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DESPACHOS A TODO EL PAÍS
lunes, 26 de diciembre de 2011
La vejiga hiperactiva puede afectar tu vida sexual
viernes, 11 de febrero de 2011
Las niñas que sufren de abuso sexual podrían tener problemas con el alcohol en la adultez

A veces, los problemas que tenemos cuando somos niños pueden tener consecuencias por toda la vida. Así, por ejemplo, un estudio reciente demostró que las niñas que sufren de abuso sexual podrían tener problemas de alcoholismo en la adultez. Aquí te contamos cómo detectar un posible abuso infantil y qué debes hacer si descubres que tu hija ha sido víctima de abuso sexual.
El abuso infantil o abuso sexual a menores no es cosa de niños ni debe ser tomado a la ligera. Por el contrario, puede afectar mucho al desarrollo del niño o la niña, tanto en su infancia como al crecer y ser adultos.
Un niño es abusado cuando se le obliga o se le convence a realizar actividades sexuales, que incluyen desde caricias hasta sexo oral y el mismo acto sexual. Estos abusos pueden darse entre un niño o una niña y un adulto o con otros niños mayores, y no siempre implica contacto físico, pueden ser exhibir sus órganos sexuales o utilizarlos para pornografía.
Esto puede afectar al niño/a abusado/a de varias maneras, generando daños físicos y psicológicos. Estos últimos, muchas veces, continúan en la adultez y se manifiestan de diferentes formas.
Al respecto, investigaciones recientes relacionan el abuso infantil con el alcoholismo en las mujeres adultas, e incluso se detectó cierta tendencia a desarrollar diabetes, también por parte de mujeres adultas que fueron víctimas del abuso sexual cuando eran niñas.
Uno de los estudios a cargo de E. Anne Lown, científica del Grupo de Investigación sobre el Alcohol de Emeryville, California, encontró que las mujeres que informaron haber sido abusadas sexualmente en la niñez eran más propensas a consumir cuatro o más bebidas alcohólicas al día, tener dependencia al alcohol y beber de una forma que podría presentar riesgos graves para su salud.
Otro caso es el informe dirigido por Janet Rich-Edwards, directora de epidemiología del desarrollo del Centro Connors para la Salud de la Mujer y la Biología de Género del Hospital Brigham de Boston, según el cual el abuso sexual durante la infancia o la adolescencia podría relacionarse con el desarrollo de diabetes en las mujeres, cuando llegan a ser adultas.
Si bien la autora reconoce que es necesario seguir investigando el tema, detectó que una gran parte de esta asociación se explica por el mayor aumento de peso que se da entre las mujeres que tenían antecedentes de abuso, lo que incrementa el riesgo de desarrollar diabetes.
Una teoría es que las mujeres que fueron víctimas de abuso sexual desarrollan trastornos alimenticios como una forma de expresar el estrés generado por el abuso, mientras que otra teoría sugiere que el abuso infantil puede aumentar los niveles de las hormonas del estrés y esto causa posteriormente el aumento de peso y la resistencia a la insulina (que es lo que genera la diabetes).
Los niños y las niñas que son abusados sexualmente pueden demostrar síntomas similares a la depresión, la ansiedad severa y el nerviosismo. Por ejemplo:
* Problemas al defecar, como ensuciarse o tener incontinencia.
* Trastornos alimenticios, como dejar de comer o comer mal.
* Dolores de cabeza o de estómago recurrentes.
* Dificultad para caminar o para sentarse (por problemas rectales o genitales, como dolor al orinar o al defecar, picazón o secreción vaginal).
* Pesadillas, problemas para dormir y problemas orinándose en la cama.
* Miedos excesivos.
* Disminución en el rendimiento escolar.
* No querer participar en las actividades normales, como por ejemplo: negarse a participar en juegos deportivos o en cambiarse de ropa en el gimnasio.
* Tener conocimientos acerca de la sexualidad que no son comunes para su edad.
* Quedar embaraza o contraer una enfermedad venérea (de transmisión sexual), particularmente si tiene menos de catorce años.
* Escaparse de su casa.
* Decir que fue abusada sexualmente por uno de sus padres o por un cuidador adulto.
Si crees que tu hija fue abusada sexualmente es importante que busques ayuda. Mientras tanto:
* No te asustes ni reacciones exageradamente ante la información.
* Ten cuidado con tus expresiones faciales ya que la niña estará atenta a tu reacción.
* No la critiques ni le eches la culpa con exclamaciones como: “¡Te dije que no entraras en la casa de nadie!”.
* Respeta su privacidad: acompáñala a un lugar privado y cómodo donde pueda contarte lo ocurrido y evita hablar del tema ante personas que no necesitan saber lo que pasó.
* Incentiva a tu hija a que te cuente lo que le pasó. En general, las niñas abusadas temen hablar del tema, en especial con sus padres o cuidadores. Además, el abusador suele amenazarlas y decirles que le pasarán cosas malas si cuentan lo que pasó.
Muéstrale afecto físicamente y exprésale tu amor y confianza con palabras y gestos, diciéndole por ejemplo: “Estoy orgullosa de ti por contarme esto”, “Me alegro de que estés bien” o “Sé que no fue tu culpa”. Por el contrario, evite comentarios como: “¿Por qué no me dijiste esto antes?” o “¿Por qué dejaste que ocurriera?”.
Asegúrale a tu hija que no ha hecho nada malo y que lo que pasó no es su responsabilidad. A la mayoría de las niñas las atraen o las engañan para victimizarlas y ellas creen que deberían haber sido más astutas o más fuertes.
Es importante que la niña sienta que le crees. Es raro que las niñas mientan con respecto a actos de victimización sexual.
Y en todo momento, trata de mantener una comunicación abierta con tu hija, demuéstrale que eres comprensiva y optimista y que pase lo que pase nunca dejarás de quererla y apoyarla.
Juntas podrán enfrentar problemas y situaciones difíciles. No te desanimes y considera la posibilidad de buscar ayuda profesional para que tu hija pueda superar más rápidamente lo acontecido y pueda lograr tener una vida sexual plena y sana en el futuro.
Tomado de Vida y Salud
jueves, 30 de diciembre de 2010
Agrandamiento de la próstata (Hiperplasia prostática benigna)

¿Qué es?
La próstata es una glándula pequeña, aproximadamente del tamaño y la forma de una nuez. Se encuentra exactamente debajo de la vejiga y enfrente del recto. Es una parte del tracto reproductivo masculino que produce líquidos que se combinan con el esperma para fabricar semen.
Al nacer, la glándula prostática es diminuta. Cuando los niveles de testosterona aumentan durante la pubertad, la próstata crece rápidamente y duplica su tamaño al llegar a los 20 años. El crecimiento disminuye durante las dos décadas posteriores, y por lo general no causa problemas durante muchos años. Menos del 10% de los hombres de 30 años tienen agrandamiento de la próstata. Cuando el hombre llega a los 40 años, la próstata atraviesa un segundo brote de crecimiento. La mitad de todos los hombres experimenta agrandamiento de la próstata al llegar a los 60 años, y a los 85 años, el 90% de ellos padece de este problema.
Esta glándula rodea el tubo que transporta la orina desde la vejiga (uretra). Durante la pubertad, la próstata se expande uniformemente. Sin embargo, el agrandamiento de la próstata durante la segunda etapa de la vida ocurre en la parte de la glándula cercana a la uretra. A medida que la glándula se agranda, interfiere con el flujo de orina que sale de la vejiga. Esto hace que la vejiga trabaje más para eliminar la orina. Con el tiempo los problemas se agudizan y finalmente, la vejiga no puede vaciarse por completo. La pared de la vejiga puede volverse más gruesa y producir espasmos musculares.
Síntomas
Un agrandamiento de la próstata puede ocasionar problemas para orinar. No todos los hombres con esta enfermedad tienen síntomas. Sin embargo, alrededor de una cuarta parte de los hombres en Estados Unidos reporta cierta dificultad al orinar.
Al principio, los síntomas pueden ser leves debido a que el músculo de la vejiga es capaz de acomodarse para compensar la presión del agrandamiento de la próstata sobre la uretra.
La presión de la próstata en la uretra causa un flujo de orina interrumpido o débil. Otros síntomas incluyen:
- dificultad para comenzar a orinar
- goteo luego de orinar
- sensación de que la vejiga no se ha vaciado por completo
La severidad de estos problemas depende de cuánta presión ejerce la próstata sobre la uretra.
Otro conjunto de síntomas se presenta cuando la orina que se acumula en la vejiga causa irritación. Estos síntomas incluyen:
- dolor al orinar
- necesidad frecuente de vaciar la vejiga, especialmente por la noche
- sensación de urgencia acompañada por la sensación de orinar
- pérdida de control de la vejiga (incontinencia)
Pueden presentarse complicaciones potencialmente peligrosas si la vejiga no se vacía por completo. La orina que no sale de la vejiga puede provocar el crecimiento de bacterias que pueden causar infecciones frecuentes en el tracto urinario. Además, se pueden formar cálculos (piedras) urinarios en el revestimiento de la vejiga debido a la acumulación de desechos y químicos. Los vasos sanguíneos rotos pueden causar sangre en la orina, generalmente debido venas rotas o agrandadas en la superficie interna de la próstata. La sangre en la orina también puede ser causada por el estiramiento repentino de la pared de la vejiga. Si esto no se trata, la orina retenida en la vejiga puede retroceder hacia los riñones y causar insuficiencia (falla) renal con el tiempo.
Diagnóstico
Su médico le hará preguntas para considerar la severidad de sus síntomas urinarios. Le realizará un examen rectal digital para palpar (tocar) el tamaño, la forma y la consistencia de la glándula prostática. Por lo general, se examinará una muestra de su orina para determinar la presencia de sangre o infección.
Ocasionalmente, su médico puede solicitar otras pruebas, como un ultrasonido para medir la cantidad de orina en su vejiga, o una cistoscopia, en la que se introduce un tubo iluminado en la vejiga a través del pene. También se pueden realizar pruebas especiales para evaluar los músculos y los nervios de la vejiga, especialmente si usted tiene incontinencia urinaria.
Duración
Los síntomas de agrandamiento de la próstata no siempre se relacionan directamente con el tamaño de la glándula. Muchos hombres con agrandamiento de la próstata no tienen síntomas. En otros, los síntomas son leves y empeoran tan lentamente que nunca desarrollan problemas serios. Alrededor de un tercio de los hombres con agrandamiento de la próstata tienen síntomas que empeoran y requieren tratamiento.
Prevención
Si bien usted no puede evitar que la próstata se agrande, sí puede tomar medidas para reducir los síntomas:
- Limite el consumo de líquidos por la noche, especialmente las bebidas con alcohol y la cafeína. Esta reducción ayuda a minimizar el número de veces que tiene que orinar por la noche. (Además, el beber demasiado alcohol puede irritar la vejiga o la próstata. La mayoría de los especialistas recomiendan a los hombres que eviten tomar más de dos bebidas alcohólicas por día).
- Pregúntele a su médico si puede cambiar o eliminar medicamentos que tal vez estén empeorando el problema. Estos pueden incluir antihistamínicos, diuréticos, descongestionantes, antiespasmódicos, tranquilizantes y algunos tipos de antidepresivos. Estos medicamentos pueden debilitar el músculo de la vejiga o reducir la apertura de la próstata.
- Aproveche todas las oportunidades para utilizar el baño y tómese todo el tiempo que necesite para vaciar la vejiga por completo.
Tratamiento
Cuándo buscar tratamiento y qué hacer son decisiones personales que debe tomar con ayuda de su médico. La razón principal para comenzar un tratamiento es sentirse molesto por los síntomas, o que los cambios en sus hábitos para orinar estén afectando su estilo de vida. Es raro que los hombres que no tienen síntomas o son muy leves, necesiten algún tipo de tratamiento.
Los siguientes son tres enfoques de tratamiento:
Espera vigilada: si sus síntomas no son muy severos, consulte a su médico cuando sea necesario.
Medicamentos: los medicamentos llamados alfa bloqueadores ayudan a relajar los músculos en la base de la vejiga y mejorar la capacidad de orinar. Aproximadamente el 70% de los hombres experimentan una mejoría en sus síntomas después de unos cuantos días o algunas semanas de haber comenzado con estos medicamentos. El lado negativo de estos bloqueadores es que pueden causar mareo, cansancio y presión arterial excesivamente baja. Los alfa bloqueadores recetados con mayor frecuencia incluyen la tamsulosina (Flomax), la alfuzosina (UroXatral), la doxazosina (Cardura) y la terazosina (Hytrin).
En algunos hombres, los medicamentos que bloquean la testosterona pueden reducir el tamaño de la próstata y aumentar el flujo de orina. La desventaja de este tipo de medicamentos es que pueden tardar tres a seis meses en empezar a hacer efecto, y que pueden causar impotencia en aproximadamente el 4% de los hombres que los toman. Los bloqueadores de testosterona recetados con mayor frecuencia, conocidos también como inhibidores de la 5- alfa reductasa, incluyen la finasterida (Proscar) y la dutasterida (Avodart).
Estudios recientes sugieren que la combinación de un bloqueador alfa con un bloqueador de testosterona puede ser más eficaz que cualquier medicamento solo.
Cirugía: esta opción ofrece la mejor oportunidad para mejorar los síntomas, pero también acarrea el mayor riesgo de complicaciones. Existen varios tipos de procedimientos quirúrgicos:
- Resección Transuretral de Próstata (TURP): es el procedimiento realizado con mayor frecuencia. El cirujano introduce una especie de telescopio y un bucle eléctrico a través de la uretra hacia el agrandamiento de la próstata. El bucle eléctrico quema el tejido prostático que sobra para abrir el conducto de la uretra. La operación dura aproximadamente 90 minutos. Requiere anestesia general o raquianestesia (en la médula espinal a través de la parte baja de la columna), y permanecer una noche hospitalizado. El efecto secundario más frecuente es la eyaculación retrógrada, en la que el semen fluye hacia la vejiga en vez de afuera de la punta del pene, y provoca orgasmos “secos”.
- Incisión Transuretral de la Próstata (TUIP): mediante esta cirugía se ensancha la uretra mediante cortes pequeños en la apertura de la vejiga, en vez de extraer el tejido prostático. Sólo se utiliza cuando el agrandamiento de la próstata es mínimo. La ventaja de este procedimiento es que la tasa de complicaciones es menor y el hecho de que no es necesario permanecer toda una noche en el hospital. Sin embargo, los resultados a largo plazo pueden no ser tan buenos como los de la TURP.
- Termoterapia Transuretral por Microondas (TUMT): se introduce una especie de aguja con microondas en la uretra para calentar la próstata y destruir el exceso de tejido. Este procedimiento es menos costoso que la TURP y tiene menos complicaciones. No es necesario permanecer toda una noche en el hospital. Sin embargo, aproximadamente la mitad de todos los hombres necesitan tratamiento adicional dentro de los cuatro años posteriores a la cirugía.
- Ablación Transuretral con Aguja (TUNA): en este procedimiento se utiliza una aguja caliente para quemar cantidades pequeñas de tejido prostático. Al igual que la TUMT, este procedimiento es menos costoso que la TURP y tiene menos complicaciones. Además, no es necesario permanecer una noche hospitalizado.
- Prostatectomía Transuretral Inducida por Láser Guiada por Ultrasonido (TULIP): mediante el uso de ultrasonido, el cirujano quita el tejido prostático excesivo con un rayo láser. La prostatectomía visual asistida por láser (VLAP) es una variante de este procedimiento, pero se utiliza un telescopio en vez de un ultrasonido.
- Cirugía abierta: ocasionalmente, una próstata muy grande u otros factores de complicación, como daño de la vejiga, requieren de una incisión por encima del hueso púbico para extirpar el tejido prostático excesivamente agrandado.
- Endoprótesis Uretrales: se introducen cilindros de malla diminutos en la parte estrechada de la uretra y una vez allí se expanden. Este procedimiento está aún en experimentación.
Si bien una cirugía de este tipo no se realiza generalmente de urgencia, hay hombres que deben recurrir a ella cuando su vejiga se bloquea por completo.
Cuándo llamar a un profesional
Llame a su médico de inmediato si tiene síntomas molestos o si nota sangre en la orina. Si el flujo de orina se detiene por completo, busque ayuda de inmediato. También debe acudir a su médico si tiene síntomas de infección de las vías urinarias.
Pronóstico
Es probable que tanto los tratamientos médicos como quirúrgicos (operaciones) alivien los síntomas. La cirugía es un poco más exitosa en el alivio de síntomas, pero el riesgo de complicaciones es mayor.
Tomado de Vida y Salud