DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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lunes, 4 de junio de 2012

¿Sabes qué es la sobredosis de insulina?

Si tienes diabetes sabrás que la insulina juega un papel vital para regular tu condición. Para que la insulina surta el efecto deseado, debes administrarla en la dosis correcta. Sin embargo, en ocasiones el cálculo puede fallar o puede ser que otros factores como no comer o hacer ejercicio tengan influencia en su absorción y el resultado sea una sobredosis de insulina. Entérate en qué consiste, cuáles son los síntomas y qué debes hacer en caso de sufrir una sobredosis de insulina.

Marcelo tiene diabetes tipo 1 y siempre tiene que inyectarse insulina. Luisa, tiene diabetes tipo 2 y también necesita inyectarse insulina, pues los medicamentos orales (tomados) no le funcionaron para controlar sus niveles de azúcar en la sangre. Como ves, tanto si tienes diabetes tipo 1 (cuando el cuerpo no produce insulina) como en algunos casos de diabetes tipo 2 (cuando el cuerpo no produce suficiente o tiene resistencia a ella – no responde adecuadamente a ella), la insulina es clave.

Por eso, pensar en que puedes sufrir una sobredosis de insulina puede sonar a algo que no tendría por qué suceder si sabes exactamente la dosis que debes administrarte y si estás supervisado muy de cerca por tu médico. Sin embargo, podría suceder en los siguientes casos:
  • Si estás usando un dispositivo nuevo o no sabes leer bien o interpretar la dosis que debes usar.
  • A pesar de que te inyectas la cantidad indicada, te inyectas el tipo de insulina equivocada. Por ejemplo, si usas “X” número de unidades de insulina de acción prolongada y te inyectas ese mismo número de unidades de insulina de acción corta. Esto puede suceder con frecuencia.
  • Si te inyectas insulina y no comes después de inyectarte. Esto puede causar que el azúcar en tu sangre se baje a niveles peligrosos.
  • Cuando te inyectas la cantidad adecuada, pero lo haces en una pierna o en un brazo justo antes de hacer ejercicio. Recuerda que el ejercicio afecta la absorción de la insulina y más si la inyectas en un lugar que vas a ejercitar.
Si te llegara a suceder una sobredosis de insulina, entonces sufrirás una disminución en tus niveles de glucosa en la sangre. Este fenómeno que se conoce como hipoglicemia o hipoglucemia. Los síntomas no se hacen esperar. Puedes experimentar:
  • Fatiga o cansancio
  • Irritabilidad
  • Mucha hambre
  • Ansiedad
  • Confusión
  • Sudoración fría
  • Temblores en las manos
Cuando la glucosa (azúcar) en tu sangre baja a niveles exagerados, es peligroso porque puedes sufrir convulsiones y perder la conciencia (desmayarte). Así que si notas estos síntomas, debes actuar de inmediato. ¿Qué puedes hacer si piensas que estas sufriendo de una sobredosis de insulina?

En primer lugar, debes chequear tu nivel de azúcar. Si confirmas que está por debajo de 70 mg/dl haz lo siguiente:
  • Come algo que contenga carbohidratos. Toma media taza de jugo de frutas endulzado o medio vaso de soda regular. Comer un caramelo también sirve.
  • Descansa.
  • Luego de 15 a 20 minutos de comer o beber, revisa nuevamente tu glucosa. Si notas que aún está baja, nuevamente come o bebe algo que suba rápidamente el azúcar en tu sangre (15 gramos de carbohidratos).
  • Observa si sigues con síntomas.
Si luego de que hiciste lo anterior te sientes mal, busca atención médica de inmediato.

Es muy importante procurar mantener el nivel del azúcar cerca de lo normal, pero así como no es bueno tener el azúcar elevado en la sangre (hiperglicemia), cuando se producen episodios de hipoglucemia por exceso de medicina para la diabetes o por sobredosis de insulina también es peligroso. Si tienes dudas acerca de tu dosis o del tipo de insulina que debes usar para controlar tu diabetes, no dudes en consultar con tu médico para evitar una sobredosis de insulina.

Tomado de Vida y Salud

miércoles, 28 de marzo de 2012

Tener diabetes no significa despedirte de los postres

Los postres y los dulces son la debilidad de muchas personas. Si tienes diabetes, tal vez pienses que no puedes probar un dulce nunca más. ¡No es cierto! Los postres y los dulces pueden seguir siendo parte de tu vida si aprendes a incorporarlos de una manera inteligente en tu dieta. ¡Toma nota!

Que comer dulces es la causa de tener diabetes, es tal vez uno de los mitos más grandes que existen cuando se trata de esta condición. Piénsalo: cada vez que alguien menciona que tiene diabetes o hace alusión a esta enfermedad, de inmediato se hace la conexión con los alimentos altos en azúcar y se piensa que hay que eliminarlos totalmente de la dieta.

Sin embargo, es hora de acabar con ese mito: las investigaciones demuestran que comer alimentos que contienen azúcar no es la causa directa del desarrollo de la diabetes tipo 1 o tipo 2. Sobre la diabetes tipo 2, la causa es clara: se desarrolla por comer en exceso y tener sobrepeso, a lo que se le suma un componente genético, ya que se tiene la predisposición. Así que no importa si lo que comes es pasteles dulces o papas fritas, si es demasiado, ganarás peso y eso hará que aumentes tus probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2.

Este no es el caso en la diabetes tipo 1 en donde en realidad es un problema autoinmune, ya que por alguna razón hay anticuerpos que destruyen las células beta que se encuentran en el páncreas que son las que producen la insulina. Aquí se piensa que quizá haya virus que intervengan en la destrucción de las células. Pero sabemos que la diabetes tipo 2 es mucho más frecuente.

Ahora, tener diabetes no significa, entonces, que debas eliminar los dulces y postres de tu vida totalmente. Pero tampoco significa que puedas abusar de ellos. Entonces ¿qué puedes hacer?

Las investigaciones sobre la diabetes y cómo se mantienen los niveles de glucosa en la sangre dentro de rangos saludables, hablan de que no es tanto el tipo de carbohidrato que consumes lo que tiene un efecto considerable, sino más bien, la cantidad que consumes. Puedes sustituir los alimentos de acuerdo a la cantidad de carbohidratos que contienen, ajustando sus porciones, para mantener tu glucosa estable. Por eso, a la hora de los postres, que muchas personas con diabetes se preguntan si tendrán que eliminar, debes tener en cuenta que los postres y, en general, los alimentos hechos con azúcar refinada o procesada, contienen un alto contenido de azúcar en una pequeña porción.

Recuerda que los alimentos con azúcar (además de los que tienen almidones y fibra), son carbohidratos y que los carbohidratos son necesarios para que el cuerpo tenga energía. Los carbohidratos simples son los que por lo general están presentes en los postres que tanto te gustan y en general, no son recomendables para tu dieta porque proporcionan muchas calorías y aportan poco valor nutritivo. Además, son los que se absorben más rápidamente en el cuerpo y por consiguiente, tienen un efecto rápido subiendo el nivel de la glucosa en tu sangre: pueden elevarla más de lo que es saludable para quien tiene diabetes.

Así que tienes que ser “inteligente” a la hora de elegir el tipo de postre y cuándo lo comerás. Es una buena idea que guardes los postres y que disfrutes esos dulces en ocasiones especiales. Concéntrate en llevar una dieta balanceada y rica en fibra y considera ciertas estrategias para no privarte de las deliciosos dulces que te hacen agua la boca:
  • Come algo nutritivo y equilibrado como un plato fuerte para que no tengas mucha hambre al final. Comparte el postre con alguien. Una cucharadita es suficiente para darte el gusto y que no afecte tu salud.
  • Elige los postres hechos con leche baja en grasa y sin azúcar.
  • Haz que una fruta sea tu postre: las frutas son ricas en azúcar y puedes combinarlas con yogurt o helado bajo en grasa para calmar tu tentación.
  • Evita los edulcorantes (los sustitutos del azúcar que pueden ser naturales o sintéticos). Elige los endulzantes naturales como estevia.
  • Recuerda: la clave es mantener tus niveles de glucosa dentro de los rangos saludables. Puedes sustituir porciones pequeñas de dulce por otros alimentos que contienen carbohidratos (galletas, cereal, frutas, yogurt, entre otros).
Cualquiera que sea el plan de alimentación que estés siguiendo (ya sea: contar carbohidratos o el sistema de intercambio), habla con tu médico para que te oriente acerca de la mejor manera de incorporar los postres y los dulces en tu vida. Cada caso es diferente y lo que es bueno para una persona con diabetes, tal vez no lo sea tanto para otra: depende de su nivel de control de la enfermedad y de si tiene complicaciones o no.

La buena noticia es que por tener diabetes no tienes que eliminar los dulces y los postres totalmente. Simplemente, debes aplicar tu sabiduría, comerlos en porciones pequeñas y guardarlos para ocasiones especiales. Así los disfrutarás más. ¿No crees?

Tomado de Vida y Salud

viernes, 17 de febrero de 2012

Tratamiento a base de células madre permitiría al páncreas volver a producir insulina

¿Te imaginas que existiera un tratamiento capaz de devolverle al páncreas de un diabético tipo 1 la capacidad de producir de nuevo insulina? Pues bien, un grupo de investigadores se animó a soñar y puso manos a la obra para convertir ese sueño en realidad. Aunque hasta el momento no se haya logrado revertir del todo la enfermedad, se ha creado un método que utiliza células madre del cordón umbilical de un donante para reiniciar la función del páncreas. Aquí te contamos más detalles sobre este prometedor hallazgo.

La diabetes tipo 1 es una enfermedad auto-inmune, lo que significa que el sistema de defensas del organismo reacciona de manera equivocada ante alguna sustancia que el cuerpo mismo produce. En este caso, el cuerpo ataca a las células beta que se encuentran en el páncreas y que se encargan de producir la insulina.

La insulina cumple una función vital, ya que se ocupa de convertir el azúcar proveniente de los alimentos en energía para que el cuerpo la utilice. Sin insulina, el azúcar se acumula en la sangre y las células se quedan sin los nutrientes que necesitan para poder desempeñar sus funciones. Por eso, los que tienen este tipo de diabetes (se estima que un 10 por ciento del total de las personas que padecen de diabetes) necesitan inyectarse insulina a diario, para remplazar la que el cuerpo no produce o suplementarla.

Si bien hoy existen distintos métodos para inyectarse, el tratamiento es complicado y con el tiempo, los diabéticos pueden tener otros problemas asociados con la enfermedad, desde dificultades en la visión o complicaciones cardiovasculares, hasta la necesidad de recibir un trasplante de riñón y páncreas. Por eso sería tan importante encontrar un método que le devolviera al páncreas del diabético la capacidad de producir insulina.

Preocupado por este tema, un grupo de investigadores de la Universidad de Illinois en Chicago se puso a trabajar en busca de un método que pudiera mejorar la calidad de vida de las personas con diabetes. ¿Y qué encontraron? Pues la forma de reeducar a las células del sistema inmunológico del paciente utilizando células madre del cordón umbilical de un donante. Las pruebas tuvieron resultados positivos, incluso en aquellos participantes que habían sufrido la enfermedad durante muchos años y cuyos páncreas no producían ninguna insulina. Libres del ataque de las células del sistema inmunológico, las células del páncreas comenzaron a producir insulina nuevamente, lo suficiente como para que el nivel de glucosa en la sangre se redujera considerablemente.

Aunque los investigadores advierten que hay que realizar pruebas más extensas, el tratamiento representa una gran esperanza para los pacientes con diabetes tipo 1 ya que les permite producir su propia insulina. Y aunque esta terapia no pueda revertir del todo la enfermedad, es capaz de reducir la dosis diaria de insulina que necesitan para mantener bajo control los niveles de glucosa en la sangre y evitar gran parte de las complicaciones que puede provocar la enfermedad. Además, este novedoso método también abre nuevas posibilidades para tratar otras enfermedades relacionadas con el sistema autoinmune, como el lupus y la artritis reumatoide. Los detalles aparecen en la versión en línea de la revista BMC Medicine, en su edición de enero de 2012.

En vidaysalud te hemos hablado sobre las células madre con anterioridad , (que son, por así decirlo, la materia prima del cuerpo) y de su enorme potencial para tratar enfermedades para las cuales en este momento no tenemos cura. Específicamente en relación a la diabetes, hace poco también te contamos sobre otro estudio con células madre pero realizado en ratones. En ese caso, unos investigadores de la Universidad de Georgetown en Washington, Estados Unidos, llevaron a un laboratorio células madre provenientes de espermatozoides y las cultivaron con compuestos para que estas células empezaran a comportarse como las células pancreáticas encargadas de producir insulina. Hicieron el experimento en ratones con diabetes, sorprendentemente, al trasplantar las células obtenidas en el laboratorio, éstas empezaron a producir insulina en los roedores.

Como vez, los científicos no descansan en la búsqueda de nuevas alternativas para combatir esta enfermedad. Esto es muy esperanzador y una buena noticias para todos, en especial para quienes tienen diabetes tipo 1. Quizás muy pronto puedan encontrar un tratamiento efectivo a base de células madre para que el páncreas pueda producir toda la insulina que necesita el cuerpo.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 7 de enero de 2011

¿Es seguro viajar embarazada?



¿Quién quiere perderse un esperado viaje? Que el embarazo no te impida viajar, si es necesario.
Tomando algunas precauciones sencillas, posiblemente puedas desplazarte por aire o tierra sin dificultad, aunque debes tener en cuenta algunas consideraciones. Aquí te contamos cuáles.

Hace años que Marcela espera poder ir a ese evento y por fin la han invitado, pero está embarazada de 4 meses y, de aceptar, deberá viajar 6 horas en camión (bus). Lucía en cambio se muere de ganas de ver a su mejor amiga el día de su boda, pero como se enamoró de un Francés deberá volar unas cuantas horas para poder asistir, justo ahora que lleva 6 meses de embarazo.

Además, ¿quién no querría realizar algún viaje en pareja antes de que nazca el bebé? Ya sea por placer, negocios o estudios, por aire, por mar o por tierra, viajar mientras estás en la dulce espera puede no ser del todo conveniente, ¿qué precauciones deberías tomar y en qué casos hay que evitar los viajes durante el embarazo?

Si bien en general es seguro viajar durante todo el embarazo –siempre y cuando sea un embarazo normal, sin complicaciones-, los mejores meses para salir de casa son los que corresponden al segundo trimestre, ya que es cuando habrán pasado los molestos síntomas iniciales y todavía tendrás facilidad de movimientos, luego, no sólo la panza estará más grande, te sentirás más pesada y te fatigarás más rápidamente, sino que también aparece el riesgo de que se desencadene un parto prematuro o la ruptura de la bolsa.

En todos los casos, lo más conveniente es comentarle a tu obstetra tus intenciones de viajar durante tu embarazo, para que pueda decirte si en tu caso particular si existe alguna contraindicación al respecto o no. En general no debería haber inconvenientes, pero quizás debas reconsiderar tu viaje si:

Has experimentando sangrado vaginal en el segundo o tercer trimestre
Has tenido un parto prematuro en el pasado
Tienes hipertensión (presión alta) provocada por el embarazo,
Tienes diabetes tipo 1 o 2
Estás esperando varios bebés.

Una vez que te hayas asegurado que puedes viajar, ten en cuenta que los viajes por agua pueden empeorar los síntomas de malestar del primer trimestre del embarazo. Si piensas utilizar este medio, recuerda consultar con la compañía en la que viajarás para averiguar si habrá personal médico especializado a bordo en caso de que necesites asistencia.

Los viajes en avión, por su parte, en general son seguros durante el primero y segundo trimestre, siempre y cuando se trate de vehículos con cabina presurizada (los más modernos). No es aconsejable viajar en avionetas.

En cuanto al tiempo límite en el cual puedes volar, las compañías aéreas tienen restricciones variables. Por eso lo más seguro es consultar hasta qué semana de embarazo puedes subir a un avión, sin mentir con los datos que brindes ya que si se adelanta el parto, por ejemplo, y deben modificar el recorrido, pueden hacerte cubrir los cargos.

Ten en cuenta que en los aviones los pasillos y los sanitarios suelen ser pequeños, lo cual puede hacer quesea difícil la movilización en ellos. Trata de ubicarte en un asiento en el pasillo para que puedas levantarte con facilidad para ir al baño, y cuando camines por los pasillos trata de sostenerte bien de la parte posterior de los asientos, para estar preparada en caso de posibles turbulencias.

Por último, los viajes por tierra no tienen ninguna dificultad pero ten la precaución de evitar viajar más de seis horas. Si vas en auto, recuerda de siempre ponerte el cinturón de seguridad (sin ajustarlo en el área del abdomen) y de mantener encendida la bolsa de aire (airbag).

Si puedes, evita manejar en la autopista para no tensionarte y planifica las paradas con el conductor, para descansar, ir al baño y estirar un poco las piernas.

Si eliges el camión (bus), trata de utilizar un coche-cama con sanitario. Por su parte, los trenes pueden tener más espacio.

Sea cual fuere el medio que elijas, he aquí algunas sugerencias para viajar más cómoda durante tu embarazo:

Vístete con ropa de algodón suelta, zapatos cómodos y si te acomodan, medias elásticas.

Lleva una almohada que te resulte cómoda

Planea varias paradas a lo largo del recorrido, para descansar, caminar un poco y estirar las piernas

Lleva unos bocadillos (tentempiés, snacks) por si te da hambre

Bebe bastante líquido sin cafeína (si vas a otro país, elige el agua embotellada, incluyendo el hielo)

Si es necesario, toma pastillas contra las náuseas, para el mareo (hay medicamentos antieméticos, contra las náuseas, que se pueden tomar con seguridad durante el embarazo. Habla con tu médico)

Usa el cinturón de seguridad y sigue las medidas de seguridad habituales.

Disfruta el viaje: si viajas a sitios cálidos, ten cuidado con las aguas contaminadas y los alimentos crudos; si viajas a sitios fríos, ten cuidado con los enfriamientos y lleva suficiente ropa para cubrirte y mantenerte cómoda.

Por último, el mejor consejo en estos casos es tener siempre en cuenta la opinión del obstetra, ya que es la persona indicada para evaluar los riesgos y los beneficios que el viaje le puede traer a tu embarazo.

Tomado de Vida y Salud