DESPACHOS A TODO EL PAÍS

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martes, 17 de julio de 2012

¡Dile adiós a la jeringuilla! Opta por una pluma de insulina


¿Necesitas inyectarte insulina a diario como parte de tu tratamiento contra la diabetes? Quizás te convenga probar la pluma de insulina, un método práctico, rápido y muy fácil de aplicar.

Hay tres tipos de métodos que se usan comúnmente para la aplicación de la insulina (inyecciones, bombas y plumas), y aunque debes consultar con tu médico para decidir cuál es el mejor para ti, es posible que el método de la pluma de insulina te resulte más conveniente que los otros.

La pluma de insulina funciona como una jeringa o jeringuilla, pero se parece a las plumas que usas para escribir, solamente que esta cuenta con una pequeña aguja en un extremo. Aunque existen distintos tipos y marcas, todas vienen en dos versiones: desechables y reusables. Las desechables vienen ya sea llenas o cargadas de insulina, y se tiran después de usarse; en las reusables se reemplaza el cartucho de insulina y la aguja, y la pluma puede volver a usarse (bien cuidada puede durar varios años).

Como cualquier otro método, las plumas de insulina tienen sus ventajas y sus desventajas. Es importante que las tengas en cuenta en tu proceso de selección.

Ventajas:
  • Son mucho más fáciles de usar que las jeringuillas. Basta con que marques en el indicador la dosis de insulina que necesitas y la inyectes a través de la aguja.
  • Ahorran tiempo en comparación con las jeringuillas, ya que vienen listas para usarse.
  • Es más sencillo marcar la dosis exacta, sobre todo si no puedes ver bien.
Desventajas:
  • El costo. Las plumas de insulina cuestan un poco más que las jeringuillas. Y las desechables cuestan más que las reusables.
  • Algunos tipos de insulina no están disponibles en forma de pluma.
Cómo se usan:

Aunque los pasos básicos para aplicar la pluma son los mismos, es importante que leas con cuidado las instrucciones específicas del fabricante antes de usarla. Pero básicamente, los pasos son los siguientes:
  1. Selecciona el área de la inyección. Los sitios más frecuentes son: detrás de los bíceps (en los brazos), en el abdomen (alrededor del ombligo), la parte delantera y de los lados de los muslos, la parte de atrás de la cintura y los glúteos. La nueva inyección debe estar al menos 2.5 cm (1 pulgada) de la anterior, y a 5 cm (2 pulgadas) del ombligo o de cualquier cicatriz. No escojas un área inflamada, sensible o con moretones.
  2. Pasa por toda el área escogida un hisopo o un algodón mojado con alcohol, y deja que se seque al aire.
  3. Quítale la tapa a la pluma, y podrás ver la insulina dentro de ella. Si la ves turbia, hazla rodar entre las palmas de tus manos para mezclarla.
  4. Frota la punta de la pluma (en el sitio donde colocarás la aguja) con un hisopo mojado con alcohol para esterilizarla.
  5. Desprende la tapa de la aguja. Atornilla la aguja en la pluma, cuidando de que quede ajustada, pero no muy apretada.
  6. Para eliminar el aire de la pluma, quita la tapa de la aguja, y ajusta la dosis en 2 unidades. Sostén la pluma con tus manos verticalmente con la aguja hacia arriba. Empuja el émbolo de la pluma para sacar cualquier burbuja de aire. Debes ver una gotita de insulina salir de la punta de la aguja para cerciorarte de que no queda aire dentro. Si es preciso, repite este paso hasta ver la gota de insulina.
  7. Para fijar la dosis, mueve el indicador en el sentido de las manecillas del reloj hasta que el número que corresponde a tu dosis se vea en la ventana.
  8. Pellizca la piel en el sitio de la inyección para hacer un doblez. Sostén la piel con la mano.
  9. Con un movimiento rápido, inserta toda la aguja en la piel.
  10. Una vez que la aguja esté completamente dentro de la piel, empuja el émbolo de la pluma lentamente hacia abajo con el dedo pulgar hasta inyectar toda la insulina.
  11. Suelta la piel. Retira la aguja y mantén el dedo sobre el sitio de la inyección por un minuto.
  12. Desecha la pluma si es desechable. Si es reusable, retira la aguja, deséchala, y coloca de nuevo la tapa de la pluma.
¿ Has decidido usar la pluma de insulina? Muy bien, pero conviene que tengas en cuenta las siguientes recomendaciones:
  • Si escoges una área como la parte baja de la espalda o la parte alta del brazo, la inyección es menos dolorosa que si la aplicas en alguna área del estómago.
  • Asegúrate de que el área esté bien limpia antes de aplicar la inyección, y de limpiar bien la aguja antes de inyectarte.
  • No uses las agujas de la pluma más de una vez.
  • No utilices la insulina si le encuentras grumos después de mezclarla.
  • Nunca compartas una aguja con nadie, ni uses la de otra persona por ningún motivo.
El procedimiento para usar la pluma de insulina es sencillo, y especialmente conveniente para las personas con diabetes tipo 2, y también para las que deben pasar mucho tiempo fuera de casa, las que salen de viaje con frecuencia o para las que tienen dificultad con la coordinación manual o incluso problemas con la vista (mala visión). Si estás en alguno de estos casos, prueba la pluma de insulina ¡Tienes mucho que ganar!

Tomado de Vida y Salud

lunes, 6 de febrero de 2012

Sentadillas: Ejercicio para glúteos más definidos

Ejercicios para gluteos
Después de dedicar un buen tiempo a la nutrición, es tiempo de dedicarle ahora un poco al ejercicio. Para las mujeres, una de las áreas que más buscan definir (a veces solo para que se vea bien o sexy) son los glúteos.

Infinidad de mujeres se pasan día a día haciendo ejercicios cardiovasculares con tal de quemar esa grasa acumulada esperando lograr definición en sus glúteos y piernas, pero para lograr esa definición y cuerpo en forma es necesario crear algo de músculo.

Muchas dirán que no les gusta hacer ejercicios de pesas o peso corporal por temor a verse llenas “de pelotas” o músculos (de seguro tienen en mente las mujeres que participan en concursos de culturismo) pero les aseguro que eso no les va a pasar si tienen una buena rutina y buena alimentación.

Al Punto: Uno de los mejores ejercicios para los glúteos es la Sentadilla o Squat, que además ayuda a la definición de piernas (muslos) y abdomen. La sentadilla tiene la facilidad de poder hacerse sin pesas (para los que están empezando). Observa el próximo video:
Chévere no? Esa es la versión sencilla y sin pesas. Si se te hace muy fácil o ya tienes algo de experiencia puedes incorporar un par de mancuernas o una barra como se muestra en el siguiente video:
Puedes desde hoy incorporar la sentilla a tu rutina de ejercicios, y si no tienes una te puedo dar varias opciones:
  • Puedes empezar a hacer la rutina básica con peso corporal que compartí unas semanas atrás.
  • Puedes realizar la mini rutina para quemar grasa que compartí en este otro artículo. Necesitarás nada más un par de mancuernas, pero te pondrá a sudar más.
  • Y si quieres la solución definitiva a tu acumulación de grasa, te recomiendo adquirir el programa Entrenamiento Turbulento que ya he recomendado varias veces en este blog, sus resultados son garantizados y hasta puedes probar el programa y si no te gusta, te devuelven la inversión sin hacerte preguntas. Pero créeme, el programa es GENIAL. Dale un vistazo en este link.
Cualquiera de estas 3, combinadas con una dieta saludable, te prometo que hará maravillas en tu cuerpo (y en tus “pompis”).

Tomado de Cuerpo al Dente

viernes, 6 de enero de 2012

¡A poner el “trasero” (los músculos de los glúteos) en forma!

Imagen tomada de internet

El hacer ejercicios específicos para el área de los glúteos tiene sus ventajas: no solamente se tonifica y se afirma esa parte del cuerpo, lo que te hará sentir más confiada y segura tanto en jeans como en traje de baño, sino que al mover uno de los grupos de músculos más grandes del cuerpo, estarás quemando calorías adicionales incluso después del entrenamiento, reforzarás también la espalda, los muslos y el abdomen. Es una oferta irresistible… ¿qué esperas?

Esos cuerpos perfectos que exhiben las modelos son en parte herencia, se deben a la genética, pero en parte se deben a trabajar duro, son producto de sacrificios a la hora de comer y de horas y horas en el gimnasio. Pero sin pretender, ni mucho menos querer figurar en el próximo catálogo de Victoria´s Secret, hay mucho que puedes lograr si te propones mejorar ciertas áreas del cuerpo que han perdido tonicidad y están un poco flácidas. La zona de los glúteos, en particular, es una de la que más les preocupa a las mujeres y una de las que más se afecta por factores como la edad, la vida sedentaria y los embarazos. La buena noticia es que puedes obtener buenos resultados en poco tiempo si combinas los siguientes elementos:
  1. Ejercicios aeróbicos para quemar el exceso de grasa alrededor de los glúteos, acompañados de una dieta balanceada, baja en calorías. Caminar, (especialmente en un plano inclinado si caminas sobre una estera), trotar y escalar son actividades que utilizan estos músculos y son tremendamente efectivas para tonificarlos (y de paso, al resto del cuerpo).
  2. Ejercicios de resistencia, específicos para los músculos glúteos como los que te recomendamos a continuación. Para cada uno, proponte realizar 3 tandas de 15 repeticiones cada una, 3 días a la semana.
  3. Recuerda comenzar con una sesión de calentamiento de 10 minutos y terminar con una sesión de enfriamiento y estiramiento.
Debes tener en cuenta que la forma del “trasero” la determinan los músculos glúteos (son tres: el mayor, el mediano y el pequeño, más la grasa que los recubre). La rutina de ejercicios mejora esa forma y fortalece los músculos, pero para una remodelación más dramática, como por ejemplo, la que se produce después de una gran pérdida de peso, o para hacerlos más protuberantes si son muy aplastados o planos, entonces necesitas recurrir a un cirujano plástico para otro tipo de procedimiento.

Ejercicios para los glúteos

Las sentadillas (squats): es el ejercicio por excelencia para esta zona del cuerpo, aunque también te servirá para afinar y fortalecer los muslos. Lo más importante es que trates de mantener la alineación correcta del cuerpo para no lesionar tu espalda.
  1. Comienza de pie, con la espalda recta, los pies paralelos entre sí y separados a la distancia de los hombros. Puedes mantener los brazos cruzados al frente, o extendidos para mantener mejor el equilibrio.
  2. Mientras inhalas, lleva las caderas hacia atrás (como si fueras a sentarte en una silla imaginaria), manteniendo el torso firme y la espalda recta. Cuando los muslos queden paralelos al suelo ha llegado el punto más bajo al que debes llegar.
  3. Exhala mientras vuelves a la posición inicial. Repite 15 veces.
Variaciones: puedes realizarlos con los pies unidos o más separados, lo que representa un mayor esfuerzo tanto para los glúteos como para los muslos.

Las zancadas: excelente ejercicio que requiere además una buena coordinación de movimientos. Puede realizarse en dos variantes (con paso largo o más corto).
  1. Comienza de pie con las piernas ligeramente separadas a la amplitud de los hombros. Las puntas de los pies deben estar ligeramente inclinadas hacia adentro.
  2. Toma un gran paso hacia adelante, con el torso lo más recto posible, flexionando ambas rodillas. La rodilla de la pierna delantera debe quedar alineada con el tobillo y el muslo paralelo al suelo.
  3. No debes tocar el suelo con la rodilla trasera. Impulsando con la pierna trasera, elévate hasta llegar a la posición inicial.
  4. Repite 15 veces. Al principio te será difícil llegar a este punto. Realiza las que puedas respetando la forma. A medida que te vayas fortaleciendo, podrás realizar toda la tanda.
  5. Repite con la pierna opuesta.
Trata de evitar los siguientes errores: ...

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sábado, 6 de agosto de 2011

¿Baile o deporte? En la barra (tubo) de striptease, se ejercitan todos los músculos


¿Te imaginas bailando, girando y moviendo tu cintura en torno a una barra vertical (tubo o palo) de striptease, como si estuvieras en una película subida de tono? Esa imagen puede ocurrir en la vida real pero sin todas esas ideas negativas que muchas personas tienen al respecto. Hace años que el baile de la barra de striptease comenzó a salir de los clubes nocturnos y actualmente la utilizan cada vez más las mujeres de todas las edades, como una manera de hacer ejercicios. Te permite mantenerte en forma, divertirte y hasta verte — y sentirte — más sexy y atractiva.
Al principio, Anabel no le dijo nada a nadie. A sus 35 años, le daba vergüenza contarles a sus compañeras en la oficina la decisión que había tomado, temía que su marido no la entendiera y, lo último que debía ocurrir era que sus hijos se enteraran de que estaba aprendiendo a hacer piruetas en una barra vertical de striptease.
Mientras tanto, poco a poco comenzaron los elogios: que te vez más linda, que estas más delgada… Hasta su postura ha cambiado y ella se siente más feliz cada vez que sale de una clase de baile de la barra vertical. No se arrepiente de haber vencido todos sus prejuicios y de animarse a probar esta actividad, que es una mezcla de baile con entrenamiento físico (que incluye yoga, pilates y hasta ejercicios aeróbicos). Además, le permitió descubrir su cuerpo y especialmente las cosas que era capaz de lograr.
No sólo eso, quienes practican el baile de la barra o tubo de striptease afirman que se eleva su autoestima, descubren su sexualidad y su sensualidad y hasta las más tímidas se empiezan a animar más.
Si lo piensas objetivamente y lo tomas con seriedad y dedicación, verás que más allá de lo erótica que pueda parecer la situación, para poder trepar, girar y deslizarse por el tubo como lo hacen quienes están entrenadas para ello necesitan poner en funcionamiento una gran cantidad de músculos (“todas”, suelen decir tanto las entrenadoras como las alumnas), ya que requiere mover prácticamente todas las partes del cuerpo, desde el pecho y los hombros hasta los glúteos y las pantorrillas.
Además, se trabajan músculos y zonas del cuerpo que habitualmente no suelen usarse para otras cosas y que, por eso mismo, suelen quedar relegadas e inactivas. Asimismo, es una actividad riesgosa y hasta las personas experimentadas pueden sufrir lesiones durante este ejercicio, por eso las clases suelen incluir una rutina de estiramiento, pilates, yoga y otro tipo de movimientos que ayudan a entrar en calor y a adquirir flexibilidad y resistencia muscular.
En este sentido, el baile de barra vertical de striptease es un excelente ejercicio para:

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viernes, 24 de junio de 2011

La grasa puede regresar después de la liposucción


Un nuevo estudio descubrió que el cuerpo tendría una forma de detectar la cantidad de grasa que tiene y se las ingenia para recuperarla, si es eliminada mediante algún método externo como la liposucción, aunque parece que vuelve en zonas diferentes. Si estás pensando en someterte a algún tratamiento de ese tipo, piensa adónde prefieres tener más volumen: ¿en las caderas o en los hombros? Sigue leyendo y sabrás porqué debes responderte a esta pregunta antes de hacerte una liposucción.
“Espejito, espejito… ¿qué le está pasando a mi cuerpito?” Ahora que la liposucción se ha convertido en la cirugía más común para reducir la grasa en esas partes del cuerpo que más te molestan (que en las mujeres suelen ser las caderas), un estudio reciente ha comprobado que la grasa comienza a volver al cuerpo, apenas un año después de que haya sido operado. Y lo más llamativo es que no vuelve al mismo lugar sino que lo que te quitas de las caderas parece volver pero más arriba, en la parte superior del abdomen, los hombros, brazos y tríceps.
Unos investigadores de la Universidad de Colorado, en los Estados Unidos, encontraron esto al evaluar a un grupo de mujeres de peso normal con acumulación de grasa en las caderas y el abdomen. Realizaron el estudio dividiendo al grupo en dos: unas se hicieron liposucción y las otras no, y compararon a ambos grupos (al último grupo le ofrecieron operarse a un precio más económico al finalizar el estudio, si así lo deseaban).
Lamentablemente, los resultados no fueron alentadores ya que los científicos comprobaron que la grasa perdida volvía en diferentes zonas del cuerpo. Esto ocurre, según los investigadores, porque el organismo “defiende” su propia grasa, es decir que controla el número de sus células de grasa tan cuidadosamente como el volumen de grasa.
La pregunta que surgió entonces fue por qué las células de grasa no volvieron al lugar donde se encontraban antes de la cirugía, sino que se desplazaron a otro. En respuesta, los investigadores creen que puede ser porque la liposucción destruye violentamente la estructura en forma de red en la que viven las células de grasa debajo de la piel.
La liposucción es un tipo de cirugía estética mediante la cual se eliminan los depósitos de grasa excesiva no deseados, ya sea para mejorar la apariencia corporal o para pulir los contornos corporales irregulares o deformes, como debajo del mentón, el cuello, los pómulos, la parte superior de los brazos, los senos, el abdomen, los glúteos, las caderas, los muslos, las rodillas, las pantorrillas y los tobillos. Por eso, algunas veces, a este procedimiento se lo denomina contorneado corporal.
A pesar de que actualmente la liposucción es algo muy popular, se trata de una cirugía compleja y puede implicar una recuperación dolorosa y complicaciones graves. Por eso es importante pensar cuidadosamente antes de tomar la decisión de someterse a esta cirugía, que utiliza una máquina de liposucción e instrumentos especiales que, en pocas palabras, se introducen por la piel y aspiran la grasa que se quiere quitar.
¿Y tú, te has hecho alguna liposucción, cuánto hace, te está pasando lo que han descubierto los investigadores o, por el contrario, todavía estás pensando si te animas a someterte a esta operación? Pues no te preocupes ni te apresures: piénsalo dos veces y luego una más si es necesario, antes de tomar la decisión de operarte (sobre todo ahora que tienes esta información).
Según comentaron los investigadores, las mujeres que participaron en el estudio y se sometieron a la liposucción estaban contentas con el resultado, ya que no se sentían cómodas con sus caderas y sus muslos, e incluso entre las mujeres del grupo que no fueron operadas, más de la mitad eligió hacerse una liposucción cuando finalizó el estudio, aún conociendo los resultados.
Por otro lado, recuerda que esta cirugía estética no reemplaza a la dieta ni al ejercicio y que lo importante no es controlar la obesidad por una cuestión puramente visual y estética sino, básicamente, para mantener una buena salud. Por eso, como te decimos siempre, independientemente de si eliges un tratamiento como la liposucción por cuestiones estéticas, la clave está en mantener hábitos saludables que te permitan vivir más y mejor.

Tomado de Vida y Salud

viernes, 25 de marzo de 2011

Por qué es importante mantener las caderas y las rodillas fuertes

Las caderas y las rodillas son partes fundamentales de tu esqueleto ya que ayudan a sostener a todo tu cuerpo. Por eso cuando te lesionas puede resultarte difícil moverte y caminar. Una manera de ayudarlas, ya sea cuando están sanas como cuando están lesionadas, es fortaleciendo los músculos y las articulaciones que las rodean y manteniéndolos en forma. Aquí te contamos algunos ejercicios apropiados para llevar a cabo esa tarea.

A veces resulta incomprensible cómo un pequeño accidente doméstico que hasta puede parecer tonto puede provocar lesiones tan grandes. A Carlos le pasó algo así y cuenta su experiencia de manera muy clara: “estaba jugando a la pelota con mis sobrinos y no sé cómo sucedió, hice un mal movimiento y giré con todo mi cuerpo pero mi pie quedó como pegado al suelo, entonces se me retorció la pierna y en seguida me di cuenta que me había lesionado la rodilla”.

Si bien hay cuestiones imprevisibles e inevitables, como este tipo de accidentes, también hay formas de mantener los huesos y los músculos fuertes. Para ello, la clave está en hacer ejercicio.

El ejercicio no sólo es un hábito saludable sino que también puede ayudarte en varios de los tratamientos que quizá debas hacer para tus rodillas y tus caderas, ya que la fuerza de los músculos que las rodean te ayudan a soportar las articulaciones aliviando el peso y el esfuerzo que deben soportar los huesos.

Por ejemplo, tus caderas tendrán que soportar menos peso si tus cuádriceps (los músculos que están justo arriba de la rodilla) , los glúteos, los ligamentos y tus músculos abdominales están fortalecidos. Y si los cuádriceps están fuertes, además, pueden absorber la tensión que harían los meniscos o el cartílago de la rodilla (que es lo que se lesionó Carlos mientras jugaba con sus sobrinos).

Si te lesionas las caderas o las rodillas, los primeros músculos que pierden fuerza son, justamente, los cuádriceps y los glúteos. Por eso, un plan de ejercicios ante cualquier daño que pueda ocurrirte debería enfocarse en ellos.

Ten en cuenta que los músculos funcionan en pares: mientras uno se contrae el otro se relaja y viceversa. Por ejemplo, si estás sentado en una silla y estiras la rodilla, los músculos delanteros se contraen mientras que los traseros se estiran. Por eso es importante ejercitar ambos músculos para que los dos se mantengan flexibles y fortalecidos y ninguno se tensione.

Actualmente, existen dos tipos de ejercicios que suelen ser recomendados por los especialistas para la recuperación de lesiones. Unos se denominan de “cadena cerrada” (closed-chain) y los otros de “cadena abierta” (open chain). Los movimientos en cadena se refieren a una serie de ejercicios en los cuales se van trabajando diferentes partes del cuerpo, como las caderas, las rodillas, los tobillos y los pies.

En los denominados ejercicios de cadena abierta, el cuerpo permanece quieto mientras se mueven las extremidades. Es el caso, por ejemplo, de levantar las piernas mientras estás sentado.

Por el contrario, los ejercicios de cadena cerrada son aquellos en los que las extremidades están quietas mientras el cuerpo se mueve. Es lo que ocurre, por ejemplo, al hacer cuclillas.

Mientras que los ejercicios de cadena abierta son más efectivos en algunos tratamientos terapéuticos, los especialistas están incorporando cada vez más ejemplos de cadena cerrada en los programas de rehabilitación, y se los recomiendan a las personas con dolor en las articulaciones, porque involucran más músculos y ayudan a mantener la estabilidad alrededor de las articulaciones.

Por eso, si estas lesionado o si tienes alguna enfermedad crónica en las articulaciones, como artritis, es importante que consultantes con tu médico respecto a qué tipo de ejercicios deberías hacer para mantener tus músculos fortalecidos, para aliviar el dolor y para ayudar a tu recuperación.

Posiblemente, debas realizar una rutina con el asesoramiento de un terapeuta, pero frecuentemente los resultados pueden ser muy positivos, por lo que vale la pena intentarlo.

A veces, el dolor o la lesión pueden hacerte pensar que hacer ejercicio ya no es para ti. Sin embargo, hay una alternativa que puede ayudarte. Cuando Marta se rompió la cadera y le pusieron una prótesis pensó que la recuperación sería larga y costosa. Sin embargo, su médico le recomendó hacer ejercicios en el agua. Afortunadamente se animó y los resultados fueron notorios.

Ejercitarse en el agua tiene varios beneficios. Entre ellos:

  • Reduce el estrés y la fuerza que ejerces sobre las articulaciones, ya que el agua soporta tu peso. Se elimina la gravedad.
  • Te permite probar si puedes realizar ciertos ejercicios, antes de intentarlos fuera del agua.
  • Te permite incrementar la resistencia al movimiento, sin realizar tanto esfuerzo ni sentir dolor en las articulaciones.
  • Además, si el agua está a 85º F (29º C) relaja las articulaciones.

Antes de comenzar una rutina de ejercicios, siempre consulta con tu médico para que pueda indicarte el tipo de movimientos apropiados para ti, de acuerdo a tu situación particular. El o ella también te advertirán si debes evitar algún ejercicio o alguna postura.

De este modo, además de un buen estado de salud física en general, la gimnasia te permitirá mantener la movilidad y disminuir las molestias que puedas sentir debido a tu enfermedad o lesión. ¡Anímate, con el tiempo iras viendo los resultados y verás que el esfuerzo valió la pena!

Tomado de Vida y Salud