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lunes, 31 de octubre de 2011

¿Infecciones en el gimnasio? Sí son posibles. ¡Protégete bien! Evita las infecciones por hongos.


Los clubes y los gimnasios pueden ser los lugares ideales para que los hongos aprovechen y se pasen de una persona a otra, provocando molestias e inconvenientes. En este artículo te contamos algunas medidas que debes considerar, para que vayas al gimnasio a ponerte en forma, no a “pescar” infecciones.

Una de las cosas que más le gusta a Marcelo es ir al gimnasio. Luego de sus rutinas regulares se siente como nuevo, un poco cansado, pero revitalizado y lleno de energía, como si todas sus tensiones se quedaran allí. Además, se encuentra con sus compañeros y comparten historias y experiencias. A Luciana le pasa algo similar en el club en el que practica vóley varias veces por semana. Pero no todo en el gimnasio es color de rosa. Ambos notan, de tanto en tanto, que la piel se les irrita o se enrojece en ciertas zonas, o los pies les pican. Luciana incluso ha notado que una de sus uñas ha tomado un color más oscuro, aunque no por suciedad, y para disimularla se pinta las uñas de colores fuertes.

Claro, las mujeres tenemos esa posibilidad de esconder lo que no nos gusta, aunque no es la solución en este caso, que necesita un tratamiento médico apropiado indicado por un dermatólogo (el especialista en problemas de la piel). Posiblemente Marcela se ha contagiado con alguien que, al igual que ella, también disimulaba el problema.

¿De qué estamos hablando? De algo tan común y corriente como los molestos hongos que, en general, tienden a ser superficiales. Tienes que empezar a combatirlos lo antes posible para que no se esparzan y se vuelvan más difíciles de eliminar.

Los hongos son moneda corriente en los gimnasios y clubes porque necesitan un lugar húmedo para mantenerse vivos y trasladarse de una persona a otra. Es muy fácil contraerlos en los sitios en los que se comparten duchas y tal vez toallas y otros objetos personales, en especial en los vestuarios (sobre todo la ropa para entrenamiento que proporcionan algunos clubes y gimnasios). Además, al hacer deportes el cuerpo tiende a transpirar y mantenerse más húmedo en ciertas zonas, en donde fácilmente pueden instalarse estos pequeños y molestos invasores.

Para que estés bien informada(o), aquí te contamos acerca de los tipos de hongos más comunes que puedes traer a casa del gimnasio:

Pie de atleta: en general se produce entre los dedos, donde la piel se pone roja y se cae, provocando ardor e inflamación. Este tipo de hongo puede transmitirse a través de los pisos mojados, las medias sudadas y los zapatos húmedos.

Tinea, también conocida como tiña: puede afectar la piel y el cuero cabelludo. Cuando se produce en la piel, habitualmente comienza como una pequeña zona enrojecida del tamaño de un guisante (chícharo o arveja) y se extiende en forma de círculo a medida que crece. En inglés se le conoce comoringworm, ya que puede parecer que hay gusanos diminutos debajo de la piel (aunque no es así). También, puede aparecer en la ingle, tanto en el hombre como en la mujer, causada por el sudor y la humedad que genera el roce de la ropa al hacer ejercicio.

Hongos en las uñas: cuando se ponen quebradizas, cambian de color o de grosor o se separan de la piel, entonces es posible que estén infectadas, tanto las de las manos como las de los pies.

Para evitar el contagio, debes poner en práctica unos sencillos cuidados que te ayudarán a evitarlos:

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viernes, 17 de diciembre de 2010

Uñas sanas en cuerpo sano

Hay quienes miran las líneas de las manos y predicen el futuro, los médicos miran las uñas y a veces, pueden detectar algunas enfermedades. Más allá de las preocupaciones estéticas que algunas personas les dan a las uñas, en especial las mujeres, el cuidarlas y mantenerlas sanas también se relaciona con nuestra salud en general. ¿Quieres saber por qué? Te lo contamos en este artículo.

El tener las uñas limpias y arregladas se ha vuelto parte del ritual de muchas personas, ya que están siempre visibles a los demás y pueden ayudar a la hora de causar una buena impresión. Pero independientemente de que te sean el blanco de muchas miradas, las uñas son también un indicador de tu salud en general.

No importa si son las de las manos o las de los pies, cuando se presentan problemas o anormalidades en las uñas podían estar indicando alguna condición médica como anemia, diabetes, problemas cardíacos o enfermedades pulmonares, entre otras. No es exactamente como predecir el futuro mirando o leyendo la taza de café o las líneas de las manos, pero puede ayudar al médico a detectar ciertas condiciones que se asocian a esos cambios y tomar medidas que puedan evitar problemas que se vuelvan más graves en el futuro.

Antes de que te angusties y que comiences a comerte las uñas –que en general, en personas que tienden a reiterar esta conducta, es un síntoma de ansiedad-, mantente alerta. Si notas algo extraño en tus uñas o tienes alguna duda, lo mejor es que consultes a un dermatólogo para que determine de qué se trata.

¿Ahora bien, te preguntas qué tipo de anormalidades pueden presentarse en tus uñas y ya las estás mirando atentamente en busca de cualquier indicio? Pues bien, entre otros síntomas que pueden presentarse en una o más uñas, puedes encontrar:

  • manchas claras u oscuras,
  • coloración amarillenta,
  • líneas blancas (delgadas por lo general),
  • separación de la piel,
  • descamación,
  • falta de crecimiento,
  • deformaciones, pueden ser como si crecieran hacia arriba, en forma cóncava o torcidas,
  • reducción del espesor hasta casi alcanzar transparencia,
  • levantamiento de los extremos,
  • sangrado,
  • inflamación de los bordes.

Estas anormalidades en las uñas pueden ser causadas por diferentes razones. Una de las principales es la presencia de hongos. Existen de diferentes tipos y son más comunes de lo que se cree.

Erradicarlos podría ser difícil porque se alojan en la raíz de la uña y frecuentemente la única forma de lograrlo es realizando un tratamiento médico que, en general, requiere tomar medicinas orales o aplicarte un barniz. Dichos tratamientos suelen ser largos y pueden durar de tres meses hasta un año, ya que para que el hongo desaparezca tiene que crecer una nueva uña sana.

Si este es tu caso, no dejes que la posibilidad de un tratamiento largo y difícil te desanime. Al contrario. Cuando conocí a Mario le daba vergüenza andar descalzo y aún en los días más caluros del verano, llevaba sus zapatillas bien cerradas. Con el tiempo descubrimos su secreto. Tenía un tipo de hongo que hace que la uña crezca hacia arriba generando una especie de sobrehueso. Sabía que el tratamiento podía ser prolongado y tardó años en decidirse. Finalmente, luego de mucha constancia y un buen seguimiento dermatológico logró erradicarlos y hoy no entiende cómo pudo esperar tanto para disfrutar de unos pies más sanos (y, por cierto, bonitos).

Otra problema común que puede presentarse es lo que se conoce como uñas débiles o quebradizas que, como su nombre lo indica, se detecta porque se rompen con facilidad y crecen lentamente. A veces pueden ser dolorosas, al punto de dificultar actividades simples como abotonarse una camisa o quitarle la cáscara a alguna fruta.

Las uñas quebradizas son en general una consecuencia normal del envejecimiento, especialmente en las mujeres, o causadas por causas externas, como el contacto excesivo con el agua. Sin embargo, las uñas que se rompen con facilidad también pueden indicar la presencia de anemia o problemas hormonales (tiroideos).

A diferencia de lo que se cree, el tomar calcio o vitamina A no sirve para que desaparezca esta situación; por el contrario, se recomienda mantener una dieta balanceada con la cantidad adecuada de proteínas.

Otros problemas de las uñas, que a veces requieren tratamiento, incluyen infecciones por bacterias, uñas encarnadas (enterradas), tumores y verrugas.

Para evitar algunos de estos problemas y mantener las uñas saludables, siempre ayuda que mantengas tus uñas limpias, secas y bien cortadas. Además, es preferible que evites cortarte las cutículas, ya que puedes provocarte pequeñas lesiones que pueden generar infecciones.

Si tienes algunos de estos problemas, existen algunas medidas que pueden ayudarte a mantener tus pies en mejor estado. Por ejemplo:

  • Mantén tus uñas cortas y límalas en los lugares donde estén engrosadas.
  • No uses el mismo cortaúñas o lima en las uñas que estén saludables y en las uñas infectadas.
  • Si vas a arreglar tus uñas con algún especialista o alguna persona que se dedica a esto, lleva tus propias limas y cortaúñas.
  • Si en tu trabajo te sueles mojar las manos, usa guantes impermeables. Si ese no es tu caso, entonces utiliza guantes de algodón al 100 %.
  • Asimismo, utiliza medias de algodón al 100 %, cámbiatelas cuando estén húmedas de sudor o si se te mojan los pies, ponte medias limpias y secas todos los días. Además, puedes poner algún talco contra hongos de venta libre dentro de tus medias, para ayudar a mantener los pies secos.
  • Usa zapatos que le den soporte y un área amplia para los dedos de los pies (evita los zapatos puntiagudos que presionan los dedos).
  • Evita caminar descalzo en áreas públicas como los vestuarios de los gimnasios o las piscinas.

Ahora que ya sabes todo esto deja de mirarte las uñas y, si es necesario, anímate a sacar un turno con tu médico, (el especialista sería el dermatólogo) o si son hongos o una uña encarnada, un podiatra, para comenzar el tratamiento adecuado. Verdaderamente vale la pena y además es saludable.


Tomado de Vida y Salud