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viernes, 8 de junio de 2012

Los ejercicios que mejoran tu vida sexual

He aquí dos actividades que no deberías dejar de practicar: el ejercicio y el sexo. Tanto uno como otro le proporcionan grandes beneficios a tu salud en general. Y para potenciar estas ventajas, sigue leyendo y descubre qué ejercicios pueden ayudarte a mejorar tu actividad sexual, para que puedas disfrutarla aún más y sentirte más saludable y satisfecha/o.

El ejercicio físico y una relación sexual satisfactoria pueden mantenerte en buena forma física y emocional. Si todavía no has descargado el reporte especial gratuito que puedes obtener desde nuestro sitio sobre los 10 beneficios del sexo para la salud, hazlo en cuanto puedas para que te informes mejor.

Así que ya lo sabes: si lo practicas de manera segura y responsable, ¡el sexo es salud! Es más, hasta pueden beneficiarse entre sí. ¿Sabías que hay ejercicios que pueden ayudarte a mejorar tu desempeño durante la intimidad? No importa si eres hombre o mujer, si quieres mantener no sólo una buena salud, sino también si quieres disfrutar más y quieres tener un mejor desempeño a nivel sexual, ponte en movimiento.

Desde los ejercicios para fortalecer los músculos en general, como las flexiones de los brazos, los abdominales, el levantamiento de pesas, los movimientos de rotación del torso a un lado y al otro para fortalecer y afinar la cintura, así como los ejercicios de estiramiento, yoga, Pilates y los ejercicios aeróbicos (como correr, nadar y caminar), te ayudan a mantenerte en forma y con más flexibilidad a la hora de llegar a la intimidad. Además, son buenos para el corazón y el sistema circulatorio, entre otras cosas.

¿Pero esto qué tiene que ver con el sexo? Pues mucho, ya que mantener un buen estado físico en general te permite tener relaciones sexuales más placenteras. Hay estudios que demuestran que las personas mayores de 50 o 60 años que se ejercitan con regularidad también tienen una vida sexual más activa que la de las personas de su misma edad, que tienen estilos de vida sedentarios.

Otros resultados demuestran que los hombres mayores de 50 años de edad que tienen una vida activa tienen menos riesgos de sufrir disfunción eréctil, (que es cuando no se logra la erección o se dificulta), y es uno de los problemas sexuales más comunes entre los varones.

A cualquier edad, el ejercicio aporta los siguientes beneficios a tu desempeño en la relación de pareja:
  • Mayor fuerza y resistencia muscular que te permite lograr y mantener las posiciones durante la relación íntima
  • Mejor capacidad de oxigenación y mejor circulación del cuerpo, lo que mejora las erecciones y su potencia
  • Un cuerpo ágil, tonificado y fuerte mejora tu autoestima y la imagen que tienes de ti mismo(a). Esa seguridad propia se traslada a la relación de pareja, ¿quieres algo más “sexy”?
Hay ciertos ejercicios especialmente recomendados y éstos son:
  • En particular para las hombres, las planchas o lagartijas (push ups): proponte realizar 3 series de 12 a 15 repeticiones cada una. Este es un ejercicio clásico que fortalecerá tus brazos, torso y abdomen. Si no puedes realizar todas las series, no importa. Comienza por una cantidad mínima. Irás ganando en fortaleza y resistencia con el tiempo.
  • Para ambos sexos: los abdominales. Un vientre plano no es la única ventaja que obtienen, ya que los hombres y las mujeres ven una mejoría en la estabilidad y la fuerza para mantener las posiciones, así como espaldas más firmes. Los hombres en particular también lograrán un mejor empuje durante la penetración. Acuéstate sobre el suelo con las piernas flexionadas y los brazos flexionados detrás de la cabeza. Apoya la cabeza sobre las manos, barbilla hacia el techo. Ahora, lleva el torso hacia arriba, sin elevar las caderas del suelo, los músculos del abdomen tensos (procura no empujar la cabeza con los brazos para no lesionar la nuca). Realiza 3 series de 15 repeticiones cada una. Para evitar dolores de espalda, puedes trabajar tus músculos abdominales de pie. Párate con las piernas ligeramente separadas, los músculos del abdomen comprimidos, llevando el ombligo hacia adentro. Levanta una rodilla al mismo tiempo que tratas de tocarla con la mano opuesta. Repite por el otro lado. Puedes alternar el levantamiento de la rodilla una vez (sencillo), o hacerlo doble o triple, apoyándote fuertemente en la pierna contraria.
  • Elevaciones de cadera (también se conocen como puente o bridge): los dos miembros de la pareja pueden fortalecer los glúteos, la pelvis, la parte baja de la espalda y la parte posterior de los muslos. Acuéstate sobre un colchón en el suelo, flexiona las piernas y coloca los talones cerca de los glúteos. Ahora, levanta la cadera, contrae los glúteos (abdominales tensos, tratando de llevar el ombligo hacia adentro) y sostén la posición durante 3 a 4 segundos. Baja las caderas al suelo y repite. Como meta, proponte realizar 3 series de 15 repeticiones cada una. Estos ejercicios fortalecen los músculos de la pelvis lo que ayuda a intensificar las contracciones durante el orgasmo.
  • Las sentadillas (o squats): ponte de pie con las piernas ligeramente separadas, brazos a lo largo del cuerpo (puedes hacerlas con pesas o sin ellas). Flexiona las rodillas, llevando hacia atrás la pelvis (como si fueras a sentarte en una silla imaginaria). Vuelve a la posición inicial y repite el movimiento. Puedes realizarlas con las piernas separadas o juntas. Evita inclinar el torso hacia adelante. Todo el movimiento se realiza con la cadera, llevándola hacia atrás mientras flexionas las rodillas. Con este ejercicio fortaleces los glúteos y los muslos, lo que te dará más empuje en la cadera, más resistencia y más fuerza para practicar otras posiciones en el encuentro sexual. Realiza 3 series de 8 a 12 repeticiones cada una.
Otra alternativa que también puede serte muy útil son los denominados ejercicios de Kegel, que se recomiendan para controlar la incontinencia urinaria (que es cuando no puedes aguantar las ganas o deseos de orinar o cuando se te sale un poco de orina al reírte o al estornudar, por ejemplo). Si bien estos ejercicios están orientados principalmente a las mujeres (especialmente después de dar a luz), los hombres también se benefician con ellos puesto que pueden llegar a controlar la eyaculación y hasta aumentar el volumen de sangre en el pene para lograr erecciones más firmes.

¿Cómo se hacen los ejercicios de Kegel? Resulta sencillo aprender esta técnica, pero a veces puede ser difícil identificar los músculos de soporte ubicados en la pelvis, ya que no se usan conscientemente con frecuencia. Una forma de detectarlos es intentando parar la orina mientras está saliendo. Si lo logras, aprendiste el movimiento básico. Una vez que hayas identificado los músculos, contráelos y sostén la posición por 3 segundos, luego relájalos otros 3 segundos y repite esta secuencia 10 veces, tres o cuatro veces por día.

Ahora ya sabes qué ejercicios puedes hacer para mejorar tu actividad sexual, también sabes cómo el sexo puede ayudarte a mejorar tu salud. Si quieres saber más sobre estos temas, no dejes de leer este otro artículo que publicamos en vidaysalud.com hace algún tiempo, sobre los remedios naturales para aumentar tu deseo sexual. Mejorar tu vida en pareja y tu salud queda en tus manos. ¡Ponte en movimiento!

Tomado de Vida y Salud

domingo, 5 de febrero de 2012

Los ejercicios que mejoran tu vida sexual

He aquí dos actividades que no deberías dejar de practicar: el ejercicio y el sexo. Tanto uno como otro le proporcionan grandes beneficios a tu salud en general. Y para potenciar estas ventajas, sigue leyendo y descubre qué ejercicios pueden ayudarte a mejorar tu actividad sexual, para que puedas disfrutarla aún más y sentirte más saludable y satisfecha/o.

El ejercicio físico y una relación sexual pueden satisfactoria mantenerte en buena forma física y emocional. Si todavía no has descargado el reporte especial gratuito que puedes obtener desde nuestro sitio sobre los 10 beneficios del sexo para la salud, hazlo en cuanto puedas para que te informes mejor.

Así que ya lo sabes: si lo practicas de manera segura y responsable, ¡el sexo es salud! Es más, hasta pueden beneficiarse entre sí. ¿Sabías que hay ejercicios que pueden ayudarte a mejorar tu desempeño durante la intimidad? No importa si eres hombre o mujer, si quieres mantener no sólo una buena salud, sino también si quieres disfrutar más y quieres tener un mejor desempeño a nivel sexual, ponte en movimiento.

Desde los ejercicios para fortalecer los músculos en general, como las flexiones de los brazos, los abdominales, el levantamiento de pesas, los movimientos de rotación del torso a un lado y al otro para fortalecer y afinar la cintura, así como los ejercicios de estiramiento, yoga, Pilates y los ejercicios aeróbicos (como correr, nadar y caminar), te ayudan a mantenerte en forma y con más flexibilidad a la hora de llegar a la intimidad. Además, son buenos para el corazón y el sistema circulatorio, entre otras cosas.

¿Pero esto qué tiene que ver con el sexo? Pues mucho, ya que mantener un buen estado físico en general te permite tener relaciones sexuales más placenteras. Hay estudios que demuestran que las personas mayores de 50 o 60 años que se ejercitan con regularidad también tienen una vida sexual más activa que la de las personas de su misma edad, que tienen estilos de vida sedentarios.

Otros resultados demuestran que los hombres mayores de 50 años de edad que tienen una vida activa tienen menos riesgos de sufrir disfunción eréctil, (que es cuando no se logra la erección o se dificulta), y es uno de los problemas sexuales más comunes entre los varones.

A cualquier edad, el ejercicio aporta los siguientes beneficios a tu desempeño en la relación de pareja:
  • Mayor fuerza y resistencia muscular que te permite lograr y mantener las posiciones durante la relación íntima
  • Mejor capacidad de oxigenación y mejor circulación del cuerpo, lo que mejora las erecciones y su potencia
  • Un cuerpo ágil, tonificado y fuerte mejora tu autoestima y la imagen que tienes de ti mismo(a). Esa seguridad propia se traslada a la relación de pareja, ¿quieres algo más “sexy”?
Hay ciertos ejercicios especialmente recomendados y éstos son:
  • En particular para las hombres, las planchas o lagartijas (push ups): proponte realizar 3 series de 12 a 15 repeticiones cada una. Este es un ejercicio clásico que fortalecerá tus brazos, torso y abdomen. Si no puedes realizar todas las series, no importa. Comienza por una cantidad mínima. Irás ganando en fortaleza y resistencia con el tiempo.
  • Para ambos sexos: los abdominales. Un vientre plano no es la única ventaja que obtienen, ya que los hombres y las mujeres ven una mejoría en la estabilidad y la fuerza para mantener las posiciones, así como espaldas más firmes. Los hombres en particular también lograrán un mejor empuje durante la penetración. Acuéstate sobre el suelo con las piernas flexionadas y los brazos flexionados detrás de la cabeza. Apoya la cabeza sobre las manos, barbilla hacia el techo. Ahora, lleva el torso hacia arriba, sin elevar las caderas del suelo, los músculos del abdomen tensos (procura no empujar la cabeza con los brazos para no lesionar la nuca). Realiza 3 series de 15 repeticiones cada una. Para evitar dolores de espalda, puedes trabajar tus músculos abdominales de pie. Párate con las piernas ligeramente separadas, los músculos del abdomen comprimidos, llevando el ombligo hacia adentro. Levanta una rodilla al mismo tiempo que tratas de tocarla con la mano opuesta. Repite por el otro lado. Puedes alternar el levantamiento de la rodilla una vez (sencillo), o hacerlo doble o triple, apoyándote fuertemente en la pierna contraria.
  • Elevaciones de cadera (también se conocen como puente o bridge): los dos miembros de la pareja pueden fortalecer los glúteos, la pelvis, la parte baja de la espalda y la parte posterior de los muslos. Acuéstate sobre un colchón en el suelo, flexiona las piernas y coloca los talones cerca de los glúteos. Ahora, levanta la cadera, contrae los glúteos (abdominales tensos, tratando de llevar el ombligo hacia adentro) y sostén la posición durante 3 a 4 segundos. Baja las caderas al suelo y repite. Como meta, proponte realizar 3 series de 15 repeticiones cada una. Estos ejercicios fortalecen los músculos de la pelvis lo que ayuda a intensificar las contracciones durante el orgasmo.
  • Las sentadillas (o squats): ponte de pie con las piernas ligeramente separadas, brazos a lo largo del cuerpo (puedes hacerlas con pesas o sin ellas). Flexiona las rodillas, llevando hacia atrás la pelvis (como si fueras a sentarte en una silla imaginaria). Vuelve a la posición inicial y repite el movimiento. Puedes realizarlas con las piernas separadas o juntas. Evita inclinar el torso hacia adelante. Todo el movimiento se realiza con la cadera, llevándola hacia atrás mientras flexionas las rodillas. Con este ejercicio fortaleces los glúteos y los muslos, lo que te dará más empuje en la cadera, más resistencia y más fuerza para practicar otras posiciones en el encuentro sexual. Realiza 3 series de 8 a 12 repeticiones cada una.
Otra alternativa que también puede serte muy útil son los denominados ejercicios de Kegel, que se recomiendan para controlar la incontinencia urinaria (que es cuando no puedes aguantar las ganas o deseos de orinar o cuando se te sale un poco de orina al reírte o al estornudar, por ejemplo). Si bien estos ejercicios están orientados principalmente a las mujeres (especialmente después de dar a luz), los hombres también se benefician con ellos puesto que pueden llegar a controlar la eyaculación y hasta aumentar el volumen de sangre en el pene para lograr erecciones más firmes.

¿Cómo se hacen los ejercicios de Kegel? Resulta sencillo aprender esta técnica, pero a veces puede ser difícil identificar los músculos de soporte ubicados en la pelvis, ya que no se usan conscientemente con frecuencia. Una forma de detectarlos es intentando parar la orina mientras está saliendo. Si lo logras, aprendiste el movimiento básico. Una vez que hayas identificado los músculos, contráelos y sostén la posición por 3 segundos, luego relájalos otros 3 segundos y repite esta secuencia 10 veces, tres o cuatro veces por día.

Ahora ya sabes qué ejercicios puedes hacer para mejorar tu actividad sexual, también sabes cómo el sexo puede ayudarte a mejorar tu salud. Si quieres saber más sobre estos temas, no dejes de leer este otro artículo que publicamos en vidaysalud.com hace algún tiempo, sobre los remedios naturales para aumentar tu deseo sexual. Mejorar tu vida en pareja y tu salud queda en tus manos. ¡Ponte en movimiento!

Tomado de Vida y Salud

sábado, 27 de agosto de 2011

¿Importa o no el tamaño de la vagina?


Tradicionalmente han sido los hombres los preocupados – y hasta obsesionados – con el tamaño de su órgano sexual. ¿Les preocupa a las mujeres el tamaño de su vagina? A muchas sí, especialmente después de varios alumbramientos. ¿Debería importarles o no? ¿Influye el tamaño en el placer que experimentan ella o su pareja en la relación sexual? Exploremos un poco el asunto para despejar las dudas.
Graciela ha disfrutado siempre las relaciones con su esposo, pero desde el nacimiento de su cuarto hijo – todos nacidos por parto natural, por cierto – siente menos placer y le parece que su vagina se ha distendido.  Por pudor, no ha comentado con nadie lo que le pasa, ni siquiera a su ginecólogo.
A Marisa le pasa lo contrario: siente molestias y hasta dolor durante la penetración y se pregunta si su vagina es demasiado pequeña. Muchas mujeres como Graciela y Marisa se preocupan por el tamaño de su vagina y si éste afecta su capacidad de recibir y dar placer en el encuentro sexual, pero no se sienten cómodas hablando de este tema ya sea por vergüenza, por inhibiciones o por un tabú de índole cultural. Además de ser un tema poco comentado, la relación entre tamaño y función/satisfacción sexual no ha sido extensamente estudiada tampoco, pero sí hay datos concretos que podemos analizar. Veamos.
¿Existe un tamaño de vagina “promedio”? Las medidas usadas con mayor frecuencia son las que provienen de un estudio realizado en 1960 por Masters and Johnson’s en el que se midieron las vaginas de 100 mujeres que nunca habían estado embarazadas.  Según el estudio el tamaño de la vagina, sin estímulo, oscila entre 2.75  a 3 ¼ pulgadas (6.5 a 8 cm).  Cuando se estimula sexualmente, el tamaño de la vagina aumenta y puede oscilar entre 4.25 a 4.75 pulgadas (10 a 11.5 cm).
Además del largo, hablemos del ancho… La vagina es un órgano elástico capaz de adaptarse a distintas condiciones: es lo suficientemente estrecha como para sostener un tampón sin que éste se  corra o se salga y a la vez capaz de estirarse y expandirse lo mismo para dar entrada al pene como para permitir que pase el bebé en el momento del nacimiento.
Cuando se estira demasiado.  Es precisamente después de cada nacimiento que la vagina comienza a distenderse, cambia de tamaño y es cuando las mujeres empiezan a sentir los cambios y las molestias. Mientras más embarazos se tengan, más aumentan las probabilidades del ensanchamiento de la vagina, especialmente después de partos difíciles y prolongados. Vale la pena aclarar que la frecuencia de la relación sexual no cambia el tamaño de la vagina, como algunas personas creen.  Eso no es cierto. No importa cuántas veces se practique el sexo, o cuantas parejas haya tenido la mujer, el tamaño de su vagina no va a cambiar. Los embarazos y alumbramientos sí cambian el tono muscularde la vagina y este factor sí puede influir en la satisfacción sexual de ambos miembros de la pareja.
¿Qué consecuencias puede traer una vagina distendida? Hay varias y son:
  • las relaciones sexuales son menos satisfactorias para la mujer o para su pareja
  • el aire puede entrar o salir de la vagina, provocando un sonido incómodo y bochornoso
  • algo mucho peor: los músculos y ligamentos alrededor de la vagina se distienden y pueden ocasionar un prolapso (o descendimiento) de órganos como el útero o la vejiga.
En el caso de un prolapso, es necesario visitar al médico general o al ginecólogo para discutir el tratamiento, que la mayoría de las veces involucra la cirugía. Si éste es tu caso, no te abandones y acude enseguida. Cuando el caso se trata de una distención muscular o de los ligamentos, se puede aliviar muchísimo practicando ejercicios para fortalecer los músculos del suelo pélvico. Estos son los llamados “ejercicios de Kegel”, que se recomiendan a todas las mujeres que han dado a luz después del parto. Ahora te explicamos cómo hacerlos:
  1. Comienza por familiarizarte con los músculos que tienes que contraer: imagínate por un momento que tienes muchas ganas de orinar y que necesitas aguantar hasta que llegues al baño. Para evitar la salida del orine, contraes los músculos alrededor de la uretra. Esos son exactamente los músculos que tienes que contraer.
  2. Contrae y mantén la contracción durante 10 segundos.
  3. Relaja los músculos durante otros 10 segundos.
  4. Contrae los músculos de nuevo durante 10 segundos.
  5. Continúa los intervalos de contracción y relajamiento durante 5 minutos más o menos.
  6. Repite los ejercicios cuatro veces al día (o siempre que puedas). Puedes hacerlo lo mismo de pie que sentada o acostada.
¿Y si la vagina es demasiado pequeña o estrecha? Estadísticamente es muy poco probable que la vagina sea demasiado corta. Entre los síntomas que las mujeres asocian con una vagina pequeña   están las molestias o dolores en el momento de la penetración, pero la mayoría de las veces esto se debe a una insuficiente o indebida estimulación antes de la penetración o a distintos grados de vaginismo, una condición que no tiene nada que ver con el tamaño de la vagina. Se debe a la contracción involuntaria de los músculos vaginales lo que provoca dolor durante las relaciones sexuales. Tiene causas físicas y psicológicas, y debe consultarse al ginecólogo para resolverlo.
¿Afecta el tamaño de la vagina la calidad de las relaciones sexuales? Descartando el caso de un prolapso, definitivamente no. Tanto el tamaño de la vagina como el del pene, en realidad poco tienen que ver con la satisfacción que experimenta la pareja durante el encuentro sexual y ésta depende en gran parte de las actitudes, expectativas y habilidades ante el sexo, así como del estado general de la relación de pareja fuera del dormitorio.
Como ves, la calidad, como en tantas otras áreas de la vida, poco tiene que ver con cantidad o  tamaño. Las dimensiones de la vagina no son la excepción. Si experimentas trastornos después de un embarazo, o las relaciones sexuales te provocan molestia o dolor, consulta con tu ginecólogo. Si no, disfruta de la relación con tu pareja sin preocuparte por cosas tan relativamente poco importantes como el tamaño.

Tomado de Vida y Salud

domingo, 6 de febrero de 2011

El sexo, un gran aliado para la buena salud de las mujeres


No importa si eres joven o no, o si estás en la menopausia. El sexo es saludable para las mujeres de todas las edades. Esto encontró un nuevo estudio desarrollado por unos investigadores australianos. No dejes de leer para que te enteres de los inmensos beneficios del sexo para la salud de las mujeres.
El ejercicio es importante para mantenerse sano y resulta que el sexo lo podría ser también para las mujeres aún en la menopausia. Si bien se suele considerar que la sexualidad femenina es más importante en algunos momentos de la vida, un grupo de investigadores australianos realizó un estudio que les permitió romper con este mito y descubrió que la satisfacción sexual está directamente asociada con un mayor bienestar general y con una amplia vitalidad en todas las etapas de la mujer, ya sea antes o después de la menopausia.
Para medir la satisfacción o falta de satisfacción, los investigadores tomaron en cuenta la frecuencia de los encuentros sexuales considerados como satisfactorios, por un grupo de mujeres de entre 20 y 65 años. Esto se realizó considerando que muchas mujeres mantienen una vida sexual activa pero no están contentas con ella.
Al hablar con las mujeres que no estaban satisfechas, notaron que los problemas sexuales se concentraban en la falta de deseo e interés o en la pérdida del gozo y del placer. Por su parte, las mujeres con una vida sexual plena mostraron una vitalidad y bienestar marcadamente superior.
Como te contamos en uno de nuestros informes especiales, el mantener y disfrutar de una buena vida sexual tiene varios beneficios para la salud, comenzando por que te ayuda a estar en forma: es una buena alternativa de quemar calorías, de hecho, se estima que con media hora de sexo puedes quemar 85 calorías o más.
Otros beneficios que el sexo puede brindarle a tu salud incluyen:
  • Reduce el estrés, ya que cuando tienes un orgasmo se liberan grandes cantidades de la hormona oxitocina (que hace que te sientas revitalizado y dejes a un lado tus preocupaciones) y aumenta la producción de endorfina (una hormona conocida por mejorar el estado de ánimo).
  • Controla el dolor, por ejemplo las jaquecas, ya que al tener un orgasmo tu cuerpo libera la oxitocina y aumenta la endorfina, haciendo que la sensación de dolor disminuya.
  • Incrementa tus defensas. Algunos estudios demuestran que, como durante el sexo hay un intercambio de bacterias, aumenta el desarrollo de anticuerpos y la actividad del sistema de defensas del organismo.
  • Ayuda a dormir mejor, también gracias a la liberación de oxitocina.
  • Ayuda a controlar la orina, ya que fortalece los músculos pélvicos. Muchas mujeres tienen problemas para controlar la orina, lo que se conoce como incontinencia, ya sea luego de un parto o por la edad. Para resolverlo se recomiendan los denominados ejercicios de Kegel, que involucran los mismos músculos que utilizas cuando tienes relaciones sexuales.
  • Puede mejorar la postura, ya que fortalece los músculos abdominales y los glúteos, que sostienen la espalda.
Ahora que conoces estos beneficios, es tiempo de erradicar esos falsos conceptos que circulan sobre el sexo y la actividad sexual, que a veces hasta pueden generar problemas para las mujeres.
Si bien es común que puedas tener problemas sexuales en algún momento, estos no deberían durar más de algunas semanas o meses ni generar angustia (para ti o para tu pareja). Toma nota de ellos para que puedas enfrentarlos y encontrar soluciones:
  • Falta de deseo sexual
  • Incapacidad de lograr excitación
  • Falta de orgasmo o clímax sexual
  • Relaciones sexuales dolorosas
Estos problemas pueden tener causas físicas (como diabetes, trastornos nerviosos o problemas hormonales) o psicológicas (como depresión o traumas sexuales en el pasado). Cualquiera que sea la causa, puedes buscar ayuda especializada en esas áreas para poder dejar esos problemas atrás y hacer del sexo una experiencia placentera que puedas disfrutar.
Los prejuicios también pueden jugar en contra de tu actividad sexual. Si esto te pasa, luego de leer esta columna ya puedes comenzar a olvidarte de ellos y a disfrutar de una vida sexual plena, o busca ayuda, si necesitas. Y a partir de ahora, recuerda que el sexo es bueno para tu salud, disfrútalo. Eso sí, hazlo responsablemente.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 8 de noviembre de 2010

Remedios naturales para aumentar tu deseo sexual



¿Te gustaría mejorar tus relaciones sexuales con tu pareja? ¿Quieres incrementar tu deseo sexual? ¿Quieres conocer algunos remedios naturales que funcionan y no ponen en peligro tu salud y cuáles pueden poner en peligro tu salud? Aquí te contamos para que disfrutes a pleno de tus relaciones sexuales.

Frecuentemente se reciben cartas de lectores con preguntas relacionadas a temas de salud sexual. Muchos quieren darle vitalidad a sus relaciones de pareja. Otros quieren saber si los productos que se venden “como el Viagra” sin receta que son de hierbas funcionan igual que el que se vende con receta. Las mujeres quieren saber si hay un equivalente de Viagra para ellas. Esta columna es en respuesta a varias de estas preguntas.

Para empezar, en las relaciones de pareja la parte emocional es tan importante como la parte física para que se encienda ese fuego. Muchas veces es necesario mejorar esa comunicación fuera de la cama para que mejore en la cama. Recuerda que el cerebro también participa en el sexo. Lo que piensas y te imaginas en tu mente tiene mucho que ver. Tienes que poner de tu parte, se creativo(a), planea cosas diferentes, divertidas, asegúrate de que sean cosas que compartes con tu pareja y que él o ella disfruta también.

Crea el ambiente adecuado y asegúrate de tomar el tiempo necesario. Recuerda que las mujeres necesitan más tiempo que los hombres para estar listas antes de la penetración. Hay momentos en que es mejor esperar: si uno de los dos está demasiado cansado o demasiado estresado, por ejemplo.

Sabemos que no hay una base científica real para los alimentos afrodisíacos, pero puede ser divertido. Y, si te funcionan como placebo, estos no te van a hacer daño. Una de las definiciones de placebo que me encontré es “un tratamiento falso, algo que mejora la condición de la persona simplemente porque la persona tiene la expectativa de que le va a ayudar. Y entre más piensa que le va a ayudar, más le ayuda.” Sin embargo ten precaución con las bebidas alcohólicas. Estas pueden quitarte las inhibiciones al principio pero si te sobrepasas pueden limitar o impedir tu funcionamiento sexual.

Desde luego estamos hablando de mejorar una relación en donde no hay impedimentos desde el punto de vista físico. Si alguien realmente tiene dificultades para tener una erección, es indispensable que visite a su doctor o doctora porque podría ser signo de que tenga un problema médico como disminución en el flujo de sangre a su órgano masculino y quizá se trate de un problema cardiovascular, de hipertensión o de diabetes que se está manifestando en disfunción eréctil como primer síntoma. Independientemente de que necesite o elija tomar Viagra, Cialis o Levitra o no, es importante que lo revisen. Es diferente querer aumentar la pasión a tener un problema físico.

En el caso de una mujer, si el problema es que tiene dolor durante la penetración y es algo reciente, es importante que la revisen también para descartar que no vaya a tener una infección o que no se trate de algo hormonal en donde la falta de lubricación esté contribuyendo a su falta de interés sexual.

Y desde luego que también existe la posibilidad que ciertas medicinas o suplementos puedan tener efectos secundarios que disminuyan el deseo sexual y esto se debe hablar con el médico también.

Pero hay ciertas cosas que me gustaría compartir en relación a tratamientos alternativos de los que se han hecho estudios científicos y que tenemos información:

Ginkgo. Este suplemento también ha demostrado incrementar el flujo de sangre hacia el pene. Si estás tomando antidepresivos, y tienes efectos sexuales secundarios, podría mejorarlos. Consulta con tu médico antes de tomarla. Sin embargo, Ginkgo también puede aumentar el sangrado y está contraindicada en personas que toman anticoagulantes.

Ejercicios para los músculos pélvicos. Existe un tipo de ejercicio que se recomienda para las mujeres: los ejercicios de Kegel. Estos consisten en apretar los músculos de la vagina, por cinco segundos, como si estuvieras tratando de aguantar los deseos de orinar. Repite este ejercicio varias veces al día y observarás los resultados en la posibilidad de sentir más placer a la hora de tener relaciones sexuales.

Lo que no debes hacer. También han aparecido productos naturales que ayudan a mejorar el desempeño sexual pero de los cuales no hay suficiente evidencia científica. Un caso específico es el Yohimbe, una planta africana a la que se le atribuyen buenos resultados, pero de la cual también se conoce que incrementa el ritmo cardiaco y la presión arterial.

Por cierto, no todos los suplementos que consigues en el mercado que se venden sin receta son netamente naturales. Se han encontrado productos que se hacen llamar “naturales” pero que en realidad contienen un alto nivel de pesticidas. Desgraciadamente en este momento no hay una agencia que los regule como la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus iniciales en inglés) regula a los medicamentos que requieren receta y lo que dice la etiqueta no es 100% confiable.

La FDA ha publicado una lista de productos que recomienda que NO se consuman y que actualmente están disponibles a la venta como “Viagras naturales”. Toma nota:

Actra-Rx
Actra-Sx
Libidus
Nasutra
Neophase
Vigor-25
Yilishen
Zimaxx
4Everon
Liviro3
Lycium Barbarum L
Adam Free
Powermania
HS Joy of Love
NaturalUp
Blue Steel
Erextra
Super Shangai
StronTestis
Shangai Ultra
Lady Shangai
Shangai Regular
Hero
Naturale Super Plus
Xiadafl VIP tablets
True Man
LibieXtreme
Libimax X liquid
Herbal Disian

Si ha disminuido tu libido o tienes falta de deseo sexual y no entiendes la razón, consulta a tu médico. En ocasiones puede ser una causa física que se puede corregir, si se descarta algo físico, él o ella te pueden orientar. A veces la asesoría de psicólogo o psicoterapeuta puede ser muy útil.
Y recuerda que, aunque algunas hierbas y suplementos pueden ayudar, otros pueden ser perjudiciales para tu salud. Asesórate, infórmate y disfruta de tu sexualidad con tu pareja.

Tomado de Salud y vida