DESPACHOS A TODO EL PAÍS

DESPACHOS A TODO EL PAÍS
Mostrando entradas con la etiqueta emociones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta emociones. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de agosto de 2012

¿De qué forma nos enferma el estrés?


El estrés es la plaga del mundo moderno y no es extraño que así sea si consideramos que casi todo en la vida cotidiana contribuye a crearlo o a aumentarlo: los problemas laborales o familiares, las preocupaciones económicas y la falta de tiempo, son sólo algunos ejemplos. Y si bien no se trata de una enfermedad en sí misma, sí es un factor de riesgo de casi todas las condiciones de salud. ¿Cuál es el mecanismo que hace que el estrés crónico afecte tanto? Busca la respuesta aquí.

Con el ritmo acelerado que caracteriza a las sociedades de hoy, el estrés se ha convertido en parte inseparable de la vida diaria. De esta forma, muchas condiciones pueden ser provocadas por este factor que, si bien no es una enfermedad en sí misma, puede causar problemas de salud concretos y reales, cuando se prolonga a través del tiempo y no se toman medidas para contrarrestarlo o eliminar sus causas.

Lo que sigue siendo un misterio es cómo las preocupaciones del día a día hacen que la salud se vea afectada. Una posibilidad es que las personas bajo estrés crónico (las que están al cuidado de un enfermo, tienen un trabajo exigente o problemas familiares importantes por citar algunos ejemplos), tengan costumbres menos sanas: que fumen, consuman alcohol, no duerman lo suficiente o se alimenten indebidamente. Otra alternativa es que las hormonas del cuerpo que responden al estrés tengan algo que ver en la aparición de enfermedades.

Eso es lo que se ha creído durante las últimas décadas. Ahora, investigaciones recientes parecen acercarse a una respuesta nueva que involucra al sistema inmunológico (de defensas), que es el que ayuda a que te defiendas contra los virus y las bacterias y su relación con el proceso inflamatorio. Debes tener en cuenta que la inflamación cumple una función positiva cuando el sistema de defensa la crea temporalmente para ayudar al cuerpo a sanar, como en el caso de la inflamación y el enrojecimiento que surge alrededor de una herida, por ejemplo. Pero cuando la inflamación se prolonga más allá de lo necesario, o se produce sin que el cuerpo la requiera para sanarse, puede crear toda una serie de trastornos y hasta convertirse en una condición crónica en la que el sistema de defensas ataca al propio organismo (como en el caso de la alergia o el asma).

La relación del estrés, la inflamación y las condiciones de salud ha sido el motivo de varios estudios recientes. Uno de ellos se publicó a principios de año en el medio especializado Proceedings of the National Academy of Sciences. Fue desarrollado por unos investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles, que llevaron un registro diario sobre las actividades de 122 adultos jóvenes (53 hombres y 69 mujeres) durante ocho días, enfocándose en sus relaciones con los demás y si éstas relaciones eran positivas o negativas. Además, los participantes tuvieron que hacerse pruebas de estrés y se les tomaron muestras de saliva antes y después de las pruebas, para medir los marcadores biológicos de la inflamación.

Si deseas leer todo el artículo, pincha aquí

martes, 26 de junio de 2012

Recetas para la vida – ¿Porque será que mi familia no comparte mis éxitos?

¿Es envidia, competencia, incomprensión o simplemente mala comunicación?

“Familia… querida, amada, única” siempre un tema especial y delicado. Cada quien su propia historia y sus características tan peculiares. No hay dos familias iguales ya que cada una tiene su sazón único. Las reuniones familiares siempre provocan sentimientos encontrados, emociones gratas, alegrías, rencuentros; por el otro, traen viejos recuerdos, malos entendidos, resentimientos, rivalidades y frustraciones. Aprender a disfrutar la familia es importante ya que cuando esta nos contiene los integrantes se fortalecen, se nutren y encuentran un lugar seguro para crecer, cuando no la tienen estos lazos son difíciles de encontrar y generalmente la persona sufre y siente un gran vacío difícil de llenar…

Nadia no es la excepción; ella pertenece a una familia numerosa, llena de primos, tíos, abuelos, sobrinos, etc. Se acerca el viaje que cada año hace la familia. Ella no sabe si prefiere quedarse sola en su departamento y evitar los pleitos y los malos ratos que pasa en cada reunión familiar.

Ella es una muchacha talentosa y con grandes éxitos para la edad que tiene, cuenta con un buen trabajo que le permite mantenerse sola. Su vida, en general es buena, cualquier madre estaría orgullosa.

Sin embargo, los ojos de la propia Madre no siempre son los ojos de todos aquellos que nos rodean. Los éxitos de uno no son siempre motivo de celebración para los demás, incluso cuando se trata de parientes y amigos. Cada quien tiene su historia y sus propios problemas; algunos por falta de oportunidades, otros por tener poca motivación o menos recursos y aún otros, por dificultades personales. El regocijo y los relatos de la persona exitosa pueden generar sentimientos de competencia, inseguridad, pueden llevar a reproches, irritación y comparaciones. Esto es precisamente lo que le sucede a Nadia cada vez se junta con su familia.

Después de unas cuantas copas, comienzan a salir los trapitos al aire, cada quien habla lo que siente. Hay algunos que se burlan de ella, otros le reprochan y riñen, habrá algunos que ni siquiera se involucran, pero en general la familia parece no festejar el éxito de esta mujer.

Ciertamente cuando la persona está orgullosa de sus logros, tiene un brillo especial, está satisfecha, actúa de forma animada y en algunos casos se llega a embriagar de sus éxitos, olvidándose de voltear a ver a las personas que la rodean. Sin querer y en este caso, esto puede hacer sentir incómodos a los familiares y hasta puede pasar como si la persona exitosa esta actuando con soberbia y falta de atención.

Si la persona exitosa utiliza la prudencia y recuerda continuamente que el verdadero éxito es aquel que la engrandece sin deslumbrar o incomodar a sus seres queridos, seguramente encontrara la humildad necesaria para poder compartir sus logros sin deslumbrar a nadie.

Si deseas seguir leyendo este artículo, pincha aquí

martes, 22 de mayo de 2012

¿Sabes qué es el síndrome del corazón roto?

El síndrome del corazón roto no es la frase que usamos cuando una persona sufre mal de amores. Se trata de una condición del corazón que puede afectar a muchos, incluso a quienes no han tenido o tienen problemas emocionales fuertes. Para que te mimes más y cuides a tu corazón, aquí te contamos de qué se trata el síndrome del corazón roto y cómo aliviarlo.

Historias de corazones rotos hay por miles y llenan páginas completas de la literatura mundial. Pero a veces estos problemas se salen de los libros y se manifiestan en el cuerpo. No es por nada que los sentimientos se relacionen con el corazón y no con la cabeza. Así, cuando alguien tiene problemas sentimentales, se dice que anda mal del corazón o que tiene el corazón roto, no solamente a causa de un desencanto amoroso, sino también por la muerte de un familiar muy querido, o por haber pasado un disgusto muy grande.

¿Cómo se trasladan estas emociones al corazón? Pues el denominado “síndrome del corazón roto” se refiere a una forma temporal de insuficiencia cardiaca aguda, causada por un debilitamiento repentino del músculo del corazón, producido en general por emociones fuertes.

Hay estudios que corroboran esta idea. Hubo uno publicado a mediados de 2011 en la revista especializada JAMA, según el cual el llamado síndrome del corazón roto, también conocido como “cardiomiopatía por estrés”, podría afectar a más personas de lo que se pensaba.

Hasta el momento, se sabía que por lo general le ocurría a mujerespostmenopáusicas, y que normalmente se desencadenaba por un evento profundamente estresante, como una separación sentimental, el abuso doméstico o la muerte inesperada de un ser querido.

Desde entonces, según dicho estudio, parece que este problema también puede desarrollarse en adultos más jóvenes, en hombres y hasta en personas que no pueden identificar ningún evento estresante que lo haya provocado.

El término cardiomiopatía se refiere a las enfermedades del músculo cardíaco, que aumentan el tamaño del corazón o lo hacen más grueso y rígido que lo normal.

Algunas personas viven sanas por mucho tiempo con una cardiomiopatía y otras ni se dan cuenta de que la tienen, pero en algunos casos, esta condición puede hacer que el corazón sea menos capaz de bombear sangre a todo el cuerpo.

Cuando el corazón no puede bombear la sangre a todo el cuerpo es posible que cause problemas serios, como insuficiencia cardiaca, ritmos cardíacos anormales (arritmias), acumulación de líquido en los pulmones o las piernas y una inflamación de la membrana interna del corazón que se llama endocarditis.

Cuando el corazón se agranda debido a emociones fuertes o problemas sentimentales, se dice que es una cardiomiopatía por estrés, que debe ser atendida de la misma manera que cualquier otro problema del corazón para evitar problemas mayores.

Si has tenido alguna pérdida o tienes un sufrimiento muy grande que no se va, puedes pedir ayuda psicológica para poder superar este momento tan doloroso. Asimismo, existen varias técnicas para combatir el estrés, es importante que procures disminuir el estrés ya que no sólo le hace daño al corazón sino también a otras partes del cuerpo.

Por último, recuerda que una dieta saludable y una rutina regular de ejercicios son los aliados perfectos para mantener un corazón sano y fuerte por más tiempo, para soportar hasta los momentos más difíciles. ¡Animo!

Tomado de Vida y Salud

lunes, 1 de agosto de 2011

Los adolescentes que leen son más alegres


Con la explosión de los medios audiovisuales, la lectura entre los adolescentes ha quedado relegada a un segundo plano. Los jóvenes que se dedican a leer en ocasiones son vistos como “bichos raros” por los demás, que pasan la mayoría del tiempo escuchando música y viendo películas. Pero un estudio demuestra que los adolescentes lectores tienden a estar más alegres, mientras que aquellos que pasan muchas horas escuchando música, podrían estar deprimidos.
Ana tiene 16 años y confiesa que lo que más le gusta hacer es leer. Como buena adolescente, ya se leyó toda “La saga crepúsculo” una serie de tres libros de historias de amor entre vampiros (Eclipse, Crepúsculo y Luna nueva). Ahora se está interesando por la literatura latinoamericana, luego de que se devoró todos los libros de Harry Potter. Sus padres recalcan que Ana lee como si fuera un ser extraterrestre. Pero es que en esta época en la que los adolescentes pasan tanto tiempo expuestos a medios como la televisión, el cine, los juegos de video y la música, a veces parece que Ana sí fuera de otro planeta.
Igual, ella es feliz. La lectura, según los investigadores, exige que el cerebro se involucre de una manera activa y esto hace que la persona se sienta bien, le da una sensación de bienestar y de alegría. En contraste, un pequeño pero importante estudio realizado hace poco por la Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburgh, en Estados Unidos, habla de que los adolescentes que pasan mucho tiempo escuchando música, podrían estar deprimidos.
Esto no significa que la música los deprima, o por lo menos, no queda claro en el estudio. Se sabe que la música es un bálsamo para el alma y que es una parte importante de la vida en todas sus etapas. Lo que este estudio encontró es que los adolescentes que pasan mucho tiempo pegados a sus canciones, son más propensos a desarrollar depresión severa. Tal vez buscan en la música un refugio para sus tristezas. Quizá el oír esa canción que les gusta, una y otra vez, los tranquiliza.

Lea el artículo completo en Vida y Salud

sábado, 4 de junio de 2011

Bulimia nerviosa


¿Qué es?

La bulimia nerviosa es un trastorno alimenticio que consiste en darse frecuentes atracones de comida; es decir, ingerir grandes cantidades de comida de una sola vez, más allá de tener o no hambre. Durante el atracón, la persona siente que no tiene control sobre la comida y que no puede parar de comer. Aquellos que sufren de este trastorno pueden desarrollar estrategias para controlar su peso, como purgarse (vomitar). También pueden abusar de los laxantes, supositorios, enemas o diuréticos o pueden realizar ayunos prolongados, o hacer ejercicios físicos intensos.
Muchas personas con bulimia también presentan algunos síntomas de anorexia nerviosa. Tanto en la bulimia como en la anorexia, la persona puede mostrarse preocupada por su peso y estar muy acomplejada por el tamaño y forma de su cuerpo.
La típica persona con bulimia es adolescente, y a menudo comienza entre los 15 y 20 años y entre el 85 y el 90 por ciento son mujeres. Esta condición afecta a un 4 por ciento de las mujeres en algún momento de sus vidas. Sin embargo, la bulimia puede presentarse en los hombres generalmente sin recurrir a los purgantes. También ocurre en niños pequeños y adultos mayores.
Las personas con bulimia pueden comer grandes cantidades de comida, a veces hasta 20.000 calorías de una sola vez. Los alimentos que se ingieren en los atracones tienden a ser comidas “reconfortantes” que son dulces o saladas, blandas y suaves. Algunos ejemplos son los helados, los pasteles y las masas dulces. Las personas con bulimia pueden darse atracones algunas veces por semana o tan a menudo como varias veces en un mismo día. Aunque las personas con bulimia temen engordar y algunas tienen un bajo peso o sobrepeso extremos, la mayoría tiene un peso normal o un leve sobrepeso.
Al igual que la anorexia, la bulimia es perjudicial para la salud. Puede conducir a la deshidratación al purgarse, causar problemas gastrointestinales crónicos debido al uso de laxantes y caries por los vómitos excesivos. Durante su fase más destructiva, la bulimia puede causar latidos cardiacos irregulares, daño cardiaco permanente y hasta la muerte.
Las personas con bulimia usualmente se sienten avergonzadas de su comportamiento con los atracones de comida y los purgantes. Ya que a menudo las personas con bulimia tienen problemas para controlar sus impulsos, algunos sufren de comportamientos adictivos. A menudo también experimentan una gran depresión, ansiedad, pánico o fobia social.
Este trastorno está presente en las familias. Por eso, se presume que la bulimia está ligada a la herencia genética. Sin embargo, se desconoce la causa específica que la provoca. La mayoría de los especialistas creen que las vías cerebrales que controlan el apetito están comprometidas en este trastorno.

Síntomas

Los síntomas de la bulimia incluyen:
  • preocupación extrema por el peso y la forma del cuerpo
  • ingesta de grandes cantidades de comida en un breve periodo (darse atracones de comida) generalmente a escondidas
  • atracones de comida seguidos de vómitos autoinducidos, uso de medicamentos (laxantes, diuréticos, enemas o supositorios) ayunos, dietas restringidas en calorías o ejercicio físico excesivo.
La bulimia puede causar:
  • apatía, poca concentración
  • erosión dental y caries
  • dolor de garganta constante
  • debilidad muscular
  • dolor de huesos al hacer ejercicios físicos
  • baja presión arterial
  • latidos cardiacos irregulares
  • glándulas salivales inflamadas
  • constipación u otros problemas intestinales
  • problemas gastrointestinales, como hinchazón abdominal, acidez o reflujo ácido
  • problemas de fertilidad

Diagnóstico

La característica principal de este trastorno es la preocupación con el peso e imagen del cuerpo. El manual de diagnóstico psiquiátrico establece el criterio para realizar un diagnóstico de la bulimia aguda con atracones de comida por lo menos dos veces por día durante tres meses, junto a comportamientos  como el uso de  purgantes, ejercicio físico y dieta excesiva. Sin embargo no es necesario que todas estas características estén presentes para buscar ayuda. Visite a un médico si se siente preocupado por sus pensamientos y comportamientos relacionados con la comida y su peso corporal.
Su médico le preguntará sobre su historia clínica y le realizará un examen médico para verificar su salud general. Quizá le solicite también análisis de sangre para revisar los problemas asociados con los vómitos o el uso de laxantes.
Su médico también investigara si usted presenta un trastorno psicológico, como trastorno compulsivo obsesivo o un trastorno de ansiedad o de estado de ánimo.


Duración

La bulimia puede durar un breve periodo o puede continuar durante años. Alrededor del 25% de las personas que padecen de bulimia pueden mejorarse sin recurrir a un tratamiento. Sin tratamiento, más de la mitad de los pacientes con bulimia mejoran.
Pero aún después de un tratamiento exitoso, la bulimia puede regresar. La frecuencia y severidad con la que se presenta la bulimia puede variar notablemente.


Prevención

No existe una manera de prevenir la bulimia. El tratamiento puede resultar más fácil si el problema se detecta en una etapa temprana.


Tratamiento

Un trastorno alimenticio es una combinación compleja de problemas físicos y emocionales. Por eso, los proveedores de la salud tratan de organizar un tratamiento que pueda tratar estos problemas de manera integral.
Los objetivos del tratamiento son:
  • ayudar al paciente al lograr sus objetivos
  • reducir o eliminar los atracones de comida y los purgantes
  • tratar toda complicación física
  • brindar educación y motivar al paciente para que restablezca un método de ingesta saludable
  • ayudar a que el paciente entienda y cambie su patrón de pensamiento alterado relacionado con este trastorno
  • identificar y tratar todo trastorno psicológico asociado con este trastorno (por ejemplo depresión o ansiedad)
  • estimular y desarrollar el apoyo familiar
  • prevenir una recaída
El tratamiento incluye asesoramiento nutricional, psicológico y medicación con antidepresivos. A menudo resulta muy útil combinar algunos de estos enfoques. Siempre que no haya peligro grave de salud, se debería estimular a la persona que padece de bulimia para que restablezca sus objetivos personales.
El asesoramiento nutricional usualmente incluye desarrollar un plan alimenticio y aprender a reconocer las señales del cuerpo y los impulsos por los atracones de comida y los purgantes.
La psicoterapia tiene como objetivo ayudar a las personas con bulimia a mejorar su imagen corporal, entender y lidiar con las emociones, modificar sus comportamientos obsesivo-compulsivos relacionados con la comida, y lograr comportamientos alimenticios saludables. La terapia de comportamiento cognitivo (TCC) es el enfoque más estudiado y se cree que el más eficaz. La psicoterapia grupal y familiar también puede resultar útil. En la práctica, los especialistas tienden a combinar los elementos de la terapia de comportamiento cognitivo y la terapia psicodinámica. Los grupos de autoayuda y actividades guiadas por un profesional de la salud pueden también resultar buenos complementos para un plan de tratamiento.
Con o sin psicoterapia, la medicación puede reducir los impulsos por los atracones de comida y los purgantes. La fluoxetina (Prozac) se ha estudiado con frecuencia y es eficaz al igual que la sertralina (Zoloft). Las personas que sufren de bulimia pueden necesitar dosis más altas de las que se usan para la depresión. Dado que los trastornos de ansiedad y estados de ánimo están a menudo presentes en la bulimia, la medicación puede estar específicamente dirigida a tratar estos trastornos.


Cuándo llamar a un profesional

Póngase en contacto con un profesional de la salud (médico, terapeuta, psiquiatra) si cree que tiene o está en riesgo de padecer de bulimia. Si no se siente cómodo para realizar un consulta, hable con un amigo o miembro de la familia de confianza sobre su preocupación y pídale que se ponga en contacto con algún profesional de la salud en su lugar.
Si alguien que usted conoce presenta síntomas de bulimia, estimúlelo a ponerse en contacto con un médico o profesional de la salud mental. Confrontar a alguien que padece de bulimia puede resultar complicado. La persona puede negar su problema o ponerse a la defensiva. Para más información sobre como hablar una persona que se sospecha padece de bulimia, lea la sección de información adicional.


Pronóstico

Muchas personas con bulimia se recuperaran especialmente si la condición se descubre en una etapa temprana. En los estudios de seguimiento de largo plazo, en el 70 por ciento de las personas que padecen de este trastorno los síntomas de la bulimia desaparecen por completo. Algunos continúan luchando con los problemas alimenticios de varios niveles de severidad. El tratamiento ayuda a la posibilidad de lograr una mejoría. Hay un mejor pronóstico si la enfermedad se presenta en la adolescencia. El pronóstico no es bueno si la persona tiene otros problemas psiquiátricos, como trastorno obsesivo-compulsivo, problema de estados de ánimo o trastornos de la personalidad.
Tomado de Vida y Salud

martes, 31 de mayo de 2011

La meditación puede ayudarte a mejorar tu rendimiento en el colegio


Si no te está yendo tan bien cómo quisieras en tus estudios, aquí te presentamos una alternativa que puede ayudarte a mejorar tu capacidad de concentrarte y aprender: la meditación. ¿Se te había ocurrido? Sigue leyendo y entérate lo que se ha descubierto en investigaciones recientes sobre este tema.
Si crees que la meditación es aburrida, que es algo que sólo le gusta a la gente grande y que no tiene nada que ver con tu estilo de vida moderna, activa, llena de actividades y de reuniones sociales, te sugiero que tomes dos minutos para leer este artículo, especialmente si no te está yendo tan bien en el colegio cómo tú quisieras.
¿Por qué? Porque un nuevo estudio desarrollado por unos investigadores de la Universidad Maharishi de Administración, en California, Estados Unidos, demostró que la meditación trascendental podría ayudar a mejorar el rendimiento académico en los adolescentes, sobre todo en los cursos de matemática y de inglés.
Para ello consideraron el desempeño de alrededor de 200 alumnos de un colegio estatal en California, que tenían problemas para aprobar estas dos materias: inglés y matemáticas, y encontraron que quienes practicaban el programa de meditación transcendental mejoraron su rendimiento y sus calificaciones en ambos temas.
Si te estás preguntando de qué se trata la meditación trascendental, te cuento: es una práctica que te lleva a un estado de una tranquilidad mental y a otras vivencias espirituales, pues se enfoca en estar en el momento presente. Existen distintos tipos de meditación que generan efectos diferentes, por eso algunas personas aplican estas técnicas para obtener beneficios en distintos aspectos, como la salud y la educación. Esto dio lugar a que cada vez más investigadores se dedicaran a buscar una relación entre la meditación y esos  aspectos de la vida.
La meditación está asociada con estados de relajación física que pueden ser utilizados para aliviar el estrés, la ansiedad y otros síntomas del cuerpo, así como para producir cambios en la mente, que pueden ser utilizados para observarse a uno mismo, aprender a controlar la conducta o los impulsos y descubrir cuándo tu forma de pensar hace que seas autodestructivo/a o que te dañes a ti mismo/a.
Relacionado con la conducta y el pensamiento, los investigadores han desarrollado estudios en distintos países para vincular la meditación con la educación y encontraron resultados positivos. Por ejemplo, algunos análisis realizados en Estados Unidos por el Inner Resilience Program, en Nueva York, consideraron a estudiantes de hasta 11 años de edad y demostraron que la meditación en las aulas había logrado mejorar la confianza de los niños en sí mismos y su capacidad para relacionarse con el mundo.
En otro estudio que comparaba los hallazgos de más de 100 investigaciones al respecto, se comprobó que los estudiantes que recibieron el aprendizaje social y emocional dentro y fuera del aula mostraron importantes mejoras en su comportamiento: no sólo dominaron las habilidades para tranquilizarse y desenvolverse mejor, sino que también aprendieron con más eficacia y sus notas fueron más altas.
¿Todavía piensas que la meditación no es para ti? Pues hay más. Otras investigaciones trataron de evaluar cómo estas técnicas te pueden ayudar a mantenerte más sano, teniendo en cuenta que la salud emocional (es decir, tus emociones y tus sentimientos) afectan a la salud del cuerpo.
Tu cuerpo responde a la manera en la que piensas, sientes y actúas. Si estas estresado, ansioso o enojado, tu cuerpo tratara de decirte que algo no anda bien. Por eso, cuando tienes problemas emocionales es posible que el sistema de defensas de tu organismo se  debilite y, por ejemplo, podrías tener más resfriados y otras infecciones. Además, en esos tiempos difíciles es posible que te sientas desganado/a y no cuides tu salud como debieras, podrías no tener deseos de hacer ejercicio, comer mal y hasta abusar del alcohol, el tabaco u otras drogas (algo que, desafortunadamente, es bastante común durante la adolescencia).
Por todo esto, es importante que trates de reconocer tus emociones y comprender por qué las estás teniendo. Y si no tienes tiempo de empezar algún tipo de meditación (aunque algunas requieren ejercicios que pueden resultar muy entretenidos), aquí te sugiero algunas cosas sencillas que puedes empezar a aplicar para mejorar tu salud emocional y, de paso, sentirte más concentrado/a y con más energía para absorber nuevos conocimientos y mejorar tu rendimiento en los estudios y en la escuela:
  • Expresa tus sentimientos para que las personas que te quieren puedan saber qué cosas te molestan. Aunque debes considerar que quienes te rodean no siempre podrán ayudarte, a veces podría ser necesario que busques ayuda profesional.
  • Trata de que tu vida sea equilibrada y no te obsesiones con los problemas que puedan conducirte a sentimientos negativos. Es importante que aprendas a lidiar con los problemas pero también que puedas enfocarte en las cosas positivas de tu vida.
  • Procura ser tolerante cuando te enfrentes a los problemas y eleva la imagen que tienes de ti mismo/a.
  • Cuida tu salud. Para estar bien emocionalmente también hay que estarlo físicamente. Trata de que tus comidas sean saludables, duerme suficiente y haz ejercicios regularmente.
Hay muchos recursos para estar bien emocional y físicamente. La meditación es una de ellas. Tu mismo/a encontrarás cuáles son las cosas que te hacen bien y, cuando las descubras, no las abandones, te ayudarán para llevar una adolescencia sana y feliz, incluyendo un mejor rendimiento en la escuela.
Tomado de Vida y Salud

jueves, 14 de abril de 2011

Morir y matar de aburrimiento


Unos estudios recientes demuestran cómo el aburrimiento no sólo afecta tu estado de ánimo sino que también puede afectar negativamente tu salud. Hasta puede convertirte en una persona violenta. Aquí te contamos más detalles sobre estas investigaciones y sus hallazgos, además de algunas claves para evitar el aburrimiento y mantenerte saludable.
“¡Me muero de aburrimiento!”. Este antiguo dicho popular que parece metafórico podría estar ocultando una gran verdad. Así lo demuestra un nuevo estudio según el cual quienes llevan una vida aburrida o tediosa tienden a morir más jóvenes que quienes tienen una vida más activa y divertida o que, por lo menos, no se sienten aburridos.
Eso encontraron un grupo de investigadores del University College London, en Inglaterra, que además comprobó que las personas que se quejan de que sus vidas son aburridas tienden a deprimirse y tienen el doble de posibilidades de sufrir ataques cardíacos, frente a aquellos que dicen entretenerse a menudo.
Entre los ‘aburridos’, la mayoría eran mujeres y personas que ejercían trabajos manuales o repetitivos. Además, el estudio demuestra que el aburrimiento tiende a llevar a las personas a adquirir hábitos nocivos como fumar, beber y consumir drogas (esto suele ocurrir muchas veces entre los adolescentes, que además tienden a ser hiperactivos y a buscar “emociones nuevas”).
Además, el aburrimiento también tendería a ser tapado con otra conducta igualmente nociva y riesgosa, pero no sólo para el aburrido sino también para terceros: la violencia.
Al respecto, un estudio realizado por dos investigadores del Naval Health Research Center en San Diego, en Estados Unidos, descubrió que los marinos que han estado en zonas de combate pueden experimentar aburrimiento.
Según una encuesta que realizaron para dicho análisis, encontraron que los soldados de la marina que tendían a desobedecer órdenes, a involucrarse en enfrentamientos y confrontaciones con otras personas, a descuidar a sus familias y a meterse en problemas con la policía eran aquellos que habían estado en zonas de combate “aburridas”.
En este sentido, los soldados que relataron haber estado en zonas monótonas en las que no tenían privacidad ni días libres tenían tres veces más posibilidades de desarrollar conductas antisociales que otros. Estos resultados se suman a otros que también analizan el aburrimiento en las tropas, algo que ha sido estudiado por diferentes investigaciones desde la segunda guerra mundial, según las cuales este sentimiento provocaría distanciamiento, resentimiento y enojo.
¿Qué sientes tú cuando estás aburrida o aburrido y qué haces para matar el aburrimiento? Si sientes que te aburres a menudo, te falta motivación o incentivo o sientes cansancio continuamente y crees que eso te lleva a reaccionar mal con los demás, vale la pena que busques alternativas saludables para divertirte.
Y si no logras cambiar esa situación y, por el contrario, te angustias por ello o sientes que te limita para realizar tus actividades cotidianas, pide ayuda profesional. Seguramente un médico o un profesional especializado podrá ayudarte a encontrar nuevamente esas actividades que hacen que te rías y te diviertas como en tus mejores épocas.
La vida es corta y ¡hay que disfrutarla!
Tomado de Vida y Salud

miércoles, 23 de marzo de 2011

¿Cómo sentirte mejor luego de un desastre natural?

Luego de un desastre natural, no sólo se presentan daños físicos. Los daños emocionales pueden ser graves y es importante que pongas de tu parte para superar este evento. Aquí te damos algunos consejos sobre qué puedes hacer para superar el impacto emocional de un desastre natural.

Terremotos, tsunamis, huracanes, inundaciones, tornados, incendios. Los desastres naturales son una realidad de la que no podemos escapar, pues muchas veces son impredecibles. Este año, dos desastres nos han estremecido a todos: primero, el terremoto en Haití y luego, el terremoto en Chile. Por razones obvias, una tragedia de este tipo causa un impacto muy severo en el lugar en donde sucede: muertes, destrucción, incertidumbre, escasez y miedo.

Más allá de los traumas físicos y de las enfermedades que se pueden presentar a causa de un desastre natural, existen también consecuencias para la salud mental que no se pueden ignorar. Recientemente un paciente chileno me contaba que tenía muchos problemas para dormir por el miedo de que sucediera una réplica del terremoto. Esto es algo normal luego de haber pasado por un impacto tan fuerte. Luego de sobrevivir a un desastre natural, las personas pueden sentirse tristes, ansiosas e indefensas.

Por eso, es común tener problemas para conciliar el sueño y las pesadillas pueden ser recurrentes. También podrías tener problemas para comer o concentrarte en algo que hacías rutinariamente. Tu estado de ánimo podría estar fluctuando y la sensibilidad y la irritabilidad afloran fácilmente. Todas estas reacciones son la respuesta al estrés emocional que causan los desastres naturales y que se conoce como Síndrome de Estrés Postraumático. No es fácil afrontar y entender que en unos pocos minutos, el mundo que conocías, dejó de existir. Literalmente, todo se pone patas arriba y tienes que lidiar con muchas cosas: desde la muerte de tus seres queridos, hasta la recuperación económica.

¿Qué puedes hacer para sentirte mejor luego de un destre natural?

Muchas personas se sienten tristes, pero al tiempo agradecidas de estar vivas. Por eso debes ser paciente y darte tiempo, la recuperación no va a ser de la noche a la mañana. Lo que sucedió no se puede minimizar ni hacer a un lado. Sólo el paso de los días hará que empieces a sanar poco a poco tus heridas emocionales.

Sigue estos consejos que pueden ayudarte, ayudar a tu familia y también, a tu comunidad:

  • Trata, dentro de lo posible, de seguir con tus rutinas.
  • Vigila lo que comes: si es posible come sanamente y no te saltes comidas ni comas demasiado.
  • Mantente activo(a).
  • Ocupa tu tiempo ayudando a las personas en tu comunidad.
  • Acepta la ayuda de los demás y habla de tus sentimientos.
  • Evita, en lo posible, pasar mucho tiempo en el lugar del desastre o viendo reportajes sobre la tragedia en la televisión. Esto sólo revive los recuerdos del episodio y puede causarte ansiedad y miedo.
  • Busca ayuda inmediata si sientes que no eres capaz de cuidarte o de cuidar a tus seres queridos, si eres incapaz de continuar con tu trabajo, si te sientes deprimido(a) o triste por más de dos semanas y si para “aliviar” esto empiezas a recurrir al alcohol o a las drogas. Si tienes pensamientos suicidas, es necesario que busques ayuda urgentemente.

Un desastre natural causa tal impacto, que podrías tardar mucho tiempo en volver a sentirte tranquilo(a). Pero recuerda que debes poner de tu parte y seguir adelante. Busca centros de ayuda psicológica en tu comunidad si la necesitas.

Aunque quizá no lo veas así en este momento, el estar vivo(a) para contar la historia de lo que sucedió, te hace un ser afortunado. Pon de tu parte y ¡sigue adelante!

Tomado de Vida y Salud