DESPACHOS A TODO EL PAÍS

DESPACHOS A TODO EL PAÍS
Mostrando entradas con la etiqueta secreción vaginal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta secreción vaginal. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de junio de 2011

Pon atención a las señales de cáncer de endometrio


Las mujeres posmenopáusicas que presentan algún sangrado vaginal anormal o manchas de sangre deben comunicarse con el médico.  Esas son unas de las señales de cáncer de endometrio, cuya prevalencia es mayor entre mujeres de 60 y 70 años.
El cáncer de endometrio no obtiene mucha atención de parte de los medios de comunicación, aunque en Estados Unidos es el cuarto cáncer más común entre mujeres, después del de mama, pulmón y colon.  Cuando el cáncer de endometrio se descubre en sus inicios, normalmente se lo puede tratar con éxito.
Entre algunas señales comunes del cáncer están:
  • Menstruaciones más largas de lo normal o sangrado entre una y otra;
  • Menstruaciones que se presentan menos de 21 días aparte o manchas de sangre durante los años anteriores a la menopausia;
  • Cualquier sangrado vaginal después de la menopausia; es decir, cuando las menstruaciones ya no se presentan;
  • Secreción vaginal de color rosa o aguada.
Algunas mujeres con cáncer de endometrio también presentan dolor pélvico, pérdida de peso inexplicable y relaciones sexuales dolorosas.  A pesar de que estos síntomas podrían vinculares a situaciones no cancerosas, deben ponerse a consideración del médico.
No existe una prueba de detección recomendada para el cáncer de endometrio.   Generalmente se realizan exámenes, tales como la obtención de imágenes por ecografía, cuando una mujer presenta síntomas.  Si el cáncer de endometrio se descubre pronto es probable que esté confinado al útero.  Con la extirpación del útero, por lo general, se elimina todo el cáncer.  Esa podría ser la razón por la que más de 90 por ciento del tiempo se trata exitosamente el cáncer de endometrio descubierto en las primeras etapas.

Tomado de Vida y Salud

lunes, 6 de junio de 2011

Candidiasis


¿Qué es?

La candidiasis es una infección causada por los hongos del género Candida, especialmente la Candida albicans. Estos hongos se encuentran en casi todos lados en el medio ambiente. Es posible que algunos vivan sin causar daños junto con las muchas especies “nativas” de bacterias que normalmente colonizan la boca, el tubo digestivo y la vagina. Generalmente, la bacteria natural y las defensas inmunitarias del cuerpo controlan la Candida. Si los antibióticos modifican la combinación de las bacterias naturales, es probable que también la humedad del cuerpo que rodea a estas bacterias sufra cambios leves en su acidez o su química. Esto puede producir el crecimiento de hongos y hacer que se adhieran a las superficies, de modo que los hongos producen síntomas. Las infecciones con Candida pueden causar síntomas ocasionales. Si el sistema inmunológico de una persona está debilitado por una enfermedad (especialmente SIDA o diabetes), por malnutrición o por ciertos medicamentos (corticosteroides o medicinas contra el cáncer (quimioterapia)), los hongos del género Candidapueden generar síntomas con más frecuencia. La Candidiasis puede afectar a muchas partes del cuerpo, lo que produce infecciones localizadas o enfermedades más graves, según la persona y su estado de salud general.
Los tipos de Candidiasis incluyen:
  • Candidiasis bucal: se denomina a la infección en la boca causada por el hongo Candida albicans. Afecta a las superficies húmedas alrededor de los labios, dentro de las mejillas y sobre la lengua y el paladar. Es común en las personas con enfermedades como cáncer y SIDA, que suprimen el sistema inmunológico. También puede aparecer en personas con sistemas inmunológicos normales, en particular en personas con diabetes o irritaciones prolongadas producidas por las prótesis dentales.
  • Esofagitis: las infecciones de la boca por Candida pueden propagarse al esófago, lo que causa esofagitis. Esta infección es más común en las personas con SIDA y en quienes reciben quimioterapia por cáncer.
  • Candidiasis cutánea (piel): la Candida puede producir infecciones en la piel, incluida la dermatitis del pañal, en áreas de la piel que reciben poca ventilación y están inusualmente húmedas. Algunos sitios comunes incluyen la zona del pañal, las manos de las personas que usan guantes de goma de manera rutinaria, el borde de piel en la base de la uña, especialmente para las manos expuestas a la humedad, las áreas alrededor de la ingle y la línea de las nalgas, y los pliegues de piel debajo de los senos grandes.
  • Infecciones vaginales por hongos: generalmente, las infecciones vaginales por hongos no se transmiten por vía sexual. A lo largo de la vida, es probable que el 75% de todas las mujeres tengan al menos una infección vaginal porCandida y hasta el 45% tiene 2 o más infecciones. Es posible que las mujeres sean más susceptibles a las infecciones por hongos vaginales si están embarazadas o tienen diabetes. El uso de antibióticos o de pastillas anticonceptivas puede aumentar las infecciones por hongos. Los lavados vaginales frecuentes pueden producir lo mismo.
  • Candidiasis profunda (por ejemplo, septicemia por cándida): en la Candidiasis profunda, los hongos del género Candida contaminan el torrente sanguíneo y se diseminan por todo el cuerpo, lo que produce una infección grave. Esto es especialmente común en los recién nacidos con peso muy bajo y en las personas con sistemas inmunológicos muy debilitados o con enfermedades graves. En estas personas, los hongos del género Candidapueden ingresar al torrente sanguíneo a través de catéteres colocados en la piel, en áreas en los que hay una traqueotomía o heridas quirúrgicas. La candidiasis profunda también puede presentarse en personas sanas si los hongos del género Candida entran al torrente sanguíneo al inyectarse drogas por vía endovenosa, quemaduras graves o heridas causadas por traumatismos.

Síntomas

La candidiasis produce diferentes síntomas, según el  (sitio) lugar de la infección.
  • Candidiasis bucal: la candidiasis bucal produce placas blancas dentro de la boca de aspecto similar al  algodoncillo, especialmente sobre la lengua y el paladar y alrededor de los labios. Si trata de raspar esta superficie blanquecina, generalmente encontrará un área roja e inflamada, que puede sangrar ligeramente. Puede haber áreas de piel agrietadas, rojas y húmedas en las comisuras de la boca. Algunas veces, las placas son dolorosas, pero habitualmente no duelen.
  • Esofagitis: la esofagitis por Candida puede ocasionar molestia o causar dolor al tragar y puede producir dolor de pecho detrás del esternón.
  • Candidiasis cutánea: produce placas rojas, húmedas y piel acuosa, algunas veces con pústulas pequeñas alrededor.
  • Infecciones por hongos vaginales: pueden tener los siguientes síntomas: picazón y/o dolor vaginal; secreción vaginal espesa con una textura similar al queso suave o requesón; sensación de ardor alrededor de la vulva, especialmente si la orina toca el área y dolor o incomodidad durante el acto sexual.
  • Candidiasis profunda: cuando la Candida se propaga al torrente sanguíneo, puede producir diferentes síntomas, desde fiebre sin causa hasta choque e insuficiencia multiorgánica.

Diagnóstico

El médico le formulará preguntas acerca de su historia clínica, como diabetes, cáncer, VIH y otras enfermedades crónicas. También le preguntará sobre su dieta y el uso reciente de antibióticos o medicamentos que puedan suprimir el sistema inmunológico. Si su médico sospecha de la existencia de candidiasis cutánea, es posible que le pregunte cuánto se cuida la piel y acerca de las condiciones que exponen su piel a humedad excesiva, tales como el uso de guantes de goma.
A menudo, el médico puede diagnosticar candidiasis bucal, candidiasis cutánea o infección por hongos vaginales mediante un simple examen físico. No obstante, si el diagnóstico no es seguro, es probable que el médico raspe la superficie para obtener células para examinar en un microscopio y es posible que haga un cultivo de una muestra de piel para identificar los hongos (hongos). Un cultivo es de gran ayuda si tiene una infección por hongos que se repite después del tratamiento. En este caso, el cultivo puede ayudar a identificar si el hongo es resistente a los tratamientos con antibióticos habituales. Si el médico sospecha que sufre una enfermedad no diagnosticada que aumenta su riesgo de tener candidiasis, tal como diabetes, cáncer o VIH, puede necesitar análisis de sangre y otros procedimientos.
Para diagnosticar la esofagitis por Candida, el médico examinará su esófago con un endoscopio, un instrumento flexible que se inserta dentro de la garganta y permite observar el área directamente. Durante este examen, llamado endoscopía, el médico tomará una muestra de tejido (ya sea una biopsia o una extracción de tejido con un “escariador”) de su esófago para examinarla en un laboratorio.
Para diagnosticar la candidiasis profunda, el médico extraerá una muestra de sangre para buscar el crecimiento de los hongos del género Candida u otros agentes infecciosos en un laboratorio.

Duración

En personas que aparte de este problema están sanas y que tienen candidiasis bucal, candidiasis cutánea o infección por hongos vaginal, las infecciones porCandida generalmente se pueden eliminar con un tratamiento breve (algunas veces una dosis única) de medicamentos antimicóticos. No obstante, en las personas con SIDA u otras enfermedades que debilitan el sistema inmunológico, las infecciones por Candida pueden ser difíciles de tratar y repetirse luego del tratamiento. En personas con el sistema inmunológico debilitado, la candidiasis puede ser mortal si pasa a la sangre y se propaga a órganos vitales.

Prevención

En general, puede prevenir la mayoría de las infecciones por Candida si mantiene la piel limpia y seca, si usa antibióticos solo si su médico se lo indica y si mantiene un estilo de vida saludable, lo que incluye una nutrición adecuada. Las personas con diabetes deben tratar de mantener un control estricto de los niveles de azúcar en sangre.
Si tiene VIH u otra causa de episodios recurrentes de candidiasis bucal, los medicamentos antimicóticos tales como el clotrimazol, (Lotrimin, Mycelex) pueden ayudar a minimizar los brotes.

Tratamiento

El tratamiento de la candidiasis varía según el área afectada.
  • Candidiasis bucal: los médicos tratan la candidiasis bucal con medicamentos tópicos, antimicóticos, como la nistatina (Micostatin y otros) y el clotrimazol. Para los casos leves, puede aplicarse en la boca una versión líquida de la nistatina y luego tragarla, o puede disolver en la boca una pastilla de clotrimazol. Para los casos más serios, se puede tomar ketoconazol (Nizoral) o fluconazol (Diflucan) una vez al día.
  • Esofagitis: la esofagitis por Candida se trata con el ketoconazol, el itraconazol (Sporanox) o el fluconazol. (El fluconazol es el medicamento más eficaz para las personas con VIH/SIDA).
  • Candidiasis cutánea: esta infección en la piel puede tratarse de manera eficaz con una variedad de talcos y cremas antimicóticas. El área afectada debe mantenerse limpia y seca y protegida de los roces.
  • Infecciones por hongos vaginales: pueden tratarse con medicamentos antimicóticos que se aplican directamente dentro de la vagina como óvulos, cremas, pomadas o supositorios. Estos incluyen el butoconazol (Femstat), el clotrimazol (Gyne-Lotrimin), el miconazol (Monistat 3 y otros), la nistatina (Micostatin y otros), el tioconazol (Trosyd) y el terconazol (Vagistat-1). Puede usarse una dosis única de fluconazol oral, aunque este tratamiento no está recomendado durante el embarazo. Las parejas sexuales no necesitan tratarse.
  • Candidiasis profunda: por lo general, esta infección se trata con la anfotericina B (Abelcet) o el fluconazol.

Cuándo llamar a un profesional

Llame al médico cuando tenga síntomas de candidiasis, especialmente si tiene una enfermedad crónica o un sistema inmunológico debilitado a causa de cáncer, VIH o medicamentos que supriman el sistema inmunológico.

Pronóstico

Generalmente, en personas que por lo demás están sanas y tienen candidiasis superficial, una infección tratada de manera apropiada desaparece sin dejar daño permanente. Es poco probable que la candidiasis se repita, siempre que la persona esté sana y bien alimentada. En personas con enfermedades crónicas o sistemas inmunológicos debilitados, los episodios de candidiasis pueden ser más resistentes al tratamiento y es posible que se repitan una vez finalizado el tratamiento. En personas con candidiasis profunda, los que tienen un diagnóstico rápido y se tratan eficazmente tienen el mejor pronóstico, especialmente si la infección puede detenerse antes de que se propague a órganos más importantes.
Tomado de Vida y Salud

viernes, 11 de febrero de 2011

Las niñas que sufren de abuso sexual podrían tener problemas con el alcohol en la adultez



A veces, los problemas que tenemos cuando somos niños pueden tener consecuencias por toda la vida. Así, por ejemplo, un estudio reciente demostró que las niñas que sufren de abuso sexual podrían tener problemas de alcoholismo en la adultez. Aquí te contamos cómo detectar un posible abuso infantil y qué debes hacer si descubres que tu hija ha sido víctima de abuso sexual.

El abuso infantil o abuso sexual a menores no es cosa de niños ni debe ser tomado a la ligera. Por el contrario, puede afectar mucho al desarrollo del niño o la niña, tanto en su infancia como al crecer y ser adultos.

Un niño es abusado cuando se le obliga o se le convence a realizar actividades sexuales, que incluyen desde caricias hasta sexo oral y el mismo acto sexual. Estos abusos pueden darse entre un niño o una niña y un adulto o con otros niños mayores, y no siempre implica contacto físico, pueden ser exhibir sus órganos sexuales o utilizarlos para pornografía.

Esto puede afectar al niño/a abusado/a de varias maneras, generando daños físicos y psicológicos. Estos últimos, muchas veces, continúan en la adultez y se manifiestan de diferentes formas.

Al respecto, investigaciones recientes relacionan el abuso infantil con el alcoholismo en las mujeres adultas, e incluso se detectó cierta tendencia a desarrollar diabetes, también por parte de mujeres adultas que fueron víctimas del abuso sexual cuando eran niñas.

Uno de los estudios a cargo de E. Anne Lown, científica del Grupo de Investigación sobre el Alcohol de Emeryville, California, encontró que las mujeres que informaron haber sido abusadas sexualmente en la niñez eran más propensas a consumir cuatro o más bebidas alcohólicas al día, tener dependencia al alcohol y beber de una forma que podría presentar riesgos graves para su salud.

Otro caso es el informe dirigido por Janet Rich-Edwards, directora de epidemiología del desarrollo del Centro Connors para la Salud de la Mujer y la Biología de Género del Hospital Brigham de Boston, según el cual el abuso sexual durante la infancia o la adolescencia podría relacionarse con el desarrollo de diabetes en las mujeres, cuando llegan a ser adultas.

Si bien la autora reconoce que es necesario seguir investigando el tema, detectó que una gran parte de esta asociación se explica por el mayor aumento de peso que se da entre las mujeres que tenían antecedentes de abuso, lo que incrementa el riesgo de desarrollar diabetes.

Una teoría es que las mujeres que fueron víctimas de abuso sexual desarrollan trastornos alimenticios como una forma de expresar el estrés generado por el abuso, mientras que otra teoría sugiere que el abuso infantil puede aumentar los niveles de las hormonas del estrés y esto causa posteriormente el aumento de peso y la resistencia a la insulina (que es lo que genera la diabetes).

Los niños y las niñas que son abusados sexualmente pueden demostrar síntomas similares a la depresión, la ansiedad severa y el nerviosismo. Por ejemplo:

* Problemas al defecar, como ensuciarse o tener incontinencia.
* Trastornos alimenticios, como dejar de comer o comer mal.
* Dolores de cabeza o de estómago recurrentes.
* Dificultad para caminar o para sentarse (por problemas rectales o genitales, como dolor al orinar o al defecar, picazón o secreción vaginal).
* Pesadillas, problemas para dormir y problemas orinándose en la cama.
* Miedos excesivos.
* Disminución en el rendimiento escolar.
* No querer participar en las actividades normales, como por ejemplo: negarse a participar en juegos deportivos o en cambiarse de ropa en el gimnasio.
* Tener conocimientos acerca de la sexualidad que no son comunes para su edad.
* Quedar embaraza o contraer una enfermedad venérea (de transmisión sexual), particularmente si tiene menos de catorce años.
* Escaparse de su casa.
* Decir que fue abusada sexualmente por uno de sus padres o por un cuidador adulto.

Si crees que tu hija fue abusada sexualmente es importante que busques ayuda. Mientras tanto:

* No te asustes ni reacciones exageradamente ante la información.
* Ten cuidado con tus expresiones faciales ya que la niña estará atenta a tu reacción.
* No la critiques ni le eches la culpa con exclamaciones como: “¡Te dije que no entraras en la casa de nadie!”.
* Respeta su privacidad: acompáñala a un lugar privado y cómodo donde pueda contarte lo ocurrido y evita hablar del tema ante personas que no necesitan saber lo que pasó.
* Incentiva a tu hija a que te cuente lo que le pasó. En general, las niñas abusadas temen hablar del tema, en especial con sus padres o cuidadores. Además, el abusador suele amenazarlas y decirles que le pasarán cosas malas si cuentan lo que pasó.

Muéstrale afecto físicamente y exprésale tu amor y confianza con palabras y gestos, diciéndole por ejemplo: “Estoy orgullosa de ti por contarme esto”, “Me alegro de que estés bien” o “Sé que no fue tu culpa”. Por el contrario, evite comentarios como: “¿Por qué no me dijiste esto antes?” o “¿Por qué dejaste que ocurriera?”.

Asegúrale a tu hija que no ha hecho nada malo y que lo que pasó no es su responsabilidad. A la mayoría de las niñas las atraen o las engañan para victimizarlas y ellas creen que deberían haber sido más astutas o más fuertes.

Es importante que la niña sienta que le crees. Es raro que las niñas mientan con respecto a actos de victimización sexual.

Y en todo momento, trata de mantener una comunicación abierta con tu hija, demuéstrale que eres comprensiva y optimista y que pase lo que pase nunca dejarás de quererla y apoyarla.

Juntas podrán enfrentar problemas y situaciones difíciles. No te desanimes y considera la posibilidad de buscar ayuda profesional para que tu hija pueda superar más rápidamente lo acontecido y pueda lograr tener una vida sexual plena y sana en el futuro.

Tomado de Vida y Salud