DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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martes, 24 de julio de 2012

Recetas para la vida – No lances a tus hijos a la vida, vívela con ellos


¿Por qué nos sorprendemos cuando nuestros hijos no actúan como el hijo que tiene la familia Pérez o la familia Gonzales? Será porque no son hijos de alguna de esas familias o ¿será porque son nuestros hijos?

Cada familia nutre, impregna y enseña a sus hijos, a ver la vida según el ejemplo que les dan diariamente, comparten valores, principios, debilidades, defectos, así como virtudes y la manera como resolver problemas tal cual los han vivido y aprendido en su hogar; difícilmente los hijos pueden ser algo que no saben o que no conocen. ¿Por qué nos sorprendemos cuando actúan tal como nosotros somos?

La Rubia, una mujer guapa, simpática y seductora; llena de pretendientes. Cuando cumplió 18 años se enamoró de un joven que le prometió el sol, la luna y las estrellas. Inocentemente, le creyó se entregó esperando amor eterno. Al poco tiempo quedó embarazada y el novio la dejó.

Nueve meses después nació una linda bebita una güerita, de ojos verdes igualita a su madre. La Rubia recobró su bello cuerpo, su encantadora sonrisa rápidamente su vida se llenó de nuevos y mejores pretendientes, estaba segura pronto sus secretos para enamorar a los hombres, pronto encontraría al marido perfecto que se haría cargo de ella y de su hija.

Pronto, se encontró nuevamente en otra relación que creía ser prometedora, Eduardo, un prominente abogado, decía que estaba a punto de finalizar su divorcio. Ella se enamoró perdidamente a los pocos meses se embarazo. Esta ves, la rubia estaba segura que esta vez su amado no la defraudaría.

Como era de esperarse…El divorcio nunca se finalizó y La Rubia quedó sola esta vez con dos pequeños.

Los hijos de La Rubia crecieron conviviendo con los amigos y los múltiples novios de la mamá, ella nunca pudo lograr una relación seria y formal.

El tiempo y las historias se repiten. Cuando su hija, cumplió 18 años, se entrego perdidamente enamorada a su novio que juraba casarse con ella, cuando se quedo embarazada el la dejo. Él era el hijo primogénito de una familia con una gran herencia que no quería perder.

La Rubia lloró amargamente cuando vio a su hija sola y embarazada, no entendía como su hija no había aprendido la lección y como después de tantos sacrificios le vino a pagar con su misma moneda.

¿Acaso las palabras y las historias de La Rubia no fueron suficientes para que su hija no repitiera su ejemplo? O es posible que sin darse cuenta su hija ¿solo se limitó a seguir el ejemplo de su misma madre?

La Receta:

“Aprendiendo de los demás”

Acciones y palabras congruentes

Ingredientes:
  • 2 piezas grandes de ejemplo
  • 1 lata de dedicación
  • 2 manojos de valores
  • 1 cucharada concentrada de tiempo
  • 2 racimos de limites, consecuencias y enseñanzas
  • espolvorear tradiciones continuamente
Nota del chef: A pesar de tener los mismos ingredientes y contar con la misma receta, cada quien tiene su propio sazón. La vida es única para cada persona.

Modo de preparación:
  • Un ejemplo vale más que mil palabras. Es imposible predicar aquello que no se hace diariamente y no se siente con el corazón. De nada sirve predicar una cosa y hacer lo contrario. Los pretextos, justificaciones y explicaciones solo evitan la aceptación y el crecimiento.
  • Cada uno tiene que vivir su propia historia. A pesar de todas las enseñanzas que uno pueda tener, cada quien puede y debe hacerse responsable de sus acciones. Entre mejor información, más valores se enseñen así como, las palabras escuchadas sean congruentes con las acciones, las elecciones personales serán más acertadas.
  • De todo se puede aprender. De algunos se aprende lo que se debe de hacer y de otros lo que se debe evitar. Cuando uno puede ver, entender y evitar los errores propios y de los otros, estos se convierten en experiencias positivas. Por lo que las equivocaciones se tornan en méritos personales y acciones que no se vuelven a repetir.
“La Grandeza mas bella es el saber que cada uno cuenta con la capacidad de transformar la vida en su una plataforma de aprendizaje llena de ricas experiencias que ayudan a crecer”.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 16 de julio de 2012

Adolescentes y fobia social ¿de qué se trata?


Todo el mundo piensa que ser adolescente significa disfrutar a pleno de la vida social. ¿Por qué no? Entre la escuela, las fiestas y todas las actividades con amigos, de seguro que hay mucha diversión. Sin embargo, no todos los adolescentes disfrutan al participar en los eventos sociales y hasta los rechazan. Algunos incluso sienten una profunda ansiedad de ser vistos en público en situaciones cotidianas. Aquí te cuento de qué se trata esta fobia social en los adolescentes.

Juliana recuerda que cuando tenía 16 años todo el mundo le decía que dejara de ser tan tímida. Ella era callada, más bien introvertida y odiaba, sobre todas las cosas, tener que pasar delante de mucha gente. Le daba vergüenza por ejemplo, subirse a un autobús (bus, colectivo, guagua, camión) urbano y tener que caminar por el pasillo para buscar un lugar. El sentir las miradas de la gente le producía mucha ansiedad hasta el punto de hacerla sudar y sonrojarse. Por eso, su mamá recuerda que siempre supo que lo de Juliana era mucho más que timidez. En el colegio no quería participar en actividades, como teatro o danza, por el miedo a exponerse en público y ser criticada. No le gustaba ir a fiestas porque le daba pánico no saber si la iban a sacar a bailar o no.

Fue entonces cuando decidieron buscar ayuda profesional y Juliana fue diagnosticada con fobia social. Hoy, ya varios años después, Juliana agradece a su mamá que la haya llevado a esa terapia, pues es abogada litigante y su trabajo le exige hablar en público.

Como Juliana, muchos adolescentes padecen de fobia social, la cual se define como una ansiedad intensa o un miedo persistente ante un objeto, una actividad o una situación social que se evade a toda costa para evitar el estrés. Hablar en público o iniciar una conversación son las principales situaciones de las que huyen los adolescentes.

Las estadísticas indican que el promedio de edad en el que se desarrollan los síntomas de la fobia social es entre los 11 y los 19 años, es decir, durante la adolescencia.

Para identificar si tienes fobia social o si tu hijo(a) adolescente la padece, presta atención a los siguientes síntomas:
  • Sentirse observado en situaciones sociales al punto de sentir dolor de estómago, tener el pulso acelerado, marearse y llorar.
  • Sentirse cohibido (con timidez) cuando otros observan: pensar que todos están juzgando lo que haces.
  • Tener un temor extremo de que otros te observen.
  • Temer al qué dirán los demás.
  • Evitar iniciar conversaciones con compañeros de la clase.
  • Sensaciones físicas como sonrojarse, palpitaciones, náusea, sudor y sentirse humillado(a).
Si piensas que tu ansiedad ante situaciones sociales es extrema hasta el punto de interferir en tu vida diaria y tu bienestar emocional, puede que tengas fobia social. Para saber si es así, debes consultar con un especialista que puede recomendarte los dos tratamientos que hay para tratar este tipo de fobia: medicamentos y terapia psicológica o terapia de comportamiento.

Los medicamentos se pueden combinar con la terapia (es lo que generalmente se recomienda) y se ha comprobado que son efectivos para tratar y eliminar los síntomas de la fobia social. En los Estados Unidos, la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) ha aprobado cuatro medicamentos específicamente para los casos de fobia social: Zoloft (Sertraline), Paxil (Paroxetine), Luvox (Fluvoxamine) y Effexor (Venlafaxine). Puede que en tu país existan con el mismo nombre o que tu médico te recomiende otros con ingredientes similares que sean igualmente efectivos (el ingrediente que se encuentra entre paréntesis es el ingrediente químico que es igual en todos los países).

Lo bueno de los medicamentos es que funcionan. Lo malo, es que sólo tratan los síntomas, en este caso no los curan y podrían causar algunos efectos secundarios. Por lo que, si se suspende su uso, los síntomas pueden regresar. Por eso, la terapia psicológica o la terapia de comportamiento podría ser mejor a largo plazo si te funciona, ya que con algunos métodos podrías “entrenar” a tu cerebro para que le pierda miedo a las situaciones sociales que no podías enfrentar previamente.

De cualquier manera, el primer paso es identificar si padeces de fobia social para así poder tratarla y disfrutar de tu adolescencia a plenitud, (o ayudar a tu hijo(a) a superarla).

Tomado de Vida y Salud

martes, 26 de junio de 2012

Recetas para la vida – ¿Porque será que mi familia no comparte mis éxitos?

¿Es envidia, competencia, incomprensión o simplemente mala comunicación?

“Familia… querida, amada, única” siempre un tema especial y delicado. Cada quien su propia historia y sus características tan peculiares. No hay dos familias iguales ya que cada una tiene su sazón único. Las reuniones familiares siempre provocan sentimientos encontrados, emociones gratas, alegrías, rencuentros; por el otro, traen viejos recuerdos, malos entendidos, resentimientos, rivalidades y frustraciones. Aprender a disfrutar la familia es importante ya que cuando esta nos contiene los integrantes se fortalecen, se nutren y encuentran un lugar seguro para crecer, cuando no la tienen estos lazos son difíciles de encontrar y generalmente la persona sufre y siente un gran vacío difícil de llenar…

Nadia no es la excepción; ella pertenece a una familia numerosa, llena de primos, tíos, abuelos, sobrinos, etc. Se acerca el viaje que cada año hace la familia. Ella no sabe si prefiere quedarse sola en su departamento y evitar los pleitos y los malos ratos que pasa en cada reunión familiar.

Ella es una muchacha talentosa y con grandes éxitos para la edad que tiene, cuenta con un buen trabajo que le permite mantenerse sola. Su vida, en general es buena, cualquier madre estaría orgullosa.

Sin embargo, los ojos de la propia Madre no siempre son los ojos de todos aquellos que nos rodean. Los éxitos de uno no son siempre motivo de celebración para los demás, incluso cuando se trata de parientes y amigos. Cada quien tiene su historia y sus propios problemas; algunos por falta de oportunidades, otros por tener poca motivación o menos recursos y aún otros, por dificultades personales. El regocijo y los relatos de la persona exitosa pueden generar sentimientos de competencia, inseguridad, pueden llevar a reproches, irritación y comparaciones. Esto es precisamente lo que le sucede a Nadia cada vez se junta con su familia.

Después de unas cuantas copas, comienzan a salir los trapitos al aire, cada quien habla lo que siente. Hay algunos que se burlan de ella, otros le reprochan y riñen, habrá algunos que ni siquiera se involucran, pero en general la familia parece no festejar el éxito de esta mujer.

Ciertamente cuando la persona está orgullosa de sus logros, tiene un brillo especial, está satisfecha, actúa de forma animada y en algunos casos se llega a embriagar de sus éxitos, olvidándose de voltear a ver a las personas que la rodean. Sin querer y en este caso, esto puede hacer sentir incómodos a los familiares y hasta puede pasar como si la persona exitosa esta actuando con soberbia y falta de atención.

Si la persona exitosa utiliza la prudencia y recuerda continuamente que el verdadero éxito es aquel que la engrandece sin deslumbrar o incomodar a sus seres queridos, seguramente encontrara la humildad necesaria para poder compartir sus logros sin deslumbrar a nadie.

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lunes, 11 de junio de 2012

Recetas para la vida – Hay que bajar del pedestal lo que es realmente importante y tenerlo junto a nosotros

¿De que sirve dejar las cosas de verdadero valor en un altar donde sea difícil llegas a ellas? Si es realmente importante, es mejor poderlas disfrutar y cuidar de cerca.

Que típico es saber que muchas veces consideramos tan importante una persona o algún que hacer que le damos un lugar especial en nuestra vida diaria y hasta les asignamos un lugar bello y apartado de la rutina para que nadie lo toque o lo moleste. Que grave error. Si es importante, si es valioso, entonces hay que vivirlo, gozarlo y tenerlo cerca tanto física como emocionalmente. Hay que convivir con aquello que para nosotros es importante, así tendrá mayor valor, uso y aportación a nuestra rutina diaria.

A Rosa y a su familia les gusta mucho tocar el piano, de hecho vienen de una familia de amantes de la música, así que Joaquín su esposo asigno un cuarto precioso exclusivamente para tocar el piano.

Quien iba a pensar que esta familia tendrían tantos problemas para que sus hijos subieran al cuarto a practicar las lecciones que el profesor les asignaba. Esto se había convertido en una lucha, siempre la misma historia; suplicas, amenazas y grandes consecuencias, sin embargo a los niños les era muy pesado y aburrido subir al cuarto especial del piano para sentarse a practicar los 30 minutos diarios las prácticas rutinarias y tediosas.

Un buen día de improvisto y por necesidad, Rosa tuvo que sacar el piano de la habitación donde lo tenia, al no haber lugar en ninguna parte de la casa, lo coloco en la sala de la casa, donde simultáneamente era el paso forzado de toda la familia, todo el día.

Un cambio inesperado

Rosa nunca pensó que un simple cambio de ubicación seria suficiente para que la practique tediosa se convirtiera en un alegre y divertido entretenimiento familiar.

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domingo, 20 de mayo de 2012

Recetas Para la Vida – Mediadores y Metiches

Por Becky Krinsky e Iliana Berezovsky

Los pleitos de dos se convierten en guerras de muchos

Indudablemente hay ocasiones que es conveniente mediar o conciliar discusiones o malos entendidos; Sobre todo cuando se puede mediar y la persona que ayuda no esta involucrada directamente en el problema, esta puede calmar y proporcionar un punto de vista justo y conciliador.

Desafortunadamente muchas veces las personas que inicialmente tienen la buena intención de ayudar, terminan convirtiéndose en cómplice y toman parte en el asunto, imponiendo su justificación y apoyando a alguna de las partes involucradas, así que lejos de ayudar, crean más tensión y aumentan el problema. Lo que en un momento fue una simple discusión se termina convirtiéndose en una lucha de poder con complicidad.

Días antes de la celebración del matrimonio más esperado, toda la familia cercana ha intervenido para tratar de arreglar un problema que se había originado por una simple discusión completamente irrelevante entre las dos hermanas queridas. Tristemente todos han quedado lastimados y ofendidos. Así que a lo que empezó como un mal entendido de dos, se sumó las buenas intenciones de otros y se ha desencadenado una guerra familiar. ¡Que líos con todos los tíos!

El problema era realmente sencillo, Marta que se iba a casar estaba molesta con Teresa, su hermana menor la cual decidió alejarse para no interferir en los preparativos de la fiesta esperando que después de la fiesta, su hermana estuviera en mejores condiciones de hablar más calmadamente.

Justina, la otra hermana, con un carácter mas conciliador, trató de ser la mediadora entre ellas. Porque le angustiaba mucho que las hermanas no estuvieran en paz para la boda. Así que trato de que se perdonaran. Ella aseguraba que así podrían disfrutar mejor de la boda.

Sin embargo, las buenas intenciones no fueron suficientemente fuertes para que se vencieran los orgullos y se perdonaran los malos entendidos. Al sentirse frustrada, Justina tomó partido por la hermana menor, criticó a Marta e involucró a la prima y a su padre, dando por resultado mayores acusaciones.

La pobre Justina con las mejores intenciones, lo único que logró fue aumentar la tensión familiar. El problema comenzó a crecer en forma desproporcionada. Finalmente, Tere se sintió tan angustiada que decidió ni siquiera asistir al casamiento. Ofendida cortó la comunicación con su familia.

Las intenciones habían sido buenas y quizá Justina hubiera tenido éxito, si en vez de dispersar el chisme o tratar de imponer su punto de vista, hubiera ayudado a que sus hermanas encontraran soluciones y recordaran lo que realmente era importante.

Cuando una persona se convierte en juez y parte al mismo tiempo, se pierde la parcialidad y la objetividad del problema. Las críticas solo consiguen que la persona se sienta peor y se ponga a la defensiva. Este caso fue una oportunidad perdida y una fiesta descompuesta.

La Receta:

Mediaciones exitosas

Ingredientes:

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martes, 10 de abril de 2012

Las relaciones estables contribuyen a una mejor salud

 
Si estás casada(o) o tienes una relación amorosa satisfactoria, tienes mucha suerte. Seguramente has oído decir que las personas casadas tienden a ser más saludables que las solteras, y ahora los estudios parecen comprobarlo. Los casados tienen mejor salud, viven más tiempo y dicen sentirse más felices que los solteros, aunque los beneficios se obtienen sólo si la relación es positiva.

La estabilidad es algo fundamental en muchos renglones de la vida, incluida las relaciones de pareja. Según un estudio realizado por la Universidad de Cardiff, en el Reino Unido, el matrimonio y las relaciones estables son muy beneficiosos para las personas, que en general, disfrutan de mejor salud física y mental. El estudio demuestra que los casados tienen menos probabilidades que los solteros de morir temprano (sobre todo los hombres) o de sufrir enfermedades cardíacas y cerebrovasculares (apoplejías).

Las mujeres en particular tienen mejor salud mental, mientras que los hombres se benefician más en el orden físico. En el caso de los hombres, el estudio mostró que se debe a la influencia positiva ejercida por su pareja; en cuanto a las mujeres, el mejor equilibrio emocional y anímico se debe a que le dan mayor importancia al vínculo amoroso. Y esas ventajas, en lugar de disminuir, se incrementan con el paso del tiempo.

¿Por qué esa diferencia entre los solteros y los casados? Aparentemente, hay tres razones que la explican:
  • Tienen una conducta más prudente. Cuando dos personas se casan, tienden a correr menos riesgos (suelen evitar, por ejemplo, el abuso de las drogas y del alcohol).
  • Adquieren una conexión social más fuerte. La relación social con tu pareja se vuelve más estrecha. Es tu compañero y una fuente íntima de apoyo, siempre a tu disposición. Muchas veces los solteros corren el riesgo de aislarse, lo que puede conducir a la depresión.
  • Cuidan más de su salud. La influencia de tu pareja te ayuda a mantener hábitos sanos. Cada uno le recuerda al otro lo que no debe hacer o comer, o tal vez que no debe fumar, ni beber un trago más. Y es más probable que ambos sigan las indicaciones de su pareja y las del médico.
Por otra parte, las parejas que viven juntas sin casarse, pero en una relación estable, también adquieren muchos beneficios de salud y felicidad, aunque al parecer no en un grado tan alto como las que están unidas en matrimonio. De todos modos, tener el amor y el apoyo incondicionales de otra persona que se preocupa por tu bienestar, hace que te cuides a ti mismo(a) y cuides la relación, lo que resulta en una mejor salud.

¿Y cuando el matrimonio no funciona?

Para que los beneficios que reporta el matrimonio se mantengan, sin embargo, es esencial que la relación funcione bien. Una relación o un matrimonio tormentosos causan más perjuicios que ventajas, los beneficios que se derivan de la vida en pareja desaparecen y hasta se producen síntomas depresivos. En comparación, los solteros y los divorciados tienen una mejor salud y un estado mental más positivo que las personas involucradas en una relación que no es satisfactoria.

Estar en un matrimonio infeliz no es sano, ni mental ni físicamente. Una razón es que el estrés crónico que produce una relación mala puede afectar el sistema inmunológico (de defensa), lo que a la larga perjudica la salud. En este caso, las mujeres son más vulnerables que los hombres, y sienten más la hostilidad en una relación. Como consecuencia, es más probable que sufran de obesidad y de hipertensión. Los hombres, por su parte, tienden a sufrir de depresión y a abusar de las drogas o el alcohol. Tanto los hombres como las mujeres sufren igualmente en una mala relación, sólo que se manifiesta de un modo diferente en ambos sexos.

Una separación o un divorcio son siempre difíciles y estresantes, a veces anímicamente devastadores, pero representan una opción que no debes descartar cuando lo negativo pesa más que lo positivo en una relación. Recuerda sobre todo que las personas que terminan una mala relación suelen recuperarse, y disfrutar de una vida de alta calidad después del divorcio o la separación.

¿Y si estás soltera? Lo ideal, por supuesto, es que no eches a un lado la posibilidad de vivir en pareja. Pero es muy importante que encuentres la pareja adecuada. Si te involucras en una relación negativa, no recibirás ninguno de los beneficios que da el matrimonio, porque una mala relación conlleva más riesgos para la salud que permanecer soltera. Mientras buscas tu pareja ideal, puedes hacer varias cosas para mantener una buena salud física y mental: cuida tu cuerpo, no te aísles, mira la vida de manera positiva y rodéate de personas que te quieran y se preocupen de ti, y a las que por tu parte estás también dispuesta a ayudar. Eso nunca falla.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 26 de septiembre de 2011

Los trastornos de salud mental son la causa principal de discapacidad entre los adolescentes


¿Recuerdas el famoso poema de Rubén Darío que empieza: “Juventud, divino tesoro…”? Es esa precisamente la imagen que las personas que ya han pasado esa etapa de la vida, las películas, la publicidad y los medios de comunicación tienen de la adolescencia y la juventud: años hermosos, mágicos y divertidos en que todo está por suceder. Pero para muchos de nuestros adolescentes y de nuestros jóvenes no todo es color de rosa, según un informe reciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que afirma que los trastornos en la salud mental son la causa principal de discapacidad entre los integrantes de este grupo.

Lidia está muy preocupada por su hijo de 17 años, y con razón. Desde hace un tiempo se aísla durante horas en su habitación, y tiene muy poco contacto y comunicación con el resto de la familia. Anda desaliñado y ha perdido interés en los estudios. ¿Por qué desperdicia así lo mejor de su vida si tiene todo para ser feliz?, se pregunta ella.

Roberto, de 23, graduado universitario, se siente frustrado y deprimido: no encuentra trabajo en ninguna parte a pesar de sus excelentes calificaciones. Berta, de 19, no concibe divertirse si no consume mucho alcohol. Todas sus amigas hacen lo mismo y no hacen caso de los consejos y recriminaciones de los padres.

Estos no son casos aislados sino que, desafortunadamente son cada vez más frecuentes en todos los países del mundo.

Un estudio reciente desarrollado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que la salud mental es una de las principales causas de discapacidad entre los adolescentes y los jóvenes, precisamente ésos que pensamos deben ser los más felices, fuertes, entusiastas y optimistas ante el futuro. Las causas de la alta incidencia de las enfermedades mentales entre los jóvenes pueden ser muchas y no están definidas por el estudio. Lo que sí se sabe es que el 45% de los afectados por un trastorno mental tienen entre 10 y 24 años de edad.

De acuerdo a estas cifras, las enfermedades neuro-psiquiátricas como la depresión, la esquizofrenia y el trastorno bipolar, así como el abuso de alcohol, constituyen la causa principal de discapacidad entre los jóvenes de todo el mundo, seguidas por las lesiones producidas en accidentes y por las enfermedades infecciosas, como el VIH o la malaria. Por eso los padres deben estar muy atentos. Tienen que aprender a reconocer los síntomas de estas enfermedades para que puedan ayudar a sus hijos.

¿Cómo distinguir una preocupación pasajera de la depresión? La depresión se caracteriza por la presencia de cinco o más de las siguientes señales: tristeza, pérdida de interés o placer en las actividades, pérdida o aumento de peso, dificultad para dormir o sueño excesivo, falta de energía, falta de autoestima e ideas de muerte o de suicidio.

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