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lunes, 25 de abril de 2011

El impacto de los teléfonos celulares o móviles en tu cerebro


Continúa la preocupación acerca del efecto que tiene el uso de los teléfonos celulares en la salud. A propósito, un estudio reciente detectó que los teléfonos móviles o celulares sí tienen un impacto en el funcionamiento del cerebro. Sigue leyendo para que estés al día sobre este tema.
Uno de los desarrollos tecnológicos cuyo uso se ha expandido en todo el mundo es el teléfono móvil o teléfono celular. ¿Te acuerdas de como era la vida cuando no existían estos teléfonos celulares personales que hoy podemos llevar con nosotros a todos lados? Es difícil de imaginarnos no tenerlos disponibles hoy en día.
Desde el momento mismo en que aparecieron estos aparatos surgió un interrogante que hoy sigue sin resolverse con claridad: ¿qué impacto tienen en el cerebro las ondas electromagnéticas que utilizan estos dispositivos? ¿son nocivas? ¿pueden provocar cáncer? En resumidas cuentas, la pregunta que sigue flotando en el aire es: ¿es seguro hablar por el celular?
Para poder establecer comunicaciones de manera inalámbrica, los teléfonos móviles utilizan lo que se conoce como ondas electromagnéticas, las que mediante radiaciones que llevan el mismo nombre transportan la energía a través del espacio.
Existen distintos tipos de ondas electromagnéticas, como la luz, las ondas del radio, las microondas (que son las que utilizan los aparatos con esta denominación para calentar alimentos) y los rayos ultravioletas. Algunas de estas ondas, incluso, se utilizan para realizar estudios o tratamientos médicos de manera controlada y segura, como los rayos X y los rayos gamma y las partículas alfa en los tratamientos de radioterapia.
En este sentido, es sabido que las ondas electromagnéticas pueden provocar cambios sobre el cuerpo. Lo que se desconoce en el caso particular de los teléfonos celulares es si lo hacen o no, y si es así, qué efecto tienen en el organismo y si esos cambios son perjudiciales. Por eso muchas personas consideran que el uso de estos dispositivos puede incrementar el riesgo de contraer cáncer cerebral.
La respuesta a esta preocupación se está investigando prácticamente desde el surgimiento mismo de la telefonía móvil y, lamentablemente, todavía no tiene una resolución certera que deje a los usuarios tranquilos.
Recientemente, un nuevo estudio publicado en el Journal of the American Medical Association,( la revista de la Asociación Médica Estadounidense), comprobó que una conversación de una hora por el celular estimula las áreas del cerebro más cercanas a la antena del teléfono, aunque todavía no se sabe si esos efectos constituye un riesgo para la salud a largo plazo.
Este descubrimiento representa un nuevo aporte a este tema tan controversial. Hace unos años, por ejemplo, algunos investigadores norteamericanos alertaban sobre la necesidad de prevenir, aún cuando todavía se desconoce a ciencia cierta los efectos de estos dispositivos sobre la salud, y citaban estudios desarrollados por unos científicos europeos y de otras partes del mundo que sí sugerían una relación directa entre el uso de los teléfonos celulares y el desarrollo del cáncer.
Por el momento, las dudas continúan y no hay mucho por hacer. Algunos especialistas sugieren incluir carteles de advertencia en estos equipos (similares a los que figuran en los paquetes de cigarrillos).
A nivel individual, lo mejor que puedes hacer quizás sea limitar el uso del celular lo más posible, sobre todo en los niños y en los adolescentes, en donde se considera que el impacto puede ser mayor. Otras medidas preventivas que podrías tomar son:
  • Busca siempre un lugar donde la cobertura sea máxima, para evitar que tu móvil emita a la máxima potencia
  • Aleja el equipo del cuerpo mientras se establece la llamada, dado que es el momento en que emite con más potencia
  • Utiliza auriculares o la función manos libres para evitar acercar el teléfono a la cabeza
  • Evita, en lo posible, llevarlo encendido y pegado al cuerpo (especialmente cerca de los riñones, el corazón y los genitales)
  • Envía más mensajes de texto y habla menos
  • Habla por períodos cortos de tiempo (por ejemplo, si hablas dos horas por día es preferible que lo hagas en varias llamadas de unos cuantos minutos cada una y no en dos de una hora cada una)
  • No hables en lugares rodeados de metales, como automóviles o medios de transporte público, ya que las ondas electromagnéticas rebotan en las paredes y les cuesta salir de allí. Si de todos modos tiene que hablar, recuerda abrir siempre las ventanillas.
A pesar de estas dudas, se estima que actualmente existen alrededor de 5,000 millones de teléfonos móviles en uso en todo el mundo. Mientras tanto, las investigaciones continúan en busca de una respuesta segura que nos permita hablar con tranquilidad, en todo momento y desde cualquier lugar.
Tomado de Vida y Salud

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Las infusiones que podrían ayudar a prevenir un tumor cerebral



Parece increíble, ¿verdad? Sin embargo, un estudio reciente desarrollado por un grupo de investigadores en Londres sugiere que el consumo de té y de café podría ayudar a reducir el riesgo de desarrollar la forma más común del tumor cerebral maligno. Aún se necesitan más estudios, pero este descubrimiento podría ayudar a detectar las causas de esta enfermedad.

Los resultados de una investigación reciente aportaron un dato nuevo que podría influenciar en la prevención de los tumores cerebrales y de una manera muy sencilla, ¿cómo? A través del consumo de té y de café.

Para ello se analizaron datos de más de 500,000 adultos en Europa, que suman evidencias que asocian el alto consumo de café y de té con una reducción del riesgo de desarrollar gliomas (un conjunto de tumores cerebrales responsable del 80 % de los cánceres malignos en esa zona entre los adultos).

Los gliomas malignos son los tumores cerebrales primarios más frecuentes del adulto. Se estima que causan globalmente un 2% de las muertes por cáncer. Particularmente, en los Estados Unidos la tasa de mortalidad por esta condición causa alrededor de 12,000 muertes al año, mientras que en Europa, las tasas anuales son de 4 a 6 casos por cada 100,000 mujeres y de 6 a 8 casos por cada 100,000 hombres.

Un grupo de investigadores de Brown University y del Imperial College de Londres, cuya autora principal es Dominique Michaud, dijo que este estudio constituye un acercamiento preliminar al tema que podría brindar nuevas pistas para continuar con la investigación y detectar las causas que originan estos tumores.

Estos descubrimientos no comprueban de que las infusiones brindan tal protección. Los especialistas afirman que, aún cuando ambas bebidas tuvieran algún efecto directo sobre el riesgo de desarrollar gliomas, éste sería pequeño.

Los resultados de esta investigación, publicados en el American Journal of Clinical Nutrition, surgen de un estudio que consideró los factores de riesgo potenciales del cáncer en 10 países de Europa. Por un lado, los pacientes que participaron tenían entre 25 y 70 años, y respondieron a cuestionarios sobre sus antecedentes médicos, dieta, ejercicio, tabaquismo y otros factores de su estilo de vida.

Luego, el equipo de investigación se enfocó en más de 410,000 personas que no sufrían ningún tipo de cáncer al iniciar la investigación, de los cuales se contaba con información alimenticia completa, y realizó un seguimiento durante más de 8 años. Durante ese tiempo, a 343 participantes se les diagnosticó glioma y a otros 245 un tumor cerebral benigno, llamado meningioma.

Inicialmente, los participantes fueron divididos en cuatro y cinco grupos, según el consumo de café y de té, pero en este caso no se detectó una relación de dosis-respuesta. O sea, no había mayor protección entre más te y/o café se bebía. Los datos cambiaron cuando se analizaron dos grupos en particular: los que consumían por lo menos media taza (150 ml) y los que bebían menos o nada de ambas infusiones. Así detectaron que los que más infusiones consumían eran un tercio menos propensos a desarrollar glioma. Aún después de considerar factores como la edad y el tabaquismo, no hubo relación con el riesgo de desarrollar meningioma.

Además, el té y el café contienen antioxidantes que protegen a las células del cuerpo del daño que pueden producir el cáncer y otras enfermedades.

De todos modos, es posible que quienes beben té y/o café a menudo tengan otros factores que podrían afectar la posibilidad de desarrollar un glioma. Tales características se desconocen, así como las causas de la mayoría de los tumores cerebrales.

Los gliomas pueden dar varios síntomas. Por ejemplo: dolores de cabeza (que generalmente son peores en las mañanas), náuseas y vómitos, cambios en la habilidad de hablar, escuchar o ver; problemas de equilibrio o al caminar, así como con el pensamiento o la memoria, espasmos musculares y entumecimiento u hormigueo en los brazos o las piernas.

Tomado de Vida y Salud