos sexos y han detectado que la causa principal que lleva a los hombres y las mujeres a fingir el orgasmo es esperar a que el acto sexual culmine sin herir los sentimientos del o la compañera.
Así, por ejemplo, un estudio reciente desarrollado por unos psicólogos de la Universidad de Kansas, en los Estados Unidos, detectó que tanto los hombres como las mujeres pueden fingir el orgasmo cuando hay penetración durante el acto sexual. Por el contrario, esto ocurre menos cuando el placer se brinda o se recibe mediante otro tipo de estimulo, ya sea manual u oral. Los especialistas consideran que una razón para que esto sea así es que las expectativas de llegar al orgasmo durante la penetración son mayores que de otro modo.
Entre los hombres encuestados, el motivo principal para simular fue que el orgasmo estaba tardando demasiado y deseaban terminar el acto sexual, seguido por la intención de no herir a su compañera o evitar consecuencias no deseadas.
Según los investigadores, en general hay un rasgo en común en todos los participantes que pretenden tener orgasmos y es que se sienten presionados durante el acto sexual. Esto les ocurre tanto a los hombres como a las mujeres por igual.
Para aliviar esta situación, una de las recomendaciones es redefinir lo que se considera una relación sexual exitosa a cualquier tipo de acto que te haga sentir bien contigo y con tu pareja y que mejore la relación entre ambos.
Paralelamente, otro ensayo desarrollado por un urólogo y sexólogo colombiano  Alonso Acuña, detectó que la causa principal para simular el orgasmo era lo que se denomina simulación por Síndrome de Eyaculación Inhibida, un trastorno que impide llegar al orgasmo (puede ser por diversas causas: edad, ansiedad, alcohol o segundo coito sin eyaculación).
Otras causas menos frecuentes fueron:
  • presumir potencia sexual: dicen haber eyaculado cuando ella llega al orgasmo y luego van por un segundo coito o fingen el segundo orgasmo porque no son capaces de alcanzarlo.
  • ahorrar energía: para utilizarla con alguna amante (o a la inversa, fingen con la amante para utilizarlo con su mujer) o para masturbarse, por ejemplo.
  • temor al embarazo.
  • ir en búsqueda del orgasmo simultáneo.
  • incapacidad de la compañera de llegar al orgasmo.
En síntesis, la causa que subyace a un engaño de este tipo se relaciona con un temor o una incapacidad de comunicarse, una paradoja si tenemos en cuenta que la comunicación es una de las bases fundamentales de cualquier relación sexual, por esporádica que sea.
En el caso del hombre, además, se suma la presión que agrega cierta idea popular machista de que un hombre siempre está preparado para eyacular, en cualquier momento y bajo cualquier circunstancia. Tú sabes que esto no es así.
Entonces, ¿por qué no te quitas los miedos y las presiones? La clave es la comunicación. Anímate a hablar con tu compañera y anímala a ella también a que te cuente cuáles son sus preocupaciones o inhibiciones en la cama. El hablar con sinceridad al respecto los ayudará a los dos a mejorar en la intimidad y a disfrutar más del sexo y del acto sexual sin tener que fingir.
Tomado de Vida y Salud

sábado, 25 de diciembre de 2010

El poder de la mente en la salud y las terapias alternativas

Cuando vas al médico por que te duele algo o por que sientes algún malestar, esperas recibir una fórmula médica que te diga qué medicamentos debes tomar para aliviarte. ¿Qué pensarías si te dijera que existen medicinas alternativas que consideran que la mente ayuda a curar el cuerpo? Te sonaría un poco extraño, ¿verdad? Sin embargo, no lo es: la salud es un concepto que debe abarcar a la mente y al cuerpo, porque están íntimamente conectados. A este concepto de totalidad se le conoce como salud holística.

Es común que cuando hay algo que afecta tus emociones, tu cuerpo reaccione. Esto sucede, por ejemplo, si estás viviendo en un lugar que no te gusta, si tienes un trabajo que no disfrutas o en el que no te dan un trato justo, o si estás en una relación conflictiva. Puede que te duela la espalda, que te den jaquecas o que tengas problemas digestivos. Por lo general, se cree que se debe a un factor externo, pero podría no ser así. El cuerpo expresa de una u otra manera algo que está afectando a la mente. Por algo se ha comprobado que muchas personas que sufren de enfermedades crónicas, como el colon irritable, mejoran su estado de salud con una dosis de risa y buena energía.

Los seres humanos no somos sólo carne y hueso. Somos también mente y espíritu. Por eso, si algo afecta a una de estas entidades (el cuerpo, la mente, el espíritu), el resto también sufrirá las consecuencias. De ahí surge la práctica de la salud holística que entiende al ser humano en su totalidad.

Tomando este punto de partida, muchas de las prácticas que hacen parte de la medicina alternativa se basan en la importancia de la relación entre mente y cuerpo. Se enfocan no en atacar los síntomas sino en buscar equilibrar la causa de los problemas que te pueden afectan.

¿Es charlatanería o tienen algún tipo de sustento científico?

Si dudas de la veracidad de las prácticas de medicina alternativa que tratan al cuerpo y la mente como un todo, te sorprenderá saber que se basan en estudios científicos que provienen especialmente de la neurociencia. Según investigaciones en esta área, el organizar los “cables del cerebro” permite reenganchar áreas como la corteza pre-frontal responsable de fortalecer la capacidad de reacción y la felicidad. La medicina del cuerpo y de la mente promueve una idea verdaderamente fascinante: la mente tiene la posibilidad de cambiar o modificar el cerebro, así como de controlar el funcionamiento y los síntomas del cuerpo.

Analiza por un momento qué pensamientos rondan frecuentemente en tu mente y cómo podrías calificar tu estado de salud. Lo que almacenas en tu mente puede predisponerte al estrés, y éste a su vez produce algunas enfermedades. De allí que la primera parte del camino a recorrer en este tipo de medicina alternativa sea poner la mente en un estado de paz, liberarla de pensamientos negativos, juicios y prejuicios.

¿Te ha sucedido que ciertas emociones o situaciones producen algunos efectos en tu cuerpo?

Recuerda cuando te has sentido de “mal genio”. Tu boca tiende a ponerse seca y en muchos casos amarga, tu cuello se pone tenso y hasta puedes experimentar dolores de cabeza. Y qué tal cuando estás bajo situaciones de mucha tensión o estrés. ¿Has sentido que tu respiración se agita, y que al controlarla puedes controlar también la sensación de estrés y enojo? Esto es maravilloso, si en lugar de tomar ciertos medicamentos que te ayuden a controlar las respuestas de tu cuerpo, puedes hacerlo con solo liberarte de los pensamientos negativos, buena parte de tu salud está en tus manos.

Partiendo de allí, podrás utilizar tu mente para alcanzar beneficios en el campo de la salud. Para lograrlo existen diferentes prácticas; unas de tipo espiritual, otras relacionadas con los beneficios de una buena respiración y una buena postura.

¿Qué prácticas hacen parte de la medicina del cuerpo y de la mente?

  • Biofeedback: por medio del uso de algunos aparatos que te ayudan a medir el pulso cardiaco, la temperatura de tu piel y hasta la actividad de tu cerebro, tendrás la posibilidad de aprender a controlar la presión sanguínea y la tensión muscular, entre otros.

Se considera que el Biofeedback ayuda a controlar ciertas condiciones como el asma, como el síndrome del intestino irritable, la náusea y el vómito relacionados con terapias contra el cáncer y el estreñimiento. También ha sido eficaz en algunos casos de incontinencia, tensión alta, dolor, epilepsia y control de ansiedad.

  • Visualización es una técnica que usa la creación de imágenes en la mente con el propósito de curar y sanar. Por ejemplo los indios Navajo utilizan esta técnica invitando a la persona a visualizarse como un ser saludable. Hoy en día se hace referencia a prácticas desarrolladas por Sigmund Freud y Carl Jung en donde se documentaba el uso de la imaginación en los procesos curativos.

En la actualidad se usa en algunos casos del tratamiento del cáncer para reducir los síntomas, también para el manejo del estrés, y antes y después de las cirugías para reducir la ansiedad. Lo más llamativo de todo es que no tiene ningún efecto negativo. Así que puedes intentarlo sin temer a las consecuencias.

  • Meditación. ¿Crees que es posible controlar el flujo de los pensamientos en tu mente? La respuesta es sí. Lo puedes hacer a través de la meditación. No sólo te ayudará a encontrar un estado de relajación física y mental sino que te permitirá relacionarte de manera diferente con tus emociones y pensamientos. Médicamente la meditación es usada actualmente en casos de presión alta, ansiedad, estrés, fibromialgia y asma. Es recomendada debido a que no tiene efectos colaterales, y por el contrario te ayudará a controlar el estrés diario.
  • Musico-terapia. Desde la década de los años cincuenta la música ha sido utilizada para curar. En esa época se recurrió a los músicos para sanar a militares norteamericanos heridos en combate. En nuestros días, esta terapia se usa en pacientes con Alzheimer, autismo, y depresión. También contribuye a obtener un estado de relajación y a reducir el estrés. Pero recuerda que esta terapia no consiste en conectarse al iPod y simplemente escuchar la música que te gusta. Esta terapia consta de un procedimiento particular en el que la música es usada para entrar en estados de relajación.
  • Manejo de la respiración. El manejo de la respiración puede ser también útil en casos como la náusea, el vómito, la presión alta y por supuesto la ansiedad y el estrés.
  • Oración. Aunque el evaluar la espiritualidad en estudios científicos no es una tarea fácil de resolver, algunos estudios han logrado encontrar resultados positivos en el caso de personas con cáncer y con enfermedades relacionadas con la función del sistema inmune. Sin importar cual sea tu predilección en cuestiones espirituales, el bienestar del espíritu puede reflejarse en el bienestar del cuerpo.

Si ninguna de estas opciones te llamó atención podrías intentar alternativa como la terapia cognitiva y conductual, la hipnosis, la relajación muscular, el Pilates, el Tai Chi y el Yoga. Como ves, las opciones son muy amplias, podrías obtener grandes beneficios sin experimentar ningún efecto secundario. Recuerda que la mente es tu gran aliada para tener Vida y Salud.


Tomado de Salud y Vida

viernes, 12 de noviembre de 2010

¿Quieres perder peso? ¡A desayunar!


El desayuno es la primera comida del día y la más importante. Si tienes unas libras o kilos de más y piensas que no desayunar evita que consumas calorías que no necesitas, ¡te equivocas! Si quieres perder peso, lo que debes hacer es precisamente, desayunar. Aquí te explicamos por qué esa primera comida del día es tu mejor aliada en el control y la pérdida de peso.

Tengo una amiga que siempre ha querido bajar de peso y nunca desayuna. Según ella, es su estrategia para evitar consumir calorías de más. Sin embargo, por más que hace dietas, no baja de peso. El problema de mi amiga y, estoy segura, de muchas personas más en el mundo, es que piensan que desayunar no es necesario y que al contrario, contribuye a engordar. Pues ¡qué equivocados están! Seguramente habrás oído una y mil veces que hay que desayunar como rey, almorzar como príncipe y cenar como mendigo. Aunque es un dicho popular, es cierto. La primera comida del día es la más importante y te ayuda a perder peso y a mantenerte en un peso ideal. ¿Por qué? Es sencillo de entender. Toma nota:

El empezar el día con un desayuno saludable que incluya fibra, lácteos bajos en grasa y proteínas, evita que cuando sean las 11 de la mañana estés muriéndote de hambre y como aún no es la hora de almorzar, caigas en tentaciones peligrosas para tu peso: panes dulces, chocolates, cafés cargados de calorías. También puede suceder que comas un almuerzo muy grande (alto en calorías) porque tienes mucha hambre y quieres calmarla a como dé lugar. El ayuno prolongado puede aumentar la respuesta de tu cuerpo a la insulina (encargada de transportar la glucosa que da energía a las células), lo que a su vez incrementa la acumulación de grasa y el aumento de peso. En otras palabras: no desayunar evita que produzcas las encimas que se necesitan para metabolizar la grasa y perder peso.

Desayunar te da una gran dosis de energía para tus actividades diarias. Además, inicia tu metabolismo y te motiva a hacer más actividad física. Varios estudios han comprobado que las personas que no desayunan, hacen menos ejercicio, lo cual se traduce también en aumento de peso.

Si desayunas, aprendes a comer mejor a lo largo del día. Las personas que desayunan diariamente incluyen más frutas y verduras en su dieta.

Pero ¡atención! esto no quiere decir que abuses del desayuno y comas cosas que no debes: existen desayunos saludables y otros que pueden ser una bomba para tu organismo. Es importante que elijas inteligentemente.

Qué prefieres: ¿una rosca de pan con mantequilla o cereal y frutas? Si tu respuesta es la primera, debes de re-evaluar lo que comes: los alimentos ricos en carbohidratos (el pan blanco por ejemplo) tienen más calorías y te llenan menos. En cambio, los cereales de granos integrales, las frutas o un yogurt bajo en grasa contienen más fibra y te llenan más con menos calorías.

Veamos un ejemplo: un desayuno compuesto por una taza de avena, ½ taza de leche baja en grasa, 1 taza de fresas y una cucharada de nueces tiene solamente 307 calorías. En cambio, un desayuno compuesto por un bagel con queso crema (típico en Estados Unidos) puede tener más de 400 calorías. Esto es menos comida, más calorías y más grasa. ¿Ves la diferencia?

Los huevos son una opción saludable también si los acompañas con pan integral y frutas. Ten cuidado con las opciones de comida rápida que podrías elegir para ahorrar tiempo. Más vale comerte un poco de cereal con alto contenido en fibra, una banana y un huevo cocinado que acabar con el tocino, el queso, las frituras y el pan dulce que ofrecen los menús de los restaurantes de comida rápida que te van a proporcionar más calorías y, frecuentemente son menos saludables.

Que el tiempo no sea tu excusa: toma la decisión y haz que tu desayuno sea una parte importante del inicio de tu día y verás que se reflejará en la balanza.

Si tienes dudas, consulta con una dietista registrada para que diseñe un desayuno y un plan alimenticio que tome en consideración tu peso y tu actividad física.

No lo olvides: para perder peso, date un desayuno de rey.

Tomado de Salud y Vida